Alejandra Pizarnik: el lugar donde todo sucede

-

Français
286 pages
Lire un extrait
Obtenez un accès à la bibliothèque pour le consulter en ligne
En savoir plus

Description

Alejandra Pizarnik nace el 29 de abril 1936 en Buenos Aires, en una familia de inmigrantes judíos de Europa Central. Su pasión por la poesía es temprana y exclusiva: publica 3 poemarios (La tierra más ajena, 1955, La última inocencia, 1956, Las aventuras perdidas, 1958) antes de salir hacia París. Su vida en París (1960-1964) es fundamental para el desarrollo de su vocación poética. Ahí escribe Árbol de Diana, el poemario que la consagró, traba amistad con Julio Cortázar y Octavio Paz, y conoce a Simone de Beauvoir, Duras, Sartre. De regreso a Buenos Aires, publica otros poemarios hasta 1971. Se suicida el 25 septiembre 1972.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 01 octobre 2013
Nombre de lectures 28
EAN13 9782336327723
Langue Français
Poids de l'ouvrage 5 Mo

Informations légales : prix de location à la page 0,0005€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Signaler un problème
Créations au Bajo la dirección deAdélaïde de Chatellus y Milagros Ezquerro féminin Alejandra Pizarnik: el lugar donde todo sucede
Créations au féminin
Études
Alejandra Pizarnik: el lugar donde todo sucede
Créations au féminin Collection dirigée par Michèle Ramond La nouvelle collection accueille des essais valeureux sur ce « féminin » que les créations des femmes comme celles des hommes construisent dans le secret de leur fabrique imaginaire, au-delà des stéréotypes et des assignations liées au sexe. Nous ne nous limitons pas, même si en principe nous les favorisons, aux écrivains et aux créateurs « femmes », et nous sommes attentifs, dans tous les domaines de la création, à l'émergence d'une pensée du féminin libérée des impositions culturelles, comme des autres contraintes et tabous. Penser le féminin, le supposer productif et actif, le repérer, l'imaginer, le théoriser est une entreprise sans doute risquée ; nous savons bien cependant que l'universel est une catégorie trompeuse et partiale (et partielle) et qu'il nous faut constamment exorciser la peur, le mépris ou l'indifférence qu'inspire la notion de féminin, même lorsqu'elle concerne l'art et les créations. Malgré les déformations simplistes ou les préjugés qui le minent, le féminin insiste comme notion philosophique dont on peut difficilement se passer. Cette collection a pour but d'en offrir les lectures les plus variées, imprévues ou même polémiques ; elle prévoit aussi des livres d'artistes (photographes, plasticiens...) qui montreront des expériences artistiques personnelles, susceptibles de faire bouger les cadres et les canons, et qui paraîtront sous forme de e-books. Dernières parutions François BARAT,Face à la jeune fille suivi de La jeune fille des Gobelins. Récits cinéma, 2013 Elisabeth CAMPAGNA-PALUCH,La légende des femmes. Récit anthropologique, 2013. Clara JANES,Le mot et le secret. A propos de T.S. Eliot, Vladimir Holan, Yves Bonnefoy, Rilke..., 2012. Nadia MEKOUAR-HERTZBERG,Une autre écriture de l’intimité. Les jardins et les labyrinthes de Clara Janés, 2012. Christiane CHAULETACHOUR,Écritures algériennes.La règle du genre,2012. Catherine PELAGE,Diamela Eltit.Les déplacements du féminin ou la poétique en mouvement au Chili, 2011. Michèle RAMOND,Quant au féminin. Le féminin comme machine à penser, 2011. Séverine HETTINGER,Mémoires d'une poupée allemande. Pièce philosophique en deux Actes et dix Tableaux, 2011. Jeanne HYVRARD,Essai sur la négation de la mère, 2011. Michèle RAMOND,Masculinféminin ou le rêve littéraire de García Lorca, 2010.
Bajo la dirección de Adélaïde de Chatellus y Milagros EzquerroAlejandra Pizarnik:
