Modelismo naval
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Description

Este libro pretende ser una guía para las personas que siempre han deseado construir un modelo en escala reducida de un barco. La reproducción en miniatura de barcos es una pasión antigua. En las tumbas de los faraones de Egipto, entre carros de guerra, ungüentos, perfumes y joyas, se han encontrado perfectas reproducciones a escala de barcos funerarios que tenían que acompañar al ilustre difunto en su último viaje.

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Informations

Publié par
Date de parution 27 février 2019
Nombre de lectures 3
EAN13 9781644616048
Langue Español
Poids de l'ouvrage 5 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0250€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

Giorgio Pini





MODELISMO
NAVAL







EDITORIAL DE VECCHI, S. A.
A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
El autor quiere dar las gracias a las empresas Amati, Corel y al Gruppo Modellistico Trentino por el indispensable material proporcionado; a Romano Artioli, por su colaboración y los modelos fotografiados; a Luca Chistè, Aldo Mario Feller, Aldo Zanfi, y a los diseñadores Renata Bevini y Rudy Iemmi.
En la cubierta: en el centro, modelo de fragata inglesa envejecida oscureciendo las velas (fotografía archivo Feller Aldo Mario); arriba, a la izquierda, cañón de la marina autoconstruido con todos los accesorios para su mantenimiento (fotografía Pini, modelo Artioli Romano); arriba, a la derecha, detalle de los cañones del navío español S. Felipe (fotografía Pini, modelo Artioli Romano); abajo, a la derecha, vista de la proa del casco del Albatros en construcción (fotografía Pini); abajo a la izquierda, vista lateral de la proa del Albatros : destacan las cuadernas biseladas (fotografía Pini)
Traducción de M. Àngels Pujol i Foyo
Proyecto gráfico de la cubierta de Design Simona Peloggio - Bérgamo
© Editorial De Vecchi, S. A. 2019
© [2019] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64461-604-8
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Í NDICE
I NTRODUCCIÓN
B REVE HISTORIA DE LA NAVEGACIÓN
N AVES Y NAVÍOS
A RMAMENTO
A RBOLADURA
U TENSILIOS
M ATERIALES
Maderas
Metales
Colas
Pinturas
Jarcias
E SQUEMAS Y DOCUMENTACIÓN
C ONSTRUCCIÓN
Cascos
Quilla
Cubiertas
Superestructuras
Arboladura
Jarcias
Mesas de guarnición
Crucetas y cofas
Velas
Artillería
Portas de los cañones
Pescantes de gata
Cabrestante
Cabilla
Bomba de achique
Timón
Ancla
Embarcaciones
Decoraciones
Acabados
Peana
Accesorios
C OLORACIÓN
B ARCOS EN BOTELLA
G LOSARIO
D IRECCIONES ÚTILES
I NTRODUCCIÓN

Este libro pretende ser una guía para las personas que siempre han deseado construir un modelo en escala reducida de un barco. La reproducción en miniatura de barcos es una pasión antigua. En las tumbas de los faraones de Egipto, entre carros de guerra, ungüentos, perfumes y joyas, se han encontrado perfectas reproducciones a escala de barcos funerarios que tenían que acompañar al ilustre difunto en su último viaje.
Actualmente, el arte de reproducir en escala reducida y con absoluta fidelidad barcos que han existido realmente se ha convertido en una afición muy difundida: se trata del modelismo naval. Para quien desea arriesgarse en esta empresa, los comercios especializados ofrecen innumerables posibilidades de elección, sobre todo modelos de veleros antiguos que se han hecho famosos en la historia de la navegación porque el hombre los ha utilizado para descubrir nuevos territorios o en importantes travesías y guerras. Se pueden encontrar así modelos de embarcaciones funerarias del antiguo Egipto, birremes romanas armadas con mascarones, barcos vikingos, las tres naves Niña, Pinta y Santa María con las que Cristóbal Colón descubrió América, el Mayflower de los padres peregrinos que colonizaron el Nuevo Mundo y la Bounty de la Royal Navy inglesa. En la mayor parte de los casos, el modelista se dedica a la construcción de los grandes veleros de los siglos XVII y XVIII , protagonistas de las luchas por la supremacía naval en las que participaban las flotas francesa, inglesa y española, mientras los piratas plagaban los mares apropiándose de los galeones españoles que traían del Nuevo Mundo oro y especias a la patria. El modelismo naval en madera ofrece la posibilidad de construir, por ejemplo, la nave inglesa Astrolabe , los navíos Couronne francés, Prins Willem holandés, Sovereign inglés, Wasa sueco, y hasta el inglés Victory del almirante Nelson (1805), reproducido por distintos fabricantes.
Las embarcaciones modernas parecen ejercer una atracción menor, sobre todo porque, para reproducir barcos civiles y de guerra de reciente construcción, de líneas aerodinámicas y con un número limitado de detalles, actualmente se utiliza el plástico. La vela, y en particular los galeones, construidos con madera como los originales, son en cambio la verdadera pasión del modelista.
B REVE HISTORIA DE LA NAVEGACIÓN

