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Les établissements Asto à l’époque préhispanique

De
143 pages

Les limites des départements péruviens de Huancavelica, Junin et Lima correspondent aux anciennes frontieres de trois petites chefferies préincaiques des Andes centrales: la chefferie des Asto, celle des Chunku et celle des Laraw. Asto, Chunku et Laraw ne possedent plus de cohésion interne aujourd'hui. Ils ne se perçoivent meme plus en tant que tels de maniere explicite, bien qu'ils continuent a se désigner réciproquement du nom des ethnies dont ils relevaient jadis. Au cours de la période coloniale, l'action des autorités espagnoles, l'empietement incessant des grands domaines, la pénétration de plus en plus massive d'éléments étrangers qu'ils soient indiens ou non, ont provoqué l'effritement de l'assise des chefs traditionnels et la désagrégation lente mais continue des structures politiques anciennes. Des le XVIIIe siecle, la communauté issue des regroupements de villages préhispaniques qui ont été opérés au lendemain de la Conquete, apparait partout comme la forme d'organisation supérieure. Il y en a alors sept chez les Laraw, quatre chez les Asto, sans doute autant chez les Chunku, toutes autonomes entre elles, et chacune individuellement dépendante du pouvoir colonial.


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Couverture

Les établissements Asto à l’époque préhispanique

Danièle Lavallée et Michèle Julien
  • Éditeur : Institut français d’études andines
  • Année d'édition : 1973
  • Date de mise en ligne : 21 mai 2014
  • Collection : Travaux de l’IFÉA
  • ISBN électronique : 9782821845220

OpenEdition Books

http://books.openedition.org

Édition imprimée
  • Nombre de pages : 143-[18]
 
Référence électronique

LAVALLÉE, Danièle ; JULIEN, Michèle. Les établissements Asto à l’époque préhispanique. Nouvelle édition [en ligne]. Lima : Institut français d’études andines, 1973 (généré le 08 octobre 2014). Disponible sur Internet : <http://books.openedition.org/ifea/1344>. ISBN : 9782821845220.

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© Institut français d’études andines, 1973

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El proyecto A.C.L. tenía por objetivo estudiar a través de un enfoque multidisciplinar la organización social así como la evolución hasta la actualidad, de tres cacicazgos preincaicos de los Andes centrales del Perú, el cacicazgo de los Asto y los cacicazgos colindantes de los Chunku y de los Laraw. El trabajo de campo fue realizado entre 197b y 1972 por un equipo de arqueólogos, antropólogos, sociólogos y genéticos miembros del CNRS francés, cuyas intervenciones específicas se ordenaron en función de una problemática pre-establecida.

En el conjunto de las investigaciones la tarea de la arqueología fue:

1) localizar los establecimientos inmediatamente pre-hispánicos y estudiar su repartición en el espacio, así como su inserción en el medio ambiente y su disposición interna;

2) reconstituir las estructuras socio-económicas a través del análisis de la vivienda y del equipo técnico;

3) ubicar cronológicamente y culturalmente los tres grupos asto, chunku y laraw en el conjunto de las poblaciones prehispánicas centro-andinas, y estimar la importancia que tuvo la presencia inca en las tres zonas consideradas.

La presente publicación trata del grupo asto, cuyo 27 pueblos fueron localizados a lo largo de los valles del río Vilca y del Mantaro. Basándose en el testimonio de la cerámica, todos pertenecen al Intermedio Tardío. Los fechados C14 indican que algunos eran ocupados desde el principio del siglo xi, pudiendo pues calcularse a cinco siglos la duración total de la ocupación asto. En el transcurso del siglo xv se incorporó el cacicazgo de los Asto al imperio, inka. Los pueblos asto eran todavía ocupados cuando llegaron los Españoles en la zona.Todos les pueblos se ubican entre 3100 y 4500 m. (52% entre 3500 y 3900 m). El patrón de asentamiento es en todos casos idéntico: se trata de conjuntos de edificios circulares edificados en las cumbres de los cerros naturalmente bien protegidos, según dos modalidades: tipo alveolar juntado (pendiente suave) y tipo alveolar en terrazas (pendiente empinada). En ambos casos, el elemento básico es la "unidad alveolar", conjunto de edificios circulares de importancia variable (de 2 a 12 edificios) agrupados alrededor de un patio central, que constituía probablemente una vivienda familiar. Para comprobar esta hipótesis y determinar la función de cada uno de los edificios, hemos analizado detalladamente el contenido arqueológico de los pisos y estudiado las varias clases de vestigios, cuya repartición diferencial en el suelo refleja a la vez el acondicionamiento de la casa y la organización de las áreas de actividad, el equipo técnico y los productos de consumo.

