Cocina rica y sabrosa con el microondas
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La época en la que nos ha tocado vivir nos impone un ritmo de vida cada vez más agotador, con una considerable disminución del tiempo libre. El mundo de la cocina no ha sido insensible a estos cambios. En efecto, el estrés y la dinámica de vida actual ya no nos permiten dedicar muchas horas a la cocina; el tiempo disponible para los menesteres culinarios se ha reducido, debido a los numerosos compromisos que vamos adquiriendo. Pero, al mismo tiempo, desea­mos comer bien, de forma sana, con platos sabrosos, que no lleve mucho tiempo prepararlos. Por todo esto, el progreso tecnológico logrado en estos últimos años en todos los sectores ha llegado hasta la cocina, poniendo en manos del consumidor unos aparatos modernos, en continua evolución: los hornos de microondas, cada vez más sofisticados y con extraordinarias prestaciones. A cada tipo de cocción corresponde una intensidad distinta: intensidades bajas para cocciones delicadas, intensidad alta para cocciones más fuertes. Solamente la experiencia y la práctica proporcionarán los mejores resultados.

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Date de parution 17 novembre 2017
Nombre de lectures 0
EAN13 9781683255789
Langue Español

Informations légales : prix de location à la page 0,0272€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

Equipo de expertos Cocinova




COCINA RICA Y SABROSA
CON EL MICROONDAS





EDITORIAL DE VECCHI
A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
© Editorial De Vecchi, S. A. 2016
© [2016] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-68325-578-9
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Índice
INTRODUCCIÓN
RECETARIO
Entrantes
Entremeses
Cremas y sopas
Primeros platos
Ensaladas
Pasta, arroz y patatas
Legumbres y verduras
Segundos platos
Carnes, aves y caza
Pescado y marisco
Huevos
Postres y repostería
Salsas
Bebidas
MENÚS
ÍNDICE DE RECETAS
INTRODUCCIÓN
La época en la que nos ha tocado vivir nos impone un ritmo de vida cada vez más agotador, con una considerable disminución del tiempo libre.
El mundo de la cocina no ha sido insensible a estos cambios. En efecto, el estrés y la dinámica de vida actual ya no nos permiten dedicar muchas horas a la cocina; el tiempo disponible para los menesteres culinarios se ha reducido, debido a los numerosos compromisos que vamos adquiriendo. Pero, al mismo tiempo, deseamos comer bien, de forma sana, con platos sabrosos, que no lleve mucho tiempo prepararlos.
Por todo esto, el progreso tecnológico logrado en estos últimos años en todos los sectores ha llegado hasta la cocina, poniendo en manos del consumidor unos aparatos modernos, en continua evolución: los hornos de microondas, cada vez más sofisticados y con extraordinarias prestaciones.
«El ordenador en la oficina, y el microondas en la cocina.» Esta podría ser una de las frases que mejor definirían la aplicación de las nuevas tecnologías al servicio del hombre en los albores del siglo XXI .
La cocción en el horno de microondas representa una nueva forma de cocinar, más rápida, fácil y agradable, más sana que la tradicional, y que permite obtener platos gustosos y variados manteniendo el sabor y las características de los alimentos, sin alterar sus propiedades naturales. Permite, además, descongelar y calentar, en tiempos brevísimos, platos ultracongelados, conservando el aspecto y el aroma de los alimentos frescos.
El horno de microondas hizo su aparición en Estados Unidos en la década de los años cincuenta, para satisfacer las necesidades y exigencias de la vida moderna americana.
A continuación, se extendió rápidamente por Japón y, con cierto retraso, llegó finalmente a Europa. Fue precisamente en Europa donde suscitó prejuicios y desconfianzas, y aún hoy, sigue abierta la polémica sobre la nocividad para la salud de la emisión de microondas. Sin embargo, su uso está cada vez más extendido, debido no sólo a sus indiscutibles ventajas a nivel práctico (ahorro de tiempo y de energía), sino también a la cada vez más probada seguridad de su utilización, desde el punto de vista de la salud.
El horno de microondas es un aparato que no ocupa mucho espacio; puede ser de distintas medidas, y puede ir encajado o apoyado en un soporte. Lo único que necesita es una toma de corriente. En cierta manera, se asemeja a un televisor: tiene una puerta de vidrio especial que permite controlar la cocción, mandos para hacerlo funcionar, un reloj para contar los minutos, algunos botones, y un ventilador que distribuye con uniformidad las vibraciones alrededor de los alimentos, alejándolas de las paredes y concentrándolas sobre lo que se ha de cocer.
La tecnología moderna, en continuo desarrollo, realiza productos cada vez más versátiles y capaces de proporcionar distintas prestaciones, acordes con las exigencias y las necesidades de su utilización. De esta manera, nos podemos encontrar con aparatos que pueden tener una única intensidad de potencia o potencias variables, mando de descongelación, base giratoria o base fija (en este último caso, los hornos van provistos de una rejilla móvil situada a la mitad de su altura).
En estos últimos años, se han fabricado hornos de microondas cada vez más sofisticados:
—   Aparatos multifunción, llamados combinados . Este tipo de hornos unen la cocción tradicional a la cocción por microondas mediante infrarrojos o por circulación de aire caliente y grill .
—   Las distintas modalidades de cocción pueden ser empleadas solas o combinadas, ofreciendo así una mayor versatilidad en su uso. Permiten, por ejemplo, el dorado de alimentos, lo que resulta imposible en hornos de microondas normales.
—   Aparatos de programación electrónica con fichas. Este tipo de hornos están dotados de programación electrónica de las recetas (en fichas), de tratamiento delicado de los alimentos, de indicadores automáticos para la determinación del peso de los alimentos y el correspondiente tiempo de cocción y de sonda termométrica, para el control de la temperatura interna de los alimentos.
—   Aparatos compactos. Estos modelos se han creado para resolver los problemas de espacio y se pueden encajar en las estanterías.
—   Miniaparatos. En estos «minihornos» se han introducido los mecanismos más modernos; por lo tanto, son más versátiles y, al mismo tiempo, más económicos.
Para finalizar, diremos que el horno de microondas es un electrodoméstico nacido en y para nuestro tiempo, y que se adecua perfectamente al sistema de vida actual.
Definiremos brevemente, a continuación, las principales características de este tipo de hornos:
1. Economía , porque su velocidad de cocción permite un ahorro de tiempo (que llega al 90 %) y de energía (de hasta el 70 %).
2. Versatilidad , porque se pueden cocer, descongelar y calentar los alimentos, sin grasas, sin pérdida de valores nutritivos ni de sabor.
3. Higiene , porque su sistema de limpieza es muy sencillo: no hay que utilizar detergentes ni abrasivos; las eventuales salpicaduras de grasa se eliminan con un paño húmedo.
4. Seguridad , porque en el horno no hay llama ni gas. La difusión de las microondas se interrumpe por la simple presión del botón de apertura de la puerta.
Qué son las microondas y cómo tiene lugar la cocción
En primer lugar, deberemos decir que las microondas son un fenómeno natural.
En efecto, nosotros vivimos sumergidos en campos de ondas electromagnéticas que nos iluminan, nos calientan, o difunden, por ejemplo, los programas de radio o de televisión.
Las microondas son ondas electromagnéticas, de altísima frecuencia, que tienen entre otras la característica de cubrir un espectro muy amplio (el espectro electromagnético), y que cambian de naturaleza de acuerdo con la frecuencia de la oscilación y la longitud de onda.
Las microondas presentan múltiples utilidades: se utilizan en las comunicaciones vía satélite, para el diagnóstico y tratamiento en medicina e, incluso, para guiar los aviones en la fase de aterrizaje.
Las que se emplean en la cocina tienen una longitud de onda de 10 a 15 cm, y una frecuencia de 2.450 MHZ. Las microondas son generadas por el magnetrón , una válvula termoiónica que tiene la propiedad de transformar la energía eléctrica en energía electromagnética, indispensable para la cocción de los alimentos.
