El Boxer
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Description

Hay quienes lo consideran el perro más bello y quienes no lo aprecian por su típica expresión enfurruñada. Pero si en algo coinciden todos es que, en cuanto a simpatía, carácter y aptitudes, el boxer tiene pocos rivales.
El lector encontrará en esta obra un capítulo dedicado a la elección del cachorro de boxer, a la elección del sexo y a la valoración del carácter antes de la compra.
El problema de la adaptación a la familia: un cambio brusco para el pequeño boxer que deberemos intentar que sea lo más suave posible.
El aprendizaje de las primeras normas, hechas de órdenes y prohibiciones, pero sobre todo de juegos; los primeros paseos y el inicio del adiestramiento.
Y muchos otros aspectos: alimentación, salud, higiene, belleza y reproducción.
Esta guía tiene su propio carácter que el lector encontrará especialmente agradable: cada comentario nace de una imagen fotográfica, a partir de la cual se desarrolla de forma fácil, comprensible y precisa.
Un libro guía con muchas ilustraciones que se anticipa a todas las preguntas y que ofrece las mejores respuestas.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 22 octobre 2018
Nombre de lectures 0
EAN13 9781644615591
Langue Español
Poids de l'ouvrage 14 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0015€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

Valeria Rossi



EL BOXER





EDITORIAL DE VECCHI
A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
ADVERTENCIA
Este libro es sólo una guía introductoria de la raza. Para criar un perro es necesario conocer a fondo su temperamento y tener nociones generales de psicología y comportamiento animal, que no están contenidas en la presente obra. Se advierte que si se orienta mal a un perro, este puede ser peligroso.
Por otra parte se recuerda que, lógicamente, sólo un profesional acreditado puede adiestrar a un perro y que cualquier intento de hacerlo por cuenta propia constituye un grave error. Es obvio que bajo ningún concepto debe permitirse que los niños jueguen con un perro si el propietario no está presente.
Agradecemos la disponibilidad mostrada en la realización del reportaje fotográfico al criadero «Del Rolanus» de Roberto Crosa, via C. Battisti 25 - Rondissone, Turín, Italia.
Texto de la segunda parte de Florence Desachy.
Traducción de Gustau Raluy Bruguera.
Diseño gráfico de la cubierta de Design 3.
Fotografías de Paola Visintini, Lanceau/Cogis; Monnier/Cogis; Hermeline/Cogis y Gehlhar/Cogis.
Dibujos de Alberto Marengoni.
© Editorial De Vecchi, S. A. 2018
© [2018] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64461-559-1
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Índice
Introducción
Descubrir Y Conocer Al Perro
El Cachorro
El Perro Joven
El Boxer Ideal
Alimentación Y Salud
Gestación Y Parto
El Boxer En Familia
El Boxer Como Perro De Utilidad
El Estándar Y Los Consejos Del Veterinario
El Estándar
Los Consejos Del Veterinario
Historia Del Boxer
Cinofilia Oficial
Direcciones De Interés
Bibliografía
INTRODUCCIÓN
O precioso o muy feo: no caben términos medios.
A quien le gusta el boxer, le gusta sin reservas y cree que es la raza más bella de todas. A quien no le gusta su aspecto, en el mejor de los casos dirá que quizás era un perro mediocre... antes de que se diera de bruces contra una pared.
El boxer vivió un largo periodo de consolidación como raza de elite, reservada a un restringido grupo de aficionados. Sin embargo, con el paso del tiempo ha dejado de ser una rareza. Su aspecto, que tanta sensación causaba en los albores de la raza, ha pasado a ser bastante común: la gente se ha acostumbrado a verlo y a considerarlo un perro como los demás, y no un extraño producto de la selección. Poco a poco todo el mundo ha dejado de mirar con extrañeza su hocico chato y ha empezado a valorar sus cualidades y su carácter. Y ha descubierto que es un perro diferente a todos los demás.

