EL cavalier King Charles spaniel
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Description

El cavalier King Charles spaniel siempre fue la raza favorita de reyes y príncipes, que no dudaron en posar para los pintores en compañía de sus fieles compañeros. Hoy en día este perro es un animal muy buscado por su estilo y carácter equilibrado.
Gracias a esta obra usted podrá conocer todo lo que debe saber sobre esta raza con el fin de proporcionar a su perro todo aquello que necesita para vivir sano y feliz:
— estándar de la raza, carácter y aptitudes;
— educación, alimentación, cuidados y mantenimiento;
— preparación para las exposiciones caninas.
Una obra con la que descubrirá un perro sociable y con una capacidad de adaptación extraordinaria.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 22 octobre 2018
Nombre de lectures 1
EAN13 9781644615720
Langue Español
Poids de l'ouvrage 3 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0300€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

Christian Limouzy



EL CAVALIER
KING CHARLES
SPANIEL





EDITORIAL DE VECCHI
A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
ADVERTENCIA
Este libro es sólo una guía introductoria de la raza. Para criar un perro es necesario conocer a fondo su temperamento y tener nociones generales de psicología y comportamiento animal, que no están contenidas en la presente obra. Se advierte que si se orienta mal a un perro, este puede ser peligroso.
Por otra parte se recuerda que, lógicamente, sólo un profesional acreditado puede adiestrar a un perro y que cualquier intento de hacerlo por cuenta propia constituye un grave error. Es obvio que bajo ningún concepto debe permitirse que los niños jueguen con un perro si el propietario no está presente.
El autor agradece la amable colaboración y la ayuda brindada por los criadores, los propietarios, el señor Métans —presidente del club de los spaniels enanos ingleses—, los señores Dobigny y Guyomard, y también la señorita Collin, que me han ayudado con mucho entusiasmo a la realización de este libro.
Colección dirigida por Florence Desachy.
Traducción de Gustau Raluy Bruguera.
Fotografías de la cubierta: en primer plano , Léonie de la Closerie Sandwill (cría, propiedad y fotografía de Dominique Hubert); arriba , Oxbow des Jardins de Longchamp ( Loukoum des Arnuettes x Just a Nutcracker , propiedad y fotografía de Malecot)
© Editorial De Vecchi, S. A. 2018
© [2018] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64461-572-0
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Índice
Prólogo
Introducción
Historia
El King Charles
El cavalier King Charles spaniel
Estándar del cavalier King Charles spaniel
Aspecto general
Características
Temperamento
Cabeza y cráneo
Ojos
Orejas
Mandíbulas
Cuello
Tren delantero
Cuerpo
Tren posterior
Pies
Cola
Movimiento
Pelo
Color
Peso
Defectos
Carácter del cavalier King Charles spaniel
Un perro equilibrado
Un compañero de juego muy apreciado
Un animal pequeño
Un sibarita
La compra
Un poco de reflexión
Comprar con inteligencia
Formalidades de la venta
El test de Campbell
Valoración de los resultados
Educación
Los principios de una buena educación
Los viajes
Perro de agility
Características del agility
La iniciación
Alimentación
Los elementos nutritivos que debe contener la ración diaria de comida
Las diferentes maneras de alimentar al perro
La alimentación del cachorro
Salud e higiene
La higiene
Patologías específicas
Las enfermedades infecciosas
Los accidentes
Reproducción
El macho
La monta
La gestación
El parto
Los cruces de color
Reglamento internacional de cría de la FCI
El cavalier King Charles spaniel en las exposiciones
La preparación del perro
Inscripción en la exposición
Las clases
Un día de exposición
Prólogo
El cavalier King Charles spaniel, este pequeño y popular spaniel inglés, es, junto con su primo el King Charles spaniel, un auténtico aristócrata.
Se dio a conocer en Francia a finales de los años sesenta. Con su talante afectuoso, este animal ha sabido ganarse el favor del público francés. Su carácter equilibrado lo convierte en un perro de compañía ideal. Además, este simpático y cariñoso animal es un compañero de juegos idóneo para los niños, con quienes congenia perfectamente. Al no ser miedoso ni agresivo, posee una capacidad de adaptación extraordinaria.
No me queda más que desear que este texto sea del agrado de los lectores y expresar mi reconocimiento a Christian Limouzy por el interés con que ha tratado esta maravillosa raza.
J EAN -C LAUDE M ÉTANS
Presidente del Club de los spaniels enanos ingleses (King Charles spaniel y cavalier King Charles spaniel)
Introducción
Aunque no fue reconocida hasta 1928, esta raza tiene orígenes muy antiguos. Durante un largo periodo fue el perro preferido por la nobleza, y actualmente es un animal muy buscado por su belleza, su elegancia y su comportamiento.
Posee un carácter excepcional, amable, afectuoso, sociable. Además, es un magnífico compañero de juegos para los niños. Su capacidad de adaptación es proverbial. Es un perro de salón que, si la ocasión lo requiere, hace gala de una extraordinaria resistencia al caminar. No es tozudo y posee una inteligencia brillante.
Gracias a su constitución robusta, no presenta ningún problema particular de alimentación o de salud. Por otro lado, el manto no requiere unos cuidados especialmente laboriosos.
El cavalier King Charles es un perro de compañía idóneo que hará las maravillas de todos los aficionados a los perros, y en concreto a los spaniels enanos.
Historia
La historia del cavalier King Charles spaniel está muy vinculada a la de su pariente cercano, el King Charles, que fue compañero de príncipes a lo largo de los cuatro últimos siglos.
Ambos pertenecen a la raza de los spaniels enanos ingleses.


