Carta astral simple y fácil
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Description

La astrología da respuesta a la necesidad que tenemos casi todos nosotros de conocernos mejor y de dar sentido a las experiencias de nuestra existencia. Este es un campo apasionante, pero a la vez complejo y difícil de comprender.
Si quiere explorar este mundo y conocerse mejor, esta obra le proporcionará todos los instrumentos básicos para lograrlo. Aprenderá las posiciones planetarias y podrá elaborar su carta astral. A lo largo de toda la vida, la astrología iluminará la construcción de su destino y le descubrirá curiosos detalles sobre su carácter. De este modo, le resultará más fácil elegir y tomar decisiones.
Este es un libro completo, accesible e innovador, dirigido a todos aquellos que están interesados en la astrología.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 10 mai 2019
Nombre de lectures 0
EAN13 9781644616413
Langue Español
Poids de l'ouvrage 1 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0017€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

Laurent James Samson





CARTA ASTRAL
SIMPLE Y FÁCIL
Realizarla e interpretarla
paso a paso





EDITORIAL DE VECCHI
A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
Traducción de Gustau Raluy.
Diseño gráfico de la cubierta: © YES.
Fotografías de la cubierta: © Getty Images.
© Editorial De Vecchi, S. A. 2019
© [2019] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64461-641-3
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Índice
Advertencia
Introducción
Antes de empezar la interpretación
Carta astral de ejemplo
LOS PASOS
Cómo interpretar la carta astral
Paso I: Simplificación
1. Simplificación «memorística»
2. Centrarse en los elementos esenciales
3. Simplificación de los aspectos
4. Las retrogradaciones
5. ¡Una carta astral nunca se contradice!
Paso 2: Observación
Observación 1: todos los astros están situados por encima del horizonte
Observación 2: la mayor parte de los planetas están situados en el lado oeste de la carta
Observación 3: existe una concentración de planetas en la casa VII
Observación 4: una pareja planetaria está en la casa IX
Observación 5: la Luna está en la casa VIII
Observación 6: Júpiter está en la casa XII
Observación 7: ninguna oposición
Observación 8: el planeta más alto es Saturno
Observación 9: la carta parece aireada y abierta (es una impresión personal)
Paso 3: Determinación de los elementos, de las cruces y de las polaridades
1. Los elementos
2. Las cruces
3. Las polaridades
Paso 4: Ascendente y Sol
1. El ascendente en los signos del Zodiaco
2. Interpretación del Sol en los signos
3. Interpretación del Sol en las casas
4. En la carta astral de San Pío
Paso 5: Planetas
1. Los planetas individuales: Mercurio, Venus y Marte
2. Los planetas de interacción social: Júpiter y Saturno
3. Los planetas transpersonales: Urano, Neptuno y Plutón
4. Segunda luminaria: la Luna
PASO 6: Dueños de las casas en otras casas
Interpretación
PASO 7: Casas en los signos
Cuatro energías, doce modos de experimentación
Energía fuego
Energía agua
Energía tierra
Energía aire
PASO 8: Aspec t os
Aspectos del Sol
Aspectos de la Luna
Aspectos de Mercurio
Aspectos de Venus
Aspectos de Marte
Aspectos de Júpiter
Aspectos de Saturno
Aspectos de Urano
Aspectos de Neptuno
PASO 9: Síntesis
ANEXOS
Carta astral de San Pío, elementos y símbolos
Carta astral de San Pío (para recortar)
Glosario
Bibliografía
Notas
Advertencia
El jueves 24 de agosto de 2006, Plutón perdió el estatus de planeta y pasó a tener la consideración de planeta enano.
La Unión Astronómica Internacional (UAI) decidió que a partir de aquella fecha habría ocho planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Sin embargo, este cambio de rango astronómico no le quita el derecho de mantener su lugar en la carta astral. La pérdida de esta categoría no se debe a un acontecimiento astronómico que tenga que ver directamente con el planeta, a un cambio de órbita, de naturaleza o de estado, sino simplemente a una redefinición de los criterios de la UAI que indican si un cuerpo celeste pertenece o no a la categoría de los planetas. En esta obra, no obstante, Plutón aparece mencionado con su antiguo estatus. Desde hace muchos años, tenía un lugar en la carta astral y merece el mismo interés que los otros elementos que intervienen en ella.
Los astrólogos estudian otros cuerpos celestes para ver qué lugares y qué interpretaciones se les deben otorgar. La astrología también evoluciona, pero, de momento, invito al lector a viajar hacia sus raíces, sus fundamentos, lo que es esencial en ella…
Introducción
Cuando elaboramos una carta astral, somos como el pintor ante un lienzo vacío o el escritor frente a la hoja en blanco. Y entonces surgen las siguientes preguntas: ¿por dónde empezar?, ¿cómo hacerlo?, ¿cuáles son los primeros elementos en los que debemos basarnos?
Esta primera fase de la interpretación de una carta astral consiste en separar lo esencial de lo accesorio.
La mayor parte de los elementos de los que dispone la astrología tienen un lugar en la interpretación de la carta astral, pero se trata de utilizarlos en el momento oportuno. Como el escultor, el astrólogo empieza tallando el bloque, antes de pasar a los acabados, los detalles y la precisión.
A lo largo de esta obra, el lector verá que se le plantean una serie de preguntas. Con el tiempo, me he dado cuenta de que todo lo que veía y a lo que me acercaba, el conjunto de aquello que utilizaba y experimentaba en mi vida servía para alimentar la interpretación en el campo astrológico. Un signo o un planeta deben tener sus raíces en la materia misma de nuestra existencia. Nuestra vida cotidiana es la vivencia de la interpretación en astrología por analogías, similitudes y ciclos.