Los orígenes
El boxer fue reconocido oficialmente en 1895.
Sus orígenes son remotos. Como todos los molosoides, el boxer desciende del moloso tibetano, un perro extinguido.
Es probable que del moloso tibetano evolucionara originariamente hacia dos familias caninas: una de talla gigante, de pelo largo, y otra de talla mediana, de pelo corto. Se tiene constancia de que en los territorios germanos existían molosoides de talla mediana desde los tiempos de los celtas. Este tipo de perros dio origen a tres estirpes diferentes:
—   perros pesados y macizos, parecidos al mastín napolitano actual;
—   perros de altura notable, parecidos al dogo actual;
—   perros de talla mediana pero ágiles, de hocico corto y cabeza maciza.
Este último tipo fue el que tuvo más éxito en los países germánicos, hasta el punto que se subdividió en razas según el lugar de procedencia y la función a la que se destinaba:
—   bullenbeisser (mordedor de toros);
—   baerenbeisser (mordedor de osos);
—   brabanter (perro de Brabante, región belga);
—   danziger (perro de Dantzig, ciudad polaca).
Es probable que el bullenbeisser fuera el progenitor del boxer, como parecen demostrar las descripciones y las ilustraciones que se conocen.
El motivo por el cual disponemos de tantas descripciones no es ciertamente muy halagüeño. En efecto, el bullenbeisser más famoso, de nombre Thyras , pertenecía al célebre bandido Mathias Klostermaier, y fue descrito en las actas correspondientes a su juicio.
Hay que decir, en descargo del perro, que su carácter fue elogiado en varias ocasiones (no así el de su dueño). De él se dice que era «fiero, leal y muy valiente», y las leyendas cuentan que salvó la vida de Klostermaier en más de una ocasión.
El bullenbeisser era un auténtico perro de defensa para los carniceros y los cerveceros de la época, que lo utilizaban como guardia de seguridad cuando iban al mercado.
Pero la progresiva sustitución de los carromatos por medios de transporte más evolucionados casi estuvo a punto de causar la extinción de la raza.
Los pocos supervivientes, abandonados a su propia suerte, sin estar sujetos ni tan siquiera a una primitiva forma de selección, empezaron a cruzarse con perros de otros tipos, menos corpulentos y más pequeños y, por otro lado, empezaron a mostrar más agresividad.
A finales del siglo XIX , el bullenbeisser originario había desaparecido prácticamente. Pero tres cinófilos de la época decidieron reconstruirlo cruzando los pocos ejemplares que quedaban (que habían degenerado bastante) con bulldog ingleses, que en aquellos tiempos eran más altos y esbeltos que en la actualidad, y ya tenían el carácter tranquilo y equilibrado que se les conoce hoy en día.
De estos experimentos nació Flocki , el primer ejemplar inscrito en el libro de cría de la nueva raza.
Los tres cinófilos (Roberth, Konig y Hapner) alcanzaron el objetivo que se habían propuesto, y en 1902 se elaboró el primer estándar oficial del boxer.


■ EL NOMBRE BOXER
No se sabe con exactitud en qué momento surgió este nombre. Las primeras indicaciones se remontan a la época en que la raza había degenerado y corría peligro de extinción. Fue entonces cuando los alemanes, al haber dejado de identificar el glorioso bullenbeisser con los perros pequeños y gruñones que acompañaban y escoltaban a los pocos carros que quedaban en circulación, empezaron a llamarlos bierhunde (perro de los cerveceros) o bierboxer (púgil de los cerveceros). Con toda certeza, este último apelativo está directamente relacionado con la cara de boxeador típica de los molosoides: el hocico corto y aplastado recuerda un rostro humano con la nariz rota, como es típico de los boxeadores. Es probable que al principio el nombre fuera burlesco, más un intento de ridiculizar que de definir una raza.
Sin embargo, el concepto cuajó, hasta el punto que hizo fracasar el intento del criador Philip Stockmaun, que abogó por sustituir el término inglés boxer por el alemán kampfer , que también significa «púgil». En cualquier caso, el hecho de que haya prevalecido el nombre inglés, en el fondo, tiene muy poca importancia.
DESCUBRIR Y CONOCER AL PERRO
EL CACHORRO

