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Madres en la frontera: género, nación y los peligros de la reproducción (Mothers crossing borders: Gender, Nation, and the dangers of reproduction)

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Resumen
En la provincia de Jujuy, en la frontera norte de Argentina con Bolivia, la figura ?típica? de ?la mujer boliviana embarazada que cruza la frontera para parir del lado argentino? ordena gran parte de las percepciones y valoraciones de muchos argentinos. Recursos materiales, derechos de ciudadanía y sentidos de pertenencia comparecen en relatos y afirmaciones de rechazo a estas mujeres y sus prácticas. ¿Cómo interpretar las reacciones que provocan las acciones de estas mujeres?, ¿qué temores y ansiedades son estimulados por estos cruces de fronteras? El artículo muestra cómo las mujeres bolivianas que cruzan la frontera son vistas como factor perturbador y revelan una doble amenaza a la ?integridad?: a una integridad social entendida como desigualdad
regulada y a una integridad nacional/racial entendida como comunidad de sangre.
Abstract
In the province of Jujuy, located on the northern border of Argentina and Bolivia, the widespread image of the ?Bolivian pregnant woman who crosses the border to give birth on the Argentine side? orders a great deal of the perceptions, views and ideals of many Argentineans. Themes relating to material resources, to rights of citizenship and to meanings and feelings of belonging appear in stories and statements that reject and condemn these women. How are we to interpret the reactions that these women?s actions provoke? What fears and anxieties are provoked by such border crossing? This paper shows that Bolivian women who cross the border are seen as a societal disturbance, and embody a double threat to ?integrity?: to social integrity, understood as a system of regulated inequality, and to national/racial integrity, understood as a holistic ethnic communit
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Madres en la frontera: género, nación y
los peligros de la reproducción
Mothers crossing borders: Gender, Nation, and the
dangers of reproduction
Sergio Caggiano
Doctor (c), Programa de Posgrado en Ciencias Sociales, Instituto de Desarrollo Económico
y Social y Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina
Email: sergio.caggiano@gmail.com
Fecha de recepción: febrero 2007de aceptación y versión final: abril 2007
Resumen
En la provincia de Jujuy, en la frontera norte de Argentina con Bolivia, la figura “típica” de “la
mujer boliviana embarazada que cruza la frontera para parir del lado argentino” ordena gran
parte de las percepciones y valoraciones de muchos argentinos. Recursos materiales, derechos
de ciudadanía y sentidos de pertenencia comparecen en relatos y afirmaciones de rechazo a estas
mujeres y sus prácticas. ¿Cómo interpretar las reacciones que provocan las acciones de estas mu-
jeres?, ¿qué temores y ansiedades son estimulados por estos cruces de fronteras? El artículo
muestra cómo las mujeres bolivianas que cruzan la frontera son vistas como factor perturbador
y revelan una doble amenaza a la “integridad”: a una integridad social entendida como desi-
gualdad regulada y a una integridad nacional/racial entendida como comunidad de sangre.
Palabras clave: nación, fronteras, reproducción biológica, reproducción social, género, clase so-
cial, raza, Argentina, Bolivia.
Abstract
In the province of Jujuy, located on the northern border of Argentina and Bolivia, the wide-
spread image of the “Bolivian pregnant woman who crosses the border to give birth on the
Argentine side” orders a great deal of the perceptions, views and ideals of many Argentineans.
Themes relating to material resources, to rights of citizenship and to meanings and feelings of
belonging appear in stories and statements that reject and condemn these women. How are we
to interpret the reactions that these women’s actions provoke? What fears and anxieties are pro-
voked by such border crossing? This paper shows that Bolivian women who cross the border
are seen as a societal disturbance, and embody a double threat to “integrity”: to social integri-
ty, understood as a system of regulated inequality, and to national/racial integrity, understood
as a holistic ethnic community.
Keywords: nation, borders, biological reproduction, social reproduction, gender, social class,
race, Argentina, Bolivia.
Iconos. Revista de Ciencias Sociales. Num. 27, Quito, enero 2007, pp. 93-106
© Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Sede Académica de Ecuador.
