El Yorkshire Terrier
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Description

Se trata del perro de talla pequeña más divertido y bonito; es ágil y enérgico, gracioso y elegante; el yorkshire terrier es un perro de compañía muy afectuoso, aunque con el carácter y la osadía propias de todos los terrier.
Esta guía ilustrada se anticipa a todas las preguntas y ofrece las mejores respuestas que se formula quien posee un yorkshire terrier o desea tenerlo.
Aquí hallará la educación de base y los ejercicios básicos que todos los perros deberían dominar para poder convivir correctamente con el hombre.
El test de Campbell que se presenta le servirá para valorar el carácter y le será de gran ayuda para elegir el cachorro más adecuado.
Conocerá cuál es la alimentación adecuada para que su yorkshire esté siempre en perfecta forma.
Aprenderá a distinguir qué problemas de salud pueden solucionarse en casa y en qué casos convendrá que visite al veterinario: pequeños contratiempos, vacunaciones, desparasitaciones.
Encontrará toda la información relativa a la camada: el celo, la gestación, el parto, el cuidado de los cachorros, etc.
Y también el aseo del manto, la preparación para iniciarse en el mundo de las exposiciones y muchas cosas más.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 22 octobre 2018
Nombre de lectures 0
EAN13 9781644615621
Langue Español
Poids de l'ouvrage 12 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0015€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

Paola Pesce



EL YORKSHIRE
TERRIER





EDITORIAL DE VECCHI
A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
ADVERTENCIA
Este libro es sólo una guía introductoria de la raza. Para criar un perro es necesario conocer a fondo su temperamento y tener nociones generales de psicología y comportamiento animal, que no están contenidas en la presente obra. Se advierte que si se orienta mal a un perro, este puede ser peligroso.
Por otra parte se recuerda que, lógicamente, sólo un profesional acreditado puede adiestrar a un perro y que cualquier intento de hacerlo por cuenta propia constituye un grave error. Es obvio que bajo ningún concepto debe permitirse que los niños jueguen con un perro si el propietario no está presente.
Agradecemos a Antonella Tomaselli, del criadero «Delle Antiche Mura» en Bérgamo (Italia), toda la ayuda facilitada para la realización del reportaje fotográfico .
Texto de la segunda parte de Florence Desachy.
Traducción de Gustau Raluy Bruguera.
Proyecto gráfico de la cubierta de Design 3.
Fotografías de Paola Visintini, excepto la fotografía que es de Antonella Tomaselli , y salvo menciones contrarias.
Dibujos de Alberto Marengoni.
© Editorial De Vecchi, S. A. 2018
© [2018] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64461-562-1
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Índice
Introducción
Descubrir Y Conocer Al Perro
El Cachorro
El Yorkshire Ideal
Alimentación Y Salud
Gestación Y Parto
El Yorkshire En Familia
La Preparación Del Manto
El Estándar Y Los Consejos Del Veterinario
El Estándar
Los Consejos Del Veterinario
Historia Del Yorkshire Terrier
Dos ejemplares del criadero Delle Antiche Mura: Una perla y Yorako
INTRODUCCIÓN
«¡Qué maravilla!»
Paseando con un yorkshire con su espléndido manto muy cuidado, oiremos esta exclamación, por lo menos tres veces al día, en boca de quien lo vea pasar o se detenga fascinado para acariciar a nuestro pequeño amigo.
No cabe ninguna duda: el york , como también lo llaman los aficionados, es uno de los perros más bonitos que existen y seguramente el que tiene el manto más vistoso.
Pero el yorkshire terrier no es un ovillo de pelo que suscita la admiración de los transeúntes (o de los jueces en las exposiciones): es ante todo un perro, un pequeño gran perro, con un corazón de león.
Nacido como cazador de alimañas (es decir como «valeroso guerrero»), en pocas décadas se ha convertido en animal de compañía, mimado por señoras emperejiladas o utilizado como peluche viviente por niños que no siempre saben lo que hacen.
Salta a la vista que este papel le queda pequeño.
El yorkshire no es un juguete y nunca se sentirá como tal; no es esta la vida que le corresponde, y le ofende ese papel cuando le toca. El yorkshire tiene que gustar en tanto que perro, no como peluche o como vistoso adorno.
Cuando se le trata como a un perro, en el sentido más positivo de la palabra, el yorkshire muestra un carácter excepcional: es dulce y valiente, noble y elegante, simpático y juguetón, pero también un eficaz guardián (naturalmente dentro de los límites que le permite la talla) y defensor de todo lo que él quiere.
Si no es tratado como un perro se puede convertir en un pequeño déspota neurótico, gruñón, a veces mordedor y dispuesto a todo tipo de afrentas.
Otra advertencia: el manto del york nunca será la «maravilla» deseada si no recibe los cuidados correspondientes. Un manto dejado a su suerte se convierte en un manojo de nudos que nada tiene de maravilloso y que acarrea notables molestias.
Si soñamos con los fluidos pelajes que se ven en las revistas especializadas, debemos tener claro que no son así espontáneamente, sino que son el resultado de un paciente acicalado.
Todos estos aspectos se tratan con mayor profundidad en los capítulos respectivos.
Así pues, ¿estamos seguros de que queremos un perro, y no un muñeco de peluche, un sucedáneo de hijo, un símbolo de posición social o un adorno de lujo?
¿Somos conscientes de que mantener arreglado el manto del yorkshire comporta un notable esfuerzo?
Si hemos respondido afirmativamente a ambas preguntas, tenemos en nuestras manos el libro adecuado. En caso contrario, quizá deberíamos pensar en otra raza.

