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La Mujer-Madre, un Valor que Renace (The Woman-Mother, a Recovered Value).

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Resumen
En una sociedad organizada solamente sobre criterios de eficiencia y productividad, es necesario redescubrir el papel de la mujer-madre como ser humano con unas características esenciales que la capacitan para comprender mejor a la persona, cómo es, qué necesidades tiene, a qué aspira. Las mujeres manifiestan una forma de maternidad afectiva, cultural y espiritual de un valor inestimable por la influencia que tiene en el desarrollo de la persona. Es preciso que la mujer esté cada vez más comprometida en el ámbito de la política y de la sociedad civil, trabajando complementariamente con el hombre.
Abstract
In a society based on efficiency and productivity, rediscovering the role of the woman-mother as a human being with special traits that allow her to understand people as they really are, and what needs and aspirations they have is essential. Women manifest an affective, cultural and spiritual kind of maternity of incalculable value due to its influence on the development of each individual. At the same time, women must be allowed to play a full part in political and social ambits, working as equals along side men.
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La mujer-madre, un valor que renace
LA MUJER-MADRE, UN VALOR QUE RENACE
THE WOMAN-MOTHER, A RECOVERED VALUE
Dolores Voltas Baró
Vía Augusta, 185
08021 – Barcelona. Tel. 93 2091128
dvoltas@gmail.com
Resumen
En una sociedad organizada solamente sobre criterios de efi ciencia y producti-
vidad, es necesario redescubrir el papel de la mujer-madre como ser humano con
unas características esenciales que la capacitan para comprender mejor a la persona,
cómo es, qué necesidades tiene, a qué aspira. Las mujeres manifi estan una forma de
maternidad afectiva, cultural y espiritual de un valor inestimable por la infl uencia
que tiene en el desarrollo de la persona. Es preciso que la mujer esté cada vez más
comprometida en el ámbito de la política y de la sociedad civil, trabajando comple-
mentariamente con el hombre.
Palabras clave: mujer, madre, feminidad, dignidad, sociedad.
Abstract
In a society based on effi ciency and productivity, rediscovering the role of the
woman-mother as a human being with special traits that allow her to understand
people as they really are, and what needs and aspirations they have is essential.
Women manifest an affective, cultural and spiritual kind of maternity of incalculable
value due to its infl uence on the development of each individual. At the same time,
women must be allowed to play a full part in political and social ambits, working as
equals along side men.
Key words: woman, mother, feminity, dignity, society.
Cuad. Bioét. XIX, XIX, XIX, 200820082008/3ª/3ª 525Dolores Voltas Baró
Con esta aportación deseo dirigirme ber de hallarse en todos los ámbitos de
especialmente a cada mujer, para re- decisión y actuación social.
fl exionar con ella sobre las perspectivas Es preciso que la mujer esté cada vez
de futuro que la condición de ser mujer más comprometida en el ámbito de la
plantea en nuestro tiempo. política y la sociedad civil. Existen gra-
El punto de partida de esta refl exión, ves problemas que obligan a replantear
el primero, debería ser el agradecimiento: los sistemas de una sociedad organizada
por el misterio de la mujer, y también por solamente sobre criterios de efi ciencia y
cada mujer, y por las «maravillas de Dios» productividad: los movimientos migra-
que en la historia de la humanidad se han torios y la consecuente necesidad del
1realizado en ella y por ella . reagrupamiento familiar, la extensión y
En segundo lugar, debemos dar optimización de los servicios sociales, la
gracias directamente a las mujeres, a sanidad y la asistencia a la gente mayor,
cada mujer, por lo que representan en la la calidad de vida como valor máximo
vida: gracias, madres, que sois el seno y frente a la dignidad de la vida, la eutana-
primer recinto del ser humano en una sia como propuesta negativa a la falta de
experiencia única que os convierte en dicha calidad de vida, etc. Para proponer
guía y punto de referencia en la vida de y exigir soluciones verdaderamente hu-
vuestros hijos. manas en todos estos campos se precisa
La humanidad tiene una deuda de una mayor presencia social de la mujer.
