El Aborto desde la Bioética: ¿Autonomía de la Mujer y del Médico? (The Abortion from Bioethics: Autonomy of Woman and Physician?)

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Resumen
Analizaremos en esta reflexión sobre el aborto desde la bioética el concepto de autonomía, según el modelo individualista liberal y según el personalismo, para aplicarlo a la toma de decisiones tanto de la mujer, como del médico, y la sociedad en general. En el momento en que se plantea en España una liberalización del aborto provocado, con una ley de plazos que sustituya la despenalización en determinados supuestos vigente desde 1985, es necesario profundizar en los aspectos éticos, más allá de los planteamientos jurídicos y sociales. Deben unirse la Bioética y el Derecho, pues ambos buscan el mismo fin: la promoción del respeto a la vida humana y a los derechos fundamentales
resguardar —en la medida que sea posible—, los valores contenidos en una relación interpersonal que lleve a una vida lograda a la mujer con embarazo no deseado, al feto y al médico
y siempre, asegurar los derechos de las más vulnerables, la mujer y el feto, sin olvidarse de los deberes de todos para con ellos.
Abstract
In this reflection on abortion, we will analyze from the bioethics viewpoint the concept of autonomy, in accordance with the liberal individual model and personal ambitions to be applied to the woman’s and the doctor’s decision making and the society in general. Now that the abortion liberalization is being proposed in Spain through a law that intends to substitute the decriminalization of certain assumptions that have been in effect since 1985, it is necessary to analyze in deep the ethical aspects beyond the legal and social approaches. Bioethics and Law must join together, since both have the same aim: the promotion of human life respect and its basic rights
safeguard —as long as possible—, the values within an interpersonal relationship that lead to fulfill a woman’s life having an unwanted pregnancy, as well as that of the fetus and the doctor
and always trying to protect the rights of those who are the weakest: the woman and the fetus, without disregarding everyone’s duties with them.

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Publié le 01 janvier 2010
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El aborto desde la bioética: ¿autonomía de la mujer y del médico?
EL ABORTO DESDE LA BIOÉTICA:
¿AUTONOMÍA DE LA MUJER Y DEL MÉDICO?
THE ABORTION FROM BIOETHICS:
AUTONOMY OF WOMAN AND PHYSICIAN?
Francisco Javier León Correa
Centro de Bioética Facultad de Medicina,
Pontifi cia Universidad Católica de Chile
Alameda, 340. Santiago de Chile.
562-3543048.
fl eonc@uc.cl
Resumen
Analizaremos en esta refl exión sobre el aborto desde la bioética el concepto de
autonomía, según el modelo individualista liberal y según el personalismo, para
aplicarlo a la toma de decisiones tanto de la mujer, como del médico, y la sociedad
en general. En el momento en que se plantea en España una liberalización del aborto
provocado, con una ley de plazos que sustituya la despenalización en determinados
supuestos vigente desde 1985, es necesario profundizar en los aspectos éticos, más
allá de los planteamientos jurídicos y sociales. Deben unirse la Bioética y el Dere-
cho, pues ambos buscan el mismo fi n: la promoción del respeto a la vida humana
y a los derechos fundamentales; resguardar —en la medida que sea posible—, los
valores contenidos en una relación interpersonal que lleve a una vida lograda a
la mujer con embarazo no deseado, al feto y al médico; y siempre, asegurar los
derechos de las más vulnerables, la mujer y el feto, sin olvidarse de los deberes de
todos para con ellos.
Palabras clave: aborto, bioética, autonomía.
Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ª 79Francisco Javier León Correa
Abstract
In this refl ection on abortion, we will analyze from the bioethics viewpoint the
concept of autonomy, in accordance with the liberal individual model and personal
ambitions to be applied to the woman’s and the doctor’s decision making and the
society in general. Now that the abortion liberalization is being proposed in Spain
through a law that intends to substitute the decriminalization of certain assumptions
that have been in effect since 1985, it is necessary to analyze in deep the ethical as-
pects beyond the legal and social approaches. Bioethics and Law must join together,
since both have the same aim: the promotion of human life respect and its basic
rights; safeguard —as long as possible—, the values within an interpersonal rela-
tionship that lead to fulfi ll a woman’s life having an unwanted pregnancy, as well
as that of the fetus and the doctor; and always trying to protect the rights of those
who are the weakest: the woman and the fetus, without disregarding everyone’s
duties with them.