ISSN: 1390-1249Sergio Caggiano
común racializador que considera a los des-os atravesamientos o cruces de fronte-
cendientes de bolivianos/as como bolivianos),ras territoriales nacionales, bajo la
hasta los que son vistos como “falsos embara-L forma de movimientos migratorios o
zos” que servirían como coartada para el trá-de circulación cotidiana de personas, suelen
fico de drogas en la región (idea ligada a cier-generar trastoques y reacomodos muchas
ta ansiedad ante las mezclas y las contamina-veces conflictivos de los modos en que se ex-
ciones).perimentan las fronteras simbólicas (naciona-
En el marco de un interés general por elles, pero también de género, de clase y “racia-
impacto que pueden tener algunos atravesa-les”) y se estructuran las diferencias y las desi-
mientos de fronteras internacionales, el pre-gualdades. En la provincia de Jujuy, en la
sente trabajo se pregunta puntualmente porfrontera norte de la República Argentina con
las representaciones desplegadas en torno aBolivia, la figura de “la mujer boliviana em-
las mujeres que cruzan la frontera para tenerbarazada que cruza la frontera para parir del
sus hijos en Argentina. ¿Qué disputas, tensio-lado argentino” ocupa un lugar central en las
nes e intereses surgen alrededor de esta figurapercepciones y valoraciones de muchos ar-
típica? ¿Cómo interpretar las reacciones quegentinos y, en este sentido, aparece como una
1 provocan las acciones de estas mujeres? ¿Quéfigura “típica” . Dicha figura típica es a veces
temores y ansiedades de género, clase, nacio-delineada en relación con su supuesto aprove-
nales y raciales son estimulados por estos cru-chamiento de la cobertura social del estado
ces de fronteras? ¿Qué se pone en juego connacional argentino o del estado provincial ju-
la reproducción (biológica-social)? ¿Qué sejeño. La imagen de la embarazada boliviana
produce jurídica, política y culturalmenteque cruza la frontera se vincula a muchos de
cuándo se produce un niño? En términoslos conflictos sociales en torno al ejercicio de
temporales, ¿qué herencias y qué proyeccio-derechos, desde la obtención de documenta-
nes están implicadas en la producción de eseción personal hasta el acceso a servicios (¿sus
niño?, ¿qué o quiénes se reproducen en y porhijos tienen derecho a la ciudadanía argenti-
él?, ¿“su” futuro es el futuro de quién o dena? Ellas mismas, ¿tienen garantizada efecti-
qué? En términos espaciales, ¿qué consecuen-vamente la atención gratuita en salud?) y mo-
cias tiene la dislocación y relocación que con-viliza una serie de alarmas alrededor del uso
lleva el cruce de fronteras?, ¿dónde se produ-directo de estas coberturas estatales tanto
ce la reproducción? ¿Las personas siemprecomo de los beneficios a mediano y largo
nacen en “su” territorio o es que hay territo-plazo que potencialmente les daría el obtener
rios que pueden serle ajenos a alguien quesu residencia y ciudadanía en calidad de ma-
aún no es persona? Frente a la idea ingenua dedres de un argentino. Por otro lado, el cruce
la desaparición de las fronteras en la era de lade la frontera para parir un hijo argentino
globalización o a la celebración del “cruzadorpromueve un conjunto de imágenes sobre la
de fronteras”, este caso puede aportar a lahabilidad de estas mujeres para elaborar false-
comprensión de fenómenos concretos de re-amientos, engaños y simulaciones: desde la
forzamiento de dichas fronteras y de genera-“mentira” que supondría que un niño o una
ción de nuevas (Wallerstein 1997, Sassenniña “boliviano/a” fuera asentado/a como ar-
1999, Vila 2000, Grimson 2000, Johnson ygentino/a (idea sustentada en un sentido
Michaelsen 2003, Harvey 2004).
Considerando que la nación moderna
1 En el sentido en que lo “típico” es siempre construido
para dotarse de una “raza” (y una lengua) hahistóricamente como “resultado de una batalla políti-
ca por la hegemonía ideológica” (Zizek 1998: 139). debido “nacionalizar la familia” (Ba l i b a r
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ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Madres en la frontera: género, nación y los peligros de la reproducción
1988: 156 y ss.), que el Estado es fundamen- re s p e c t i vas capitales nacionales. Hi s t ó r i c a -
tal en el establecimiento de la familia como mente, la sociedad jujeña ha experimentado
factor clave “en la reproducción de la estruc- su marginalización y su posición periférica en
tura del espacio social y de las relaciones so- el Estado argentino. Jujuy es una de las pro-
ciales” (Bourdieu 1996: 131) y que esta re- vincias económicamente más relegadas de la
producción precisa de un sistema institucio- Argentina desde la segunda mitad del siglo
nal patriarcal y heteronormativo que intenta XIX en que el desarrollo se orientara decidi-
controlar a las mujeres, su capacidad repro- damente hacia el puerto de Buenos Aires en
ductiva y la sexualidad en general (Stolcke torno de la actividad agroganadera. El quie-
1982, Fraser 1997, Rubin 1998), ¿cómo en- bre de las economías regionales de los últimos
cajar en un contexto semejante la figura de treinta años no ha hecho sino ahondar estas
unas mujeres que aparecen tomando decisio- viejas desigualdades.
