Italiano - Guía de conversación

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¿Roma, Florencia o Turín? El creador del famoso método Assimil ha diseñado para ti esta indispensable compañera para tu escapada turística o viaje de negocios a Italia.



° Iniciación al idioma: 21 lecciones de italiano

° Palabras y frases indispensables

° Toda la pronunciación

° Todas las situaciones de viaje


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Date de parution 22 janvier 2015
Nombre de visites sur la page 11
EAN13 9782700561364
Licence : Tous droits réservés
Langue Español

Informations légales : prix de location à la page 0,0030 €. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

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© Assimil 2013 EAN numérique : 9782700561364 ISBN papier : 978-2-7005-0623-5
Diseño gráfico: Atwazart
Réalisation de l'ePub :Prismallia Contrôle de l'ePub :Céladon éditions
Italiano
Jean-Pierre Guglielmi
Adaptado al español por Belén Cabal
B.P. 25 94431 Chennevières-sur-Marne cedex Francia
Este libro no pretende reemplazar un curso de idiom as, pero si inviertes un poco de tiempo en su lectura y aprendes algunas frases, podrás comunicarte rápidamente. Todo será distinto, vivirás una experi encia nueva.
Un consejo: ¡No busques la perfección! Tus interloc utores te perdonarán de buena gana los pequeños errores que puedas cometer al principio. Lo más importante es que dejes a un lado tus complejos y te atrevas a hablar.
INTRODUCCIÓN
Cómo utilizar esta guía
Italia: datos y cifras
Cronología
El italiano
?Cómo utilizar esta guía
¿Estás pensando en viajar a Italia y dispones de un poco de tiempo antes de partir? Para aprovechar al máximo tu estancia, te proponemo s una breve iniciación al italiano. Siguiendo el principio Assimil, de una le cción al día durante 21 días, adquirirás sin dificultad las bases del idioma y po drás expresarte en cualquier situación habitual.
La parte “Iniciación”
Esta parte, dividida en 21 lecciones, está dirigida a los principiantes que no tengan ningún conocimiento de italiano. Su objetivo es pro porcionarte una idea de los mecanismos de base del idioma, que te permitirán ut ilizar enseguida las pequeñas conversaciones que hay en la segunda parte del libro. Debes hacerlo así: - lee las frases en italiano y su traducción. En ca da una de ellas, hemos indicado debajo su pronunciación figurada así como su traduc ción palabra por palabra, pero esto solo cuando es muy distinta del español. - lee después el breve párrafo de gramática, que te aclarará la construcción de las frases de la lección. - haz el pequeño ejercicio para consolidar los cono cimientos adquiridos en el día. Y no te olvides de pasar mañana a la siguiente lección… Ya verás, ¡es muy fácil!
La parte “Conversación”
En esta parte encontrarás las herramientas (palabra s, partes de frases o frases completas) reutilizables directamente para hacerte comprender por los italianos en todas las circunstancias que se puedan producir a l o largo de tu viaje. Podrás ayudarte de la pronunciación figurada para entrenar te en pronunciar perfectamente. Con este equipaje lingüístico esencial, no dudes en lanzarte a una conversación con nuestros compatriotas mediterráneos… ¡Que lo disfru tes!
?Italia: datos y cifras
Superficie
Población
Longitud de sus costas
Capital
Lengua oficial
Régimen político
Fiesta nacional
Religiones
301 340 km²
61 millones
7 600 km
Roma (2,7 millones de habitantes)
italiano
República parlamentaria
2 junio
88% católicos 4,5% ortodoxos 1,9% musulmanes 1,5% protestantes 0,1% judíos
?Cronología
Italia antigua, bárbara y bizantina
Aunque la paz romana reinaba a orillas del Mediterr áneo desde Augusto (30 a. C.), Italia fue invadida por los visigodos y, a finales del siglo V, el germano Odoacro fue proclamado rey de Italia después de eliminar al últ imo emperador romano de occidente. Las sucesivas conquistas germánicas y es candinavas, además de la bizantina y la árabe llevadas a cabo en diferentes regiones de la península, completan la fragmentación del país en ducados, provincias y otras ciudades-estado. Los Estados Pontificios fueron fundados en el año 756 g racias a las donaciones territoriales del rey de los francos, Pipino el Bre ve, arrebatadas a los lombardos y bizantinos.
Municipios y Señoríos (del sigloXIalXIV)
La expansión de los Estados de la Iglesia se topa c on en el Santo Imperio Romano Germánico que reinaba en el norte y centro de Itali a. De estas confrontaciones nacerán las emblemáticas luchas de los güelfos (en favor de la dinastía de los Welfen, el apoyo del papado) y los gibelinos (la casa de lo s Hohenstaufen, el apoyo del Sacro Imperio Romano). Esta lucha terminará a finales del siglo XIII, con la intervención de Carlos d’Anjou (rey de Sicilia) en favor del Papa. Al mismo tiempo, Venecia se convirtió en una gran p otencia marítima, gracias a sus emplazamientos de Oriente (Dalmacia, las islas Jóni cas, Creta, Constantinopla y Chipre). En el siglo XV, controla, por razones igualmente estratégicas, la s vastas regiones del noreste de la península. Génova, su ri val en el Mediterráneo y también República, controla, además de Córcega y Cerdeña, g ran parte de emplazamientos en el Mar Negro y en el norte de África.
Las guerras de Italia (siglosXVyXVI)