El análisis de los restos orgánicos indicó la presencia de maíz y de quinua, en lo que se refiere a las especies cultivadas, y la de llama o alpaca (domesticadas), vicuña, taruca, aves y perros, como especies animales consumidas. Uno de los resultados más importantes del estudio de los polenes (antiguos y actuales) fue establecer que el potencial agrícola de los terrenos está actualmente más reducido que en la época prehispánica, a la misma altura.Los suelos de todos los edificiós excavados contenían una importante cantidad de tiestos (hasta 1000 ó más), proveniente de un número variable (promedio 40/50) de recipientes de varias clases. Las herramientas líticas se encuentran en todos los edificios; implementos de cultivo, de cosecha y de molienda, percutores, cuchillos y raspadores, núcleos y deshechos procedentes del trabajo de fabricación de aquellos.

Así, parece que cada uno de los edificios desempeñó por turno todas las funciones correspondientes a los varios sectores de la actividad cotidiana (cocina, habitación y reserva) y conoció fases sucesivas de abandono y reocupación con usos diversos.Teniendo en cuenta esos datos, fue posible evaluar, en algunos casos, las cifras de poblaciones de los pueblos. Tomando las cifras de 5/6 personas por familia, algunos pueblos pudieron tener hasta 400, 700 ó -en un caso excepcional- 5000 habitantes, Subsiste sin embargo siempre una margen de error importante, debida a varios factores desconocidos: número de las casas abandonadas o destruídas (antes o después de la Conquista), importancia de les espacios sin construcción (calles, plazas, corrales, etc...).

The aim of the A.C.L. Project was to study, through a multidisciplinary approach, the social organization and evolution up to now of three pre-Inca chiefdoms of the Central An-des cf Peru: the chiefdom of the Asto, and the adjacent Chunku and Laraw chiefdoms.

A team of archaeologists, anthropologists, sociologists and geneticians belonging to the French National Center of Scientific Research realized the fieldwork from 1970 to 1972 according to a collectively built planning.In this project, the archaeologists' work was

1) to locate the immediately pre-Spanish settlements and study their spatial distribution, their insertion in the physical milieu and their internal disposition;

2) to reconstitute the social and economic structures by analysing the construction and the technical equipment; and

3) to situate chronologically and culturally the Asto and their neighbours among the pre-Spanish tribes of the Central Andes, and estimate the impact of the Inca presence within each of the three groups.The present publication deals with the Asto whose twenty-seven villages were located along the Vilca and Mantaro valleys.

The collected ceramics prove that all of them belong to the Late Intermediate Period. C14 dating indicates that some were occupied from the be-ginning of the XIth century AD. Therefore, the duration of the Asto occupancy would be of five hundred years. During the XVth century the Asto were conquered by the Inca and incorporated to their empire. The Asto villages were still in activity when the Spaniards arrived.The altitude of the villages ranges from 3 100 to 4 500 m above sea level (52% from 3 500 to 3 900 m). In all cases the settlement pattern is the same: it is based on aggregattes of circular edifices built on top of naturally well-protected mountains. The choice of such fortified sites obliged the Asto to concentrate the buildings within limited areas according to two types adapted to the declivity of the land: 1) the "joined alveolar" type (soft slope), and 2) the "terrace alveolar" type (ground steeper slope). In both cases, the basic element is the "alveolar unit", an aggregate of circular buildings of variable importance (from two to twelve buildings), clustered around a central yard, that probably constituted a family residence. To verify this hypothesis and determine the function of each building of the alveolar unit, we have analysed in detail the archaeological content of the floors and studied the numerous kinds of remains found on the ground. Their differential repartition reflects at the same time the organization of the areas of activity, the technical equipment, and the products of general use and consume.The analysis of organic remains reveals the presence of maize and quinoa as for cultivated species, and of lamas or alpacas (domesticated), vicuñas, tarucas, fowls and dogs as for edible animals. One of the most important results of the pollen analysis is to established that, at the same altitude, the agricultural potential of the soil is more reduced today than during the pre-Spanish period.