Cavalier King Charles de finales de los cuarenta. (Fotografía de los archivos de la Sociedad Central Canina de Francia)

ORIGEN DE LOS SPANIELS ENANOS
Los spaniels de talla pequeña son casi tan antiguos como los de talla grande. Todo parece indicar que fueron introducidos en Inglaterra durante la Edad Media.
Según algunos autores, su tierra de procedencia sería España. En esta línea, el cinólogo inglés Hugh Dalziel afirmaba, aunque no sin reservas, que «el spaniel proviene de España: todos los autores coinciden en esta afirmación. A primera vista, su nombre parecería confirmar esta opinión. Sin embargo, cuando se trata de aportar pruebas que lo demuestren, basadas en hechos históricos, me parece que existe una cierta confusión».
En el polo opuesto, J. Dhers rechaza esta teoría: «En España no hay ni jamás ha habido spaniels. Espaigne, Espagnol, Espaigneux, la tentación era demasiado fuerte. El parecido entre los nombres era cómodo y explicaba bastantes cosas. Así, durante el periodo medieval, copistas y plagiarios transmitieron esta suposición a la posteridad».
Otros consideran que el King Charles proviene de pequeños epagneuls asiáticos, procedentes del Tíbet y de la China, y que el duque de Malborough habría llevado el blenheim a Inglaterra en una de sus campañas por Europa.
Las teorías son totalmente diferentes, y resulta difícil tener la certeza de que una de ellas es la válida. Y, aunque el célebre Gaston Phébus afirmaba en el siglo XIV que «el Espaignolz se llamó así porque este temple viene de España, pese a que haya habido también en otro país», ningún texto histórico demuestra la existencia de perros de este tipo en territorio español en ninguna época.
Otra posibilidad bastante verosímil es que los navegantes españoles hubieran traído de Asia perros de talla pequeña, que fueron llamados epagneuls en razón de la nacionalidad de estos grandes viajeros. El debate sigue abierto.
LOS SPANIELS ENANOS EN LA LITERATURA Y EN EL CINE
En El caballero de casa roja, Alejandro Dumas escribe que el pequeño epagneul que consolaba de sus penas a María Antonieta durante su cautiverio en el templo fue muerto a palos por el horrible Simón —el carcelero de su hijo Luis XVII— cuando esta fue ejecutada.
Los aficionados al cine antiguo pueden admirar los preciosos ejemplares de King Charles del rey Carlos II de Inglaterra, personaje que interpreta el actor británico Georges Sanders, en la película de Otto Preminger Forever Amber , con Linda Darnell.
Estos perros, a los que también se llamaba toy spaniels o carpet spaniels , no presentaban ningún tipo de homogeneidad entre ellos.
Unos tenían el hocico más achatado que otros, unos tenían el pelo raso y otros rizado, la talla era mediana o muy pequeña.
Por otro lado, el origen oscuro de estos spaniels siempre ha suscitado algunas controversias entre los especialistas.


