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Las plantas melíferas españolas según los escritores apícolas [The Spanish bee plants according to the beekeeping writers]

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RESUMEN: La mayor parte de los textos publicados sobre apicultura a lo largo de los tiempos, dedica siempre un apartado al estudio de la flora melífera. Aunque los textos suelen ser poco originales, en este artículo nos ocupamos de las obras que más atención prestan a esta cuestión. Además de los autores españoles, incluimos también obras latinas o traducidas al castellano que fueron muy difundidas, así como algunas pocas que citan plantas de las colonias españolas en América o Filipinas.

SUMMARY: Most of the texts published on beekeeping throughout the ages, always dedicates a section to the study of the beekeeping flora. Although the texts tend to be unoriginal, in this article we focus on the works that more attention give to this issue. In addition to the Spanish authors, we also include latin works or translated into spanish that were widespread, as well as a few which cite plants from the Spanish colonies in America or the Philippines.
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Flora Montiberica 53: 138-151 (18-XII-2012). ISSN: 1988-799X

LAS PLANTAS MELÍFERAS ESPAÑOLAS SEGÚN LOS
ESCRITORES APÍCOLAS


José María de JAIME LORÉN & Pablo de JAIME RUIZ

Universidad CEU Cardenal Herrera. Edif. Seminario, s/n. 46113-Moncada (Valencia)



RESUMEN: La mayor parte de los textos publicados sobre apicultura a lo largo
de los tiempos, dedica siempre un apartado al estudio de la flora melífera. Aunque
los textos suelen ser poco originales, en este artículo nos ocupamos de las obras que
más atención prestan a esta cuestión. Además de los autores españoles, incluimos
también obras latinas o traducidas al castellano que fueron muy difundidas, así como
algunas pocas que citan plantas de las colonias españolas en América o Filipinas.
Palabras clave: Flora apícola, Flora española, Historia de la apicultura, Pons Fábre-
gues, Pedro Herce, Gastón Bonnier, F.N. Howes, Georges de Layens.


SUMMARY: The Spanish bee plants according to the beekeeping writers. Most
of the texts published on beekeeping throughout the ages, always dedicates a section to
the study of the beekeeping flora. Although the texts tend to be unoriginal, in this
article we focus on the works that more attention give to this issue. In addition to the
Spanish authors, we also include latin works or translated into spanish that were wi-
despread, as well as a few which cite plants from the Spanish colonies in America or
the Philippines. Key words: Spanish bee flora, Beekeeping history, Pons Fábregues,
Pedro Herce, Gastón Bonnier, F.N. Howes, Georges de Layens.





cunstancias las abejas pueden llevar una INTRODUCCIÓN
carga de néctar mezclada con polen, si bien
estos acopios mezclados no superan el 3 % En nuestros estudios sobre la historia
de los viajes y corresponden a periodos en de la apicultura española, en cada una de
los que escasean las fuentes de polen y de las etapas históricas abordadas hemos
néctar. Aunque antiguamente se creía que dedicado siempre un apartado a la flora
una abeja rara vez visitaba más de una nectarífera. Es un tema que, tratado con
especie de fuente floral en el mismo día, mayor o menor extensión, suele aparecen
Sladen comprobó que en ciertas condicio-en todas las obras dedicadas a apicultura,
nes el cambio de una especie a otra a lo eso sí, con escasa originalidad. Hay que
largo del día no es del todo extraño. esperar a llegar al siglo XX para encon-
Estudios publicados en 1937 en Esta-trarnos con los primeros textos monográ-
dos Unidos mostraron la importancia de la ficos, libros o artículos, dedicados ínte-
abeja melífera como agente polinizador de gramente a estudiar este tema.
los prados de trébol, muy por delante de La constancia de la abeja melífera para
abejorros, mariposas y otros insectos. recoger sólo polen o néctar en sus viajes de
A su vez, experiencias practicadas en la acopio, ya era bien conocido en el pasado.
Escuela Agrícola de Utha llevadas a cabo Hoy sabemos que bajo determinadas cir-
138 J.M. de JAIME LORÉN & J. de JAIME GÓMEZ
por G.F. Knowlton y publicadas en 1947, España greco-romana
confirmaron el papel tan importante que
Conviene conocer de entrada la opi-juega la abeja en la polinización de la al-
nión de Aristóteles, el primer gran natu-falfa, debido a que con el movimiento de
ralista de todos los tiempos y cuya obra sus alas es capaz de liberar los estambres y
zoológica circuló en España en versión el pistilo que normalmente se encuentran
latina. El filósofo de Anazarbeo ya había encerrados en la quilla de la flor bajo ten-
observado que las abejas al recolectar el sión elástica, permitiendo así la fecunda-
néctar o el polen, visitan siempre flores ción y la posibilidad de formar semillas.
