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La Determinación del Comienzo de la Vida Humana: Cuestiones de Método (Determination of Human Life’s Beginning: Issues of Method)

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Resumen
Para el estudio ético de las intervenciones sobre el comienzo de la vida humana es decisivo conocer cuándo comienza ésta exactamente. Para conseguir este resultado, es necesario combinar conocimientos filosóficos sobre la vida y observaciones empíricas de los primeros momentos del desarrollo. A partir de ellos, se puede realizar un razonamiento que permite mostrar que la fecundación establece el momento de aparición de una nueva vida humana. Las reflexiones estrictamente científicas, y las que basan su razonamiento solamente en aspectos genéticos del comienzo de la vida, son reduccionistas y no pueden determinar propiamente el comienzo de la vida.
Abstract
For ethical study of interventions on human life’s beginning is crucial to know exactly when it begins. To attain this result, it is necessary to combine philosophical knowledge about life and empirical observations of the first moments of development. From these points, it can be carried out a reasoning that shows fecundation establishes the moment of starting a new human life. Strictly scientific reflections, and those that base their reasoning only over genetic aspects of life’s beginning, are reductionist, and they are not be able to determine properly the beginning of life.
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La determinación del comienzo de la vida humana: cuestiones de método
LA DETERMINACIÓN DEL COMIENZO DE LA
VIDA HUMANA: CUESTIONES DE MÉTODO
DETERMINATION OF HUMAN LIFE’S
BEGINNING: ISSUES OF METHOD
Antonio Pardo Caballos
Departamento de Humanidades Biomédicas
Universidad de Navarra
E-mail: apardo@unav.es
Resumen
Para el estudio ético de las intervenciones sobre el comienzo de la vida humana es
decisivo conocer cuándo comienza ésta exactamente. Para conseguir este resultado,
es necesario combinar conocimientos fi losófi cos sobre la vida y observaciones
empíricas de los primeros momentos del desarrollo. A partir de ellos, se puede
realizar un razonamiento que permite mostrar que la fecundación establece el
momento de aparición de una nueva vida humana. Las refl exiones estrictamente
científi cas, y las que basan su razonamiento solamente en aspectos genéticos del
comienzo de la vida, son reduccionistas y no pueden determinar propiamente el
comienzo de la vida.
Palabras clave: comienzo de la vida humana, persona humana, embrión, fecun-
dación.
Abstract
For ethical study of interventions on human life’s beginning is crucial to
know exactly when it begins. To attain this result, it is necessary to combine
philosophical knowledge about life and empirical observations of the fi rst moments
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ª 335Antonio Pardo Caballos
of development. From these points, it can be carried out a reasoning that shows
fecundation establishes the moment of starting a new human life. Strictly scientifi c
refl ections, and those that base their reasoning only over genetic aspects of life’s
beginning, are reductionist, and they are not be able to determine properly the
beginning of life.
Key words: human life’s beginning, human person, embryo, fecundation.
1. Introducción 2. Qué deseamos saber
Para el desarrollo de las refl exiones La primera cuestión pertinente para
éticas sobre a las intervenciones técnicas plantearse cuestiones de método es sa-
en el comienzo de la vida humana, es ber qué es lo que queremos estudiar, y
fundamental saber cuándo comienza ésta realizar una primera aproximación a ese
y cuándo nos encontramos sólo ante un objeto de estudio. Sólo así estaremos en
material biológico, propio del hombre, condiciones de estudiarlo de un modo
pero que no es un hombre. adecuado, que nos proporcionará el
Dada la extensión de esta cuestión, y máximo número de conocimientos que
sus muchas facetas (anatómica, embrio- podamos obtener sobre él.