nes sobre el embarazo, sobre los hijos y sobre En cuanto a su composición étnica, en la
la frontera internacional? La mujer, anhelada provincia hay una importante presencia de
garante de la integridad nacional, se convier- indígenas, muchos organizados en comuni-
te en amenaza doble: a una integridad social dades que se extienden principalmente a lo
entendida como jerarquía o desigualdad re- largo de la Quebrada de Humahuaca y de la
gulada, normal; y a una integridad nacio- Puna. En el momento de la conquista espa-
nal/racial entendida como comunidad de ñola el Noroeste constituía la región más po-
sangre, natural. blada del territorio que sería argentino. En re-
En primer lugar expondré muy sumaria- lación con la historia migratoria de la región,
mente algunos datos sociohistóricos que ca- el impacto de la inmigración europea de fines
racterizan la región para presentar, a conti- del siglo XIX y comienzos del XX es signifi-
nuación, algunos rasgos salientes del caso. cativamente menor al que tuvo en otras re-
Luego, en dos secciones me ocupo respectiva- giones del país y en el Río de La Plata en par-
mente de las dos principales líneas de inter- ticular (Devoto 2003). En cambio, la in-
pretación que los y las entrevistados/as desa- fluencia de la inmigración boliviana es de
rrollan a propósito de las parturientas que gran relevancia en Jujuy en términos numéri-
cruzan la frontera: la que refiere a sus conse- cos y socioculturales (Sala 2000). Los despla-
cuencias sobre los recursos materiales de la zamientos y contactos poblacionales entre
nación y la provincia y sobre los derechos de esta región del norte argentino y el sur occi-
ciudadanía, y la que refiere a sus consecuen- dental de Bolivia tienen una historia muy an-
cias sobre la nación como comunidad raciali- terior a la división política moderna en esta-
zada y sobre sus límites. Finalmente intento dos nacionales. El occidente boliviano y el
articular algunas observaciones generales. noroeste argentino pertenecieron ambos al
2Tawantinsuyu y presentaban entonces una
importante integración económica y social.
Jujuy, la inmigración y La inserción laboral de los inmigrantes bo-
3la zona de frontera livianos en la provincia está asociada desde
La provincia de Jujuy se encuentra en el ex- 2 Tawantinsuyu es, en quechua, el nombre del estado
inca que significa “Las cuatro partes del mundo”tremo norte de la República Argentina y li-
(Chichasuyu al norte, Antisuyu al este, Contisuyu almita con los departamentos de Potosí y Tari-
oeste y Collasuyu al sur).
ja, en el sur de Bolivia. En ambos lados se 3 Si bien este artículo no trata de inmigrantes en senti-
trata de regiones postergadas y alejadas de las do estricto, muchas de las reacciones a propósito del
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ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Sergio Caggiano
un comienzo a la zafra, a las actividades taba- res bolivianas embarazadas que, de acuerdo
calera y frutihortícola en las zonas agrícolas con muchos de mis interlocutores locales, lle-
del Ramal y Valles jujeños y, un poco más gaban a la Argentina “para parir su/s hijo/s
tarde, a la construcción, las changas, al co- aquí”. El problema era planteado en San
mercio y los servicios, principalmente en San Salvador, la ciudad capital, y en otros lugares
Salvador de Jujuy y otras ciudades (Karasik de la provincia, siempre apuntando hacia la
1994, Karasik y Benencia 1998-1999). ciudad de La Quiaca, limítrofe con Villazón
Como en el resto del país, la mayor parte de del lado boliviano. En La Quiaca el planteo
los inmigrantes se encuentra en situación de del problema adquiría su tono más enérgico.
subempleo y su ingreso medio es menor al La imagen más reiterada era la de la mujer
que gana la fuerza laboral nativa. La inserción que ya a punto de parir cruzaba la frontera
de los bolivianos suele implicar sobreexplota- para tener su hijo del lado argentino. Varios
ción y dificultades para acceder al sistema de factores eran expuestos como ventajas o ali-
seguridad y previsión social, lo mismo que al cientes: la cobertura estatal gratuita en salud
amparo de las leyes laborales. del lado argentino, contrastante con la aten-
ción pagada en Bolivia, el control militar en
el paso fronterizo, visto como escaso o poco
Las mujeres embarazadas efectivo, junto a las características geográficas
y el cruce de la frontera que facilitan el cruce (el río La Quiaca es du-
rante la mayor parte del año apenas un hilo
En distintas instancias de trabajo de campo de agua) y el fuerte arraigo histórico que tiene
en la ciudad de San Salvador y en otros luga- la circulación de personas entre ambas ciuda-
res de la provincia de Jujuy, y especialmente des. Entre ellos, desde luego, el factor funda-
durante los primeros meses de 2005 en que mental, y causa primera de los desplazamien-
me encontraba allí realizando una investiga- tos era la posibilidad de tener un hijo argen-
4ción sobre migración y salud , apareció como tino (en Argentina rige el ius solis) y, por su
uno de los temas principales el cruce de la intermedio, la posibilidad de conseguir los
frontera con Bolivia llevado a cabo por muje- padres sus propias residencias y su nacionali-
zación (en razón de ser padres de un argenti-