de la misma especie hasta que los agotan, El horticultor americano Rees recha-
aún cuando sobre la marcha encuentren zaba en 1910 mediante una experiencia
otras flores más ricas en estos productos. concluyente, el viejo estigma que pesaba
Por ello el polen tiene siempre un color sobre las abejas de estropear uvas y otros
uniforme por bloques de celdas de los frutos maduros, aunque un par de años
panales, según las distintas flores de antes Joel Gilfilan había exhibido en una
procedencia. exposición en Wilmington (EE UU) una
Los autores hispanorromanos conocen colmena de observación de tres pisos, dos
un elevado número de plantas cuyas flo-de ellos con panales y en el tercero un
res tienen secreción nectarífera, si bien durazno, una pera y un racimo de uvas
consideraban que las flores eran meros que permanecieron intactos todos los días
“depósitos del rocío del cielo” de donde a pesar de estar bien maduros.
1procedía la miel. Varrón menciona como En el presente artículo vamos a repa-
plantas nectaríferas al tomillo, romero, sar las aportaciones que sobre la flora
brezo, citiso, melisa, serpol, adormidera, apícola española han dejado los autores
haba, lenteja, guisante y esparceta. Re-colmeneros que más atención han pres-
comienda particularmente el citiso, pues tado a este tema, en cada una de las dife-
cree que es muy conveniente a las abejas rentes etapas históricas. En general suelen
enfermas, así como la del tomillo para la repetir casi todos las plantas que resultan
obtención de buena miel. más útiles para las abejas, lo mismo por
Para Virgilio, sin duda el autor que su poder nectarífero que por el polen o
con mayor belleza trató de las abejas, no por el propóleos que producen. Cierto que
todas las plantas son igualmente melífe-no sólo mencionan plantas silvestres,
ras. Por eso el poeta hace una larga lista pues no descuidan citar las cultivadas de
de las mismas a través del libro cuarto de mayor interés apícola.
2las Geórgicas , mencionando las siguien-Alguno a veces menciona la época de
tes: serpol, ajedrea, tomillo, madroño, la floración, para que el colmenero apro-
sauce, tilo, jacinto, lirio, verbena, ador-veche bien las floradas a lo largo del año
midera, pino, olmo, peral, ciruelo, laurel, u organice la trashumancia de sus colme-
sauce, toronjil, retama, azafrán, acanto, nas. Se trata de encontrar buen pasto en
3narciso y romero. El gaditano Columela primavera con las plantas de floración
se ocupa ampliamente de la flora melífe-más temprana, y luego en el verano lle-
ra, recomendando en primer lugar el to-varlas a las tierras altas con sus flores ya
más tardías. Por supuesto, todos autores
conocen bien las plantas que proporcio-
1 VARRÓN, M.T. (s. I-II a.C.) Rerum rusticarum, nan las mieles más aromáticas y valiosas,
3, 16. Ed. 1889, Lipsiae. que son las que más a menudo citan en 2
VIRGILIO, P. (s. I a.C.) Georgicas, 4, 200-204.
sus textos, a veces con denominaciones Ed. s.a., [¿1935?], Bergua.
3populares. COLUMELA, L.J.M. (s. I) Los doce libros de
Agricultura, 9, 4. Ed. 1959, Barcelona.
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millo como productor de la mejor miel, gano, tomillo, ajedrea, melisa, violeta, ca-
además cita orégano, mejorana, ajedrea, labaza, jacinto, narciso, haba, romero,
romero, citiso, laurel, carrasca y hiedra, hiedra y lirio. Entre los árboles la flor de
esta última buena productora de miel se- azufaifo, almendro, albérchigo, peral,
gún su opinión. Entre los árboles destaca encina, cedro, tilo y pino. De pasada des-
al azufaifo, almendro, peral y la mayor carta indirectamente la común creencia de
parte de los frutales. De la flora arbustiva que la miel es un rocío del cielo, cuando
silvestre recomienda la encina, cornica- dice que: “el jugo del tomillo proporciona
bra, lentisco y cedro. La peor miel la atri- miel de primera calidad, el serpol (tomillo
buye a la flor del tejo pues piensa que es sanjuanero) de segunda y el romero y aje-
5perjudicial, tampoco es buena la obtenida drea de tercera” .
de esparto y madroño.