Desde que el hombre, al desplazarse por tierra firme, encontró en su camino ríos y mares, pensó en el modo de atravesarlos. Su inteligencia lo llevó rápidamente a utilizar troncos o pieles de animales llenos de aire, que lo ayudaron a superar el obstáculo, y de ahí pasó pronto a modelar con fuego la madera de un árbol después de haberlo derribado. El uso de una rama primero y la invención de la pagaya y del remo después completaron esta evolución hasta que, por último, se llegó al empleo de la vela.
Las primeras huellas de la vela se remontan incluso al año 5000 a. de C., ya que jeroglíficos egipcios descubiertos en las tumbas de los faraones y de sus dignatarios nos han revelado su existencia. De las barcas más pequeñas realizadas con plantas de papiro para la navegación por el Nilo y por los ríos menores los egipcios pasaron en breve, impulsados por las exigencias del comercio, a barcos más grandes de madera y provistos de vela cuadra, remos y, en la popa, remos de mayores proporciones que servían de timón. El calado de aquellas naves era reducido, para que no encallasen en el fondo de los ríos, pero las limitaciones no impidieron que aquel antiguo pueblo llegase hasta Siria y otros reinos de orillas del Mediterráneo. Los materiales utilizados eran los que abundaban en la región, es decir, la madera de higuera y de sicomoro.
Pero los navegantes más osados fueron los fenicios, que llegaron más allá de las Columnas de Hércules (hoy Gibraltar) y afrontaron el océano abierto. Al parecer, fueron los primeros en adoptar la quilla. La longitud de estos barcos alcanzaba los 30 m.


Nave egipcia del Reino Antiguo, adecuada para la navegación en alta mar; modelo construido basándose en grafitos encontrados en la tumba del faraón Sahura, perteneciente a la V dinastía, 2550 a. de C. (foto Amati)
Los griegos describieron sus empresas como las propias de guerreros y marineros. Los birremes y los trirremes tenían una longitud de hasta 40 m, llevaban vela cuadra y estaban provistos de espolón para dañar o hundir la nave enemiga. Acerca del origen del término birreme-trirreme , aunque el término parece indicar el orden de los remos superpuestos, resulta difícil explicar cómo podía resolverse el problema de la superposición en los quinquerremes. Otras hipótesis prefieren asociar el término al número de los remeros destinados a cada remo (birreme, dos hombres; trirreme, tres hombres, etc.).
Los antiguos romanos no pasaron a la historia como grandes navegantes. Aunque disponían de flotas constituidas por numerosas naves, los barcos romanos navegaban muy cerca de la costa y se exponían al mar abierto sólo en caso de necesidad. Así han llegado hasta nuestros días restos de estos barcos en excelentes condiciones. Se han hallado vestigios que se remontan al año 30 a. de C. en el lago de Nemi, donde se crearon con fines lúdicos, batallas fingidas (naumaquias), así como en algunas ensenadas que antiguamente debían ser puertos. Gracias a estos vestigios se han medido longitudes de más de 70 m para los cascos y se ha comprobado el uso de calafateo con alquitrán, así como de carenados recubiertos de placas de plomo fijadas con clavos de cobre como prueba de la habilidad alcanzada en las construcciones navales.
Otro pueblo de famosos navegantes fue el de los vikingos, que pasó a formar parte de la leyenda por sus embarcaciones (llamadas drakkar ). En realidad, ellos fueron los primeros en pisar el continente americano, entre los siglos VIIII y XI . Tenían naves con proa y popa iguales y podían remar en ambos sentidos con el simple desplazamiento del remo-timón. Los drakkar alcanzaban los 40 m, y presentaban 30 o más remos y una sola vela cuadra. Muchos se conservan en los museos.