lógica y fi losófi ca, por mencionar las más Cuando se revisa la literatura sobre
evidentes), en este trabajo nos vamos a el tópico del inicio de la vida humana,
limitar a exponer una refl exión sobre el es muy frecuente que la discusión verse
método adecuado para llegar a la deter- sobre el tema de la persona. El proble-
minación del momento del comienzo de ma del inicio del ser humano o de la
la vida humana. Daremos por sabidos vida humana se reduce al problema del
otros conocimientos básicos, como pue- momento en que la personalidad o la
den ser los relativos a la fi siología de la «personeidad» aparece en el ser humano,
reproducción y al desarrollo embrionario ya biológicamente constituido. Sólo una
y fetal. persona sería poseedora de dignidad,
Puede parecer que esta refl exión me- y por tanto, merecería el respeto de los
todológica es casi innecesaria, pues suele demás seres humanos. Por tanto, lo más
resultar evidente, a poco que se conozcan relevante no sería el momento del inicio
los datos de la observación, cuándo tiene biológico del hombre, sino el momento en
lugar el comienzo de la vida humana. Sin que adquiere condición personal.
embargo, como veremos, la cuestión no Este planteamiento lleva a discusiones
es en absoluto evidente. Muchas veces, que enfrentan un concepto meramente
la refl exión fi losófi ca tiene este papel es- funcional de la persona (sólo quien de
clarecedor sobre lo aparentemente trivial hecho muestra signos típicos externos de
o evidente. las personas es persona) y un concepto
336 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ªLa determinación del comienzo de la vida humana: cuestiones de método
que admite la realidad de la persona inde- Llegado este punto, es muy frecuente
pendientemente de sus manifestaciones. observar que, una vez llevada a cabo esa
Dejando aparte problemas insolubles del observación de los primeros momentos,
planteamiento funcional de la persona se afirma sin más dilación que «está
(como el del hombre dormido), aquí científi camente comprobado que la vida
asumimos que todos los seres humanos humana comienza cuando se fusionan
son personas en todos los momentos de un espermatozoide y un óvulo». Sin em-
1su vida biológica . La separación del ini- bargo, examinando con más detalle los
cio de la cualidad de persona del inicio conocimientos que el método científi co
del hombre como ser material vivo nos nos puede proporcionar, podemos decir
parece un error de planteamiento. que esa afi rmación es precipitada.
Dejaremos de lado, por tanto, el pro- El método científi co es conocido tam-
blema del origen o inicio de la personali- bién como método hipotético-deductivo.
dad (o, con otra terminología y diferentes Su trabajo parte de la elaboración de
acentos, del momento de la animación) hipótesis que expliquen la estructura o
durante la vida biológica, pues se trata de el funcionamiento de una realidad ma-
un pseudoproblema. Lo que nos interesa terial que es objeto de su estudio. Dichas
es averiguar cuál es el momento en que se hipótesis no son gratuitas: deben explicar
origina el ser humano entero o, dicho de verdaderamente lo que se estudia, y de-
otro modo, cuándo comienza la vida hu- ben ser coherentes internamente y con
mana biológica. Sabemos que el hombre otros conocimientos científi cos que ya
nunca es mera biología, sino una realidad se poseen.
multidimensional, y que su riqueza se Tras formular hipótesis, la ciencia debe
manifi esta de modo progresivo, pero esto plantear observaciones o experimentos
no afecta al intento de determinación del que permitan comprobarlas. Las observa-
primer momento. ciones o experimentos pueden ser senci-
llos o complejos, pero terminan siempre
3. La evidencia científi ca del mismo modo: o bien la hipótesis se
desecha (o se remodela parcialmente) por-
Si deseamos conocer el momento de que no se corresponde con lo observado,
comienzo de la vida humana, tendremos o bien se mantiene, como ley científi ca si
que recurrir a la observación detallada se comprueba que la realidad es como el
de su formación y desarrollo inicial, es modelo supuesto, o como hipótesis si la
decir, tener unos conocimientos mínimos observación no permite ni comprobarla
de la biología de la reproducción humana ni refutarla o falsarla.