En su Materia Médica, amplísima- Edad Media: España árabe
mente difundida durante la Edad Media y
El pueblo hispanoárabe a través de la el Renacimiento, Dioscórides rechaza la
obra de Abu Zacaría, considera como flo-miel que las abejas producen de la erica,
ra nectarífera más interesante de cara a la al paso que pondera la del toronjil, “que
obtención de miel las especies siguientes: algunos llaman melittaina por ser planta
haba, pepino suculento, adormidera, si-muy grata a las abejas (melita)”; aunque
simbrio (serpol), ócimo hortense o axenuz la del ajenjo produce una miel amarga,
(neguilla), peral silvestre, murta (arra-sirve para curar ciertas dolencias. El ci-
yán), almendro, emila (ajedrea agreste), tiso, dice en otro lugar, algunos lo plantan
ajedrea (mejor la blanca que la roja), gra-junto a las colmenas “como atractivo de
4 nado y rosal. En consecuencia los colme-las abejas” . Recordemos que este médico
nares deberán colocarse siempre que sea militar romano compuso su monumental
posible en las inmediaciones de este tipo obra recogiendo cuanta información obtu-
de plantas, debiendo de huir de las adel-vo acompañando a las legiones por His-
fas por las enfermedades que puede trans-pania, las Galias y muchos otros lugares
mitir a las abejas. De peor calidad melífe-de Europa y norte de África.
ra eran consideras las flores del alcaparro, Plinio es parco en la descripción de la
6vedegambre negro y ajenjo . flora de interés apícola, reseñando unas
pocas plantas de las aconsejadas por Co-
lumela. Se asombra sin embargo, en el Edad Media: España cristiana
capítulo 41 de su libro 21, de que apenas
Las fuentes escritas medievales ape-toquen las abejas la flor del olivo, y acon-
nas hacen referencia en España a los seja no tener colmenas en su proximidad;
asuntos apícolas. Las Etimologías de San mientras en el capítulo 9 del libro 11
Isidoro y poco más. Sin embargo, no fal-afirma que el olivo es favorable a la mul-
tan en los textos jurídicos de los abundan-tiplicación de los enjambres. Si bien
tes fueros que se establecen durante la ambas afirmaciones son perfectamente
Reconquista. Es el caso de Fernando IV compatibles pues aunque la flor del olivo
de Castilla que legisló muy a menudo a no es rica en néctar, su polen es afanosa-
favor de la Santa Hermandad de Colme-mente recogido por las abejas para au-
neros, entre otros motivos por facilitar la mentar la cría y facilitar la enjambrazón.
Por su parte Paladio aconseja para la
explotación de las abejas la flor de oré- 5
PALADIO, R.T. (s. IV d.C.) De Re Rustica, 1, 37.
Ed. 1898, Lipsiae.
4 6 DIOSCÓRIDES, P. (s. I) Materia médica, 2, nº 82. ABU ZACARÍA (s. XII) Libro de Agricultura,
Trad. Andrés Laguna, edic. 1621. 723, 771. Ed. 1802, traducción José Banqueri.
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creación de pequeñas poblaciones en los De igual modo Luis Méndez de To-
enormes despoblados entre Castilla y An- rres, recomienda la presencia de ruda en
dalucía. Por entonces, además, los montes las inmediaciones del colmenar al enten-
se presentaban llenos de maleza, con el der que repele “todas las savandijas pon-
9riesgo consiguiente de incendios de gra- zoñosas” . Por lo demás, y como sucede
ves consecuencias para los colmeneros, en otros apartados, este autor sigue casi al
tanto para la integridad de sus colmenas pie de la letra los criterios de Alonso de
como por la destrucción de la flora necta- Herrera, incluso cuando advierte que en
rífera. En este sentido, la Santa Herman- ausencia de flora en condiciones, las
dad el 4 de septiembre de era 1344 tomó abejas colectan un hámago amarillento y
medidas como prohibir encender fuego de amargo que luego deben eliminar pues
cualquier clase en los montes, salvo que carece de utilidad alguna.
se haga “después de la hora de nona e non De parecida opinión es el aragonés
7antes” . Jaime Gil en cuanto a las mejores flores
para la abeja, con el romero a la cabeza
de todas ya que da la mejor miel y cera, Renacimiento
como personalmente ha comprobado
Siguiendo las recomendaciones de los estrujando entre los dedos las cargas que
tratadistas clásicos a quienes sigue, Alon- las abejas traen de esta y otras plantas,
so de Herrera encomia sobre todo en su pues la más sólida y consistente es la del
Agricultura General las virtudes de las romero. Recomienda por otra parte ins-
flores del romero que dan una miel espe- talar los vasos en las proximidades de
sa, violeta, almendro −en las que labran espartales y salobrales, en cuyas flores y
con abundancia las abejas −, salvia, bo- pimpollos se depositan “rocíos” de los
rraja, tomillo, ajedrea, serpol, toronjil, que recogen las abejas “alguna poca
10espino, orégano, moradux, encina, fresno, miel” .
