En el bosque
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En el bosque , livre ebook

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Description

Cuando Cameron rescata a una bebita abandonada en el bosque, todos dicen que es un milagro, un golpe de suerte que diera la casualidad de que él estuviera ahí paseando en bici por ese sendero y escuchara el llanto de la criatura. Pero Cameron tiene un secreto: no fue sólo suerte. Estuvo ahí porque su hermana gemela Katie le suplicó que fuera. ¿Sabía Katie de la niña? ¿Estaría encubriendo a alguien? Al principio, Cameron sólo quiere algunas respuestas...pero cuando finalmente averigua la verdad, tiene que decidir qué hacer con ella.




When Cameron rescues a baby abandoned in the woods, everyone says it is a miracle. A stroke of luck that he just happened to be there, riding his bike along that trail, and heard the baby's cry. But Cameron has a secret: It wasn't just luck. He was there because his twin sister Katie begged him to go. Did Katie know about the baby? Is she covering for someone? At first Cameron just wants some answers but once he knows the truth he has to decide what to do with it.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 01 mai 2012
Nombre de lectures 4
EAN13 9781459801868
Langue Español

Informations légales : prix de location à la page 0,0070€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

En el bosque
Robin Stevenson
Traducido por Eva Quintana Crelis

ORCA BOOK PUBLISHERS
Para mi abuela, Mormor, con amor.
D.R. 2009 Robin Stevenson
Derechos reservados. Prohibida la reproducci n o transmisi n total o parcial de esta obra por cualquier medio o m todo, o en cualquier forma electr nica o mec nica, incluso fotocopia o sistema para recuperar informaci n, conocido o por conocerse, sin permiso escrito del editor.
Catalogaci n para publicaci n de la Biblioteca y Archivos Canad
Stevenson, Robin, 1968- [In the woods. Spanish] En el bosque [electronic resource] / Robin Stevenson. (Orca soundings)
Translation of: In the woods. Electronic monographs in PDF and EPUB formats. Issued also in print format.
ISBN 978-1-4598-0185-1 ( PDF ).-- ISBN 978-1-4598-0186-8 ( EPUB )
I. Title. II. Title: In the woods. Spanish. III. Series: Orca soundings (Online) PS 8637. T 487I56518 2012 A C 813 .6 C 2011-907854-6
Publicado originalmente en los Estados Unidos, 2012 N mero de control de la Biblioteca del Congreso: 2011943737
Sinopsis: Cuando Cameron encuentra un beb abandonado en el bosque, trata de descubrir si su hermana podr a ser la madre.