(que, como dijimos al comienzo, daremos La ciencia incorpora de este modo a
por sabidos). su acervo hipótesis no falsadas y leyes
científi cas. Pero todas ellas se refi eren ex-
clusivamente a los aspectos de la realidad 1 Cf. Spaemann, R. Personas, Eunsa, Pam-
plona, 2000, 227-36. que se intentan explicar científi camente,
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ª 337Antonio Pardo Caballos
es decir, estructuras y funcionamientos. sivamente científi co la cuestión radica
Por su método, la ciencia no estudia, ni en que la ciencia no puede estudiar el
puede estudiar, otros aspectos importan- vivir en sí mismo ni la
tes de la realidad, como son la tendencia- especie. Puede estudiar la estructura y el
lidad natural de las estructuras biológicas, funcionamiento de los organismos vivos,
la especie o naturaleza de los seres que pero no llega a la actividad vital misma
estudia, y el dinamismo intrínseco de lo que acabamos de mencionar. Y tampoco
2viviente . puede llegar a «lo que es» su objeto de
Como se deduce de lo dicho, la afi r- estudio.
mación «esto es un ser humano» no es Por decirlo de un modo sencillo: a la
una ley científi ca, ni se puede compro- ciencia le resulta indiferente si su objeto
bar científi camente. Y esto vale también de estudio es algo vivo o inerte, o a qué
para cualquier otra especie: es imposible especie pertenece. Y, con su método, no
diseñar un experimento que termine re- puede diferenciarlos. Se limita a decir
velando directamente la especie de un ser qué estructura tienen y cómo funcionan.
cualquiera. Por tanto, la afi rmación «está A ese respecto, da igual que lo estudiado
científi camente comprobado que la vida sea un ser vivo o un mineral: su respuesta
humana comienza ... etc.» no es cierta en será siempre sólo cómo es la morfología y
4su sentido literal. cómo es el movimiento de sus partes .
Y lo mismo sucede para las afi rma- A todo el mundo le resulta evidente
ciones opuestas: la frase «esto no es un lo que es un ser vivo y lo que es un mi-
ser humano» no es una ley científi ca; y la neral. Y otro tanto cabe decir acerca de
afi rmación «está científi camente compro- la distinción entre un hombre y otra cosa
bado que la vida humana es un momento cualquiera. Pero estos conocimientos no
más en el continuo que se remonta a los los proporciona la ciencia. Es algo que
3primeros vivientes», y otras parecidas , capta espontáneamente la inteligencia
no son ciertas en sentido literal. o, con otros términos, el sentido común.
Posteriormente, la fi losofía, a partir de
4. Qué intentamos saber ese conocimiento espontáneo, nos puede
decir más detalles y perfi lar qué es un ser
El intento que llevamos en toda esta vivo o qué es un hombre.
disquisición es saber cuándo comienza
la vida de un nuevo ser humano. Y el
problema de enfocar de modo exclu-
4 De aquí se deriva que, desde la época de
Descartes, haya habido bastantes autores que hayan
2 Artigas, M. La inteligibilidad de la naturaleza, defendido que los animales son simples máquinas
Eunsa, Pamplona, 144, aunque todo el capítulo II o mecanismos; esos autores consideran únicamente
(pp. 87-159) contiene una perspectiva de la ciencia, la evidencia científica y, desde ese punto de vista, lo
que ayuda mucho a entender su alcance. único que pueden decir de los seres vivientes es que
3 Cf. Godfrey, J. «The Pope and the ontog- son mecanismos, todo lo complejos que se quiera,
eny of persons». Nature 373 (1995), 100. pero nada más.
