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ISSN 1011-2472
Diario Oficial Anexo
de las
Comunidades Europeas
N° 4-536
Edición
Debates del Parlamento Europeo en lengua española
Período de sesiones 1999
Acta literal del período parcial de sesiones
del 9 al 12 de marzo de 1999
Palacio de Europa, Estrasburgo
índice general Sesión del martes, 9 de marzo de 1999 1
Anexo — Sesión solemne 107
Sesión del miércoles, 10 de marzo de 1999 110
Anexo 21
Sesión del jueves, 11 de marzo de 1999 25
Sesión del viernes, 12 de marzo de 1999 332 NOTA PARA EL LECTOR
Se publican asimismo las ediciones en las siguientes lenguas oficiales de la Unión: danés,
alemán, griego, inglés, francés, italiano, neerlandés, portugués, finés y sueco. La edición en
lengua española contiene los textos originales de las intervenciones en lengua española y la
traducción al español, efectuada por traductores autónomos, de las realizadas en otro idioma.
En este caso, las siglas que figuran entre paréntesis inmediatamente después del nombre del
orador indican la lengua utilizada: (DA) danés, (DE) alemán, (EL) griego, (EN) inglés, (FR)
francés, (ÍT) italiano, (NL) neerlandés, (FT) portugués, (FJ) finés y (SV) sueco.
Los textos originales de estas intervenciones figuran en la edición publicada en el idioma de
cada intervención.
Abreviaturas de los grupos políticos, tal como aparecen a continuación del nombre de cada
orador:
(PSE) Grupo del Partido de los Socialistas Europeos
(PPE)Grupo del Partido Popular Europeo
(UPE) Grupo de Unión por Europa
(ELDR)Grupo del Partido Europeo de los Liberales, Demócratas y Reformistas
(GUE/NGL) Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea / Izquierda Verde Nórdica
(V) Grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo
(ARE) Grupo de Coalición Radical Europea
(I­EDN)Grupo de Independientes por la Europa de las Naciones
(NI) No inscritos
Las resoluciones adoptadas en las sesiones del 9.­12.3Λ999 figuran en el
Diario Oficial de las Comunidades Europeas DO C Ì75 de 21.6.1999. 9.3.99 Debates del Parlamento Europeo N° 4-536/1
SESIÓN DEL MARTES, 9 DE MARZO DE 1999
índice
1. Apertura del período anual de sesiones 3
2. Decisión sobre la urgencia
von Wogau
3. Modificaciones del Reglamento del Parlamento Europeo
Fabre-Aubrespy, Fayot, Palacio Valleíersundi, Corbett, Gutiérrez Díaz, Palacio Valleíersundi, Ford, Fabre-Aubrespy,
Vecchi, Nordmann, Voggenhuber, Fayot, Wijsenbeek, Spiers, Spencer, Theato, Heinisch, Rothley, Palacio Valleíer­
sundi, De Clercq, Sjöstedt, Crowley, Hager, Bonde, Wibe, Manzella, Fayot, Oreja (Comisión) 3
4. Medicamentos huérfanos
Cabrai, Heinisch, Marinucci, Valverde López, Kestelijn-Sierens, Pradier, Amadeo, Needle, Liese, Tannert, Bange­
mann (Comisión), Kestelijn-Sierens, Bangemann 17
5. Campos electromagnéticos
Tamino, Whitehead, Trafeatellis 23
6. Votaciones
Guinebertière, Buffetaut, Lulling, Pinheiro (Comisión), Lulling, Eriksson, Lulling, Souchet, Eriksson, Sjöstedt,
Svensson, des Places, Palm, Theorin, Souchet, Wibe, Hager, Vaz da Silva, Wibe, Danas, Wibe, Souchet, Deprez,
von Habsburg, Cushnahan, Habsburg-Lothringen, Andersson, Hulthe'n, Lööw, Palm, Sandberg-Fries, Theorin,
Wibe, Bonde, L. jensen, Krarup, Sandbæk, Buffetaut, Caudron, Deprez, Kristoffersen, Lindqvist, Vaz da Silva,
Danas, Delcroix, Deprez, Martinez5
7. Orden del día
Giansily 37
8. Campos electromagnéticos (continuación)
Riis-Jørgensen, Papayannakis, G. Collins, Lannoye, Escola Hernando, Sandbæk, Pinei, Scapagnini, Myller, Mati-
kainen-Kallström, McKenna, Hulthe'n, Rovsing, Ahern, McAvan, Schnellhardt, Bangemann (Comisión) 3
9. Política de salud pública
Needle, Marinucci, Poggiolini, Eisma, González Alvarez, Cabrol, Tamino, Pradier, Blokland, Paisley, Myller,
Schleicher, Pailler, Amadeo, Virgin, Bangemann (Comisión), Needle, Bangemann 43
10. Plátanos
Brittan (Comisión), E. Mann, Kittelmann, Moorhouse, Novo, Van Bladel, Kreissl-Dörfler, Ewing, Lukas, Vecchi,
Elles, Martinez, Medina Ortega, Burenstam Linder, Smith, Mendonça, G. Kinnocfe, Brittan 50
11. Recursos propios de la UE
Fabre-Aubrespy, Martinez, Müller, Rübig, Haug, Bourlanges, Valdivielso de Cué, Wynn, Giansily, Müller, Giansi­
ly, Colom i Naval, Rübig, Bardong, Brinkhorst, Giansily, Miranda, Müller, DellAlba, Martinez 56
12. Turno de preguntas (Comisión)
— Pregunta 41 (Valverde López): Unidad de análisis de alimentos del Instituto de Medio Ambiente (Ispra)
Cresson (Comisión), Valverde López, Cresson 63
— Pregunta 42 (Oddy): Problemas de control financiero en Nicaragua