The floor of all excavated buildings contains an important quantity of fragments (1 000 or more) of vessels (40 or 50) of different types such as jars, cooking pots, dishes, spoons. Lithic tools have been found in all the buildings: cultivating, harvesting and grinding implements, hammers, knives and scrapers, etc.Finally, it seems that each building fulfilled in turn the functions corresponding to the various sectors of everyday activity (kitchen, dwelling, grancry). The complexity of the levels found, can be explained by the "long life" of the buildings. They were successively abandoned and re-occupied for different uses, due to the exiguity of the available land which impeded the village's territorial extension and obliged to re-utilize permanently the same spaces.Keeping these data in mind, it is possible to evaluate in a few cases the population of the villages. Considering there were 5/6 persons per family, some villages could have had up to 400, 700 and even - in one exceptional case - 5 000 inhabitants. However, the margin of error is important because of unknown factors such cs the number of destroyed and abandoned houses before and after the Spanish conquest, and the extension of the empty spaces (streets, plazas, corrales, etc.).

Sommaire
  1. Resumen

  2. Introduction

    Henri Favre
  3. Chapitre I. Histoire des Asto

    Danièle Lavallée
    1. I — LE DOMAINE ASTO
    2. II — LA FONDATION DES AYLLU
    3. III— L'OCCUPATION INCA
    4. IV — LLAQTAQOLLOY OU LES VILLAGES DISPARUS
  4. Plan

  5. Chapitre II. Modèles d'établissement et habitat

    Danièle Lavallée et Michèle Julien
    1. 1 — ORGANISATION DE L'HABITAT
    2. II — L'UNITE D'HABITATION
  6. Chapitre III. Ressources et techniques

    Danièle Lavallée et Michèle Julien
    1. I — LES PRODUITS DE CONSOMMATION
    2. II — L′EQUIPEMENT DOMESTIQUE
  7. Chapitre IV. Interprétation et hypothèses

    Danièle Lavallée
    1. I — DYNAMIQUE DE L′HABITAT ET DEMOGRAPHIE
    2. II — AGRICULTURE ET ELEVAGE
  8. Planches

  9. Etudes complémentaires

    1. Archaeological pollen analysis of sediment samples from asto village sites

      James Schoenwetter
      1. Introduction
      2. Methods
      3. Results
      4. Interpretations
    2. Étude de la faune de dix gisements asto

      Thérese Poulain
    3. Données numériques et tableaux concernant l'industrie lithique taillée

      Michèle Julien
      1. OUTILLAGE SUR ECLAT
  10. Carte

  11. Summary

Resumen

1El proyecto A.C.L. tenía por objetivo estudiar a través de un enfoque multidisciplinar la organización social así como la evolución hasta la actualidad, de tres cacicazgos preincaicos de los Andes centrales del Perú, el cacicazgo de los Asto y los cacicazgos colindantes de los Chunku y de los Laraw. El trabajo de campo fue realizado entre 197b y 1972 por un equipo de arqueólogos, antropólogos, sociólogos y genéticos miembros del CNRS francés, cuyas intervenciones específicas se ordenaron en función de una problemática pre-establecida.

2En el conjunto de las investigaciones la tarea de la arqueología fue: 1) localizar los establecimientos inmediatamente pre-hispánicos y estudiar su repartición en el espacio, así como su inserción en el medio ambiente y su disposición interna; 2) reconstituir las estructuras socio-económicas a través del análisis de la vivienda y del equipo técnico; 3) ubicar cronológicamente y culturalmente los tres grupos asto, chunku y laraw en el conjunto de las poblaciones prehispánicas centro-andinas, y estimar la importancia que tuvo la presencia inca en las tres zonas consideradas.

