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AUTOR INVESTIGACIÓN
RECIBIDO
27 de abril de 2005Francisco Javier Davara Torrego
ACEPTADO
Universidad Francisco de Vitoria 17 de junio de 2005
PÁGINASj.davara@ufv.es
De la 131 a la 147
ISSN: 1885-365X
Los periódicos españoles en el
tardo franquismo.
Consecuencias de
la nueva ley de prensa
Spanish newspapers in the last period
of franquismo. New press law consequences
La llegada de Manuel Fraga al Ministerio de Información y Turismo en 1962 presume un punto de
infl exión para la prensa española de la época fi nal del franquismo. La promulgación de la ley de
Prensa en 1966 es una llegada de aire fresco que limpia la enrarecida atmósfera informativa del ré-
gimen. A partir de estos momentos los diarios españoles gozan de una cierta autonomía informa-
tiva que, sin llegar a ser una verdadera libertad de información, supone el inicio de una andadura
informativa, crítica y comprometida, germen de la prensa libre y democrática de nuestros días.
In 1962 the arrival of Manuel Fraga at the Information and Tourism Ministery predicts a point of infl ection to the Spanish
press in the last period of franquismo. The approval in 1966 of the Press Law is a piece of fresh air that cleans the odd
informative atmosphere at that time. From that point the Spanish newspapers enjoy a certain information autonomy that,
without being a complete information freedom, means the beginning of a critical and compromised informative walk, seed
of the free and democratic current press.
Palabras clave: Periodismo, periódicos, franquismo, periodismo de opinión, censura
Key Words: Journalism, newspapers, Franquismo, opinion, journalism, censorship
1. In1. Inttroducciónroducción
En el mes de julio de 1962, como consecuencia de la crisis habida por el llamado Con-
tubernio de Munich, Franco nombra un nuevo Gobierno donde la cartera de Información
y Turismo es encomendada a Manuel Fraga Iribarne. Las actuaciones de este gabinete
van a producir una cierta apertura en los distintos ámbitos de la vida española y ello da
lugar a un primer tímido desarrollo político (Carr y Fussi, 1979: 233). El fl amante minis-
tro se propone realizar una profunda reforma en el sector de la prensa, como muestra
de la relativa liberalización del nuevo Gobierno, trayendo consigo unos “nuevos aires al
Revista Comunicación y Hombre · Número 1 · Año 2005132
Ministerio de Información al abordar con mostraba uniforme y monótona, comien-
decisión la necesidad de enterrar defi niti- za a adoptar una diversidad y una plurali-
vamente la caduca y anacrónica Ley de dad (Barrera, 1995a: 95), que si bien era
Prensa de 1938 y de sustituirla por otra controlada y vigilada por las autoridades,
de cariz más liberal” (Barrera, 1995a: permitía a los periódicos ensayar el ejer-
88). cicio de la libertad de expresión, aunque
Parece claro que el clima con el riesgo de tener fuertes confl ictos
de relajamiento del control con la administración (Sinova, 1989: 263).
