El fox terrier
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Description

Combativos, valientes, tozudos y curiosos: así debían ser los terrier, unos perros de caza de talla pequeña que entraban en las madrigueras de animales silvestres y se enfrentaban a ellos cara a cara.
Hoy en día el fox terrier es un perro de compañía, pero no por ello ha perdido las cualidades de perro de caza. Descubrirlas en la vida de cada día es una magnífica aventura.
Esta guía responde a todas las preguntas sobre el fox terrier y enseña conocerlo.
La elección de un cachorro que satisfaga nuestras expectativas.
La adaptación a la nueva casa, la educación elemental, la enseñanza de las normas de higiene y los consejos acerca de la alimentación. Las indicaciones para prevenir y curar los problemas de salud y para identificar los síntomas de la enfermedad.
La camada: el celo, la gestación, el parto, el cuidado de los cachorros.
La preparación del perro para una exposición.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 22 octobre 2018
Nombre de lectures 2
EAN13 9781644615645
Langue Español
Poids de l'ouvrage 5 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0300€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

Filippo Cattaneo



EL FOX
TERRIER






EDITORIAL DE VECCHI
A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
ADVERTENCIA
Este libro es sólo una guía introductoria de la raza. Para criar un perro es necesario conocer a fondo su temperamento y tener nociones generales de psicología y comportamiento animal, que no están contenidas en la presente obra. Se advierte que si se orienta mal a un perro, este puede ser peligroso.
Por otra parte se recuerda que, lógicamente, sólo un profesional acreditado puede adiestrar a un perro y que cualquier intento de hacerlo por cuenta propia constituye un grave error. Es obvio que bajo ningún concepto debe permitirse que los niños jueguen con un perro si el propietario no está presente.
El autor y el editor agradecen a la señora Lorenza Peruggini, propietaria del criadero Lullaby di Ornago (Milán - Italia), y a los señores Edoardo Avignone, Domenica Giubergia y Stefano Sacchi, su colaboración en la realización del reportaje fotográfico.
Traducción de Gustau Raluy Bruguera.
Diseño gráfico de la cubierta de Design 3.
Dibujos de Alberto Marengoni.
Fotografías de Gianni Balistreri (Fotoimmagine, Génova), salvo donde se indica otra procedencia.
© Editorial De Vecchi, S. A. 2018
© [2018] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64461-564-5
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Índice
Introducción
Descubrir Y Conocer Al Perro
Orígenes E Historia Del Perro De Madriguera
Elegir Un Fox Terrier
El Cachorro
El Fox Terrier Ideal
La Educación Elemental
La Alimentación
La Salud
Gestación Y Parto
Los Cuidados Del Manto
Las Exposiciones
Las Pruebas De Trabajo De Los Terrier
El Estándar Y Los Consejos Del Veterinario
Estándar Del Fox Terrier De Pelo Liso
Estándar Del Fox Terrier De Pelo Duro
Los Consejos Del Veterinario
La Educación Del Fox Terrier
Cuidados E Higiene
Los Cuidados Del Fox Terrier Anciano
Preparación Para La Caza Y Para Actividades Deportivas
La Cinofilia Oficial
INTRODUCCIÓN
La selección de las razas caninas siempre ha tenido una finalidad muy concreta. El desarrollo de un determinado tipo de perro ha dependido de la función que este debía desempeñar al servicio del hombre. ¿Quién, mejor que un perro, podía ayudar al campesino a defender a los animales del corral de los saqueos llevados a cabo por zorros y tejones, o a proteger el grano almacenado de la voracidad de muchos roedores? Y, ¿qué perros eran capaces de perseguir a estos terribles predadores, enemigos naturales del hombre y considerados «alimañas» por excelencia, penetrando sin vacilación en sus largas y oscuras madrigueras? Naturalmente, los perros de madriguera.
Este tipo de perros se ha seleccionado desde tiempos muy remotos en Gran Bretaña y en Alemania.
El fox terrier, de pelo liso o de pelo duro, tal como lo conocemos hoy en día, no es más que la versión moderna de una parte de aquellos perros de madriguera británicos que fueron descritos en 1570 por el doctor Cajus. En la obra De Canibus Britannicis de John Keyes, médico de la corte durante el reinado de Elisabeth I, se puede leer: «Otra especie canina, además del lebrel, se utiliza para cazar el zorro y el tejón. Nosotros designamos a estos perros con el nombre de terrars porque (tal como hacen los hurones) se adentran en el terreno y, sin mostrar ningún miedo, se enfrentan, en cualquier condición, al zorro y al tejón. También obligan a la presa a salir de la madriguera, para atacarla en una emboscada fulgurante. Además, los terrars pueden penetrar en madrigueras oscuras, levantar la pieza allí guarecida obligándola a buscar otro refugio distinto, quizá menos seguro. Entonces, estos perros les saltan encima con gran rapidez».