Si se practica de este modo pasa a ser bilateral: estudiando la astrología, entendemos mejor la vida, y al alcanzar una mayor comprensión de esta, mejoramos nuestro conocimiento de la astrología. Poco a poco podremos traducir cada una de sus partes en elementos vitales.
En primer lugar, es necesario separar de la astrología las ideas de determinismo y de predicción. Tenemos que acabar con la creencia de que una casa astrológica produce un efecto en el ser vivo, en nuestras existencias. Hay una relación entre los ciclos astrológicos y algunos acontecimientos de nuestra vida, pero la naturaleza de este vínculo debe separarse de la idea de influencia astral sobre el individuo.
Si observamos la relación existente entre un reloj y aquellas actividades que realizamos a diario, ¿qué es lo que constataríamos?
Sabemos que el ser humano tiene la costumbre de alimentarse tres veces al día.
A partir de esta constatación, podemos afirmar que, cuando las agujas de un reloj marcan entre las dos y las tres de la tarde, hay muchas probabilidades de que la mitad de la población del país esté comiendo.
Entonces, ¿sería lícito decir que las agujas del reloj son las que crean la sensación de hambre?
La causa real no está ahí, sino que debemos buscarla en nuestro metabolismo y en nuestros hábitos alimentarios.
Este fenómeno puede observarse porque los relojes marcan la organización social de las horas de las comidas. Pero todo el mundo sabe que, en caso de encontrarse en una situación de mucha actividad, una persona puede dejar pasar la hora preestablecida y comer mucho más tarde, o incluso saltarse la comida.
La astrología es una referencia exterior, que es simultáneamente temporal (los ciclos planetarios) y estructural (relación angular de los elementos de una carta).
Si imagináramos que, en cierta manera, el reloj también está dentro de nosotros, podríamos decir que la carta astral también está en nuestro interior.
La astrología está en relación con el universo en su conjunto, así como este se expresa a través de esta disciplina. Esta correspondencia ancestral entre el hombre y el universo aparece en muchas creencias y religiones. Tal como está anotado en la tabla de esmeralda, atribuida al legendario Hermes Trismegisto: «Lo que está arriba es como lo que está abajo para cumplir los milagros de una sola cosa».
Observando, día a día, los pequeños acontecimientos de la vida de las personas cercanas a nosotros, amigos y familiares, y de la nuestra propia, y poniéndolos en relación con los ciclos de la naturaleza, del cielo y del tiempo, llegaremos a una verdadera comprensión de la astrología, ya no exclusivamente teórica, sino sentida en todo nuestro cuerpo y ser.
Al leer una carta astral, «dialogaremos», podremos decir: «Entiendo exactamente lo que quieres decirme, porque yo mismo he pasado por ahí, lo he vivido».
Esta vivencia no es obligatoriamente extraordinaria, y su consciencia se encuentra en el acto, la emoción y el pensamiento de situaciones casi siempre banales.
Pongamos por ejemplo un ciclo simple: un día de nuestras vidas, la jornada más cotidiana posible, y observemos por qué fases pasa:
1.   Nos despertamos (Aries).
2 .   Desayunamos (Tauro).
3 .   Escuchamos las noticias, leemos el periódico y nos ponemos en movimiento (Géminis).
4 .   Después de una relajante ducha, estamos despiertos, plenamente conscientes (Cáncer).
5 .   Hay que acompañar a los niños al colegio (Leo).
6 .   Luego vamos a trabajar (Virgo).
7 .   Damos los buenos días a los compañeros de trabajo y miramos la agenda del día (Libra).
8 .   A continuación empieza el trabajo en equipo (Escorpio).
9 .   El día es duro, pero se tiene que conseguir algo más que el día anterior (Sagitario).
10 .   Al final del día, el trabajo ha terminado, ya no se puede hacer más; se tiene que organizar el día siguiente (Capricornio).
11 .   Después de trabajar, quizá tenemos un poco de tiempo para nuestras actividades: deporte, pintura… (Acuario).
12 .   Ya vencidos por la fatiga, sólo pensamos en una cosa: olvidarnos de los problemas del día y acostarnos para empezar al día siguiente (Piscis).
Para practicar, observemos cualquiera de los ciclos de nuestra vida e identifiquemos las doce fases siguientes:
1 .   Impulso inicial.
2 .   Mantenimiento.
3 .   Actividad alrededor del impulso.
4 .   Consciencia de lo que aporta.
5 .   Uso personal de este impulso.
6 .   Puesta en práctica.
7 .   Relación con los demás y manera en que estos están implicados en nuestro impulso.
8 .   Producción común ligada a nuestro impulso.
9 .   Ideas y sugestiones alrededor de este.
10 .   Instauración de un método que permitirá regular los próximos impulsos.
11 .   Renovación de lo que ha aportado el impulso para planearse uno nuevo.
12 .   Desconexión, porque nuestro impulso ha finalizado y el próximo todavía no ha llegado: nos encontramos en una fase transitoria.
Otro ejemplo puede ser el marcharse de vacaciones:
1.   Son las seis de la tarde, es la hora de ponerse de camino (impulso).
2.   Acabo de cargar el coche (mantenimiento del impulso).
3 .   Salgo a la carretera (actividad alrededor del impulso).
4.   Llego al lugar de las vacaciones (consciencia de lo que aporta).
5.   Me doy un baño en la piscina y organizo un tentempié para la noche (uso personal de este impulso).
6.   Pero como no he elegido pensión completa, todavía me quedan por realizar unas compras, hacer las camas, organizar la cocina, limpiar la vivienda (puesta en práctica).
7.   Me relaciono con otros veraneantes (relación con los demás).
8.   Tomamos el tentempié con más gente (producción común).
9.   Mi vecino conoce unas ruinas arqueológicas que pueden visitarse; la idea es interesante (ideas).
10.   Entonces hay que organizarse para encontrar un ajuste en la relación para que el vecino no esté siempre en nuestro apartamento o no decida sistemáticamente los destinos de nuestras salidas (instauración de un método).