Key words: abortion, bioethics, autonomy.
1. Introducción fundamentación y más congruente —en
cuanto a nuestros deberes éticos— con
Antes de entrar directamente a las de- la protección del embrión.
cisiones en torno al aborto, que pueden La segunda cuestión es la autonomía
analizarse desde muy distintas perspec- de la mujer para decidir: ¿Qué es la au-
tivas, tenemos que abordar en Bioética tonomía?, ¿cuáles son sus límites, si los
dos conceptos muy utilizados en todos tiene?, ¿puede la madre —u otras perso-
los debates sobre este tema, que dan nas, incluido el médico— decidir por el
lugar a varias preguntas. La primera es feto?, y fi nalmente, ¿puede la madre —u
sobre el estatuto del embrión humano: otras personas, incluido el médico— rea-
¿Qué o quién es el embrión y el feto? lizar un acto profundamente malefi cente
¿De quiénes hablamos cuando discuti- con el feto como es el aborto, por un
mos sobre el aborto? El debate sobre el motivo benefi cente para la madre? En
estatuto del embrión humano nos lleva defi nitiva, ¿Es posible una autonomía
enseguida a otra pregunta unida a ésta: sin la responsabilidad correspondiente
¿Cuándo comienza la vida humana? ¿Es ante uno mismo y los demás?
una cuestión que debe ser determinada Quizás sean éstas las preguntas más
por la Filosofía o por la Ciencia? ¿O qui- fundamentales que se plantean en todos
zás por las dos? No es posible responder los debates y desde distintas perspecti-
a estas preguntas en pocas páginas, pero vas bioéticas en torno al aborto, aunque
sí comentaremos que es el personalismo ciertamente no son las únicas. Veremos
ontológico el que proporciona una mejor a continuación la segunda de ellas, cen-
80 Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ªEl aborto desde la bioética: ¿autonomía de la mujer y del médico?
trándonos en la autonomía de la mujer Éstas son buenas razones para discutir
y del médico en las decisiones sobre el con él, para convencerle o para supli-
aborto. carle, pero no para obligarle o causarle
daño alguno si obra de modo diferente a
2. La autonomía de la mujer: ¿puede la nuestros deseos. Para que esta coacción
madre decidir por el feto? fuese justifi cable, sería necesario que la
conducta de este hombre tuviese por
Hay una gran variedad de concep- objeto el perjuicio de otro. Para aquello
ciones y de valoraciones acerca del que no le atañe más que a él, su inde-
principio de autonomía y su ámbito pendencia es, de hecho, absoluta. Sobre
dentro de la ética clínica, en la atención sí mismo, sobre su cuerpo y su espíritu,
1 3de salud . Es un término muy usado en el el individuo es soberano» .