Marín (Comisión), Oddy, Marín, Keüett-Bowman, Marín, Kellett-Bowman, Marín, Kellett-Bowman, Marín. 65 N° 4-536/2 Debates del Parlamento Europeo 9.3.99
— Pregunta 43 (Lindqvist): Seguridad aérea
N. Kinnock (Comisión), Lindqvist, N. Kinnock 66
— Pregunta 44 (Malone): Competencia desleal de la fruta enlatada en el mercado sudafricano
Pinheiro (Comisión), Malone, Pinheiro, Spiers, Pinheiro, Schierhuber, Pinheiro 67
— Pregunta 45 (Pérez Royo): Pesca en Gibraltar
Bonino (Comisión), Pérez Royo, Bonino, Teverson, Bonino, Moran López 69
— Pregunta 46 (Teverson): Fraude
Gradin (Comisión), Teverson, Gradin, Posselt, Bonde, Gradin 70
— Pregunta 47 (Andersson): Programa de acción de la Comisión en cuestiones de narcotráfico
Gradin (Comisión), Hulthen, Gradin, von Habsburg, Gradin1
— Pregunta 48 (Izquierdo Rojo): Balance y perspectivas de la emigración clandestina a la UE desde el Norte de
Marruecos
Gradin (Comisión), Izquierdo Rojo, Gradin, Hernández Mollar, Gradin, Rübig, Gradin 72
— Pregunta 50 (Fener): Seguimiento de la queja sobre medidas comerciales desleales presentada en el seno de la
OMC
Brittan (Comisión), Fener, Brittan 73
— Pregunta 51 (Rúbig); Diferentes derechos aduaneros para influir en las votaciones del Consejo
Brittan (Comisión), Rübig, Brittan4
— Pregunta 52 (Newens): Comercio con Cuba
Brittan (Comisión), Newens, Brittan
— Pregunta 53 (McMahon): Política de precios abusiva y dumping por parte de los productores noruegos de sal­
món en los mercados europeos
Brittan (Common), McMahon, Brittan5
— Pregunta 54 (Howitt): Ley de Adquisiciones Selectivas de Birmania
Brittan (Comisión), Howitt, Brittan 7
— Pregunta 55 (Papayannakis): Transparencia de las relaciones económicas entre los Estados miembros y las em­
presas públicas
Van Miert (Comisión), Papayannakis, Van Miert7
— Pregunta 56 (Iversen): Fusión
Van Miert (Comisión), Iversen
— Pregunta 57 (Izquierdo Collado): Transparencia y control de las ayudas públicas en el marco de la política de la
competencia 78
— Pregunta 58 (García Arias): Protección de los consumidores dentro de la política de la competencia
Van Miert (Comisión), Frutos Gama, Van Miert, García Arias, Van Miert, Pérez Royo, Van Miert 7
13. Recursos propios de la UE (continuación)
Colom i Naval, Christodoulou, Vinankoski, Seppänen, Blot, Tomlinson, McCartin, Theonas, Lukas, Bosch, Liika­
nen (Comisión) 80
14. Equipos a presión transportables
Camisón Asensio, Aparicio Sanchez, N. Kinnock (Comisión) 84
15. Puertos y terminales intermodales
Piecyk, Sindal, Jarzembowski, Wijsenbeek, Tones Marques, Sisó Cruellas, Baldarelli, Mendes Bota, N. Kinnock
(Comisión), Jarzembowski, Wijsenbeek, N. Kinnock6 9.3.99 Debates del Parlamento Europeo N° 4-536/3
16. Ferrocarriles
Sarlis, Swoboda, Wibe, Sindal, jarzembowski, Wijsenbeek, Hyland, Moreau, Lagendijk, Escola Hernando, Van
Dam, Simpson, Mcintosh, Sainjon, Schierhuber, Stenmarck, N. Kinnock (Comisión), Sarlis 92
17. Seguridad de los servicios regulares de transbordadores de pasajeros
Watts, N. Kinnock (Comisión) 10
18. »Capital Europea de la Cultura» (2005-2019)
MonfiL·, Vaz da Silva, Sichrovsky, Baldi, Oreja (Comisión)4
Anexo — Sesión solemne: Alocución del Sr. Blaise Compaore, Presidente de Burkina Faso 107
PRESIDENCIA DE LA SRA. FONTAINE
Vicepresidente
(Se abre la sesión a las 9.00 horas) (')
1. Apertura del período anual de sesiones
El Presidente. — Declaro reanudado el período de sesiones del Parlamento Europeo 1999-2000. (2)
2. Decisión sobre h urgencia
Propuesta de directiva del Consejo (COM(98)0693 — C4-0711/98-98/0331(CNS)) por la que se modifica, en
lo referente al tipo normal, la Directiva 77/388/CEE relativa ai sistema común del Impuesto sobre el Valor
Añadido
von Wogau (PPE), presidente de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y Política Industrial. — (DE) Señora
Presidenta, quiero manifestar, en relación con este asunto, que nuestra comisión no ha concluido aún sus delibera­
ciones y, por consiguiente, no podemos aprobar la aplicación del procedimiento de urgencia para la presente sesión.
Yo propongo, no obstante, que debatamos el tema en la segunda sesión de marzo. Para esa fecha ya habremos com­
pletado nuestras deliberaciones.
El Presidente. — Señor von Wogau, otra solución sería, si Su Señoría y la Asamblea estuvieran de acuerdo al res­
pecto, que votáramos a favor de la urgencia, pero inscribiéndola en la sesión del 22 de marzo. ¿Estaría Su Señoría
de acuerdo con esa propuesta?