El cachorro de boxer tiene una de las caras más graciosas del mundo: el pequeño hocico chato, las orejas desproporcionadas, la mirada increíblemente dulce. Resulta difícil imaginarlo en su papel de futuro perro de defensa, valeroso y temerario. Y es prácticamente imposible negárselo.
Pero, cuidado: el boxer es un perro difícil de criar y es muy importante comprarlo en el lugar adecuado.
Si buscamos:
Un perro de compañía, que a la vez sea capaz de defendernos en caso de necesidad, no necesitamos un campeón de belleza; nos bastará un perro típico, sano y equilibrado, sin problemas de carácter. Un buen criadero es el mejor lugar para encontrarlo, aunque con un poco de suerte también podemos encontrar un particular o una tienda de animales que dispongan de una camada. Naturalmente el boxer tiene que ser un boxer, es decir, lo que en cinofilia se define como un perro «típico». Los privados y los comerciantes no siempre son cinófilos expertos, y no podrán darnos garantías en este sentido. Una solución es ir con un experto a ver la camada y que nos ayude a elegir el cachorro. El veterinario es el más indicado para evaluar la salud y el carácter de los cachorros, pero no esperemos que sepa juzgar la belleza de un perro.
Un perro de exposición o un perro para participar en pruebas de trabajo, es imprescindible tratar con un buen criador; los criadores son los únicos que efectúan una elección escrupulosa basándose en las características físicas y psíquicas de sus perros. Es fundamental que el criadero esté reconocido por la RSCFRCE (Real Sociedad Central de Fomento de las Razas Caninas en España). Muchos autodenominados criadores en realidad no ofrecen ninguna garantía. Para evitar riesgos se puede solicitar información, en la delegación de la RSCFRCE o en el club de la raza.
¿Con o sin pedigrí?
Mucha gente cree que si no se tiene interés por las exposiciones se puede comprar un perro sin pedigrí, ahorrándose de esta manera un dinero. Sin embargo, conviene realizar al respecto algunas consideraciones.
•   El pedigrí no identifica a un perro de calidad, sino a un perro de pura raza. Un boxer sin documentación (aunque parezca bellísimo) no puede ser definido «boxer», y no podrá participar en ninguna exposición oficial, ni en pruebas de trabajo.
•   Un boxer sin pedigrí tendrá serias dificultades para encontrar una pareja para la reproducción. Los propietarios de perros de pura raza nunca permiten que se apareen con ejemplares sin pedigrí, porque los cachorros tampoco podrían tenerlo (contrariamente a lo que algunos creen, no basta con que uno de los progenitores tenga pedigrí) y perderían el valor comercial.
•   Cuando alguien quiere un boxer es porque le gustan las características de la raza (de no ser así podría optar por otro perro); entonces, no se puede estar seguro de encontrar tales características en un ejemplar que carezca de pedigrí, que no habrá sido objeto de un proceso de selección orientado a mantener y mejorar sus cualidades.
¿Y si lo queremos un poco más mayor?
El cachorro no es la única elección posible, aunque suele ser la más frecuente por varios motivos, más o menos fundamentados. Si queremos seguir el desarrollo del perro desde el primer hasta el último instante de vida, disfrutar de sus primeros descubrimientos, «moldear» su carácter a nuestro ritmo de vida, no dudemos en optar por un cachorro. En cambio, si tenemos problemas de tiempo, si nos horroriza la posibilidad de que el perro haga pipí en la alfombra y si nos resignamos a quedarnos con un cachorro porque creemos que nos querrá más que un animal joven o un adulto, estamos muy equivocados. Un perro joven de cinco o seis meses se encariña con su amo exactamente igual que un cachorro de dos meses; la única diferencia es que necesitará unos días más. El perro joven necesitará un par de semanas, el adulto quizá más, especialmente si tenía buena relación con el antiguo propietario, pero el resultado final será siempre el mismo: un perro que nos querrá con todo su corazón y será totalmente fiel.
El boxer es un perro que se adapta con bastante facilidad, especialmente si hasta los nueve o diez meses ha vivido en un criadero y, por tanto, no ha instaurado una relación demasiado estrecha, de «perro único» con su propietario.
Si creemos que un cachorro plantea demasiados problemas, podemos consultar la tabla de esta página, en donde se analizan las ventajas y los inconvenientes del cachorro y del adulto.