Estas ondas actúan sobre las moléculas de agua contenidas en los alimentos, las cuales, al absorber las ondas electromagnéticas, oscilan rápidamente, provocando un roce que se transforma en calor, necesario para la cocción.
En el horno de microondas, por lo tanto, la cocción de los alimentos tiene lugar en tiempos brevísimos, pero de forma gradual, del exterior hacia el interior; el calor producido por las vibraciones penetra hasta la profundidad de 2 o 3 cm; la parte interna se cuece por conducción, es decir, por contacto.
De esta manera, la cocción del alimento continúa también durante el tiempo de «reposo», cuando ya ha sido detenido el flujo de microondas.
Además, el calor, al difundirse, calienta sólo el alimento y no los utensilios y el aire, como sucede en el horno tradicional.
Por este motivo, el horno de microondas se puede abrir en cualquier momento sin que se modifique la temperatura interna, no calienta la cocina y no permite la salida de vapores ni olores.
Las microondas tienen tres propiedades: reflexión, penetración y absorción. Efectivamente, son reflejadas por los metales, atraviesan y penetran materiales como papel, cerámica, pyrex, vidrio, mimbre, madera, barro cocido, plástico, etcétera, y son absorbidas por las moléculas de los alimentos compuestas por grasas, azúcares, y, sobre todo, agua.
También las operaciones de calentar y descongelar alimentos resultan casi inmediatas por la escasa pérdida de humedad, que favorece la persistencia del sabor y el aspecto de alimento fresco.
Además, la cocción mediante el microondas resulta muy sana y ligera, porque utiliza las grasas que ya se encuentran en los alimentos y permite reducir, o incluso eliminar totalmente, los condimentos perjudiciales para nuestra salud.
Por otra parte, los alimentos conservan inalterados todos sus valores nutritivos, porque no pierden sales ni vitaminas y su aspecto se ve más fresco, ya que no han soportado la agresión del calor. La cocción por microondas es, también, económica. Permite ahorros de tiempo de hasta el 90 %, y de energía eléctrica de hasta el 70 %. Consume aproximadamente la cuarta parte que cualquier otro aparato eléctrico.
Materiales, utensilios y accesorios
Casi todos los materiales con los que se fabrican habitualmente los recipientes de cocina son aptos para la cocción en el horno de microondas, a excepción de los metálicos o con adornos y detalles metálicos, dado que el metal, comportándose como un espejo, rechaza las microondas, obstaculizando, de esta manera, la cocción de los alimentos.
Tampoco son convenientes los recipientes de cristal que, por su contenido en plomo, son susceptibles de rotura.
A pesar de todo, la elección entre los recipientes continúa siendo amplísima.
Los materiales más aconsejables son: papel, cartón, vidrio, pyrex, porcelana, cerámica, plástico, madera, mimbre, etc.
•   Los contenedores más prácticos para su utilización son los de papel o cartón : servilletas, vasos y platos de un solo uso.
Se emplean para la cocción o para calentar alimentos que no contengan salsas ni jugos.
El tiempo de permanencia en el horno ha de ser corto, para evitar que se quemen.
Las servilletas de papel pueden ser utilizadas para envolver el pan y absorber la humedad durante el tiempo de cocción.
•   Los recipientes de vidrio o vitrocerámica están altamente indicados para el horno de microondas. Casi siempre combinan su practicidad con la estética, y pueden ser llevados directamente a la mesa.
•   El pyrex , al ser un material transparente, permite el control de la cocción de los alimentos a través del vidrio de la puerta, sin que se disperse el calor durante la cocción.
La mayor parte de los recipientes de pyrex, de porcelana o de cerámica tienen la ventaja de estar provistos de tapadera, que resulta muy útil para una cocción rápida y uniforme, ya que no se produce la menor salida de grasas o de vapor.
Si no se dispone de una tapadera adecuada, se puede recurrir a una hoja de papel aceitado, algo pesada, o papel de cocina de plástico transparente; jamás debe utilizarse papel de estaño o de aluminio, ya que son de base metálica.
•   Casi todos los recipientes de plástico pueden llevarse al horno de microondas.
Un buen criterio, que puede utilizarse para confirmar que el contenedor es adecuado, es el de controlar si lleva la indicación de apto para ser introducido en el lavavajillas. Se ha de hacer una excepción para el tipo de plástico llamado melamina , que resulta nefasto porque absorbe la energía producida por el microondas, impidiendo la cocción.
No es conveniente utilizar plástico para los alimentos ricos en grasas o azúcares, ya que pueden deformarse por efectos del calor.
•   Las bolsas de plástico , oportunamente perforadas, son ideales para la cocción de verduras y frutas y, muy especialmente, para el descongelado de los alimentos.
•   Las cazuelas de barro cocido están especialmente indicadas para la preparación de guisos, estofados y asados, que resultan muy gustosos, sin necesidad de una cocción prolongada.
•   Incluso la madera y el mimbre pueden llevarse al horno de microondas, sin olvidar que sólo pueden permanecer un tiempo corto y a temperatura moderada.
Por esta razón, los recipientes y tablas de madera y las cestitas de mimbre están indicados para calentar alimentos secos, como panecillos, rebanadas de pan, pastas y brioches.
También la forma del recipiente es muy importante, ya que de ella dependerá en buena parte en el tiempo de cocción del plato.
Por efecto de una simple ley física, los alimentos cuecen más rápidamente en recipientes anchos y bajos, mientras que en los altos y estrechos requieren mayor tiempo.
No se debe olvidar que el tiempo de cocción aumenta proporcionalmente al volumen y a la densidad de los alimentos, y que cuanto menor sea la temperatura inicial, más prolongado resulta el tiempo que se requiere para cocer, calentar y descongelar; el alimento sacado del congelador necesita, por lo tanto, mayor tiempo de cocción que el que se encuentra a temperatura ambiente.
Cada tipo de cocción requiere una intensidad de potencia distinta: baja, para cocciones delicadas, y elevada, para cocciones más fuertes.
Por consiguiente, es preciso establecer cuidadosamente los tiempos y la intensidad para cada tipo de cocción, y en función de los alimentos elegidos y los distintos tipos de preparaciones.
En lo que respecta a los utensilios y accesorios que suelen completar los distintos tipos de hornos de microondas, y que sirven para conseguir mejores resultados, diremos que en general son útiles, pero de ninguna manera son indispensables:
•   El plato-grill , también llamado fondo especial o recipiente para dorar , que permite obtener el dorado superficial de las comidas, no puede acoplarse a los modelos más sencillos de microondas.
Se trata de un recipiente de vitrocerámica, revestido en su fondo por una sustancia especial que tiene la propiedad de transformar la energía de las microondas en calor.
Desempeña la función de un asador normal, aunque su aspecto sea distinto, porque, calentado al máximo durante algunos minutos, consigue alcanzar una alta temperatura que dora la superficie de los alimentos; al mismo tiempo, recoge, mediante una acanaladura apropiada, los jugos que los alimentos pierden naturalmente durante la cocción.
Este utensilio es muy indicado para asar los filetes, las hamburguesas y las costillas, para preparar pinchitos y salchichas, para tostar quesos y bocadillos, para dorar pollo y asados y para calentar y hacer crocantes.
•   El plato rotatorio es un accesorio que acompaña a los hornos dotados de base giratoria.
Es un plato que gira alrededor de su eje central, efectuando así una cocción uniforme y perfecta de los alimentos.
•   El termómetro-sonda es un utensilio que sólo acompaña a algunos modelos de microondas.
Sirve para controlar la temperatura interna de ciertos alimentos, como grandes pedazos de carne, o para calentar los líquidos a la temperatura deseada. De esta manera, se puede controlar también el punto de cocción de la carne, para que resulte rosada o cocida, de acuerdo con los propios gustos.
