La objetividad: ¿Una cuestión deontológica? (Objectivity, a deontology issue?)

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Resumen
La objetividad, lección obligada en todos los manuales y textos periodísticos, ha pasado a convertirse en una cuestión puramente deontológica. En este artículo se subraya la necesidad de establecer un marco teórico para estudiar adecuadamente la objetividad. Ésta, no se puede tratar simplemente desde un punto de vista ético, la objetividad no es solo un deber moral sino que es, antes que nada, una actitud cognoscitiva del sujeto, una actitud intelectual. Por estas consideraciones y porque el enfoque moralista resulta insufi ciente sino va acompañado del apoyo de otras disciplinas, se ve necesario profundizar en las razones que nos ofrece la fi losofía y la teoría de la información sobre este tema.
Abstract
Objectivity, a subject that must be dealed with in all journalistic manuales and documents, has become a pure deontological question. In this article I will stress the need of developing a theorical framework to study objectivity in the appropriate way. Objectivity is not just an ethic point of view, it is not only a moral obligation, it is fi rst of all a personal cognoscitive and intellectual attitude. For the mentioned reasons, and given that the moral focus is not enough without other disciplines support, it is a need to look into the subject in more depth from the philosophical and information theory perspective.

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Publié le 01 janvier 2008
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Langue Español
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AUTOR INVESTIGACIÓN
RECIBIDO
4 de febrero de 2008
Pilar Gimenez Armentia
ACEPTADO
Universidad Francisco de Vitoria
10 de abril de 2008
p.gimenez.prof@ufv.es
PÁGINAS
De la
ISSN: 1885-365X
La objetividad: ¿Una cuestión
deontológica?
Objectivity, a deontology issue?
La objetividad, lección obligada en todos los manuales y textos periodísticos, ha pasado a convertir-
se en una cuestión puramente deontológica. En este artículo se subraya la necesidad de establecer
un marco teórico para estudiar adecuadamente la objetividad. Ésta, no se puede tratar simplemente
desde un punto de vista ético, la objetividad no es solo un deber moral sino que es, antes que nada,
una actitud cognoscitiva del sujeto, una actitud intelectual. Por estas consideraciones y porque el
enfoque moralista resulta insufi ciente sino va acompañado del apoyo de otras disciplinas, se ve
necesario profundizar en las razones que nos ofrece la fi losofía y la teoría de la información sobre
este tema.
Objectivity, a subject that must be dealed with in all journalistic manuales and documents, has become a pure deontologi-
cal question. In this article I will stress the need of developing a theorical framework to study objectivity in the appropriate
way. Objectivity is not just an ethic point of view, it is not only a moral obligation, it is fi rst of all a personal cognoscitive and
intellectual attitude. For the mentioned reasons, and given that the moral focus is not enough without other disciplines
support, it is a need to look into the subject in more depth from the philosophical and information theory perspective.
Palabras clave: Objetividad, Filosofía, Teoría de la Información y Deontología.
Key Words: Objectivity, Philosophy, Information Theory, Deontology
1. Funciones de l1. Funciones de loos medios de comunicacións medios de comunicación
A lo largo de la historia de la comunicación ha habido muchos intentos por sintetizar las
funciones principales de los medios en nuestra sociedad. En este apartado enunciaré
las más representativas y me detendré con más profundidad en la síntesis que ha hecho
McQuail (1994), pues considero que ofrece una visión unifi cadora de todas ellas. Aunque
este análisis escape, en cierta medida, de los objetivos de la investigación se ha visto
conveniente hablar sobre él, pues comparto con Stoetzel (1972) la convicción de que es
imposible comprender los medios de comunicación sin examinar y revisar las funciones
que éstos desempeñan (Balle: 1991, 412).
