La Kundalini
95 pages
Español

Vous pourrez modifier la taille du texte de cet ouvrage

Obtenez un accès à la bibliothèque pour le consulter en ligne
En savoir plus

La Kundalini

-

Obtenez un accès à la bibliothèque pour le consulter en ligne
En savoir plus
95 pages
Español

Vous pourrez modifier la taille du texte de cet ouvrage

Description

* La kundalini significa la enroscada. Se trata de una entidad espiritual que duerme dentro de nosotros, en la base de la columna vertebral.
* Y aun así, también es una fuerza vital que actúa en el cuerpo humano; es el centro inmóvil que sustenta la circulación de la energía interior.
* Este concepto, tan alejado de nuestra forma de pensar, se encuentra en la base de la filosofía hindú que, a diferencia del intelectualismo occidental, también incluye la acción. No es casual que kundalini sea energía.
* Cómo puede despertarse la kundalini en nuestro interior para que ascienda a lo largo de nuestro cuerpo y lo vivifique.
* Las etapas de este ascenso se realizan a través de los chakras, centros privilegiados de contacto entre el cuerpo material y el cuerpo energético. Asimismo, existen diversas prácticas de purificación de la mente y el cuerpo que se ilustran de forma íntegra y detallada por primera vez.
* Pocos temas se prestan a interpretaciones míticas y mágicas como este. Aquello que experimentamos como energía sexual, sentimientos o emociones, procede en realidad de los chakras de la acción trascendente, del yoga del conocimiento y del despertar total, el resplandeciente loto de los mil pétalos que nos permite alcanzar el estado de éxtasis.
* Estas páginas no sólo son una guía para el descubrimiento del yo, sino que nos invitan a actuar, a realizar diversas prácticas y movimientos —respiratorios y purificadores— que favorecerán la evolución y la liberación de la energía. Nos sentiremos potenciados, satisfechos pero, sobre todo, vivos.

Sujets

Informations

Publié par
Date de parution 09 juillet 2020
Nombre de lectures 5
EAN13 9781646998388
Langue Español

Informations légales : prix de location à la page 0,0017€. Cette information est donnée uniquement à titre indicatif conformément à la législation en vigueur.

Exrait

A pesar de haber puesto el máximo cuidado en la redacción de esta obra, el autor o el editor no pueden en modo alguno responsabilizarse por las informaciones (fórmulas, recetas, técnicas, etc.) vertidas en el texto. Se aconseja, en el caso de problemas específicos —a menudo únicos— de cada lector en particular, que se consulte con una persona cualificada para obtener las informaciones más completas, más exactas y lo más actualizadas posible. EDITORIAL DE VECCHI, S. A. U.
© Editorial De Vecchi, S. A. 2020
© [2020] Confidential Concepts International Ltd., Ireland
Subsidiary company of Confidential Concepts Inc, USA
ISBN: 978-1-64699-838-8
El Código Penal vigente dispone: «Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o de multa de seis a veinticuatro meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. La misma pena se impondrá a quien intencionadamente importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras o producciones o ejecuciones sin la referida autorización». (Artículo 270)
Stefania Redini