Grabado en el que se representan spaniels enanos. Arriba, un blenheim de tipo nuevo, The Earl, propiedad de J. W. Berrie; a la izquierda, un blenheim del tipo antiguo, Spot , propiedad de Julius; a la derecha, un King Charles, Young Jumbo , de Forder (DR)

LOS SPANIELS ENANOS Y LA PINTURA
Los spaniels enanos, que los ingleses también denominan toy spaniels o carpet spaniels , en muchas ocasiones han servido de modelo a pintores, y aparecen en retratos oficiales de personajes, cuadros de costumbres, obras temáticas, etc.
A principios del siglo XVI , Le Titien representa a la hija de Roberto Strozzi con un blenheim. Un poco más tarde, en 1554, Antonio Moro pinta a la reina María Estuardo y su marido Felipe de España acompañados de dos spaniels enanos. Esta obra, propiedad del duque de Bedford, se conserva actualmente en Woburn Abbey.
A principios del siglo XVII , Van Dijk inmortaliza a Carlos I de Inglaterra y a su familia con un toy spaniel. Otra obra de este pintor representa a los hijos del rey en compañía de un spaniel enano. Esta obra está expuesta en el Louvre.
La hija de Carlos I, Enriqueta Ana Estuardo —Enriqueta de Inglaterra—, que contrajo matrimonio con el hermano de Luis XIV, Felipe de Orleans, en 1661 y que murió misteriosamente (es célebre su oración fúnebre: «La señora se está muriendo, la señora ha muerto», pronunciada por Bossuet), aparece representada frecuentemente con sus preciosos spaniels en las rodillas. En un cuadro de gran belleza de Mignard, conservado en el museo del castillo de Versalles, aparece vestida de cortesana con uno de sus perros en brazos (un spaniel diminuto de tipo blenheim, con el cráneo plano y los ojos oscuros), que había llevado a Francia.
Unos años más tarde, el pintor De Troy representa a la segunda esposa del duque de Orleans, la princesa Palatine, con quien se casó en el año 1671, con un spaniel enano.
En el siglo siguiente, los toy spaniels siguieron estando de moda entre soberanos y cortesanos.
El pintor suizo Louis Auguste Brun pintó en 1783 a la reina María Antonieta montando un espléndido caballo que llevaba los arreos de la guardia noble húngara en la corte de Austria, con un pequeño spaniel marrón y blanco corriendo a su lado. Este cuadro se conserva en el museo del castillo de Versalles.
Martin de Meytens, pintor oficial en la corte de Austria, representó a la emperatriz María Teresa y al emperador Francisco I, padres de María Antonieta, en compañía de todos sus hijos. En este retrato de la familia del emperador aparecen en primer plano dos spaniels enanos jugando. Esta obra también está expuesta en el museo del palacio de Versalles.
En la famosa obra de Van Loo La taza de chocolate , la joven princesa de Lamballe, personaje central de esta obra, que representa al duque de Penthièvre y a su familia, da un terrón de azúcar a un spaniel enano.
Un grabado de la misma época representa al duque de Orleans, al futuro Felipe Égalité, con su familia y un pequeño spaniel jugando a los pies de sus amos.
Todas estas obras demuestran que la nobleza europea quiso ser inmortalizada junto a sus fieles compañeros.
En obras menos formales, también se puede encontrar la imagen de estos diminutos perros. Por ejemplo, en el cuadro Ulises y Nausica (1619) del pintor Pieter Lastman, se ve un pequeño spaniel blanco y marrón en medio de diferentes personajes de este episodio del célebre poema de Homero. Asimismo, en un fresco del Palazzo Labia de Venecia que lleva por título Banquete de Antonio y de Cleopatra (1717) de Giambattista Tiepolo, un spaniel parece maravillado ante los fastos preparados por la reina egipcia para recibir al general romano.