retama, hiedra, azufaifo, durazno, rosal,
vid, citiso −que cura de paso ciertas en- La apicultura en América hasta
fermedades de la abeja −, granado, pino, 1621
peral, manzano, cardillo, apio, etc. La flor
del olivo produce más cera que miel, y Se esmeran nuestros cronistas de In-
además es de mala calidad cuando pro- dias en llevar a sus textos cuanto de inte-
cede del boj, tejo, esparto, álamo negro, rés observan en el Nuevo Mundo. Así
alcaparra, enebro negro o ajenjo. Los destacaba Diego de Landa que tanto en
priscos dan miel que produce cámaras, y árboles como en hierbas, la península de
tampoco tiene buen sabor la del madroño. Yucatán ofrece gran variedad de flores
Por otra parte Herrera entiende que, caso que “dan abundantísimo mantenimiento a
de que falte la flora espontánea, es conve- las abejitas para su miel y cera”. Desta-
niente plantar en las inmediaciones del cando las flores de los ajenjos, albahaca,
colmenar árboles o cultivos que florezcan
cuando hay déficit de flor en las plantas
8silvestres .

7 9 Índice de los privilegios de la Santa Hermandad MÉNDEZ de TORRES, L. (1586) Tractado breue
Vieja de Toledo, fol. 119v. de la cultivación y cura de las colmenas, cap. 5, 8r-
8 ALONSO DE HERRERA, G. (1513) Obra de 10v. Alcalá de Henares.
10
Agricultura copilada de diversos autores … de GIL, J. (1621) Perfecta y curiosa declaración de
mandado del … Arzobispo de Toledo, libro 5, cap. los provechos grandes que dan las colmenas bien
2, 267-269. Alcalá de Henares. Ed. J.U. Martínez administradas, y Alabanzas de las Abejas, cap. 5,
Carreras, 1970, Madrid. 7r-9r. Zaragoza, 244 fol.
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tixzulá, azucenas, ixlaul, nicté, kom, do- ras, pero no a los árboles pues les quitan
11 12radilla, culantrillo y otras muchas . fuerza .
Aunque los cronistas la citan de pa-
sada, merece destacarse sobre todo la Ilustración
exuberancia de la flora melífera yucateca.
En esta etapa vuelven a interesarse los En los bosques se contaba con las flores
autores españoles por la apicultura, si del cedro, caoba, chechem (Rhus radi-
bien sus obras copian a menudo de los cans), balché (Lonchocarpus longistylus),
geopónicos franceses. Al tratar del em-bohom (Cordia gerascanthus), chakah
plazamiento del colmenar, Francisco de (Elaphrium simaruba). Entre las hierbas
la Torre y Ocón cita como flores melífe-o arbustos con flores susceptibles de ser
ras que no deben faltar en las inmediacio-aprovechadas por las abejas tenían el tah
nes al romero, tomillo, ajedrea, mejorana (Vigueira dentata), tzitizilché (Gymnopo-
y serpol, y otras más retrasadas como dium antigonoides), tanché (Croton fra-
mielga y escabiosa. Si en el verano de-gilis), stabentún (Turbina corymbosa).
caen las flores pueden sembrarse en las
inmediaciones matas de maíz, borraja, Barroco
buglosa o hisopillo. Para indicar las plan-
A la brillantez de la apicultura espa- tas que más provecho proporcionan a las
ñola renacentista que cuenta con autores abejas, deja un cuadro sinóptico muy cla-
de enorme prestigio, sigue la profunda ro que más tarde copiará Francisco More-
crisis que se inicia en el Barroco durante no. Es como sigue:
el cual no se publica ni un solo libro de “Yervas olorosas: Romero, Tomillo,
apicultura. Apenas conocemos de esta Orégano, Hysopo, Agedrea, Serpol o
etapa unos pocos manuscritos, como el Tomillo salsero, Salvia.
del asturiano Fr. Toribio de Pumarada, Buenas hortalizas: Rábano silvestre,
que propone un modelo de colmenar Hojas de nabo pequeño, Chicoria silves-
adaptado a las breñas asturianas conocido tre, Pimpinela, etc.
con el nombre de cortines, que son am- Flores: Espadañas, Alelíes, Violetas,
plias superficies cercadas con piedras Girasol encendido, Azucenas, Rosas,
superpuestas, sobre terrenos que conviene Amaranto, Albahaca, Azafrán, Amapolas,
estercolar para sembrar plantas melíferas Trébol, Mil en rama.
como “romeros, tomillos, toronjil, salvia, Árboles: Cyprés, Cedro, Palma, Pino,
ruda, poleo, hortelana, nielda, orégano, Terebinto, Yedra, Lentisco, Alberchigo,
13almoradux, corona de rey, violetas, arte- Melocotón, Peral, Mançano” .