justicia para con la mujer. Se ha apreciado Codo con codo con el hombre, no para
más —aún hoy día— su aspecto físico que sustituirlo en cuotas, sino trabajando
su profesionalidad, su capacidad intelec- complementariamente, según su valía y
tual, su competencia. Esta deuda se debe, preparación.
sobre todo, a la dignidad misma de su ser, Sin embargo, no fue esto precisa-
y a la que le confi ere precisamente el don mente lo que pretendía el equipo de
específi co que posee, al que la humanidad mujeres organizador ofi cial del Foro de
debe su supervivencia. ONGs que se celebró en Beijing en sep-
A menudo el don de la maternidad es tiembre de 1995, paralelamente a la IV
penalizado, más que gratifi cado. Queda Conferencia Mundial de la ONU sobre
mucho por hacer para que el ser mujer y la mujer. En la preparación previa, el
madre no comporte una discriminación. 13 de marzo de 1995, en la sede de la
Cuanto se haga en este sentido —en el ONU en Nueva York, Irene M. Santiago
campo de la legislación, de la educación, inauguró la Sesión de representantes de
de la cultura— no será solamente un acto ONGs de todo el mundo (unas 1.400
de justicia, sino también una necesidad. mujeres) con estas palabras: «¿Por qué
La mujer-madre tiene el derecho y el de- este foro público tan importante? Para
proteger a las generaciones futuras, crear
mejores niveles de vida, los que tenemos 1 Juan Pablo II. Mulieris dignitatem, Promo-
ción Popular Cristiana, Madrid, 1988, 95. distintas religiones y credos… En todas
526 Cuad. Bioét. XIX, 2008/3ªLa mujer-madre, un valor que renace
las conferencias regionales hemos dupli- aspectos diversos se unan para mirar jun-
cado la asistencia de las veces anteriores. tas el mundo desde la óptica femenina».
¿Cómo se explica? Las mujeres han de- Otra intervención que me llamó pode-
cidido tomar las riendas. Hay que decir rosamente la atención, no sólo por su con-
a estas personas de trajes grises que han tenido, sino por la personalidad de quien
decidido por nosotras: ¡Déjennos paso!». hablaba, fue la siguiente: «Es el momento
La acidez de este comentario no permite de continuar creando la solidaridad de
pensar en una tarea compartida, en un fi nes y propósitos. Que la mujer sea el
deseo de progreso conjunto: No es eso, punto focal. Estamos aquí para decir a
pensé, no es eso. la Comisión (se refería a la Comisión
Gertrude Mongella, secretaria general sobre el Estatuto Social y Jurídico de la
de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, mujer), que vea el mundo a través de la
se dirigió a nosotras con estas palabras: mujer. México, Copenhague, Río, Viena,
«Ésta es la última sesión de consultas, la El Cairo... Estas victorias han transforma-
más importante, antes de Beijing. La de- do el lenguaje. Nadie puede dudar de la
terminación defi nitiva está en las ONGs, relación entre esto y el trabajo de la mujer.
elementos-clave que trabajan en niveles No permitamos que los ojos del mundo
regionales y nacionales. Lo que se decida se aparten de nosotras. Cada pulgada
en Pekín habrá de traducirse en medidas alcanzada, todo fue logrado renglón por
de acción. No sólo estamos solicitando renglón». (Me pregunté entonces, y sigo
igualdad, desarrollo y paz, sino que se preguntándome, qué es lo que se logra
corrijan los errores del pasado. Hay que «renglón por renglón» y dónde se logra.
