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JORNADAS DE DIÁLOGO SOBRE LA LEY DE COOPERACIÓN ...

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JORNADAS DE DIÁLOGO SOBRE LA LEY DE COOPERACIÓN. INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO. Junio – Julio 2011. Documento de Síntesis ...

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Ajouté le : 03 avril 2012
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JORNADAS DE DIÁLOGO SOBRE LA LEY DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL PARA EL DESARROLLO JunioJulio 2011 Documento de Síntesis Contexto A la luz del proceso legislativo que culminó el 6 de abril del presente, con la promulgación de la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo (LCID), se vislumbra un cambio histórico en el andamiaje jurídico e institucional de la Política Mexicana de Cooperación Internacional, lo que plantea un sinnúmero de retos y oportunidades para lograr mayor eficacia en este campo. La LCID, confiere sustento legal, institucional, financiero, estratégico y estadístico a la política mexicana del ramo, con lo cual se robustecerán las capacidades para coadyuvar al desarrollo nacional y afianzar al mismo tiempo el posicionamiento internacional de México en temas de desarrollo. Objetivo Bajo los auspicios de la Secretaría de Relaciones Exteriores y del Instituto de Investigaciones “Dr. José María Luis Mora”, serealizan entre el 6 de junio y el 5 de julio, las Jornadas de Diálogo sobre la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo, cuyo objetivo principal ha sido propiciar un espacio de diálogo entre los diversos actores de la cooperación internacional para el desarrollo, a fin de intercambiar ideas sobre sus distintas perspectivas en cuanto a la instrumentación de la Ley y al PECID que en ella prevé. Durante la sesión inaugural del 6 de junio, se trazaron los objetivos de las Jornadas y aportaron los elementos generales de información sobre la relevancia de la Ley, sus componentes, así como los desafíos que plantea su instrumentación.“Como resultado de estas Jornadas se captarán diversas inquietudes de los participantes e identificarán intereses comunes entre todos ellos, con el propósito de reflejarlos, en su momento, en el Programa de 1 Cooperación Internacional para el Desarrollo”, que la propia ley en la materia dispone. La segunda Jornada se centró en las perspectivas de los actores académicos y organizaciones de la sociedad civil, mientras que la tercera abordó los puntos de vista de los actores públicos (dependencias gubernamentales y organismos internacionales).
1 Boletín Electrónico de la Dirección General de Cooperación Técnica y Científica, Mayo-Junio 2011, Secretaría de Relaciones Exteriores. Nota especial: Jornadas de Diálogo sobre la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Es de resaltar, el creciente interés manifestado por los distintos actores de la cooperación internacional en torno al contenido y componentes de la Ley. En este sentido, cabe mencionar que las Jornadas tuvieron altos niveles de audiencia, registrándose en las tres primeras de ellas, un aforo de más de 200 personas, representando a 72 Instituciones. Perspectivas desde la Academia La Academia ha desempeñado un papel destacado en el ámbito de la cooperación internacional para el desarrollo. Múltiples experiencias de intercambio y mutuo aprendizaje ocurren en ese ámbito, enfocadas al fortalecimiento de capacidades individuales e institucionales y en busca de la generación de conocimiento en muy diversos ámbitos del desarrollo, de la ciencia y la tecnología. Sin embargo son pocas las que se han especializado en la investigación y docencia en el tema de la cooperación internacional para el desarrollo en términos de una disciplina científica. Entre los principales desafíos que la academia enfrenta de cara a la instrumentación de la LCID se encuentran: Profundizar la reflexión conceptual sobre la cooperación internacional para el desarrollo desde una perspectiva teórica y práctica. La academia debe imprimir más calidad en su investigación para acompañar una política de Estado en este campo. La sistematización de la experiencia de cooperación internacional acumulada por México en su carácter dual de oferente y receptor. Explorar y profundizar la investigación sobre las diversas modalidades de cooperación internacional en las que México está ya participando, tales como Cooperación Sur-Sur, Triangular y Descentralizada, entre otras. La formación y capacitación de funcionarios, cooperantes, agentes de desarrollo, en materia de cooperación internacional para el desarrollo, desde una perspectiva teórica y práctica. La generación de propuestas concretas que impacten positivamente el desarrollo nacional y regional. Divulgar y difundir las dinámicas de la cooperación internacional para el desarrollo de nuestro país. Entre las principales inquietudes se mencionaron: La academia se entiende a sí misma como actor de la cooperación internacional. No obstante, las Instituciones privadas de Enseñanza Superior no están consideradas como sujetos de la Ley, a pesar de que realizan acciones de cooperación internacional desde hace muchos años. ¿Cómo pueden participar estas Universidades de manera activa en la formulación del Programa de Cooperación Internacional que la Ley establece, o en la propia AMEXCID? ¿Se ha desarrollado alguna metodología para dotar de contenido a las diversas áreas temáticas que el Programa de Cooperación Internacional supone y cómo se articularán entre éstas?