Con la paz de Lodi (1454), los diferentes Estados e ncontrarán un relativo y frágil equilibrio: en el centro, los Estados Pontificios, entre la República de Florencia y el Reino de las Dos-Sicilias (con Cerdeña); en el norte, el Ducado de Saboya, el de Milán y las repúblicas marítimas de Venecia y Génova. La división y las rivalidades favorecieron la inter vención de los franceses (Carlos VIII, Luis XII y Francisco I) en las provincias de Nápole s y de Milán principalmente. A pesar de la victoria de Marignan (1515), los franceses no consiguieron mantenerse por mucho tiempo en Italia y tuvieron que renunciar a s us ambiciones en favor de la España de Carlos V.
Éntre Éspaña y Austria (siglosXVIIyXIX)
España se impone en Italia justo al comienzo del si glo XVIII y cede a su vez poco a poco ante un nuevo rival: la casa de los Habsburgo. Después del dominio napoleónico, que le da a Italia una unidad provisio nal, regresa Austria. Los Habsburgo, que solo quieren ver en Italia una “exte nsión geográfica”, deben hacer frente a un nuevo tipo de oposición: un movimiento liberal de inspiración romántica, el Risorgimento. Este movimiento extendido por toda la península encuentra un hogar: el
reino de Piamonte-Cerdeña. Pero los primeros intent os de liberación de las provincias del norte frente a Austria solo consiguen un éxito muy limitado.
La marcha hacia la unidad italiana (1860-1870)
El segundo intento de los movimientos revolucionari os y patrióticos animados por Piamonte y Cerdeña, y especialmente por el Conde de Cavour (Presidente del Consejo), recibe el apoyo de Francia. Diversas expe diciones conducidas por Garibaldi en Sicilia y Nápoles, así como las maniobras políti co-diplomáticas en el centro de Italia (Toscana, Umbría, Romaña) permiten a Víctor Manuel II conseguir la unidad italiana en 1861 bajo los auspicios del Piamonte. E sta Italia ha perdido no obstante Saboya y el Condado de Niza, cedidos a Francia a ca mbio de su “apoyo”, y no contiene todavía Venecia ni Trentino (todavía austr iacos), ni tampoco los Estados Pontificios cerca de Roma (protegidos por Francia). Es finalmente la política unitaria prusiana la que, una vez debilitada Austria y despu és Francia (victoria de Sadowa en 1866 y de Sedán en 1870), permite a Italia conquist ar Venecia y los Estados Pontificios. La unidad italiana se alcanza finalmen te en 1870.
época contemporánea (siglosXXyXXI)
A principios del siglo XX, Italia se enfrenta a la agitación interna de los partidos políticos y las tensiones externas generadas princi palmente por la caída del imperio otomano. A pesar de sus tendencias neutralistas, se involucró en la Primera Guerra Mundial y participó en la victoria. Rápidamente dec epcionado por el Tratado de Versalles, el país se hunde en una crisis social y económica. Las intentonas revolucionarias (huelgas, motines, ocupaciones de f ábricas) y la fragilidad general de los partidos políticos debilitan al régimen. El mov imiento fascista fundado por Mussolini moviliza el apoyo suficiente de los parti sanos para imponerse al gobierno real (1922). El régimen, que se inclina hacia la di ctadura, pone en marcha ambiciosos programas económicos y se instala en el poder duran te veinte años. El Tratado de Letrán (1929), que aborda la cuestión de los Estado s Pontificios para la creación del Estado de la Ciudad del Vaticano, es el último acto pacífico de Italia que se enfrenta entonces a una crisis económica; el régimen se endu rece (1932-1936) y se acerca a la Alemania nazi, convirtiéndose en su aliado (1939 ). Arrastrada a la guerra por Alemania, Italia paga un alto precio por sus errore s: la derrota en África y en Rusia, la invasión de EEUU, la detención de Mussolini (1943), la solicitud de un armisticio, las represalias nazis y la guerra civil. En 1946, Itali a elige la república y vive casi dos décadas de crecimiento económico. En el exterior, e l país se compromete desde el principio en la construcción europea. En los años 1 960-1970, la protesta social (1968) se convierte en violencia política (asesinato de Al do Moro por las Brigadas Rojas terroristas). El comienzo de la década de 1990 marc a un punto de inflexión, el panorama político italiano se ve sacudido por la lu cha contra la corrupción (Operación Manos Limpias, “Mani pulite”). Este es el fin de la hegemonía de los grandes partidos tradicionales y el surgimiento de los partidos de l íderes (Umberto Bossi de la “Liga Norte”, Silvio Berlusconi, “Forza Italia”).
?El italiano
Del latín al italiano
Aomance. Contrariamente a lo que sel igual que el español, el italiano es una lengua r suele decir, el italiano no se deriva del latín lit erario (el de César y Cicerón), sino del latín tardío, tal como lo hablaban las poblaciones romanizadas del imperio. Este latín popular fue influenciado en cada lugar por el habla local (no latina). Al final del Imperio (siglo V), el latín continuó siendo la lengua escrita de lo s estudiosos y de la Iglesia, pero la gente conservó su habla (conocida como romá nica). Hubo que esperar hasta el siglo XIII y el impulso de los trovadores provenzales para qu e algunas de estas hablas locales pasaran a la escritura y ante todo e n la poesía cortesana: el siciliano (bajo Federico II) y el toscano (bajo la influencia de Guido d’Arezzo).
El idioma de las artes y de la música
El prestigio de Florencia y la madurez del nuevo es tilo literario (Dolce stil nuovo) de los poetas de la Toscana (Dante, Petrarca, Boccacci o) dará al “dialecto” toscano una proyección excepcional, incluso universal (lengua i nternacional de la música). Este italo-toscano se impondrá en toda la península much o antes de la unidad italiana.
El alfabeto y la pronunciación
La pronunciación del italiano no presenta dificulta d ya que la mayoría de los sonidos también existen en español.