1 1.   Las vacaciones llegan a su fin, ¿dónde iremos el año próximo? (renovación del impulso).
1 2.   De vuelta a casa, al trabajo, me olvido de las vacaciones y todavía no me planteo la próxima destinación estival. Ya pensaré en ello más adelante (desconexión).
Un último ejemplo, el desarrollo personal:
1.   He nacido, ahora toca vivir (impulso).
2.   Tomo consciencia de mi cuerpo, de la Tierra que trae mi vida y la alimenta, de esta llama interna y frágil (mantenimiento del impulso).
3.   Intento entender sus mecanismos, su origen, su esencia y su naturaleza (actividad alrededor del impulso).
4.   Me reconozco en lo que soy fundamentalmente, con una visión clarividente de mi espíritu (consciencia de uno mismo).
5 .   Me convierto en dueño de mi vida y tengo la libertad de utilizar lo que la Tierra me da para llegar a ser yo también creador del mundo. El mundo me ha creado y yo se lo agradezco creando el mundo (uso personal de este impulso).
6 .   Pero, por desgracia, las cosas no son fáciles, el mundo quiere una creación personal y no una copia. Tengo que producir algo que lleve mi firma en agradecimiento al mundo por haberme concedido esta posibilidad y ofreciéndole un reconocimiento infinito porque sin él no puedo llegar a crear (puesta en práctica).
7 .   Voy a relacionarme con los demás para intercambiar conocimientos (relación con los demás).
8 .   Una vez encontrado al otro, decidimos unir nuestras capacidades (producción común).
9 .   Del encuentro surge un enriquecimiento mutuo de nuestras competencias, una transmisión del saber (ideas).
10 .   La actividad adquiere envergadura y conviene definirse claramente en el marco de ella, ya que existe el peligro de que nuestra competencia se desnaturalice. Debo tener una visión perfectamente clara y serena de mi papel en esta comunidad. Para ello, despierta en mí la consciencia de un conjunto más amplio que me permite ver los vínculos y la posición que tengo con respecto a los demás (instauración de un método).
1 1.   Una vez alcanzado un estatus colectivo en una organización que funciona bien y una relación con el mundo de la que puedo disponer en cuanto sea necesario —ya que está instaurada para un tiempo largo—, puedo buscar otro camino. Aquí todo está realizado, ya no puedo aportar nada; si me quedo, mi propia esencia se muere; ahora bien, tengo que conservarla viva para un próximo ciclo (abandono del impulso, pero no de la esencia).
1 2.   No sé dónde voy. Tengo que ponerme en manos de la vida, que me lleva desde el nacimiento y que confía en mí, y yo a su vez lo hago en ella. Cierro los ojos, le doy la mano y me dejo guiar hacia una nueva puerta de la que sale un poco de luz, pero está tan lejos y es tan confusa que se me nubla la vista. Tengo que prepararme para franquearla (desconexión).
Podríamos poner otros muchos ejemplos. Estoy convencido de que estas líneas habrán sugerido al lector experiencias vividas, viajes, encuentros y, desgraciadamente, también pérdidas, alegrías y pesares.
No perdamos nuestra experiencia, lo que nos viene a la memoria, ya que, para que esta obra tenga un sentido para nosotros, hemos de unir nuestra vida y el sentido de nuestras experiencias a las definiciones, las observaciones y las explicaciones de este libro, las cuales requieren una reflexión por nuestra parte.
Consejo: al final del libro, en forma de anexo, el lector encontrará unas cartas astrales de San Pío (el padre Pío) para recortar (la carta tomada como ejemplo), una de ellas lleva el nombre de los signos, de los planetas y de los aspectos de la carta astral ( véase * ). Recórtelas y le servirán de ayuda para encontrar los diferentes objetos y tomar notas.
Antes de empezar la interpretación
Es importante precisar la naturaleza y la función de los elementos que nos disponemos a utilizar. Merece la pena tomarse el tiempo de responder a las siguientes preguntas:
—   ¿Para qué sirve un signo?
—   ¿Para qué se emplea un planeta?
—   ¿Para qué se usa una casa?
—   ¿Para qué se utiliza un aspecto?
La carta astral es la alquimia de lo viviente, el crisol que conserva la traza de una firma, en un instante preciso, del estado del universo. En el momento de nuestro primer grito, es como si todo el universo se hubiese fijado de pronto y algo más tarde se hubiese calcado en nosotros, de la misma manera que un panorama en un film argéntico.
Somos un fotograma único de este universo en el lugar, el día y la hora en que nacimos. El árbol de la vida se ha sellado en nuestros átomos y células. La eternidad existe ya en cada uno de nosotros porque partimos del «polvo de estrellas» (utilizando el título de una obra del astrofísico Hubert Reeves) para convertirnos nuevamente en él y volver a ser partículas infinitesimales. Nuestra concepción y nuestro nacimiento son el resultado de una reunión de materia cósmica que existe desde el origen de los tiempos.
«Nada se crea, ni se destruye, todo se transforma», afirmaba Lavoisier. Quizá hemos sido estrella, cometa, planta, animal u océano; cualquier posibilidad es acertada. Mis células están compuestas de un ensamblaje molecular temporal, que perderá la cohesión con el tiempo después de mi muerte.
La vida es un crisol en el que una de las representaciones es el cuerpo, mientras la otra es el alma y el espíritu. El cuerpo es en sí mismo una red de energía, pero ha hecho falta tiempo para concebirlo. Quizá un día se acepte que mi espíritu es energía y que todas las formas de existencia lo son, en uno u otro nivel.
¿Para qué sirve un signo?
Un signo representa una de las cuatro energías fundamentales (fuego, tierra, aire y agua) en una de las fases de su expresión: inicio, mital o final, que corresponden, a su vez, a los cruces: cardinal, fijo, mutable. Representa esta materia prima que el individuo va a utilizar y transformar.
Responde a la pregunta: «¿Qué?».