Lasswell (1964) fue uno de los primeros en plantearse las funciones de los medios de
comunicación en su papel de canales de mediación en la sociedad. En su análisis sobre
el tema, diferencia tres funciones fundamentales: la vigilancia del medio (información), co-
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rrelación o concordancia entre las partes Quail: 1994, 136-137). Así defi ne los obje- un sentido de la pertenencia; hallar una ción recreativa y la función catártica (Ba-
de la sociedad en respuesta al ambiente y tivos de los medios de comunicación en la base para la conversación y la interacción lle: 1991, 412).
la transmisión de la herencia cultural (Las- sociedad de la siguiente manera: social; obtener un sustituto de la compañía Aguilera Perelló (1992) hace un estudio
swell: 1964, 85). - Información: proporcionar información real; ayudar a representar roles sociales; de los fi nes específi cos de la prensa ar-
Más tarde, Wright (1972) enunció una sobre acontecimientos y situaciones en la capacitarse para conectar con la familia, gumentando que “el periódico tiene unos
cuarta función con respecto a los sociedad y en el mundo; indicar las rela- los amigos y la sociedad. fi nes clara y específi camente periodísticos
medios, el entretenimiento o ciones de poder; facilitar la innovación, la - Entretenimiento: evasión o distracción que, repetimos, son: ofrecer información
distracción. Así, distingue adaptación y el progreso. de los problemas; relajamiento; obtener acerca de los acontecimientos novedosos,
cuatro funciones: la vigi- - Correlación: explicar, interpretar y co- goce cultural o estético intrínseco; llenar esto es, suministrar noticias y, por otra
“Es imposible
lancia (información), el mentar el signifi cado de los acontecimien- el tiempo; descarga emocional; excitación parte, orientar a los lectores acerca de la
comprender
comentario, la trans- tos de la información; apoyar la autoridad sexual. trascendencia de estos acontecimientos,
los medios de
misión cultural y la y las normas establecidas; socializar; co- Hasta aquí se ha hablado de las fun- admitiendo en esta labor ciertos matices
comunicación distracción (Wright: ordinar actividades aisladas; crear con- ciones de los medios de comunicación de presión sobre sus públicos, unas veces
1972, 15). senso; establecer órdenes de prioridad y en general, ahora vamos a destacar qué claramente y otras de forma encubierta. El
sin examinar y
Malcoom Wiley señalar status relativos. funciones específi cas se le han atribuido fi n comercial es la distracción del lector,
revisar las fun-
(1991) incrementará - Continuidad: expresar la cultura domi- a la prensa en particular, ya que “este me- con otros aditivos que no tienen, en princi-
ciones que éstos
de nuevo el número nante y reconocer subculturas y nuevos dio es el que de forma más directa marca, pio, ni la radio ni la televisión. Finalmente,
desempeñan”
de las funciones expo- desarrollos culturales, forjar y mantener el condiciona y moldea la opinión pública y fi nes sociales serán la educación de los
niéndolas de la siguiente carácter comunal de los valores. política de un país. El hecho de que la ma- públicos y, fi n en el que nos interesa hacer
forma: fabricar noticias o in- - Entretenimiento: proporcionar entrete- yoría de los grandes magazines de radio y hincapié, servir de instrumentos para la li-
formación en bruto, analizar esas nimiento, diversión y medios de relación; televisión tomen como punto de referencia bre comunicación de las opiniones” (Agui-
noticias, forjar el marco de referencia para reducir la tensión social. los periódicos muestra claramente que aún lera Perello: 1992 , 237).
esas noticias inconexas, distraer y difundir - Movilización: hacer campaña en favor siendo el medio menos masivo, es, por su
un conocimiento enciclopédico y variado de los objetivos sociales en la esfera de la idiosincrasia, el que más opinión genera”
22. La información y el proceso . La información y el proceso
del mundo (Balle: 1991, 416). política, la guerra, el desarrollo económi- (Giménez: 2007, 18).
informativinformativoo
Lazarsfeld (1955) concibe otras dos co, el trabajo y, a veces, la religión. Benito (1982), al referirse a los fi nes
funciones primordiales: conferir “status” Más adelante McQuail (1991), basándo- de la prensa, afi rma: “La vieja y clásica Tras esta breve enumeración de las fun-
y reforzar normas morales y sociales. Es se en la conducta individual y en las mo- enumeración de los tres fi nes de la pren- ciones principales que desempeñan los
decir, los medios marcan una jerarquía tivaciones de los individuos, así como en sa: informar, orientar y distraer ya no es medios de comunicación, me voy a centrar
social y consiguen afi anzar las normas las consecuencias que les afectan, elabo- sufi ciente, tampoco aunque sumemos a en lo que la mayoría de los teóricos han
sociales, la moralización (Aguilera Perelló: ra una lista de las funciones de los medios éstas la promoción de la vida económica considerado la función central
1992, 272). de comunicación para los individuos (Mc- como cuarto fi n. El impacto informativo en de los medios de comuni-
Lucas Marín (1976) sintetiza los fi nes Quail: 1991, 105-106): la sociedad ha complicado en extremo el cación: la información.