Los orígenes
Los terrier son perros pequeños, robustos y valientes. Nacieron para ayudar al hombre a defenderse de los animales nocivos y en siglos pasados fueron utilizados por las clases menos favorecidas para cazar el tejón y el zorro, que a menudo eran más grandes que los propios perros.
De ahí viene el carácter indómito y altivo que todavía impregna la familia de los terrier, incluido el yorkshire, que es un representante de gran relieve, aunque en la actualidad sólo esté considerado un perro de compañía.
El reconocimiento oficial por parte del Kennel Club inglés data de 1866.
En la creación de la raza que nos ocupa contribuyó casi con toda certeza una raza actualmente extinguida: el clydesdale terrier, también llamada paisley terrier , un perro parecido al skye terrier actual, aunque con una longitud dorsal menor. Tenía una altura de 34-35 cm, pesaba en torno a los 5 kg y era de color azul; su pelo era de textura sedosa, medía unos 13 cm, y tenía las orejas erguidas. Otra raza que intervino en el nacimiento del yorkshire fue el scotch terrier, un perro de hocico corto, extremidades cortas y fuertes, y con un manto áspero de color rubio y rojo, blanco y beige, o bien con pelo negro, liso y blando.
Un criador del siglo XIX , John Richardson, afirmó que el yorkshire descendía del waterside terrier, un perro de pequeñas dimensiones pero de gran carácter, bastante difundido en la época de Guillermo IV (1830-1837). Era una raza con el pelo espeso y canoso, de unos 12 cm de longitud, plateado en la zona de la cabeza.
En 1872 el escritor Stonehenge explicaba a propósito del york: «A veces su manto tiene una consistencia sedosa, y los colores son azul y leonado o azul y fuego».
En el último tercio del siglo XIX , es de destacar la importante contribución a la raza de Huddersfield Ben , un perro propiedad de la señora Foster, de Bradford.
Hacia 1880, la raza llegó a Estados Unidos, donde inicialmente no convenció demasiado, quizás en parte porque las características estaban aún poco fijadas. Al no poder modificar el estándar de una raza inglesa, en Estados Unidos se cuidó particularmente el movimiento, y el resultado es que hoy día los ejemplares americanos destacan precisamente por esta característica.
Desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX , se produjo una importante evolución en la estructura del animal: la talla aumentó y el manto ganó longitud hasta lograr los resultados espectaculares que se pueden ver hoy en día.
En 1946, en el transcurso del Annual General Meeting of the Yorkshire Terrier, fue aprobada una escala de puntos y de valores porcentuales que todavía son válidos. En 1990 fue aprobado el último estándar en vigor.
En la actualidad, además de la cría inglesa y americana, destacan otros países, especialmente Italia, donde, por ejemplo, el criadero Delle Antiche Mura ha producido un ejemplar como Agapi , que en mi opinión ha dado un empuje fundamental a la raza.
DESCUBRIR Y CONOCER AL PERRO
EL CACHORRO

