El gran libro del Qi Gong
82 pages
Español

Vous pourrez modifier la taille du texte de cet ouvrage

El gran libro del Qi Gong , livre ebook

-

Obtenez un accès à la bibliothèque pour le consulter en ligne
En savoir plus
82 pages
Español

Vous pourrez modifier la taille du texte de cet ouvrage

Obtenez un accès à la bibliothèque pour le consulter en ligne
En savoir plus

Description

El Qi Gong es una antigua práctica china que le permitirá reequilibrar el organismo y alcanzar en poco tiempo un estado de relajación ideal. La relajación corporal puede aumentar las defensas naturales del organismo y, por consiguiente, lograr una mayor protección contra las enfermedades.
El objetivo de este libro es promover la práctica del Qi Gong, incluso entre todos aquellos que quieran iniciarse solos. Se dirige a personas de todas las edades, sin distinción de sexo. La ejecución de los ejercicios presentados puede ser especialmente útil para las personas de más edad, para todos aquellos que llevan un ritmo de vida estresante, para quienes están recibiendo un tratamiento médico por depresión o durante una convalecencia.
Los ejercicios propuestos forman parte de un programa didáctico que el autor sigue en la actualidad con Li Xiao Ming, profesor de la Universidad de Medicina Tradicional de Pequín y director, desde 1995, del Instituto de Investigaciones Científicas sobre el Qi Gong de Pequín.
El Qi Gong debe ser practicado en condiciones de serenidad y tranquilidad, con el fin de poder almacenar las energías positivas y vitales. Como signo de este bienestar, una sonrisa ligeramente exquisita debe aflorar en nuestros labios...

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 09 juillet 2020
Nombre de lectures 4
EAN13 9781646998432
Langue Español
Poids de l'ouvrage 2 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0350€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
Fotografías del interior de Thomas Dupont ( www.orson.fr ).
© Editorial De Vecchi, S. A. 2020
© [2020] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64699-843-2
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Maurizio Gandini