La editorial Orca Book Publishers est comprometida con la preservaci n del medio ambiente y ha impreso este libro en papel certificado por el Consejo para la Administraci n Forestal .
Orca Book Publishers agradece el apoyo para sus programas editoriales prove do por los siguientes organismos: el Gobierno de Canad a trav s de Fondo Canadiense del Libro y el Consejo Canadiense de las Artes, y la Provincia de Columbia Brit nica a trav s del Consejo de las Artes de Columbia Brit nica y el Cr dito Fiscal para la Publicaci n de Libros.
Imagen de portada de Getty Images ORCA BOOK PUBLISHERS ORCA BOOK PUBLISHERS PO B OX 5626, Stn. B PO B OX 468 Victoria, BC Canada Custer, WA USA V 8 R 6 S 4 98240-0468
www.orcabook.com Impreso y encuadernado en Canad .
15 14 13 12 4 3 2 1
Lista de contenido
Cap tulo uno
Cap tulo dos
Cap tulo tres
Cap tulo cuatro
Cap tulo cinco
Cap tulo seis
Cap tulo siete
Cap tulo ocho
Cap tulo nueve
Cap tulo diez
Cap tulo once
Cap tulo doce
Cap tulo trece
Cap tulo catorce
Cap tulo quince
Cap tulo diecis is
Cap tulo uno
Cuando suena el tel fono, estoy en la sala viendo la tv.
- Bueno?
Trato de sonar muy despreocupado por las dudas de que sea esa chica de mi escuela, Audrey, porque la verdad es que me tiene loco. Adem s, resulta que justo hoy me pidi mi n mero de tel fono. S , claro, s lo porque no le qued otra que ser mi compa era para un proyecto de ciencias sociales, pero de todas formas
- Cameron? Soy Katie.
No es Audrey. Es mi hermana. Mi hermana melliza, aunque en general a la gente le cuesta mucho creerlo.
-Mam no ha llegado -le digo, dej ndome caer en el sof .
-Ya s . Quer a hablar contigo.
Conmigo? Desde cu ndo Katie quiere hablar conmigo, sin que nadie la obligue?
-Mira -le digo-, la verdad es que medio estoy esperando una llamada.
-Ah. Bueno, est bien. Este entonces supongo que mejor no te molesto m s.
Estoy a punto de colgar, pero algo me detiene. Algo en su voz.
- D nde est s? -le pregunto-. Est todo bien?
Hago una mueca. En el universo de Katie, lo nico malo que puede pasar es sacar una A menos en lugar de una A o ganar el segundo lugar en una competencia de nataci n en lugar de llegar primera. Mi hermana es la Srta. Talentosa y Superdotada. La Srta. Triunfo Seguro.
Katie lanza una risa rara y sin gracia.
-Estoy bien.
Me enderezo en el asiento.
-No suenas muy bien -le digo. Hay un largo silencio y me empiezo a poner nervioso-. Katie? Sigues ah ? Qu pasa?
-Es s lo que
Puedo o r que respira muy hondo, casi como si le costara trabajo. Otro silencio m s. Estoy a punto de decir algo cuando ella se aclara la garganta y habla con voz casi normal.
-Necesito que hagas algo por m , est bien?
- Qu ?
-Este te acuerdas del sendero alrededor del lago?
-Claro -respondo. Algunos chicos de la escuela pasan el rato por ah , pero yo no he ido en siglos. No desde el verano pasado. En agosto fui con unos chicos del equipo de futbol, tomamos cerveza, comimos hamburguesas a la parrilla y nadamos en el lago-. Qu tiene?
- Podr as ir?
- C mo? Ahora?
Cuando ramos ni os, bamos a menudo de d a de campo con mam y con Brian el pervertido, pero no creo que vayamos a hacer ahora un paseo nost lgico por el pasado. Jam s hablamos de ese periodo. Adem s, Katie y yo no pasamos tiempo juntos. No es que no nos caigamos bien; es s lo que somos muy diferentes.
-S . Ahora.
- Por qu ? -le pregunto.
Hay un largo silencio, como si no se le hubiera ocurrido que yo pudiera pedirle una raz n.
-De todas formas, no puedo -le digo-. No tengo auto, recuerdas?
-Ll vate el de mam .
Lanzo un resoplido.
-Eso s que saldr a bien.
El a o pasado choqu . No fue mi culpa, el otro conductor fren de golpe justo frente a m , pero mam gru algo acerca de la distancia segura entre los autom viles, como si eso fuera posible en el tr fico de hora pico. Me dijo que ten a prohibido usar su auto. Es una peste. Claro que ese tipo de cosas nunca le pasan a Katie. Ella tiene permiso de usar el auto de mam cuando quiera.
Aunque claro que no lo necesita. Mam le compr un auto hace un par de meses. Y a m ? A m me dio una bici nueva.
-Cameron -dice con voz impaciente-, por favor.