3La presente publicación trata del grupo asto, cuyo 27 pueblos fueron localizados a lo largo de los valles del río Vilca y del Mantaro. Basándose en el testimonio de la cerámica, todos pertenecen al Intermedio Tardío. Los fechados C14 indican que algunos eran ocupados desde el principio del siglo xi, pudiendo pues calcularse a cinco siglos la duración total de la ocupación asto. En el transcurso del siglo xv se incorporó el cacicazgo de los Asto al imperio, inka. Los pueblos asto eran todavía ocupados cuando llegaron los Españoles en la zona.

4Todos les pueblos se ubican entre 3100 y 4500 m. (52% entre 3500 y 3900 m). El patrón de asentamiento es en todos casos idéntico: se trata de conjuntos de edificios circulares edificados en las cumbres de los cerros naturalmente bien protegidos, según dos modalidades: tipo alveolar juntado (pendiente suave) y tipo alveolar en terrazas (pendiente empinada). En ambos casos, el elemento básico es la "unidad alveolar", conjunto de edificios circulares de importancia variable (de 2 a 12 edificios) agrupados alrededor de un patio central, que constituía probablemente una vivienda familiar. Para comprobar esta hipótesis y determinar la función de cada uno de los edificios, hemos analizado detalladamente el contenido arqueológico de los pisos y estudiado las varias clases de vestigios, cuya repartición diferencial en el suelo refleja a la vez el acondicionamiento de la casa y la organización de las áreas de actividad, el equipo técnico y los productos de consumo.

5El análisis de los restos orgánicos indicó la presencia de maíz y de quinua, en lo que se refiere a las especies cultivadas, y la de llama o alpaca (domesticadas), vicuña, taruca, aves y perros, como especies animales consumidas. Uno de los resultados más importantes del estudio de los polenes (antiguos y actuales) fue establecer que el potencial agrícola de los terrenos está actualmente más reducido que en la época prehispánica, a la misma altura.

6Los suelos de todos los edificiós excavados contenían una importante cantidad de tiestos (hasta 1000 ó más), proveniente de un número variable (promedio 40/50) de recipientes de varias clases. Las herramientas líticas se encuentran en todos los edificios; implementos de cultivo, de cosecha y de molienda, percutores, cuchillos y raspadores, núcleos y deshechos procedentes del trabajo de fabricación de aquellos.

7Así, parece que cada uno de los edificios desempeñó por turno todas las funciones correspondientes a los varios sectores de la actividad cotidiana (cocina, habitación y reserva) y conoció fases sucesivas de abandono y reocupación con usos diversos.

8Teniendo en cuenta esos datos, fue posible evaluar, en algunos casos, las cifras de poblaciones de los pueblos. Tomando las cifras de 5/6 personas por familia, algunos pueblos pudieron tener hasta 400, 700 ó —en un caso excepcional— 5000 habitantes, Subsiste sin embargo siempre una margen de error importante, debida a varios factores desconocidos: número de las casas abandonadas o destruídas (antes o después de la Conquista), importancia de les espacios sin construcción (calles, plazas, corrales, etc...).

Introduction

Henri Favre

1Les limites des départements péruviens de Huancavelica, Junin et Lima correspondent aux anciennes frontieres de trois petites chefferies préincaiques des Andes centrales: la chefferie des Asto, celle des Chunku et celle des Laraw.

2Asto, Chunku et Laraw ne possedent plus de cohésion interne aujourd'hui. Ils ne se perçoivent meme plus en tant que tels de maniere explicite, bien qu'ils continuent a se désigner réciproquement du nom des ethnies dont ils relevaient jadis. Au cours de la période coloniale, l'action des autorités espagnoles, l'empietement incessant des grands domaines, la pénétration de plus en plus massive d'éléments étrangers qu'ils soient indiens ou non, ont provoqué l'effritement de l'assise des chefs traditionnels et la désagrégation lente mais continue des structures politiques anciennes. Des le xviiie siecle, la communauté issue des regroupements de villages préhispaniques qui ont été opérés au lendemain de la Conquete, apparait partout comme la forme d'organisation supérieure. Il y en a alors sept chez les Laraw, quatre chez les Asto, sans doute autant chez les Chunku, toutes autonomes entre elles, et chacune individuellement dépendante du pouvoir colonial.

