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El Estado Federal de Loreto, 1896

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439 pages

¿ Por qué en una región periférica como Loreto a fines del siglo XIX se dio un planteamiento federalista que se concretó en la proclamación del Estado Federal de Loreto y pretendió proclamar al Perú como tal? ¿Qué condiciones locales se daban en esta región de frontera y cuál era la naturaleza de las relaciones políticas entre el Estado peruano y la sociedas regional? ¿Cuáles fueron los antecedentes u los detonantes inmediatos de este acontecimiento que pudo haber sacudido los cimientos del ordenamiento político del país? ¿Por qué si un amplio sector del país compartía el planteanmiento del principio de necesidad del federal fue tan contundente? ¿De qué manera influyó en estos acontecimientos el que tras la Guerra con Chile se pensara a Loreto como el Tarapacá del Oriente? Por la manera en que se desarrollaron los dramáticos acontecimientos que llevaron al gobierno de Piérola a despachar tres importantes expediciones militares, por mar y por tierra, la historia de este levantamiento no deja de trasuntar aires que se prestarían a ser novelados. A partir de un exhaustivo estudio de archivos documentales, tesis y obras contemporáneas y de la prensa regional y nacional esta obra procura responder estos interrogantes. Propone asimismo que el estudio riguroso de espacio periféricos puede contribuir a sacar a la luz temas que han quedado desdibujados por los enfoques aplicados en los estudios referidos a las áreas centrales o, peor aun, que han devenido en olvidos historiográficos.


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Portada

El Estado Federal de Loreto, 1896

Centralismo, descentralización y federalismo en el Perú, a fines del siglo XIX

Frederica Barclay Rey de Castro
  • Editor : Institut français d’études andines, Centro de Estudios Regionales Andinos Bartolomé de Las Casas-CBC
  • Año de edición : 2009
  • Publicación en OpenEdition Books : 8 febrero 2013
  • Colección : Travaux de l’IFÉA
  • ISBN electrónico : 9782821826649

OpenEdition Books

http://books.openedition.org

Referencia electrónica

BARCLAY REY DE CASTRO, Frederica. El Estado Federal de Loreto, 1896: Centralismo, descentralización y federalismo en el Perú, a fines del siglo XIX. Nueva edición [en línea]. Lima: Institut français d’études andines, 2009 (generado el 17 diciembre 2013). Disponible en Internet: <http://books.openedition.org/ifea/776>. ISBN: 9782821826649.

Edición impresa:
  • ISBN : 9789972623615
  • Número de páginas : 439

© Institut français d’études andines, 2009

Condiciones de uso:
http://www.openedition.org/6540

¿ Por qué en una región periférica como Loreto a fines del siglo XIX se dio un planteamiento federalista que se concretó en la proclamación del Estado Federal de Loreto y pretendió proclamar al Perú como tal? ¿Qué condiciones locales se daban en esta región de frontera y cuál era la naturaleza de las relaciones políticas entre el Estado peruano y la sociedas regional? ¿Cuáles fueron los antecedentes u los detonantes inmediatos de este acontecimiento que pudo haber sacudido los cimientos del ordenamiento político del país? ¿Por qué si un amplio sector del país compartía el planteanmiento del principio de necesidad del federal fue tan contundente? ¿De qué manera influyó en estos acontecimientos el que tras la Guerra con Chile se pensara a Loreto como el Tarapacá del Oriente? Por la manera en que se desarrollaron los dramáticos acontecimientos que llevaron al gobierno de Piérola a despachar tres importantes expediciones militares, por mar y por tierra, la historia de este levantamiento no deja de trasuntar aires que se prestarían a ser novelados. A partir de un exhaustivo estudio de archivos documentales, tesis y obras contemporáneas y de la prensa regional y nacional esta obra procura responder estos interrogantes. Propone asimismo que el estudio riguroso de espacio periféricos puede contribuir a sacar a la luz temas que han quedado desdibujados por los enfoques aplicados en los estudios referidos a las áreas centrales o, peor aun, que han devenido en olvidos historiográficos.