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Desde el ámbito académico se plantea que el éxito para una sociedad, radica en permitir un diálogo permanente con los diversos actores como principal instrumento. Fortalecer el rol de la academia en los procesos de formación. Perspectivas desde las Organizaciones de la Sociedad Civil Tradicionalmente, un sinnúmero de organizaciones de la sociedad civil ha jugado un papel activo en el ámbito de la cooperación internacional para el desarrollo. Ellas mismasse auto definen como actoras de interés público y han expresado su deseo de participar en el proceso de implementación que dicta la LCID; de igual manera, expresaron inquietud por no ser consideradas como sujetos de este ordenamiento jurídico, al tiempo que manifestaron una cierta desconfianza al gobierno federal como consecuencia de un pasado marcado por desencuentros. De igual manera, reconocieron el hecho de que algunas asociaciones civiles han sido instrumentos para atraer recursos en función de poderes fácticos, así como que las OSC´s tienen como desafío, el organizarse mejor para formular propuestas conjuntas. Las principales inquietudes señaladas desde las organizaciones de la sociedad civil son: Fomentar el diálogo y coordinación entre las propias dependencias de la Administración Pública Federal. ¿Cómo se propiciará la participación de las OSCs en los procesos que la Ley desencadena? Propuestas: Tomando en consideración la condición dual de la cooperación de México como oferente y receptor, se puso a consideración la implementación de una contraloría social que vigile tanto los recursos destinados a la cooperación internacional para el desarrollo, así como la eficacia de las acciones emprendidas. Se expresó el deseo de conformar una agenda de cooperación internacional que permita sumar esfuerzos tanto del sector público como del privado. Se sugirió invitar al Instituto Nacional de Migración a formar parte del Consejo Consultivo, dada la relevancia del tema. Propusieron, que un porcentaje de los recursos para la cooperación internacional, comprendidos en el Fondo, sean etiquetados para las OSC´s. Insistieron en la necesidad de planear un escenario a futuro, donde se incorpore la participación de las organizaciones de la sociedad civil, así como de la instrumentación de mecanismos concretos que permitan incluir las propuestas y la participación de las OSC en los procesos que la ley desencadena.
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Perspectivas de los actores públicos Desde la perspectiva dual que atañe a la cooperación internacional para el desarrollo de México, se subrayó que el país irreversiblemente enfrenta una disminución sostenida de recursos de Ayuda Oficial al Desarrollo; sin embargo, se destacó la existencia de flujos crecientes para asociaciones paritarias, para la cooperación Sur-Sur, así como una tendencia a fortalecer la cooperación triangular, contexto en el que México puede jugar un papel protagónico. Se resaltó que la LCID por primera vez establece componentes sistémicos a través de cinco brazos: la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional (AMEXCID), un Fondo Mexicano de Cooperación Internacional para el Desarrollo, un Programa Especial de Cooperación Internacional (PECID) y la consolidación de sistema y registro de CID. Tocante al PECID, éste se elaborará de acuerdo con la Ley de Planeación, que establece la necesidad de fijar objetivos, metas y prioridades (Art. 3) y generar procesos de planeación democrática y participativa (Art. 20). Asimismo, se mencionó que el Programa tendrá una connotación de “especial”dado su enfoque transversal (Art. 26). A luz de los tiempos de implementación marcados por los artículos transitorios de la LCID, se espera que en agosto próximo se conforme la AMEXCID; durante diciembre se creen el Fondo y el PECID; y en abril del 2012, se consolide el Registro. Por otro lado, desde la perspectiva de los gobiernos locales se compartieron los avances registrados en la materia por los estados de Chiapas y Jalisco. La representante del gobierno chiapaneco enfatizó el conjunto de compromisos adquiridos en el marco de la Agenda Chiapas ONUa través de 21 convenios firmados entre el estado y organizaciones de la sociedad civil, subrayando que a pesar de la pobreza que prevalece en esta entidad, también se están generando recursos para Centroamérica desde una perspectiva de colaboración regional. Por su parte, el gobierno de Jalisco dio a conocer el conjunto de acciones de cooperación internacional que sostienen con múltiples países como Canadá, Corea, Reino Unido, Nueva Zelanda, entre otros, así como los resultados alcanzados. Las principales inquietudes manifestadas por parte de esas dos entidades federativas fueron: ¿Cuál es el papel que los gobiernos de los estados deberán jugar en el marco de la ley? ¿La cooperación descentralizada será tomada en cuenta o cada entidad seguirá por su propio rumbo, como hasta ahora? ¿Las entidades federativas podrán continuar presentando proyectos de manera directa a las diferentes agencias de cooperación internacional con base en sus necesidades o habrá cambios a partir de la puesta en marcha de la Agencia?