3Pourtant, le systeme colonial n'a pas fondu tous les particularismes ethniques dans le creuset de l'exploitation et de l'oppression. Il en a joué a son profit, de telle sorte que ces trois populations manifestent encore de l'une a l'autre de nombreuses différences de tous ordres qui les opposent et a travers lesquelles elles se révelent a elles-memes comme a l'observateur. Les différences linguistiques qui sont certainement les plus accusées, en tout cas les plus apparentes, servent d'ancrage a des représentations mentales fortement stéréotypées et généralement dépréciatives que chacune entretient a l'égard de ses voisines. Mais bien d'autres traits culturels dont elles cultivent et valorisent la spécificité, viennent aussi influencer la qualité de leurs relations mutuelles souvent chargées d'hostilité, toujours empreintes d'une certaine méfiance meme lorsqu'elles débouchent sur l'échange.

4Les Asto appartenaient a l'ethnie Anqara qui vivait dans les provinces actuelles de Lircay, Acobamba et Huancavelica du département de Huancavelica1. Comme l'ensemble de leur ethnie, ils semblent avoir présenté des affinités avec les Chanka établis dans la vallée du río Pampas. Ils entrerent vraisemblablement dans la confédération que ces derniers avaient formée avant l'expansion cuzquénienne, et ils demeurerent liés a eux dans le cadre de la circonscription administrative de Vilcashuaman a l'intérieur de laquelle leurs conquérants incas les placerent sous le regne de Pachakuti, neuvieme souverain du Cuzco. Ils parlent un dialecte ayacuchien du groupe linguistique Quechua A/II défini par Parker et Torero, dont les deux aires couvrent d'une part tout le sud andin jusqu'a Santiago del Estero en Argentine, et d'autre part toutes les Andes septentrionales depuis le sud de la Colombie jusqu'au nord du Pérou. Ils sont fortement marqués par la culture méridionale qui est aujourd'hui acculée a la défensive bien que l'élite nationale péruvienne cherche a asseoir sur elle son nationalisme ambigu.

5Les Chunku appartenaient a la grande ethnie Wanka qui occupait les cinq provinces actuelles du département de Junin dont elle devait d'ailleurs dépasser quelque peu les limites tant au nord qu'au sud-est. Ils parlent un dialecte du groupe linguistique Quechua B/I qui englobe tous les dialectes du Pérou central depuis Ancash, et dont l'aire en expansion notable sépare celle du nord et celle du sud du groupe Quechua A/II. Ils apparaissent comme les héritiers de la culture centre-andine qui a été renouvelée par les apports d'une Espagne archaique a la faveur de conditions coloniales tout a fait exceptionnelles. Cette culture se diffuse aujourd'hui dans toutes les directions en faisant preuve d'un surprenant dynamisme, et elle s'impose aux classes inférieures des grandes agglomérations cotieres qui tendent a la transformer en culture populaire du Pérou moderne.

6Quant aux Laraw, ils appartenaient a l'ethnie Yawyu qui était établie dans la province actuelle de Yauyos du département de Lima. Jusqu'a une date récente, ils parlaient une langue beaucoup plus proche de l'aymara que du quechua, le kawki, qui semble avoir été pratiquée avec des variantes locales, dans toute la sierra de Lima, de la vallée du Chillón a celle du Cañete tout au moins. L'usage de cette langue s'est perdu pendant la seconde partie du siecle dernier au profit du castillan. Toutefois, les Laraw de la zone de Tupe et Cachuy utilisent encore le kawki, et ils témoignent toujours de la tres vaste et tres ancienne expansion de la culture aymara qui a amorcé depuis bien longtemps son repli pour se confiner aujourd'hui dans les limites du haut-plateau péruviano-bolivien.

7Nous aurons l'occasion d'analyser les particularismes ethniques des Asto, des Chunku et des Laraw, et d'étudier dans le détail les différents clivages qu'ils peuvent évoquer. Signalons seulement ici que la région dans laquelle ils se manifestent représente le lieu de contact de trois grands ensembles culturels qui ont connu et connaissent des évolutions divergentes, et qu'a ce titre elle constitue un centre névralgique des Andes.