Los perros de tipo terrier (los terrars ) para trabajar en madrigueras incluyen varias razas. La altura máxima de todos ellos es de 39 cm, como nuestro fox terrier.
Esta raza tiene algunos rasgos de carácter que un futuro propietario debe conocer muy bien antes de tomar una decisión en firme: son animales combativos, posesivos, valientes, muy curiosos y tozudos, y, sobre todo, poseen la extraordinaria capacidad de reaccionar a los estímulos externos que puedan surgir.
Este carácter es una consecuencia lógica del trabajo que debían desempeñar originariamente. La valentía y la curiosidad eran condiciones indispensables para entrar en una madriguera oscura, y la combatividad era un requisito imprescindible para arriesgarse a tener que enfrentarse con otro animal, cara a cara, en un territorio que no era el suyo. Por otra parte, un animal que aceptara tales riesgos para lograr su objetivo por fuerza tenía que ser muy posesivo y poco vulnerable psíquicamente.
Sin embargo, a pesar de este carácter fuerte, el fox terrier es un perro muy dócil con los seres humanos, a los que considera de igual a igual. Por esta razón busca siempre una figura dominante que sepa infundirle seguridad y a la que está dispuesto a obedecer.
En estas páginas conoceremos mejor a este valiente y curioso animal, aprenderemos a tratarlo, entenderemos cómo se relaciona con los niños, con los otros perros y con animales de otras especies. También se explica la forma de arreglarle el pelo. Así podremos imaginarlo trabajando en el interior de las madrigueras y peleando contra animales que el hombre considera dañinos.
Aunque hoy en día sea un perro predominantemente de compañía, el fox terrier no ha perdido las características físicas y de carácter propias del perro de madriguera. Sin duda alguna, descubrirlas en la vida diaria será una aventura magnífica.
DESCUBRIR Y CONOCER AL PERRO
ORÍGENES E HISTORIA DEL PERRO DE MADRIGUERA
Las primeras referencias al perro de madriguera británico se remontan a la época de los romanos. En el Comentario de Arriano (55-56 a. C.) se explica que los británicos utilizaban perros para cazar bajo tierra, que en el idioma local recibían el nombre de agassin . En el año 200, Opiano, en su obra De Venatione , describe perros con el mismo nombre (agasses) , que define como «pequeños terrier».
El término «terrier» deriva del latín, igual que los otros vocablos utilizados por los cronistas de épocas siguientes, que hablaban de terrars o terroures para referirse a los perros que entraban en las madrigueras para levantar la presa y, si la ocasión lo requería, para enfrentarse a zorros, hurones y tejones.
Sin embargo, la combinación de olfato, valentía y agresividad, típica de los perros de madriguera, no se encuentra fácilmente en otras razas «originarias». Se cree que es el fruto de cruces entre los sabuesos, muy difundidos en las islas británicas hace más de dos milenios, y el pequeño perro de granja, un ladrador valiente y agresivo, que todavía hoy podemos ver en las eras y los patios de nuestro paisaje rural.
En muchos textos sobre perros y sobre caza se habla de estos perros, de pelo liso o duro, con patas cortas o largas, pequeños o compactos. La descripción del trabajo desempeñado por los terrier (como se les llama actualmente) siempre está vinculada a las actividades agrícolas. En efecto, el campesino criaba y adiestraba a estos perros para la caza de alimañas, que eran sus grandes enemigos. Pues, en el momento de rendir cuentas a los terratenientes, de quienes dependía su mísera supervivencia, la parte de la producción que le hubiesen robado no estaba contabilizada.