LA KUNDALINI
Índice
Introducción
Kundalini
La Vía Del Justo Medio
Los Vedas
Los Tantras
La Salvación En La Era De Kali
La Realización Del Yo
Kundalini Yoga
El Concepto De Conciencia
Los Siete Niveles De Conciencia
Despertar La Conciencia
La Toma De Conciencia Del Cuerpo
La Conciencia De Los Efectos De Las Emociones
La Conciencia De Los Procesos De La Mente
La Conciencia Absoluta
La Fisiología Sutil
Los Cinco Elementos
La Activación De La Energía
Las Nadi
Sushumna
Ida Y Pingala
Los Chakras
El Yoga Y Las Distintas Vías
Posturas, Movimientos, Energía
Hatha Yoga
Tantra Yoga
Laya Yoga
Jnana Yoga
Karma Yoga
Bakthi Yoga
Raja Yoga
Mantra Yoga
Ashtanga Yoga
Las Purificaciones
Dhauti
Varisara Dhauti
El Procedimiento
Precauciones
Beneficios
Basti
La Práctica Occidental De Mula Shodana O Limpieza Del Recto
El Lavado De Colon
Neti
Jala Neti
Efectos De Neti
Trataka
Nauli
Kapalabhati
Los Tres Bandha
Jalandhara Bandha
Mula Bandha
Uddiyana Bandha
Aplicaciones Cotidianas
Kapalabhati Y Los Bandha
Otros Efectos De Los Tres Bandha
La Asana, Instrumento Principal Del Hatha Yoga
Expansión De La Conciencia-Energía En La Asana
Postura De Pie
Postura Sentada
Series De Asanas Para Los Chakras
Serie Para El Chakra Muladhara
Serie Para El Chakra Swadhisthana
Serie Para El Chakra Manipura
Serie Para El Chakra Anahata
Serie Para El Chakra Vishudda
Serie Para El Chakra Ajna
Alimentación Para Producir Auténtica Energía
La Dieta Yóguica Del Hathapradipika
Los Errores Alimentarios Y La Naturopatía
Alimentos Crudos O Cocidos: La Opinión De Dos Grandes Guru
Otras Escuelas De Pensamiento
Las Exigencias Individuales
La Purificación De Las Nadi
Nadi Shodana Pranayama
Pranayama Para La Activación De Los Chakras
Prithvi Mandala Pranayama
Apas Mandala Pranayama
Tejas Mandala Pranayama
Vayu Mandala Pranayama
Akasha Mandala Pranayama
Manas Mandala Pranayama
El Despertar Con El Mantra Aum
La Necesidad De Un Maestro
Apéndice
Chakra Muladhara
Chakra Swadhisthana
Chakra Manipura
Chakra Anahata
Chakra Vishudda
Chakra Ajna
INTRODUCCIÓN
Literalmente, Kundalini significa la enroscada , y se representa por medio de una serpiente enrollada tres veces y media alrededor del Shivalingam (el falo que simboliza a shiva) en el centro situado en la base de la columna vertebral: el chakra Muladhara. Con su cabeza obtura el canal central de la columna vertebral (Sushumna). Podría decirse que la imagen de la serpiente adormecida constituye el símbolo de una energía no expresada, esto es, en estado potencial, pero no es así, puesto que Kundalini encarna una fuerza vital que actúa permanentemente en el cuerpo humano.
Sería más correcto decir que Kundalini es el centro inmóvil que preside toda la energía del hombre: en el cuerpo humano corresponde a lo que Shakti (la energía creadora) representa en el universo. De hecho, su nombre completo es Kundalini Shakti, como emanación de la Mahakundali cósmica y, al igual que Shakti es el origen de todas las actividades del universo, Kundalini lo es en el hombre.
La Maha Shakti, a través de concreciones sucesivas de la conciencia cósmica, ha acabado por manifestar el estado más denso de la creación: la materia, donde yace adormecida e inerte Kundalini Shakti. El hombre es, como ella, un durmiente cuya conciencia está velada, presa del sopor y es víctima de maya , el velo de la ilusión que Shakti extendió para ocultar la conciencia universal y hacer aparecer como única realidad aquello que, en puridad, no tiene nada de real. Este velo es necesario para que pueda realizarse el mundo fenoménico.
El yogui tántrico pretende salir de este estado de duermevela para acceder a la naturaleza auténtica, más allá del velo de maya , y trata de despertar a Kundalini de su sopor. Cuando se despierta, se yergue fulminante como una serpiente y asciende a lo largo del sutil canal interior de la columna vertebral: si la senda se halla en buenas condiciones y se han deshecho los tres nudos (trigranthi) que impedirían su paso, absorberá progresivamente las energías (Shakti) de todos y cada uno de los chakras y los llevará con ella hasta el centro, situado por encima de la cabeza, donde, por fin, será reabsorbida por la conciencia inmutable (Shiva). De este modo, se recorren en sentido inverso las etapas de la creación.
Por tanto, el despertar de Kundalini es un proceso evolutivo: al igual que la materia emanó de la luz , el poder de la serpiente desvelada nos conducirá mediante sucesivas integraciones (de nivel en nivel) desde la materia hasta la luz.