de los medios en ocho: conferir “status” -Información: buscar acontecimientos juego de competencias que se dan cita en Si, como se ha vis-
La prensa es
o prestigio, reforzar las normas sociales, y condiciones pertinentes en el entorno él y la aparición y desarrollo efi caz de los to, el fi n primordial
el medio que
disfunción narcotizante, informadora, in- inmediato, en la sociedad y en el mundo; instrumentos audiovisuales ha clarifi ca- de los medios es
de forma más
terpretadora, cultural, entretenimiento y buscar consejo sobre cuestiones prác- do los campos de acción, especializando “facilitar infor-
directa marca,
refuerzo de las actitudes previas, especi- ticas o de opinión y toma de decisiones; progresivamente a los diferentes medios” mación” y, como
fi cando la informadora como una función satisfacer la curiosidad y el interés gene- (Benito:1982, 96). aclara Fishman condiciona
básica (Lucas Marín: 1976, 70). ral; aprender y autoeducarse; obtener una En esta misma línea el profesor Kafel (1983) al res- y moldea la
McBride (1980) especifi ca también ocho sensación de seguridad a través del cono- (1960) señala que “el fi n primordial de la pecto, “la función
opinión pública
objetivos esenciales que describen el fun- cimiento. prensa escrita es informar, el de la televi- más ampliamen-
y política de un
cionamiento de los medios en la sociedad, - Identidad personal: buscar el refuerzo sión y el cine divertir y educar, y la radio te reconocida a los
país
como son: información, socialización, mo- de los valores personales; buscar modelos sirve a un fi n intermedio, a medias infor- periódicos en nuestra
tivación, educación, esparcimiento, debate de comportamiento; identifi carse con otros mativo y educativo, y de diversión, al mis- sociedad es la de trasmi-
y diálogo, promoción cultural e integración individuos (de los medios) apreciados mo tiempo” (Benito: 1982, 97). tir noticias, vale decir, informar
(McBride: 1980, 37). como modelos; obtener intuiciones acerca Stoetzel (1972) enumera a su vez cua- sobre lo que acontece en el mundo” (Fish-
Por último, me detendré en las principa- de uno mismo. tro funciones atribuidas a la prensa, la in- man:1983, 37), se va a intentar exponer
les funciones que McQuail (1994) señala - Interacción social e integración: empa- formación como función central, la prensa qué se entiende por información y cómo
sobre los medios de comunicación (Mc- tía social; identifi carse con otros y alcanzar como instrumento de enlace social, la fun- se desarrolla el proceso informativo.
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Como afi rma Martínez Albertos (1993), Por último, Lippman (1992) defi nió la relegada a un deber moral de veracidad y, En todas las explicaciones anteriores
no todos los fenómenos de información noticia como “una señal clara y objetiva por lo tanto, se estudiaría desde una pers- que se han dado acerca de la comunica-
desembocan en una noticia. La propagan- que constata un acontecimiento” (Lipp- pectiva deontológica o profesional. Más ción, se echa en falta una referencia más
da, la publicidad y las relaciones públicas, man:1992,216). En esta defi nición obser- tarde volveré sobre esta cuestión; voy concreta al hecho u objeto sobre el que
siendo fenómenos de información, tienen vamos que la referencia a la noticia se hace ahora a intentar explicar el proceso infor- se informa. Aunque Fattorelo (1969) se ha
otros fi nes. Pero tal vez sea con- realzando el concepto de objetividad. mativo. Diferentes teóricos de la comuni- referido a éste, su argumentación sólo se
veniente aclarar que cuando Mientras que las defi niciones de Lipp- cación han abordado este campo, del que centra en el fenómeno de la información,
aquí hablemos de infor- man (1992) y Breed (1955) apuntan a lo expongo a continuación algunos de esos desde el punto de vista del emisor y el re-
mación sólo nos esta- objetivo como factor esencial de la noticia, estudios. ceptor. Así, argumenta que: “El fenómeno
El fin primordial
remos refi riendo a la Park (1940) y Martínez Albertos (1981) su- Lasswell (1948) explicó el proceso infor- de la información resulta doblemente sub-
de los medios
que se desarrolla gieren que toda noticia presupone una ma- mativo con cinco elementos: quién, qué, jetivo, si se tiene en cuenta que los sujetos
es facilitar
en el periodismo. nipulación de la realidad, como afi rma el por qué canal, a quién y con qué efectos. opinantes son dos en el ámbito de la mis-
información, es
En este sentido, autor anteriormente mencionado “sin esa En esta explicación entrarían en juego un ma relación y percepción de lo que es el
decir trasmitir entiendo, junto a manipulación no hay noticias, sólo hechos. emisor, un receptor, el mensaje, un canal y objeto de la información, como se ha visto.