338 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ªLa determinación del comienzo de la vida humana: cuestiones de método
Por tanto, si deseamos saber cuándo no en un impulso o empuje que les venga
6comienza el hombre, nos deberemos desde fuera . Desde este punto de vista
mover a caballo entre conocimientos amplio, son automovimientos la nutrición,
fi losófi cos, para saber qué es y cómo el metabolismo, el crecimiento, la respira-
identifi car la vida, y qué es un hombre, y ción y, por supuesto, la locomoción. A ese
evidencias científi cas, para poder perfi lar automovimiento es a lo que normalmente
cómo es la materialidad del ser humano le llamamos «vivir». En frase aristotélica,
en sus comienzos y poder establecer así que exigiría muchas aclaraciones, vivir es
7un punto inicial de la vida humana en el ser de los vivientes .
5el tiempo . Otra peculiaridad de los seres vivos es
que son una unidad; con esto se quiere
5. Qué es un ser vivo decir una unidad integrada, y no partes
que tengan identidad por sí interrelacio-
Para delimitar lo que es un ser vivo nadas de tal modo que su engranaje les
no se puede partir de la biología. Ésta es haga funcionar al unísono. Un ser vivo no
la ciencia que estudia los seres vivos. Por es una máquina. Las máquinas se pueden
tanto, antes de comenzarla debemos saber desmontar y montar, un ser vivo muere
qué es un ser vivo, y la biología (inexis- al «desmontarlo».
tente en este momento de la pesquisa) Esto no quita que un ser vivo tenga,
no puede responder esa pregunta, pues desde el punto de vista científi co, simili-
su desarrollo supone ya una respuesta tudes con un mecanismo: hay unas partes
inicial. Saber qué es un viviente es, pues, que interaccionan con otras; pero esas
patrimonio del sentido común o del co- partes, en el ser vivo, no pueden subsistir
nocimiento ordinario, y de la elaboración por sí mismas. Su naturaleza es sólo ser
lógica de dicho conocimiento que llama- parte del viviente en el que están.
mos fi losofía. Los seres vivos son seres materiales,
Aunque las características de un ser en los que unas partes mueven a otras.
vivo son muchas, enumeraremos a conti- Así, la locomoción es posible gracias a
nuación algunas básicas, que nos servirán las patas, aletas, u otros medios de que
posteriormente.
Un ser vivo se caracteriza por el
6 «El nombre vida se toma de algo aparente
automovimiento. Con este término no se de una cosa como es el moverse por sí misma. Sin
quiere dar a entender sólo el movimiento embargo, no se da para indicar eso, sino para indicar
la substancia que le corresponde según la naturaleza de locomoción o desplazamiento, sino
que conlleva el moverse por sí misma, o, también, y
una acepción más amplia: actividades que de algún modo, su impulso para actuar. Según esto,
tienen su origen en el viviente mismo, y vivir no es más que el ser en tal naturaleza; y vida
no significa más que lo mismo, pero en abstracto;
como carrera significa en abstracto lo mismo que
5 Serani, A. El viviente humano, estudios bio- correr»: Tomás de Aquino, Summa Theologiae, 2ª ed.,
filosóficos y antropológicos, Eunsa, Pamplona, 2000, BAC, Madrid, 1994, I, q 18, a 2, c, p. 239.
79 y ss. 7 Ibíd.
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ª 339Antonio Pardo Caballos
disponga el ser vivo. Esas partes especia- Por último, podemos mencionar que
lizadas en ciertas funciones se denominan todo ser vivo apunta a objetivos natura-
órganos (del griego, organon, instrumen- les, es decir, objetivos propios de su modo
to): el cuerpo de un ser vivo está com- de ser o naturaleza. Así, los animales her-
puesto de partes dedicadas a funciones bívoros comen espontáneamente hierba,
8peculiares, es un cuerpo orgánico . los pájaros construyen sus nidos para
Otra peculiaridad de un ser vivo es criar, etc. Dicho de otro modo: el dinamis-
que tiene una forma especial; con esta mo natural de un viviente es teleológico,
expresión no nos referimos a morfología fi nalizado, es decir, apunta a fi nes que le
10(aunque la morfología no está demasia- vienen dados . Sobre esto habría también
do lejana de este concepto de «forma»), mucho que aclarar, pero baste con esta
sino a algo parecido a «modo de ser»; primera aproximación.