PRONUNCIACIÓN
El sánscrito, antigua lengua de la India de origen indoeuropeo, emplea el alfabeto de 51 letras de la escritura devanagari, adaptación hindú de las escrituras semíticas introducidas en India hacia el siglo vii a. de C. a través de tierras de la vecina Mesopotamia. Su forma actual data del siglo VIII d. de C.
En este libro aparecen con frecuencia términos sánscritos. Para facilitar su lectura, y dejando a un lado el complejo sistema de acentuación, proporcionamos a continuación unas indicaciones sobre su pronunciación.
c: como en chal
j: fricativa, no velar (como en el francés jeu)
g: como la g de gente
y: como vocal (i), no semiconsonante
h: una aspiración audible. Al final de palabra, repite la vocal anterior (ejemplo Svah = Svaha)
m, n: nasalizadas (como en ángulo)
n: como en gnomo
r, l: detrás de estas letras, se añade una i muy breve
s: como en xilógrafo
jn: casi como la g de gato
a final: muda
KUNDALINI
Pocos temas suscitan una curiosidad tan viva y se prestan a interpretaciones míticas como el de Kundalini, el misterioso poder de la serpiente, lo cual lo expone a ser interpretado en clave mágica. Afirmar que Kundalini es una energía latente en todos los seres humanos que espera ser desvelada no haría sino reforzar esta opinión equivocada: en realidad, responde a una visión totalizadora del cosmos en la que la existencia posee un hondo significado espiritual.
«¿Quiénes somos?» ha sido siempre la pregunta que se plantean los hombres y a la que en vano tratan de hallar respuesta, recorriendo caminos diversos. Uno de estos caminos es el de la investigación científica del universo y la vida, aunque cualquier hipótesis, por atrevida que sea, yerra el tiro al abordar el concepto de infinito, inaccesible a la razón humana. Otro camino es el intento de recorrer en sentido inverso el proceso de la creación, a través del despertar de Kundalini. Para comprender este hecho, debemos aproximarnos a la filosofía y la visión del mundo del tantrismo, si bien se trata de un ámbito que rehuye cualquier definición sistemática. El tantrismo concibe el universo como manifestación de una conciencia absoluta personificada por Shiva-Shakti: Shiva es el principio de la conciencia y Shakti, la energía; sin embargo, ambos no pueden discernirse netamente pues, en realidad, la conciencia y la energía son una y la misma cosa. De hecho, en el tantrismo no se establece gran diferencia entre el culto a Shiva en cuanto símbolo de la conciencia universal y el de Shakti como símbolo de la potencia (energía) que ha creado el mundo. Shivaísmo y shaktismo comparten una mismo concepción del mundo: para el pensamiento hinduista, el universo se manifiesta en términos de orden, y este orden es el dharma , la ley que mantiene unido el universo y expresa la propia naturaleza de las cosas en relación con el todo. Esta relación es armónica porque, en caso contrario, el mundo se precipitaría en el caos y la disolución.
La vía del justo medio
La propia palabra religión se deriva del verbo latino religere , es decir, unir , conectar , lo cual indica que el sentimiento religioso contempla la conciencia de cada cual como parte de la unidad indisoluble del todo. Una persona irreligiosa, en consecuencia, concentraría su existencia sobre sí misma, sin tener en cuenta la incidencia de sus propios actos sobre todos los demás seres del universo. Desde esta perspectiva, incluso los descubrimientos científicos más recientes parecen avalar esta concepción, ya que postulan la existencia de un entramado energético común a todo lo creado. Por consiguiente, el hombre religioso intentará acceder a la idea de formar parte del todo y remontarse gradualmente hacia la conciencia de la creación, desde el mundo de las formas hasta lo absoluto (chit) , el principio universal del pensamiento hindú que, por su propia naturaleza, es sinónimo de existencia absoluta (sat) y beatitud absoluta (ananda) : sat , chit y ananda están presentes en todas las doctrinas y sistemas filosóficos hindúes.