El yorkshire es un perro de moda y, como ha ocurrido con otras razas, el aumento de la demanda de cachorros ha propiciado la aparición de muchos autodenominados criadores que han introducido en el mercado ejemplares fuera de tipo. Afortunadamente, sigue habiendo criadores profesionales y competentes que continúan produciendo ejemplares de calidad.
Antes de formalizar la adquisición de un perro de la raza yorkshire terrier, es recomendable mantener una charla con el criador, para que nos describa las características de estos animales. No todas las personas están capacitadas para convivir con un perro de carácter tan fuerte y tan testarudo. La incompatibilidad puede tener efectos muy negativos, especialmente para el perro, que puede ser abandonado o regalado. Por lo tanto, es preferible documentarse perfectamente antes de efectuar la compra.
Si en lugar de comprar el cachorro en un criadero lo compramos en una tienda de animales, deberemos examinarlo atentamente. Puede ser útil recibir algún consejo. Si esto no es posible, tendremos que valorar el estado de salud del cachorro por nosotros mismos.

LA CABEZA DEL CACHORRO

1. El interior de las orejas ha de estar limpio y no debe emanar ningún tipo de olor. El mal olor puede deberse a la presencia de ácaros (otitis parasitaria)
2. Los ojos del cachorro han de ser alegres y vivaces, y sobre todo deberán estar limpios. La secreción lagrimal abundante es siempre un mal signo: si la secreción es líquida puede ser síntoma de una irritación (conjuntivitis), y si está seca (legaña) es más alarmante porque puede ser un síntoma de moquillo. Atención: aunque sólo uno de los cachorros presente síntomas de enfermedad infecciosa grave, no basta con descartar aquel ejemplar. Probablemente la infección se habrá contagiado al resto de la camada y aquel perro en concreto (quizá por ser el más débil) sea simplemente el primero en manifestar los síntomas
3. Las mucosas han de estar bien pigmentadas (negras); hasta los dos meses la pigmentación puede ser incompleta. No es preocupante la presencia de alguna manchita rosada en el cachorro de muy corta edad; sin embargo, si persiste pasados los dos meses, se convierte en un defecto.
El cachorro no tiene la dentadura definitiva, sino la de leche, y por lo tanto no se puede adivinar si será completa. En cambio, sí se puede apreciar si el cierre es correcto (en tijera)



■ TIPOS DE MORDIDA

1. cierre en tijera; 2. cierre en tenaza; 3. prognatismo; 4. bragnatismo

EL CUERPO DEL CACHORRO

1. El abdomen tenso o hinchado puede ser síntoma de parásitos intestinales. Tengamos en cuenta, no obstante, que después de comer todos los cachorros tienen el vientre tenso e hinchado. Si es este el caso, habrá que observarlo nuevamente al cabo de unas horas. La piel del vientre debe ser lisa y rosada, sin pústulas ni enrojecimientos
2. Al cumplir los dos meses el cachorro macho ha de tener los testículos completamente descendidos en el escroto. No siempre son bien visibles, pero se pueden notar con la palpación. La falta de un testículo (monorquidia) o de ambos (criptorquidia) es un problema hereditario que excluye el perro de las exposiciones y de la reproducción; por consiguiente, ante esta circunstancia pospondremos la compra. Quizá la situación se normalice en cuestión de días, pero si no es así se aconseja desestimar la compra del animal. Además de ser una tara hereditaria, es decir, que se transmite a la descendencia, puede causar problemas al propio perro. En efecto, el testículo retenido dentro del abdomen recibe un calor excesivo, y puede degenerar en tumor, por lo cual debe ser extirpado quirúrgicamente


■ ¿MACHO O HEMBRA?
En esta raza la diferencia es lo de menos: la hembra tiene uno o dos periodos de celo al año y las pérdidas son proporcionales al tamaño del ejemplar, o sea, muy reducidas. En cualquier caso este inconveniente puede paliarse con unas br aguitas higiénicas, de venta en los comercios especializados.
El macho es un poco más «simpático» y a menudo marca el territorio con orina: el dueño deberá imponerle firmemente la prohibición de que lo haga dentro del piso.