sobre la prensa produ- Podemos decir que la prensa diaria inicia
La prensa del ce, el nacimiento de una información propia de un periodismo
una ligera postura in- crítico que antes no era posible. Además, Movimiento
formativa crítica rea- la menguada libertad informativa da lugar y de la
lizada por los diarios a la publicación de diferentes puntos de
Organización
de la prensa no ofi - vista sobre los acontecimientos y también
Sindical, cial. Por el contrario, abre el camino para crear un mayor nú-
comienzan a la llamada prensa mero de publicaciones, aunque no todos
perder parte ofi cial, la prensa del los periódicos utilizaron la pequeña dosis
Movimiento y de la Or- de libertad que se les ofrecía.de su poder
ganización Sindical, co- Es más que posible que la aparición
mienza a perder parte de de un periodismo crítico sea una conse-
su poder con una bajada de la di- cuencia de los cambios que producen en
fusión de sus publicaciones. Todo ello su- el sistema informativo español las refor-
pone que “la realidad confl ictiva del país mas de Manuel Fraga. Pero también es
era cada vez más pública gracias a la la- posible, siguiendo la opinión de Jesús
bor informativa de la prensa y también al Timoteo Álvarez que las críticas y las
grado de madurez y de concienciación de discrepancias habidas signifi can simple-
la sociedad española” (Sánchez Aranda y mente la salida a la luz de una oposición
Barrera, 1992: 465). moderada con su correspondiente sub-
Las publicaciones diarias españolas sistema compuesto por periódicos, revis-
de la década de los sesenta están to- tas, publicaciones literarias, publicacio-
talmente condicionadas por el ambiguo nes católicas, entre otras (Álvarez, 1989:
articulado de la ley de Prensa de 1966. 226). Nosotros pensamos que la apari-
Está claro que la nueva norma permitió ción de un periodismo crítico puede estar
un cierto margen de libertad a periódicos en la conjunción de ambos
y periodistas, pero no es menos cierto factores. De una parte
que reservó para el Estado una serie de las reformas legales
herramientas para regular a su antojo producen una ex- Las reformas
el trabajo informativo. Como bien dice pansión de la pren-
legales producen
Justino Sinova “la ley anuló el concepto sa no ofi cial, hacen
una expansión del periodismo como institución nacional posible el naci-
de la prensapero puso en manos de la administración miento de nuevas
no oficial un poder extraordinario para regular la publicaciones y la
acción de la prensa” (Sinova, 1989: 267). oposición moderada,
Pese a todo, existía la posibilidad, antes encuentra poco a poco
negada, de realizar un trabajo informativo sus cauces de expresión.
más acorde con la realidad de cada mo- En este contexto vamos a estudiar la
mento, pero siempre con la amenaza a la situación de los distintos diarios espa-
pequeña libertad conseguida. ñoles, desde los primeros años sesenta
En este sentido se puede precisar que y observar su evolución en la ultima dé-
la prensa diaria, que hasta entonces, se cada del franquismo, prestando especial
Los periódicos españoles en el tardofranquismo por Javier Davara Torrego
133
atención a la línea ideológica de cada una ral de todo el país. Con una gran carencia
de las publicaciones y a la postura infor- de las más elementales materias primas
mativa, crítica y política presente en sus y con una economía en situación de sub-
contenidos. sistencia, el sector de la información no
tiene una gran relevancia. Al llegar los
22..- El escenario informativ- El escenario informativo años sesenta, primeros años de un futu-
Debemos comenzar con una refl exión so- ro desarrollo económico, España inicia el
bre un detalle curioso de comprobar, que camino hacia una economía de consumo
no por muy sabido es menos paradójico. refl ejado nítidamente en el sistema infor-
Nos referimos al número de diarios de in- mativo.
formación general editados en España en En otro orden de cosas, esta armonía
la época estudiada. A la vista de los datos, tediosa de las cifras es debida a la es-
se puede afi rmar, sin lugar a dudas, que casa movilidad de las empresas perio-
el número total de los diarios españoles dísticas provocada por el férreo control
de información general es constante a lo de la administración que impedía prác-
largo de casi toda la época de Franco. ticamente la edición de diarios. Parece
En el año 1957 existían en España 107 conveniente añadir la antigüedad de los
periódicos diarios de información general principales diarios españoles. El sesenta
y para que haya un cambio concreto hay por ciento de ellos había nacido antes de
que esperar al año 1971, cuando se re- la guerra civil y los restantes pertenecían
gistran hasta 119 publicaciones de este a la prensa del Movimiento, la que deno-
tipo. A continuación ofrecemos un cua- minamos como prensa ofi cial. En resu-
dro (Tabla 1), elaborado con los datos men, podemos decir que la prensa diaria
del Anuario de la Prensa española y los española vive durante muchos años en
Boletines de Información Estadística re- un estado de atonía y de postración des-
cogidos por José Javier Sánchez Aranda corazonadora.