En general, los pintores del siglo XVIII utilizan a menudo estos animales en sus obras. Watteau en el Peregrinaje a Citerea ; Greuze en sus retratos, como el de un niño jugando con su perro (1769), que forma parte de una colección privada británica, o el de Madame de Porcin, conservado en el museo de Angers; Schall en La Sorpresa , en donde un perro pequeño vela por la tranquilidad de los amantes sorprendidos (colección Godillot, París). A estos ejemplos podríamos añadir una lista de obras que sirven para constatar la popularidad de estos perros. Por otro lado, tampoco podemos olvidar a los grandes pintores ingleses: Hogarth en Casamiento a la moda (1743), conservado en la National Gallery de Londres, y Thomas Gainsborough.
El King Charles
La historia de este spaniel está vinculada a la historia de Europa a partir del siglo XVI , puesto que este pequeño animal fue compañero, a veces incluso hasta la muerte, de los grandes personajes de la época.
Enrique IV, rey de Inglaterra, declaró que en la corte sólo se tolerarían «unos pequeños spaniels para las damas». Un poco más tarde, en 1570, el doctor Caius, médico personal de Isabel I, hija de Enrique VIII, escribía en un tratado en latín titulado De Canibus Britannicus que los «toy spaniels» eran «los consoladores» de las cortesanas, ya que colocándolos sobre su vientre, les daban calor y, a veces, les calmaban los dolores de vientre o de estómago.
Lord Burghley, que recibió el encargo de la reina Isabel I de relatar la ejecución de su rival María Estuardo en Fotheringay en 1587, cuenta que junto a sus restos mortales se encontró un pequeño spaniel negro y blanco, acurrucado en el refajo, que era de tela roja, para que no se viera la sangre: «[...] uno de los verdugos, al sacarle las jarreteras, vio a su perrito que trepaba por la ropa, y hubo que sacarlo por la fuerza; luego, el animal no quiso alejarse del cadáver y se tumbó entre la cabeza y los hombros de la muerta. Estaba lleno de sangre y tuvo que ser lavado, puesto que todo lo que había sido manchado con sangre de la reina tenía que ser quemado o lavado...».
En el siglo XVII , Carlos I, rey de Inglaterra, de Escocia y de Irlanda, fue acompañado hasta la muerte por su fiel spaniel. Rogue , como se le conocía en toda la corte, le siguió en su huida al castillo de Carisbrooke en la isla de Wight, en 1648, y posteriormente, cuando fue llevado a Whitehall, en 1649, para ser ejecutado. Después de la muerte del rey, un miembro de los «cabezas redondas», los parlamentarios que se oponían a los partidarios del rey —llamados «cavaliers»—, mostró el perro a la masa de gente a cambio de dinero. Nunca más se supo de la suerte del animal.
Según algunos cronistas de la época, el hijo del rey difunto, que ocupó el trono de Inglaterra, de Escocia y de Irlanda en 1660 con el nombre de Carlos II, fue quien dio notoriedad, quizá en un grado excesivo, a este pequeño spaniel.
En efecto, el rey Carlos tenía auténtica pasión por sus perros, que le acompañaban a todas partes. Tenían permiso para entrar en el Parlamento y circulaban por la morada de los soberanos sin ningún problema. Podían acceder a la habitación de los monarcas, y cuando una hembra daba a luz, podía quedarse con los cachorros en las estancias privadas. Whitehall se había convertido en un lugar «repugnante y maloliente», explica un cortesano de la época. Pese a todo, el soberano hizo votar una ley que autorizaba la presencia de spaniels en los jardines reales y en todos los lugares públicos de Londres.
El famoso Samuel Pepys (1633-1703), memorialista y autor de un interesante Diario que describe la vida londinense de la época, critica vivamente la afición del rey por la raza canina: «Todo lo que veo me confirma la necedad del rey, que juega con sus perros continuamente y no se preocupa en absoluto por los deberes de su cargo». Al morir Carlos II, John Evelyn constataba lo siguiente: «Al rey le gustaba que sus pequeños spaniels le siguieran constantemente y se acostaran en su habitación, en donde muchas veces dejaba que las hembras dieran a luz y amamantaran a los cachorros».