-Mam se llev el auto al trabajo, as que no podr a hacerlo aunque quisiera. Y no es el caso. Adem s, cu l es el problema? Qu est pasando en el lago?
-Podr as ir en tu bici -dice Katie-. No es tan lejos.
Lanzo otro bufido. Es una buena media hora en bicicleta, como m nimo, y eso si vas r pido.
- Cameron?
-Aj -digo. Hay algo muy raro en todo esto. Katie no es de las chicas que se inventan dramas y misterios enormes por cualquier cosa. En general es s per sensata. Tal vez le ha dado una especie de crisis psic tica por estudiar demasiado-. Dime por qu y puede ser que lo considere -le digo. O tal vez no. Audrey podr a llamarme. Podr a estar tratando de llamar en este mismo instante. Me levanto y echo un vistazo por la ventana-. Est empezando a llover.
- En serio? -dice Katie con la voz entrecortada. Suena como si estuviera a punto de llorar-. Oh, Dios m o por favor? Cameron, te prometo que nunca m s te voy a pedir que hagas nada. Jam s. Har as esto por m ?
Miro al otro lado de la habitaci n y me encuentro con mi reflejo en el espejo del pasillo. No s por qu , pero estoy asintiendo con la cabeza. Tal parece que una parte de m ya ha decidido hacer esta locura por ella. Pues bueno. De todas formas no me har a mal un poco de ejercicio y adem s tengo una bici de monta a nueva que apenas he usado.
-Est bien, est bien. Ir .
-No se lo cuentes a nadie -me dice.
Despu s cuelga y me quedo pregunt ndome qu es exactamente lo que acept hacer.
Cap tulo dos
Garabateo una nota para mam : Sal a dar una vuelta en bici. Regreso antes de las seis . Es mayo y no hace tanto fr o, pero cuando andas en bici y est lloviendo, te puedes helar. Tengo puesta una camiseta y un su ter ligero debajo de mi chaqueta para ciclismo, pero olvid ponerme guantes. Para cuando llego a la autopista, mis dedos est n congelados y pr cticamente se han pegado al manubrio. Condenada Katie , pienso. Ni siquiera s qu es lo que se supone que debo hacer cuando llegue al lago: darle la vuelta y volver a casa? No puedo creer que haya aceptado hacer esto.
El viento sopla con fuerza por la autopista, contra m . Bajo la cabeza y pedaleo m s r pido. Es la historia de mi vida: siempre tengo el viento en mi contra, pero a Katie siempre la empuja desde atr s. Mientras que ella se saca las mejores notas y aplica a varias univer-sidades para el oto o, a m me va mal en casi todas las materias. Los maestros, asesores y asistentes de ense anza lo llaman un problema de aprendizaje . Yo lo llamo ser un desastre.
Un cami n pasa zumbando a mi lado y levanta una s bana de agua sucia que me da a m . Le hago un gesto grosero con la mano al chofer. Condenada Katie , pienso de nuevo. Me duelen los dedos por el fr o. Tengo ganas de darme la vuelta y volver a casa, pero por alguna raz n (terque-dad, tal vez, o curiosidad) no lo hago. Tomo la salida hacia el lago y pienso en las veces que vinimos cuando ramos ni os. Est bamos en cuarto grado. Fue un a o despu s de que mam y pap se separaran; mam estaba saliendo entonces con Brian el pervertido. En aquel tiempo claro que no lo llam bamos as . Fue su primer novio despu s del divorcio. Mam dijo que en parte se enamor de l porque era simplemente genial con nosotros. Ja y m s ja.
No es que alguna vez haya intentado hacerme algo a m .
Entro al estacionamiento vac o y me deslizo hasta detenerme. El auto de Katie no est aqu . Me encorvo un poco y me pregunto de nuevo qu es exactamente lo que Katie espera que haga ahora.
Aunque Brian el pervertido sali de nuestras vidas hace a os, todav a pienso en l cada vez que vengo al lago o paso en bici por donde l viv a. Aunque yo s lo era un ni o en aquella poca, me siento un poco culpable por no haber sabido lo que le estaba haciendo a Katie. Finalmente Katie se lo cont a una amiga de la escuela que se lo dijo a su mam ; la mam llam a servicios sociales y todo se destap . Al principio mam no lo cre a. En realidad nunca acus a Katie de mentir o de arruinarle la vida, pero as es como se lo tom Katie. Todos tuvimos que ir al psic logo y Brian el pervertido se fue. De alguna manera todo se difumin y la vida volvi a la normalidad.
Es muy raro que Katie me haya pedido que viniera. No creo que ella haya vuelto aq

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