y Carlos Barrera (1992), donde se aprecia En los años de nuestro análisis, al per-
el nulo crecimiento existente en el siste- mitir paulatinamente la administración la
ma informativo español, desde años de la posibilidad de abrir nuevos diarios, la si-
tuación mejora aunque sin excesos. En
TABLA I 1964 nace en Barcelona el diario vesper-
tino Tele-Express; en 1967 sale a la calle NÚMERO DE DIARIOS
el primer número de Nuevo Diario, publi-DE INFORMACIÓN GENERAL
cación editada en Madrid por la empresa
AÑOS NÚMERO DIARIOS
1PESA , así como el diario falangista no
1944 115 ofi cial llamado SP que se publica hasta
1969, y el diario deportivo As. 1954 106
En 1968 aparece en Barcelona el Diario
1966 107
Femenino y el 31 de diciembre de 1969
1971 119 se da un caso digno de fi gurar en los ana-
les de la historia del periodismo de todos 1975 118
los tiempos. Ese día se publica el primer Fuente: Anuario de la Prensa española
y Boletines de Información y el último número del diario barcelonés
Estadística recogidos en Sánchez Aranda y Barrera
Nivel, cuya publicación es cancelada por
las autoridades del registro de empresas
posguerra hasta cuatro años antes de la periodísticas alegando inexactitudes e in-
muerte de Franco. En los primeros años sufi ciencias en la inscripción. En el año
de la posguerra existe un claro descenso 1970 se publica en Zaragoza el diario
del número de los periódicos españoles. Aragón Express. Todas estas operacio-
Es uno de los síntomas de la crisis gene- nes empresariales van acompañadas por
Revista Comunicación y Hombre · Número 1 · Año 2005134
una serie de medidas de control y vigilan- a organismos ofi ciales (Pizarroso, 1992:
cia realizadas por la administración, que 189 y Sinova, 1989: 262-272).
difi cultan notablemente la libre competen- En el cuadro que ofrecemos seguida-
cia y la libertad de información en toda mente (Tabla II) fi gura la difusión de los
esta época del fi nal del franquismo. dos grupos de prensa durante toda la
Como sabemos en el escenario infor- época de Franco y la signifi cación de las
mativo de la época convivían la prensa cifras es tan evidente que no deja lugar
ofi cial formada por aquellos periódicos a ninguna duda. Los números exponen
de titularidad estatal y la prensa no ofi - con nitidez una posición muy concreta,
cial, donde se engloban los rotativos de en la cual se puede apreciar el auge de
las empresas informativas de carácter la información procedente de los periódi-
privado. Es curioso observar, como du- cos pertenecientes a grupos privados y la
rante muchos años el sistema informativo perdida de infl uencia general de la pren-
estaba desequilibrado. Existía un mayor sa del Estado.
TABLA II
DIFUSIÓN DE LA PRENSA OFICIAL Y NO OFICIAL
AÑO OFICIAL NO OFICIAL
Ejemplares % Ejemplares %
1945 604.772 41,2 863.423 58,8
1950 410,680 33,4 818.423 66.6
1955 609.697 32,9 1.240.797 67,1
1960 760.918 31,5 1.657.319 68,5
1965 851.468 31,7 1.831.264 68,3
1970 811.207 26,0 2.304.619 74,0
Fuente: Elaborado con los datos de Alfonso Nieto y Justino Sinova
número de cabeceras no ofi ciales, pero la
3.- La prensa oficial3.- La prensa oficialdifusión conjunta de todos los periódicos
estatales superaba a los de iniciativa pri- La prensa ofi cial se confi gura, desde los
vada. Es un claro ejemplo de la atonía de primeros años del régimen de Franco
un sistema informativo controlado por una como un gran grupo de diarios, hasta
legislación autoritaria y anacrónica naci- 43 periódicos, que abarcan todo el te-
da en los tiempos de guerra. rritorio español y que tenían una mayor
Con la promulgación de la ley de Prensa infl uencia y difusión. Su lectura parecía
de 1966 se produce un mayor peso de la obligada y en ellos se marcaba la opinión
prensa no ofi cial en el sistema informativo política del régimen formando un podero-
español y la difusión de estos diarios ex- so instrumento de propaganda en manos
perimenta un notable incremento. Como del Gobierno (Alférez, 1986: 140). Así
ya hemos visto, a fi nales de los años se- van a continuar las cosas durante más de
senta existen en España ciento diecinue- treinta años, hasta que los años setenta,
ve diarios de información general de los la prensa ofi cial va a sufrir una profunda
cuales setenta y cinco eran de propiedad crisis que según algunos autores (Sán-
privada y cuarenta y cuatro pertenecían chez Aranda y Barrera, 1992; Zalbidea,
Los periódicos españoles en el tardofranquismo por Javier Davara Torrego
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1989) es debida a tres causas concretas: tropas franquistas entraban en Madrid.