hacer esfuerzos que complementen lo La única respuesta que encuentro posible
logrado en las pasadas conferencias (Nai- es la infl uencia en los documentos, en
robi, Copenhague, El Cairo). Esto exige las leyes, en las normativas, en los textos
participación de Gobiernos, sector priva- escolares...) Y seguía: «Hay que lograr
do, hombres, mujeres, jóvenes… Hay que estructuras sólidas regionales para lograr
lograr que las ONGs trabajen conjunta- un cambio básico y estructural. Pasar de
mente con los Gobiernos. La Plataforma la reacción a la acción para hacer que
de Acción que saldrá en Beijing tiene que los Gobiernos sean responsables de los
ser el manifi esto del siglo XXI. Tenemos compromisos que adquieren y vean que
la responsabilidad de tomar decisiones no es posible hacer marcha atrás. Hay
para todas sobre Pobreza, Salud, Poder, que ver dónde están nuestras prioridades:
Empleo, Educación, Trabajo, Medios de Pobreza, Paz, Poder, Post-Beijing». Quien
Comunicación… Lograr un consenso habló así fue Khunying Supatra Masdit,
entre todas. Tenemos que encontrar simi- que presidió posteriormente el Foro de
litudes, no hacer una cosa u otra, sino una ONGs sobre la mujer cerca de Beijing, en
sola entre todas, para todas las mujeres Hairou, el poblado que se construyó para
de todas las edades. El próximo paso ese evento, al que acudieron unas 35.000
será encontrar la forma de que nuestros mujeres de todo el mundo.
Cuad. Bioét. XIX, XIX, XIX, 200820082008/3ª/3ª 527Dolores Voltas Baró
Pero no todas las expectativas de estos y que fue creado desde el principio como
3personajes se cumplieron. La Asamblea «varón y mujer» . Dios ve que el hombre-
General de la ONU decidió no aprobar varón está solo y le hace salir de tal si-
ningún derecho nuevo. Las delegaciones tuación: «No es bueno que el hombre esté
4de los Gobiernos de la IV Conferencia solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada» .
mundial sobre la Mujer no aceptaron, «En la creación de la mujer está inscrito
por tanto, que se aprobara el aborto como desde el inicio el principio de la ayuda.
un derecho, a pesar de las insistencias y La feminidad realiza lo «humano» tanto
presiones que se ejercieron por parte de como la masculinidad. Sólo gracias a la
determinados grupos. ¿Quién podrá ne- dualidad de lo masculino y lo femenino,
5gar el derecho de pensar diferente a las lo humano se realiza plenamente» . Y la
mujeres entre mujeres? Hay quien preten- humanidad progresa mediante la com-
de unifi car bajo una misma bandera y un plementariedad entre ambos.
mismo lema a toda mujer: pero en Beijing Habitualmente el progreso se valora
había mayoría de mujeres-madres. según categorías científi cas y técnicas.
En la convocatoria de ONGs de 1996 Pero no es ésta la dimensión principal
en Nueva York, ya no pudo hablarse del del progreso. Más importante es la di-
Manifi esto del siglo XXI. La Secretaria mensión ética y social que afecta a las
adjunta de la Comisión encargada del se- relaciones humanas y a los valores del
guimiento y coordinación de los trabajos, espíritu. En esta dimensión, la sociedad
dijo:»Beijing formó parte de un proceso es en gran parte deudora de la mujer
dinámico. Procuremos que este dina- en el campo educativo, tanto dentro de
mismo no se pierda. Es responsabilidad la familia como fuera de ella. A lo largo
nuestra a pesar de los recortes presupues- de los siglos, el primer contacto con lo
tarios de Naciones Unidas. Es nuestro social, con la cultura, con la tradición, se
deber que la perspectiva de género sea ha producido a través de la mujer-madre.
adoptada por todos los organismos en sus Y eso no le resta dignidad: al contrario, la
deliberaciones. Es un mandato básico de transmite. Esto viene demostrado por el
Pekín, donde la gran afl uencia de ONGs respeto que a lo largo de las generaciones
reforzaba esta postura. Si ese dinamismo han merecido las mujeres mayores de las
pierde fuerza, será culpa nuestra». familias. Es un respeto ancestral: es el
Se hace necesario redescubrir el fun- respeto por quien transmite los primeros
damento antropológico de la dignidad de principios éticos y morales a los miem-
la mujer. Algo que nuestra misma razón bros de la comunidad social.
conoce porque está inscrito en el corazón Educar hoy no es una empresa fácil.
de cada hombre y de cada mujer. En el Educar hoy en los valores que una madre
Génesis se dice que el ser humano fue
3 Génesis 1, 27.2creado «a imagen y semejanza de Dios» ,
4 2, 18.