Pimprenelle des Mirkalines, campeona de Francia, campeona internacional. (Cría y fotografía de Chevallereau)


Un joven cavalier King Charles spaniel del afijo du Val Poutrel . (Cría y fotografía de Langenskiold)
La nobleza, imitando los gustos personales del rey, experimentó una pasión excesiva por estos pequeños animales. Tanto fue así que algunos personajes no dudaron en poner anuncios cuando uno de sus pequeños canes se extraviaba o era objeto de robo. En la London Gazette de octubre de 1667 podía leerse el texto siguiente: «Perdido en Dean’s Yard, Westminster, el 25 de octubre, un spaniel blanco con la cabeza negra, las cejas rojas y una mancha negra en el tercio posterior. Pertenece a su alteza el príncipe Ruperto. Quien lo devuelva al príncipe Ruperto, Lodgings, Stone Gallery en Whitehall, será recompensado».
La hermana del rey, Enriqueta Ana Estuardo, duquesa de Orleans por su matrimonio con el hermano de Luis XIV, hizo gala de la misma pasión que su hermano por los toy spaniels. Cuando se trasladó a Francia, llevó consigo todo el «zoológico», e hizo preparar en los jardines de las Tullerías y de Saint-Cloud unos «espacios» adaptados para que pudieran vivir en las mejores condiciones.
El sucesor de Carlos II, su hermano Jaime II, también «sufrió» la misma pasión por los perros. Se cuenta que un día de tormenta ordenó al capitán salvar en primer lugar a sus perros...
El King Charles conoció momentos de gloria en años sucesivos, y ocupó lugares destacados junto a sus nobles dueños en los cuadros de Thomas Gainsborough o de artistas franceses. Sin embargo, la competencia empezaba a asomarse a la corte de Inglaterra: el carlino y el pequinés habían hecho su aparición. Estas dos razas tienen el hocico plano. Por tanto, fue necesario modificar el aspecto del King Charles para evitar su desaparición. Los aficionados a la raza tuvieron que «estandarizarla», creando perros con el hocico más corto, pero evitando los cruces inadecuados.
Durante el siglo siguiente, la moda de los King Charles y de los spaniels pequeños tuvo tanto éxito que hubo que elaborar una reglamentación. Así fue como se fundó, en 1886, el Toy Spaniel Club, que reconoció oficialmente al King Charles y lo clasificó en el grupo de los toy spaniels. Quedaba por solucionar un solo problema, el de los diferentes colores. Se convino en diferenciar cada tipo de perro en función del color del manto: los de color negro y fuego fueron llamados King Charles, los tricolores, prince Charles, y los de color naranja y blanco, blenheim. La marca que estos últimos llevan en la frente tiene su propia historia.

HISTORIA DEL BLENHEIM
En 1704, John Churchill, duque de Malborough (1650-1722), capitán general de los ejércitos británicos —el famoso Malborough de la canción Mambrú * se va a la guerra —, cosechó una importante victoria sobre el ejército francés en Blenheim, un pueblo de Baviera, en la orilla norte del Rhin. El duque tenía predilección por los spaniels pequeños de color naranja y blanco. Su esposa, la duquesa Sarah, esperaba noticias suyas ansiosamente. Un día la duquesa tenía en su regazo una hembra spaniel que estaba a punto de dar a luz, y, acariciándola, presionó con el pulgar la frente del animal. Al cabo de unos días la perra parió, y los cachorros que nacieron llevaban una marca naranja en la frente: la «marca del pulgar de la duquesa Sarah». Cuando se conoció la noticia de la victoria sobre los franceses del valeroso capitán inglés, los spaniels que llevaban esta marca en la frente fueron llamados «Blenheim». Esta marca (en inglés lozenge , que significa «pastilla») figura todavía en el estándar actual. Es, entre otras, una de las características fundamentales del tipo blenheim.
*Adaptación fonética al castellano del inglés Malborough. (N. del T.)
El cavalier King Charles spaniel
A principios del siglo XIX , había tal confusión acerca de los spaniels enanos que el rey de Inglaterra en aquel momento, Eduardo VII, tuvo que intervenir personalmente para aclarar la situación y dar una denominación oficial al King Charles.
Los que preferían el modelo antiguo (old type King Charles spaniels) , con la nariz fina, el stop poco marcado y el cráneo plano, mostraban su desacuerdo por el hecho de que sólo quedaran ejemplares con el hocico plano y el vértice del cráneo redondeado.
En este contexto, en el catálogo de la exposición de Cruft’s de 1926 apareció este anuncio, redactado por un americano cuyo nombre era Roswell Elridge, y que tenía su residencia en Long Island: «Se buscan blenheim spaniels de tipo antiguo, tal como aparecen representados en los grabados y en las pinturas de la época de Carlos II, con hocico alargado, sin stop, cráneo plano, con spot característico en el centro.
»El primer premio de 25 libras en las clases 947 y 948 será ofrecido por Roswell Eldridge de Nueva York, Estados Unidos. El premio recaerá en quien recree el tipo antiguo deseado». El autor había añadido al anuncio una reproducción del célebre cuadro de Sir Edwin Landseer (1802-1873), The Cavaliers Pets (1845), que se expuso en la British Institution, y posteriormente en la National Gallery de Londres. Ferdie of Monham, propietario de un spaniel, ganó las primeras veinticinco libras. Su perro tenía tres años, lo cual significaba que todavía había King Charles «old type» con la nariz puntiaguda. Los criadores constataron que el mismo perro presentaba dos morfologías diferentes: el King Charles spaniel del tipo antiguo, con el hocico largo, y el King Charles del tipo nuevo, con el hocico plano. Había que solventar urgentemente el problema que podía prestarse a confusión. Entonces, en 1928 se decidió que el modelo antiguo pasaría a denominarse cavalier King Charles. Las cosas se precipitaron cuando una hembra «old type», llamada Waif Julia , propiedad de la famosa criadora Miss Hewitt Pitt, ganó en el Cruft’s el premio de su clase. Los aficionados decidieron criar este tipo de perro y formar un club, voluntad que tomó cuerpo en 1928, con el reconocimiento oficial por parte del Kennel Club del cavalier King Charles.
Aquel mismo año Mrs. Pitt redactó un estándar, tomando como modelo de referencia un pequeño blenheim llamado Ann’s Son , propiedad de Mostyn Walker. Este perro, que tenía un gran parecido con los que estaban representados en los cuadros del siglo XVII , muy probablemente dio origen a todos los cavaliers King Charles.
El primer campeón fue Daywell Roger , un semental de gran renombre, que fue padre de once campeones. A partir de 1945, el Kennel Club registró los cavaliers King Charles y les concedió los primeros Challenges Certificates. El 29 de agosto de 1946 se celebró el primer Championship Show, en donde fueron inscritos veintiocho cavaliers. A partir de aquella fecha, los cavaliers empezaron a adjudicarse numerosos premios en las exposiciones anuales, y el número de nacimientos experimentó un aumento considerable, pasando de sesenta en 1946 a ciento ochenta en 1948.
A partir de 1960, la raza experimentó una importante expansión cuando la princesa Margarita, hermana de la reina Isabel II, que recientemente había contraído matrimonio con el fotógrafo Lord Snowdown, adoptó un cavalier llamado Rowley , en memoria de un antepasado de la princesa.
Posteriormente llegó el triunfo en el Cruft’s, en 1973, de un cavalier de diecisiete meses, de nombre Alansmere Aquarius , que fue galardonado con el mejor de la raza del grupo «Toy» y con el best in show , que distingue al mejor perro de la exposición. A partir de entonces, el cavalier King Charles alcanzó un merecido éxito. En su país de origen, Inglaterra, es una de las cinco razas más populares, siguiendo de cerca, con diez mil nacimientos al año, al famoso yorkshire terrier.