El factor político, el factor empresarial y Se publica en los antiguos talleres del vie-
una distribución poco adecuada. jo rotativo El Sol, pasando a ser el porta-
Desde el punto de vista político se pue- voz de Falange Española y de las JONS.
de decir que en los años fi nales del régi- En el diario colaboran los interpretes más
men, las ideas falangistas van teniendo autorizados del pensamiento franquista y
una menor aceptación por parte de la so- falangista y desde sus páginas se defen-
ciedad, que comienza una etapa de cam- día al nuevo régimen dictatorial “con celo
bio profundo y ello supone que la línea avasallador, no solo frente a los críticos,
editorial de los periódicos ofi ciales no sea sino incluso contra los tibios” (Alférez,
seguida por la mayoría de las personas. 1986: 141), dando lugar al más relevante
En segundo lugar, el factor empresarial periódico para llevar a la opinión pública
comienza a tener su peso en la prensa las directrices políticas e ideológicas del
ofi cial. Al tener que vivir en un régimen franquismo durante muchos años.
de competencia informativa, donde surge Los cambios sociales y económicos de
la lucha por las audiencias, se necesita los años sesenta y la nueva legislación de
una gestión empresarial más adecuada prensa provocan una gran crisis en el pe-
a la desarrollada en la etapa anterior de riódico Arriba, como en toda la prensa del
monopolio ideológico. La gestión de la Movimiento, con una paulatina pérdida de
prensa del Movimiento no es buena y ello lectores. El diario falangista pasa de una
provoca una parte de la crisis. La menor difusión cercana a los 50.000 ejemplares
aceptación de la doctrina del régimen y diarios en 1960 a no alcanzar la cifra de
la mala gestión empresarial de los diarios 19.000 en 1970.
provoca el tercer factor citado, con una Con la llegada a la dirección de Jaime
gran caída de la difusión de los periódi- Capmany en el año 1970, se aprecia una
cos que se ve acentuada por una escasa pequeña apertura en sus contenidos, de-
y defi ciente distribución. En consecuen- fi nida por Antonio Alférez como “una bri-
cia todo ello signifi ca que cuando se otea llante y breve primavera” (Alférez, 1986:
en el horizonte el cambio democrático, la 143). A ello hay que añadir la postura de
prensa ofi cial tiene poco peso especifi co Arriba en el último año del régimen de
ante la opinión publica española. A conti- Franco al enfrentarse con los intentos
nuación vamos a tratar de los principales aperturistas del primer Gobierno de Arias
diarios que forman la prensa no ofi cial, la Navarro, que le convierten en el portavoz
prensa del Movimiento. de la postura más inmovilista en la transi-
ción democrática y a tener una posición
3. 1. Arriba3. 1. Arriba casi testimonial. En el diario se publica el
El periódico más representativo del siste- conocido Gironazo, “Declaración política
ma de la prensa ofi cial es el diario Arri- de José Antonio Girón” el 28 de abril de
ba, fundado en Madrid por José Antonio 1974. Manifi esto político de José Antonio
Primo de Rivera el 21 de marzo de 1935, Girón, ex ministro de Trabajo y director
como órgano ofi cial de Falange Españo- del periódico, contra el discurrir aperturis-
la. Se trataba de un semanario de cua- ta del régimen y en concreto por la polí-
tro páginas, ilustrado con fotografías y tica de su Ministro de Información y Tu-
compuesto a siete columnas, que alcan- rismo Pío Cabanillas en los últimos años
zaba una modesta tirada de unos cinco de vida de Franco y del régimen. El diario
mil ejemplares diarios (Gil Pecharroman, desaparece el día 17 de junio de 1979.