5 Juan-Pablo II. Carta a las mujeres, Ediciones
2 Génesis 1, 26. Palabra, Madrid, 1995, 37-38.
528 Cuad. Bioét. XIX, 2008/3ªLa mujer-madre, un valor que renace
—y un padre— considera como tales para surgiendo —como mínimo, en este país,
su descendencia. «Cualquier labor de en este estado— para sustituir al padre,
educación parece cada vez más ardua y a la madre —a ambos— lo que pretenden
precaria. Por eso se habla de una gran es deconstruir el ser humano tal como es
«emergencia educativa», de la creciente en su realidad —en su verdad— para sus-
difi cultad para transmitir a las nuevas ge- tituirlo por otro individuo —el llamado
neraciones los valores fundamentales de «ciudadano»—, que no necesite respetar a
6la existencia» . Se trata de una emergencia la mujer-madre, que tenga otra referencia
inevitable: en una sociedad y en una cul- de actuación en la vida: un ente abstracto
tura que con demasiada frecuencia tienen que se puede denominar «el progreso
el relativismo como credo y principio de social», un ente sin vida humana propia,
acción, falta la apelación a la verdad, a la que no acepta al hijo, a la hija, sino que
realidad de las cosas. lo «decide»; que no arropa, sino que
Se habla de «progreso», de «valores «socializa»; que no transmite, sino que
democráticos», de «modelos morales», «propone opciones»; que no da seguri-
«construcción del propio ser». «Más aún, dad, sino «métodos»...
se considera peligroso socialmente hablar «Habría que reconocer el debido re-
de verdad, se considera «autoritario», y lieve que tiene la mujer que expresa su
se acaba por dudar de la bondad de la talento femenino en el servicio a los otros
vida —¿es un bien ser hombre?, ¿es un en la vida diaria. Ella ve al ser humano
bien vivir?— y de la validez de los com- independientemente de los diversos sis-
7promisos que constituyen la vida» y que temas ideológicos y políticos. Lo ve en su
se entrelazan con la vida, precisamente grandeza y en sus limitaciones, y trata de
8porque se vive, como el de ser mujer- acercarse y serle una ayuda» .
madre, varón-padre. «Como ponen de relieve la mayoría
No es de extrañar que la educación, de las mujeres —sea cual sea su creencia
incluso en algunas familias, tienda a o ideología—, ser iguales en dignidad
reducirse a la transmisión de determi- no signifi ca ser idénticas al hombre. Esto
nadas habilidades o capacidades. Pero sólo empobrecería a la mujer y a toda la
esto no satisface, no puede satisfacer sociedad, deformando o perdiendo la
—especialmente a un hijo, a una hija—, riqueza única y los valores propios de
9porque deja de lado la fi nalidad esencial la feminidad» . A lo largo de la historia
de la educación, que es la formación de la «las mujeres han desempeñado un papel
persona a fi n de capacitarla para alcanzar
su plenitud personal. Y las leyes que van 8 Juan-Pablo II. Carta a las mujeres, Ediciones
Palabra, Madrid, 1995, 44.
9 II. Carta y 21 mensajes a las mu-6 Benedicto XVI, La misión de la familia en la
jeres. Carta entregada a la Sra. Gertrude Mongella, transmisión de la fe. Discurso inaugural de los traba-
Secretaria General de la IV Conferencia Mundial de jos de la Asamblea diocesana de Roma, 11-VI-2007.
las Naciones Unidas sobre la Mujer, el 26-V-1995. Documentos Palabra, DP-100, Madrid, 2007, 139.
Ediciones Palabra, Madrid, 1996, 51-52.7 Ibid., 139.