(El Parlamento aprueba la urgencia para la sesión del 22 de marzo)
3. Modificaciones del Reghmento del Parkmento Europeo
El Presidente. — De conformidad con el orden del día, se procede al debate del informe (A4-0070/99) de los Sres.
Corbett y Gutiérrez Díaz y de la Sra. Palacio Valleíersundi, en nombre de la Comisión de Reglamento, de Verifica­
ción de Credenciales y de Inmunidades, sobre la modificación del Reglamento del Parlamento Europeo.
Informo a Sus Señorías de que el Sr. Crawley se ha sumado a la opinión minoritaria expresada en la exposición de
motivos.
Concedo el uso de la palabra al Sr. Fabre-Aubrespy para una cuestión de orden.
Fabre-Aubrespy (I-EDN). — (FR) Señora Presidenta, se trata, de conformidad con el artículo 128, y sobre el texto
cuyo debate ha anunciado usted, de plantear una cuestión de no ha lugar a deliberar. O bien la expongo ahora o es­
pero que inicie usted formalmente el debate sobre ese texto, como usted guste.
El Presidente. — Estamos en el comienzo del debate, por lo que Su Señoría tiene, señor Fabre-Aubrespy, el uso de
la palabra.
') Aprobación del Acta: cf. Acta.
2)n del Acta — Presentación de documentos — Debate de actualidad y urgencia (anuncio de las propuestas de resolu­
ción presentadas): cf. Acta. N° 4-536/4 Debates del Parlamento Europeo 9.3.99
Fabre-Aubrespy (I-EDN). — (FR) Señora Presidenta, el objeto de la cuestión de inadmisibilidad es el de plantear
cuestiones de orden que se han producido con ocasión de la elaboración de este texto. Así, pues, impugno su debate
por dos razones esenciales. La primera es la de que este texto, que propone ciertas modificaciones del Reglamento,
pretende aplicar el Tratado de Amsterdam. Se me dirá: el Tratado de Amsterdam está ratificado, o casi. Resulta que
un país, Francia, no ha procedido aún a su ratificación y sería una descortesía para con el parlamento de mi país ha­
cer modificaciones de nuestro Reglamento sin que dicho Tratado esté aprobado oficialmente.
Pero sobre todo -y esto incumbe a todos los Estados miembros de la Comunidad Europea- no se puede aplicar un
tratado, que es un acto esencial de nuestro Derecho comunitario, sin que oficialmente los Estados, por mediación de
su Jefe de Estado o de Gobierno, hayan procedido a su ratificación. Ahora bien, resulta más que evidente que nin­
guno de los Estados ha procedido a los intercambios de los instrumentos de ratificación, por emplear el lenguaje di­
plomático.
La segunda razón es, señora Presidenta, la de que, mientras que correspondía a la Comisión de Reglamento aplicar
el Tratado de Amsterdam, o, mejor dicho, el proyecto de Tratado, el que pronto será, normalmente, ratificado, dicha
comisión ha ido mucho más lejos. Ahora bien, en nuestro texto esencial, que es el Reglamento del Parlamento Euro­
peo, nos corresponde subordinarnos a las leyes esenciales y, en particular, al Tratado. En la opinión minoritaria que
he presentado sobre este texto, he expuesto los puntos en los que me parece que el informe va demasiado lejos. No
me extiendo al respecto. Ésta es la razón por la que pido a la Asamblea que se pronuncie sobre la cuestión de no ha
lugar a deliberar que acabo de exponer.
Fayot (PSE), presidente de la Comisión de Reglamento. — (FR) Señora Presidenta, quisiera responder brevemente a las
dos cuestiones planteadas por el Sr. Fabre-Aubrespy.
La primera se refería a la aplicación del Tratado de Amsterdam. Es evidente que esas modificaciones no pueden en­
trar en vigor hasta que el propio Tratado de Amsterdam haya entrado en vigor. Lo que aquí hacemos es preparar al
Parlamento para esa entrada en vigor. Así, pues, resulta más que evidente que esas disposiciones del Reglamento vin­
culadas con el Tratado de Amsterdam no entrarán en vigor hasta que el propio Tratado de Amsterdam esté en vigor.
Por otra parte, resulta igualmente evidente que, ante semejante materia compleja, nuestro Parlamento debe prepa­
rarse: no puede esperar a que el Tratado de Amsterdam esté en vigor para preparar la aplicación del Reglamento y
ésa es la razón por la que creo que la objeción del Sr. Fabre-Aubrespy no es admisible.
La segunda cuestión era la siguiente: ¿hemos ido demasiado lejos en esas modificaciones del Reglamento? En efecto,
hemos aprovechado esa labor para adaptar ciertas disposiciones de nuestro Reglamento a situaciones nuevas. Así,
pues, creo que el derecho más elemental de un Parlamento es el de trabajar en su Reglamento, adaptarlo a la perma­
nente evolución de la vida parlamentaria. Por eso, no puedo aceptar tampoco esa segunda observación del Sr. Fabre-
Aubrespy. Ésa es la razón por la que, en mi calidad de presidente de la Comisión de Reglamento, propongo a la
Asamblea que rechace las objeciones del Sr. Fabre-Aubrespy.
El Presidente. — (FR) Señorías, hemos oído al Sr. Fabre-Aubrespy, que ha formulado su petición, y al Sr. Fayot, en
su calidad de presidente de la comisión.
¿Hay algún orador en contra?