PERRO JOVEN (CUATRO-DOCE MESES)


Ventajas
El físico y el carácter todavía se pueden moldear, y nos ahorraremos muchas dificultades «de orden práctico». El perro joven ya no defeca en casa (o aprende muy rápidamente a no hacerlo); ha cambiado ya los dientes y por lo tanto ya no roe las cosas indiscriminadamente; normalmente conoce las órdenes básicas como «ven» y «no»
Si tiene más de cinco meses, por medio de una radiografía podremos saber el grado de riesgo de displasia de la cadera
Un experto puede valorar con una aproximación del 80 % sus posibilidades de éxito como perro de exposición o de trabajo

Inconvenientes
Nos tendrá muy ocupados (aunque menos que el cachorro)
Ocasionará menos desperfectos, aunque serán mayores

Depende...
Estará influenciado por la educación y el trato recibidos anteriormente; esto puede ser positivo si la relación había sido buena, pero será un verdadero desastre en caso contrario
Si el ejemplar es muy bello y se le detecta una marcada aptitud para el trabajo, su precio será más elevado que el de un cachorro. Sin embargo, a veces se puede encontrar algún cachorro al que se le hayan cerrado las puertas de la fama por un detalle ínfimo (por ejemplo la falta de un premolar o un prognatismo insuficiente). Estos defectos penalizarían en una exposición, pero no suponen ningún problema para quien desea un amigo o un guardián

ADULTO (MÁS DE DOCE MESES)


Ventajas
Si queremos un ejemplar de exposición o si queremos participar en pruebas de trabajo, el adulto nos ofrecerá garantías y no simplemente esperanzas
Podrá utilizarse inmediatamente como reproductor
Exigirá menos tiempo, menos cuidados y menos atenciones que un cachorro o un perro joven (y en consecuencia será menos costoso)
Sabremos con certeza si es displásico o no
Correrá menos riesgos que el cachorro y que el perro joven en el ámbito higiénico y sanitario

Inconvenientes
Vivirá menos tiempo con nosotros
Los posibles comportamientos indeseados (por ejemplo agresividad contra los niños o contra los animales) estarán muy arraigados y serán muy difíciles de corregir

Depende...
El perro que ya ha obtenido buenos resultados o títulos (en exposiciones de belleza y/o pruebas de trabajo) es siempre muy caro; pero si queremos un perro «normal», podremos obtenerlo a muy bajo precio o incluso gratis. Los criadores muchas veces están encantados cuando alguien les brinda la oportunidad de quedarse con uno de sus ejemplares maduros, que ya no puede ser utilizado con fines deportivos o comerciales, pero que todavía está en condiciones de proporcionar mucho amor y satisfacciones a la familia que se haga cargo de él.

LA ELECCIÓN DEL CACHORRO
Una decisión racional
Una camada de boxer es irresistible, pero nuestra decisión ha de ser racional. Si nos encontramos en un buen criadero, dejaremos que nos aconsejen, según el tipo de perro que busquemos. Si se trata de la camada producida por un particular, nos aseguraremos de que los cachorros estén sanos y tengan buen carácter.