Cuad. Bioét. XIX, XIX, XIX, 200820082008/3ª/3ª 529Dolores Voltas Baró
insubstituible en las situaciones de sufri- hace relativamente pocos años, el hecho
miento, enfermedad, marginación y an- de esperar una criatura era motivo de
cianidad, cuando el ser humano se mues- alegría. Las difi cultades eran externas al
tra particularmente frágil y necesitado de propio hecho del embarazo. Lo rodeaban,
una mano amiga. Se podría decir que, en pero no formaban parte consubstancial.
algunos casos, la vocación de la mujer a Ahora se acepta el embarazo —como
la maternidad la hace más sensible para mínimo— con resignación, incluso se le
captar las necesidades, y más ingeniosa concede un cierto matiz de heroicidad, si
10para darles una respuesta» . no de anacronismo sociológico.
En nuestro mundo, donde, a pesar del Por la formación recibida, la mujer
progreso científi co y económico, sigue actual está capacitada para desarrollarse
habiendo tanta pobreza y marginación, profesionalmente, está preparada para
cuando el aislamiento y la soledad son muchas cosas no relacionadas propiamen-
una condición generalizada, resulta de- te con la maternidad. De hecho, podría
cisivo el acompañamiento personal y es decirse que la mujer está más preparada
necesario verdaderamente un «suplemen- para todo lo que no es maternidad: se ha
to de alma maternal». En este cometido integrado en una estructura social que
las mujeres manifi estan una forma de no contempla la maternidad como una
maternidad afectiva, cultural y espiritual parte insustituible en su papel de persona
de un valor inestimable, por la infl uencia humana. La difi cultad que se plantea es
que tiene en el desarrollo de la persona. estructural: el ser mujer-madre plantea
El futuro de la sociedad necesita que la trabas de formación profesional, de va-
mujer siga manteniéndose en este com- loración social. «Parece como si existiera
promiso humano y humanizador, siempre una barrera que impidiera ver más allá
en primera línea. del solo hecho de la maternidad, tanto
Ninguna respuesta a las cuestiones real como posible, de una mujer. Por este
que atañen a la mujer puede olvidar su motivo, difi cultades que pertenecen a las
papel en la familia o tomar a la ligera el estructuras sociales, la mujer las siente
hecho de que «toda vida nueva está con- como asociadas a la maternidad, porque
fi ada totalmente a su protección y cuida- es la barrera que la separa del hombre
11do» . Aunque el hecho de ser padres per- o de las propias compañeras. La mujer-
tenece a los dos, marido y mujer, es una madre parece no tener lugar en estas
realidad sentida con mayor profundidad estructuras que la sociedad ha creado. Es
en la mujer, especialmente en el período el ambiente el que determina la difi cultad
12prenatal, que absorbe literalmente las que la mujer asocia a la maternidad» .
energías de su cuerpo y de su alma. Hasta «¿Por qué las mujeres hemos de estar
constantemente disculpándonos, dentro
10 Ibid., 95.
12 Voltas, D. Los derechos de la mujer, artículo 11 Juan Pablo II. Evangelium vitae, PPC, Ma-
publicado en «La Mañana» de Lleida, 10-I-2000.drid, 1995, 127.
530 Cuad. Bioét. XIX, 2008/3ªLa mujer-madre, un valor que renace
del mundo laboral, por el hecho de ser «El reivindicar una mayor presencia
madres —y lo que este hecho conlleva— o de la mujer en el mundo laboral va de la
por la simple posibilidad de serlo algún mano de la reivindicación de una mayor
día? La sociedad no nos hace ningún fa- presencia del hombre en el cuidado de
vor cuando cumple con los compromisos los hijos y en las tareas domésticas. Por
de baja laboral por maternidad o de ayu- ahora, se ha conseguido bastante de lo
14das familiares, sociales y económicas. En primero y poco de lo segundo» . «Se
realidad, el favor lo hacemos nosotras a trata de reivindicar la primacía de los
la sociedad, pues es solamente en el seno valores que han sido hasta ahora consi-
materno donde una nueva vida humana derados como femeninos, pero que son
puede ser acogida, y donde se la permite en defi nitiva valores humanos ya que a
crecer y madurar armónicamente. ambos sexos compete atender al animus
¿Por qué hemos de negarnos el placer y al anima, como la no violencia, al igual
—y el deber— de dedicarnos a nuestros que como la atención a los más indigen-
hijos? ¿Por qué se ha de aceptar la im- tes y menesterosos, a los más pobres, ya
posición externa de que la mujer que se que ambas cuestiones están íntimamente
15dedica a ser madre no puede apostar por entrelazadas» .