El termómetro-sonda se ha de introducir siempre en el centro de la carne, cuando esta aún está cruda, de forma que la aguja no sobresalga más de 2 cm.
El sensor, es decir, la punta de la aguja, no debe hallarse en contacto directo con la grasa ni el hueso, porque estas son las partes que se calientan con mayor rapidez y, por lo tanto, el termómetro nos daría valores equivocados.
Cuando la parte interna de la carne alcanza la temperatura programada, el termómetro bloquea el horno y la cocción, manteniendo caliente la carne durante cerca de una hora. El tiempo preestablecido aparecerá en un indicador situado al lado de los mandos.
Al final, el termómetro-sonda empieza a descender gradualmente hasta cero, momento en que se bloquea automáticamente. Este utensilio resulta muy práctico cuando se quiere calentar un líquido a una determinada temperatura, y evita que se caliente en exceso o no llegue a la temperatura deseada.
•   La parrilla metálica es una pieza extraíble. Se trata de un accesorio exclusivo de algunos hornos de microondas, y se puede situar en la base del horno a la mitad de su altura.
Se utiliza cuando se quieren cocer varios alimentos en los dos planos, ya que ofrece las posibilidades de una cocción diferenciada.
Los alimentos colocados en la parte superior absorben el 70 % de la intensidad inicial de las radiaciones, mientras que los colocados en el plano inferior absorben el restante 30 %.
Esta parrilla puede ser plana o presentar dos curvas que sirven para aprovechar mejor el espacio en el interior del microondas.
Los alimentos que se colocan en la parrilla no precisan que se les dé la vuelta, porque también reciben radiaciones por la parte inferior.
•   La tartera es una cazuela de aluminio revestida de una sustancia especial que crea una elevadísima fuente de calor en su interior.
Es un utensilio muy indicado para la cocción de pizzas o tartas.
•   La parrilla-asadora es un accesorio muy útil para la preparación de carnes y embutidos.
Dada su reversibilidad, resulta ideal para la preparación de asados, utilizando la parte alta y el lado menos profundo para tostar.
•   La parrilla para descongelar sirve para evitar el contacto entre los alimentos y los líquidos que se forman en la descongelación; además crea una corriente de aire que favorece la rapidez de la operación.
•   La cafet era, de material no metálico, puede ser pequeña, para hacer el café «a la italiana», o de mayor tamaño, para hacerlo «a la americana» (es decir más largo, utilizando un filtro de papel).
El horno de microondas resulta apropiada para los amantes del café aromático, pues en su proceso de elaboración no pierde ninguna de sus cualidades.
•   Finalmente, el micropop es un accesorio que, en pocos minutos, convierte un puñado de granos de maíz en calientes y crujientes palomitas.
Modalidades de cocción de los alimentos
Los alimentos cocinados en el horno de microondas prosiguen la cocción incluso cuando ya se han sacado del horno; por lo tanto, es preciso aguardar unos cuantos minutos para que esta llegue a su término de manera uniforme, desde el exterior hasta el interior. Este tiempo se llama «tiempo de reposo».
Por este motivo, conviene cocer los alimentos un poco menos de lo que es realmente necesario, sacándolos con cierta anticipación del horno. El tiempo de reposo es variable, y depende de la densidad y del peso de los alimentos y de los tiempos de cocción que se han elegido.
Para lograr una buena cocción es muy importante la forma en que el preparado se coloca en el horno. Conviene colocar la parte más alta de los alimentos en el borde, ya que las microondas empiezan a cocer desde el exterior hacia el interior, y emplear recipientes de un tamaño adecuado; si es excesivamente ancho, el contenedor deja que los jugos se dispersen por el fondo, sin permitir que el alimento adquiera un sabor uniforme, dada la rapidez de la cocción.
También es preciso dar la vuelta y mezclar los alimentos con una espátula o una cuchara de madera; jamás debe utilizarse un tenedor para agujerear la carne, pues hace perder los jugos y, también puede rayar el recipiente.
Para lograr una cocción uniforme es conveniente ir girando el recipiente.
Si queremos favorecer la distribución del calor y acelerar los tiempos, es preferible que los alimentos se encuentren cubiertos; se pueden emplear tapaderas o platos colocados boca abajo o bien, como ya se ha indicado, papel de cocina de plástico transparente, convenientemente agujereado. De esta forma, el vapor se condensa sobre la cobertura y vuelve a caer en el alimento, que se calienta más uniformemente. En cambio, se desaconseja la tapadera en alimentos muy ricos en líquido, tales como las salsas, los caldos, las sopas, etcétera.
También es muy útil tapar los alimentos en las fases de descongelación, que tiene lugar de forma gradual e intermitente; unos segundos en el microondas, unos segundos en reposo, y así sucesivamente hasta que están totalmente descongelados.
Se puede controlar el punto de cocción de un alimento en cualquier momento, abriendo el horno; como este no se calienta, la cocción no resulta bloqueada.
Se ha de tener presente que cada tipo de cocción precisa una potencia diferente: potencia baja para cocciones delicadas, potencia alta para cocciones más fuertes.
Algunos alimentos requieren una particular y constante atención: se trata de los delicados, como los huevos, cremas, quesos, setas, caracoles, despojos, leche, sopa de cebolla, etc.
Para una perfecta cocción se recomienda regular la intensidad, respetando escrupulosamente las tablas de los tiempos de cocción.
En el horno de microondas se puede guisar absolutamente todo, de manera perfecta y en tiempo brevísimo. Al principio, su utilización requerirá un poco de paciencia y de atención, pero muy pronto, con la práctica, los resultados serán sorprendentes y los menús de cada día se harán más rápidos, más sanos y mucho más variados.
El horno de microondas permite la preparación de cualquier tipo de alimentos: entremeses, sofritos, salsas, jugos de distinto tipo, sopas espesas o con caldo, carne, aves, pescados, verduras, huevos, quesos, dulces, frutas y bebidas. En el recetario que acompañamos a continuación ofrecemos gran variedad de platos de fácil y rápida elaboración en los que cualquier cocinero novel podrá salir airoso.
Descongelación y calentamiento
La descongelación con el horno de microondas, a diferencia de lo que sucede con el horno tradicional, es muy rápida y casi inmediata. De esta manera, se evita la dispersión de los productos alimenticios, las vitaminas y las sales minerales, así como las alteraciones microbiológicas.
El mejor sistema para descongelar es el de la intermitencia; después de haber introducido el congelado se ha de encender y apagar el horno a intervalos regulares durante el tiempo indicado en las tablas, hasta lograrse la descongelación.
Con este sistema, el alimento se descongela gradualmente y en su totalidad.
Algunos aparatos ya están dotados del mando alternado; en caso contrario se ha de hacer manualmente.
Tras el periodo de descongelación, es necesario un tiempo de reposo en el horno para que se complete la operación.
Los tiempos y la intensidad de potencia dependen de la calidad del alimento, de su forma y de su peso.
También en la descongelación se han de seguir algunas reglas importantes:
•   Los alimentos tapados (con papel de cocina de plástico transparente, papel vegetal o papel aceitado) se descongelan más rápidamente y conservan mejor la humedad.
•   Los alimentos no demasiado densos , que contengan líquidos (como el pan, los brioches, las frutas, las verduras, etc.), se descongelan con mayor facilidad que el resto. En efecto, las microondas penetran mejor en el interior de su masa.
En consecuencia, requieren una potencia muy baja y un tiempo muy breve de descongelación.
•   Los pedazos de gran des dimensiones se han de descongelar primero a elevada potencia, mantenida durante algunos minutos, luego a media potencia durante el mismo tiempo, y por último a baja potencia al final de la operación.
•   Los ultracongelados precocinados que se vendan en recipientes de aluminio, han de ser colocados en recipientes no metálicos antes de descongelarlos.
•   Los filetes , la carne en cortes finos o para estofar , después de la primera fase de descongelación, se van separando, poco a poco, para facilitar la operación.