ámbito jurídico, pero ahora nos interesa Pero en la práctica nos enfrentamos
un análisis ético, para profundizar en lo muchas veces a pacientes no competen-
que la fi losofía nos puede aportar sobre tes o con la competencia disminuida,
2la autonomía . que hacen difícil la aplicación inmediata
Nos encontramos con la afi rmación del principio de Stuart Mill, aunque es-
de una autonomía radical en bastantes tuviéramos de acuerdo con él, de forma
autores, especialmente en el ámbito an- que debemos ir a decisiones subrogadas,
glosajón. Se afi rma la autonomía como cada vez más alejadas de esa «soberanía
una posesión del individuo que decide individual». También, en el ámbito lati-
con independencia absoluta sobre sí noamericano, la familia cumple un papel
mismo, conforme a lo escrito por Stuart importante en las decisiones clínicas y
Mill: «Ningún hombre puede, en buena en el consentimiento informado, frente
lid, ser obligado a actuar o a abstenerse al individualismo más extremo. Esto se
de hacerlo, porque de esa actuación o presenta de un modo más complejo en
abstención haya de derivarse un bien las decisiones de la mujer frente al abor-
para él, porque ello le ha de hacer más to, por las presiones de su compañero,
dichoso, o porque, en opinión de los de sus padres cuando es menor de edad,
demás, hacerlo sea prudente o justo. por la mentalidad social de rechazo a la
madre soltera, etc. Y asimismo, frente
a esa independencia del paciente que
1 Rodríguez López, P. La autonomía del pa- decide, muchas veces vemos situaciones
ciente, información, consentimiento y documentación de desigualdad de recursos, injusticias
clínica. Dilex. Madrid, 2004. Simón, P; Barrio, IM
en el acceso igualitario a los cuidados ¿Quién decidirá por mí? Triacastela. Madrid, 2004.
de salud, grandes diferencias entre la Silva, D.H. La autonomía en la relación médico pa-
ciente. Aspectos bioéticos y médico legales. Dosyuna
EdicionesArgentinas, Buenos Aires, 2008.
2 León, FJ. «Autonomía y beneficencia en la
ética clínica: ni paternalismo ni Medicina defensi- 3 Mill, S. Sobre la libertad. Alianza editorial,
va». Biomedicina, 3 (2006), 257-260. Madrid, 1970, 4.
Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ª 81Francisco Javier León Correa
medicina pública y la privada, y fuertes atención de salud, y en torno a la vida
5desigualdades entre pacientes muy bien y la muerte .
informados y pacientes con una muy Pero esta concepción de la autono-
baja educación sanitaria. También esto mía es bastante pobre, pues queda sin
provoca a veces argumentos favorables ningún otro referente que la decisión
a la legalización del aborto, para que no sin coacción, cuando tenemos la expe-
existan diferencias sociales entre ricos riencia todos de que de modo autónomo
y pobres. podemos decidirnos por algo que no
Coexisten en nuestros países de he- nos conviene, que después nos provoca
cho dos modelos, el de la salud privada y remordimientos y que va en contra de
el de la salud pública. Pero no podemos nuestros valores más fundamentales. La
mantener la idea de que la privada sería autonomía es una expresión de la digni-
el ámbito del paciente que desea ser dad de la persona humana, de todos los
autónomo, mientras la pública queda seres humanos, y está profundamente
—de hecho, no en los teóricos dere- ligada a la relación entre libertad y dig-
6chos— como el ámbito de la benefi cencia nidad de la persona .
y la justicia. Este planteamiento sería El problema actual que algunos au-
radicalmente injusto. Todos los pacientes tores norteamericanos tratan de resolver
son autónomos, ricos y pobres, pero la es equilibrar en el análisis bioético los
cuestión es ¿hasta donde llega desde el principios de autonomía con los de jus-
punto de vista ético su autonomía, sean ticia y benefi cencia, en un sistema que
ricos o pobres? ha privilegiado de modo unilateral la
La autonomía es un concepto in- autonomía del paciente, que ha llevado
4troducido por Kant en la ética . Etimo- a una Medicina defensiva contraria a
lógicamente signifi ca la capacidad de los intereses de los médicos y de los
darse a uno mismo las leyes. En la Ética propios pacientes. Se busca ahora una
Kantiana el termino autonomía, tiene un «benefi cencia no paternalista» que pue-
sentido formal, lo que signifi ca que las da sustentar un sistema de salud más
normas morales le vienen impuestas al humanizado, y una medicina que no
ser humano por su propia razón y no esté simplemente a la defensiva antes
por ninguna instancia externa a él. En los derechos cada vez más exigentes de
bioética tiene un sentido mas concreto
y algunos —sobre todo en el ámbito
5 Charlesworth, M. La Bioética en una sociedad anglosajón— la defi nen como: la capaci-
liberal. Cambridge University Press. 1996. Engel-
dad de tomar decisiones sin coacciones hardt, TH. Los fundamentos de la Bioética. Paidos,
en lo referente al propio cuerpo y a la Barcelona, 2002. En España, Sádaba, J. La vida en
nuestras manos. Ediciones B, Barcelona, 2000.