el lugar donde todo sucede
Études
© L’Harmattan, 2013 5-7, rue de l’Ecole-Polytechnique, 75005 Paris http://www.harmattan.fr diffusion.harmattan@wanadoo.fr ISBN : 978-2-343-01920-8 EAN : 9782343019208
Agradecimientos El Coloquio Internacional “Alejandra Pizarnik (1936-1972): bilans et perspectives”, celebrado en la Universidad Paris-Sorbonne (Paris IV) en noviembre 2012, y la presente publicación no hubieran sido posibles sin la ayuda de las siguientes instituciones: Cancillería de Argentina Colegio de España en París Embajada de Argentina en París Mairie de Paris Université Paris-Sorbonne (Paris IV) : Conseil Scientifique, École Doctorale IV, Centre de Recherches Interdisciplinaires sur les Mondes Ibériques Contemporains
Prólogo
Adélaïde deCHATELLUSNacida en Buenos Aires en 1936, en una familia judía inmi-grada tres años antes de Rovne (ciudad que fue rusa y polaca) Alejandra Pizarnik nace en la multiculturalidad. Poeta argentina, escribe en castellano, se educó en un hogar donde se hablaba ruso y yiddish, y asistió de pequeña a la escuela judía. Entre culturas, lenguas y alfabetos, Pizarnik recalca su condi-ción de apátrida: “Por mi sangre judía, soy una exiliada. Por mi lugar de nacimiento apenas si soy argentina […] No tengo una patria.” (Pizarnik 2003: 12/03/1965). De ahí que la inmigración pueda considerarse una variante de todas las escisiones, empe-zando por la de la lengua: si la escritora no hablaba bien el idioma materno (lo leía y escribía), su lengua es –según su traductora Silvia Baron Supervielle– una lengua sin nombre, propia de ella sola, que no es la lengua que se habla en Argentina. Como si la obra –escrita en castellano– fuera moldeada y pensada en yiddish, con algo de ruso. El desdoblamiento del yo es otra variación del tema, con su consecuencia: la escritura como necesidad –y no solo como me-dio– para encontrar la unidad perdida, evitar el vértigo, y volver a la plenitud pasada. Hija de exiliados, Pizarnik concibe la escritura como patria, para sanar la fractura del ser y recuperar la identidad: “…todo en su obra remite a la construcción identitaria mediante 1 la literatura” (Rocco 2012: 144) . La vacilación también se percibe en el campo artístico: a la par que asistía a las reuniones del grupo surrealista liderado por Aldo
1  Federica Rocco, “Los diarios de Alejandra Pizarnik: del desdoblamiento a la multiplicación del sujeto”, Donati, Leonardi, Minardi, Polizzi (eds),En la otra orilla de la noche. En torno a la obra de Alejandra Pizarnik, Roma, Aracne, Dialogoi 6, 2012.
7
Pellegrini –y empezó a escribir en los años 50 en la estela de dicha estética– la escritora estudió pintura con el surrealista Juan Battle Planas. Entre literatura y pintura, buscó el idioma perfecto, con dibujos que reciben influencias del texto, textos concebidos como espacios y obras que tratan la distribución del texto sobre la 2 página en blanco como una forma . Concebía el texto como 3 espacio, y la poesía “como lugar donde todo sucede” . En la línea de la escritura automática, la estética de Pizarnik es además una deconstrucción del lenguaje para inventar otro, que hable sin nombrar y diga el silencio. Su obra tiene una dimensión experimental y metapoética subrayada por la crítica, con textos inclasificables. La bisexualidad –raramente confesada, pero evocada por quie-nes conocieron a la escritora– completa las variantes de erosión de las fronteras entre géneros. Cuarenta años después de su muerte, el presente volumen quisiera rendir homenaje a esta figura de las Letras en lengua castellana, participar del creciente interés de la crítica, y presentar una muestra de la investigación actual sobre la autora. El volumen se