El gran libro del
QI GONG










Dedico este libro a mi madre y a mi padre,
que me engendraron y que, gracias a sus sacrificios,
supieron despertar en mí la curiosidad por darle
un sentido a la vida más allá de las cosas materiales.
Índice
Prólogo
Introducción
Indicaciones Generales Para Todos Los Ejercicios
1 Qi Gong Estático Zhan Zhuang Estático
Ti Bao Shi. «Sostener La Bola»
Cheng Bao Shi. «Abrazar La Bola»
Bao Dan Dian. «Abrazar El Dan Dian»
Fu Hu Shi. «Montar El Tigre»
Xiang Long Shi. «Repeler El Dragón»
2 Qi Gong Dinámico Zhan Zhuang Dinámico
Fen Shui Shi. «Separar Las Aguas»
■   Movimientos Preliminares
■   Movimiento Completo
Hu Xing. «Forma Del Tigre»
■   Movimientos Preliminares
■   Movimiento Completo
Xiong Xing. «Forma Del Oso»
■   Movimientos Preliminares
■   Movimiento Completo
Hou Xing. «Forma Del Mono».
■   Movimientos Preliminares
■   Movimiento Completo
She Xing. «Forma De La Serpiente»
■   Movimientos Preliminares
■   Movimiento Completo
He Xing. «Forma De La Grulla»
■   Movimientos Preliminares
■   Movimiento Completo
3 Liu Zi Jue Los Seis Sonidos Secretos
Xu: Hígado
■   El Sonido
■   El Movimiento
■   Observaciones
Ke: Corazón
■   El Sonido
■   El Movimiento
■   Observaciones
Hu: Bazo
■   El Sonido
■   El Movimiento
Si: Pulmones
■   El Sonido
■   El Movimiento
■   Observaciones
Cheui: Riñones
■   El Sonido
■   El Movimiento
■   Observaciones
Xi: Triple Fuego
■   El Sonido
■   El Movimiento
■   Observaciones
4 Automasaje
■   Para Saber Más
Prólogo
El objetivo de este libro es promover la práctica del Qi Gong, proporcionando los instrumentos necesarios para poder empezar a actuar por cuenta propia.
Indudablemente, para adquirir conocimientos más completos, se requiere el seguimiento directo de un monitor o, mejor todavía, de un maestro.
El texto está orientado a personas de todas las edades sin distinción de sexo. La ejecución de los ejercicios presentados puede constituir, además, una válida ayuda para los ancianos y para las personas que se encuentran en situaciones habituales de nerviosismo o estrés. También resulta útil como soporte de terapias médicas en caso de estados depresivos y durante los periodos de convalecencia. Los ejercicios propuestos sirven para que el practicante esté en condiciones de sacar partido de los beneficios de la relajación y de los movimientos elásticos, y pueda resolver algunas de las afecciones más comunes. Para un uso más complejo de los ejercicios, es necesario conocer la opinión de un médico, preferiblemente experto en medicina tradicional china.
Estos ejercicios forman parte del programa didáctico que el autor está siguiendo con el profesor Li Xiao Ming (docente en la Universidad de Medicina Tradicional de Pequín, nombrado en 1995 director del Instituto de Investigación Científica sobre el Qi Gong de Pequín y responsable en Italia de la ENDAS AI QI GO) y están particularmente indicados para los principiantes. Con el fin de obtener buenos resultados, el libro debe ser leído como cualquier otro texto didáctico o de estudio, sin saltar de un capítulo a otro. Hay que seguir las instrucciones ejercicio por ejercicio, en el mismo orden en que estos están presentados. No se pasará al ejercicio siguiente mientras existan dudas acerca de la secuencia y hasta que el lector no esté convencido de que ha adquirido un movimiento natural y descansado.
Cabe recordar que con sólo la relajación corporal, en estado de vigilia, se pueden aumentar las defensas naturales del cuerpo. El programa se articula con la presentación del Zhan Zhuang, la antigua escuela taoísta de Qi Gong. En primer lugar se exponen los ejercicios estáticos, y a continuación los dinámicos. Esta parte sirve principalmente para reequilibrar el cuerpo y para lograr en poco tiempo un estado de relajación óptimo, que más adelante se aplicará en ejercicios con objetivos más específicos. La práctica del Zhan Zhuang nos permite entrenar el cuerpo para la tranquilidad, aumenta la propioceptividad nerviosa y nos predispone para llevar a cabo cualquier otro ejercicio, y obtener de él los mejores resultados.
Al cabo de, aproximadamente, un año de práctica de Zhan Zhuang, se puede pasar a la ejecución de los seis sonidos secretos, Liu Zi Jue. Los seis sonidos secretos pueden ser ejercitados sin ninguna práctica previa, pero, sin lugar a dudas, el resultado es inferior.
En la última parte del libro se presenta el automasaje para la vista, una técnica muy simple indicada especialmente para niños en edad escolar, aunque también para todas aquellas personas que llevan a cabo un trabajo intelectual o que pasan muchas horas delante de un monitor de ordenador.
Introducción