•   El pollo y las aves en general se han de descongelar en cuatro fases y en tiempos iguales, con el pecho, al principio, dirigido hacia arriba, y protegiendo las partes prominentes, como alas y patas, con una hoja de papel de aluminio, para evitar que empiecen a cocer.
Este papel se eliminará a mitad de cocción y no ha de tocar las paredes del horno, para no ocasionar daños en el magnetrón. Se aconseja descongelar completamente el pollo entero antes de proceder a la cocción; si se trata de pavos de peso superior a los 3,5 kg, es preferible descongelarlos por el sistema tradicional.
•   Los pescados se han de colocar en un recipiente, recordando que se han de perforar las bolsas para permitir la salida del vapor.
La descongelación del pescado, tanto entero como en rodajas o en filetes, se completa pasándolo por el grifo y lavándolo con el agua corriente.
•   Las verduras congeladas se tratan de la misma forma que las verduras frescas: no precisan la operación de descongelación, ya que esta tiene lugar en el mismo instante de la cocción. Deben de ser sacadas de la bolsa o caja, llevadas a un recipiente provisto de tapa y removerse a mitad de cocción, después de haber añadido poquísima agua, porque ya tienen abundante líquido.
•   Las tartas o pedazos de tarta rellenos se descongelan en pocos minutos a potencia bajísima, lo mismo que la fruta, que se utilizará para obtener exquisitas salsas.
La operación de calentado de los alimentos ya cocidos con antelación da óptimos resultados en el horno de microondas; este sistema, en efecto, tiene la propiedad de devolver a los preparados las mismas características de la cocción inicial.
El tiempo de calentado es muy rápido; en pocos minutos se puede calentar incluso una comida completa sin alterar su sabor. Esto permite preparar anticipadamente mayores cantidades de alimento, para proceder luego a calentarlos en el momento oportuno.
Los alimentos ya preparados, calentados con el microondas, pierden muy poca humedad y, de esta forma, conservan el sabor y el aspecto de los alimentos frescos recién cocinados, sin coger sabor a recalentado. Los alimentos ricos en grasas o azúcares tienen un tiempo de calentado inferior, dado que poseen mayor capacidad de absorción.
Si se calientan grandes cantidades de alimento, se ha de remover con frecuencia con una cuchara de madera o de plástico, para acelerar el proceso.
También para calentar alimentos es preciso poner en práctica algunos consejos que permitan que estos pierdan la escasa humedad lograr retener después de la cocción:
•   Los alimentos que contienen poco líquido se calientan a bajísima potencia y se deben tapar con papel de cocina de plástico transparente o con un plato colocado boca abajo.
•   Los alimentos que se adquieren en envases metálicos se han de trasladar a recipientes adecuados para el microondas, ya que los originales, como ya hemos podido ver con anterioridad, no son aptos.
•   El tiempo del calentado depende de la temperatura inicial de los alimentos y de las bebidas y del tipo de recipiente; si este es ligero, el calentado es mucho más rápido.
•   Los pedazos finos de carne, la carne picada y las rodajas de pescado se calientan antes y mejor que si se tratara de un único trozo.
•   Las partes más densas del alimento se han de colocar hacia la parte externa del recipiente.
•   Para calentar el pan, los brioches o pedazos de tarta, es conveniente envolverlos en una servilleta de papel que absorba la humedad.
•   Es preferible verter directamente las bebidas en las tazas o vasos que se llevarán a la mesa.
•   Para abreviar el tiempo de calentado es preferible emplear agua ya caliente para la preparación de las bebidas y utilizar vasos y tazas individuales.
•   Las tazas y los vasos se disponen en círculo, dejando siempre un hueco en la parte central del horno.
•   Calentando una naranja o un limón durante unos minutos en el horno de microondas, dan más cantidad de zumo.
•   El horno de microondas se presta también para desecar hierbas aromáticas, para así poder guardarlas luego en recipientes bien cerrados para el invierno: nada más recogerlas, se lavan, se les quita los tallos y se colocan sobre una hoja de papel secante en una bandeja de cartón, evitando que queden superpuestas.
Se tapan con un papel oleoso antes de introducirlas en el horno durante medio minuto. Después de haberlas dejado durante algunos minutos con el horno apagado, se llevan a recipientes de cierre hermético.
El mismo procedimiento puede emplearse para desecar flores.
Consejos para la ejecución de las recetas
Actualmente existen en el comercio distintos tipos de hornos de microondas; aparentemente, todos parecen iguales, pero un examen más cuidadoso permite observar diferencias que inciden en los buenos resultados de la preparación.
Hay hornos con una sola intensidad de potencia, otros con dos mandos de potencia variable, otros con potencias variables que van del 10 % al 100 %.
De acuerdo con los distintos modelos, se pueden elegir valores que van del 1 al 6, o del 1 al 10, de 10 % a 100 %. Estas dos últimas regulaciones prevén 10 posiciones: la 1 equivale al sector 0-10 %; la 2, al 10-20 %, y así sucesivamente. En las versiones de seis posiciones, sin embargo: la intensidad 1 corresponde a un poco menos del 20 %; la 2, a algo más del 30 %; la 4, a poco menos del 70 %; la 5, a algo más del 80 %, y la 6, al 100 %. Las distintas intensidades de potencia hacen variar los métodos de cocción. Por esta razón, no se pueden dar explicaciones precisas y detalladas e indicar el grado de potencia, ya que esta cambia de unos hornos a otros.
A cada tipo de cocción corresponde una intensidad distinta: intensidades bajas para cocciones delicadas, intensidad alta para cocciones más fuertes.
Además, se han de considerar siempre, con cierta aproximación, los tiempos, que sólo son indicativos, ya que los gustos personales son distintos (se pueden preferir los alimentos más o menos cocidos); los alimentos, aun siendo del mismo tipo, pueden ser de calidad distinta. Los tiempos indicativos se refieren, de todas formas, a minutos efectivos, excluyendo, por lo tanto, el tiempo empleado en dar la vuelta a la comida. Solamente la experiencia y la práctica proporcionarán los mejores resultados.
Para quienes dispongan de un horno de potencia variable de un mínimo del 10 % a un máximo del 100 %, he aquí un esquema de porcentajes de intensidad que se han de programar para las distintas cocciones:
Intensidad 10-20 %:
—   para mantener los alimentos calientes;
—   para ablandar la mantequilla;
—   para que fermente la pasta cruda.
Intensidad 30-40 % (programa de descongelación):
—   para descongelar hasta 1,5-2 kg de alimentos;
—   para cocer algunos alimentos delicados;
—   para cocer pastas o arroz.
Intensidad 50 %
—   para acabar cocciones delicadas;
—   para descongelar de 2 a 4 kg de alimentos.
Intensidad 60-70 %
—   para finalizar la cocción de los asados;
—   para saltear legumbres y verduras cortadas a trocitos;
—   para cocer platos con huevos o quesos;
—   para acabar la cocción de dulces con crema, mermeladas, etc.
Intensidad 80-90 % (programa de calentamiento)
—   para calentar alimentos ya cocidos;
Intensidad 100 %
—   para cocer rápidamente alimentos;
—   para cocer carnes o aves de un peso menor a 1,5 kg;
—   para cocer fruta fresca o postres de fruta;
—   para calentar el plato- grill ;
—   para llevar líquidos a ebullición.
Cómo sacar el máximo partido al horno de microondas
Para poder aprovechar las múltiples prestaciones del horno de microondas y obtener, de esta manera, resultados satisfactorios, es conveniente seguir algunas indicaciones, que resultarán de gran ayuda para todos aquellos que se dispongan a emplear por primera vez este instrumento:
•   No se debe usar nunca el horno sin alimentos o sin agua, para no estropearlo.
•   Para cocer cantidades pequeñas de alimentos o platos que contengan escasa humedad, es conveniente colocar en el interior del horno un vaso lleno de agua para evitar que las microondas, al no quedar suficientemente absorbidas, puedan curvar las paredes o se recaliente en exceso la comida.