Palacio Valleíersundi (PPE). — Señora Presidenta, estoy en contra de la posición del Sr. Fabre-Aubrespy por la ra­
zón siguiente: si bien desde el punto de vista formal -y el Sr. Fabre-Aubrespy lo sabe de sobra-, su primera objeción,
es decir, la que se refiere al Tratado, parece aceptable en este trámite parlamentario, su segunda objeción, por el con­
trario, se refiere al fondo de la cuestión. Y, entonces, por lo que se refiere al fondo, el Sr. Fabre-Aubrespy deberá limi­
tarse a votar en contra de determinadas enmiendas si le parece que no deben ser aprobadas en el marco de esta re­
forma del Reglamento.
Pero volviendo sobre la primera cuestión, el Sr. Fabre-Aubrespy sabe muy bien lo que es el Derecho estatutario. El
Derecho estatutario tiene la grandeza, y al mismo tiempo la servidumbre, de reglamentar el funcionamiento interno
de una institución. Y por lo tanto, esa institución no sólo puede sino que debe prepararse de forma cautelar, a la es­
pera de que entre en vigor el Tratado de Amsterdam, para tener unas reglas internas que sean concordes y coheren­
tes con ese Tratado en el momento en que entre en vigor, pues dicho Tratado es el que marca la pauta de ese desa­
rrollo interno estatutario. Por lo tanto, señora Presidenta, creo que tampoco es aceptable la primera objeción.
El Presidente. — (FR) ¿Hay algún diputado que desee expresarse en el sentido del Sr. Fabre-Aubrespy?
No lo hay.
(El Parlamento rechaza la petición)
Corbett (PSE), ponente. — (EN) Señora Presidenta, el presente informe constituye la revisión más completa de nues­
tro Reglamento desde la entrada en vigor del Tratado de Maastricht a comienzos de los noventa. No se limita a la ne­
cesaria transposición en el Reglamento del Parlamento del contenido del Tratado de Amsterdam. Aprovecha la opor­
tunidad, al igual que hicimos después del Tratado de Maastricht, para revisar el conjunto de métodos de trabajo del
Parlamento, así como sus procedimientos. En una palabra, estamos preparando el Parlamento para una nueva era.
Tradicionalmente, el Parlamento ha tomado los Tratados y ha intentado estirarlos como un elástico. No podemos
contradecir los Tratados, no podemos hacer cosas que los Tratados prohiban. Pero, inevitablemente, los Tratados
permiten un margen de apreciación, un poco de libertad para la interpretación. Tienen vacíos y lagunas que deben 9.3.99 Debates del Parlamento Europeo N° 4-536/5
Corbett
llenarse. El Parlamento siempre ha intentado hacerlo para que la Unión sea más eficaz, más abierta, más trans­
parente y más democrática. Ésa es la filosofía inherente a esta revisión del Reglamento.
Es evidente que si un elástico lo estiramos demasiado, terminará por romperse y podemos hacernos daño en los de­
dos. Pero estoy convencido de que el paquete que hoy presentamos al Parlamento ha estirado el elástico sólo lo
justo, y de que podemos recomendar a la Asamblea el resultado al que hemos llegado.
Después de Amsterdam, el Parlamento se convertirá en una parte equitativa de una autoridad legislativa bicameral
junto con el Consejo, al menos para los ámbitos sujetos a la codecisión, entre los que se incluirá la mayor parte de
la legislación no agrícola. Por ello, gran parte del trabajo contenido en este informe aspira a mejorar y definir de
nuevo nuestros procedimientos legislativos. Esto incluye mejoras técnicas para simplificar el modo de votación en el
Pleno.
El procedimiento de codecisión ha sido escrito de nuevo en nuestro Reglamento, en parte para tener en cuenta lo
que se aprobó en Amsterdam: la posibilidad de acuerdos en primera lectura entre las instituciones, por ejemplo; la
eliminación del derecho del Consejo a adoptar un texto unilateralmente en tercera lectura, si el Parlamento no lo re­
chaza. Estas modificaciones se han incorporado al Reglamento de manera que favorezcan un pronto diálogo entre
el Consejo y el Parlamento para intentar alcanzar un acuerdo al inicio del procedimiento en la medida de lo posible.
También hemos puesto de relieve los casos en que, en lo sucesivo, será la votación final del Parlamento la que deter­
mine la entrada en vigor de legislación europea.
En otro orden de cosas, hemos analizado las nuevas disposiciones que otorgan al Parlamento el derecho a elegir por
votación al Presidente de la Comisión. Esta nueva votación vinculante se pone de relieve en la revisión del Regla­
mento, donde se describe como la elección de la Comisión. Queremos subrayar que la Comisión, el Presidente de la
Comisión y, más tarde, las Comisiones en su totalidad tienen la obligación política de rendir cuentas al Parlamento.
La Comisión no es una burocracia que no necesite rendir cuentas, como quieren hacernos creer algunos euroescép-
ticos. La Comisión es un ejecutivo político que está obligado a dar cuenta de su gestión al Parlamento elegido por
sufragio universal. Hemos intentado hacer hincapié también en este aspecto en la revisión del Reglamento.
El Parlamento debe analizar asimismo el desarrollo de la Política Exterior y de Seguridad Común, y afinar sus proce­
dimientos para el seguimiento, examen y control de dicha política. Las modificaciones del Reglamento hacen preci­
samente eso. Hemos incorporado una serie de sugerencias de la Comisión de Asuntos Exteriores, Seguridad y Polí­
tica de Defensa en este sentido. Éstas incluyen disposiciones sobre las relaciones con el nuevo Alto Representante de
la Política Exterior y de Seguridad Común. Hemos previsto que el Alto Representante entable un diálogo con el Par­
lamento, acuda al Parlamento a explicar sus declaraciones, se presente ante la comisión parlamentaria pertinente y
que el Parlamento supervise el procedimiento de nombramiento del Alto Representante.