la fi losofía, clásicamente, al hablar de
forma conceptualiza el «qué es» o el 6. Qué es un hombre
«por qué es lo que es», así como la raíz
de su dinamismo interno. De hecho, la De esta pregunta se podrían escribir
forma de los vivientes es tan especial tratados. Sin embargo, nos interesa sólo
que ha reservado una palabra para ella: un aspecto que podemos resumir breve-
alma. Este concepto contiene facetas muy mente: un hombre es un individuo de la
escurridizas. Podemos quedarnos en un especie homo sapiens.
aspecto primero: equivale a la especie,
9aunque es mucho más .
«entelequia», como un agente así, el cual influye en
los procesos orgánicos. Popper y Eccles entienden
el yo como un agente así. La causalidad formal ar-8 «Por consiguiente, el alma podría definirse
istotélica, en cambio, no es un hacer de ese tipo. Es como la primera actualidad de un cuerpo natural,
«hacer» sólo en un sentido análogo, un sentido que que posee potencialmente la vida; y es tal cualquier
tenemos presente cuando preguntamos: ¿qué es lo cuerpo que posea órganos»: Aristóteles, Sobre el
que hace tan inolvidable esta melodía? Con esa pre-alma, Aguilar, Madrid, 1967, l. 2, c. 1, 841. Hay
gunta no preguntamos por el poeta o el compositor, un resumen breve y claro de estas tesis en la voz
sino por el rasgo estructural del verso o la canción. «alma» de la edición de 1909 de la enciclopedia Es-
La «forma» aristotélica no es sobreañadida, no es pasa, disponible en la red en http://www.filosofia.
una superestructura sobre una unidad ya existente org/enc/eui/e040772.htm
o sobre una pluralidad de unidades semejantes 9 He encontrado una explicación bastante
que las une en una unidad accidental más elevada, clara de uno de esos aspectos sutiles de lo que
como los miembros de una sociedad se unen en queremos decir al hablar de forma en la obra antes
una sociedad. La forma es, más bien, el principio mencionada de Spaemann: «Cuando Aristóteles
estructural de una unidad viva, y ésta es una reali-denomina al alma como «forma» de los seres vi-
dad elemental cuyas partes existen exclusivamente vos, entiende por forma aquello que hace que una
como partes. Las partes son tan sólo entia per se, cosa sea lo que es, aquello que la hace identific-
entes independientes, virtuales. Llegarán a serlo de able como la cosa que es y determina su modo de
forma no virtual cuando se disuelva la unidad viva, comportamiento. La palabra «hace» se usa en este
es decir, cuando desaparezca el «alma»»: Spaemann contexto en sentido figurado. En sentido auténtico
R. op. cit., pp. 154-5.supone un existente independiente que es la causa
10 Artigas M. op. cit., p. 389 y ss.de alguna otras cosa. Dries ha entendido el alma, la
340 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ªLa determinación del comienzo de la vida humana: cuestiones de método
Esta respuesta es muy parcial, pues Y el estudio de los primeros momentos
deja fuera cuestiones de tanto calado de su desarrollo compete especialmente
como el carácter personal de los seres a la embriología desde el punto de vista
humanos: un hombre no se reduce a ser morfológico más global, y a la citología
un ejemplar de su especie, como sucede y la bioquímica desde un punto de vista
con todos los demás animales o plantas, más analítico.
sino que cada individuo es él mismo, Como hemos mencionado en el apar-
tiene una originalidad que no permite tado anterior, pertenece al conocimiento
considerarlo un ejemplar más de su es- espontáneo descubrir que una realidad es
11pecie . Esta peculiaridad es lo que hace un ser humano, es decir, que su especie es
que le denominemos «persona». homo sapiens. De hecho, nadie tiene pro-
El carácter personal no es objetivable blemas para realizar esta identifi cación
por sí mismo, sino sólo por sus manifes- cuando se cruza con otras personas por
taciones, que se dan sólo en una parte de la calle, pues conoce lo que es un hombre
la vida del hombre, cuando se ha dado sin necesidad de más averiguaciones.