•   No se deben utilizar nunca recipientes metálicos o con decoraciones metálicas. El metal refleja las microondas, impide la cocción y perjudica al horno.
•   No deben emplearse recipientes de cristal, porque están fabricados con plomo y se romperían.
•   Se deben quitar los tapones y las tapaderas antes de cocinar los líquidos o los alimentos contenidos en botellas o en cajas, porque la presión que se produce podría romperlos.
•   No se deben bloquear las descargas o los aspiradores que se abren en la parte posterior del horno, ya que el calor excesivo podría causar daños.
•   No se debe bloquear la puerta o los correspondientes sistemas de seguridad con objetos metálicos (por ejemplo, tenedores, pinchitos, etc.), para no causar daños en el horno.
•   No se debe hacer funcionar el horno con la puerta abierta, pues se estropearían las cerraduras de seguridad.
•   No se debe colocar ningún objeto entre la parte frontal del horno y la puerta.
•   No se debe permitir que se acumule suciedad en la cara interna de la puerta.
•   No se debe hacer funcionar el horno si tiene alguna avería, sea la que sea.
•   Si se estropease el horno, debería ser reparado por un técnico cualificado de la firma fabricante.
•   El horno debe limpiarse cada vez que se use, pero nunca con detergentes abrasivos. Hay que pasar un paño embebido en agua jabonosa caliente, enjuagar y secar.
•   Si se producen incrustaciones de alimentos o hay olores permanentes, se puede colocar un recipiente con un poco de agua dentro del horno y llevarla a ebullición. El vapor que se desprenda disolverá las salpicaduras.
•   Se deben calcular siempre los tiempos de cocción dependiendo de la cantidad de alimento a cocer. Para ello es necesario pesar los alimentos. En líneas generales, para una cocción normal, se precisan unos 6 o 7 minutos por cada 500 gramos.
•   Se tienen que calcular tiempos más reducidos (hasta la cuarta parte del tiempo de cocción tradicional); los alimentos deben cocerse siempre un poco menos de lo necesario.
•   El aumento del tiempo de cocción es proporcional al aumento de la cantidad de alimento que se cuece. Pero si la cantidad es doble, no será necesario doblar el tiempo.
•   Hay que sacar la comida del horno antes de que esté completamente hecha, ya que continúa cociendo durante unos minutos fuera del horno.
•   Acabada la cocción, se debe dejar el alimento en el horno apagado durante unos minutos, para que termine de hacerse por conducción.
•   Se debe recordar que el agua y cualquier otro líquido hierven más rápidamente en el hornillo que en el microondas. Si se tiene prisa, puede llevarse al horno ya hirviendo.
•   Dado que el agua y otros líquidos absorben más microondas que los alimentos sólidos, si durante la cocción de la carne se ha formado un exceso de líquido, habrá que eliminar un poco para no impedir la cocción del alimento.
•   Se debe reducir a la mitad o, incluso, a una cuarta parte, la cantidad de líquido de las recetas tradicionales, ya que los alimentos excesivamente húmedos exigen mayor tiempo de cocción que los secos.
•   Los alimentos porosos (como el pan de molde, la carne picada, las patatas chafadas, etc.), necesitan menos tiempo para cocerse y descongelarse, porque la densidad del alimento determina la facilidad de penetración de las microondas y, en consecuencia, la velocidad de la cocción es mucho mayor.
•   Se deben pinchar todos los productos recubiertos de piel (por ejemplo: las patatas, los embutidos, los higadillos de pollo, las yemas de huevo, las salchichas, etc.). Así se permite la salida del vapor y se evita que revienten durante la cocción.
•   Los alimentos compactos cuecen antes. Efectivamente, se debe poner especial cuidado en los ángulos desiguales, porque cuecen con mayor facilidad que el resto. Si es posible, es mejor utilizar recipientes redondos y proteger esas partes con hojas de papel de aluminio, por lo menos durante la mitad del tiempo de cocción.
•   Para cocer porciones o pequeñas cantidades, se dispondrán una al lado de otra. Se colocarán situando las menores en el centro y las más gruesas en el borde del recipiente, porque requieren una cocción más prolongada. Dispuestas de esta forma, recibirán mayor cantidad de microondas.
•   Se debe evitar que los pedacitos se toquen entre sí; en ningún caso deben amontonarse los alimentos.
•   En la mayoría de los casos, habrá que utilizar recipientes provistos de tapadera o recubrir el alimento con un plato volcado, papel aceitado o papel de cocina de plástico transparente, nunca con hojas de papel de aluminio, ya que no permite el paso de las microondas. Si está tapado, el alimento cuece mucho más deprisa y de manera más uniforme, retiene mejor la humedad, resulta más blando y no provoca salpicaduras en el horno. La humedad que se forma se condensa en la tapadera y vuelve a caer sobre el alimento; este sistema se adopta, especialmente, para descongelar, a excepción de las sopas, el pan, los dulces y los productos encerrados en saquitos de plástico, que se han de perforar.
•   Se deben disminuir a la mitad o eliminar totalmente las grasas, porque las microondas aprovechan las ya contenidas en los alimentos.
•   Se debe reducir al máximo el empleo de aromas, hierbas y especias, cuyos sabores son acentuados por el horno de microondas, para evitar que los alimentos adquieran un sabor excesivamente acusado.
•   Se debe emplear menor cantidad de sal, ya que el sistema de microondas impide la dispersión de sales minerales por la rapidez de la cocción.
•   Se recomienda poner en adobo los asados en aceite, vino, hierbas desmenuzadas, o bien untarlos con mantequilla u otros condimentos y rebozarlos con pan rallado, mostaza en polvo o pimentón, para acentuar los sabores y obtener un dorado uniforme.
•   No se deben salar los pollos ni la caza, porque la piel se rompería.
•   Se deben elegir recipientes suficientemente amplios para cocinar jugos y salsas, para evitar las salpicaduras durante la cocción.
•   Al acabar la preparación de una salsa besamel o de una crema, es conveniente trabajar el conjunto con la batidora eléctrica. Además de deshacer los eventuales grumos de harina, el producto resultará más suave.
•   Se aconseja modificar, a media cocción, la posición inicial en el recipiente de los alimentos «apretados», tales como las albóndigas de carne, o largos y estrechos, como los filetes de pescado; se deben llevar hacia el centro las partes que se encontraban hacia el exterior y viceversa.
•   En el horno de microondas no deben prepararse fritos, pastas con levadura, hojaldres o huevos con cáscara.
•   Se deben suprimir los lacitos que sellan los paquetes de plástico antes de introducirlos en el microondas.
•   Cuando los alimentos requieran una superficie dorada, se deberá terminar la cocción por los procedimientos tradicionales.
•   Se aconseja calentar las bebidas en tazas o vasos monodosis.
•   Para cocer juntos dos alimentos con exigencias diversas, se cuece primero el que requiera más tiempo a plena potencia hasta la mitad de cocción. Después se añade el otro, bajando la potencia y continuando el proceso.
•   Se deben considerar como puramente indicativos todos los tiempos de descongelación y de cocción indicados en las tablas, ya que la eficacia de las microondas se encuentra sensiblemente influida por la potencia del horno, por la temperatura inicial del alimento, su consistencia y forma, y algunas precauciones que hayamos tomado (tapar el alimento, mezclarlo, darle la vuelta, etc.).
•   No se debe tener miedo a estropear la cocción de los alimentos si se va abriendo y cerrando el horno, pues este no se calienta; el alimento se cuece sólo porque las microondas penetran en su interior, lo calientan y lo hacen cocer.
•   Tampoco se debe temer a las radiaciones, porque las normas de seguridad europeas para la fabricación de hornos de microondas son extremadamente rigurosas. Antes de ser comercializados, los aparatos son sometidos a numerosas pruebas de seguridad.
RECETARIO
Todas las recetas que se ofrecen en este libro están pensadas para cuatro personas, salvo indicación.