6 León, F.J. «Dignidad humana, libertad y
4 Gracia, D. «La deliberación moral: el mé- bioética». Cuadernos de Bioética, 12 (1992), 5-22.
todo de la ética clínica». Med Clin, Barcelona, 117 Abellán, J.C. Bioética, autonomía y libertad. Funda-
(2001), 18-23. ción Universitaria Española, Madrid, 2006.
82 Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ªEl aborto desde la bioética: ¿autonomía de la mujer y del médico?
los pacientes. En un reciente libro Alfred un sujeto que ha olvidado tenerse en
Tauber, médico y fi lósofo, estudia cómo cuenta a sí mismo. Precisamente para
el principio de autonomía del paciente expresar la excelencia del ser personal
8—vivamente reivindicado en la sociedad utilizamos la palabra «dignidad» .
contemporánea— se debe articular con El hombre es el único ser verdade-
la benefi cencia (no paternalista) y la ramente libre, profundamente libre,
7responsabilidad : «La benefi cencia y la íntimamente libre que hay en nuestro
responsabilidad son principios morales universo material. Y su libertad se ma-
no sólo compatibles con la autonomía nifi esta como poder. Poder libre frente
del paciente, sino estrechamente atados al poder de la naturaleza, frente a los
a ella». mismos datos y hechos reales que le
En defi nitiva, la cuestión del aborto presenta el conocimiento —que pue-
no es únicamente un tema de la autono- de admitir o no—, frente a las demás
mía de la madre, sino que hace referencia libertades. Es la posibilidad de elegir
al choque entre esa autonomía y la bene- también lo que está mal, por ejemplo.
fi cencia debida al feto como ser humano, El bien no nos seduce totalmente y no
cuya dignidad debe ser respetada. nos obliga a actuar, sino que libremente
debemos elegir lo mejor, pero podemos
2.1. Libertad y dignidad como valores com- no hacerlo, e incluso podemos llamar
plementarios en el ser humano bien a lo que sabemos que es un mal,
como en el caso de la interrupción del
El ser humano es un ser personal, es embarazo no deseado.
capaz de trascender la dimensión pura- La afi rmación de una libertad abso-
mente biológica; lo biológico le condicio- luta llevaría a la negación de la propia
na pero no le determina absolutamente, libertad. La libertad y la autonomía no
actúa siempre desde su racionalidad implican realizar siempre lo que uno
libre. Las ciencias experimentales no desea, lo que a uno le gusta o lo que ve
penetran ese núcleo interior del hombre, que le conviene, pues éstas remiten siem-
situado más allá de lo que puede ser co- pre a la dignidad del ser humano que
nocido, observado y experimentado por debe guiar su actuar como persona. En
la ciencia natural, física, biología, medi- defi nitiva, es fundamental en el ámbito
cina, etc. Desde la propia experiencia de de la bioética, entender el valor com-
sí es fácil la superación del materialismo plementario que tienen la dignidad y la
o del cientifi cismo: tanto Shopenhauer libertad del hombre, sin contraponerlos
como el agnóstico Popper entienden que en falsas disyuntivas. La libertad remite
el materialismo radical es la fi losofía de siempre al ser que le da su sentido y la
8 León, F.J. «Dignidad humana y derechos 7 Tauber, AI. Patient Autonomy and the Ethics
humanos en Bioética». Urbe et Ius, 7 (2006), 14-of Responsibility. Massachusetts, USA, MIT Press,
23.2005.
Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ª 83Francisco Javier León Correa
posibilita, a la vez que la limita: yo debo aquellas personas que prestan su ayuda
actuar siempre como el hombre que soy, o promueven esa «solución» para el em-
con la dignidad de persona que tengo, y barazo no deseado. Es necesario encon-
en relación con los demás. No son sólo trar soluciones que respeten la dignidad
los condicionamientos que la propia na- de todas las personas involucradas en la
turaleza física impone como necesarios, decisión, donde también se debe incluir
11sino muy especialmente la presencia de al hijo no nacido .
las demás libertades y el descubrimiento
de la propia dignidad personal del sujeto 2.2. Dignidad humana, ética y derechos
que actúa y de los demás con los que se humanos
relaciona. Esa diferencia de libertades
está siempre presente en el orden del La dignidad humana es la dignidad
actuar humano, y es precisamente lo que de un ser que es fín en sí mismo, por
puede multiplicar el poder de la propia ser persona. La personalidad es algo
9libertad individual . esencial al hombre, no es una simple
La autonomía, por tanto, no es ilimi- cualidad que se adquiere, se tiene por
12tada, es parte de la libertad responsable ser hombre . Por esto, es la única base
del ser humano que sabe que debe posible para una fundamentación pro-
actuar respetando la libertad de los de- funda de los derechos humanos. En la
más, aunque ello le limite o le ocasione raíz está la dignidad del ser humano y
un problema, y sabe también que debe de su libertad. Tanto la dignidad de la
actuar conforme a su propia dignidad mujer como la del feto están en juego
de persona. Esto le obliga moralmente a en las decisiones morales de abortar. Y
cuidar y respetar los bienes básicos que también está en juego el fundamental
conforman su dignidad: la vida, la salud, derecho humano a la vida, que tenemos
10la conciencia propia y de los demás . todos los seres humanos. No es un de-
En defi nitiva, una actuación libre de recho positivo, no tenemos el derecho a
la madre que aborte su propio feto, no vivir, de modo que pudiéramos «exigir»
sólo está provocándole al feto un grave a los demás que nos mantengan siem-
daño privándole del mayor bien que es pre con vida, sino que es un derecho
la vida, sino que está provocándose a negativo: derecho a que nadie atente
sí misma una pérdida irreparable en su contra nuestra vida, derecho a que no
propia dignidad moral como persona. Y nos quiten injustamente la vida. Y ese es
en esto tienen también responsabilidad
11 León, F.J.»El diálogo bioético en las técni-
cas de reproducción asistida», Acta Bioethica, 13 (2)
9 Garay, J. Diferencia y libertad. Madrid, Rialp, (2007), 161-167.
1992, 331. 12 Spaemann, R. «¿Todos los hombres son
10 Gómez-Lobo, A. Los bienes humanos básicos. personas?». En: Varios autores. Bioética. Consi-
Una introducción a la ética de la ley natural. Medite- deraciones filosófico-teológicas sobre un tema actual.
rráneo, Santiago de Chile, 2006. Madrid, Rialp, 1992, 71-73.
84 Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ªEl aborto desde la bioética: ¿autonomía de la mujer y del médico?
el derecho del feto. Y no poseemos los manifi esta —existe vida humana— pero
derechos humanos fundamentales —el sin todas las características que le son
derecho a la vida, a la salud, a la libertad propias, como consecuencia directa de
de conciencia—, porque los demás o la su naturaleza humana: autoconciencia,
sociedad acuerden que los tenemos. Los libertad, dominio de sí, ejercicio del
demás y la sociedad deben respetarlos entendimiento y de la voluntad.
y además promover su respeto, precisa- Estos son los términos que según
mente por ser la expresión de lo valioso algunos defi nen la «calidad de vida», o
y trascendente de cada vida humana y una vida humana de calidad: no mere-
13primera expresión de su dignidad . cería ser llamada vida humana la que no
El aborto es, en defi nitiva, uno de poseyese en plenitud esos atributos del
los mayores atropellos de los derechos hombre, o que no pudiese poseerlos en
humanos, del derecho humano funda- un futuro, o que los hubiese perdido de
mental a la vida. manera irrecuperable. Por tanto, tam-
poco merecería una protección social y
2.3. Dignidad humana y «calidad de vida» jurídica, o al menos, no una protección
semejante a la de una persona normal-
La persona humana no es, por tan- mente constituida, desde el punto de
15to, valiosa por lo que «tiene», sino por vista biológico . Por esto se ha llegado
lo que «es». Es fundamental, por ello, en algunos casos a diferenciar entre
desarrollar toda una antropología de la «manejar blastocistos, cuidar embriones
16dignidad humana, que la establezca en el y respetar fetos» , diferencias difíciles de
lugar primordial, de fi nalidad, respecto
al conocimiento científi co y técnico, por
15 Casado, M. (Comp.) Nuevos materiales
una parte, y respecto a toda legislación de bioética y derecho. Fontamara, México, 2007.