8Cette région correspond a une section de la premiere cordillere. Elle s'organise en fonction de la ligne de cretes qui culmine a plus de 5 200 m cru - dessus du niveau de la mer. Les Laraw occupent neuf petites vallées hautes qui se distribuent en éventail sur le versant occidental dominant le littoral du Pacifique, et dont les rivieres torrentueuses prennent les eaux des glaciers et des lacs glaciaires des sommets pour former le cours supérieur du río Cañete. En revanche, les Chunku et les Asto s'étendent de l'autre coté de la cordillere, au-dela des steppes du Turpo, sur tout le versant oriental, jusqu'au fond du sillon interandin que creuse en gorges majestueuses le rio Mantaro a sa sortie de la grande dépression centrale de Jauja et Huancayo qui porte aujourd'hui son nom. Trois rivières aux cours parallèles, grossierement orientées sud-ouest nord-est, le rio Canipaco, le rio de la Virgen et le rio Vilca, entaillent profondément ce versant. Cependant, dans sa partie inférieure, le Canipaco s'incurve brusquement, recueille les eaux du rio de la Virgen pour former le rio Quillon, et se jette dans le rio Vilca a quelques kilometres de sa confluence avec le Mantaro. Les espaces steppiques qui séparent la vallée du rio Vilca et celle du rio de la Virgen marquent avec le Quillon la limite traditionnelle du territoire des Chunku au nord et du territoire des Asto au sud.

9Les vallées représentent un palier écologique qui est appelé Keshwarr dans la terminologie locale. Malgré leur altitude qui n'est jamais inférieure a 3 000 m, malgré leur encaissement en quebradas, elles concentrent une population relativement dense et abritent une agriculture fondée sur le mais, sur les tubercules andins traditionnels (pomme de terre, mashwa, oka et ulluku), mais aussi sur des céréales d'origine européenne telles que le blé et l'orge. Dans leurs évasements, les vieux finages coloniaux développent la trame serrée de leur parcellaire aux petits champs souvent cloturés de murs de pierres ou de haies vives, parfois irrigués et arborés de molle, de tanka, de néfliers du lapon et de cerisiers d'Amérique. Sur les flancs moins pentus, partout ou le relief protege des intempéries, s'organisent des terroirs. Dans certaines zones du territoire laraw, des terrasses étagées qui suivent exactement les courbes de niveau sur plusieurs kilometres, rendent cultivables les versants abrupts. Ces travaux d'aménagement qui sont considérables chez les Laraw, attestent l'importance prise par l'activité agricole bien avant l'arrivée des Européens.

10Les vallées tempérées sont isolées les unes des autres par de vastes étendues ondulées dont l'altitude moyenne se situe autour de 4 000 m, et qui représentent le palier écologique puna. Il s'agit de hautes steppes recouvertes de courtes graminées désignées sous le nom générique d'ichu, qui poussent par touffes drues et qui servent de nourriture aux troupeaux de moutons et d'auchénidés (lamas et alpacas) qu'on y éleve. La végétation arbustive se réduit a de tres rares boqueteaux de polyleps et a quelques spécimens d'eucalyptus récemment introduits. Le gel nocture alterne avec une forte température diurne pendant la saison seche qui va de mai a octobre, et les abondantes précipitations de la saison humide qui atteignent et dépassent parfois 1 000 mm par an, tombent occasionnellement sous forme de neige.

11De ces steppes désolées surgissent des reliefs dénudés ou couronnés de névés qui représentent le palier écologique orqo. Toute vie animale et végétale est absente, a l'exception des mousses et des lichens caractérisques de la toundra, et de quelques petites plantes a usage médicinal comme la wamanrripa. Sans intéret économique pour les populations locales, la haute montagne joue toutefois un role tres grand au plan rituel. Notons aussi qu'elle n'a jamais constitué un obstacle aux contacts. Ses échancrures demeurent les voies normales de communication et d'échange.