desarrollo sufi ciente, educación, ausencia Con el ser humano en otros periodos
de ciertas enfermedades, y sólo mientras de la vida, especialmente los muy inicia-
está despierto. Pero, para distinguir al les, la cosa cambia: su aspecto externo no
hombre, no es necesario observar esas es igual al de los hombres ya desarrolla-
manifestaciones, sino que nos basta com- dos. Sólo mediante el estudio realizado
probar que es un individuo de la especie por la embriología y otras disciplinas
humana. Por este motivo, no es necesario estaremos en condiciones de saber cuál
entrar en mayores profundidades antro- es el aspecto del ser humano en esos
pológicas. primeros momentos del desarrollo.
Como todo animal, el hombre tiene De todos modos, tanto en el caso del
unas características físicas propias de hombre desarrollado como del embrio-
su especie. Su estudio corresponde a la nario, y un tanto paradójicamente, para
anatomía y a otras disciplinas médicas. determinar que algo es un ser humano
partimos de un conocimiento previo
(espontáneo) sobre lo que es un ser hu-
11 Spaemann R. op. cit., pp. 37 y ss. Todo mano, del mismo modo que sólo se puede
hombre, desde el punto de vista biológico, es dis-
reconocer un perro si ya se sabe lo que es tinto, pero sucede también lo mismo con cualquier
animal o planta: cada ejemplar tiene peculiaridades un perro. De lo contrario, lo único que se
individuales e irrepetibles. Pero no nos referimos podría afi rmar es que ahí tenemos un ser
aquí a esa irrepetibilidad biológica, sino a la cuali-
vivo, pero no podríamos realizar ninguna dad de ser persona. Desde este punto de vista, es
un craso error intentar fundamentar la dignidad identifi cación.
humana en argumentos biológicos, como sucede al Esta identifi cación se realiza de modo
afirmar que tiene un ADN único e irrepetible, que
indirecto cuando estudiamos embriología lo haría extraordinariamente valioso por su rareza,
o los primeros momentos del desarrollo es decir, digno: eso sucede también con cualquier
animal, que no por esa razón tiene dignidad. humano: sabemos que el material que es-
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ª 341Antonio Pardo Caballos
tamos estudiando (embrión más o menos Mientras que el dinamismo y la or-
desarrollado) es humano porque procede ganicidad no permiten la distinción que
de adultos reconocidos inequívocamente buscamos, ésta sí se puede encontrar en la
como humanos. fi nalidad natural de los dinamismos que
El problema del comienzo de la vida observamos. En efecto, el dinamismo vital
humana no es, por tanto, el problema de de óvulo y espermatozoide apuntan a su
determinar la pertenencia del embrión a unión, que depende de muchos factores
la especie humana, sino el problema de aleatorios. En caso de que esta unión no
12determinar si ahí hay una vida completa se de, su dinamismo termina en la muerte
individual: ya sabemos que es humana a muy corto plazo, y eso a pesar de que,
por su procedencia. teóricamente, esa vida podría prolongarse
mucho (no hay más que pensar en los
7. El comienzo del hombre abundantes nutrientes que contiene un
óvulo).
En el apartado 4 precisamos que el ser El dinamismo de un óvulo en cuanto
vivo se caracteriza por tener un dinamis- es penetrado por un espermatozoide no
mo unitario, que se ejerce en un cuerpo puede ser más distinto. En primer lugar,
orgánico, apunta a fi nes que le vienen sucede una reacción cortical que impide
dados y tiene una «forma» de ser propia. que penetren más espermatozoides: de
Dado que, en el estudio de los primeros algún modo, ese embrión unicelular re-
momentos del ser humano, ya sabemos cién formado se hace «más uno», más «él
que es humano, nos resta ver cuándo mismo»; establece mejor las diferencias
aparecen los tres primeros aspectos. con lo demás.