misa, claveles, rossales, azucenas, pies- Francisco Moreno indica a su vez que
cos, guindos algunos, etc.” Fuera ya de la las abejas toman la cera directamente de
cerca pueden ponerse también plantones ciertas flores, especialmente de romero,
similares y sembrar trigo negro, pues tomillo, espliego y ajedrea. Lo mismo
florece muchas veces y las abejas aprove- sucede con la miel, siendo las plantas más
chan bien las flores “para su sustento y productoras Gapa, tomillo, romero y
fábrica”; conviene asimismo plantar al-
mendros, guindos, perales, manzanos,
12cerezos o pinos, además de arrimar al PUMARADA, FR. T. DE (1711-12) Arte general
de grangerías, cap. 4, 2. Manuscrito. cercado yedras, zepones, acebos y espine-
13 LIGER DE OXER, L. (1720):Economía general
de la casa de campo. Obra de agricultura muy útil,
traducida del francés por el Dr. D. Francisco de la
11 LANDA, D. DE (h. 1560) Relación de las cosas Torre y Ocón, 1, 297-298. 38+552+25 p. Madrid,
de Yucatán, 70. Ed. 1959, Á.M. Garibay, Méjico. Impr. J. de Ariztía. 6/588. Apicultura p. 167-311.
142
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14ajedrea . En diferentes capítulos señala deje a las propias abejas elegir libremente
16otras flores ricas en miel, y en el capítulo las plantas que más les convengan .
22 repite casi al pie de la letra el anterior Abunda el sacerdote asturiano José
cuadro de Torre y Ocón. Antonio Sampil, sobre la mala calidad de
José Antonio Valcárcel recomienda las mieles de brezo y boj. Sobre la flora
por su parte que en las proximidades del de su tierra comenta las ventajas melífe-
colmenar no falten sucesivamente las ras de las flores veraniegas de maizales y
17flores del almendro, violeta, ajedrea, to- castañares que tanto medran allí .
millo, espliego, serpol, maíz, mejorana, En las tierras de Medinaceli, Almazán
salvia, borraja, buglosa, hisopillo, oréga- y lindes aragoneses a donde se refiere
no y, ya más tardías, mielga, alfalfa, es- siempre José Rivas y Pérez, la mejor flor
cabiosa, además de las flores de los ár- para las colmenas es la del romero pues
boles productores de meleta. Pero se debe es temprana y da muy buena miel, se-
huir del beleño y cicuta por dar miel ve- guida según la floración del gayubo, los
nenosa; así como de la ruda, ajo, cebolla tomillos basto, salsero y fino, la mejorana
y puerro por darla de mal sabor; del sau- o almarabux y tomillo de blanca flor,
co, olmo, tilo, titimalo y lechetrezna por igualmente buenas para las abejas y para
dar flujo de vientre su miel; del eléboro, la producción de miel y cera; por esas
boj, tejo y avellano por perjudicar la la- fechas aunque no tan melíferas, asimismo
bor; y de la retama silvestre, madroño, ja- florecen manrubio fino, hierba balsa-
ra, brezo y de otras flores de mal olor por mina; más cereras que meleras son mel-
15producir mucho hámago . gón, gevanas o irbianas, aliaga, cambrón,
Según el abate Rozier las abejas que cabreruela, tormeruela, cenicillas y mal-
viven en las proximidades de las ciudades villas. Poco después ya da flores la salvia,
y se aficionan al “azúcar de los confite- que es mejor que la carrasca y viercol;
ros” pierden el tiempo, pues “el azúcar y por último medran ajedreas y espliegos
los xarabes de que se alimentan no pue- que producen miel muy blanca y fina,
den producir jamás la miel que esperamos mucho mejor que la que se obtiene de iba
de su trabajo quando van a hacer sus borde, espigón, escobas de amarguillo,
18cosechas al cáliz de las flores”. Pone en cordoncillo y llantén .
duda que haya plantas que den miel de Sobre la flora nectarífera cubana,
mala calidad o que perjudiquen a las abe- aconseja Tomás Romay plantar en las
jas, como indican ciertos autores, es el ca- inmediaciones del colmenar árboles de
so de cicuta, hierba mora, amapola, ma- envergadura con gran capacidad floral
tricaria, lechetrezna, eléboro, olmo, tilo, como cafeto, paraíso, granado, jazmín,
madroño, cornejo, ruda, beleño, etc. En naranjo o limonero, si bien también gus-
todo caso sugiere con buen criterio que se tan las abejas de las flores del dagame,
guamá, bibóna y guásima. No obstante
hay asimismo flores nocivas que dan miel

16
ROZIER, J. (h. 1800): De las abejas y colmenas.
El Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los
14
MORENO, F. (1747): Arte nuevo de aumentar párrocos, 1, 76.
17colmenas, reglas seguras para governar Avejas … SAMPIL LABIADES, J.A. (1798): Nuevo plan de
Reducido todo a méthodo fácil por el Doct. Don colmenas, 76-77. Madrid, Benito Cano, 11 h. 264 p.