12Dans son ensemble, la région est d'acces difficile malgré le développement récent d'un réseau de communications périphériques. De la grande ville de Huancayo, une route empierrée qui rejoint la cote au sud de Lima par la vallée du Cañete la contourne au nord. La ligne de chemin de fer Huancayo-Huancavelica, doublée d'une autre route également empierrée qui se dirige vers Ayacucho, la contourne a l'est. Mais il faut recourir aux mulets et aux chevaux partout malaisés a obtenir, pour atteindre les villages, meme les plus importants. La traversée du territoire asto d'est en ouest, depuis la station ferroviaire de Tellería sur le Mantaro jusqu'a la communauté d'Acobambilla, demande trois bonnes journées de voyage par un chemin dont certaines parties sont creusées dans la roche, et qui franchit les torrents sur des ponts suspendus qui n'ont guere changé depuis l'époque inca a laquelle on se plait a croire qu'ils étaient mieux entretenus.

13Si elle a été photographiée d'avion a haute altitude —ce qui rend les clichés difficilement utilisables— la région est encore mal cartographiée. Elle ne figure pas en entier sur la carte nationale du Pérou au 1/200 000 qui est d'ailleurs tres mauvaise et dont la feuille de Huancayo ne s'ajuste ni avec celle de Lircay ni avec celle de Castrovirreyna qu'elle est censée prolonger. Les relevés au 1/50 000 effectués par la Corporación del Mantaro (CORMAN) dans le cadre de travaux d'aménagement hydroélectrique, sont beaucoup plus satisfaisants par leur exactitude, mais ils ne couvrent que le territoire des Chunku et une partie de celui des Asto.

14La mise en évidence des trois chefferies s'est réalisée progressivement a partir de 1964. Nommé depuis peu a l'un des deux postes de chercheur qui venaient d'être créés a l'Institut Français d'Etudes Andines de Lima, je me trouvais alors a Huancavelica avec une mission de deux ans. Au cours de ces deux années, j'eus l'occasion de travailler dans les communautés du nord du département, notamment dans celle de Moya qui présentait pour moi un intéret tout particulier. L'étude des titres de possession fonciere de cette communauté et les premiers résultats bruts d'enquetes ethnologiques qui y étaient conduites avec l'aide de plusieurs étudiants de l'Université San Marcos de Lima, aboutirent bientot a la conclusion que Moya avait jadis formé avec ses voisines Vilca, Cuenca et Conaica, une unité politique, une chefferie, la chefferie des Asto, dont j'entrepris de préciser les anciens contours en prospectant systématiquement les archives départementales publiques et privées.

15A mon retour en Europe, je continuai ma prospection pendant l'été 1967, dans les Archives Générales des Indes, dans le fonds du Marquis del Risco déposé a la Bibliotheque Universitaire de Séville, ainsi qu'a la section des manuscrits de la Bibliotheque Nationale de Madrid. L'année suivante, je repartais pour le Pérou, et avant de m'établir pour une dizaine de mois ce Moya afin d'achever l'étude en profondeur de cette communauté, je complétai dans les Archives Nationales (aujourd'hui Archives Générales de la Nation) et a la section des manuscrits de la Bibliotheque Nationale, a Lima, les informations historiques que j'avais déja accumulées. Aux listes de tributaires, aux pieces d'interminables proces concernant des litiges fonciers, et a bien d'autres documents de valeur fort inégale d'ailleurs, vint s'ajouter le texte d'un recensement qui avait été pratiqué chez les Asto en 1647. La population y était consignée nominalement et répartie par communautés et par ayllu, selon l'age et le sexe. Les chefs dont elle dépendait y étaient mentionnés, souvent avec un état de leurs biens. Honnis les données démographiques qui pouvaient en etre tirées et qui étaient peut-etre d'autant plus intéressantes qu'elles se situaient a une époque ou l'on place volontiers le creux du dépeuplement andin, ce recensement était susceptible d'offrir de nombreuses indications sur la culture et la société asto au milieu du xviie siecle.

16De nouveau en France vers le milieu de l'année 1969, j'envisageai de m'associer a des chercheurs d'autres disciplines pour reprendre l'étude des Asto sur la base de ces matériaux que je commençais a organiser, et pour amorcer celle des Chunku et des Laraw qu'ils faisaient apparaitre en filigrane. Ma suggestion rencontra un accueil favorable aupres de l'archéologue Daniele Lavallée de l'Equipe de Recherche d'Ethnologie Préhistorique, et du généticien Jean-Claude Quilici du Laboratoire d'Hémotypolcgie qui avait déj manifesté le souhait de collaborer avec des ethnologues. Nous décidames donc tous trois de mettre sur pied une équipe interdisciplinaire ad hoc centrée sur un projet de recherche qui allait etre établi d'un commun accord, et qui devait etre réalisé dans un délai de deux ans.