Quien recorra el camino que conduce a la conciencia, se irá distanciando progresivamente del campo de acción de la ley del karma o causalidad, en la cual todo acto o pensamiento, de acuerdo con los escritos upanishádicos, genera una larga cadena de efectos y crea otro nuevo, motivo de permanencia en el mundo ilusorio de las formas encarnadas.
El camino correcto consiste, pues, en evitar crear un nuevo karma para rectificar nuestra existencia: de este modo, nos abstendremos de actuar en desacuerdo con el dharma . Tal doctrina contempla, tras innumerables ciclos de reencarnación, la purificación definitiva de cualquier residuo de karma que permite alcanzar el estado de moksha : la liberación.
Los Vedas
La conciencia suprema, es decir, del Brahman y del dharma , constituye la materia de todas las escrituras hindúes. Las más antiguas son los Vedas, cuyo significado literal sería «ciencia o doctrina sagrada». Los Vedas están divididos en dos secciones: los mantra , donde figuran los mantras empleados para las distintas divinidades, y los brahmana , en que aparecen los comentarios a los mantras.
Entre los desarrollos posteriores a los Vedas, recordaremos los anga («miembros»), en los que se incluye el Samkhya, sistema filosófico basado en los textos de Kapila (alrededor del 700 a. de C.), cuya vertiente práctica es el yoga, descrito por Patanjali (siglo II a. de C.), gramático hindú que escribió el Yoga Sutra , colección de aforismos sobre el cual se desplegaría con el tiempo la disciplina yóguica.
De la amplia lista de escrituras sagradas, aludiremos al Mahabharata , del que forma parte la Bhagavad Gita , es decir, El canto del Señor . Se trata del texto en que se expone la enseñanza de las prácticas que se deducen de los ideales de las Upanishad en referencia a la liberación. Sin detenernos aquí en el tema de las escrituras sagradas hindúes, queremos destacar que a este universo religioso pertenecen también los cuatro Upa Veda , o apéndices de cada uno de los cuatro Vedas . Uno de ellos, el Ayurveda y sin duda el más conocido en Occidente, trata sobre la ciencia de alargar la vida, es decir, la medicina; la razón de incluirse entre los Vedas reside en la necesidad de mantener un cuerpo sano para dar vida a una sociedad sana.
Los tantras
Los agama , textos sagrados del tantrismo, abordan los cultos dedicados a Shiva, Vishnú y Shakti. El propio nombre de los tantras podría derivar de tan , «ampliar» y tra , cuya raíz se remite a la idea de «salvación»: por tanto, aludiría a «la ampliación del conocimiento que salva». La peculiaridad de estos escritos y de sus prácticas radica en que resultan accesibles a hombres y mujeres de todas las castas, sin distinción. Los tantras son, fundamentalmente, tratados de ciencias naturales, leyes, medicina, química, etc. Nosotros trataremos en este libro los textos que abordan la sadhana , es decir, la disciplina que debe observarse para acceder a la moksha o liberación, entendida como reintegración de la conciencia individual en la conciencia universal.
Las múltiples ramificaciones de las escuelas que se basan en los tantra shastra tienen en común, esencialmente, el uso de los yantras (imágenes con que se representan los distintos niveles de organización de las fuerzas cósmicas —los dioses— que participan en la creación), los bija mantra (las sílabas generadoras o semillas sonoras correspondientes a cada chakra), de los mantras en general, los mudras y del despertar de Kundalini, auténtico propósito de este libro.
Existe una diferencia fundamental entre el camino de la derecha y el camino de la izquierda: este último, que ha sorprendido con mayor frecuencia a los investigadores porque implica el uso de la unión sexual para despertar a Kundalini, se le ha considerado como su manifestación más plena, como si constituyera una doctrina, cuando lo cierto es que tan sólo es una parte de ella.