Hemos incluido nuevas disposiciones en el Reglamento para tratar sobre lo que podríamos denominar «procedi­
mientos legislativos atípicos». Los procedimientos del tercer pilar y los procedimientos de Schengen, la aprobación
de legislación a petición de los interlocutores sociales en virtud del Acuerdo Social, la propuesta de legislación a ini­
ciativa de un Estado miembro en virtud del apartado 1 del artículo 67 del Tratado, la suspensión de un Estado
miembro y la legislación adoptada en aras de una mayor cooperación. Para todo esto existirá ahora un procedi­
miento preciso que contemple la participación parlamentaria en algo que, de otro modo, evidentemente no sucede­
ría en virtud de los Tratados.
Hemos intentado reformar los procedimientos de votación interna del Parlamento con vistas a destinar menos
tiempo -pues a menudo necesitamos horas- a las votaciones del Pleno. Hemos incluido una serie de modificaciones
técnicas que simplificarán el proceso de votación en el Pleno, sin mermar por ello el derecho de los diputados o de
grupos de diputados a presentar enmiendas. Esperamos haber logrado un paquete equilibrado en este aspecto.
Hemos intentado racionalizar nuestros procedimientos por otros medios. En el caso de los informes legislativos,
por ejemplo, desaparecerá la exposición de motivos, que será sustituida por justificaciones breves por cada una de
las enmiendas presentadas a la propuesta de la Comisión, como ya venimos haciendo en el procedimiento presu­
puestario. Asimismo, las opiniones de otras comisiones se limitarán a la presentación de enmiendas concretas. Eso
nos permitirá centrar nuestro trabajo concretamente en los textos legislativos y en lass que deseamos in­
troducir a los mismos, y dejar de lado los largos textos de retórica en los que no siempre está clara la opinión del
Parlamento.
Los debates sobre temas de actualidad y urgencia también serán racionalizados, en el sentido de que los temas elegi­
dos deberán ser aprobados cuando se apruebe el orden del día el lunes y no un día más tarde mediante un procedi­
miento ad hoc. De este modo dispondremos de más tiempo para preparar debidamente los debates y eso, también,
supondrá un avance pequeño, pero significativo.
El nuevo Reglamento garantizará la transparencia de los procedimientos parlamentarios a todos los niveles y velará
por el libre acceso a los documentos del PE. En este caso, seguimos las indicaciones del reciente informe sobre aper­
tura y transparencia de mi colega Sra. Lööw.
También eliminamos la posibilidad de que en una fase avanzada del procedimiento se cuestione el fundamento jurí­
dico de las propuestas, cuando dicho cuestionamiento se hace a última hora en el Pleno como excusa para devolver
el asunto a comisión y a la Comisión de Asuntos Jurídicos y Derechos de los Ciudadanos. Tenemos aquí un procedi­
miento racional que preserva el derecho de la Comisión de Asuntos Jurídicos y de la comisión responsable, dejando
la decisión final al Pleno, pero evitando que se recurra a artilugios para impedir que un asunto sea sometido a vota­
ción. N° 4-536/6 Debates del Parlamento Europeo 9.3.99
Corbett
En lo relativo a mejorar el control de la Comisión por el Parlamento, prevemos también en nuestro Reglamento que
el Presidente de la Comisión u otro miembro de la misma acuda al Parlamento a hacer una declaración inmediata­
mente después de las reuniones de la Comisión, siempre que así lo solicite el Parlamento, y que se someta a un turno
de preguntas de media hora sobre las decisiones adoptadas en dicha reunión. Esta medida ilustra una vez más la
obligación de la Comisión de rendir cuenta al Parlamento, al tiempo que brinda a la Comisión la oportunidad de in­
formar directamente al Parlamento, en vez de a la prensa, sobre las decisiones que ha adoptado en su calidad de eje­
cutivo. El anuncio inicial de las decisiones adoptadas se realizará aquí y la reacción inicial consistirá en que los dipu­
tados elegidos por sufragio universal dirijan preguntas a la Comisión.
Intentaremos también animar los debates parlamentarios. Actualmente, como todos sabemos, celebramos debates
siguiendo largas listas de oradores. Hemos experimentado con lo que solíamos denominar el procedimiento Delors,
según el cual, el Presidente concede la palabra durante una hora a los distintos diputados que hayan captado su aten­
ción. Codificamos ambos sistemas en el Reglamento -actualmente ninguno de los dos está contemplado explícita­
mente en el mismo-, pero contemplaríamos la posibilidad de combinar ambos sistemas. El debate podría comenzar
con la habitual ronda de oradores de cada uno de los Grupos políticos, pero podría destinarse una hora, media hora
o incluso diez minutos al final a las intervenciones de un puñado de otros oradores que hayan atraído la atención
del Presidente, al objeto de que los diputados que han asistido a todo el debate y han escuchando pacientemente los
argumentos, puedan intervenir y responder al final; alguien que ya ha intervenido puede desear hacerlo de nuevo y
responder al final. De este modo se animarían un poco nuestros debates, resultarían más atractivos a los ojos del pú­
blico, sin eliminar el derecho de cada Grupo a disponer de su parte proporcional de tiempo de intervención.
Prevemos asimismo que el Reglamento sea redactado de nuevo, en su caso, utilizando un lenguaje neutro con res­
pecto a los sexos. Ayer fue el Día Internacional de la Mujer y sé que muchas de nuestras colegas se sienten molestas
por el hecho de que, en algunos idiomas, el Reglamento hace referencia a los diputados únicamente en la forma
masculina -como él y no como él o ella- y las modificaciones del Reglamento también se encargarán de este pro­
blema en particular.