origina en un congreso organizado en noviembre de 2012 en la Universidad de Paris Sorbonne por una servidora y Milagros Ezquerro, que tuvo la iniciativa del proyecto. Aunque parezca paradójico, fue el primer congreso internacional organizado sobre la escritora. Pizarnik vivió en París de 1960 a 1964. Ahí escribióÁrbol de Diana, el poemario que la consagró, trabó amistad con Julio Cortázar y Octavio Paz, y conoció a Simone de Beauvoir, Marguerite Duras y Jean-Paul Sartre. Admiradora de Baudelaire, Mallarmé, Nerval, Proust, Rimbaud y losCantos de Maldoror de Lautréamont, hablaba un francés per-fecto, y llegó a escribir poemas en esta lengua, como lo demues-tran losPizarnik Papers de la Biblioteca de Princeton. Para la crítica, la estancia parisina marcó su escritura. A los cuarenta años de su muerte, parecía lógico que París le rindiera homenaje. Partiendo de los textos científicos de tres generaciones de investigadores que allí se leyeron –con especialistas como Nora
2  Giovanna Minardi, “Alejandra Pizarnik: texto y contexto”,Ibidem, p.75-90. 3  Afirmación de Pizarnik en el prólogo a laAntología consultada de la joven poesía argentina(Magrini 1963: 129)
8
Catelli, Carolina Depetris, Florinda Goldberg o Cristina Piña, entre muchos otros– el libro se completó con cartas de Pizarnik a Sylvia Molloy, y testimonios de quienes conocieron a Alejandra. El volumen se divide en cinco capítulos, el primero de los cuales,Figuras de Alejandra, es testimonial: Sylvia Molloy parte de sus recuerdos para afirmar que las performances o actitudes físicas de Pizarnik (la forma de vestir, la entonación, el humor) eran una manifestación más de la escritura. Los originales que Sylvia Molloy ha tenido la generosidad de cedernos para publicar-los son una muestra sumamente interesante de los diversos regis-tros de la escritura y de la personalidad de Alejandra. Sigue un texto de Andrea Ostrov, hija del psicoanalista y amigo de Pizarnik, editora de la correspondencia entre el psicoanalista y su paciente. A León Ostrov, la poeta mandó 21 cartas durante su estancia en París. Permiten reconstruir su vida allí, las preocupaciones y obsesiones que la aquejan: la apuesta a la propia salvación a través de la escritura, la necesaria desterritorialización del lenguaje, y referencias constantes a malestares físicos, productos de toda clase de “excesos”. En el texto siguiente, Mercedes Arriaga Flores recuerda que el dolor, la dualidad y la dislocación son temas centrales de la obra, en la cual lo diurno patriarcal es abandonado por lo nocturno matriarcal. A continuación, Erika Martínez afirma que el jardín es símbolo del espacio deseado y vedado de la muerte, mientras que la poesía de Pizarnik ilustra la crisis de sistemas morales tras la muerte de Dios que habría instalado al ser humano en la orfandad moral. Con “¿Dónde está la niña?” Alicia Borinsky cierra este capítulo testimonial demostrando que el desasimiento de lo cotidiano, la falta de participación al mundo constituían el modo de vida de Pizarnik. El segundo movimiento se dedica aVariaciones poéticas:para Carolina Depetris, la estética de Pizarnik consiste en una destrucción del lenguaje para hablar sin nombrar. Una paradoja que recuerda el discurso místico, el cual pretende abdicar la voluntad en Dios y descrear el yo. Dores Tembras demuestra luego que el poema es espacio concreto donde todo se pone a prueba, tierra prometida, espacio sagrado donde todo ha de ser posible. María Isabel Calle Romero afirma que el universo creado por Alejandra Pizarnik se debate entre la muerte y la destrucción elevando siempre la vista hacia una deseada ascensión vertical que nunca se producirá; y la destrucción será el marco vital del deseo
9