18Diego de Torres y Villarroel …, 313-316.Madrid. RIVAS Y PÉREZ, J. (1807): Antorcha de
15
VALCÁRCEL, J.A. (1786): Agricultura general, colmeneros, o Tratado económico de abejas, en que
y gobierno de la casa de campo en que por extenso se enseña el mejor método de administrar los
se trata de todos los bienes del campo …, 7, 289. hornos, colmenas y jacientes, 17-23. Madrid,
Valencia, 10 t. Apicultura en t. 7, 233-407. 32+182 p.
143
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de mala calidad, como el rebienta-caba- Aunque ya había sido apuntada por
19llo, curamagüey y rompe saragüey . Darwin, Jovard y otros naturalistas, en
De Filipinas tenemos noticias a través 1898 el ruso Lindeman confirma experi-
de José García Armenteros, que aconseja mentalmente la enorme influencia de las
para fomentar allí la apicultura plantar en abejas en la polinización de muchas espe-
las inmediaciones del colmenar romero, cies de plantas. Por eso, cuando en 1900
tomillo, orégano, espliego y otras plantas Venancio Félix González, el Cura de las
silvestres europeas agradables a las abe- Abejas de Monzón de Campos (Palencia)
jas, sin pensar que muchas de estas espe- ponderaba en su obra Las Abejas el mé-
cies eran completamente desconocidas rito de estos insectos en la fecundación de
20para la flora filipina . plantas, trae a colación los experimentos
21 de Charles Darwin de esta forma :
“El célebre naturalista Darwin Romanticismo
repetidamente ha hecho notables ensayos
Tras la guerra de la Independencia y sobre la fecundación de las plantas por
el gobierno absolutista de Fernando VII, las abejas, y siempre le han dado los
apenas se publican en España libros apí- mismos resultados.
colas y los que aparecen son muy poco Sembraba enfrente de su colmenar
originales, sin aportar nada nuevo sobre colza y trébol blanco, y cuando estas
la flora nectarífera. plantas iban a echar flor, cubría un
cierto número de ellas con una gasa
Positivismo ligera, poniéndolas así al abrigo de la
acción de las abejas. Cuando el grano
Conocido es el caso ya citado por Je- estaba bien maduro, tomaba el mismo
nofonte 400 a.C cuando en Anabasis número de cápsulas de las plantas
describe la Retirada de los diez mil de las cubiertas por la gasa y de las que no
montañas próximas al Mar Negro. Pues habiéndolo sido, fueron visitadas por las
bien, en la traducción castellana de la abejas, y contaba los granos. La
obra de Amos Ives Root se habla también diferencia a favor de las plantas visitadas
de mieles venenosas producidas por las por las abejas resultaba, por término
abejas que toman el néctar de ciertas medio, de cincuenta a sesenta por ciento,
plantas en algunas regiones de Estados siendo, además, los granos de éstas
Unidos, como la hiedra venenosa y algu- mucho más gruesos que los de las plantas
nos laureles y rododendros. Al parecer tapadas con gasa.
estas mieles provocan al ser ingeridas Con el trébol se notaba asimismo otro
malestar agudo, vértigo y náuseas, posi- fenómeno notable. El fecundado por las
blemente, según opinión de C.L. Sams, a abejas era, invariablemente, mucho más
los narcóticos y otras sustancias que con- alto que el cubierto por la gasa; de lo que
tienen con capacidad de reducir la presión deducía Darwin que el mayor desarrollo
arterial. de la planta era debido a la succión cons-
tante de las abejas en las corolas, donde
se renueva sin cesar la miel, pues, si la
19
ROMAY CHACÓN, T. (1797) Discurso sobre
los obstáculos que han impedido progresen las
21colmenas en la isla de Cuba, y medios de FÉLIX GONZÁLEZ, V. (1900) Las abejas.
fomentarlas, 364. Ed. 1964, La Habana. Breves consideraciones acerca de sus productos
20
GARCÍA ARMENTEROS, J. (1795) Discurso directos y de la beneficiosa influencia que, con sus
sobre los medios eficaces de verificar la siembra del trabajos, ejercen en la fecundación de las plantas; y
añil, el plantío de moreras y la cría de abejas en algunas reflexiones en orden a la apicultura y sus
colmenas, 225r, 226r. Manuscrito. sistemas diversos, 38-39. Palencia.
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planta no es suficientemente explotada, apícola de España. Catálogo razonado
se congestiona y cesa su desarrollo. Lo de las plantas y árboles útiles o perjudi-
que confirma esta observación es, que si ciales a las abejas con sus nombres téc-
bien las dos plantas de trébol florecían al nicos, descripción, sitio en que habitan,
mismo tiempo, la explotada por las época y clase de su florescencia; su utili-
abejas continuaba creciendo, después de dad apícola, industrial, medicinal o agrí-
abiertas sus flores, y se estacionaba la no cola; nombres vulgares castellanos y
explotada”. particulares de otras regiones españolas,
En las Actas de la Sociedad Española presidido de una introducción explicativa
de Historia Natural de 1899, J.P. Soler de las cualidades melíferas de cada co-
informa de una observación realizada marca (Barcelona, 1904), que se publicó
posiblemente en Madrid, que muestra por la Administración de El Apicultor.