Martínez Albertos (...) debemos, por tanto, partir del hecho unos efectos, pero nada se dice del objeto Esta subjetividad de las informaciones se noticias e
(1993), que “el pe- incuestionable de que siempre es necesa- o hecho por el cual comienza la informa- repite hasta el infi nito, puesto que el fe-
informar sobre lo
riodismo o informa- ria cierta interpretación de la realidad para ción (McQuail y Windahl: 1984, 45). nómeno de la información se renueva sin
que acontece en
ción de actualidad tie- que exista la noticia. Esta manipulación Braddock (1958) considera insufi ciente límites, en un sucederse continuo, ininte-
el mundo
ne como fi n específi co la puede ser mínima pero siempre es inevi- el modelo que estableció Lasswell (1948), rrumpido de relaciones. En esta subjetivi-
difusión objetiva a través de table” (Martínez Albertos: 1981, 45). El añadiendo “dos facetas más al acto de la dad reside todo el valor de la información”
la información, la interpretación y concepto de manipulación es entendido comunicación, concretamente las circuns- (Fattorelo: 1969, 57).
el comentario de las noticias” (Martínez Al- entonces como la interpretación y valora- tancias en las que se envía un mensaje y Cuando se intenta explicar el proceso
bertos: 1993, 41). ción de un sujeto ante un hecho que acon- el propósito con el que el comunicador dice informativo, habría que comenzar hacien-
En este punto surge un primer interro- tece en la realidad. Si analizamos estos algo” (McQuail y Windahl: 1984, 46). do referencia al objeto de la información y
gante: ¿es posible la difusión objetiva de dos términos, se llega a conclusiones que Fattorello (1969), en otro intento de ex- no hacer recaer el peso de la verdad sola-
la noticia? o lo que es lo mismo ¿existe la nos pueden servir para contestar a nuestra plicar dicho proceso, añade al modelo de mente en el emisor o receptor, puesto que
objetividad en la información? Para poder pregunta inicial. Laswell (1964) otros nuevos ingredientes: ésta no depende de lo subjetivo sino de
contestar a estas cuestiones se va a pro- Cuando se habla de interpretación de la el sujeto promotor y el sujeto receptor de la realidad y es a ella, y no al sujeto, a la
fundizar en la defi nición de noticia y en el noticia se hace referencia a la labor que los mensajes, el instrumento y el contenido que nos remitimos cuando queremos ve-
desarrollo del proceso informativo. realiza el informador, al elegir la forma y del proceso (Martínez Albertos: 1993, 37). rifi car si una noticia es verdadera o falsa.