La revolución industrial comportó una transformación radical del campo, con la parcelación de las tierras y la emigración de muchas familias a los núcleos urbanos, atraídas por un puesto de trabajo que les ofrecía la posibilidad de superar la relación de semiesclavismo instaurada por los latifundistas. La vida de los animales que vivían con el campesino también experimentó un cambio radical. Los perros que acompañaron a sus amos a las ciudades se reconvirtieron —por necesidad— en hábiles cazadores de ratones y ratas de todo tipo, mientras que los que se quedaron en el campo pasaron a ser auxiliares para un deporte que cada día despertaba más interés: la caza del zorro a caballo.
Los habitantes de los suburbios de las ciudades pronto apreciaron sus cualidades de cazador de ratones, y no tardaron en convertir a los perros de tipo terrier en héroes de las arenas, en donde eran objeto de las más increíbles apuestas. El perro entraba en un pequeño cercado lleno de ratones, y se apostaba en torno a la cantidad de animales que podría ser capaz de matar en un determinado tiempo.
Los terrier que continuaron viviendo en el campo sufrieron una importante transformación. Aunque no dejaron de ser perros especializados en buscar al zorro en las madrigueras, de su trabajo ya no dependía la mejora de las condiciones de vida de los campesinos, sino que pasaron a ser un instrumento en las actividades de ocio de la nobleza.
La caza del ciervo de origen medieval ya no se practicaba, porque entre finales del siglo XVII y principios del XVIII , el campo inglés había sufrido cambios radicales. Se había perdido mucha superficie boscosa, que se había convertido en pastos para alimentar al ganado ovino, que proporcionaba toda la materia prima para la industria manufacturera de la lana, una actividad que florecía en las principales ciudades industriales. En cambio, no se había perdido el placer por la caza por parte de los nobles, que lentamente transformaron su afición: los señores a caballo, grandes jaurías de fox hound para el seguimiento del zorro y nuestros terrier para obligarlo a salir de la madriguera en caso de que se refugiara antes de tiempo, para diversión de los hombres.
Es arriesgado sostener que para este tipo de trabajo se utilizaban solamente los antepasados de nuestro fox terrier, pero, en cualquier caso, algunas de las características de la raza actual —o, mejor dicho, de las dos razas actuales— corresponden perfectamente al uso que se hacía de ellas en la caza del zorro.
Se prefirió el color blanco para que los sabuesos no confundieran al perro con el zorro al salir de la madriguera. Las patas largas le servían para acelerar con gran rapidez en los cambios de ritmo obligados por las desviaciones de los rastros. La cabeza especialmente larga servía para proteger, indirectamente, el cuerpo de los ataques de la presa, ya que lo mantiene a más distancia. Esta característica morfológica repercute en una disminución de la potencia de la mandíbula. De todos modos, esta no era una característica necesaria en un perro que no tenía que atacar al zorro, sino solamente expulsarlo de su madriguera.
Por lo tanto, es altamente probable que en el círculo de cazadores de zorros se seleccionara un terrier que recordaba, desde el punto de vista morfológico, al caballo de tipo hunter (caballo de caza derivado del cruce del pura sangre inglés y los caballos de tiro inglés e irlandés) y al mismo tiempo tenía algunas similitudes con el fox hound , el perro de jauría utilizado para dar caza al zorro.
De esta selección nació el fox terrier, cuyo primer estándar fue redactado en 1876 e incluía el fox de pelo duro y el de pelo liso.