“la avidez con que las abejas acuden a Consta de 176 págs. en cuarto.
las flores del mesembriantemo que
alfombra nuestros jardines. En los de la
plaza de Aragón ha notado diariamente
en esta temporada, que al abrirse las
flores acuden a ellas bandadas de abejas,
hallándose apenas una flor en que no
chupe alguna de ellas el codiciado
néctar. Como el mesembriantemo es
planta que exige muy pocos cuidados,
podría ensayarse su cultivo en las
22cercanías de los colmenares” .

Siglo XX (1902-1975)

En esta etapa encontramos ya autores
que se ocupan de forma monográfica de
la flora apícola, de ahí que los estudiemos
de forma individualizada.

Miguel Pons Fábregues
Apicultor y publicista barcelonés for-
mado junto a Enrique de Mercader Be-
lloch y su revista El Colmenero Español,
del que durante años (1894-1903) fue su
De gran interés resulta el capítulo ini-principal redactor. Diferencias que surgen
cial de presentación “Al lector”, en el que entre ambos, motivará que Miguel Pons
destaca la gran ignorancia que los colme-se establezca por su cuenta sacando su
neros españoles tienen sobre las plantas propia revista El Apicultor (1904), y
melíferas cuando se salen de las más traduciendo además varios libros de api-
conocidas, así como de la necesidad de cultura.
divulgar las condiciones apícolas de las Pero sin duda el texto apícola más
regiones españolas. En este sentido importante de Miguel Pons es su Flora
muestra Pons gran perspicacia, al redactar
una obra de un tema importante sobre el
22
SOLER, J.P. (1899) [Preferencia de las abejas por que apenas hay nada publicado en Es-
las flores del mesembriantemo]. Actas Soc.
paña. Con idea de hacer la obra más útil Española Hist. Nat. 28: 158. Madrid.
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Flora Montiberica 53: 138-151 (18-XII-2012). ISSN: 1998-799X Las plantas melíferas españolas
- Muñoz, Adrián Antonio (Argamasilla, Ciu-para los apicultores, de cada planta melí-
dad Real) fera deja los diferentes nombres popula-
- Pardo Sastrón, José (Valdealgorfa, Teruel. res con los que se conoce en cada lugar.
Farmacéutico): Serie imperfecta de las plantas Como por otra parte es consciente de sus
aragonesas espontáneas (F. Loscos & J. Pardo)
limitaciones científicas en la materia, lo
- Peransi, Emilio: Serie imperfecta de las plantas
que hace es buscar primero una selecta aragonesas espontáneas (F. Loscos y J. Pardo)
bibliografía del tema y luego recabar - Romero Orta, Manuel (Castillejos, Huelva)
apoyos de colmeneros y botánicos. ero Ortiz, Manuel (Huéscar, Granada)
- Peransí de Pé, Emilio (Beceite, Teruel) Para todo ello concibió la idea de rea-
lizar una encuesta entre los apicultores de
Además de todos estos colaboradores, las diferentes provincias españolas. Los
Pons utilizó doce obras botánicas como resultados, como sucede a menudo en
bibliografía. La obra está estructurada en estos casos, fueron poco importantes al
cinco apartados que arrancan con una no-principio, pero con el tiempo logró reunir
ta Al lector, sigue la Introducción en la los datos, noticias y libros de un puñado
que se extiende sobre la importancia me-bastante significativo, cuyos nombres
lífera de España según las distintas regio-vamos a dejar por orden alfabético con el
nes en que puede considerarse dividida, título del libro o texto proporcionado.
para llegar a la parte verdaderamente sus-Veremos en la lista una interesante mez-
tancial sobre la Flora apícola de España colanza de apicultores y de botánicos.
espontánea y comúnmente cultivada. Ter-Son los siguientes, con la indicación de
mina con un Vocabulario castellano y bo-su origen y en algunos casos sus profe-
tánico de plantas contenidas en el libro, y siones:
el índice alfabético de las familias y de - Aguirre, José Gil de (Aizarna, Guipúzcoa.
los géneros. Párroco)
- Alemany, Antonio de (Madrid) En total se citan 652 especies botáni-
- Amézaga, Antonio María (Grases, Oviedo. cas de utilidad apícola en España. Por
Párroco) otra parte, además de los autores consul-
- Arráez, José Joaquín (Sevilla) tados que aparecen mencionados en la
- Barcina, Pío (Viso del Marqués, Ciudad Real) referencia bibliográfica, se cita única-
- Betegón, Luis (Junquera, Guadalajara)
mente a Carlos Linneo. - Bolín, Juan G. (Málaga)
Aunque nada se dice en los créditos, - Brugués, Casimiro: Anales Soc. Hist. Nat.