Park (1940) apuntó las propiedades el contenido de los mensajes periodísticos Albala (1970) explica el proceso informa- Como afi rma Benito (1989) a este respec-
esenciales de las noticias en cinco pun- dentro de un abanico de posibilidades. Sin tivo aclarando la relación que se establece to, “la Teoría de la Información, al
tos: oportuna, asistemática, perecedera, embargo, la valoración se entiende con re- entre un sujeto y el receptor (emisor y re- estudiar específi camente
orientativa y previsible (Berganza: 2000, lación a tres aspectos, la recogida de las ceptor) a través de un medio (lenguaje). El el proceso informativo
266). A su vez, Breed (1955) enumeró las noticias, análisis y organización de las no- sujeto difunde un mensaje a través de un como objeto propio
Cuando se intenta
siguientes características descriptivas de ticias, y al comentario y enjuiciamiento de medio, éste se propaga a su vez por un de su campo científi -
explicar el proceso
las noticias: equilibrada, superfi cial, sim- esas mismas noticias (Martínez Albertos: instrumento técnico (cine, radio, televisión co, lo hace en tanto
informativo, habría
ple, objetiva, centrada en la acción, inte- 1981, 45). Con todos estos datos nuestra o prensa) y el receptor recibe el mensaje que ese proceso in-
que comenzar
resante y prudente (McQuail: 1994, 410). respuesta al interrogante suscitado sería gracias al medio y merced al instrumento formativo hace refe-
Como se observa, el término “objetiva” se que no es posible la objetividad de la in- técnico (Romero Rubio: 1974, 135). rencia a la realidad” haciendo referen-
apunta como característica central. formación en un sentido estricto de la pa- Por último, Durandin (1995) entiende la (Benito: 1989, 163). cia al objeto de la
Martínez Albertos (1981) recoge una labra, pero que todo periodista tiene que información como “la transmisión de un co- Desantes (1976) ex-
información
defi nición bastante detallada de lo que es sentir la necesidad moral de buscar la ver- nocimiento a otra persona y para que esto plica el acto comunicativo
la noticia: “Un hecho verdadero, inédito y dad como valor límite, como sostiene Mu- sea posible habrá de darse tres requisitos: haciendo recaer el peso de
actual, de interés general, que se comuni- ñoz Alonso (1990), “se trata, en suma, de que el conocimiento que el emisor desea dicho proceso en lo real. Así, manifi esta:
ca a un público que puede considerarse que los informadores intenten hacer una comunicar sea lo más exacto posible, que “La información supone dar una forma
masivo, interpretado y valorado por los su- presentación lo menos sesgada posible, el destinatario de la comunicación tenga mental a la realidad para darla a conocer.
jetos promotores que controlan el medio con una decidida imparcialidad” (Muñoz ya una serie de conocimientos mínimos y Parte, por tanto, de la realidad, que es el
utilizado para la difusión” (Martínez Alber- Alonso: 1990, 334). que exista un código de comunicación co- supuesto previo informativo. Una informa-
tos: 1981, 37). Visto así el tema, la objetividad quedaría mún a las partes” (Durandin: 1995, 27). ción realista toma como referencia inicial
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la realidad, no la capacidad intelectiva del modelo general de la comunicación de mación es un puente entre la realidad y el Según Wesdterstahl (1990), la objetivi-
informador” (Desantes: 1976, 26). Gerbner (1956), pues me parece muy útil sujeto universal o público informado. Es dad hace referencia a los hechos y la im-
Anteriormente se dijo, al explicar el pro- para explicar en que medida es adecuada la conversión de la realidad en mensaje. parcialidad del sujeto (equilibrio y neutra-
ceso informativo, que se había echado en la percepción del acontecimiento por parte Esta conversión de la realidad en mensaje lidad) y los hechos estarían relacionados
falta una referencia más concreta sobre el de un individuo y si hay correspondencia la intermedian hombres que han de esta- con la verdad y con la elección que ese
hecho u objeto del que se informa. entre la realidad y la información. Este blecer los dos tipos de fl ujos aristotélicos: sujeto hace de un hecho concreto (perti-
A continuación, expondré autor parte de la realidad como premisa de la realidad a la mente del mediador o nencia).