14en materia de bioética, por otra . Vázquez, R. Del aborto a la clonación. Principios de
una Bioética liberal. Fondo de Cultura Económica, Es importante esta premisa en múlti-
México, 2004. Salles, ALF «El aborto» En: Luna, F; ples ámbitos de la bioética. Veremos muy
Salles, ALF. Bioética: nuevas reflexiones sobre debates
someramente el que ahora nos ocupa, clásicos. Fondo de Cultura Económica, Buenos
Aires, 2008: 247-280. Para una crítica de estas posi-en el que es particularmente necesaria:
ciones: Ballesteros, J (ed) La humanidad in vitro. Co-todo lo referente a la vida humana en
mares, Granada, 2002. Díaz de Terán, MC. Derecho
estado embrionario o fetal. Es una de y nueva eugenesia: Un estudio desde la Ley 35/88, de
las situaciones en que la vida humana se 22 de noviembre, de técnicas de reproducción asistida .
EUNSA, Pamplona, 2005. Rhonheimer. «Derechos
fundamentales, ley moral y defensa legal de la vida
en el estado constitucional democrático» En: Ética 13 Germán Zurriaraín, R. Los embriones huma-
de la procreación. Rialp, Madrid, 2004: 223-280.nos congelados, un desafío para la Bioética. Ediciones
16 Masiá, J. «Manejar blastocistos, cuidar Internacionales Universitarias, Madrid, 2007.
embriones respetar fetos» En: Masiá, J. (Ed.) Ser 14 Martínez, J.; Perrotin, C.; Torralba, F. Re-
humano, persona y dignidad. Universidad de pensar la dignidad humana. Editorial Milenio, Lleida,
Comillas, Desclée de Brouwer, Bilbao, 2005: 323-2005. Burgos, J.M. Repensar la naturaleza humana.
325.Eiunsa, Madrid, 2007.
Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ª 85Francisco Javier León Correa
entender desde el respeto fundamental 3. La autonomía del médico: ¿Puede el
debido a toda vida humana, aun en fase médico decidir por el feto?
de blastocisto, embrión o feto.
En el caso de la vida humana en En España el aborto provocado está
estado embrionario o fetal, no se puede explícitamente penalizado en base a la
confundir la potencia de ser con el no protección del derecho a la vida del no
ser: existe ya un ser humano que puede nacido, pero la Ley lo despenalizó en
ir desarrollando sus posibilidades y po- determinados supuestos y se atienden
tencialidades a lo largo del tiempo. El en los hospitales públicos desde fi nales
embrión tiene ya la cualidad humana, de los ochenta. Esto dio lugar a un am-
es un ser humano con potencia de de- plio debate ético y jurídico que marca
sarrollar todas esas características que también el inicio de la preocupación por
defi nen en la madurez a una persona. la bioética como disciplina en nuestro
19Esa potencia es poder, no es negación del país . Recientemente se está preparando
ser: la dignidad humana la tiene por el una reforma de la legislación existente
hecho de «ser humano ya», como vimos para introducir una «ley de plazos» que
anteriormente. Esto sirve igualmente en lo permita de modo libre en determinado
todo el ámbito de la bioética en pedia- tiempo de gestación. Con todo legal-
tría, donde tampoco existe un desarrollo mente se está interpretando de manera
completo de las potencialidades del ser. laxa lo que en la propia Constitución
Y sirve también cuando el feto presenta Española se expresaba con los términos:
20defi ciencias, anomalías genéticas, o en- «Todos tienen derecho a la vida» , y se
fermedades que le llevarán irremisible- está tergiversando la propia actual legis-
2117mente a la muerte . No es razonable que lación vigente . A la par, España ha sido
nosotros decidamos desde fuera que ese el país de Europa con mayor crecimiento
feto no va a tener una «sufi ciente calidad en las tasas de abortos provocados en los
de vida», pues esta es una apreciación últimos años, con un crecimiento cons-
subjetiva que no puede universalizarse: tante desde 1985 hasta ahora; en el 2006,
cada uno tenemos la medida de lo que uno de cada seis embarazos termina
18pensamos es calidad en nuestra vida .