no, según lo establece la legislación nacional).cruce fronterizo se comprenden mejor en el marco del
Es sumamente difícil cuantificar la presen-proceso migratorio. La larga historia de la migración
boliviana en la región y en toda la Argentina genera cia de mujeres bolivianas que cruzan la fron-
no sólo representaciones y efectos simbólicos en la so- tera para parir del lado argentino, sobre todo
ciedad “receptora” sino redes de información y con-
teniendo en cuenta que en muchos casos latactos, circuitos de desplazamiento y remesas, etc. que
seguramente incluyen a muchas de las parturientas práctica incluye el regreso a Bolivia y la circu-
que cruzan la frontera.. lación a ambos lados de la frontera. Por otra
4 La investigación se inscribía en un proyecto mayor di-
parte, en ocasiones la evocación de esta figu-rigido por Elizabeth Jelin, que contó con el apoyo de
ra típica parece evitar reconocer la efectivala Agencia Nacional de Promoción Científica y
Tecnológica (ANPCyT) y la Office of Population presencia de los y las inmigrantes “sin pape-
Research de la Universidad de Princeton. Parte del
les” asentados de manera más o menos per-trabajo de campo en cuyo material se basa el presente
manente en Argentina. Muchos profesionalestexto fue realizado conjuntamente con la Lic. Lidia
Abel. Si bien el trabajo excedía el ámbito de las insti- de la salud, por ejemplo, aluden críticamente
tuciones estatales, con la intención de reflejar la preg- a las inmigrantes que están “ilegalmente”, que
nancia de esta figura en dicho ámbito, recojo aquí
no se hacen los controles correspondientesúnicamente fragmentos de entrevistas con funciona-
rios o empleados del estado. durante sus embarazos y que llegan a los hos-
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ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Madres en la frontera: género, nación y los peligros de la reproducción
pitales sobre la hora del parto. Sin embargo, que los atiendan. Algunas veces lo hacen
intencionalmente, justamente porque nolos mismos profesionales indican en otros
tienen el recurso y pasan. Ponele, las em-momentos que las mujeres que llegan a los
barazadas por ejemplo. O por ahí porquehospitales sobre la hora del parto son bolivia-
[de esa manera] tienen algún hijo argenti-nas que cruzan la frontera para tener su hijo
no, también […] viste esto de la especula-argentino. Lo sugerente es que, de acuerdo
ción, porque si vos tenés un hijo argentino
con la descripción que ellos mismos hacen,
podés conseguir más beneficios. Esa prác-
no hay motivo para atribuirles en un caso el
tica está instalada también, porque de
estatuto de inmigrante “ilegal” asentado en la pronto yo como tengo el hijo argentino
provincia y, en otro, el de boliviana que cruza tengo el derecho de incorporarme a los
al momento de parir. En cualquier caso no planes sociales, entonces cobran acá el plan
interesa aquí cuantificar ni evaluar la veraci- y cobran allá también. Porque en Bolivia
dad de esta figura típica sino interpretar la tienen sus planes sociales […] por la espe-
culación, por la necesidad de decir tengoproliferación de discursos, imágenes y prácti-
hijos argentinos y puedo obtener planescas institucionales alrededor de ella.
sociales y estudiar y también tengo familia
en Bolivia y puedo ir y recibir beneficios
El ejercicio “exagerado” de derechos también de allá, de mi país” (Trabajadora
social de un centro de salud periurbano,y los recursos escasos
San Salvador de Jujuy).
El cruce de la frontera de las mujeres bolivia-
nas embarazadas pone en foco la cuestión de “...capaz que ellos se sienten con más dere-
los derechos y la ciudadanía desde el momen- cho que nosotros […] Al menos en la parte
de maternidad infantil, la madre embara-to en que la búsqueda de documentación
zada viene y tiene su bebé aquí. Y es ar-para el hijo y, como consecuencia, de la pro-
gentino. Para ella es todo el derecho argen-pia, aparece como el objetivo y motivo del
tino […] Ellos vienen y cubren [usan] locruce. Más precisamente, el problema es el de
nuestro. Y lo poco que nosotros tenemoslos alcances y, sobre todo, los límites de la ciu-
no nos alcanza, no nos alcanza. No es que
dadanía y de los derechos y su relación con la
no queramos darles, no nos alcanza” (Jefa
pertenencia nacional. Dentro de este marco
de enfermería, hospital de La Quiaca).
aparece uno de los tópicos más frecuentes del
discurso hegemónico local ante la migración Desde esta perspectiva, la “s o b re u t i l i z a c i ó n” de
desde países vecinos: el uso que los inmigran- las posibilidades que ofrece la cobertura del es-
tes hacen en Argentina de los servicios públi- tado argentino o del estado provincial de Ju j u y
cos y otras coberturas y beneficios estatales. p a rece redundar en perjuicios para la pobla-
En el caso de las madres bolivianas es re- ción local, respecto de la cual aquella utiliza-
currente la imagen de un “exceso” de dere- ción es vista como una competencia dire c t a .
chos. Las mujeres que tienen sus hijos argen- La creencia en esta especie de exceso en el
tinos conseguirían con ello “demasiado”, en aprovechamiento de la cobertura sanitaria ar-
relación con un criterio o parámetro que no gentina da lugar no sólo a consideraciones ne-
es explicitado. Su particular situación abriría gativas sobre las bolivianas y sus conductas.