¿Para qué sirve un planeta?
Un planeta corresponde a la utilización de esta energía, es una función.
Responde a la pregunta: «¿Cómo?».
¿Para qué sirve una casa?
Hay doce casas que representan una división del espacio en doce partes a partir de nuestro lugar de nacimiento. Así, por ejemplo, si decimos que el ascendente está en Acuario, equivale a decir que el signo de Acuario se encuentra al este de nuestro lugar de nacimiento.
Es un campo de experimentación, el lugar de aplicación de la energía.
La casa responde a la pregunta: «¿Dónde?».
¿Para qué sirve un aspecto?
Situados en la rueda zodiacal, todos los planetas forman entre sí unos ángulos (que van de 0 a 180 o ) que en astrología reciben el nombre de aspectos (véase el capítulo « Aspectos »).
El aspecto indica una relación de dependencia entre dos planetas, la cual se inscribe en una fase de un ciclo. La conjunción es su inicio, la oposición, el medio, y las cuadraturas, crecientes y decrecientes, las fases de reorientación.
De este modo, dos instrumentos (los planetas) se unen para llevar a cabo un trabajo. Este encuentro interviene en una fase precisa de un ciclo que quizá será el principio, el cambio o el fin del trabajo.
La asociación de planetas por los aspectos responde a las siguientes preguntas: «¿Cuál es la naturaleza del trabajo?» y «¿cuál es esta fase del trabajo?».
El aspecto es un vínculo indispensable para la idea de cambio y mutación. A través de la relación planetaria, el ser humano es portador de novedad, originalidad y creatividad, gracias a la capacidad que tiene de aunar elementos antinómicos, contradictorios o anodinos en unas creaciones que pueden ser monstruosas o maravillosas. Este poder de creación o de destrucción que se nos da queda a nuestro libre arbitrio, a nuestra elección personal. En el caso hipotético de que nuestra vida tenga un destino y este sea inevitable, tenemos la posibilidad de sembrar en ella las semillas del amor o del odio, de cubrirla de rosas o de ortigas. Lo que creamos no es tan siquiera para nosotros, sino para nuestros hijos, para que ellos puedan andar por senderos perfumados o por caminos fangosos y pútridos. No creamos nada para nosotros, sino para quienes nos sobreviven.
Recorriendo este camino que parece inevitable, podemos transformar el plomo en oro, las piedras en diamantes.
No me parece que la inmortalidad que cada uno de nosotros buscamos de diferentes maneras esté en la forma (cuerpo, empresa, gloria, pirámide, momia, éxito, recuerdo, victoria), sino en el fondo: la semilla, un grano que debe ser de provecho para los demás.
Nuestra utilidad está en la capacidad de transformarnos en tierra fértil. Los aspectos nos indican lo que debe transformarse aliando elementos muy contradictorios, incluso opuestos (la asociación de la Luna y del Sol, la oposición más clara de función, ¿acaso no representa lo que es la vida?).
La representación gráfica de la carta a través de la asociación entre signo, planeta, casa y aspecto puede esquematizarse de esta forma:
Carta astral de ejemplo
A lo largo de este libro, se presentarán como ejemplo las configuraciones astrológicas de la carta astral de un sacerdote que llevó una vida extraordinaria y difícil: San Pío de Pietrelcina. A pesar de que no sea una práctica muy habitual, el lector encontrará al final del libro, en forma de anexo, una serie de cartas de San Pío que puede recortar para tener a la vista mientras lea esta obra. De este modo podrá tomar notas con más facilidad, comparar elementos y seguir las configuraciones.
Carta astral de ejemplo: San Pío, nacido el 25 de mayo de 1887 a las 17 horas, en Pietrelcina (41 o 12’ Norte/14 o 51’ Este), en Italia. La hora oficial es 17 horas, pero en 1887 era la hora de Roma. [1]
Desde 1880 hasta el 1 de noviembre de 1896, el régimen horario era el siguiente:
GMT [2] + 0 horas 50 minutos (Italia peninsular).
GMT + 0 horas 36 minutos 32 segundos Este (Cerdeña).
GMT + 0 horas 53 minutos 32 segundos Este (Sicilia).
En el caso de San Pío, para calcular el tiempo universal se debe tomar la hora legal y restar 50 minutos, es decir, 17 horas –50 minutos = 16 horas 10 minutos. La historia de San Pío (su nombre de nacimiento era Francesco Forgione) es la de un santo que entregó su vida a la Iglesia, a los hombres y sobre todo a Dios.
Nació en Pietrelcina, que en la época era una ciudad de 5000 habitantes del sur de Italia, en el seno de una familia modesta. Fue el cuarto de cinco hermanos: dos niños murieron antes de nacer Pío y otro después de él. Su madre, una mujer muy piadosa, era ama de casa, mientras que su padre tuvo varios oficios y emigró durante muchos años porque no ganaba suficiente con la tierra. La infancia del que sería San Pío fue bastante discreta, ya que no dio problemas particulares, sino que cometió las mismas travesuras que hace cualquier niño, como fumar a escondidas o hartarse de comer hasta empacharse.
Era un chico normal y a la vez singular, quien, como cuenta Yves Chiron: «Desde su más tierna edad, recibió la gracia de frecuentes visiones de la Virgen y el gozo de la presencia visible de su ángel de la guarda». [3]
Durante su adolescencia, sintió muy pronto la llamada de la vida religiosa. Uno de los signos distintivos que lo han hecho célebre son los estigmas, que llevó durante cincuenta años. Además, se impuso a sí mismo un modo de vida muy austero y, por si esto no fuera suficiente, la vida le infligió una enfermedad de los bronquios que le hizo sufrir intensamente durante los largos periodos de aislamiento decretados por las autoridades eclesiásticas. Lejos de darse por vencido, de perder la fe, de lamentarse por su suerte o de abandonar sus obligaciones religiosas, San Pío ejerció sus oficios con la mayor devoción.
Un camino humana y espiritualmente intachable le valió la canonización por Juan Pablo II el 16 de junio de 2002.