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¿De qué manera los estados tendrán acceso a la información sobre la cooperación internacional para el desarrollo?. La necesidad de contar con canales e instrumentos específicos que den cabida a las experiencias de cooperación que los gobiernos de los estados y de los municipios están llevando a cabo. Existen ya protocolos firmados por las diversas instituciones con distintos actores de la cooperación internacional. ¿Qué papel tendrán éstos ahora que entra en vigor la Ley? ¿La Ley va a tener un reglamento? Se señalaron algunas dificultades derivadas de la falta de alineación entre diversas leyes e incluso de contradicciones al interior de la Administración Pública Federal. Los avances y propuestas Durante el ejercicio de las Jornadas de Diálogo, la Cancillería mexicana se ha mostrado abierta y receptiva a las múltiples propuestas e inquietudes expresadas. De igual manera, ha dejado por sentado su disposición de continuar entablando y facilitando el diálogo plural e incluyente con los diversos actores de la CID mexicana, por lo que se han compartido aspectos de relevancia como: La elaboración del PECID se iniciará con la formulación de un documento base y en concordancia con la Ley de Planeación, se enriquecerá a través de un foro de consulta en el que se recogerán diversas opiniones. Se ventiló la posibilidad de crear un micro-sitio especial en la página de la DGCTC para iniciar, cuanto antes, la recopilación de iniciativas de los diversos actores, con la intención es desencadenar un proceso incluyente. Se subrayó, que lejos de restar atribuciones a los estados de la República, la Ley busca generar orden y complementariedad con el objetivo de generar prioridades compartidas. Es importante abrir espacios para que los funcionarios públicos conozcan las posibilidades de la cooperación internacional, pero que no sean gravosos. La AMEXCID se legitimará sobre la práctica en términos de una instancia facilitadora para las diversas instituciones. Para ello será importante la implementación de una estrategia de visibilidad que deberá ser implementada por la de la Agencia. Por el momento, los mecanismos dentro de Cancillería para lograr la comunicación y concertación con diversos actores (gobiernos locales y OSC´s) continuarán como hasta ahora, con la ayuda de la Dirección de Coordinación Política y la Dirección General de Vinculación de Organizaciones de la Sociedad Civil. Los consensos generales 1.Todos los actores reconocen la importancia de que México tenga una Ley de CID, al tiempo que identifican las grandes oportunidades que ésta ofrece para contar con un sólido andamiaje institucional, programático, financiero, estadístico y legal. La Ley
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fortalece el principio constitucional de la cooperación internacional y sienta las bases para la modernización integral de la política en la materia. Asimismo contribuye a mejorar la inserción de nuestro país en la agenda internacional para el desarrollo. 2.Existe ya un marco jurídico de convenios y tratados internacionales de los que México ha sido signatario y que establecen principios fundamentales que será necesario armonizar con los planteamientos de la LCID. Además es importante considerar la muy reciente reforma constitucional en materia de Derechos Humanos. 3.La Ley constituye una oportunidad para consolidar una política de Estado de cooperación internacional para el desarrollo y para propiciar la transparencia y rendición de cuentas. 4.La instrumentación de la Ley plantea grandes desafíos en términos de los procesos necesarios para la construcción de cada uno de los pilares que la misma propone (Agencia, Programa, Registro, Sistema de Información y Fondo de Cooperación) en los plazos establecidos. 5.Indudablemente existe apertura y voluntad política para que los diversos actores de la cooperación internacional participen de manera activa y coordinada, con propuestas concretas que coadyuven a la instrumentación de la Ley y del PECID. Es necesario diseñar los mecanismos concretos para que ello ocurra. En suma, durante las tres Jornadas ha existido la posibilidad de expresar las muy distintas perspectivas de los actores. A manera de conclusión, durante la cuarta y última Jornada, se hará una breve recapitulación y se presentará una síntesis de las principales inquietudes y propuestas perfiladas. La expectativa de este último encuentro sería recoger propuestas en torno a los pasos a seguir.
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