cómo se entiende el pro- indispensable para que se desarrolle el informador y de la mente del informador a Si se traduce la relación que se ha esta-
ceso informativo des- proceso comunicativo. Así comenta que las de los componentes de la comunidad a blecido anteriormente sobre los elementos
de esta perspectiva. alguien, percibe un acontecimiento, y reac- la que informa” (Desantes: 1976, 21-26). del proceso informativo a este esquema,
La objetividad
Para ello me valdré ciona, en una situación, a través de unos En el fondo, lo que se está cuestionan- se observa que la objetividad hace refe-
ha pasado a
de un esquema. medios, con el fi n de hacer disponibles do es la capacidad última del sujeto de rencia a la verdad de los hechos y a la
convertirse en Distinguimos así algunos materiales, con una cierta forma, conocer y trasmitir estos conocimientos. veracidad (imparcialidad). Y la veracidad
cuatro partes fun- y en un contexto, transmitiendo un conte- El problema de la objetividad cae de lleno estaría condicionada por la pertinencia y una cuestión
damentales en el nido, con ciertas consecuencias. Gerbner en estas cuestiones, por lo que en lugar por la elección del canal escogido para el
puramente
proceso informati- (1956) afi rma que lo que el sujeto percibe de preguntarnos por los interrogantes ini- discurso. Por lo que el esquema inicial ha-
deontológico
vo: está determinado por su modo de seleccio- ciales tendríamos que plantearnos si es bría sufrido alguna modifi cación.
1- Existe una reali- nar. McQuail y Windahl (1984) señalan co- posible el conocimiento de lo real, o si el 3. Delimitación del campo para estudiar
dad o un hecho objetivo mentando la teoría de Gerbner (1956) que hombre es capaz de captar la realidad ex- adecuadamente la objetividad
que es susceptible de co- “este modelo sugiere que el proceso de la terior tal cual es, y trasmitirla. Dados los caminos erróneos por los que
nocimiento. comunicación humana pueda ser contem- Volviendo al esquema que nos ocupa, se ha manejado el término de la objetivi-
2- El informador puede conocer este he- plado como subjetivo, selectivo, variable, e creo conveniente establecer una relación dad, y lo manoseado que ha estado este
cho o realidad. impredecible y que los sistemas de comu- entre los elementos que se han apuntado. concepto durante décadas, hoy día asisti-
3- El informador emite un discurso por nicación humana son sistemas abiertos”. Para ello sigo a Durandin (1995) cuando mos al menor interés en el campo de la in-
medio de un instrumento técnico. Coincido con estos autores pero también afi rma que entre la realidad y el conoci- vestigación científi ca sobre este tema. La
4- El receptor recibe el discurso. creo conveniente apuntar que Gerbner miento hay una relación de verdad o error, objetividad, lección obligada en todos los
El esquema plantea si existe una reali- (1956) al señalar el acontecimiento como mientras que entre el conocimiento y el manuales y textos periodísticos, ha pasado
dad objetiva, diferente del sujeto. También primer factor desencadenante del proceso discurso se trata de veracidad o falsedad a convertirse en una cuestión puramente
si éste puede conocerla, y si se puede está en cierta medida indicando la impor- (Durandin: 1995, 32). deontológica. Se afi rma desde diferentes
construir una información objetiva sobre tancia de éste (McQuail y Windahl: 1984, Con estos datos ya nos es más fácil campos que la objetividad es imposible de
nuestro conocimiento de lo real. Para con- 57-59). aproximarnos a una defi nición de objetivi- alcanzar y se le considera como
testar a estos interrogantes necesitamos Pero antes de adentrarnos en estas dad. En este intento, Wesdterstahl (1990) una utopía. Así, nos encon-
acudir al ámbito de la Teoría del Conoci- cuestiones, habría que dejar claro que, elaboró una teoría sobre los principales tramos con que los pro-
El tema de
miento y ver qué respuestas convincentes cuando se habla de la relación entre la componentes de la objetividad de las no- pios periodistas están
la objetividad,
encontramos sobre esta cuestión. realidad y el emisor, partimos de la base ticias, que nos puede ser de gran ayuda cambiando su visión
debe
En este esquema se apreciarían dos de que el conocimiento que el sujeto tiene (McQuail: 1991,175). acerca de este
fases, la primera a la que se ha denomi- sobre la realidad, no puede ser igual que Según este autor, la objetividad se re- tema, y empiezan estudiarse
nado de conocimiento, (engloba el punto la realidad misma. En esto coincido con fi ere a una manera de informar basada a considerar la también
1 y 2 del esquema) y la segunda llamada Soria (1997) cuando habla de la verdad en acontecimientos y juicios, que pueden objetividad como
desde la
de comunicación (abarcaría el punto 3 y como cierta adecuación. En su obra, El controlarse mediante fuentes que se pre- una sinrazón.