Planetas
Posiciones zodiacales
Posiciones simplificadas
Sol
4° 05’ Géminis
4° Géminis
Luna
6° 37’ Cáncer
6° Cáncer
Mercurio
1° 43’ Géminis
2° Géminis
Venus
13° 58’ Cáncer
14° Cáncer
Marte
26° 47’ Tauro
27° Tauro
Júpiter (retrógrado)
27° 11' Libra
27° Libra
Saturno
19° 32’ Cáncer
19° Cáncer
Urano (retrógrado)
8° 33’ Libra
8° Libra
Neptuno
27° 47’ Tauro
28° Tauro
Plutón
3° 30’ Géminis
3° Géminis
Casas
Posiciones zodiacales
Posiciones simplificadas
I ( Ascendente)
9° 31’ Escorpio
9° Escorpio
II

9° Sagitario
III

12° Capricornio
IV ( Fondo del cielo)

18° Acuario
V

21° Piscis
VI

18° Escorpio
VII ( Descendente)

9° Tauro
VIII

9° Géminis
IX

12° Cáncer
X ( Medio Cielo)

18° Leo
XI

21° Virgo
XII

18° Libra
Cálculos simplificados de las posiciones planetarias y de las cúspides de las casas a partir de efemérides [4]   y de las tablas de las casas. [5]
Determinar con exactitud la hora de nacimiento, al minuto o con un margen de cinco minutos, es muy difícil. Por otro lado, la precisión del ascendente (aquí 31 minutos de arco) raramente está garantizada, pues cada 4 minutos el ascendente se desplaza un grado.
LOS PASOS