Índice
  1. Prólogo

    Carlos Contreras
  2. Introducción

    1. 1. Enfoque metodológico
    2. 2. Estructura del texto
  3. Capítulo 1. La implantación del régimen administrativo republicano en Loreto

    1. 1. Mainas en la colonia
    2. 2. Origen del departamento de Loreto
  4. Capítulo 2. La economía y sociedad de Loreto en las primeras décadas de la república

    1. 1. La región del Huallaga
    2. 2. La región fluvial
  5. Capítulo 3. La era del apostadero en la definición de las relaciones políticas con el Estado

    1. 1. Inversión estatal
    2. 2. Inserción del apostadero en Loreto
    3. 3. Los comerciantes de Loreto frente al Estado
  1. Capítulo 4. Las secuelas políticas de la guerra con Chile

    1. 1. La instalación de la aduana de Loreto
    2. 2. La aduana y las luchas políticas en Loreto
  2. Capítulo 5. Las reformas de la posguerra

    1. 1. La aparición del fantasma del separatismo en Loreto
    2. 2. Las propuestas de reforma para Loreto
    3. 3. La implementación de las reformas fiscales en Loreto
  3. Capítulo 6. Los conflictos se abigarran: demanda autonómica y control de la renta departamental

    1. 1. Primer episodio: Concejos Provinciales y Juntas de Notables, 1892-1893
    2. 2. Segundo episodio: la Junta Departamental, 1893-1894
    3. 3. Tercer episodio: la prensa y el Congreso, 1895-1896
  4. Capítulo 7. La masonería en Loreto

    1. 1. Fundación, membresía y evolución de la logia «Unión Amazónica»
    2. 2. La masonería como red social
    3. 3. Conexiones entre la masonería loretana y la brasileña
    4. 4. Masonería, vínculos y acción política en Loreto
  5. Capítulo 8. La aspiración federalista a fines del siglo xix en el Perú

    1. 1. Positivismo y federalismo
    2. 2. Federalismo y positivismo en el ambiente político intelectual y la Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas
    3. 3. Partidos y constitución federal
  6. Capítulo 9. El pánico geopolítico y la situación interna

    1. 1. Equilibrios y desequilibrios en el sur
    2. 2. Las relaciones con Brasil y Bolivia por la frontera amazónica
    3. 3. El escenario de la frontera norte
    4. 4. La amenaza cacerista
  7. Capítulo 10. La proclamación del Estado Federal de Loreto

    1. 1. Los acontecimientos
    2. 2. El desenlace
    3. 3. La amnistía
  1. Capítulo 11. Participación y carácter del levantamineto federal

    1. 1. Protesta local y propuesta federal
    2. 2. La participación local en la proclamación federalista
    3. 3. La participación de la masonería en el levantamiento federal
  2. Capítulo 12. Federalismo y cacerismo en el levantamiento de 1896

    1. 1. La revolución de principios y el ensayo federal
    2. 2. La conexión cacerista
  3. Capítulo 13. Las reacciones frente a la proclamación federal de Loreto

    1. 1. La campaña mediática
    2. 2. Los federalistas frente a la proclamación federal
  4. Capítulo 14. A manera de epílogo

  5. Fuentes y bibliografia

    1. 1. Archivos consultados
    2. 2. Tesis y fuentes impresas citadas
    3. 3. Bibliografía
  6. Índice onomástico

  7. Índice temático

Prólogo

Carlos Contreras

1Con mucho gusto acogí el pedido de Frederica Barclay Rey de Castro Rey de Castro para prologar la edición como libro, de su tesis doctoral preparada en Barcelona bajo la dirección de Pilar García Jordán. De otro lado, el nombre de Frederica Barclay Rey de Castro Rey de Castro en el campo de los estudios amazónicos tiene un prestigio sólidamente ganado a través de una serie de publicaciones ampliamente conocidas sobre la materia.