Sea como fuere, esta práctica implica la adquisición previa de un dominio muy considerable del propio cuerpo y de la propia respiración; al revés de lo que ocurre en la unión sexual corriente, donde el acto se consuma tras un proceso creciente de excitación, en este tantrismo la pareja yóguica se abandona a la percepción del intercambio de corrientes pránicas, manteniendo una conciencia profunda de la respiración, para dirigir a lo largo de la columna la potencia de la energía en juego, en lugar de disiparla. Por lo tanto, se trata de una operación de alquimia sutil reservada a los adeptos preparados para ella y muy alejada de las clásicas prácticas eróticas que suelen circular bajo la etiqueta de tantrismo.
A título de curiosidad, diremos que hay más de quinientos tantras utilizados por distintas escuelas, dotada cada una de su propia doctrina y prácticas, aunque todas ellas comparten rasgos comunes. Las dos escuelas más conocidas representan sendas tendencias generales: la Shaiva meridional, o Shaiva siddanta, y la Shaiva septentrional, que es el shivaísmo del Cachemira o Trika. Ambas escuelas asumen la advaita vedanta , esto es, la concepción de la no dualidad de la creación: según esta doctrina, el universo emana de una conciencia y todas y cada una de las conciencias forman parte del todo.
Así pues, el tantrismo admite los Vedas, ya que estos tampoco son dualistas, si bien afirman que en la época actual (Kali Yuga), los hombres ya no disfrutan de la longevidad y de la claridad de espíritu necesarias para seguir las escrituras; sin embargo, pueden aplicar las sadhana propuestas por los tantras .
La salvación en la era de Kali
Recordemos que, según la visión hindú, toda manifestación del universo, es decir, cada era, se divide en edad de oro, de cobre, de bronce y de hierro, metales que expresan la decadencia de lo que es puro hacia lo impuro, pesado, oscuro. La era actual es la de Kali, o edad de hierro, que precede a la disolución del universo tal como lo conocemos. En esta era, los hombres viven en un estado de gran confusión, de manera que el camino de la salvación debe ser más simple y de aplicación inmediata. es el caso, por ejemplo, del Mantra Japa, o repetición del mantra, que no requiere dotes intelectuales particulares, una enorme voluntad o un gran desarrollo físico.
De hecho, una de las características de los textos tántricos no es la exposición especulativa de ideas cosmológicas, sino proporcionar indicaciones prácticas de manera que el adepto pueda experimentar directamente la conciencia pura. Los tantras —textos que indican la sadhana , la práctica constituida por los ejercicios con que se alcanza el dominio de las técnicas yóguicas— muestran la forma para alcanzar el objetivo último predeterminado.
Para entendernos, si uno quiere convertirse en cocinero, se matriculará en un curso de cocina o trabajará junto a alguien que pueda enseñarle todo cuanto atañe a la preparación de los platos; si pretende prepararse para una competición deportiva, se entrenará hasta alcanzar la forma óptima. Tal proceder serían los sadhana aplicados con la mirada puesta en un objetivo, en este caso, material.
Para obtener la moksha , o liberación entendida como reintegración en la conciencia universal, no hay un único camino, una sola sadhana tántrica, sino varios, como diversos son también los medios del adepto para recorrer el camino hacia la liberación.
La realización del yo
Lo que los Tantra Shastra ponen de manifiesto es la necesidad de la sadhana (la palabra se deriva de la raíz sad , «ejercitarse») como acto concreto para la evolución del yo. Discutir de metafísica, charlar de espiritualidad y llenarse la boca de sonoros conceptos no conduce a nada. Todos conocemos a personas que se consideran religiosas sólo porque observan los ritos prescritos, mientras que, a despecho de una vacía repetición de fórmulas, en su fuero interno continúan albergando envidias, rencores, odios, etc. Según la sadhana , es preciso ejercitar y purificar el cuerpo y la mente para que se vuelvan receptivos a la llamada del espíritu, que pugna por salir de la ignorancia.