LA CABEZA DEL CACHORRO

1. Los ojos del cachorro han de ser alegres, vivaces y sobre todo deberán estar limpios. La secreción lagrimal abundante es siempre un mal indicio: si la secreción es líquida puede ser síntoma de una irritación (conjuntivitis), y si está seca (legaña) es más alarmante porque puede ser un síntoma de moquillo. Atención: aunque sólo uno de los cachorros presente síntomas de enfermedad infecciosa grave, no basta con descartar aquel ejemplar. Probablemente la infección se habrá contagiado al resto de la camada, y aquel perro en concreto (quizá por ser el más débil) es simplemente el primero en manifestar los síntomas.
2. El interior de las orejas ha de estar limpio y no debe emanar olor alguno. El mal olor puede deberse a la presencia de ácaros (otitis parasitaria)
3. Las mucosas han de estar bien pigmentadas (negras); hasta los dos meses la pigmentación puede ser incompleta. No es preocupante la presencia de alguna manchita rosada en el cachorro de muy corta edad; sin embargo, si persiste pasados los dos meses, se convierte en un defecto.
El cachorro no tiene la dentadura definitiva, sino la de leche, y por tanto no se puede adivinar si será completa. En cambio, se puede apreciar si el cierre presenta un prognatismo correcto



■ TIPOS DE CIERRE
A diferencia de la mayor parte de razas, la dentadura del boxer ha de presentar prognatismo, es decir, que el maxilar inferior tiene que sobrepasar el superior.

1. prognatismo; 2. mordida en tijera; 3. mordida en tenaza; 4. bragnatismo

EL CUERPO DEL CACHORRO

1. El abdomen tenso o hinchado puede ser síntoma de parásitos intestinales. Tengamos en cuenta, no obstante, que después de comer todos los cachorros tienen el vientre tenso e hinchado. Si es este el caso, habrá que observarlo nuevamente pasadas unas horas. La piel del vientre es lisa y rosada, sin pústulas ni enrojecimientos
2. El pelo del cachorro es suave, brillante y prácticamente inodoro. La presencia de una o dos pulgas no debe ser motivo de alarma, puesto que es prácticamente imposible eliminar todas las pulgas de una camada, especialmente en un criadero. En cambio, una infestación de mayor entidad puede causar graves problemas de salud (anemia) y, en cualquier caso, es un claro indicio de mala gestión del criadero.
3. La zona perianal debe verse limpia. Las manchas amarillentas en el orificio anal indican la existencia de diarrea, y por tanto de problemas intestinales o también la presencia de parásitos.
4. Al cumplir los dos meses el cachorro macho ha de tener los testículos completamente descendidos en el escroto. No siempre son bien visibles, pero se pueden notar con la palpación. La falta de un testículo (monorquidia) o de ambos (criptorquidia) es un problema hereditario que excluye el perro de las exposiciones y de la reproducción; por consiguiente, ante esta circunstancia pospondremos la compra. Quizá la situación se normalice en cuestión de días, pero si no es así se aconseja desestimar la compra del animal. Además de ser una tara hereditaria puede conllevar problemas. En efecto, el testículo retenido dentro del abdomen recibe un calor excesivo, y puede degenerar en tumor, por lo cual ha de ser extirpado
El carácter
Para el boxer las jerarquías no son demasiado importantes (véase « Neotenia y relaciones con el hombre »), lo que significa que la finalidad de los juegos de los cachorros es más la diversión que la atribución de papeles precisos. Si un cachorro tiende a mandar a todos los demás podemos estar seguros de que tendrá un carácter muy fuerte, incluso demasiado. Por el contrario, el cachorro que permanece en un rincón y que no juega con los hermanitos podría tener problemas de carácter, aunque a esta edad lo más probable es que el pequeño boxer no se encuentre bien.

La elección del color
Además de los problemas que ya de por sí conlleva la elección de un cachorro, habrá que añadir el del color: en realidad no hay ninguna diferencia, ni morfológica ni de carácter, entre los ejemplares de ambos colores. El cachorro leonado parece menos llenito sólo por un efecto óptico. Asimismo, es totalmente falso que los atigrados sean más agresivos.



