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Introducción
Una parte sustancial de los restos arqueológi-cos procedentes de Mesoamérica, está confor-mado por la cerámica, cuyas formas y atributos permiten identiIcar la tradición y la época a la que pertenecieron.
Muchas de esas piezas formaron parte de ofrendas en entierros, tumbas, cuevas o templos, es decir, lugares de culto o espacios sagrados para los habi-tantes del México Antiguo.
Tales ofrendas tuvieron propósitos especíIcos y se realizaron durante eventos signiIcativos en la vida cotidiana de las sociedades indígenas. Son frecuentes las que acompañan a los muertos, las efectuadas al erigir un templo y las ofrendas propi-ciatorias para la petición de lluvias.
Para el arqueólogo, localizar durante alguna ex-cavación un entierro acompañado de su ofrenda, es una extraordinaria oportunidad para recuperar las características de un rito, ya que el número, el tipo de objetos y su posición, así como la ubicación, postura, edad, sexo y orientación de la osamenta, son fuente inconmensurable de información.
La costumbre de ofrendar fue ampliamente prac-ticada desde épocas remotas y algunos rasgos de esta tradición los podemos encontrar profundamen-te arraigados en el México contemporáneo.
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1Ofrendas ancestrales
1.1 Formativo
T al vez, la ofrenda más común desde el Período Formativo es la funeraria, indispensable para otorgarle al viajero agua y alimentos. Este tipo de ofren-das se conformaban principalmen-te por vasijas de barro de diversas formas, tamaños y características. En ellas es factible encontrar desde pe-queños y sencillos cuencos, hasta ex-traordinarias piezas suntuarias que, en algunos casos, han sobrevivido intactas hasta nuestros días.
1.2 Clásico
1.3 Posclásico
Ritos Mortuorios en el México Prehispánico
Entierro típico con ofrenda funeraria sencilla.
E n el Horizonte Clásico a esta tradición se agrega la costumbre de sacriIcar acompañantes, para ayudar al personaje principal en su travesía por el inframundo.
E n el Posclásico, las vasijas también se utilizan para pedir y agradecer a los dioses. La ofrenda pre-hispánica es parte de un rito del que tenemos testi-
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monios materiales como cajetes, ollas, cuentas de piedra y otros objetos arqueológicos, que perduran hasta nuestros días.
2Ubicación geográIca
2.1 Mesoamérica
Ritos Mortuorios en el México Prehispánico
El territorio conocido como Mesoamérica, fue el escenario geográIco donde pueblos como los olmecas, mayas, huastecos, zapotecos, mixtecos, tarascos y nahuas dejaron impresionantes vestigios de sus esti-los arquitectónicos y tradiciones alfareras.
2.2 Altiplano Central
E conómica y políticamente, el Altiplano Central es considerado el área más importante de Meso-américa. En su parte más elevada se encuentra la Cuenca de México, denominada “Corazón de Mesoamérica”.
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La denominación fue acuñada y utilizada por el An-tropólogo Eric Wolf, en su trabajo titulado publicado en 1959, con el títuloSons of the Shaking Heart.
El centro del Altiplano lo ocupa la Cuenca de México, el “Corazón de Mesoamérica”. Durante el Período Plioceno (entre los últimos 5 y 2.5 millones
de años de la Tierra) la placa tectónica del PacíI-co contribuyó a la elevación de la Sierra Nevada. Posteriormente con la erupción de la cadena mon-tañosa que rodea a la meseta central, se produjo un dique natural que cerró el cauce de sus ríos. Las aguas atrapadas formaron cinco lagos de poca profundidad, conectados entre sí.
Hacia el año 1000 a. C., la parte sur y occidente de la Cuenca de México, se encontraba habitada por una serie de aldeas y caseríos de diferentes tamaños. Con el paso del tiempo algunos asentamientos crecieron y se volvieron más importantes.
Restos de los implementos empleados para tritu-rar los granos de maíz, ollas de barro que sirvieron para preparar alimentos, y extraordinarias vasijas suntuarias, modeladas y decoradas por expertos alfareros, son algunos objetos que dan cuenta del modo de vida en las aldeas de la Cuenca de México. Tlapacoya, Zohapilco, Loma Terremote y Temamatla fueron aldeas que se ubicaron a la orilla del Lago de Chalco – Xochimilco. Otras se esta-blecieron en terrenos más elevados, localizados en colinas irrigadas por ríos que desembocaban en el gran lago.
Tlapacoya-Zohapilco
Loma Terremote
Temamatla
Cuenca de México.
3Ofrendas mortuorias en el Formativo Ritos Mortuorios en el México Prehispánico
3.1 Introducción
Los estudios arqueo lógicos han determinado que, en la Cuenca de México, los asentamientos huma-nos más antiguos abarcan un enorme período de tiempo comprendido entre el 2500 y el 100 a. C. Dicho período es conocido como Formativo o Pre-clásico, ha sido dividido en tres etapas principales y éstas a su vez, en fases.
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Cuenca de México.