Cómo interpretar la carta astral
La interpretación de la carta astral se organiza en nueve pasos. Para cada uno de ellos encontraremos la explicación de los elementos que deben interpretarse. Estos se organizan para ayudar a no caer en la confusión que a veces se genera.
La interpretación de una carta astral no tiene unos efectos asegurados ya que la persona se encuentra en una transformación constante.
Debemos ver cada uno de los pasos como instrumentos de reflexión y profundización, no como los peldaños de una escalera que nos conducen a un resultado garantizado. Los pasos son los siguientes:
•   Paso 1 – Simplificación: Reorganización de los elementos de la carta para hacerla más legible.
•   Paso 2 – Observación: Definición de lo más llamativo en la carta natal, sin interpretar los elementos.
•   Paso 3 – Determinación de los elementos, de las cruce s y de las polaridades: Valoración del reparto de los elementos.
•   Paso 4 – Ascendente y Sol: Interpretación del ascendente y del Sol en signos y casas.
•   Paso 5 – Planetas: Reagrupamiento de los planetas e interpretación en signos y casas.
•   Paso 6 – Dueñ os de las casas en casas: Interpretación de la relación de las casas entre sí a través de la posición de los dueños de las casas.
•   Paso 7 – Casas en los signos: Interpretación de las casas en los signos agrupados según los elementos (fuego, tierra, aire y agua).
•   Paso 8 – Aspectos: Interpretación de las relaciones planetarias.
•   Paso 9 – Síntesis: Resumen de la carta y reducción de la explicación a lo esencial.
Paso I: Simplificación
Para que una carta sea legible, tiene que ser visible, y para que esto último ocurra, la carta ha de tener una serie de elementos que la identifiquen a primera vista.
A fin de que una carta pueda identificarse, debe empezarse reduciéndola a sus elementos esenciales y dejarla lista para que pueda completarse con otros elementos de interpretación.
1. Simplificación «memorística»
La memoria es un elemento importante en la interpretación de una carta astral.
Para asimilarla correctamente, tenemos que aprender a memorizarla sin necesidad de tenerla a la vista. Entrenémonos visualizando los elementos de la carta, sus posiciones y sus relaciones.
Esto nos proporcionará la ventaja de poder pensar en ella en cualquier momento y obtener los elementos que se entrecortan.
Para memorizar las posiciones planetarias, podemos utilizar posiciones simplificadas (véase la tabla de la carta de San Pío en el capítulo « Carta astral de ejemplo »).
Personalmente, como no tengo demasiada memoria, me resulta más fácil memorizar que Mercurio está a 2 o de Géminis que a 1 o 43’ (1 grado y 43 minutos de arco).
Memorizando los elementos, los uniremos temporalmente en nuestro interior con las interpretaciones que ya hemos hecho y que ya están ordenadas y clasificadas en nuestra memoria.
La interpretación será tanto más fácil e «intuitiva» cuantos más elementos de referencia tengamos en nuestro subconsciente.
Además, el esfuerzo de memorización nos permite ganar tiempo para destinarlo a la búsqueda y la interpretación.
Cuando las cartas se elaboran «artesanalmente», la memorización tiene lugar a medida que se va avanzando. Al calcular la posición de todos los planetas en la rueda zodiacal, acabaremos memorizando cada posición (al igual que ocurre con los números de teléfono que tenemos guardados en la agenda del móvil).
Sin embargo, con los programas informáticos la carta ya aparece acabada. Ya no participamos en su construcción ni «sentimos» el movimiento de los planetas.
La manera idónea de iniciarse en la astrología es volviendo al cálculo manual con las efemérides, las tablas de las casas y las obras sobre los regímenes horarios en el mundo (véase « Bibliografía »).
Elaborar una carta astral sin medios informáticos permite un enfoque diferente. Es como si pudiéramos ver las obras de la construcción de nuestra futura casa y seguir todas sus fases. Nos daríamos cuenta de cuáles son los puntos fuertes y los débiles de dicha edificación, sabríamos qué partes se han levantado sin problemas y dónde han surgido estos.
Mirando las efemérides, nos plantearemos preguntas relacionadas con la dirección de los planetas, con sus velocidades, con el hecho de que tengan posiciones que limiten con las puntas de las casas (las bien llamadas cúspides ) o sobre sus relaciones con otros planetas. Si un día se nos antoja, podemos dedicar un tiempo a rehacer una carta astral «artesanalmente» y tendrá un sabor distinto, equivalente al pan hecho en un horno de leña.
E JERCICIO DE MEMORIZACIÓN
Para memorizar unos elementos, deben agruparse. Un estudio ha demostrado que la memorización de números de teléfono resulta más fácil si se recuerdan en grupos de tres números que en otros de dos.
Para memorizar la carta de San Pío, es preferible recordar las relaciones en lugar de las posiciones.
Elemento 1: Júpiter está sin aspecto mayor en la casa XII.
Elemento 2: una concentración planetaria en la casa VII, pero dividida en dos grupos:
—   en Tauro: Marte/Neptuno;
—   en Géminis: Mercurio/Plutón/Sol; los tres en trígono con Urano, y Mercurio haciendo de bisagra entre Marte/Neptuno y Plutón/Sol.
Elemento 3: casa IX en Cáncer: Venus/Saturno.
En este grupo, Saturno no tiene otro aspecto que su conjunción en Venus.
Elemento 4: la pareja Luna/Venus está en cuadratura con Urano.
Elemento 5: la cúspide de la casa IX está encuadrada por la conjunción Luna en la casa VIII y Venus en la casa IX.
Elemento 6: MC (medio cielo de la carta) en Leo (la cabeza al sol).
Elemento 7: FC (profundo cielo de la carta) en Acuario (los tobillos en el agua).
Elemento 8: ascendente Escorpio.
Elemento 9: Urano es el único planeta de lado este que está recibiendo aspectos.
Memorizar la carta va más allá del simple hecho de acordarse de ella sin tenerla delante; también es una manera de hacer que viva en nosotros, de convertirla por un momento en una parte de nuestro interior, de vivirla como si se tratara del programa de una vida.
2. Centrarse en los elementos esenciales
•   Los 12 signos del Zodiaco tropical.
•   Los 10 astros que están compuestos de 2 luces (Sol y Luna) y 8 planetas (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón).
•   Las doce casas astrológicas según el sistema de domificación Placidus (el que se utiliza normalmente).
¡Eso es todo!
Dejemos de lado, aunque la carta los calcule:
—   los nodos lunares;
—   la Luna negra;
—   la fortuna y las otras partes;
—   las configuraciones planetarias (cuenco, rincón, gran trígono, gran cuadratura…);
—   los planetoides, los asteroides y los satélites (Ceres, Quirón, Palas…);
—   las estrellas fijas;
—   los medio puntos.
La naturaleza se reduce a una simplicidad que es lo que precisamente le da belleza.
Con tres colores que son primarios —amarillo, azul y rojo— tenemos las obras de Goya, de Monet y de Miguel Ángel.
Con dos cifras —el 0 y el 1— podemos escribir cualquier número.
Con cuatro nucleótidos y sus distintas combinaciones, tenemos seis mil millones de individuos en la Tierra y los que todavía quedan por venir…
No elaboraremos la carta astral ahondando en la complejidad ni añadiendo siempre elementos. Mediante un uso justo de los elementos fundamentales, podremos resaltar lo esencial de la carta astral.