El término Qi Gong ha sido adoptado en épocas recientes, e incluye toda una serie de disciplinas de relajación, de respiración y de refuerzo de los tendones practicadas en China desde tiempos muy lejanos.
Qi Gong significa literalmente: Qi = respiración, Gong = trabajo. Sin embargo, al igual que ocurre con otras palabras chinas, como por ejemplo Gong Fu, el significado aislado de ambos términos adquiere un énfasis particular cuando pasan a formar una sola palabra. En el caso de Gong Fu, el significado es: «capacidad de emprender actividades dando el máximo, e incluso más, de uno mismo». En la palabra Qi Gong , el término Qi adquiere un significado más complejo: es el aire que se respira. Pero no es este su único significado, ya que además se refiere a la fuerza vital, a la energía ancestral que nos ha dado la vida, que nos llega a través del alimento, y que equilibran las fuerzas de la naturaleza y el movimiento de los cuerpos celestes. En chino, todas estas manifestaciones energéticas tienen sus respectivos nombres, igual que en español se habla de energía calórica, eléctrica, atómica, etc. El Qi también es el mediador por excelencia de los fenómenos de transformación que se producen en la naturaleza. Es el símbolo de igualdad de la fórmula de Einstein: E = mc². Por consiguiente, Qi Gong debe traducirse por: «prepararse para alcanzar el control pleno de la energía vital».
Naturalmente existen varios niveles de práctica. Cuando, con el tiempo y la práctica, se alcanzan los estadios más elevados, la mente humana es capaz de manipular la energía, no sólo la del propio cuerpo, sino también la de su exterior.
El Qi Gong aparece con el nacimiento de la cultura china tradicional. Los últimos hallazgos arqueológicos parecen confirmar su origen en un periodo anterior a la época del Emperador Amarillo, a quien se atribuye, hacia el año 200 a. de C., el primer tratado de acupuntura, el Nei Jing Su Wen . Hoy en día, todas las opiniones coinciden en que estas prácticas tienen más de 3.000 años de historia.
Con la sucesión de las distintas dinastías, aparecieron personajes y se constituyeron diversas escuelas que desarrollaron las técnicas de Qi Gong. En la actualidad, el Qi Gong está representado en China por cinco escuelas, subdivididas en una larga serie de estilos: Taoísta, confuciana, budista, marcial, médica.
Las tres primeras escuelas se diferencian entre sí por los principios culturales propios de las corrientes de pensamiento a los que están ligados, y representan otros tantos estilos de vida.
El objetivo final es común a todas ellas: el practicante tiene que poder alcanzar el estado más alto de equilibrio y de bienestar físico y espiritual en armonía con la naturaleza. Las dos últimas, por su propia definición, orientan el objetivo y el sentido de la práctica a una actividad humana específica.
Parece ser que la escuela más antigua es la escuela taoísta. El taoísmo es un modo de ser y de concebir la realidad difícil de definir; se realiza a través de la práctica misma del Qi Gong. Los escritos dejados por sus «creadores» históricos, Lao Tse y Zhuang Zi, por citar los más conocidos en Occidente, no imponen reglas de vida, sino que se limitan a narrar anécdotas y metáforas que dejan al lector la responsabilidad de la interpretación. También hay varias indicaciones para la práctica del Qi Gong, pero sólo un maestro de esta disciplina es capaz de comprenderlas.
A pesar de las vicisitudes históricas y políticas ocurridas en China a lo largo de los siglos, estas prácticas han sobrevivido hasta nuestros días. Desde hace una década, el gobierno de la República Popular China ha favorecido la difusión y la práctica del Qi Gong, al ser irrefutable la aportación de esta disciplina en el ámbito de la medicina tradicional china. En las fábricas, en los hospitales y en las escuelas se ha convertido en una práctica rutinaria, en la que todos participan en determinados momentos del día. Pero es caminando por las calles de las ciudades cuando se percibe hasta qué punto la tradición del Qi Gong está enraizada entre la población. En efecto, a partir de las cinco de la mañana, los parques, las calles y las plazas se llenan de personas de todas las edades que, al menos durante dos horas al día, se dedican a los más diversos ejercicios.
Desgraciadamente, el Qi Gong ha sufrido manipulaciones y descréditos por parte de personajes sin escrúpulos. No ha sido hasta estos últimos años que la tecnología ha aportado instrumentos capaces de demostrar científicamente los efectos de esta disciplina, y con ello esta práctica ha quedado protegida de cualquier tipo de especulación. Con este objetivo, en 1989, se fundó en Pequín la WASMQG (World Academic Society of Medical Qi Gong), una asociación oficial e internacional que promueve la difusión y el estudio del Qi Gong.