2Este libro ofrece otra mirada de la historia del Perú, enfocada no desde su centro político, sino desde sus márgenes. La compleja tarea de conformar un Estado nacional, sobre el tramado de una nación poscolonial, como la peruana, cuyos componentes sociales y fronteras territoriales padecían de hondas diferencias internas y de clamorosas indefiniciones, fue esbozada desde la perspectiva del propio Estado central, en los estudios pioneros de Jorge Basadre, Ernesto Yepes, Julio Cotler, o Javier Tantaleán (por citar algunos de los autores con mejores logros en dicho planteamiento). En un país marcado por un férreo centralismo político y económico, esta perspectiva no carecía, por supuesto, de sentido. La historia del Perú independiente era concebida como la historia del proyecto republicano, plasmado en el aparato estatal levantado desde Lima. Los temas que no relataban directamente este proyecto, eran considerados en la medida que representaron estímulos, barreras o desafíos a él.

3Las monografías regionales de historia económico-social publicadas en los años setenta y ochenta, por autores como Manuel Burga, Alberto Flores-Galindo, Nelson Manrique, o la propia Frederica Barclay Rey de Castro Rey de Castro, develaron aspectos de la historia económica local, que se resumían en mostrar cómo las elites regionales de la post independencia terminaron siendo desplazadas por inversionistas extranjeros, lo que concluyó en la pérdida de fuerza política de las ciudades del interior. En algunos casos los nuevos inmigrantes radicaron en las regiones y conformaron una nueva elite; pero esta pocas veces mostró una vocación política y el propósito de desarrollar un proyecto regional propio, contentándose con asegurar del centro político de la república un respaldo estable a sus intereses mercantiles. El caso de Loreto representaría, según lo expuesto en este libro, un caso algo diferente. Con una burguesía conformada, por una parte, por familias locales o de asentamientos conexos, como Chachapoyas o Moyabamba, y por inmigrantes sin vínculos en la capital de la república, por otra; ella mostró algo del espíritu de «frontera» que Frederick J. Turner presentó para la historia del oeste de los Estados Unidos.

4En los últimos años ha aparecido una nueva serie de libros de historia regional, que apuntan a una relectura de la historia nacional, ya no desde la esfera económico-social, como hace un cuarto de siglo, sino desde la esfera política. Buenos ejemplos de ello son los trabajos de David Nugent, Modernity at the Edge: State, individual and Nation in the Northern Peruvian Andes, 1885-1935, referido a la región de Chachapoyas; Charles Walker, De Túpac Amaru a Gamarra, Cusco y la formación del Perú republicano, 1780-1840; Mark Thurner, Republicanos andinos, referido a la región de Huaylas; Cecilia Méndez, Plebeian Republic: the Huanta rebellion and the making of the Peruvian State 1820-1850, a la de Ayacucho; y José Luis Rénique, La batalla por Puno. Conflicto agrario y nación en los Andes peruanos, 1866-1995. Estos libros mostraron que las regiones del interior no fueron espacios vacíos o meramente «tradicionales», sobre los cuales el Estado central limeño debió expandirse, a fin de «modernizarlos» y remolcarlos tras un proyecto nacional que sus rústicos habitantes no terminaban de entender o de gustar. Sino que fueron sociedades que con sus demandas de autonomía frente al poder limeño, de mayor participación en el gobierno, de redistribución de los recursos productivos, o de cambio político general, modificaron o encauzaron de diversas maneras el curso tomado por el Estado central, y precisamente «modernizándolo» en ocasiones. A este género se une hoy el libro de Frederica Barclay Rey de Castro Rey de Castro, desde la perspectiva más periférica o marginal que pueda concebirse en el Perú, cual es el de la remota amazonía loretana.

5La trama del libro está organizada alrededor de la proclama federalista de Loreto en 1896. Aunque el episodio mismo no duró más que unas pocas semanas, tuvo hondas repercusiones en el país, e incluso algunos ecos posteriores, como la rebelión de Rumi Maqui en Puno, o, en la misma región amazónica, la del capitán Cervantes, durante el Oncenio de Leguía, o la toma de Leticia, en 1932. Comúnmente percibido por la historiografía como un hecho exótico y aislado, la autora ha procurado vincular el grito federalista de 1896 a los antecedentes establecidos en materia de relaciones fiscales entre la capital y Loreto, así como al reclamo de mayor autonomía política lanzado desde diversos lugares del Perú profundo a lo largo del siglo xix.