la puerta a una suerte de exageración en el También habilita y justifica prácticas institu-
usufructo de beneficios y posibilidades. cionales (a veces admitidas, a veces no) que de
alguna manera vendrían a mitigar los efectos“…cuando vas a La Quiaca están ahí, a
de la situación “injusta” de la “especulación”treinta metros. Entonces ellos cruzan para
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ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Sergio Caggiano
o del aprovechamiento de quienes parecen Como se pone de manifiesto en los temo-
sentirse “con más derecho que nosotros”. En res que despierta en gran parte de la población
m a yo de 2004, la Pastoral Migratoria y local, en la decisión de las mujeres de cruzar la
Movilidad Humana de la Prelatura de f rontera están en juego recursos materiales y la
Humahuaca de la Iglesia Católica presentó distribución de estos recursos, derechos ciuda-
ante el Defensor del Pueblo de la provincia danos y pertenencias nacionales. El conflicto
un “Informe de personas indocumentadas” s o b re los partos de las mujeres bolivianas se
en los departamentos de Yavi (donde se en- e s t ructura en gran medida, como los debates
cuentra La Quiaca) y Santa Catalina, en la a c e rca de la atención en salud de los inmi-
frontera con Bolivia. El informe denuncia la grantes (Abel y Caggiano 2006), en torno al
existencia de más de quinientas personas in- alto costo de los servicios y a la escasez de re-
documentadas (sobre una población aproxi- cursos disponibles, debida entre otras cosas a
mada de veinte mil habitantes), entre niños y una distribución presupuestaria del gobierno
7adultos, y entre las causas de esta situación nacional que es vista como ineficaz e injusta .
destaca que “(e)l hospital de La Quiaca cobra En este contexto, la presión ejercida por aque-
[ilegalmente] a las mujeres bolivianas alrede- llas mujeres sobre la cobertura en salud de la
dor de ciento cincuenta pesos para dar a luz p rovincia sería demasiado alta y se justificaría
allí. En caso de no efectuar el pago, el certifi- entonces una limitación de su acceso o estra-
cado de nacimiento queda retenido en el hos- tegias tendientes a conseguir algún tipo de
pital”. Si bien funcionarios provinciales nie- compensación. La cuestión de la pert e n e n c i a
gan el hecho, en el trabajo de campo fueron (y la exclusión) nacional está presente en este
5halladas otras referencias directas al tema . c o n f l i c t o. No sólo porque es su condición de
Gabriela Karasik (2005), por su parte, ha re- extranjeras lo que se esgrime como argumen-
construido el mecanismo de cobro por el cual to para impedir su acceso gratuito a la aten-
desde 1998 el hospital de La Quiaca limita el ción del parto, sino también porque es pre c i-
acceso a algunos servicios, particularmente
los partos de mujeres bolivianas: la Coopera- 6 Las Asociaciones Cooperadoras son entidades civiles
6dora del hospital es la encargada de cobrar voluntarias que tienen entre sus principales objetivos
colaborar al sostén económico de la institución a laun bono obligatorio (de ciento cincuenta
que apoyan implementando diversas acciones para re-
pesos en febrero de 2004) para la atención de caudar de fondos, que van desde la cuota societaria de
partos a mujeres residentes en Villazón. los miembros hasta la organización de rifas, campañas
en busca de donaciones y otras actividades.
7 La cuestión de los recursos y de las pertenencias iden-
titarias está vinculada a la relación entre la provincia5 “(P)or ahí cuando una embarazada llega al hospital y
de Jujuy y la nación. Si bien no puedo atender aquíes de Bolivia, no se muy bien pero lo tenés que hablar
este aspecto del problema, vale decir que las medidascon el director, si hay algún arancel que tiene que
inclusivas tomadas desde Buenos Aires (la menciona-pagar [...] Tengo entendido que hay un arancel, que
da “amnistía” para la documentación o la Nueva Leyteóricamente no debiera existir. Eso tenés que hablar-
lo con el director, no quiero avanzar mucho porque Migratoria de finales de 2003) son consideradas “de-
masiado generosas” y opuestas a los intereses de lano conozco” (Funcionario municipal del área de salud
provincia (y, en última instancia, también opuestas ade La Quiaca). “Por ahí algunas cositas hay que ha-
los intereses de la nación). Para las instituciones y lascerles comprar y algunos no quieren comprar los me-
personas que sostienen esta posición se trata de undicamentos para ellos. Y por ahí es difícil... uno no le
conflicto provincial. Frente al gobierno nacional,está negando pero también quiere que colabore con
eventual defensor de los inmigrantes por ceguera oalgo [...] Es verdad, no se debe discriminar, pero no
por ingenuidad, el discurso “p rov i n c i a l i s t a” echaalcanza. El presupuesto no está como para regalar a
mano de un viejo y efectivo argumento que alude a latodos por igual. Aquí no se paga ningún arancel.
histórica estructuración asimétrica de poder desfavo-Nosotros por ahí les pedimos un bonito contribu-
rable a la provincia (Caggiano 2006).ción” (Enfermera, hospital de La Quiaca).
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ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Madres en la frontera: género, nación y los peligros de la reproducción
samente la obtención (o no) del D o c u m e n t o Excluidos de determinadas áreas de la red
Nacional de Identidad (DNI) como madre s social e incluidos sólo en aquellas en que son
de un hijo argentino lo que aquí está en juego. útiles para la apropiación de su fuerza de tra-
El logro de la residencia y de la nacionalidad bajo, los trabajadores “sin papeles” en la pro-
supondría la consecución de derechos básicos vincia de Jujuy exponen una de las formas
ligados a la ciudadanía formal y ello, a su vez , que puede adquirir la combinación y retroali-
significaría la conquista de una posición desde mentación entre la explotación y la exclusión
la cual poder demandar luego por más dere- en el capitalismo contemporáneo (Boltanski
chos y más re c u r s o s . y Chiapello 2002). Gestos que puedan impli-
Como ha señalado Karasik, al lado de los car una modificación de estas condiciones, así
mecanismos más comunes de limitación de la sea en mínima escala y sin horizonte progra-
regularización de extranjeros que puede veri- mático alguno, pueden despertar el rechazo.