Hay otros aspectos de menor importancia que también han sido tenidos en cuenta en estas modificaciones del Re­
glamento. No entraré en cada uno de ellos. Muchos detalles pequeños han sido ordenados, e intentamos mejorar los
procedimientos en la medida de lo posible. A nivel individual, muchas de estas modificaciones son de menor impor­
tancia, pero todas juntas mejorarán los métodos de trabajo y los procedimientos del Parlamento. Además, permiti­
rán que el Parlamento sea más abierto y transparente.
Este paquete ha sido elaborado durante casi un año -un año de duro trabajo en la Comisión de Reglamento, Verifica­
ción de Credenciales e Inmunidades. Debo rendir homenaje a mis componentes, al Sr. Fayot, en su capacidad de pre­
sidente de la comisión, tarea que ha resultado difícil, pero que él ha resuelto extraordinariamente bien; a todos los
miembros de la comisión y, también, a otras comisiones que nos han presentado opiniones y propuestas, y, por úl­
timo, aunque no por ello menos importante, a la secretaría de la comisión, que ha realizado grandes esfuerzos en la
elaboración del presente informe.
Después de un año de muchos esfuerzos, tengo la plena confianza de que hemos elaborado un paquete que es justo,
equilibrado y que puede inspirar un auténtico consenso entre la mayoría de los Grupos políticos de esta Asamblea.
No dudo en recomendar este paquete a la Asamblea.
Gutiérrez Díaz (GUE/NGL), ponente. — Señora Presidenta, si yo fuera muy riguroso podría renunciar a la palabra
porque estoy plenamente de acuerdo con el exhaustivo informe que nos acaba de presentar el Sr. Corbett, pero no
tengo el rigor suficiente como para renunciar a la tentación de dirigirme a ustedes leyendo la intervención que he
preparado aunque, evidentemente, por esta coincidencia, tendrá elementos de repetición.
Como recoge la exposición de motivos, estamos ante una propuesta de modificación de nuestro Reglamento que,
arrancando de los cambios que exigirá la entrada en vigor del Tratado de Amsterdam, se propone preparar nuestras
normas de trabajo para las exigencias legislativas de una nueva etapa que planteará nuevas responsabilidades, nue­
vos desafíos al Parlamento Europeo. Al mismo tiempo, la propuesta de modificación, aunque siempre dentro de los
límites del Tratado, tiende a potenciar al máximo las competencias de nuestra Institución. Un largo proceso -como
corresponde a la dimensión de la propuesta- nos ha situado en el momento oportuno -es decir, en la antesala de la
ratificación del Tratado- para someter la propuesta de modificación al Pleno con un meritorio trabajo previo que
nos ha conducido, no a la unanimidad, pero sí a un sólido consenso sobre la inmensa mayoría de las enmiendas que
se presentan.
No sería justo que al finalizar este largo y fructífero proceso no expresásemos el reconocimiento a todos los que han
hecho posible llegar hasta este momento. Permítanme que yo también exprese, en primer lugar, mi reconocimiento
a los miembros de la secretaría de la Comisión de Reglamento, que han desarrollado una tarea ingente e inteligente,
reconocimiento que hay que extender con justicia a los miembros activos de la Comisión de Reglamento que han
actuado con una voluntad de cooperación positiva que se refleja en los resultados. Asimismo, han contribuido al
consenso los representantes de los diversos grupos políticos. Mención especial merece el presidente de la Comisión
de Reglamento, Sr. Ben Fayot, y mis dos coponentes, la Sra. Palacio -con su gran capacidad- y el Sr. Corbett -el in­
cansable Sr. Corbett.
Permítanme que desde mi modesta contribución señale algunos aspectos particulares que me parecen de especial
significación. En primer lugar, quisiera destacar la enmienda 16 al artículo 32 y la 17 al artículo 33 que hacen refe­
rencia a la elección del Presidente de la Comisión Europea y a la misma Comisión por votación nominal. Esta inter­
pretación reglamentaria de los tratados -como ya ha subrayado el Sr. Corbett- tiene una significación política que, 9.3.99 Debates del Parlamento Europeo N° 4-536/7
Gutiérrez Díaz
estoy seguro, no escapará a sus Señorías y clarifica el papel del Parlamento en la composición de la futura Comisión
Europea. Asimismo, en la enmienda 23 al artículo 39, recogiendo con leves modificaciones que la hacen más flexi­
ble la enmienda 152 de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, se asegura la máxima información por
parte del Banco Central Europeo y se regulan sus declaraciones.
Por otra parte, nuestro Reglamento, a través de las enmiendas 30 y 31, incorporará las consultas al Comité Econó­
mico y Social y al Comité de las Regiones con la necesaria separación de ambas Instituciones en reconocimiento a
sus respectivas identidades. Ambas enmiendas han sido consultadas a la dirección de los respectivos Comités que las
han valorado positivamente, señalando que, más allá de las precisiones del Reglamento, tal vez será necesario esta­
blecer un código de conducta entre el Parlamento Europeo y el Comité de las Regiones y el Comité Económico y So­
cial.
Para terminar, también me gustaría señalar la incorporación que se propone, en un Capítulo VI bis nuevo, de un ar­
tículo en el que se asegura la información periódica a los Parlamentos nacionales de los Estados miembros. Como
decía al principio, estamos ante una propuesta, que creo bien trabajada, de modificar profundamente nuestro Regla­
mento para adecuarlo a las necesidades de una etapa en la que el Parlamento Europeo tendrá mayores competencias
legislativas y en algunos casos, como en la elección del Presidente de la Comisión Europea, importantes responsabi­
lidades políticas. Esperemos que la votación de mañana contribuya a culminar positivamente el trabajo realizado.