un presente y un futuro profesional de El desafío que afrontan la mayor parte
13acuerdo con su preparación?» ¿O si lo de las sociedades consiste en apoyar, más
hace, debe ceder el cuidado y educación aún, en fortalecer el papel de la mujer
de sus hijos al estado? en la familia y, al mismo tiempo, hacer
¿Qué ganancia real tendría la socie- lo posible para que utilice todas sus ap-
dad, incluso en el plano económico, si una titudes y ejerza todos sus derechos en la
imprudente política del trabajo perjudica- construcción de la sociedad.
ra la solidez y las funciones de la familia ¿Qué tipo de sociedad es la actual?
como centro y raíz de la generación y ¿Qué valores prima? No creo que sean
educación de los seres humanos? los que se han planteado en esta inter-
La innata vocación a la maternidad vención. Deseo hacer patente que la
ayuda a la mujer a comprender mejor a la maternidad no es en sí misma ninguna
persona, cómo es, qué necesidades tiene, difi cultad; en todo caso, entre todos la
a qué aspira. Esto es lo que le permite hemos convertido en un «obstáculo»,
también ser mejor trabajadora, estar más olvidando que los hombres y las mujeres
cerca del corazón social: ser el latido de la que formamos la sociedad hemos sido
sociedad. Creo que nuestra mejor aporta- hijas o hijos de otros.
ción es precisamente esta dualidad.
14 Elósegui, M. La dialéctica varón-mujer, con-
13 Voltas, D. Sólo nosotras podemos, artículo ferencia pronunciada en el seminario de estudios
publicado en el diario ABC (18-I-2000), en el perió- de la Universidad de Jaén el 12-IV-1996.
dico semanal «Cataluña Cristiana» (27-I-2000) y en 15 Ballesteros, J. Ecologismo personalista, Tecnos,
el diario El Mundo (4-VI-2000). Madrid, 1995, 103.
Cuad. Bioét. XIX, XIX, XIX, 200820082008/3ª/3ª 531Dolores Voltas Baró
Pero ser madre no signifi ca sólo tener Proclamemos una vez más la dignidad
hijos. La mujer-madre ejerce su papel de la mujer. Pero la verdadera, la que tie-
en el más amplio sentido del término y ne como persona. Y luego, como diría el
en todas las dimensiones de la persona. fi lósofo Carlos Cardona, «derivadamente
Tanto si tiene hijos como si no: bien por- y sobre ese fundamento incuestionable,
que no puede tenerlos, bien porque no se proclamemos también los valores de la
ha casado, o bien porque ha escogido la feminidad como una peculiar participación
virginidad como vocación, lo que exige del ser pluripersonal divino, con su valor
la renuncia al matrimonio y por tanto unitivo y con su valor de fecundidad esen-
también a la maternidad física. «Esta cial. Dios nos ha hecho con amorosa gra-
renuncia, que puede comportar un gran tuidad a su imagen y semejanza. Y como el
sacrifi cio para el corazón de la mujer, se pecado original nos sumió en el olvido de
abre a la experiencia de la maternidad ese origen, Él mismo nos lo ha recordado
del espíritu. Porque la virginidad no por medio de su mismo Unigénito, que
priva a la mujer de sus prerrogativas, por nosotros los hombres y nuestra salva-
que se expresan en esta vocación de ción, asumió la naturaleza humana —en
16 17modo diverso» . su Persona divina— y nació de mujer» .
Recibido: 17-11-2007
Aceptado: 13-03-2008
17 Cardona, C. Dios creó a la mujer a su imagen
16 Juan Pablo II. Mulieris dignitatem, Promo- y semejanza, artículo publicado en el diario «YA» el
ción Popular Cristiana, Madrid, 1988, 67. 14-III-1989.
532 Cuad. Bioét. XIX, 2008/3ª

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