ficarse en otros lugares del país, en Jujuy se Las reacciones ante el atravesamiento de la
observan frontera por parte de las mujeres bolivianas
embarazadas y los intentos de limitar esta
“políticas concretas que intentan limitar a práctica pueden ser comprendidos, en este
esas peligrosas productoras de ciudadanos: las marco, como producto del temor ante la po-
mujeres bolivianas, ya que tener hijos naci- sibilidad de desestabilización de algunos de
dos en la Argentina permite a los padres los criterios de desigualdad que estructuran la
obtener la regularización de la residencia. sociedad local. Y si el punto neurálgico es la
La demonización de una de las cosas que reproducción de la desigualdad, no sorprende
pueden hacer las mujeres (parir hijos) ex-
que las mujeres embarazadas ocupen la posi-
presa paradigmáticamente el interés por
ción central en el asunto.
disociar lo deseable de los migrantes, como
Verena Stolcke (1999) ha mostrado que elde todo trabajador en el capitalismo: su
control de las mujeres, de sus cuerpos y su ca-fuerza de trabajo, separándolo de la perso-
pacidad reproductiva es un fenómeno consti-na en la que está corporizado” (Karasik
tutivo de la producción y el sostenimiento de2005: 198).
la desigualdad en las sociedades de clase. De
acuerdo con la autora, la naturalización de laDado que las dificultades para regularizar la
condición social tiene lugar a nivel ideológicoresidencia pueden ser superadas por el naci-
pero también a nivel sociológico puesto quemiento de un hijo en el país, este “simple
la descendencia y el origen continúan tenien-hecho” franquea el camino para “aquello que
do un papel importante en la definición de laes tan temido por la dirigencia política de
posición social. En este estado de cosas, elJujuy y los sectores empresariales y contratan-
control del cuerpo de las mujeres se vuelvetes de inmigrantes en general: que los trabaja-
prioritario.dores extranjeros tengan los mismos derechos
sociales que los argentinos” (Ibídem: 209).
“Si se atribuye la condición social a la do-Por ello la autora sostiene que las medidas
tación biológica de los individuos, enton-que buscan formal o informalmente limitar
ces resulta fundamental la endogamia delos partos de mujeres bolivianas en la zona de
‘clase’ para la reproducción de la desigual-frontera no persiguen única ni prioritaria-
dad social. Es bien sabido que la reproduc-
mente disminuir el costo de la atención mé-
ción endogámica es asegurada a través del
dica sino su consecuencia más elemental: el
control de la capacidad reproductiva de las
nacimiento de un niño que será, por nacer en mujeres por los hombres […] las mujeres
territorio argentino, un niño argentino. son controladas precisamente porq u e ,
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ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Sergio Caggiano
desde una perspectiva esencialista, desem- hegemónica local. También para muchos pa-
peñan el papel principal en la reproduc- dres y madres bolivianos/as sus hijos “llevan
ción de la desigualdad social entendida sangre boliviana” y, por consiguiente, son bo-
como ‘racial’” (Stolcke 1999: 25). livianos. La nacionalidad argentina por naci-
miento queda acreditada con y en el docu-
Las preocupaciones en Jujuy acerca de los mento nacional de identidad, pero los hijos
p a rtos que suceden de este lado de la fro n t e- de bolivianos no dejan de ser considerados
ra La Q u i a c a - Villazón enseñan cómo una como bolivianos.
“endogamia nacional” complejiza y comple- Por otra parte, debe subrayarse que “la
menta la endogamia de clase en la medida p e rcepción del territorio provincial como
en que es fundamental para la configuración frontera del país” constituye un elemento
de la estructura social desigual de la región y “fundamental de los procesos identitarios en
para su constitutiva combinación de explo- toda [la] provincia” de Jujuy (Karasik 2000:
tación y exclusión. El control re s t r i c t i vo de 153) y, nuevamente, que no es sólo de la
las mujeres bolivianas y de sus embarazos se frontera “nacional” de lo que estamos hablan-
v u e l ve necesario porque el hijo argentino se do, sino que la frontera es “significada como
ve como una posibilidad “e s t r a t é g i c a” de que frontera de la civilización frente a la ‘barbarie
m e j o r en sus condiciones de vida. Contro l a r i n d í g e n a’ (el mundo campesino q o l l a) ”
sus cuerpos y su re p roducción significa re- (Ibídem: 167). Las fronteras y las pertenencias
gular al mismo tiempo el estatuto del “p ro- nacionales se encuentran, entonces, racializa-
d u c t o”, es decir, significa regular la (im)po- das y la figura de las mujeres bolivianas em-
sibilidad de que esos niños sean ciudadanos barazadas que cruzan las fronteras para tener
argentinos y de que ellas mismas (y eve n- su hijo del lado argentino tiene implicaciones
tualmente los padres de los niños) sean tam- en este plano de la pertenencia (y de la exclu-
bién ciudadanas(os) argentinas(os). En sín- 9sión) “racial” .