El Presidente. — Gracias, señor Gutiérrez Díaz. No se trata de la votación de mañana por la mañana, sino del jue­
ves por la mañana. Por lo demás, tendré ocasión de precisarlo después.
Palacio Valleíersundi (PPE), ponente. — Señora Presidenta, como ya han indicado los dos ponentes que han ha­
blado antes que yo, este ejercicio de modificación del Reglamento, y en general el Reglamento mismo, es ante todo
y sobre todo una fórmula de convivencia en cuyo resultado deben verse reflejados todos los intereses de la Asam­
blea, las preocupaciones de todos y cada uno de los que formamos parte de ella, e incluso las preocupaciones de
quienes están detrás de las bambalinas y que desarrollan un trabajo absolutamente esencial al que ya se ha rendido
tributo. En este sentido, quiero sumarme no sólo al tributo prestado a los otros dos ponentes, que han formado
equipo en una labor en donde las lógicas discrepancias hacen a veces el trabajo incluso más estimulante, sino tam­
bién a los servicios técnicos, no sólo y principalmente a los de la Comisión de Reglamento, sino en general a todos
los servicios del Parlamento, y en particular a los funcionarios del Grupo del Partido Popular Europeo, que me han
prestado un enorme apoyo.
Señora Presidenta, he dicho que nuestro Reglamento es fórmula de convivencia, y brújula de los trabajos parlamen­
tarios. Pero un Reglamento es más, y hay que recordarlo. Es símbolo, es estandarte, es programa y es reflexión. Es la
constitución interna de una institución, es el compendio y el reflejo de cómo este Parlamento se quiere y se ve en el
equilibrio interinstitucional; lo que ha sido durante toda su breve y fecunda historia, junto con la visión y la proyec­
ción de lo que quiere ser en el proceso de construcción europea. Por eso, cualquier reforma del Reglamento induda­
blemente tiene que tener en cuenta el Tratado, pero teniendo en cuenta que el Tratado, como cualquier institución
jurídica, permite un margen de interpretación para aplicarlo a la realidad de los tiempos. Elo debe ser
práctico y realista, sin perder de vista su valor de enseña. Debe respetar a todos, a Grupos -grandes y pequeños- y a
individuos, y debe, en fin, establecer un claro equilibrio entre la inercia proveniente del hecho de haber sido una
Asamblea parlamentaria sin competencias y el hecho nuevo, para el Parlamento, de haber logrado una situación de
colegislador, prácticamente en pie de igualdad con el Consejo.
Las enmiendas, señora Presidenta, son todas importantes. En un Reglamento parlamentario, la más mínima cuestión
puede dar pie a consecuencias políticas de alcance incalculable, y algún ejemplo de ello hemos tenido reciente­
mente. Y sin perjuicio de ello, por su distinta naturaleza, se pueden agrupar en tres bloques.
En primer lugar, aquellas que tienen unas consecuencias y una naturaleza política directas, y entre ellas yo destacaría
la enmienda· 15 sobre la composición de los Grupos políticos, que alguien criticará seguro, pero que va en el sentido
de lo que es la integración europea. Si en Europa caminamos hacia una mayor integración, no tiene sentido que en
este Parlamento, que representa a los pueblos europeos, haya un grupo político que sólo se componga de una deter­
minada nacionalidad.
Se ha glosado también suficientemente la enmienda 16 sobre la elección del Presidente de la Comisión Europea.
Creo que ahí hemos hecho una labor de interpretación respetuosa con los Tratados, porque así debe ser, pero que
apura hasta el final la virtualidad de que, con el Tratado de Amsterdam, la ratificación de su nombramiento por este
Parlamento forma parte constitutiva del proceso de elección del Presidente de la Comisión, y así queda reflejado en
nuestro Reglamento.
También se podrían destacar los pronunciamientos sobre las grandes líneas de política económica que establece el
artículo 99 del Tratado de Amsterdam y, de igual manera, el artículo 24 que lleva hasta su límite máximo las posibi­
lidades que nos brinda el texto constituyente.
Sobre el Alto Representante no insistiré, pues ya se ha glosado lo relativo a su función. Pero quiero defender la en­
mienda de mi Grupo que matiza, y creo que quita, un cierto voluntarismo que existe en la actual enmienda 129. So­
bre las relaciones con las otras instituciones, destacaré que se potencian las relaciones con los Parlamentos naciona­
les además de las relaciones con el Comité de las Regiones y el Comité Económico y Social. Y también quiero men­
cionar la enmienda 28 sobre los acuerdos interinstitucionales, que dan carta de naturaleza a esos actos fundamenta­
les que tanta importancia tienen entre nosotros, y les dan, sobre todo, transparencia, seguridad jurídica y un acceso
directo para cualquiera. N° 4-536/8 Debates del Parlamento Europeo 9.3.99
Palacio Valleíersundi
He hablado de transparencia. En este contexto se ha mencionado el nuevo capítulo 17 A, que es puro reflejo de las
nuevas pautas que establece el Tratado de Amsterdam. E indudablemente podría seguir glosando las cuestiones del
tercer pilar, los derechos humanos, y el respeto de los principios del Tratado.
Me gustaría pasar a hablar, aunque brevemente, del segundo bloque de enmiendas, de las enmiendas que se relacio­
nan con los nuevos poderes legislativos, directamente.