3. Simplificación de los aspectos
Los aspectos son la relación angular entre dos puntos de la carta.
L OS ASPECTOS QUE SE DEBEN UTILIZAR
Todos los aspectos son interesantes, pero al igual que las herramientas de un mecánico, deben elegirse en función de las necesidades, es decir, según la progresión de la interpretación.
Sin embargo, para iniciar una carta astral, podemos limitarnos a estos últimos: conjunción, cuadratura, trígono, sextil y oposición.
L OS ORBES
El orbe representa la tolerancia límite de ángulo.
Por ejemplo, hay una conjunción si dos planetas tienen exactamente la misma posición en el Zodiaco, de modo que se superponen el uno con el otro.
Existe una «tolerancia» en la relación entre dos planetas con respecto al ángulo inicial, que permite considerar que este ángulo sigue siendo válido.
Estos son los orbes que se utilizan (cada astrólogo hace variar más o menos estas desviaciones):
Nombre del aspecto
Ángulo exacto
Orbe
Conjunción

+/– 10°
Sextil
60°
+/– 4°
Cuadratura
90°
+/– 6°
Trígono
120°
+/– 8°
Oposición
180°
+/– 10°
Sobre todo no debemos obses ionarnos en el límite del orbe, porque el hecho de que exista o no dependerá de la interpretación. Los criterios a tener en cuenta para los orbes son los siguientes:
—   ¿El ángulo se cierra o se abre?
—   ¿El planeta más rápido de los dos, en su desplazamiento, crea el ángulo o lo deshace?
En la carta astral de San Pío, la Luna a 6 o de Cáncer se desplaza hacia la exactitud de una cuadratura con Urano a 8 o de Libra.
Si la Luna hubiese estado situada a 1 o de Cáncer, habría considerado que la cuadratura estaba en formación y el ángulo sería válido.
En cambio, con Saturno a 19 o de Cáncer y Urano a 8 o de Libra, aunque Saturno hubiese estado situado a 15 o de Cáncer, no es seguro que hubiese tenido en cuenta la cuadratura por varias razones:
—   son planetas lentos;
—   son planetas colectivos;
—   Saturno (el más rápido) separaría la cuadratura.
Evitemos la utilización de los aspectos en los ángulos. La carta natal se hace más difícil de leer cuando los programas informáticos añaden los aspectos formados en MC (cúspide de la casa X)/FC (cúspide de la casa IV)/SC (cúspide de la casa I)/DESC (cúspide de la casa VII).
Siempre en aras a la legibilidad, aligeraremos la carta evitando utilizarlos. De este modo, apreciaremos mejor la estructura interna de esta.
Podemos considerar que existe una red de energías entre los planetas. La astrología indica una correspondencia entre los planetas y los órganos del cuerpo humano. La forma en que estos planetas se transmiten la energía entre sí depende de la naturaleza de los aspectos.
En mi opinión, los puntos «ficticios», que son las puntas de las casas, no «transmiten» nada: son puntos de posición. El ascendente representa el punto este de la salida del Sol en el horizonte de nuestro lugar de nacimiento en el momento de nacer; el del Medio Cielo (MC) representa el punto en el cenit del lugar de nuestro nacimiento. La relación de un planeta con un ángulo es de posición, de lugar y de observación, y no de «transferencia» de energía de un punto a otro, aunque la dirección tomada difiere de forma evidente si se tiene el astro en la salida del horizonte o encima de nuestra cabeza el día del nacimiento.
4. Las retrogradaciones
Las retrogradaciones de los planetas en el Zodiaco corresponden al fenómeno aparente de retroceso de los astros en el interior del Zodiaco. Si la trayectoria normal de un planeta es en sentido inverso a las agujas del reloj (de Aries hacia Piscis, pasando por Libra), un planeta retrógrado realiza un movimiento inverso. Este fenómeno depende únicamente de la observación desde la Tierra, pues se trata de una especie de ilusión óptica, sin dejar de ser una observación real. Ahora bien, sabemos que aquello que los sentidos perciben como verdadero, el cerebro lo interpreta también de la misma manera. En esto se basa el éxito de los parques de atracciones con simuladores de vuelo, los cuales producen sensaciones de aceleración, caída, vértigo y otras muchas, tanto agradables como desagradables.
Las retrogradaciones se utilizan más adelante en la interpretación, pero no todas deben tenerse en cuenta por una sencilla razón: las de algunos planetas lentos (por ejemplo, Plutón) pueden durar varios meses, con lo cual afectan a millones de nacimientos.
Naturalmente habrá excepciones, pero estas llegan progresivamente para ajustar la interpretación y en ningún caso para cuestionarla o contradecirla.
La retrogradación es un movimiento que debe considerarse como un freno, una profundización necesaria, una matización más importante de los elementos que representa el planeta.
En determinados casos, la retrogradación es un bloqueo que debe superarse, una frustración, un temor que debe ser evacuado.