17 Carrasco de Paula, J. et al. Identidad y esta-
19 Blanco Rodríguez, B. La Ley del aborto: sig-tuto del embrión humano. Ediciones Internacionales
nificado y control de su aplicación. Grupo de Estudios Universitarias, Col. Etica y Sociedad. Madrid, 2000.
de Actualidad. Valencia, 1988.Varios autores. Diagnóstico prenatal, neonatología y
20 Calvo-Álvarez, J. Aborto y Derecho. Consi-discapacidad severa. Problemas éticos. Institut Borja
deraciones críticas en torno a la doctrina del Tribunal de Bioètica y Fundación Mapfre Medicina. Madrid,
Constitucional español. Instituto de Ciencias para la 2001.
Familia, Univ. de Navarra, Pamplona, 1997.18 Alarcos, F.J. ¿Vivir dependiendo? Ética,
21 AEBI. Comunicado de la Asociación Española derecho y construcción biográfica en la dependencia.
de Bioética y Ética Médica sobre la revisión de la Ley Comares, Granada, 2007. Ferrer, U. «El viviente,
que regula la Interrupción Voluntaria del Embarazo.la vida y la calidad de vida», Cuadernos de Bioética,
Octubre 2008.66 (2008), 213-222.
86 Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ªEl aborto desde la bioética: ¿autonomía de la mujer y del médico?
mediante aborto provocado legalmente dentro del propio sistema público de
22declarado . salud, como ocurre en algunos países.
Pero independientemente de lo que Ante esto, debemos tener en cuenta la
señalen en cada momento las leyes, es posición generalizada de la mayoría de
necesario tener en cuenta que no todo las organizaciones médicas en contra, y
lo permitido legalmente es éticamente las exigencias éticas de protección a la
correcto. Puede ser que no se penalice vida humana no nacida que están ex-
en determinados supuestos el aborto presamente escritas en algunos Códigos
en algunas legislaciones, pero eso no lo Deontológicos.
convierte en algo moralmente aceptable La Asociación Médica Mundial, en
23y debe ser éticamente justifi cado . una Declaración sobre el aborto terapéu-
26Tampoco entramos aquí en cuáles tico, señala :
deberían ser las soluciones sociales a 1. El primer principio moral que se
temas como el embarazo adolescente, impone al médico es el respeto a la
los abortos provocados ilegales, y otros. vida humana desde su comienzo.
Algunos ofrecen como solución de estos 2. Las circunstancias que ponen los inte-
dramas sociales la legalización o, al reses vitales de la madre en confl icto
menos, la despenalización del aborto con los intereses vitales de su criatura
provocado, sin considerar que, en sí por nacer, crean un dilema y plantean
mismo, el aborto es un drama más que se el interrogante respecto a si el emba-
24añade a los anteriores y que cualquier razo debe o no ser deliberadamente
solución debe centrarse en la educación interrumpido.
para una paternidad responsable, y no 3. La diversidad de respuestas a esta
sólo en la exigencias de unos supuestos situación es producida por la di-
derechos reproductivos que incluirían versidad de actitudes hacia la vida
25el aborto . de la criatura por nacer. Esta es una
Lo cierto es que puede existir una cuestión de convicción y conciencia
presión social hacia los médicos para individuales que debe ser respeta-
encargarles de la realización legalmen- da.
te aprobada de los abortos, incluso 4. No es función de la profesión médica
determinar las actitudes y reglas de
una nación o de una comunidad en 22 El aborto en España 23 años después (1985-
2008). Instituto de Política Familiar, Madrid, particular con respecto a este asunto,
2008. pero sí es su deber asegurar la pro-
23 Ollero, A. Bioderecho. Editorial Aranzadi,
tección de sus pacientes y defender S.A. Navarra, 2006.