■ EL CERTIFICADO SANITARIO
La p ersona que nos venda el cachorro deberá entregarnos el certificado sanitario y de vacunación con las correspondientes etiquetas de vacunaciones, las fechas de las revacunaciones y de las desparasitaciones.
La primera desparasitación contra los ascárides (lombrices redondas muy frecuentes en los cachorros) normalmente se realiza a los 20 días, seguida de dos o tres repeticiones quincenales.
La primera vacuna se pone entre los 45-50 días (antes no serviría de nada, porque el cachorro tiene ya la protección de los anticuerpos maternos) y vuelve a reperitrse al cabo de dos semanas, en tanto que las revacunaciones son anuales.
Actualmente en los criaderos se utilizan vacunas polivalentes, aunque algún veterinario todavía usa vacunas diferentes para cada enfermedad.
Importante: hasta que el ciclo de vacunas no se haya completado, el cachorro no debe salir de casa y no debería tener contactos con perros extraños (a no ser que sean animales que conozcamos bien, y que sepamos con certeza que están sanos y vacunados).


Cuando adquirimos un yorkshire, debemos recordar que no existen diferencias de talla. El estándar es uno solo, y establece un peso máximo de 3,175 kg. Si nos ofrecen yorkshire «enanos» o «gigantes» nos estarán engañando, vendiéndonos ejemplares cuyas características no se corresponden al estándar.
Una camada de yorkshire es muy curiosa porque los pequeños son completamente negros, con minúsculas manchas de color fuego encima de los ojos, en las patas y debajo de la cola. Al nacer tienen la cola larga, que se amputa entre los cinco y los diez días de vida a la altura de la mancha fuego, dejando un tercio de su longitud.
Con el paso de los días empiezan a aparecer los reflejos de color, primero en las patas, luego en las orejas, y por último en la cabeza. El color azul acero parte del cuello y llega hasta la cola.



■ CÓMO SE RECONOCE UN BUEN CACHORRO
El yorkshire es un perro muy pequeño, y cuando es cachorro es realmente minúsculo. Es casi imposible que un profano sepa reconocer las características que distinguen un buen perro de un ejemplar mediocre o incluso de un mestizo.
Si hemos elegido un buen criadero, no correremos ningún riesgo. Sin embargo, los propietarios a veces están convencidos (de buena fe) de que poseen un yorkshire de raza pura, cuando en realidad lo que tienen en casa es un ejemplar atípico o cruzado con otras razas pequeñas. Puede ocurrir que, al aparear al perro, pongan un anuncio de venta de «cachorros de yorkshire terrier», pero el comprador incauto podría acabar siendo propietario de un perro bastante distinto al que hubiera deseado.
En estas p ocas líneas no pretendemos enseñar cómo se reconoce un cachorro de raza pura (las fotografías ayudan más que cualquier descripción). Nos limitaremos a recordar brevemente los aspectos más importantes.
•   Un cachorro de 40 días pesa 600 gramos aproximadament e; uno de dos meses, unos 800 gramos. Las pequeñas diferencias no son indicativas, pero si las diferencias son sustanciales habrá que sospechar que los padres estén fuera de talla o no sean de raza pura.
•   Una camada media de yorkshire está compuesta por u n mínimo de uno y un máximo de cuatro ejemplares. Si encontramos siete u ocho, es probable que los padres estén fuera de talla (insistimos una vez más, el yorkshire «gigante» no existe : los «gigantes» son perros atípicos o mestizos).
•   Las manchas de color fuego (en cabeza, patas y debajo de la cola) están presentes prácticamente desde el nacimiento y a los 40 días se ven clarísimamente. Por tanto, si nos ofrecen un cachorro completamente negro y nos dicen que todavía falta tiempo para que aparezcan las manchas, nos están engañando.
•   A los 40-60 días el cachorro tiene todavía el pelo corto, pero no raso: la masa de pelo, especialmente en la cabeza, ha de tener un cuerpo importante.
•   A los dos o tres meses las orejas no deben estar obligatoriamente erguidas: si están semierguidas (o s i cae sólo la punta) no es ningún problema, porque con el tiempo quedarán erguidas. Si penden junto a las mejillas, puede ser simplemente porque sean grandes y gruesas... o porque sea un cachorro no totalmente puro.
•   La dentadura del cachorro tiene que ca er, pero la corrección del cierre es definitiva: un cachorro con prognatismo seguirá teniéndolo cuando se haga adulto, y por tanto no podrá participar nunca en exposiciones.
•   El color del cachorro nunca es perfecto: puede haber pelos negros o blancos en l a cabeza, que con el tiempo desaparecen. En cambio, no debe tener nunca manchas blancas (justo después de nacer, algunos cachorros presentan una pequeña mancha blanca en el pecho que desaparece a los pocos días).