Fig.1: Emblema de la World Academic Society of Medical Qi Gong
En 1993 se celebró el segundo convenio mundial, en donde se presentaron diversas exposiciones de carácter científico. Existen varios niveles de práctica. En la primera fase se actúa principalmente sobre la relajación corporal para reequilibrar las tensiones musculares y, por consiguiente, las posturas y la funcionalidad de los órganos internos. Cuanto más se reequilibre el cuerpo, mejor será la calidad de la respiración y, consecuentemente, más aumentará la tranquilidad mental. Cuando el cuerpo haya alcanzado el equilibrio máximo, los ejercicios se orientarán de manera prioritaria hacia la respiración y posteriormente hacia la mente. Un buen trabajo en el cuerpo exige un trabajo constante durante al menos diez años. Con sólo practicar los ejercicios de base se obtienen excelentes resultados al cabo de pocos días, sin poseer una maestría total. Naturalmente, cuanto mayor sea la experiencia se tenga, más satisfactorios serán los resultados.
Los primeros beneficios que se aprecian son: un estado de bienestar general, disminución del dolor en caso de problemas crónicos en las articulaciones, resolución bastante rápida de fenómenos agudos, como cefaleas, acidez de estómago, sensación de hinchazón en el estómago, estados de fatiga, etc., y una progresiva tranquilidad y lucidez mental.
Después de un año de práctica se puede plantear una acción terapéutica para combatir enfermedades crónicas, y situaciones de debilitación en fase aguda más complejas, como traumatismos, fracturas, síntomas gripales y otros, naturalmente bajo control médico.
Indicaciones generales para todos los ejercicios
El mejor momento para practicar los ejercicios es al amanecer, momento en que toda la naturaleza se despierta, entre las cinco y las siete de la mañana. Ciertamente, el ritmo de vida actual hace difícil adaptarse a estos horarios. A las personas ancianas, que suelen acostarse pronto por la noche y despertarse temprano por la mañana, y que no tienen ninguna ocupación fija, les resultará más fácil acostumbrarse a los ritmos naturales para realizar los ejercicios. A todas las demás personas, preocupadas ante la idea de levantarse tan temprano, basta decirles que practicando el Qi Gong se evita la posibilidad de convertirse en esclavos de los ritmos frenéticos de hoy en día y que, poco a poco, se va logrando un acercamiento al ritmo de la naturaleza.
Inicialmente nos podemos contentar dedicando breves periodos de tiempo al Qi Gong, sobre todo durante la fase de aprendizaje de los ejercicios. Si se procede con regularidad aumenta la motivación, y espontáneamente se busca la hora ideal para realizar los ejercicios, aunque no ocupen demasiado rato. La práctica vespertina también es eficaz, si se observa un único detalle: por la mañana se debe empezar por los ejercicios estáticos y terminar con los dinámicos, mientras que por la noche hay que se empezar por los dinámicos y concluir con los estáticos. Un lugar tranquilo, perfumado con incienso y con música suave es ideal para los principiantes.
Las personas que tienen la suerte de vivir fuera de las ciudades pueden efectuar los ejercicios al aire libre. Si estamos obligados a realizarlos en casa, habrá que tener una ventana abierta. En China, cualquier lugar es apto para la práctica: calles, parques, lugares de trabajo, etc.
No siempre se podrá disponer de las condiciones o el lugar ideales, pero esto no tiene que desalentarnos; simplemente habrá que procurar acercarse a las condiciones óptimas en la medida de lo posible.
Al principio, el ruido de la calle puede molestarnos, pero al cabo de unos meses aprenderemos a no escucharlo. Evitaremos realizar ejercicios cuando nos encontremos muy cansados, enfermos o tengamos mucha hambre, así como tampoco cuando llueve o hace viento, para no exponer el cuerpo a los ataques de los agentes externos. En cualquier caso, tenemos que dejarnos guiar por la sensibilidad y el instinto. Como norma, habrá que empezar los ejercicios dos horas después de las comidas, e interrumpirlos media hora antes de iniciarlas.
Cuando se dan las condiciones desfavorables anteriormente citadas habrá que limitarse a entrenar la relajación, la tranquilidad, sin realizar ningún ejercicio específico. Con la práctica del Qi Gong se entra en un estado de conciencia particular, en el cual aumentan las capacidades perceptivas y nuestro cuerpo se abre para recibir energía. Sin embargo también se puede acumular energía negativa. Por lo tanto, además de tener en cuenta las consideraciones mencionadas, será indispensable evitar la práctica en lugares en donde no nos sintamos a gusto o que nos infundan temor, y en todas aquellas situaciones en las que notemos una fuerza opresora que no creamos capaces de dominar, a no ser que estemos acompañados de un maestro.
El Qi Gong se practica en condiciones de serenidad y tranquilidad. Esta es la única forma de acoger en nuestro seno sólo las energías positivas y vitales. Mientras se practica esta disciplina, en nuestros labios debe aflorar siempre una ligera sonrisa.
1 QI GONG ESTÁTICO Zhan Zhuang estático