17Cette équipe commença a fonctionner au Pérou en juillet 1970. Essentiellement composée de personnels du Centre National de la Recherche Scientifique, elle accueillit cependant, pour une durée variable, plusieurs étudiants français du niveau du troisieme cycle dont l'aide souvent bénévole ne fut pas négligeable. En outre, elle s'entoura de collaborateurs recrutés localement, selon les besoins de chaque discipline. Le travail de terrain s'étala sur trois campagnes d'été du fait que les conditions climatiques ne le rendait possible qu'au cours des mois de la saison seche. Le financement des opérations fut obtenu a travers les différentes formations dont relevaient les membres de l'équipe: ERA 52, RCP 87, LA 111. Toutefois, la Direction Générale des Affaires Culturelles, Scientifiques et Techniques du Ministere des Affaires Etrangeres consentit a prendre a sa charge les frais de plusieurs voyages. A Lima, l'Institut Français d'Etudes Andines mit a la disposition des chercheurs ses locaux et son véhicule; il constitua une base précieuse, en particulier pour les archéologues qui devaient nécessairement étudier sur place les produits de leurs fouilles. Enfin, le gouvernement péruvien et ses fonctionnaires dans la région manifesterent l'intéret qu'ils portaient a notre recherche en nous donnant accès a une indispensable documentation et en nous fournissant les permis nécessaires et bien des introductions utiles.

18Le projet de recherche (dit projet A.C.L., de l'initiale des populations sur lesquelles il portait) visait essentiellement a rendre compte de l'organisation interne et des rapports externes des trois chefferies dans leur évolution, depuis 1'époque la plus ancienne qu'il était possible d'atteindre, jusqu'a nos jours. S'imppsant au départ, le choix d'un temps long rendait indispensable une collaboration aussi étroite que possible entre l'archéologie, l'ethnologie et l'histoire qui devaient parvenir a se prolonger tout en se complétant et en s'apportant des données mutuellement signifiantes. Pareille collaboration organique exigeait un ajustement interdisciplinaire peut-etre d'autant plus délicat qu'il amenait chacune des disciplines a opérer surdes confins encore mal connus de son propre domaine.

19Qu'on en juge. L'archéologie andine a toujours manifesté plus d'intéret pour les temps préhistoriques que pour les derniers siecles du passé précolombien. Les recherches conduites sur l'horizon précéramique et lithique, sur l'époque Chavin, sur la période formative, se sont développées au point de mobiliser aujourd'hui la plupart des archéologues. En revanche, les travaux consacrés a la période dite des Royaumes et Confédérations ainsi qu'a la période impériale inca dans laquelle elle se prolonge sans jamais s'achever tout a fait, n'ont pas connu le meme essor. Rares, ils continuent en outre a s'attacher a la mise au jour des structures monumentales des ensembles urbains dans la meilleure tradition classique. Les réseaux de villages dans lesquels s'inséraient les cités, l'organisation des collectivités agro-pastorales environnantes qui les entretenaient de leur surplus économique apres avoir contribué a les édifier, demeurent largement a découvrir.

20De son coté, l'histoire andine se présente encore comme doublement “coloniale”. En premier lieu, elle s'acheve le plus souvent au moment de la dislocation de l'empire espagnol et de l'indépendance de ses territoires constitutifs, marquant ainsi une rupture qui ne fut certainement pas perçue comme telle par les Indiens, et négligeant l'ensemble du xixe siecle pourtant si riche en évenements capitaux pour le monde rural. En second lieu, elle correspond a celle des colonisateurs beaucoup plus qu'a celle des colonisés, malgré les tentatives récemment faites avec un inégal succes pour entrer dans la “vision des vaincus”. Les historiens ont produit d'importantes monographies sur les institutions importées d'Europe au Pérou et sur...

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