Fox terrier de pelo liso


Fox terrier de pelo duro
Los dos fox terrier: de pelo duro (wire) y de pelo liso (smooth)
Pese a que durante algunos años se criaron como si de una sola raza se tratara —no en vano todavía hoy son idénticos morfológicamente—, se sabe que sus orígenes son diferentes. Además, a lo largo de muchos años no se permitieron los apareamientos entre las dos razas.
La diferencia más obvia, el tipo de pelo, no se debe, como alguien ha sostenido durante mucho tiempo, a las diferencias climatológicas, sino al hecho de que descienden de los perros de madriguera originarios, que eran «duros» o «lisos» (hoy en día se les sigue llamando igual).
Una vez fijado el tipo morfológico, algunos criadores han preferido ejemplares de pelo duro, y otros, ejemplares de pelo liso.
Desde el punto de vista del carácter también se observan diferencias de cierta consistencia, justificadas por las regiones de procedencia y por la presión selectiva.
Se sabe que el fox terrier de pelo liso es menos tolerante con los extraños. Si bien se dan casos de fox terrier que muerden las piernas de los desdichados visitantes, la mayor parte de ellos manifiesta la «tolerancia cero» mostrando gran indiferencia por toda presencia ajena, evitándola o simplemente ignorándola con la típica altivez de los terrier.
La alternancia en las preferencias del público se ha regido bastante por los dictados de la moda. Inicialmente los ejemplares de pelo duro se consideraban perros vulgares, acompañantes de vagabundos y vendedores ambulantes. En cambio, más tarde el de pelo duro se ganó el favor de un número creciente de aficionados, debido, en parte, a la preferencia mostrada por la reina Victoria y, en parte, a las novedosas técnicas de peluquería que le dieron a este animal un aspecto como de estar «esculpido en la madera».
ELEGIR UN FOX TERRIER
Elegir un fox terrier como compañero es una bonita aventura. Pero, como todas las aventuras, antes de dar el primer paso es conveniente analizar las ventajas y los posibles problemas. En el caso que nos ocupa, la primera pregunta que debemos plantearnos es la siguiente: ¿sabemos exactamente con qué ejemplar tendremos que vernos las caras? Es un perro terco, curioso y combativo, pero también muy fiel y tan impertinente que, con su cautivadora mirada y su gran corazón es capaz de iluminar los días más grises del año. Esta mezcla, que podría parecer contradictoria, lo convierte en un perro realmente muy especial.
El fox terrier necesita ser guiado por una persona de referencia que tenga una personalidad fuerte, pero que al mismo tiempo sea tolerante, paciente y posea mucho sense of humour . A «su» hombre lo tratará de igual a igual, aunque lo considerará el líder, porque de él espera recibir la seguridad necesaria para afrontar las incógnitas que se le presentan día a día. Si se cumple esta condición será un perro equilibrado y su relación con las personas, y sobre todo con los niños, estará marcada por el buen humor.


■ NORMAS PARA UNA CONVIVENCIA FELIZ
El fox terrier es un perro vital y curioso, con un instinto de caza muy fuerte. Tanto en casa como en el exterior ha de poder dar salida a toda la energía que lleva dentro. El due ño, por su parte, ha de guiarle correctamente, por ejemplo impidiéndole persecuciones peligrosas de gatos por las calles o prohibiéndole adentrarse en «madrigueras» indeseadas, como son circuitos de aireación y espacios de mantenimiento de los edificios. La educación es indispensable y requiere un tiempo que deberemos restar a alguna de las actividades que hacíamos antes. En contrapartida, un fox alegre y educado será una fuente de continuas satisfacciones.
No está hecho para vivir solo
La soledad, además de provocarle tristeza, puede estimularle la curiosidad, siempre en búsqueda de nuevas emociones. Un golpe de aire, por ejemplo, puede dar pie a que el animal busque enérgicamente debajo o encima del sofá de casa el origen del ruido imprevisto.

Necesita hacer ejercicio
Tiene que poder correr libremente, moverse en espacios amplios al aire libre, y preferiblemente con posibilidades de encontrar algún rastro, porque, a pesar de ser un encantador perro de compañía, no ha perdido todavía el instinto cazador.
Requiere dedicación
Le gusta mucho jugar y utiliza el juego para ganarse las simpatías de sus dueños y de los otros perros. Nosotros le enseñaremos las reglas fundamentales de convivencia a través del juego, y le gratificaremos cuando haya hecho las cosas bien con caricias, mimos, palabras y gestos agradables, abrazos, golosinas adecuadas para perros.