El Zhan Zhuang es un modo de practicar el Qi Gong según la teoría taoísta. Tal como se ha visto anteriormente, el término Qi Gong abarca una amplia serie de técnicas y de ejercicios psicofísicos. El Zhan Zhuang está incluido dentro de las técnicas de meditación, estáticas y dinámicas.
Con los ejercicios estáticos se entrena el Yin, mientras que con los dinámicos se entrena el Yang. El lector debería practicar ambos ejercicios con un equilibrio dictado por su propia sensibilidad y siguiendo las indicaciones generales.
La práctica del Zhan Zhuang no tiene un límite en el tiempo. Se puede empezar a cualquier edad y continuar hasta que se desee, con resultados cada vez más satisfactorios.
Al principio usaremos los músculos incorrectamente, debido a la falta de práctica. La consecuencia será una sensación de tensión y de fatiga en distintas partes del cuerpo, especialmente en hombros y piernas, en las posiciones estáticas.
Nunca se debe llegar al punto de experimentar dolor. Cuando se observa que la tensión aumenta, hay que interrumpir el ejercicio. Con el entrenamiento adecuado, la duración de los ejercicios irá aumentando.
Para realizar correctamente estas formas se requiere un año de entrenamiento. No hay que desalentarse ante las primeras dificultades, ni deprimirse porque no se logran mantener las posiciones más de unos pocos minutos. El ejercicio sigue siendo beneficioso. Practicar una hora al día, con las debidas pausas, todas las posiciones en el orden en que se presentan nos hará cada vez más dueños y dominadores de esta disciplina. Hay que dedicar el máximo tiempo posible al Ti Bao Shi antes de practicar posiciones más complejas. Este método refuerza el Qi en el Dan Dian inferior, que al cabo de un tiempo empezaremos a notar cómo fluye por el cuerpo.
Conviene recordar que los elementos fundamentales para la práctica del Qi Gong son: la relajación, la respiración natural y la tranquilidad mental. Estas tres cualidades aumentarán con la práctica.
Ti Bao Shi. «Sostener la bola»
El Ti Bao Shi («sostener la bola») es la postura básica del Qi Gong, y en especial del Zhan Zhuang, cuya traducción significa «el palo clavado en el suelo», o bien «estar como un árbol». Es un ejercicio de acumulación energética.
Gracias a la relajación corporal y a la posición adoptada, la energía que se libera de los músculos que no intervienen en esta postura fluye libremente por los canales de la acupuntura y alimenta todas las partes del cuerpo, vigorizándolo. En esta posición también se acumula energía externa, inicialmente de forma inconsciente, luego cada vez con mayor consciencia.
Cuando se practica el Ti Bao Shi nuestra mente está atenta y observa todas las sensaciones y los efectos del ejercicio. Al cabo de un tiempo, nuestra atención se desplaza preferentemente al área comprendida entre los brazos y el abdomen. Esta es la región en donde confluye y se acumula la energía del cuerpo. Según la medicina tradicional china, los órganos de la cavidad abdominal albergan la energía vital, y desde allí se distribuye, a través de los «meridianos» (o «canales») por todo el cuerpo y todos los órganos. Mediante este ejercicio damos un nuevo vigor a nuestras raíces, incrementamos las reservas y, por consiguiente, nos abastecemos de una «base» energética sólida. Se aprecia una sensación de fuerza que se desarrolla en la región lumbar, de estabilidad, de solidez de las piernas y de la espalda, junto a una sensación de ligereza y de flexibilidad de la parte superior del cuerpo.