24 Gómez Lavín, C. «Consecuencias psico-
patológicas del aborto en la mujer». Cuadernos de 26 Asociación Médica Mundial. Declaración de
Bioética, 17-18 (1994), 28-30. Oslo sobre el Aborto Terapéutico. Adoptada por la 24ª
25 Jensen, L. «Aborto, derechos reproductivos Asamblea Médica Mundial Oslo, Noruega, agosto
y paternidad responsable». Ars Medica, 6 (2002), 1970 y enmendada por la 35ª Asamblea Médica
113-120. Mundial Venecia, Italia, octubre 1983.
Cuad. Bioét. XXI, 2010/1ª 87Francisco Javier León Correa
los derechos del médico dentro de la a. Nunca el médico puede matar por acción
sociedad. u omisión: Esto que se aplica a la eu-
5. Por lo tanto, donde la ley permita tanasia, se aplica también al aborto
el aborto terapéutico, la operación provocado, que es una grave falta
debe ser realizada por un médico ética y deontológica.
competente en la materia y en un b. El médico no puede iniciar tratamientos
lugar aprobado por las autoridades fútiles y sin esperanza. La obstinación
del caso. terapéutica —aunque a veces pue-
6. Si un médico estima que sus con- dan pedirla los familiares o los pa-
vicciones no le permiten aconsejar o dres— es un error ético y una falta de
practicar un aborto, él puede retirar- competencia, y esto es válido también
se, siempre que garantice que un co- para delimitar con un juicio de pro-
lega califi cado continuará prestando porcionalidad cuáles son los límites
la atención médica. de la intervención médica terapéutica
En el Código Deontológico de los en el feto durante el embarazo.
Colegios de Médicos de España, en el c. Los padres, y especialmente la ma-
capítulo sobre reproducción humana se dre embarazada tiene un deber ético de
dice (Artículo 24. 1): «Al ser humano preservar la vida de su hijo y de aceptar
embriofetal enfermo se le debe tratar los tratamientos para salvarla, si se
de acuerdo con las mismas directrices trata de medios que ofrecen una
éticas, incluido el consentimiento infor- esperanza razonable de benefi ciarle
mado de los progenitores, que se aplican y que pueden obtenerse y aplicarse
a los demás pacientes». sin grave inconveniencia, dolor o
En todos los textos deontológicos mé- gasto.
dicos está claramente señalado el campo d. Hoy, la discusión en torno al aborto ya
lícito de actuación del médico, y también no se centra en el problema clásico de si
el de su abstención ética, y es importante el embrión es ser humano o no. Su centro
que se respete el derecho a la objeción de gravedad se ha desplazado a la
de conciencia de los profesionales de la cuestión, planteada por el liberalismo
27salud . más extremo del pretendido derecho
Como resumen de la doctrina deon- de abortar de la madre, en virtud de su
tológica mayoritariamente aceptada, autonomía moral, independientemente de
28señalaríamos con Gonzalo Herranz : los datos de la embriología y la refl exión
antropológica sobre el embrión. Por eso
es necesario subrayar los límites que 27 León, FJ. «Fundamentos ético-jurídicos de
la dignidad moral imponen a la deci-la objeción de conciencia de los profesionales de
la salud». Revista CONAMED, 42 (2006), 3-8. sión de la madre, y de los familiares
28 Herranz, G. «Eutanasia o Medicina», y del médico tratante, si de verdad
Cuadernos de Bioética, 4 (1990), 21. Los mismos
quieren respetar el derecho a la vida argumentos del autor sobre eutanasia, pueden
aplicarse también en el caso del aborto. del no nacido.
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