Puede condicionarnos las vacaciones
Durante las vacaciones tendremos dos opciones: dejarlo en una buena (y normalmente cara) residencia canina, o bien llevarlo con nosotros, siempre que vayamos a lugares en donde se acepten perros, sabiendo que él también tiene que divertirse. Si hemos sido capaces de educarlo para vivir en un contexto humano, no causará problemas.


Una mirada encantadora y un gran corazón hacen de él un compañero excepcional (© Hermeline/Cogis)
Cómo y dónde comprarlo
El camino más recomendable —por profesionalidad y conocimiento de la raza— es ponerse en contacto con un criadero o un establecimiento especializado. Podemos solicitar un listado de criadores en la delegación del club de la raza más cercana. Si no encontramos cachorros disponibles o no nos convence plenamente el cachorro que nos ofrecen, esperaremos con paciencia hasta que el criador disponga de cachorros interesantes. No debe importarnos hacer unos kilómetros de más para ir a un criadero que nos hayan recomendado o que nos inspire confianza. De hecho, puede ser una buena excusa para tomarnos unos días de vacaciones y realizar un pequeño viaje. Sin lugar a dudas habrá merecido la pena porque conseguiremos un cachorro sano, criado por manos atentas y expertas, y nos relacionaremos con un criador que, a buen seguro, nos resolverá con agrado e interés todas las posibles dudas que puedan surgir durante el crecimiento del perro.
Puede darse el caso de que conozcamos a algún particular, propietario de una hembra que haya tenido una camada. No es una mala solución, pero no olvidemos que esta persona no es un profesional. En este sentido, deberemos informarnos sobre la genealogía del padre y de la madre, así como sobre el programa de crecimiento del cachorro, especialmente en lo que respecta a su alimentación.
En algunas tiendas de animales también se venden cachorros. En el caso de que alguno nos interese, deberemos comprobar también su procedencia y estado de salud, ya que los sucesivos desplazamientos podrían haber hecho mella en su carácter y en su salud.
Asimismo, es cada vez más frecuente encontrar en diversas publicaciones apartados en los que las personas anuncian su interés por vender o incluso regalar perros. Algunas de estas personas se encuentran por primera vez con una camada de su animal y no saben muy bien cómo deshacerse de los cachorros, aunque tienen un gran interés por que estos acaben en buenas manos. Habrá que tomar en estos casos las precauciones oportunas en cuanto a salud, genealogía del padre y de la madre, etc.


¿Cachorro, perro joven o adulto?
Un cachorro de 60 o 70 días criado correctamente, y además con el carácter fuerte de un fox terrier, difícilmente tendrá problemas para adaptarse a su nuevo hogar. Es más, quizá seremos nosotros quienes tengamos que esforzarnos en entender su exuberancia y su curiosidad, que le harán llevarse a la boca todo lo que esté a su alcance. Es una experiencia realmente emocionante que nos tendrá muy ocupados y que pondrá a prueba nuestro sistema nervioso.

Un perro joven de seis u ocho meses, en condiciones normales ya sabe ir de la correa, no se abalanza contra las personas y ha aprendido a comer sin atiborrarse. Por otro lado, todavía está en la edad de aprender las reglas higiénicas elementales que requiere la vida en casa. Además, ya tiene la dentadura completa y se pueden apreciar las cualidades (y los defectos) morfológicos. Pero, en cualquier caso, no nos dará las mismas emociones que un cachorro.
Si nuestro objetivo principal son las exposiciones y la participación en concursos deportivos (no de caza) en madriguera (véase el capítulo «LAS PRUEBAS DE TRABAJO DE LOS TERRIER» y «PREPARACIÓN PARA LA CAZA Y PARA ACTIVIDADES DEPORTIVAS» ), deberemos elegir un ejemplar adulto, morfológicamente perfecto en el primer caso y con un fuerte instinto de levantador en el segundo. En ambos casos no tendremos problemas de adiestramiento para la presentación o para el trabajo, porque el animal ya sabrá caminar de la correa y obedecerá a las órdenes fundamentales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que si el adiestrador no ha realizado un buen trabajo, podemos tener serios problemas, sobre todo, cuando lo dejemos suelto para correr y luego el animal no responda con fiabilidad a la llamada.