sabemos que Pons tradujo al castellano la (Estdios preliminares para la flora de la provincia
de Cáceres de M. Rivas Mateos, trabajos de la flora cuarta edición francesa de la obra de R.
andaluza de Paul, Medina y C. Pau, Flórula gadi- Hommell Apicultura, que lleva añadido
tana de Pérez Lara, Datos para la flora de Sevilla un capítulo final con una importante
de Barras) 23“Nota del traductor” , firmada en no-- Cadevall, Juan (Tarrasa, Barcelona): Flora
viembre de 1922, donde señala que “me del Vallés (Cadevall)
- Camprubí, Honorato (Pueyo, Huesca. O.S. B.) permitiré extractar algo de lo que dije en
- Carballo y Cid, Benigno (Cabanillas, Guada- la Introducción de mi Flora Apícola, pu-
lajara. Párroco) blicada en 1904, acerca de las varias re-
- Ferrer, Felipe (Benifayó, Valencia) giones en que consideré podía dividirse
- Garayalde, Martín (Ataún, Guipúzcoa) España en lo que dice relación con el
- Lila Micó, Vicente (Valencia)
cultivo de las abejas”.
- López, Luis Ramón (Paradela, Lugo): Con-

tribución a la flora de Galicia (B. Merino)
- Mateos, Fermín de (Roa, Burgos)
23- Milián, Agustín (Valencia) PONS, M. (1924): Nota del traductor. En
- Molina, Esteban (Villanueva de Alcardete, HOMMELL, R. (1924): Apicultura, 505-511.
Toledo. Párroco) Barcelona, 527 p.
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Georges de Layens y Gastón Bonnier vincas, de las labiadas, de las escrofula-
Naturalistas franceses que son autores riáceas y de las siemprevivas.- Nectarios
de un Curso completo de apicultura. (Cul- de las escabiosas y de las compuestas.-
tivo de las abejas), cuya 2ª edición fran- Resumen
cesa fue traducida al castellano (Barcelo- - Capítulo XXII. Producción melífera de
na, 1904). La presencia de un botánico las plantas: Cómo sale el néctar del necta-
como Gastón Bonnier, cuyas Claves de la rio.- Variación de la potencia melífera
flora francesa manejamos en las clases de durante el día.- Variación de la potencia
Botánica de nuestros estudios universita- melífera según las circunstancias meteo-
rios, hace que sea la primera obra apícola rológicas.- Variación de la potencia melí-
española en la que se hace un detenido fera con la cantidad de agua que se en-
estudio técnico del néctar y de la pro- cuentra en la tierra o en el aire.- Varia-
ducción melífera de las plantas. Estos son ciones de la potencia melífera con la
los enunciados de los apartados: composición del terreno.- Variación de la
- Capítulo XXI. El néctar y los nectarios: potencia melífera con el clima.- Mielada
Nectarios.- Azúcares contenidos en los y ligamaza.- Distribución de las abejas
nectarios.- El néctar contiene mucha más sobre las plantas melíferas.- Resumen.
agua que la miel.- La miel no tiene la
Pedro Herce misma composición que el néctar.-
Ingeniero agrónomo y profesor de la
Escuela de Apicultura, publicó Apicul-
tura, conocimientos fundamentales (Ma-
drid, 1933), con 247 páginas. En nuestra
opinión el mayor mérito de esta obra
radica en el estudio medio-ambiental que
realiza, comenzando por el suelo y el
clima, con la correspondiente clasifica-
ción de los que existen en España y, es-
pecialmente, la descripción de las princi-
pales plantas melíferas que brotan en
nuestros montes. Basada en el Compen-
dio de la Flora Española del catedrático
de Botánica Blas Lázaro Ibiza, describe
hasta 260 especies pertenecientes a 50
familias diferentes. Todo ello con sus
nombres botánicos y las correspondientes
sinonimias populares. Todas estas cir-
cunstancias, lo mismo que su análisis de
la producción de néctar de estas plantas,
muestran que nos encontramos con un
ingeniero agrónomo que conoce muy bien
la materia botánica y sabe adaptarla al
terreno apícola.
- Nectarios fuera de la flor.- Nectarios de En el seno de la Sección de Publica-
capuchina, de eléboro, de castaño.- Nec- ciones, prensa y propaganda del Ministe-
tarios de reseda, de violeta, de albérchigo rio de Agricultura, con una bella portada
y de las leguminosas.- Nectarios de las a colores, Pedro Herce publicó Flora y
crucíferas, de las anémonas, de los brezos regiones melíferas de España (Madrid,
y del alforfón.- Nectarios de las vincaper- ¿1941?), de 76 páginas. Tal como indica
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