tesis, se trata de restringir el peligro que el Michel Foucault (1990) señaló temprana-
c ruce de la frontera por parte de estas muje- mente cómo a fines del siglo XIX y principios
res abre: el de la eventualidad de una deses- del XX la teoría de la “d e g e n e r a c i ó n” permitió
tabilización en la re p roducción de la desi- la articulación de los programas de eugenesia
gualdad social. y la medicina de las perversiones y cómo el
funcionamiento conjunto de la teoría de la
Des/órdenes clasificatorios, 8 Karasik (1994) indicó, por su parte, cómo este meca-
nismo contrasta con el modelo de adscripción volunta -contaminaciones y mezclas
ria, el cual de acuerdo con Juliano (1987) explicaría el
modelo oficial argentino de nacionalidad.
El cruce de esta frontera trae aparejadas más 9 Vale recordar, accesoriamente, otro aspecto relevado
complicaciones puesto que no son solamente en el citado trabajo sobre migración y salud que, leído
en esta clave, deja ver otros alcances. En el marco depertenencias nacionales las que encuentran su
la “percepción del territorio provincial como frontera
límite en el río La Quiaca. En otro lugar se- (racializada) del país” pueden ser comprendidas “las
ñalé que para la percepción hegemónica en proposiciones acerca de un ‘cordón sanitario’ como
estrategia preventiva” y la idea de la “defensa sanitariaJujuy los hijos de bolivianos nacidos en terri-
de las fronteras” contra “enfermedades importadas”,
torio argentino “son bolivianos”, aun cuando es decir “enfermedades no surgidas en el territorio na-
legalmente todos los nacidos en territorio ar- cional o provincial sino traídas desde fuera, común-
mente por ‘inmigrantes golondrinas’ o por indocu-gentino son argentinos de acuerdo con el ius
mentados, casi siempre provenientes de Bolivia” (Abel8solis (Caggiano 2005) . En verdad, las cosas
y Caggiano 2006: 76-77).
son de este modo no sólo para la percepción
100
ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Madres en la frontera: género, nación y los peligros de la reproducción
degeneración y el sistema de here n c i a - p e rve r- no son visibles positivamente en la promo-
sión condujo al “racismo de Estado” como “s u ción de una maternidad “sana” sino negativa-
forma exasperada y a la vez cohere n t e” mente en las alarmas y los recelos que des-
( Foucault 1990: 144). El peligro de la dege- pierta una maternidad “errática”. La “madre
neración y la búsqueda de “p ro c e d i m i e n t o s de la (otra) raza” mezcla fronteras y no sólo
para mejorar la descendencia humana” no garantiza sino que por el contrario pone
(Ib í d e m: 152) resumen un momento clave en en riesgo la pureza y la salud de la (propia)
la racialización de las naciones modernas y ex- raza. Por otro lado, el cruce de fronteras, de
hiben ostensiblemente la “n e c e s i d a d ” de re g u- manera similar al cruce de sangres del mesti-
lación de la sexualidad y de control de las mu- zaje, expone la lógica arbitraria de las catego-
j e res y su capacidad re p ro d u c t i va . rías y el carácter confuso de una divisoria pre-
En el contexto colonial, el discurso de la tendidamente clara y distinta. ¿Se trata en
degeneración representó el punto de encuen- Jujuy de un “parto extranjero en territorio na-
tro de los temores racistas y sexistas metropo- cional”? Suponiendo que fuera clara la idea
litanos. En la dirección de Foucault, Ann de “territorio nacional”, ¿cómo se define la
Stoler (1997: 199) reveló cómo la figura del nacionalidad del parto?, ¿de acuerdo con la
mestizo pudo llegar a ser considerada “peli-de quien pare o con la de quien
grosa fuente de subversión y amenaza al pres- es parido? y ¿cuál es la nacionalidad de quien
tigio blanco”. Los “mestizos” constituían un es parido si hasta entonces no tiene ninguna?
peligro para la administración colonial en Situaciones como esta muestran que si hasta
tanto con su sola existencia “desbarataban las hoy es indiscutible que los seres humanos
divisorias sociales limpiamente delimitadas y nacen, más allá de este hecho elemental no
[…] exponían la lógica arbitraria con la cual parece fácil afirmar nada. Decididamente no
estaban hechas las categorías de control” apa- es sencillo distinguir entre los “verdaderos na-
reciendo como causa de la creciente dificultad cionales” y los “pseudocompatriotas”. El de-
“para distinguir entre los verdaderos naciona- sasosiego de los funcionarios y empleados de
les y sus denigrados pseudocompatriotas” este estado provincial fronterizo conjuga los
(Ibídem: 225 y 226). Anna Davin (1997: 91), cuidados propios de una situación presupues-
a su turno, indicó que también entre fines del taria incierta con las ansiedades que despierta
siglo XIX y principios del XX, con la confor- la amenaza de contaminación de la herencia
10mación histórica de la ideología de la mater- nacional y racial .