Ziggy des Jardins de Longchamp , de Ioury des Jardins de Longchamp y Djena de Norlys . (Propiedad y fotografía de Malecot)

EL CAVALIER KING CHARLES SPANIEL EN EL MUNDO
En la Europa continental, el cavalier King Charles spaniel está difundido en Suecia, Finlandia y los Países Bajos, en donde ha evolucionado muy positivamente gracias a la labor efectuada por el criadero de Van Den Boom (afijo Fanfare ) y, sobre todo, al Boelaars (afijo Van Het Lamslag ), que ha producido numerosos campeones.
El club holandés, el Nederland Cavalier Club, es muy activo: organiza exposiciones y edita una revista, Cavalier Vizier .
También hay criaderos en Bélgica, Alemania, Italia... En Inglaterra, el cavalier King Charles puede considerarse incluso excesivamente popular.
Al otro lado del Atlántico, la raza fue noticia cuando el ex presidente Ronald Reagan regaló un cavalier blenheim a su esposa Nancy en 1986. Pese a todo, hasta 1995, fecha en la que el Kennel Club americano lo reconoció oficialmente, la situación del cavalier no era demasiado brillante. Al estar incluido en el grupo de los «toys» ingleses, sólo podía participar en las competiciones en «clases diversas».
EL CAVALIER KING CHARLES SPANIEL, COMPAÑERO DE FAMOSOS
Fiel a sus orígenes, el cavalier ha seguido siendo compañero de las celebridades de este mundo. Además de la princesa Margarita y de Ronald Reagan, podemos citar la reina Sylvia de Suecia y a la ex primera ministra inglesa Margareth Thatcher.
En Hollywood, esta raza goza de una gran aceptación, especialmente el blenheim. Frank Sinatra, la actriz de origen húngaro Zsa Zsa Gabor, la maravillosa Lauren Bacall y el atlético Kirk Douglas sucumbieron al encanto de este animal.
Estándar del cavalier King Charles spaniel

Estándar n.º 136 del 26 de febrero de 1988, 9. º grupo, sección 8.
País de origen: Inglaterra

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