Los tiempos indicados en la elaboración de los platos se refieren a un horno estándar de 1.000 vatios, regulado a la máxima potencia. Cuando no sea así, se explicita expresamente.

d
Número de personas
i
Tiempo
k
Dificultad
$
Valor económico
l
Calorías por persona
j
Recipiente más adecuado
Entrantes
Entremeses
Cremas y sopas
Entremeses
Utilizando el horno de microondas se pueden preparar exquisitos entremeses, fríos y calientes.
Los mejores hors d’œuvre son a base de verdura, pero también resultan muy apetitosos los preparados con huevos o queso. Muchos se pueden preparar anticipadamente y mantener en el congelador o calentarlos en el momento de servirlos.
Para poder reducir al máximo los tiempos de cocción, adquiere gran importancia la forma del recipiente. Son preferibles los anchos y bajos y los que se pueden llevar directamente a la mesa.
Bocaditos de rape
d
4 personas
i
7 minutos
k
Fácil
$
Caro
l
150 calorías
j
Una cazuela de pyrex
500 g de rape
1 escalonia
Perejil picado
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
1 cucharada de vino blanco
Sal
1.   En primer lugar, se corta el pescado en tiras más bien anchas.
2.   Seguidamente, se dispone la escalonia en una cazuela de pyrex adecuada para la cocción en microondas. Se agrega el aceite y el vino.
3.   A continuación, se añade el pescado, se tapa con plástico y se cuece durante unos 5 minutos a la máxima potencia.
Por último, se sazona, se añade el perejil y se deja reposar destapado durante 2 minutos.
Canapés de cangrejo
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Caro
l
100 calorías
j
Una bandeja de servicio
120 g de espinacas lavadas y escurridas
30 g de mantequilla
100 g de cangrejos cocidos
1 chalote
4 lonchas de queso
4 rebanadas de pan de molde
Sal
Pimienta
1.   Se cuecen durante algunos minutos las espinacas en una cazuela mediana, juntamente con el chalote, la mantequilla y la sal.
2.   A continuación, se saca el chalote y se trituran las espinacas.
3.   Se elimina la corteza del pan de molde, se parte en triángulos y se pone encima de cada trozo un poco de puré de espinacas. Sobre el puré se colocan los cangrejos y se tapan con el queso, también cortado en triángulos.
4.   Por último, se disponen los canapés sobre la bandeja y se llevan al horno durante 2 minutos.
5.   Transcurrido este tiempo, se dejan reposar 1 minuto y se sirven inmediatamente.
Cangrejos perfumados
d
4 personas
i
10 minutos
k
Fácil
$
Caro
l
150 calorías
j
Una bandeja de pyrex
600 g de cangrejos pelados
30 ml de aceite de oliva
4 cucharadas de brandy
1/2 limón exprimido
Perejil
Sal
Pimienta
1.   Primeramente, se colocan los cangrejos en la bandeja de pyrex. Se tritura la piel del limón y se une con el perejil picado; se moja con el brandy y con el zumo del limón. Se salpimenta y se diluye en el aceite.
2.   A continuación, se distribuye esta mezcla por encima de los cangrejos y se tapan con una hoja de papel engrasado.
3.   Por último, se llevan al horno, a máxima potencia, durante 3 minutos; se destapan y se dejan reposar 1 minuto antes de servir.
Canutillos de cabeza de jabalí
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Caro
l
200 calorías
j
Una bandeja de servicio
8 lonchas finas de cabeza de jabalí
80 g de queso
1 cucharadita de mostaza aromática
20 g de mantequilla
Perejil
1.   Se comienza cortando el queso en dados, que se esparcen sobre las lonchas de cabeza de jabalí, después de haberlas untado con mostaza y espolvoreado con perejil.
2.   A continuación, se enrolla cada corte formando canutillos, que se disponen en corona sobre la bandeja, ligeramente untada con mantequilla.
3.   Finalmente, se meten 1 minuto en el horno. Se dejan reposar 1 minuto más y se sirven calientes.
Champiñones rellenos de perejil
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
150 calorías
j
Una bandeja de servicio
250 g de champiñones sin el tallo
30 ml de aceite de oliva
1 cucharada de perejil
1 diente de ajo
Sal
Pimienta
1.   Se limpian los sombrerillos de los champiñones y se colocan en la bandeja, rociándolos con el aceite y espolvoreándolos con perejil; se cubren con papel de cocina de plástico transparente y se llevan al horno de microondas durante 2 minutos.
2.   Transcurrido este tiempo, se destapan, se salan ligeramente y se dejan reposar 1 minuto antes de servir.
Champiñones a la ruca
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Medio
l
200 calorías
j
Una bandeja de pyrex
250 g de champiñones
1 ramito de ruca
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
Sal
Pimienta
1.   En primer lugar, se limpian bien los champiñones y se cortan en láminas finas.
2.   A continuación, se colocan en una bandeja de pyrex y se rocían con el aceite. Se tapa el recipiente y se lleva al horno de microondas durante 2 minutos.
3.   Seguidamente, se destapa, se sala ligeramente y se deja reposar 1 minuto.
4.   Por último, se recubren los champiñones con la ruca cortada en tiras finas, tipo juliana, y se sirven inmediatamente.
Endibias en cartucho
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
80 calorías
j
Papel vegetal
250 g de endibias
Algunas nueces
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
Sal
Pimienta
1.   Se comienza lavando las endibias, separando las hojas exteriores y cortándolas en tiritas finas.
2.   Seguidamente, se trocean las nueces y se esparcen por encima de las endibias.
3.   Se condimentan bien con el aceite, la sal y abundante pimienta.
4.   A continuación, se envuelve el preparado en una hoja de papel vegetal y se lleva al microondas durante 1 minuto.
5.   Finalmente, se deja reposar 1 minuto y se sirve inmediatamente.
Gambas perfumadas
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Caro
l
180 calorías
j
Un recipiente de pyrex
600 g de gambas peladas
El zumo y la piel de medio limón
Perejil picado
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
1 cucharada de brandy
Sal
Pimienta
1.   Se disponen las gambas en un recipiente de pyrex bajo y ancho.
2.   Seguidamente, se ralla la piel del limón y se añade al perejil picado; luego se vierte el brandy y el zumo de limón. Se salpimenta y se diluye con aceite.
3.   A continuación, se distribuye el condimento sobre las gambas y se tapa el recipiente con papel aceitado.
4.   Por último, se hornea, a la máxima potencia, durante 3 minutos; se destapa y se deja reposar 1 minuto antes de servir.
Huevos en cocotte
d
4 personas
i
15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
70 calorías
j
Vasos de vidrio
4 huevos
1 nuez de mantequilla
Agua para el baño María
1.   Para empezar a preparar este entremés, se ponen unos tres dedos de agua en un recipiente adecuado para la cocción en horno de microondas, se tapa y se deja durante 3 o 4 minutos a la máxima potencia.
2.   Entre tanto, se untan con mantequilla los vasitos de vidrio y se rompe un huevo en cada uno de ellos.
3.   Una vez hecho esto, se llevan los vasos al recipiente con agua. Se tapan y se cuece 2 minutos a máxima potencia.
4.   Finalmente, se sacan los vasos del agua, se dejan reposar unos segundos y se desmoldan los huevos en platitos individuales, momentos antes de servir.
Pimientos al requesón
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
120 calorías
j
Bandeja de pyrex
200 g de pimientos amarillos
150 g de requesón fresco
10 aceitunas verdes
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
Perejil picado
Sal
Pimienta
1.   En primer lugar, se lavan bien los pimientos y se les quita la base y las semillas.
2.   A continuación, se trabaja el requesón fresco con las aceitunas, previamente picadas muy finas. Se sazona con la sal, la pimienta y el perejil picado.
3.   Se rellenan los pimientos con la crema obtenida, con la ayuda de una manga pastelera de boca ancha, y se colocan sobre una bandeja ligeramente aceitada.