6La «excepcionalidad fiscal» de la amazonía ha sido una constante en la historia de la república peruana. A lo largo de casi doscientos años de vida independiente el Estado peruano no ha podido imponer en la región amazónica el mismo régimen fiscal que en el resto de la república. Esto ha significado que cuando la situación económica de dicha región ha sido de pobreza, el Estado ha debido exonerarla de gravámenes fiscales, o limitarse a cobrar unos muy moderados, cubriendo desde el tesoro central el déficit del gasto público regional, mientras que cuando la región ha vivido una época de vacas gordas, el intento del Estado central de drenar hacia sí el superávit fiscal de la región, ha chocado contra la oposición de la población local a que sus recursos sean gastados fuera de ella.

7Este modelo de conducta, que podría juzgarse en principio como poco solidario con el conjunto de la nación, se explicaría precisamente por la débil legitimidad del Estado central en las regiones y la poca confianza de la población en su papel de redistribuidor de rentas. El Estado central ha sido percibido como una organización ajena, a la que hay que «arrancarle» rentas o prebendas, y retacearle cuotas o impuestos. Dicha percepción es precisamente una de las consecuencias del exacerbado centralismo político reinante en el país.

8La población de Loreto, junto con otros espacios situados en las fronteras, aprendió a usar de las ventajas de estar en la periferia. En medio de la vasta e impenetrable amazonía, sin ningún medio rápido de comunicación hasta mediados del siglo xx, la presencia del Estado central se volvía en la región, costosa y, por lo mismo, selectiva. Iquitos valía como cabeza de playa del país en la región amazónica y como puerto de comunicación con el océano Atlántico, que era la gran arteria comercial del mundo del siglo xix. Pero para consolidar tales funciones debía invertirse en infraestructura y en mantener una «colonia» peruana en el lugar. La riqueza fiscal de que disfrutó el Perú gracias al guano, permitió que entre los años cincuenta y setenta del siglo xix el Estado peruano afirmase su presencia en la región y convirtiese una zona de ascéticas «misiones» en un promisorio emporio comercial.

9La crisis fiscal y política derivada de la guerra del salitre terminó bruscamente con ese proyecto y la elite regional hubo de montar un pequeño gobierno propio, autofinanciando el gasto público local. Si bien este proceso tuvo lugar en todo el Perú durante los años de la guerra y su larga secuela (hasta la revolución de 1895), en Loreto se contaba con la ventaja de tener un puerto propio, lo que significaba en términos fiscales, contar con el práctico expediente de cobrar derechos de aduana al comercio de entrada y salida. Se trataba, además, del único puerto peruano hacia el Atlántico, lo que hasta la apertura del canal de Panamá, le dio una clara situación de privilegio. Así, el nacimiento de la aduana de Iquitos en 1882, si bien contó con la iniciativa y el patrocinio del gobierno central, fue posible porque la elite local, primero, percibió que no había más alternativa para el financiamiento de los inevitables gastos de gobierno y seguridad, que crear este canal de ingresos «propios» y, segundo, que si aun persistía una resistencia esta fue allanada con la promesa de que los ingresos de la aduana no saldrían de la región. Los impuestos de la aduana no fueron, además, los mismos que en el resto del país, sino que rigió una tarifa especial, más benigna, determinada por los propios comerciantes locales.

10De cualquier modo, la organización de la aduana de Iquitos para proveer de fondos exclusivamente al gobierno local, fue una situación excepcional en la organización fiscal peruana, puesto que, de acuerdo a la legislación, la recaudación de las aduanas (por lo demás, fuertemente concentradas en el Callao) pertenecía al gobierno central. Es cierto, sin embargo, que era práctica frecuente que los prefectos de los departamentos de la costa dispusiesen de los fondos de las aduanas de su jurisdicción sin el consentimiento del gobierno central.