■ ¿MACHO O HEMBRA?
Acerca del sexo circulan muchas creencias infundadas. Antes de decidir si queremos un macho o una hembra, debemos recordar que:
Es cierto que generalmente la hembra es más dulce y dócil que el macho, aunque las diferencias individuales a menudo desmienten las estadísticas. El trato cariñoso, la docilidad y la obediencia dependen más de la habilidad del dueño que de las características innatas del perro. En cualquier caso, el factor sexo puede influir como mucho en un cinco por ciento.
No es cierto que la hembra deba tener obligatoriamente una camada.
En el caso del boxer, la diferencia de talla, corpulencia y sustancia puede hacer que la hembra sea más adecuada para vivir en un apartamento, y además babea bastante menos que el macho, aunque no debemos hacernos demasiadas ilusiones.
Es cierto que la hembra tiene dos periodos de celo al año y que pierde una cierta cantidad de sangre (este inconveniente puede paliarse con unas braguitas higiénicas); también es cierto que mientras le dura el celo atraerá a los perros del vecindario. Pero no es difícil contener los ardores de los pretendientes: normalmente basta con una severa regañina. El apareamiento requiere tiempo, libertad y una serie de preliminares: nunca se ha dado el caso de que un macho haya montado a una hembra mientras el dueño la llevaba a pasear de la correa.
No es cierto que la hembra se escape de casa cuando está en celo: no le hace falta, porque siempre es la montaña la que va a Mahoma. En cambio, sí es verdad el caso contrario: es posible que el macho se escape si percibe el olor de una hembra en celo (y en determinados casos llega a percibirlo a kilómetros de distancia).
No es cierto que el macho sea mejor guardián que la hembra. El macho defiende el territorio, pero la hembra defiende la guarida en donde vive o podría vivir su camada (aunque no haya tenido ninguna). El resultado es que ella defiende valerosamente la casa del dueño, y en muchos casos se muestra más atenta y aguerrida que el macho.
No es cierto que el macho represente una buena inversión económica. Es verdad que algunos sementales cobran importantes sumas por las montas, pero son muy pocos. La mayor parte de propietarios de machos se ven obligados a rogar a amigos, parientes y conocidos para conseguir que su perro realice por lo menos una monta en la vida. Por el contrario, una hembra mediocre podrá producir una camada al año, y si el dueño se conforma con una cifra módica podrá venderla sin grandes problemas. Con una hembra no se hará rico, pero podrá contar con una entrada asegurada; en cambio, es muy difícil ganar dinero con las montas de un macho.

■ LA CHARLA CON EL CRIADOR

Conseguir el perro idóneo significa encontrar uno que se ajuste a nuestras necesidades. Para empezar, explicaremos al criador para qué queremos el perro (exposiciones, defensa, compañía, etc.); le describiremos minuciosamente la casa en donde vivimos y el jardín, si tenemos; le hablaremos de los miembros de la familia, describiendo el carácter de cada uno y su estilo de vida. Todas estas informaciones son indispensables para ayudarle a que nos encuentre el cachorro ideal.
Por nuestra parte, solicitaremos siempre que nos muestren la madre de los cachorros. Es posible que el padre no viva allí; entonces pediremos que nos enseñen alguna fotografía suya o preferiblemente un vídeo. Nos fijaremos en las características estéticas, en el carácter y en el estado de salud de la hembra; lógicamente al concluir la lactancia no está en la mejor forma, pero tampoco tiene que haberse quedado esquelética: una madre excesivamente debilitada criará cachorros débiles.
Si buscamos un perro de trabajo o de exposición, pediremos que nos dejen ver los resultados obtenidos por los padres en ambos campos (para ello se consulta el Libro de Calificaciones).
Otro aspecto sobre el que tenemos que informarnos es el grado de displasia de cadera de los padres. Ser hijo de padres no displásicos no es garantía de normalidad de la cadera del cachorro, pero, sin embargo, ser hijo de displásicos (aunque sea en grado leve) aumenta enormemente las posibilidades de displasia.
Lo mismo puede decirse de las características psicofísicas: el hijo de dos perros magníficos no será forzosamente un perro magnífico, pero el hijo de dos perros mediocres será casi con toda seguridad un perro mediocre. Las excepciones a la regla son poquísimas.
Cuando ya hayamos elegido el cachorro, pediremos al criador que nos dé un poco de comida de la que haya utilizado hasta entonces para alimentarlo y que nos deje pasar un trapo o una pequeña manta por el interior del canil en donde ha vivido el cachorro. De este modo podremos llevarnos a casa un olor que resulta familiar al perro y que nos será de gran ayuda para la primera noche.