No debemos dejarnos confundir por los múltiples nombres que se asignan a las distintas manifestaciones del principio absoluto: Shiva y Shakti son la conciencia y su potencia de manifestación; por lo tanto, son lo mismo. Esta concepción monista está abierta a todos, con independencia de su casta y sus opiniones. El adepto de esta concepción advaíta, o no dualista, podrá oír en su interior so am («yo soy él») o bien sa am («yo soy ella»), sin distinción alguna.
Quien elija recorrer una sadhana para desarrollar el camino de su realización, debe optar por aquella que sea más idónea para su temperamento, según un criterio de adecuación y en función de las propias inclinaciones.
El tantrismo impregna e informa toda la cultura hindú. Expresa, en términos aceptables por el hombre de nuestro tiempo, los ideales de unión con Brahman ya presentes en los Vedas.
Kundalini Yoga
Antes de abordar el tema de este libro, subrayaremos que los Tantra Shastra aceptan todas las formas clásicas del yoga: Jnana, Laya, Hatha y Mantra. Lo que se conoce como Kundalini Yoga es un conjunto de prácticas del Hatha Yoga o del Laya Yoga.
Más adelante veremos cuáles son las diferencias entre estos tres tipos de yoga . Ahora, nos limitaremos a considerar por qué Kundalini adopta la forma de una serpiente, por qué se encuentra enrollada en la base de la columna vertebral del cuerpo sutil y qué significa despertarla. Shiva y Shakti, antes de su manifestación, forman una unidad. Al llegar el momento de una nueva manifestación la potencia de la conciencia produce una serie de transformaciones o emanaciones, que son los treinta y seis tattwa mencionados tanto por los tantras como por otros sistemas. Por lo tanto, los tattwa son las diversas capas a través de las cuales la conciencia absoluta se va velando progresivamente para ir adquiriendo el aspecto de una manifestación material. La conciencia genera la creación aun manteniéndose inmutable, permanece idéntica a sí misma aun participando, a través de su propia potencia, en el juego de la creación. Una vez ha concluido la obra de manifestación y creación del universo entero, regresa a su estado potencial, en el cual recibe el nombre de Maha Kundali, es decir, la potencia enrollada, ya que, en cierto sentido, reposa replegada sobre sí misma.
En el microcosmos humano, Shakti —que permanece en el último tattwa , la tierra— se conoce como Kundalini y es simbolizada por el centro de energía sutil situado en la base de la columna vertebral, donde se mantiene como sostén de la vida individual. Así como Shakti formaba una unidad con Shiva, con quien estaba fundida, en su manifestación terrenal se representa como la serpiente enrollada alrededor del eje del yo estático encarnado en el lingam de Shiva, el cual contiene en sí todos los poderes latentes en el individuo. Despertarla significa conducir a la conciencia encarnada para que vuelva a conectarse a la conciencia absoluta, o sea, se experimente a sí misma como Brahma o Para Shiva.
El Kundalini Yoga se propone consumar el despertar efectivo de esta potencia adormecida en el cuerpo-mente, despertar que consiste en un proceso alquímico extremadamente complejo y que requiere una determinación y dedicación inexpugnables. Sea como fuere, cada persona recorre su propio camino y la evolución constituye el propósito primordial de su existencia: podría decirse que la manifestación del universo que vemos con nuestros ojos es una suerte de gimnasio donde nos ejercitamos para un fin espiritual. Es evidente que cada cual puede operar en sí mismo una transformación que prepare para la realización más importante del yo. Si el despertar total de Kundalini es la meta de un largo proceso, no deja de ser cierto que en esta vida podemos experimentar irradiaciones parciales que bastan para garantizarnos una calidad de vida distinta a la corriente y, sin duda, superior a ella.