11El episodio de la aduana, que Frederica Barclay Rey de Castro Rey de Castro ubica muy pertinentemente, como la antesala de la rebelión del 96, significó una lección de gobernabilidad republicana, en la medida que el gobierno central hizo lo que mandaba el espíritu de este tipo de gobierno: negociar con los representantes locales las demandas del gobierno central y las aspiraciones de la población local. El hecho de que Iquitos lo pudiera hacer, y no el resto del Perú, tenía que ver con las ya señaladas ventajas de la periferia. En este sentido, la autora argumenta adecuadamente acerca de lo que llama «el fantasma de Tarapacá». La pérdida de Tarapacá en la guerra del 79, sembró en los peruanos, pero especialmente en la elite de la capital, la noción del serio peligro para la soberanía nacional y la integridad territorial que corrían los territorios ricos en recursos, situados en las regiones de frontera, relativamente desatendidos por el Estado y explotados mayoritariamente por empresarios extranjeros. La amazonía bien podría ser el nuevo Tarapacá, y Brasil (o Ecuador, o Colombia, que también hacían reclamos por fronteras a un desarmado Perú) la nación vecina que absorbiese este nuevo territorio amputado. Esto hizo que el Estado de la posguerra estuviera más dispuesto a negociar y pactar con los intereses locales, que el caso de otras regiones o de otras ocasiones, en que no existieron tales peligros.

12El arte del Estado central durante la prolongada crisis fiscal de 1876-1895, fue tratar de mantener el esquema centralista montado durante los años bonancibles del guano, pero ya sin los recursos que dejaba la exportación del fertilizante. Para este malabarismo erigió el sistema de la descentralización fiscal, que dejaba en las administraciones locales la recaudación y el gasto de los (casi siempre míseros) impuestos regionales, pero retenía en manos del gobierno central las decisiones políticas claves, como por ejemplo, el nombramiento de las autoridades políticas locales: prefectos, subprefectos y gobernadores, la asignación de los recursos productivos o el señalamiento de los impuestos.

13El nuevo auge exportador que hizo resurgir la economía peruana de la posguerra, en los años de 1890, se adelantó en el caso del caucho de la amazonía, puesto que ya hacia 1884 se hizo ahí evidente el repunte de las exportaciones. Mientras que el azúcar y el algodón enfrentaban en la costa un panorama de débil producción, por la falta de innovación tecnológica, escasez de trabajadores y precios inciertos en el mercado mundial, el jebe y el caucho alcanzaban en Loreto —sobre la base de métodos compulsivos y poco católicos, que en ese momento no se quiso mirar mucho— signos de bonanza. El peligro de una región rica en medio de un país pobre era, para este último, lo ya dicho: la pérdida de la gallina de los huevos de oro, pero para aquella, era ser tratada como lo dijera uno de los personajes citados por la autora: cual una vaca ordeñada por amos ajenos. La situación actual del departamento de Santa Cruz, en la vecina Bolivia, representa una nueva puesta en escena de este conflicto.

14Siguiendo la argumentación de Frederica Barclay Rey de Castro, el grito federalista de Loreto fracasó por la falta de apoyo, tanto interno, dentro de la región, cuanto externo, en el resto del país, e incluso en el vecino Brasil, de quien los rebeldes quizás esperaban una reacción más simpática (por ejemplo, bloqueando el paso a la llegada de fuerzas represoras del Estado peruano, por la vía del Atlántico). Ello tuvo que ver con que los líderes fueron externos a la región, (Madueño, provenía de Arequipa, y Seminario, de Piura), con la situación fronteriza de Loreto, que hacía temer al resto de peruanos que la demanda de federalismo o autonomía eran solo una máscara del separatismo. En este sentido, el «fantasma de Tarapacá», se volvía esta vez contra los rebeldes. Así, el movimiento no halló eco en el resto del Perú, como lo habían esperado sus líderes y estos, asustados ante la imagen que se tenía de su proyecto (en parte, desfigurado interesadamente por el gobierno de Piérola), optaron por el retroceso. La elite regional se componía de muchos elementos foráneos, ya sea al país o a la región; se trataba de empresarios y comerciantes, cuyo pragmatismo comercial y falta de raíces en el medio, los volvieron recelosos de los costos que podía cobrar la aventura federal.