nidad en Europa occidental, “el rol domésti- Las madres bolivianas que cruzan la fron-
co de la mujer permaneció supremo, pero tera parecen enlazar algunos de los “símbolos
gradualmente fue su función como madre la
10 El problema de la racialización en la frontera norte noque fue siendo más acentuada, antes que su
se agota aquí. Los indígenas que habitan el norte de
función como esposa […] Le fue dada una Jujuy (la Quebrada y la Puna) o proceden de allí, ma-
nueva dignidad a la maternidad: era el deber yormente miembros de comunidades rurales pobres o
incorporados como mano de obra en las ciudades o eny el destino de las mujeres ser las ‘madres de
las grades explotaciones agrícolas del sur, son para losla raza’”.
sectores hegemónicos de la provincia precisamente
Si estos trazos definen la emergencia y “indios”, o kollasa nacional como frontera contra la
“barbarie indígena”, con lo cual Bolivia puede pasar aconsolidación de la ideología de la materni-
actuar como sinónimo de indio, e indio, a su vez,dad en el paso del siglo XIX al XX en Europa,
como sinónimo de boliviano. Podría comprenderse
parecen operar también en la reacción ante este fenómeno como un enredado proceso de “etniza -
las madres bolivianas en una frontera perifé- ción de raza” y de “racialización de la etnicidad” (Hall
2003: 72). Podría desenvolverse también una línea derica a comienzos del siglo XXI. Dichos trazos
101
ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106Sergio Caggiano
femeninos subversivos” y algunos de los “sím- una cuestión de Estado, hay que tener cier-
tas previsiones en lo que es Gendarmería,bolos femeninos de la trascendencia” (Ortner
en lo que es [Di rección Nacional de]1996: 40). Portando en tanto que madres la
Migraciones porque vos podés, como dicedivinidad, abnegadas y esforzadas a su modo,
la Ley [Nacional de Migraciones], darlesson también “especuladoras”. Peor aun: al tra-
todo, darles una mayor facilidad para queficar su maternidad vulneran límites y mez-
ellos puedan en el suelo argentino vivir
clan sustancias de compartimentos que sería
dignamente, pero también tenés que pre-
correcto mantener separados. Síntesis de la
ver que no todos vienen con buenas inten-
ambigüedad polarizada del simbolismo feme- ciones, ¿sí?, porque se dan casos de bebés
nino a la que refiere Ortner, las parturientas 11que son usados para ‘camellos’ , niños ‘ca-
bolivianas corporizan una trascendencia (de mellos’... y esas son cosas que también vio-
fronteras) que poluciona, contamina, nacio- lan derechos humanos”.
nes/razas.
En la misma línea, una funcionaria provincial
explicaba que se debe tener “mucho cuidado
Monstruosidades y engaños con el tema de los nacimientos de bolivianas”
que atraviesan la frontera de La Quiaca ya
En ocasiones, las imágenes de corrupción de que “muchas veces ni siquiera están embara-
las que echan mano entrevistados y entrevis- zadas… a veces están en el narcotráfico y
tadas para referirse al cruce de fronteras de las traen droga en el cuerpo”. En este discurso,
mujeres embarazadas adquieren una forma las prácticas de las mujeres bolivianas emba-
“literal” y, a la vez, de alto contenido simbó- razadas implican infracciones morales y lega-
lico. Una empleada del área de Derechos les, además de que se apela a figuraciones que
Humanos de la provincia, por ejemplo, seña- evocan la trasgresión de órdenes “naturales”.
laba a propósito de los niños indocumenta- Si bien en ningún caso se habla de anomalías
dos aludidos en la denuncia de la Pastoral físicas o biológicas, se hace referencia al cuer-
Migratoria de la Iglesia Católica que, po de estas mujeres y a la posibilidad de que
el embarazo sea una simulación y una coarta-
“eran chicos no documentados, que se ha- da para el tráfico de drogas, lo mismo que al
bían dado casos en que las madres son ma- cuerpo de sus hijos convertido también en re-
dres parturientas y que tienen a su bebé acá cipiente para la circulación de mercaderías
y que no vienen con documentos y preten-
ilegales. En la clave de una defensa de las
den inscribirlos. Quieren inscribirlos para
fronteras políticas del estado, estos cuerpos
que sean argentinos y así obtener ciertos
preñados de droga son postulados como in-
beneficios, me imagino que para una
dignos de cualquier disculpa. Recordando lamejor cobertura para su hijo. Pero en un
“m o n s t ru o s i d a d” foucaultiana, desafían lacaso se dio de inscribir a un menor que la
percepción y el uso “normal” de los cuerpos,madre no tenía documentos, pero después
sabemos que la madre no era esa. Y como desafían las formas “naturales” de la materni-
acá [en la zona] hay también una cuestión dad y producen perplejidad al empañar las
de contrabando y tráfico, también hay que disposiciones jurídicas, morales, “naturales”
tener ciertas previsiones, ya eso pasa a [ser] (Foucault 2000).
Como pone en evidencia la imagen del
interpretación distinta, sugerida antes, trabajando ar- embarazo de droga o la del bebé “camello”, esticuladamente las nociones de “racialización de las re-
laciones de clase” (Margulis 1998) y de “enclasamien-
to de las relaciones raciales (i.e., racializadas)”. 11 Es decir, para el contrabando o el tráfico de drogas.
102
ÍCONOS 28, 2007, pp. 93-106

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