El dinamismo autónomo unitario, y Simultáneamente, los lentos procesos
la presencia de un cuerpo orgánico, son metabólicos del óvulo se disparan a todos
aspectos que están presentes tanto en los los niveles, y aquí no es necesario abun-
gametos como en el organismo del ser dar en datos que se pueden consultar
humano entero más o menos desarrollado. en trabajos de embriología y bioquímica
En efecto, es característico de todos ellos ser (fi nalización de la meiosis y expulsión
células (o estar compuestos de células), que del segundo corpúsculo polar, etc.). Nos
tienen distintas partes en su interior dedi- interesa, sin embargo, una peculiaridad:
cadas a distintas funciones: las organelas esa actividad que acaba de dispararse
(mitocondrias, Golgi, núcleo, ribosomas, ya no tiene como fi nalidad natural la
etc.); además, mantienen una actividad extinción en un corto periodo de tiempo
propia (no impulsada desde fuera). (como sucede con los gametos aislados,
por muy buenas condiciones ambientales
12 Con este término queremos distinguir que tengan); la nueva fi nalidad es un
células y tejidos humanos, que son solamente partes
desarrollo complejo, estructurado, que del hombre, con una supervivencia discreta fuera
apunta a prolongarse bastantes décadas. de él, como las células sanguíneas extraídas para
un análisis, etc. El contraste no puede ser más radical.
342 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ªLa determinación del comienzo de la vida humana: cuestiones de método
De ese cambio de finalidad podemos todo científi co: se parte de una hipótesis
deducir que nos encontramos ante un (que viene a ser como una premisa), se
ser vivo distinto, pues tiene un obje- efectúan las observaciones oportunas, y
tivo natural distinto. El óvulo recién se extrae una conclusión. Sin embargo,
fecundado es una nueva unidad de a diferencia del método científi co, aquí
dinamismo. Por tanto, podemos con- la premisa no es una hipótesis científi ca,
cluir que la vida humana comienza con sino unos conocimientos ordinarios más
la fecundación del óvulo, en cuanto o menos elaborados por la reflexión
se desencadena los fenómenos de la fi losófi ca. De ahí que, propiamente, la
reacción cortical y la activación de conclusión acerca del comienzo de la
los procesos metabólicos que estaban vida humana no pueda denominarse
silentes en el óvulo. científi ca, ni tampoco el razonamiento
que lleva a ella.
8. Explicitando el razonamiento Tampoco puede decirse que el mo-
mento del comienzo del ser humano sea
Por resumir y esquematizar lo visto algo evidente. Ya hemos visto que es un
hasta ahora, podemos decir que la deter- cierto razonamiento. Sin embargo, se trata
minación del comienzo de la vida huma- de un razonamiento tan elemental que es
na es el resultado de un razonamiento a fácil pensar que se trata de una realidad
partir de unas premisas y por medio de evidente, como que es de día, o que una
unas observaciones. planta es verde.
Las premisas, que conocemos por Como es obvio, todo este razonamien-
medio del conocimiento espontáneo, son to no se ve afectado por la posibilidad de
en qué consiste la vida (una actividad que, posteriormente, el embrión humano
orgánica unitaria que posee una «forma» pueda dividirse formando gemelos; lo
y tiene un fi n natural) y qué es humano que venga después ahí queda como tema
y qué no lo es. de estudio. Pero la conclusión sobre el
El medio del razonamiento consiste comienzo del hombre no se ve alterada
en la observación de una determinada por lo que le pueda suceder posterior-
realidad biológica para ver si cumple con mente.
dichas premisas o, más bien, cuándo em- Además, hemos aplicado este razo-
pieza a cumplirlas, de modo que sepamos namiento al origen más común del ser
el primer momento del hombre. humano: la unión de un óvulo y un
La conclusión, que ya hemos mencio- espermatozoide. Quizá pueda haber
nado anteriormente, es que la vida del otros modos de origen (como la geme-
hombre comienza en un determinado lación mencionada anteriormente, o la
momento, concretamente, en el momento clonación por transferencia nuclear),
de la fecundación del óvulo. que deberán ser analizados partiendo
Como se puede ver, este razonamien- de las mismas premisas para llegar a
to es muy parecido al que efectúa el mé- una conclusión.