15Alejándose del «orientalismo» con que en ocasiones suele enfocarse la historia de la amazonía en el Perú, Frederica, o «Flica», como es conocida por los amigos, demuestra que la historia de Loreto ha estado más ligada a la historia nacional de lo que se cree, y que el proyecto federal no fue una aventura local, plena de exotismo, sino una consecuencia de varios procesos nacionales. Por ejemplo, el federalismo fue una corriente que, habiendo estado sumergida pero latente desde la derrota del proyecto de Santa Cruz en los campos de Yungay, resurgió en el Perú, en el clima de regeneración y crítica del pasado que siguió a la Paz de Ancón. El propio sistema de la descentralización fiscal de Cáceres, impulsado con el inicio de su gobierno, en 1886, fue una reacción del Estado central frente a esta corriente, llegando a ser presentada como una antesala del federalismo. En su campaña para las elecciones presidenciales de 1895, el futuro presidente Nicolás de Piérola, proveniente del levantisco y autonomista departamento de Arequipa, había hecho la propuesta del federalismo. El error de Seminario y Madueño fue pensar que había hecho la promesa en serio y, sin tomar consciencia del aislamiento loretano, no haber coordinado con los líderes de otras regiones deseosas de mayor autonomía.

16El nuevo gobierno de Piérola había culminado el año 1895 con la abolición de la contribución personal, pero a la vez había asestado un golpe al proyecto de descentralización del régimen cacerista anterior, al haber retornado al tesoro central una serie de rubros del presupuesto de la nación (sobre todo de egresos, pero también de ingresos). Como en la región amazónica no se cobraba la contribución personal, por la excepcionalidad fiscal antes mencionada, la elite loretana no percibió que en el ánimo de los demás departamentos, pesó más el alivio por la desaparición de una gabela tan impopular, que la pérdida de cierta autonomía fiscal.

17El libro hurga en la historia de la masonería en Iquitos, en la búsqueda de la cuna de las ideas federales. En algunos países de la periferia, como el Perú, la masonería habría funcionado como elemento transmisor de ideas modernas como el positivismo, en la coyuntura de finales del siglo xix. Quizás este es el único aspecto en el que el planteamiento me parece «exótico», aunque nada, por supuesto, debe descartarse, hasta que no se halle la documentación pertinente. Probablemente un análisis más detenido de la estructura social de la ciudad de Iquitos, escudriñando la hipótesis de una división en la elite local, entre los miembros nativos y los inmigrantes, así como la propia biografía de los líderes, podría llevarnos a explicaciones adicionales a las que contiene el trabajo. El ingreso de las compañías privadas de recaudación de impuestos, organizadas en Lima, que el gobierno de Piérola promovió a partir de 1896, removiendo a los recolectores locales, pudo tener, por ejemplo, un efecto decisivo sobre los ánimos regionales.

18Frederica Barclay Rey de Castro Rey de Castro ha hecho con este trabajo un excelente aporte a la nueva historia regional de la que hablamos en el inicio de este prefacio. Como estudioso de la historia peruana, le agradezco por ello, y me satisfago de asociarme, como prologuista, a este excelente libro.

Introducción

1¿Por qué en una región periférica como Loreto a fines del siglo xix se dio un planteamiento federalista que llegó a concretarse en la proclamación del Estado Federal de Loreto que pretendió proclamar al Perú como república federal? ¿Qué condiciones locales existían allí y cuál era la naturaleza de las relaciones políticas entre el Estado peruano y la sociedad local? ¿Cuáles fueron los antecedentes y los detonantes inmediatos de este acontecimiento que pudo haber sacudido los cimientos del ordenamiento político del país? ¿Por qué si un amplio sector del país compartía el planteamiento del «principio de necesidad» del federalismo la condena de los hechos fue tan contundente? ¿Qué significado tuvo en el país? ¿Qué nos dice la proclamación federal acerca de las luchas anticentralistas del siglo xix y acerca de la imagen que tenía el país acerca del oriente amazónico?