Y ahí destacaría que todas estas enmiendas tienen dos objetivos: impulsar el diálogo interinstitucional, impulsar las
relaciones interinstitucionales, impulsar esa necesaria combinación de voluntades no formalizadas entre la Comi­
sión, el Consejo y este Parlamento y por otra parte racionalizar y actualizar los procedimientos que ya existían con
anterioridad.
Haré una breve mención a la cuestión del fundamento jurídico. El Grupo del Partido Popular Europeo, junto con el
Grupo Liberal, ha planteado una enmienda a este respecto. Me parece que hasta el momento, y debería conservarse
así, ese derecho de mirada de la Comisión de Asuntos Jurídicos ha aportado grandes frutos. No hay que olvidar que
un conflicto de fundamento jurídico da lugar, en última instancia, a un pleito ante el Tribunal de Justicia y que, por
10 tanto, debemos conservar esa específica visión de la Comisión de Asuntos Jurídicos y las específicas competencias
de dicha comisión.
He hablado, señora Presidenta, de la inercia histórica. Y con ello entro en el tercer bloque de enmiendas. El Sr. Fabre-
Aubrespy se ha referido a ellas. Dado que este Parlamento ha sido anteriormente una Asamblea parlamentaria sin
competencias, tiene todavía determinados procedimientos de los cuales algunos se han racionalizado y otros habría
que racionalizar más. Pero la voluntad está marcada. Tenemos pendientes determinadas reformas que no van más
allá del Tratado de Amsterdam, pero que son consecuencia inevitable de dicho Tratado puesto que se trata de adap­
tar ese equilibrio entre las previas funciones del Parlamento, históricas como he dicho, y las actuales de colegislador.
Así, hemos intentado racionalizar el tiempo de palabra, racionalizar los recursos, racionalizar y actualizar las formas
de procedimiento con las nuevas tecnologías.
En fin, hablando de recursos, de nuevas tecnologías y de tiempo de uso de la palabra, el mío se ha terminado. Señora
Presidenta, considero que, sin que ésta sea una obra perfecta, sin que yo suscriba al cien por cien todas las enmien­
das, se trata de un reflejo claro de lo que es esta institución, una institución pujante, una institución viva y una ins­
titución que se quiere y se sabe en el centro de la construcción europea.
El Presidente. — Hemos sumado a este debate varios informes: los de los Sres. Ford, Fabre-Aubrespy, Vecchi, Nord­
mann, Voggenhuber, Fayot, Wijsenbeek y Spiers.
Ford (PSE), ponente. — (EN) Señora Presidenta, en primer lugar, quisiera felicitar a los tres ponentes por su informe
conjunto sobre las modificaciones del Reglamento del Parlamento a la luz del Tratado de Amsterdam. El informe
contiene gran cantidad de trabajo que apuntalará la capacidad del Parlamento de hacer pleno uso de sus poderes, y,
como dice el Sr. Corbett, de estirarlos al máximo.
En este Parlamento hay quien describe el Reglamento como algo parecido a contemplar cómo se seca la pintura en
11 idiomas. El hecho de que son muchos los que así lo creen ha quedado demostrado por la velocidad con que se
vacío la Asamblea cuando usted dijo que hablaríamos del Reglamento. No obstante, a menudo pienso que los miem­
bros de la Comisión de Reglamento son los tramoyistas de este Parlamento -los héroes olvidados, sin los que las es­
trellas políticas de esta institución perderían su lustre.
El Sr. Corbett y sus colegas han expuesto de manera muy adecuada el empuje de su informe. Yo quiero centrarme
en aspectos de los otros nueve informes de la Comisión de Reglamento que analizamos simultáneamente, en parti­
cular, la serie de enmiendas relativas a temas sobre la declaración de intereses de los diputados.
Con el paso del informe Nordmann y el mío propio sobre el control y registro de los grupos de interés en 1996,
este Parlamento dio un enorme paso adelante en materia de transparencia y apertura. Ahora sabemos que cada di­
putado tiene cinco sombras detrás de sí. Hay 3.000 representantes de grupos de interés que intentan moldear las
opiniones de 600 diputados. Un diálogo con loss de los trabajadores y la patronal, los grupos de con­
sumidores, los grupos de productores, representantes de los gobiernos extranjeros y de las organizaciones de medio
ambiente y los derechos humanos no sólo es deseable, sino también necesario. Pero el diálogo no debe convertirse
en propiedad. Los diputados no pueden ser considerados como productos en una estantería de una especie de super­
mercado político que son expuestos a la venta por los que tienen el dinero. En los presentes informes se suplen una
serie de carencias que tiene el sistema.
En primer lugar, la enmienda 10 de mi informe trata sobre la difícil situación de los antiguos diputados. Actual­
mente tenemos una situación ambigua en la que algunos de los antiguos diputados son diputados honoríficos, algo
que provocó confusión en el pasado, porque hay quien se consideraba diputado de un rango superior de esta ins­
titución, en vez de antiguo diputado. Mi enmienda confiere a la Mesa la misión de eximir de derechos y privilegios a
los antiguos diputados sin distinción.
En segundo lugar, tenemos la enmienda 110 del informe Wijsenbeek que modifica el artículo sobre la declaración
de intereses, de modo que los diputados que tengan intereses financieros directos deben declarar oralmente dichos
intereses antes de su intervención en comisión o en el Pleno.
En tercer lugar, la enmienda 112 del informe Spiers hará a los presidentes de los eurogrupos responsables de hacer
una declaración anual de cualquier ayuda en metálico o en especie que hayan recibido dichos grupos y darlas a co­
nocer al público.

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