4.   Por último, se introducen en el horno de microondas y se dejan cocer durante 2 minutos. Se dejan reposar 1 minuto y se sirven al momento.
Pinchitos de atún
d
4 personas
i
10 minutos
k
Fácil
$
Caro
l
220 calorías
j
Una bandeja de servicio
500 g de atún
4 hojas de laurel
30 ml de aceite de oliva
Sal
Pimienta
1.   Primeramente, se corta el atún en dados grandes que se clavan en pinchitos de madera alternándolos con las hojitas de laurel.
2.   A continuación, se colocan los pinchitos en una bandeja, se tapan con papel de cocina de plástico transparente y se cuecen en el horno de microondas, a la máxima potencia, durante 4 minutos.
3.   Finalmente, se quita el plástico, se salpimentan, se rocían con el aceite y se dejan reposar en el horno 2 minutos antes de servirlos.
Rollitos de jamón a las hierbas
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
200 calorías
j
Una ban deja de servicio redonda
4 lonchas de jamón cocido, no muy gruesas
80 g de queso en trozos
20 g de mantequilla
Orégano
1.   En primer lugar, se disponen algunos trocitos de queso sobre cada loncha de jamón. Se espolvorean con orégano, y se forma un rollo.
2 .   A continuación, se unta ligeramente con mantequilla la bandeja redonda y se colocan, formando corona, los rollitos de jamón.
3.   Por último, se llevan al horno durante 1 minuto, se dejan reposar 1 minuto más, y se sirven calientes.
Rollitos de mortadela
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
180 calorías
j
Un plato
8 lonchas de mortadela
80 g de queso tipo carvel
1 cucharadita de mostaza aromática
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
1 nuez de mantequilla
Perejil picado
1.   Para empezar, se corta el queso en daditos. Se untan con la mostaza y se sazonan con el perejil picado.
2.   A continuación, se distribuyen en las lonchas de mortadela, se enrollan y se colocan en forma de corona en un plato de servicio ligeramente untado con mantequilla.
3.   Por último, se introducen 1 minuto en el horno de microondas, y se dejan reposar otro minuto antes de servir.
Rollitos de salmón
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Caro
l
200 calorías
j
Una bandeja de servicio
4 lonchas de salmón ahumado no muy gruesas
80 g de requesón
1 cucharada de perejil picado
20 g de mantequilla
1/2 cucharadita de pimentón
1.   Se trabaja bien el requesón con una espátula de madera y se le va incorporando uniformemente el pimentón.
2.   A continuación, se unta cada loncha de salmón con la pasta obtenida, espolvoreándola con perejil picado. Se enrollan y se parten por la mitad.
Luego se unta ligeramente con mantequilla la bandeja y se disponen en ella los canutillos de salmón. Se cocinan en el microondas durante 1 minuto.
3.   Por último, se dejan reposar otro minuto más y se sirven.
Tomates sabrosos
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
150 calorías
j
Una ensaladera de pyrex
200 g de tomates rojos
100 g de queso mozzarella
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
2 filetes de anchoas
1 cucharadita de orégano
Pimienta
Sal
1.   Para empezar, se cortan los tomates por la mitad, se limpian de semillas y se disponen en una ensaladera de pyrex untada con aceite.
2.   Seguidamente, se corta la mozzarella en daditos y se coloca en las barquitas de tomate.
3.   Se espolvorean con el orégano y se salan ligeramente.
4.   Se distribuyen sobre los tomates las anchoas cortadas en trocitos.
5.   Por último, se pone en el microondas unos 3 minutos.
6.   Se deja reposar 1 minuto y se sirve ofreciendo la pimienta por separado.
Tostadas de hígado
d
4 perso nas
i
15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
150 calorías
j
Una bandeja de servicio
300 g de hígado
50 g de mantequilla
1/2 cucharada de pulpa de tomate
1 hoja de laurel
4 rebanadas de pan de molde
1 cebolla
1.   Se funde la mantequilla en una sartén, añadiendo la cebolla cortada muy fina y el hígado en pedacitos.
2.   A continuación, se añade la hoja de laurel y se deja cocer en el horno, a baja potencia, durante 8 minutos.
3.   Trascurrido este tiempo, se sala, se añade la pulpa de tomate y se quita la hoja de laurel. Se pasa todo por la batidora hasta obtener una crema homogénea.
4.   Se extiende esta crema sobre las rebanadas de pan y se llevan al microondas durante 1 minuto.
5.   Por último, se dejan reposar otro minuto y se sirven.
Tostadas italianas
d
4 persona s
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15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
160 calorías
j
Un plato de vidrio
300 g de hígado
50 g de mantequilla
1 cucharada de alcaparras en salmuera
1 hoja de laurel
4 rebanadas de pan francés
1/2 cebolla
1.   Se funde la mantequilla en una sartén, se añade la cebolla finamente picada y el hígado en pedacitos.
2.   A continuación, se añade el laurel y se cuece durante 8 minutos a fuego muy lento.
3.   Transcurrido este tiempo, se sala ligeramente, se aparta el laurel y se echan las alcaparras.
4.   Se bate hasta obtener una crema lisa y homogénea.
5.   Por último, se unta el pan con este preparado y se lleva al horno de microondas durante 1 minuto.
6.   Antes de servir, se deja reposar otro minuto.
Tostadas a la marsellesa
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Medio
l
150 calorías
j
Una bandeja de servicio
300 g de filetes de lubina
40 ml de aceite de oliva
1/2 cebolla
1/2 cucharada de salsa de tomate
1 manojo de hinojo silvestre
4 rebanadas de pan francés
Sal
1.   En primer lugar, se calienta el aceite en una sartén y se añaden la cebolla, finamente picada, y el pescado en pedacitos.
2.   A continuación, se añade el hinojo picado y se deja cocer en el horno, a intensidad muy baja, durante 3 minutos.
3.   Después, se sala ligeramente y se añade el tomate. Se pasa todo por la batidora hasta la obtención de una crema lisa y homogénea.
4.   Por último, se unta esta crema en el pan y se llevan las tostadas al microondas durante otro minuto más.
5.   Se sirven calientes.
Tostadas a la trufa
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Car o
l
250 calorías
j
Una bandeja de servicio
4 rebanadas de pan fresco
1 diente de ajo
1/2 tubo de pasta de trufa
4 lonchas de queso graso
2 huevos
1/4 l de leche
30 g de mantequilla
Sal
Pimienta
1.   En primer lugar, se coloca la bandeja en el horno de microondas con la mantequilla en pedacitos y se mantiene, a intensidad máxima, durante 30 segundos.
2.   A continuación, se frota el ajo sobre las rebanadas de pan y se pasan rápidamente por la mantequilla disuelta. Se reparte uniformemente la mantequilla restante en el fondo de la bandeja.
3.   Seguidamente, se untan las rebanadas de pan con la pasta de trufa, se dividen en tres partes y se disponen una junto a otra en la bandeja. Sobre cada rebanada se coloca un pedacito de queso graso.
4.   En un bol aparte, se baten los huevos con la leche, la sal y la pimienta, y se vierte sobre las rebanadas.
5.   Por último, se dejan cocer, a intensidad máxima, durante 2 minutos. Se dejan reposar 1 minuto y se sirven calientes.
Cremas y sopas
Toda sopa, crema o menestra con caldo resulta exquisitamente perfumada y bien amalgamada si se prepara en el horno de microondas.
Para evitar salpicaduras en las paredes del horno, así como para acelerar el tiempo de cocción, es conveniente tapar las preparaciones caldosas.
El horno de microondas resulta también en este caso muy práctico, ya que se pueden cocinar los ingredientes directamente en la sopera o en tazas individuales.
Hay que recordar que han de utilizarse menores cantidades de líquido respecto a las empleadas en la cocción tradicional, y que la sal debe añadirse en el tiempo de reposo o, incluso, posteriormente, para evitar la deshidratación; por otra parte, también es conveniente cortar las verduras en pedacitos de igual tamaño, para obtener una cocción uniforme.