2Me propongo responder a estas interrogantes a partir de un análisis de diverso tipo de fuentes documentales referidas al levantamiento federalista de 1896 y al período que lo precede, particularmente desde el establecimiento del apostadero de Iquitos y la creación del departamento de Loreto en la década de 1860. Este trabajo busca además aprovechar el estudio de este acontecimiento para analizar el complejo entramado político a lo interno de la región y de cara al Estado. Por esa vía plantea también contribuir a la historiografía del fenómeno político peruano a partir de algunos temas que considero insuficientemente estudiados en la literatura referida al período que siguió a la guerra con Chile.

3La proclamación federalista de Loreto no es desconocida para la historiografía. Diversos autores han hecho referencia a este acontecimiento, a sus promotores, sus causas o afirmado puntualmente su carácter como movimiento secesionista o federalista. Basadre (2002, IX: 2263-2264), no lo pasó por alto y le dedicó a ella varios acápites en su Historia de la República del Perú. Los primeros estuvieron abocados a reseñar los hechos, la biografía de sus promotores y las incidencias de las expediciones despachadas por el gobierno para reprimir el levantamiento y su desenlace. La sucinta información proporcionada por Basadre ha sido la base de la mayor parte de las referencias hechas luego por otros autores. En otros dos acápites Basadre busca dar sentido a los hechos. En uno de ellos («Los conatos federales en el Perú») Basadre trajo a colación los intentos de confederar el país en las primeras 4 décadas de la república y si bien anotó el renacer del pensamiento federal tras la guerra con Chile descartó su incidencia en la sublevación de Loreto donde, según él, habrían influido otros factores de «contenido geográfico y económico». En el último de sus apuntes, titulado «Loreto y la unidad nacional», Basadre se preguntó por qué Loreto mantuvo sus vínculos con el país tomando en cuenta los diversos factores que conspiraban a favor de su separación, es decir las distancias, la debilidad de la presencia estatal, la influencia del Brasil y su riqueza autónoma1. A no dudar esta pregunta le fue sugerida por la experiencia de los territorios perdidos en la guerra con Chile que tanto inspiró su obra. Sin mayor argumento Basadre sostuvo que fueron los vínculos históricos, la acción patriótica de algunos caucheros y la prosperidad conseguida gracias a las exoneraciones tributarias las que determinaron la continuidad de esos vínculos. De la misma manera señaló que la «población tuvo apatía» frente a la proclamación federal, insinuando que a ello se debió el fracaso del movimiento que caracterizó como «subversivo» (Basadre, IX: 2263)2.

4Por su parte Pedro Planas (1998: 273-276) se ocupó de la proclamación federal de Loreto en el marco de su obra dedicada a la revisión crítica de los procesos que imprimieron su carácter centralista al Estado peruano. Su reseña del acontecimiento tiene la virtud de situar el fenómeno en el contexto de las demandas anticentralistas y las reformas al régimen de descentralización fiscal y de recordarnos que la demanda por un régimen federal se expresaba entonces en el país a través de la prensa y del ideario de más de un partido político. Sin embargo, por el carácter de la obra no se ausculta propiamente el contexto local ni se lleva a cabo un análisis de los factores específicos que se expresaron en la proclamación federal. Planas sostuvo que no se trató de un movimiento secesionista pero anotó que en el acto debió influir la proclamación, pocos años antes, de una constitución federal en la nueva república brasileña. Aunque Planas (1998: 275) acotó que de esta «intentona federalista» derivó la imagen de una «presunta “tendencia separatista” de Loreto», en realidad ya antes el departamento había adquirido esa reputación en los círculos políticos a través de la prensa.

5Por su parte, Raúl Palacios Rodríguez (1991: 411-441) en un capítulo de la Historia Marítima del Perú, señala la necesidad de tomar distancia de las razones oficiales que se dieron en su momento3. En ese marco da cuenta del hecho de que los loretanos venían manifestando su malestar, particularmente en relación al recorte del régimen fiscal excepcional del que la región gozaba. No obstante, en la práctica, este autor termina repitiendo a Basadre en lo que se refiere a la lógica de los acontecimientos y su agencia externa. Sin embargo es de destacar que Palacios Rodríguez hace notar que la proclamación federal despertó «enorme expectativa en más de una ciudad del territorio de la República con similares pretensiones e inquietudes políticas» (1991: 421).

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