teoría de la
4 del esquema). Antes de hablar del pro- laberinto informativo: una cuestión ética, sentan exentas de comentarios. La impar- La investigación
información y
ceso comunicativo y de si es posible o no argumenta que “no es propio hablar de cialidad se entiende como la adopción de elaborada por Mar-
la filosófica
trasmitir objetivamente una información, identidad o ecuación entre la realidad y una actitud neutral por parte del informan- tín Algarra (1996)
habría que resolver las cuestiones que se su conocimiento y posterior comunicación te, y la pertinencia estaría relacionada con para analizar la visión
platean sobre la existencia de la realidad sino que, usando los términos clásicos, es el proceso de selección más que con la que tienen los periodistas
y la capacidad del sujeto para conocerla. más apropiado hacerlo de cierta adecua- forma o la presentación, requiriendo que españoles sobre la objetividad,
La Teoría de la Información debe comple- ción” (Soria: 1997, 136). esa selección tenga lugar de acuerdo con a la que contestaron 144 profesionales
tarse acudiendo al ámbito de la Teoría del Desantes (1976) da una defi nición acer- principios de signifi cación claros y cohe- del periodismo, pone de manifi esto lo si-
Conocimiento. tada y precisa de lo que supone el acto rentes para el potencial receptor o socie- guiente: “Los periodistas prefi eren un pe-
En este sentido me gustaría resaltar el comunicativo. Así, manifi esta: “La infor- dad (McQuail: 1991, 176). riodismo de hechos frente a un periodismo
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de opiniones o militante. Sin embargo, investigación académica como la práctica muchos aseguran), sino que es ante todo y núcleo propio, entendido normalmente con
también queda claramente refl ejado que periodística han mostrado el carácter du- en primer lugar una exigencia que atañe al el nombre de metafísica” (Benito: 1989,
la noción de periodismo de hechos por la doso del principio de objetividad. Ésta no ámbito cognitivo, lo que podríamos denomi- 63). A este respecto me gustaría hacer
que optan los encuestados, no es radical es más que un ritual para lograr la imagen nar un “actitud intelectual”(Gimenez: 2005, una aclaración: el núcleo propio para ana-
–en el sentido de neutralista- sino que está de la imparcialidad ante el público (Glaser, 100), como afi rma Desantes (1976): “La lizar la objetividad dentro del tema que nos
más matizada. Es un periodismo 1984); es una técnica de camufl aje con la objetividad viene a ser el esfuerzo del su- ocupa no es solamente como especifi ca
en el que entra la valoración que se consiguen trasmitir informaciones jeto por conseguir que su conocimiento sea Benito (1989), el metafísico, sino también
personal e incluso por la sesgadas (Entman, 1989); es una técnica objetivo, es decir, como adecuado al objeto se tendría que abordar desde una Teoría
opción que parece más de persuasión (Rosen, 1993), con la que el (...) es la auténtica actitud cognoscitiva del del Conocimiento o Gnoseología, pues
También
acertada” (Martín Alga- periodista consigue eludir sus responsabi- hombre cuando tiene una realidad externa esta rama de la fi losofía además de utilizar
debería rra: 1996, 123). lidades (Rosen, 1994); expresada en có- que conocer” (Desantes: 1976: 41). para su argumentación conceptos pura-
Canel y Sánchez– digos, la objetividad no consigue la infor- Por todas estas consideraciones y por- mente metafísicos, se encarga de estudiar
abordarse
Aranda (1999), en mación equilibrada a la que aspira (Canel, que coincido con Martínez Albertos (1993) las posibilidades del conocimiento huma-
desde una
un estudio que rea- 1997 y Semetkoy Canel, 1997). Se llega, en que el tema de la objetividad, no se pue- no y su relación con la realidad.