Preparar el camino hacia la meta más alta del hombre, esto es, el despertar de la conciencia, comporta inevitablemente una mejora de conjunto.
Mediante avances graduales del estado de conciencia, se llega a intuir de manera cada vez más nítida que el mundo de las formas no es el yo, la única verdad, sino una de sus manifestaciones: al mismo tiempo, y junto con esta expansión de la conciencia, se asiste al despliegue, aquí y allá, de azares que van orientando el curso de nuestra vida hacia su propósito último, como si el propio tejido energético que nos rodea se encargara de guiarnos en nuestra singladura.
El hecho decisivo es que, con el desarrollo de la conciencia, nuestras acciones van perdiendo progresivamente su estatuto de movimientos orientados hacia sí mismos, lo cual suscita a menudo reacciones desmedidas, impresiones, recuerdos acumulados en nuestro subconsciente. Definiremos tales reacciones con dos términos:
—   vasana , es decir, las exigencias continuas, las pulsiones que surgen del deseo incesante;
—   samskara , o el conjunto de recuerdos e impresiones que, a su vez, condicionan nuestro deseo.
Prepararse para una vida yóguica, en la cual podremos realizar la conciencia absoluta (recordemos que yoga significa literalmente unión y que el yoga es el «método de reintegración»), implica ante todo viajar por el conocimiento de los vasana y los samskara presentes en nuestro interior. La operación en cuestión recibe el nombre de chitta shuddi , o purificación mental.
Para comprender mejor el significado de chitta , abordamos en los capítulos siguientes cómo se organiza la creación desde el macrocosmos hasta el microcosmos.
EL CONCEPTO DE CONCIENCIA
En cuanto emanación o poder creativo de Shiva como conciencia absoluta, Kundalini Shakti, o energía, es la forma más excelsa de la conciencia-energía.
El principio de la conciencia impregna todo el pensamiento de la India y constituye el meollo y la meta final de todas las prácticas orientadas hacia la evolución.
Es precisamente a través del despertar progresivo de la conciencia obnubilada (la Kundalini durmiente) como puede el yogui retornar a las fuentes de la vida eterna.
Pero, ¿qué es lo que entendemos por conciencia?
A menudo, en Occidente este concepto suele identificarse con mente, y ambos términos se consideran sinónimos.
El psicólogo ruso Sven Sechenov escribió en el siglo XIX : «Todas las actividades centrales son de naturaleza refleja y, por tanto, los procesos mentales del hombre poseen una base fisiológica y no una causa desconocida cualquiera».
Por regla general, esta forma de pensar, con matices más o menos apreciables, perdura en nuestra concepción actual del proceso mental.
El yoga no niega que en el plano corporal todas las actividades son de naturaleza refleja: por ello, los sabios antiguos afirmaban que la solución para trascender la mente y acceder a todo lo que se encuentra más allá de ella es la conciencia.

LA IMAGEN DEL CARRO
La Katha Upanishad describe las partes que constituyen la mente mediante la imagen del carro:
—   el carro es el cuerpo;
—   el cochero es Buddhi (el intelecto);
—   las riendas son Manas (la mente);
—   los caballos son los sentidos;
—   el viajero es el Jhivatman (el alma).
El simbolismo es claro: el cuerpo humano (el carro) se ve abocado a una carrera deso rdenada por unos caballos indómitos (los sentidos), porque el cochero (el intelecto) no sabe cómo gobernar las riendas (la mente). En este vehículo que se precipita hacia la destrucción que Jhivatman (el alma) padece.
El sistema del yoga permite que el cochero-intelecto recupere el poder sobre los caballos-sentidos mediante el dominio de las riendas-mente, para poder detener por fin el carro: así, el alma accede a la liberación.
Los siete niveles de conciencia
El pensamiento hindú concibe siete niveles de c

  • Accueil Accueil
  • Univers Univers
  • Livres Livres
  • Livres audio Livres audio
  • Presse Presse
  • BD BD
  • Documents Documents