EL CARÁCTER DEL CACHORRO: EL TEST DE CAMPBELL
Parece un muñequito, pero el yorkshire terrier tiene un carácter digno de todo respeto, y es un perro muy dominante que puede dar problemas en familia, a pesar de no superar los 2 kg de peso. Para formarse una idea del carácter que tendrá en el futuro, se puede realizar el test de Campbell.
Dicha prueba se lleva a cabo entre las seis y las ocho semanas de edad. La realiza una persona que el cachorro no conozca (por ejemplo, el futuro comprador), en un espacio nuevo para él y que no le ofrezca posibilidades de distraerse (por ejemplo, en un cercado). Mientras dura el test no hay que hablar nunca al cachorro, ni tampoco acariciarlo.
Con anterioridad habremos preparado una tabla como la de la página siguiente para marcar las respuestas de los distintos miembros de la camada.
El test se divide en cinco fases.

Atracción social. Apenas hayamos entrado en el recinto, nos alejamos del cachorro en la dirección opuesta a la que hemos llegado, nos agachamos y damos una palmada para llamarle la atención, sin llamarlo.


Facilidad para el seguimiento. Partiendo de un punto próximo al cachorro, nos alejamos de él a un paso normal, sin hacer nada que pueda incitarle a ir detrás nuestro.


Respuesta a la obligación. Nos arrodillamos, colocamos el cachorro boca arriba y lo mantenemos en esta posición (aguantándolo suavemente por el pecho con una mano) durante unos 30 segundos.


Dominio social. Nos agachamos para acariciar tranquilamente al cachorro, empezando por la cabeza y avanzando despacio hacia el cuello y el lomo.


Consentimiento a ser levantado. Nos agachamos, sujetamos al cachorro por debajo de la barriga con los dedos entrelazados y lo levantamos a un palmo del suelo durante unos 30 segundos.



■ TEST DE CAMPBELL
FICHA DE CALIFICACIONES
Prueba y comportamiento obtenido
A
B
C
D
E
F
Atracción social






Viene rápidamente - cola alta - nos salta encima - muerde las manos
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Viene rápidamente - cola alta - nos rasca las manos con las patas
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Viene rápidamente - cola baja
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Viene indeciso - cola baja
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No viene de ninguna manera
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Facilidad para el seguimiento






Sigue inmediatamente - cola alta - se pone entre los pies - muerde los pies
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Sigue inmediatamente - cola alta - se pone entre los pies
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Sigue inmediatamente - cola baja
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Sigue indeciso - cola baja
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No sigue o se va en otra dirección
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Respuesta a la obligación






Se revuelve violentamente - forcejea - muerde
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Se revuelve - forcejea
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Se revuelve - se calma
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No se revuelve - lame las manos
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Dominio social






Salta encima - rasca con las patas - gruñe - muerde
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Salta encima - rasca con las patas
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Se gira - lame las manos
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