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ª 343Antonio Pardo Caballos
9. El reduccionismo genético todo unitario; aunque existan algunos
sistemas moleculares (como son los ge-
A diferencia de lo que hemos reseñado néticos) a los que atribuimos un papel
anteriormente, es muy frecuente encontrar especialmente relevante en los procesos
posturas que, aunque defi enden el origen vitales, pensar que la vida se constituye
del nuevo ser humano en la fecundación sólo cuando se constituyen o se activan
del óvulo, afi rman que es «inadmisible dichos mecanismos es un reduccionismo.
desde un punto de vista biológico identifi car Su conclusión sería que, mientras que el
al embrión como una simple masa de embrión recién fecundado no expulse el
13células» , u otras expresiones similares; segundo corpúsculo polar, y no se fu-
con ellas se afi rma indirectamente que la sionen los pronúcleos, no comenzaría la
determinación del comienzo de la vida vida humana; o que ésta no existe hasta
humana es una cuestión científi ca. Ya que el nuevo genoma comienza a expre-
hemos explicado que esto no es cierto, sarse. Conclusiones de este tipo pierden
y hemos mencionado el porqué de esta de vista el organismo como un todo.
confusión tan común. La realidad es que no es necesario
También es muy frecuente afi rmar que que se fusionen los pronúcleos, ni que
la nueva vida humana comienza cuando esté expulsado el segundo corpúsculo
se constituye un patrimonio genético polar, ni que se constituya un número
completo, diploide, a partir de la unión de determinado de cromosomas, ni que
los dos gametos; o que la nueva identidad el genoma comience a expresarse, para
humana se establece cuando se constituye poder afi rmar sin temor a dudas que hay
14una nueva identidad genética u otras una nueva vida humana tras la unión de
afi rmaciones de este tenor. óvulo y espermatozoide.
Como hemos visto anteriormente, es Por otra parte, la mayor parte de estos
característico de un ser viviente ser un conceptos genéticos, cuando están em-
pleados en este tipo de razonamiento, se
13 Franco, L, et al. [Publicación en línea] emplean más bien como un mantra que
«¿Qué se pude decir a la ley de Investigación de
como algo científi camente serio. Así, se Biomedicina?». <http://www.agea.org.es/index2.
php?option=com_content&do_pdf=1&id=513> afi rma que el nuevo hombre se constituye
[Consulta: 19/12/2006]. Ponemos este texto por cuando hay 46 cromosomas, a pesar de
aportar un ejemplo reciente, y no en desdoro de
que sabemos perfectamente que hay mu-los autores, pues es frecuentísimo encontrar asertos
similares. La cursiva es nuestra. chos seres humanos con 45, 47 ó 48, de los
14 «El cigoto humano, desde el momento en que nadie duda que sean seres humanos.
el que posee su nuevo patrimonio genético tras la
O se afi rma que debe completarse el pa-fecundación, tiene una identidad genética propia,
trimonio genético humano, cuestión que que se mantiene a lo largo del desarrollo prenatal
—embrionario y fetal— y postnatal, hasta el mo- nadie sabe exactamente en qué consiste:
mento de la muerte del ser humano»: Ibid., punto 2. de hecho, hay multitud de personas con
Varios puntos más se extienden en consideraciones
defectos genéticos, y sus enfermedades sobre la genética de los primeros momentos del
desarrollo. correspondientes, que también son com-
344 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/3ª

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