¿Macho o hembra?
Es una duda que a menudo asalta al futuro propietario inexperto. Circulan muchas informaciones sin fundamento acerca de las bondades y los problemas de uno u otro sexo.
Las diferencias no son tan acusadas como suele creerse. Ante la duda, es conveniente atender a los consejos del criador que, gracias a su experiencia y a la observación directa de la camada, sabrá qué cachorro es el más adecuado y el más conveniente para toda nuestra familia.
De todos modos, debemos saber que:


1. El macho tiene un carácter más expansivo y, a la vez, más infantil. Es menos reflexivo, más impetuoso y claramente más refractario a aceptar imposiciones que no sean de su agrado. Si percibe la presencia de una hembra en celo y encuentra una puerta abierta, se va de casa sin pedir permiso. Físicamente es un poco más alto y más pesado
2. La hembra es particularmente cariñosa. Al ser más sumisa, acepta más fácilmente, aunque siempre de mala gana, imposiciones que no sean de su agrado. El principal problema son los periodos de celo: dos veces al año sufre pérdidas de sangre y, por otro lado, la atracción que ejerce a los machos genera molestos encuentros con estos cuando la llevamos a pasear


Una pareja de fox terrier de pelo liso


Una cabeza especialmente femenina

CONOZCÁMOSLO DE CERCA
El fox terrier es muy fiel, hasta el punto de sentirse terriblemente perdido si le falta el dueño durante más tiempo de la cuenta; cuando el fox terrier está en su compañía se siente tan seguro que será capaz de meterse en líos increíbles a causa de su gran vitalidad. Esta cualidad lo convierte en un animalito muy simpático, que contagia inevitablemente su alegría.
Nuestro encantador fox terrier es un compañero excepcional de los niños, con la condición de que su relación con ellos esté basada en el juego y no en la molestia y la insistencia. En este último caso difícilmente reacciona y se limita a suspirar por una compañía mejor.
En general, el fox terrier es una raza bastante exigente. Cuando se le deja suelto, necesita una vigilancia constante. En muchas ocasiones reacciona con agresividad ante los perros que le resultan desconocidos, incluso en situaciones en las que la corpulencia del otro animal aconsejaría lo contrario.
Los gatos y los pequeños animales están claramente en peligro en presencia del fox terrier, a no ser que convivan con él, en cuyo caso serán amigos inseparables. Es difícil encontrar una imagen que sea tan entrañable como la de un fox terrier y un gatito haciéndose mimos o jugando.
El fox terrier ladra con frecuencia e insistencia, hecho por el cual es un excelente guardián avisador. Sin embargo, no podemos exigirle que lleve a cabo una defensa del territorio o tareas de defensa personal.
La vida en un piso
Gracias a sus reducidas dimensiones, es el perro idóneo para vivir en un piso. De todos modos, su vida no puede transcurrir entre las cuatro paredes de casa, y limitarse a un triste paseo diario para satisfacer sus necesidades fisiológicas. En estas condiciones nuestro vital fox terrier se volvería un animal triste, gandul y pesado, por falta de ejercicio físico.
Las madres de familia más reacias a tener en casa el perro tan deseado por los niños no tardan en sucumbir a la vitalidad y simpatía del fox terrier. Casi siempre lo acaban mimando más que nadie, incluso mucho más que los niños que tanto quieren a su perro, y le perdonan todas las pequeñas travesuras.