Colores y sabores permanecen naturales, y las vitaminas y sales minerales intactas.
Crema de calabaza
d
4 personas
i
10 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
150 calorías
j
Un recipiente de vidrio
400 g de calabaza amarilla pelada y cortada en dados
200 g de nata fresca
1/2 l de caldo
Pimienta
Sal
1.   En un recipiente alto y estrecho, adecuado para la cocción en microondas, se coloca la calabaza cortada en dados y se tapa con papel de cocina transparente de plástico, añadiendo un dedo de agua.
2.   Se cocina en el horno a la máxima potencia, durante 4 minutos.
3.   Se deja reposar 1 minuto, se pasa por la batidora, se añaden la nata y el caldo, se sazona y se hornea de nuevo a potencia media-alta con el recipiente tapado, durante unos 3 minutos.
4.   Finalmente, se deja reposar 1 minuto y se sirve.
Crema de endibias
d
4 personas
i
5 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
80 calorías
j
Una cazuela de vidrio
400 g de endibias
150 g de cebollas
20 g de harina blanca
200 ml de caldo
1 trocito de guindilla
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
Queso rallado
Pimienta
Sal
1.   Para empezar, se limpian bien las endibias y se cortan en tiritas. Se cortan también las cebollas finamente.
2.   A continuación, se ponen en una cazuela de vidrio y se mezclan con el aceite y la guindilla. Se espolvorea todo con la harina y se mezcla bien. Se diluye lentamente con el caldo, removiendo hasta que hayan desaparecido los grumos.
3.   Seguidamente, se tapa y cuece durante 15 minutos, removiendo un par de veces.
4.   Finalmente, se salpimenta, se deja descansar unos 4 minutos y se pasa por la batidora.
5.   Se sirve la crema con el queso rallado aparte.
Crema de escarola
d
4 personas
i
25 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
80 calorías
j
Una sopera de vidrio
400 g de escarola
150 g de cebolla
20 g de harina blanca
20 ml de aceite de oliva extra virgen
200 ml de caldo
Sal
Pimienta
1.   En primer lugar, se lava y se escalda la escarola. Se corta finamente la cebolla.
2.   A continuación, se dispone el aceite, la cebolla y la escarola, cortada en tiritas, en la sopera de vidrio. Se espolvorea con la harina, se mezcla bien y se diluye lentamente con el caldo, procurando que no se formen grumos.
3.   Después, se cuece en el horno de microondas con el recipiente tapado durante 15 minutos, removiendo un par de veces. Transcurrido este tiempo, se sala y, si se desea, se añade pimienta.
4.   Por último, se deja reposar durante cuatro minutos, se pasa por la batidora y se sirve.
Crema de espárragos
d
4 personas
i
20 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
150 calorías
j
Una fuente de vidrio
1 lata de espárragos
750 ml de caldo
100 g de mantequilla
50 g de harina
150 g de nata fresca
2 huevos cocidos
Sal
Perejil
1.   Para preparar esta crema, se cortan los espárragos en trozos, reservando el líquido de la conserva.
2.   Luego, en un cazo grande, se funde la mantequilla, se añade la harina y se rehoga. Sin dejar que llegue a coger color, se agrega el caldo, se sazona y se deja cocer en el horno de microondas durante 10 minutos, sin dejar de remover.
3.   Acabada la cocción, se añaden los espárragos y el agua reservada.
4.   A continuación, se pone la crema en una fuente y se vuelve a introducir en el horno durante otros 4 minutos más.
5.   Por último, se pasa por el pasapurés, se añade la nata, se mezcla bien y se deja reposar durante 2 minutos.
6.   Se acompaña con los huevos rallados y el perejil picado
Crema de lechuga
d
4 personas
i
15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
80 calorías
j
Una tartera de vidrio
400 g de lechuga
150 g de cebollas
20 g de harina blanca
2 dl de caldo
1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
Queso rallado para acompañar
Pimienta picante
Sal
1.   Se limpia la lechuga y se corta en tiritas. Se corta también la cebolla finamente.
2.   A continuación, se coloca la lechuga en una tartera de vidrio junto con la cebolla. Se rocía todo con el aceite.
3.   Seguidamente, se espolvorea con la harina y se mezcla bien.
4.   Después, lentamente, se diluye en el caldo, con cuidado para que no se formen grumos. Se cubre y se deja cocer durante 15 minutos, removiendo un par de veces.
Se sala y, si se desea, se añade pimienta.
5.   Finalmente, se deja en reposo durante 4 minutos, se pasa por la batidora y se sirve, ofreciendo el queso rallado aparte.
Crema de patatas a la albahaca
d
4 personas
i
15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
250 calorías
j
Una sopera de barro
600 g de patatas
200 g de nata
2 dl de caldo
400 g de cebollas
1 ramita de albahaca
Sal
1.   Para empezar, se lavan las patatas, se pelan y se cortan en trozos. Se hace lo mismo con la cebolla.
2.   A continuación, se colocan las patatas y las cebollas en una sopera de barro. Se añade el caldo y la nata. Se tapa y se deja cocer en el horno de microondas durante 12 minutos.
3.   Transcurrido este tiempo, se deja reposar un momento y se pasa por la batidora. Finalmente, se añade la sal y la albahaca, y se deja reposar unos 4 minutos, siempre con el recipiente tapado.
4.   Se sirve al momento.
Crema de patatas con chalote
d
4 personas
i
15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
250 calorías
j
Una sopera de barro
600 g de patatas
200 g de nata
200 ml caldo
400 g de cebolla
1 chalote
Sal
1.   Para empezar, se lavan bien las patatas y se trocean. Se hace lo mismo con las cebollas.
2.   A continuación, se llevan estos ingredientes directamente a la sopera junto con el caldo y la nata. Se tapa y se cuece en el horno de microondas durante 12 minutos.
3.   Después, se pasa por la batidora, se sala y se añade el chalote finamente picado.
4.   Por último, se deja reposar 4 minutos con el recipiente tapado y se sirve.
Crema de patatas y zanahorias
d
4 personas
i
15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
250 calorías
j
Una sopera de barro
400 g de patatas
200 g de zanahorias
100 g de nata
1/2 l de caldo
100 g de cebolla
1 ramita de romero
Sal
1.   Se pelan las patatas y las zanahorias y se trocean. Se corta muy finamente la cebolla.
2.   A continuación, se llevan las verduras a una sopera de barro, y se agregan el caldo y la nata.
3.   Después, se añade el romero, se tapa y se cuece en el horno de microondas durante 12 minutos.
4.   Acabada la cocción, se retira el romero, se sala y se deja reposar durante 4 minutos con el recipiente tapado. Se sirve caliente.
Crema de setas
d
4 personas
i
25 minutos
k
Fácil
$
Medio
l
280 calorías
j
Una cazuela de barro
400 g de setas
40 g de queso rallado
40 ml de aceite de oliva
1 diente de ajo
30 g de nata
2 huevos
8 rebanadas de pan casero
Sal
Pimienta
1.   Se limpian las setas, sin lavarlas, rascándolas con un cuchillo y partiéndolas por la mitad.
2.   A continuación, se ponen en una cazuela junto con el ajo (sin el germen) y el aceite. Se cuecen, con el recipiente tapado, a potencia alta, durante 5 minutos.
3.   Transcurrido este tiempo, se añade medio litro de agua y se continúa la cocción 10 minutos más. Después, se remueve, se sala y se deja reposar 2 minutos. A continuación, se añade la nata y los huevos, y se pasa por la batidora.
4.   Por último, se tuesta el pan, se espolvorea con el queso rallado y se dispone en cazuelitas; se vierte la crema de setas y se sirve con la pimienta aparte.
Sopa de ajo
d
4 personas
i
15 minutos
k
Fácil
$
Económico
l
150 calorías
j

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