Birreme griego de batalla del 480 a. de C. Esta nave, dotada de un equipo de 44 remeros, era muy ágil y rápida (foto Amati)


Torre del birreme romano Caesar (foto Pini, modelo Artioli Romano)


Reproducción de nave vikinga del siglo IX basada en los restos encontrados el año 1904 en Oseberg, en Noruega (foto Amati)
La documentación de los siglos XII y XIII es escasa e incompleta. Se remonta a aquella época la galera veneciana, de 48 m de longitud, con dos mástiles y el timón sustituyendo el remo de dirección.
En el siglo XIV parece ser que los sistemas de construcción naval del norte y sur de Europa se cruzaron y ello generó la aplicación de otro mástil (el tercero), el timón abisagrado, la instalación de las bocas de fuego, la ampliación del velamen, el casco redondeado de varias cubiertas para aumentar la capacidad de carga y los refuerzos del forro para soportar el peso de la artillería y los disparos del adversario. Es el periodo de los barcos mercantes que desemboca en el de los grandes navegantes del siglo XV .
El galeón apareció a mediados del siglo XV y fue el antepasado de los barcos de guerra. De forma menos redondeada, y por tanto más rápido y manejable, con unos cañones que podían hacer fuego a través de los agujeros practicados en los costados, tenía una potencia notable y los españoles hicieron de él gran uso. Algunos alcanzaban desplazamientos considerables (1.000 t) y dimensiones próximas a los 50 m de eslora.
El desarrollo de este tipo de nave dio paso al navío. Poseía también tres mástiles y tuvo una larga vida (casi un siglo). Disponía de tres cubiertas, aposentos para el comandante y oficiales en popa con galerías y adornos, aumento de velamen, cabrestantes para desplazamiento de grandes pesos, pescantes de gata para la recuperación de las anclas y otras mejoras. En esta época se produjo el auge de la navegación a vela, y a ella pertenecen los barcos más conocidos: Couronne , Sovereign of the Seas , Prince , Royal Louise, etc .
En el siglo XVIII hizo su aparición la fragata. Era una nave más pequeña que el navío. A la misma época pertenecen otras naves con distintas prestaciones, como la corbeta, el guardacostas y la bombarda. Todavía quedan barcos o pequeñas embarcaciones en el mundo que, al margen de la incorporación de un motor, conservan intactas sus características originales, como los juncos, los pesqueros, etc.


La Réale de Francia, galera que se remonta al reinado de Luis XIV, en el siglo XVII (foto Corel)


La HMS Bounty era en su origen un mercante. Posteriormente, armada con cuatro cañones y ocho culebrinas, fue empleada en viajes de exploración por la Royal Navy inglesa. Se hizo tristemente famosa por el motín de su tripulación (foto Amati)
N AVES Y NAVÍOS

En el intervalo de tiempo comprendido entre el siglo XIII y el XX , la navegación a vela conoció su máximo desarrollo. A esa época se remontan algunos de los famosos navíos que representan la fuerza de las flotas militares y mercantes más potentes del mundo. Analizaremos aquí los más conocidos:
Carraca: barco de carga del siglo XV ; en su versión armada llevaba entre treinta y cuarenta cañones. Existieron diversos tipos. El desplazamiento variaba de 200 a 1.000 toneladas. Poseía dos o tres palos con diferentes tipos de velamen y se utilizaba principalmente en el Mediterráneo, pero también en el mar del Norte.
Clíper: velero mercante de los siglos XIX y XX ; fue el último buque de vela antes de la instalación definitiva de la propulsión a vapor. Dotado de un número variable de palos (de un mínimo de tres hasta doce), podía desarrollar una velocidad superior a los 21 nudos (39 km) realizando recorridos diarios de 400 millas (740 km). Eran muy frecuentes los concursos entre clípers de diversas compañías de navegación para valorar cargas de té, algodón, semillas de cereales o especias.
Coca: embarcación medieval (siglo XIII ) de casco redondo, empleada sobre todo en el norte de Europa.

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