Fotografía de Deleidi

En el jardín y al aire libre
El jardín es el lugar ideal en donde nuestro fox terrier podrá jugar desde cachorro. Pero, cuando sea mayor el jardín no bastará, y el animal necesitará salir a correr por un parque o por el campo, en donde podrá recuperar su verdadero instinto.
No es cierto que le afecte el frío, porque tiene un físico bastante robusto y el pelo muy tupido. Cuando es cachorro y en días que resulten particularmente fríos, se le puede poner una prenda de abrigo; hay personas a las que les hace mucha ilusión confeccionar, ellas mismas, la ropa de su cachorro.
Desde muy pequeño, veremos cómo, de pronto, se detiene con la nariz en el suelo, sigue un rastro y se pone a excavar frenéticamente. A pesar de que desde hace generaciones es un perro de compañía, no ha perdido su instinto de levantador.



La relación con los niños
El fox terrier es, probablemente, el mejor perro para los niños porque, al no considerarlos una presa ni una amenaza, les permite cualquier tipo de juego, gracias también a su fuerza y su agilidad. Esto no significa que no haya que enseñar al niño una serie de normas fundamentales de respeto por el perro: el niño tiene que entender que su mascota no debe ser tratada como un muñeco.
Si el niño es muy pequeño (entre uno y tres años) es conveniente que un adulto le vigile siempre, porque el trato dispensado por el niño a la larga podría influir negativamente en un perro como el fox terrier, que tiende a aceptar todo tipo de travesuras. El fox terrier es bastante sociable, pero también es muy orgulloso. Es un compañero de juegos ideal para nuestros hijos. Es incansable y nunca se comporta agresivamente con ellos, aunque es fácil que los acabe dominando e imponiéndoles las reglas del juego.
El fox terrier es un animal que difícilmente se deja intimidar. Para evitar que los niños fastidien al perro, es conveniente enseñarles que no deben tirarle de las orejas, ni meterle los dedos en los ojos o en la nariz, ni atraparlo por la cola, por muy fuerte que sea la del fox terrier.
Una vez se hayan establecido claramente estas prohibiciones, el niño podrá agarrarlo, jugar a pelearse, correr y saltar hasta agotarse. Lo único que puede ocurrir es que el ímpetu del fox terrier sea excesivo para los niños muy pequeños y que pueda, por ejemplo, tirarlos al suelo.




■ NORMAS QUE EL NIÑO DEBE APRENDER
No mirar al perro fijamente a los ojos, ni soplarle en la nariz.
No molestarlo mientras come: un niño no está nunca autorizado para tocarle el plato.
No acercársele sigilosamente por la espalda: el perro podría llegar a creer que se le prepara una trampa y podría volverse muy desconfiado de cara al niño.
No tirarle del pelo, de las patas, de las orejas, de la cola, ni tampoco manosearle la nariz.

EQUIVALENCIA ENTRE LA EDAD DEL HOMBRE Y LA EDAD DEL PERRO
Perro
Hombre
2 meses
14 meses
6 meses
5 años
8 meses
9 años
12 meses
14 años
18 meses
20 años
2 años
24 años
3 años
28 años
4 años
32 años
5 años
37 años
6 años
42 años
7 años
48 años
8 años
54 años
9 años
60 años
10 años
65 años
11 años
70 años
12 años
75 años
13 años
79 años
14 años
83 años
15 años
86 años
16 años
88 años
17 años
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■ LA RELACIÓN CON LOS OTROS ANIMALES
El fox terrier es un perro de caza directa, es decir, que entra en contacto con la presa. Por tanto, tiene una marcada agresividad hacia todos los demás animales, incluyendo muchas veces también sus congéneres. Sin emb argo, como es un animal que vive en manada, acepta sin problemas a «sus» animales, que son los que conviven a diario con él. En este contexto, gatos, perros y hámsters son amigos y compañeros de juego.
En la foto, un ejemplo de «aproximación» entre perros:


«Primero, quiero saber qué intenciones llevas...»


«Como ya nos conocemos, ¿por qué no jugamos un rato?»

■ UN IMPRINTING POR PARTIDA DOBLE
Cuando un cachorro de dos meses entra en contacto con su dueño, no sabe qué significa vivir en compañía de los seres humanos.
Conoce al hombre con el que convive porque l

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