Todas las indicaciones referentes a este ejercicio son válidas también para las otras posiciones estáticas, como también para los ejercicios dinámicos. La posición de los pies es de gran importancia, igual que los cimientos de un edificio. Los pies tienen que estar paralelos, tomando como referencia sus lados internos, y con una separación equivalente a la anchura de la cadera. De este modo, los huesos del coxis están en perpendicular con el suelo y con la línea que pasa por los tobillos y las rodillas. Así, el peso del cuerpo se distribuye con equidad en ambas piernas y se descarga en el suelo sin ningún componente lateral, en el que participarían las articulaciones de la cadera, rodilla y tobillo de modo no uniforme. Tobillos, rodillas y cadera deben mantenerse ligeramente flexionados, para permitir una leve movilidad. La pelvis se mantiene ligeramente hacia atrás, para disminuir la lordosis lumbar. La columna vertebral tiene que mantenerse recta, pero sin tensar la musculatura de la espalda. La cabeza se aguanta en una posición natural, recta, como si un hilo la aguantara desde su vértice. De esta manera, el mentón queda ligeramente entrado y disminuye la lordosis cervical. Los párpados se dejan relajados, cerrando casi totalmente los ojos, de modo que a través de las pestañas se filtre un hilillo de luz. La mirada tiene que estar dirigida hacia la punta de la nariz o hacia el suelo, pero vacía, sin que esté enfocada en ningún objeto concreto. El tórax se mantiene en una posición natural, sin empujarlo hacia fuera.
El abdomen se relaja, pero sin dejar que caiga hacia fuera. Para lograrlo es fundamental una correcta posición de la pelvis. Los brazos se colocan arqueados hacia fuera, las axilas abiertas, y las manos con las palmas hacia arriba. Los dedos están ligeramente separados entre sí, como si las yemas de los dedos de ambas manos estuvieran unidas por unos hilos. Hay que prestar una atención particular a los pulgares, que tienden a orientarse hacia el exterior. La separación de las manos debe ser de uno o dos puños. Estas se sitúan a la altura del abdomen, entre el pubis y el ombligo ( figs. 2 y 3 ). Los hombros se dejan relajados, y los codos, caídos ( figs. 4 y 5 ). Para obtener la postura correcta, es indispensable observar estas indicaciones. Al principio, es muy normal encontrar algunas dificultades en la fase de relajación.


Figs. 2 y 3: Los brazos se mantienen arqueados, las axilas abiertas y las manos con las palmas hacia arriba, separadas entre sí por uno o dos puños; los dedos están levemente separados y se mantienen como si estuvieran unidos por unos hilos.


Fig. 4: Los pies se colocan paralelos y separados a una distancia equivalente a la anchura de la cadera; las rodillas están ligeramente flexionadas y las piernas levemente arqueadas; Fig. 5: La pelvis se coloca hacia dentro y la espalda se mantiene recta pero relajada. El vértice de la cabeza apunta hacia lo alto y se encuentra en la perpendicular con el centro del perineo. Mentón ligeramente entrado; hombros relajados; axilas abiertas; brazos arqueados.
Veamos a continuación algunas sugerencias que facilitan la realización de este ejercicio.
Como ya se ha dicho, la relajación es la condición básica para la práctica del Qi Gong. Por lo tanto, hay que aprender a relajarse.

  • Accueil Accueil
  • Univers Univers
  • Ebooks Ebooks
  • Livres audio Livres audio
  • Presse Presse
  • BD BD
  • Documents Documents