■ EL CERTIFICADO SANITARIO
La persona que nos venda el cachorro deberá entregarnos el certificado sanitario y de vacunación con las correspondientes etiquetas de vacunaciones, las fechas de las revacunaciones y de las desparasitaciones.
La primera despara sitación contra los ascárides (lombrices redondas muy frecuentes en los cachorros) normalmente se realiza a los 20 días, seguida de dos o tres repeticiones quincenales. La primera vacuna se pone a los 45-50 días (antes no serviría de nada, porque el cachorro tiene ya la protección de los anticuerpos maternos) y se repite al cabo de dos semanas, en tanto que las revacunaciones son anuales.
Actualmente en los criaderos se utilizan vacunas polivalentes, aunque algún veterinario todavía emplea vacunas diferentes para cada enfermedad.
Importante: hasta que el ciclo de vacunas no se haya completado, el cachorro no debería salir de casa y no debería tener contacto con perros extraños (a no ser que sean animales que conozcamos bien, y que sepamos con certeza que están sanos y vacunados).

EL TEST DE CAMPBELL
Este test tan conocido no sirve de mucho para el boxer, porque no es una raza fuertemente jerárquica (véase « Neotenia y relaciones con el hombre »), pero puede darnos igualmente informaciones bastante fiables sobre el carácter futuro del cachorro, y por tanto merece la pena efectuarlo.
Debe ser realizado, cuando el cachorro tiene entre seis y ocho semanas de vida, por una persona que el animal no conozca (por ejemplo el futuro comprador), en un espacio nuevo para él y que no le ofrezca posibilidades de distraerse (por ejemplo en un cercado). Mientras dure el test no hay que hablar nunca al cachorro, ni tampoco acariciarlo. Previamente habremos preparado una tabla como la de la página siguiente para marcar las respuestas de los distintos miembros de la camada.

El test se divide en cinco fases:
1. Atracción social. Apenas hayamos entrado en el recinto, nos alejaremos del cachorro en la dirección opuesta a la que hemos llegado, nos agacharemos y daremos una palmada para llamar su atención, sin pronunciar su nombre.


2. Facilidad para el seguimiento. Partiendo de un punto próximo al cachorro, nos alejaremos de él a un paso normal, sin hacer nada que pueda incitarle a ir detrás nuestro.


3. Respuesta a la obligación. Nos arrodillaremos, colocaremos el cachorro boca arriba y lo mantendremos en esta posición (sujetándolo suavemente por el pecho con una mano) durante unos treinta segundos.


4. Dominio social. Nos agacharemos para acariciar tranquilamente al cachorro, empezando por la cabeza y avanzando hacia el cuello y el lomo.


5. Consentimiento a ser levantado. Nos agacharemos, sujetaremos al cachorro por debajo de la barriga con los dedos entrelazados y lo levantaremos a un palmo del suelo durante unos treinta segundos.



■ TEST DE CAMPBELL
FICHA DE CLASIFICACIONES
Prueba y comportamiento obtenido
A
B
C
D
E
F
Atracción social






Viene rápidamente - cola alta - salta encima - nos muerde las manos
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Viene rápidamente - c ola alta - nos rasca las manos con las patas
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Viene rápidamente - cola baja
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Viene indeciso - cola baja
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ms
ms
ms
ms
No viene de ninguna manera
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Facilidad para el seguimiento






Sigue inmediatamente - cola alta - se pone entre los pies - muerde los pies
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md
Sigue rápido - cola alta - se pone entre los pies
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d
d
d
Sigue inmediatamente - cola baja
s
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s
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Sigue indeciso - cola baja
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ms
ms
ms
No sigue o se va en otra dirección
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i
i
i
i
Respuesta a la obligación






Se revuelve violentamente - forcejea - muerde
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Se revuelve - forcejea
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Se revuelve - se calma
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No se revuelve - lame las manos
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