Dado que el uso de la función planetaria no es espontáneo, el individuo presenta muchas dificultades en lo que representa esta. Pongamos, por ejemplo, el caso de Mercurio: puede haber problemas relativos al lenguaje, a la comunicación, a la expresión. Con frecuencia el niño es tímido, disléxico o tiene dificultades para construir sus ideas. El esfuerzo, el trabajo, la posibilidad de una reeducación del lenguaje y una mejora de la capacidad de concentración permitirán reforzar esta función.
En la carta de San Pío, Júpiter y Urano son los únicos planetas retrógrados.
5. ¡Una carta astral nunca se contradice!
A veces tendremos la impresión de que los elementos de una carta se contradicen, lo que dificulta aún más la interpretación. Debemos saber que cualquier contradicción aparente exige una interpretación más profunda con el fin de alcanzar un significado sintético.
Esto quiere decir que Mercurio en Géminis —que tradicionalmente se dice que representa un intelecto hábil, vivo, curioso— no estará en contradicción con Saturno en la casa III en una misma carta (personalidad profunda, economizadora, pragmática); de igual modo, Venus en Aries no estará en contradicción con Saturno en la casa V (incide en la responsabilidad).
La interpretación es global y cada elemento no hace más que alimentarla y reforzarla, aporta cohesión a la carta y no división. Supone una coherencia difícil de encontrar pero que, fundamentalmente, existe incluso más allá de los límites de nuestro conocimiento o comprensión.
La interpretación en su conjunto es armónica entre todos los elementos de la carta, que van siempre en una misma dirección: ¡hacia nuestra unicidad!
Paso 2: Observación
El cálculo de la carta natal no es el objeto de esta obra. Para elaborar una carta natal, podemos hacerlo a través de Internet (haciendo una búsqueda con las siguientes palabras: «cálculo carta astral»), con un programa informático propio o mediante las efemérides.
Empecemos observando la carta en su estructura geográfica, tal como haríamos con la fisonomía de una persona: «Es de media altura, más bien delgada, el rostro triangular…».
¡Sólo hay que observar! No demos ninguna definición a lo que estamos viendo. Tomemos nota de lo que nos choca o nos sorprende. Esta etapa es muy importante, ya que podríamos tener la tentación de adjudicar toda una serie de ideas preestablecidas.
La presencia de un yod [6] con Neptuno en ápex no es sistemáticamente el símbolo de una gran espiritualidad, de compasión y de devoción.
Un gran trígono en signos de agua no es garantía para la persona de mediumnidad y mucha espiritualidad.
Una gran cuadratura en signos fijos no marca obligatoriamente el perfil de un personaje dictatorial, con un carácter fuerte, dominante y violento.
No debemos olvidar en ningún momento que cada carta astral es única y que, por consiguiente, nos tiene que sorprender y nunca ponerse en evidencia. En esta capacidad de aceptar lo improbable en la interpretación reside la posibilidad de dar con la esencia propia del ser, de dejar que nos hable, en lugar de ser nosotros quienes hablemos de él. La observación es neutra, por lo que debemos aprovechar para anotar en el papel las ideas que nos vienen a la mente, las impresiones, lo que queremos destacar, las preguntas. Luego, cada observación deberá validarse y confirmarse por otros elementos de la carta.
Observando la carta astral de San Pío, se pueden anotar los siguientes elementos:
—   todos los astros están situados por encima del horizonte;
—   la mayor parte de los planetas están situados en el lado oeste de la carta;
—   se da una concentración de planetas en la casa VII;
—   hay una pareja planetaria en la casa IX;
—   la Luna se encuentra en la casa VIII;
—   Júpiter está en la casa XII;
—   ninguna oposición;
—   el planeta más elevado (el más próximo al MC) es Saturno;
—   la carta parece aireada y abierta (¡es una impresión personal!).
Los nueve puntos que se han anotado se guardarán como recordatorio al lado de la carta astral y servirán de trama de fondo. Este es un punto importante para evitar la dispersión y la contradicción.
En relación con los nueve puntos anotados, podemos adelantar diferentes facetas de la carta y formular varias preguntas.
Observación 1: todos los astros están situados por encima del horizonte
Los planetas que están sobre el horizonte se vincularían con la casa X.
Los que se encontrarían en el lado este de la carta se relacionarían con la casa I, mientras que los del lado oeste encontrarían una correspondencia con la casa VII.
Por lo que respecta a los que están situados bajo el horizonte, estarían en analogía con la casa IV.
Pregunta: Al haber tantos planetas en relación indirecta con la casa X, ¿qué ocurre con la casa IV (el opuesto, el lugar «vacío»)? (véase esquema en pág. * ).

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