Teoría del
lizan sobre las per- en el fondo, a que la noticia, por muy fácti- de tratar simplemente desde un punto de Muñoz Torres (1995) afi rma con acier-
Conocimiento
cepciones que tienen ca que sea, implica un juicio, una interpre- vista deontológico, abogo por un enfoque to: “Uno de los grandes males que viene
los profesionales de tación. Y el periodista es como un narrador mixto del problema encuadrándolo desde aquejando tradicionalmente a la profesión
la comunicación sobre de historias: al contar la noticia transmite el ángulo de la teoría de la información y periodística es la precariedad de los su-
su papel en la sociedad, su punto de vista (Robe, 1989)” (Canel y desde una perspectiva fi losófi ca. puestos epistemológicos sobre los que se
señalan, tras un sondeo na- Sánchez–Aranda: 1999, 152-153). Me uno por ello a Benito (1989), Desan- desarrolla (...) en la literatura académica
cional realizado a 1.000 periodistas Llegados a este punto, creó necesario tes (1976) y Muñoz Torres, tres investiga- sobre los medios de comunicación, la ver-
españoles, lo siguiente: “Los periodistas establecer un marco teórico adecuado dores de los fenómenos informativos, que dad, la objetividad, la neutralidad, etc. son
aceptan cada vez más (los jóvenes se para estudiar la objetividad. Martínez Al- insisten en la necesidad de acudir a una tópicos recurrentes. Sin embargo, cuando
identifi can más con esta categoría que los bertos (1993) establece dos enfoques a perspectiva mixta entre fi losofía y Teoría se habla de la verdad, casi siempre se
mayores) la necesidad de poner los datos la hora de tratar el tema. Por una parte, de la Información, para estudiar adecua- hace desde el punto de vista de la deonto-
en su contexto; lo que signifi ca enfocarlos su primera aproximación la hace desde un damente el tema de la objetividad en el logía y no desde la epistemología” (Muñoz
adoptando un punto de vista. De hecho, enfoque deontológico o de moral profesio- periodismo. Torres: 1995,141).
son los periodistas jóvenes los que más nal: “Esta exigencia moral hacia la objetivi- Benito (1989) justifi ca este enfoque in- Por último, quiero resaltar el estudio de
discrepan de la máxima de la objetividad dad en realidad supone la obligación sub- terdisciplinar argumentando que “es claro Sánchez Bravo (1978) como otro intento in-
‘los hechos son sagrados, las opiniones jetiva de esforzarse en el estudio lo más que quien se plantee las posibilidades de terdisciplinar en el tema de la objetividad. En
libres’. Se observa, por tanto, una tenden- completo posible de todos los factores que que los contenidos informativos respon- su obra Objetividad en el discurso informati-
cia a distanciarse de la imagen del perio- concurren en el hecho que se transmite” dan a realidades objetivas, están mane- vo, trata de dar consistencia a la objetividad
dista como espejo de la realidad” (Canel y (Martínez Albertos: 1993, 60). El segundo jando cuestiones que caen de pleno dere- informativa basándola en dos pilares válidos
Sánchez–Aranda: 1999,168). enfoque al que alude es pluridisciplinar: “El cho dentro del campo de la fi losofía. Este como son la fenomenología y la hermenéuti-
En estos dos estudios, los periodistas enfoque moralista o deontológico resulta, peculiar campo del saber humano tiene un ca (Sánchez Bravo: 1978, 23).
manifi estan una preferencia hacia la infor- por tanto, insufi ciente si no viene respalda-
mación de hechos más que de opiniones, do por unas consideraciones de otro tipo
aunque matizan que en este tipo de infor- - fi losófi cas, sociológicas, jurídicas - que le
mación existe una valoración e interpre- presten una apoyatura técnica que permita
tación de los acontecimientos. Cosa que hacer trascender este asunto desde el pri-
además de ser inevitable, consideran que mitivo y tradicional campo de las intencio-
es un valor añadido y enriquecedor para la nes morales de los sujetos responsables a
información. un terreno más empírico” (Martínez Alber-
Canel y Sánchez-Aranda (1999), a su tos: 1993, 62).
vez, recogen de una forma sintética las La objetividad es siguiendo a Desantes
diferentes opiniones que han suscitado la actitud cognoscitiva y, la verdad es la
en el ámbito periodístico la concepción del adecuación o conformidad entre el enten-
principio de objetividad: “Desde fi nales de dimiento y el objeto. “Por tanto la objetivi-
los años 70, y principalmente durante las dad no sólo se remite al campo de la con-
dos últimas décadas de este siglo, tanto la ducta, no sólo es un deber moral (como
Revista Comunicación y Hombre · Número 4 · Año 2008
La objetividad: ¿Una cuestión deontológica? por Pilar Gimenez12 13
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