1996: 375-377).
3. 2. 3. 2. PueblPuebloAl terminar la guerra civil Arriba reapa-
rece como diario, el día 29 de marzo de El segundo de los diarios de información
1939, en el mismo momento en que las general que destacamos dentro del grupo
Revista Comunicación y Hombre · Número 1 · Año 2005136
de prensa ofi cial, es el diario vespertino sector de la comunicación en España.
publicado en Madrid Pueblo. El perió- En aquellos años, Pueblo “mezcla en
dico en su origen se integra administra- sus contenidos un cierto progresismo con
tivamente en la Prensa del Movimiento una crítica implacable a la oposición que
pero a los pocos años pasa a depender mostraban al régimen o a algunos de sus
de la Delegación Nacional de Sindicatos, aspectos, periódicos como ABC y, sobre
estructura administrativa integrada en la todo, con el diario Madrid, con los que
Organización Sindical. sostuvo diversas polémicas” (Sánchez
La autonomía de Pueblo respecto a las Aranda y Barrera, 1992: 470). El periódi-
instancias del Movimiento es un factor co, o más bien su director, se movió con
positivo para el desarrollo y la línea de habilidad entre las distintas familias que
actuación del diario. Así, presenta una formaban los diferentes gobiernos de
mayor libertad en determinados temas Franco, criticando a las personas pero
y confi gura una importante empresa pe- evitando el ataque directo a las posturas
riodística que se fi nancia con el respaldo del régimen.
monetario de las cuotas sindicales, que La desaparición del diario sindical es
son obligatorias para todos los trabaja- paralela a la llegada de la democracia.
dores. La línea editorial del periódico era En 1975 es nombrado director Luis Ángel
la de ser vehículo de la propaganda fran- de la Viuda, pero la progresiva pérdida de
quista, en los temas propios del llamado difusión del rotativo y la desaparición de
sindicato vertical (Alférez, 1986: 115). El la ayuda económica de la cuota sindical,
diario Pueblo tuvo una existencia un tanto hacen que Pueblo termine su existencia
gris y monótona hasta el año 1952, cuan- en 1984.
do el periodista Emilio Romero accede a
3. 3. 3. 3. Otros diariosOtros diariossu dirección. Romero realiza una serie
de cambios, tanto en la estructura como Además, la prensa del Movimiento se
en el contenido del diario, que le llevan completa con una amplia red de diarios
a situarse en los años sesenta como el regionales, entre los que destacamos al-
tercer periódico de información general gunos de los más importantes: El diario
de España detrás de La Vanguardia y de Alerta de Santander, Amanecer de Zara-
ABC. En 1960 el periódico tiene una difu- goza, Información de Alicante, La Nueva
sión de 122.000 ejemplares diarios y diez España de Oviedo, Hierro de Bilbao, Le-
años más tarde casi alcanza la elevada vante de Valencia, Solidaridad Nacional
cifra de 200.000. de Barcelona, La Mañana de Lérida, La
Este gran incremento de su audiencia Voz de España de San Sebastián, Liber-
es logrado por Emilio Romero con una tad de Valladolid, Línea de Murcia, Patria
información dotada de una gran dosis de de Granada, a los que hay que añadir el
populismo y con un cambio radical del diario deportivo Marca editado en Ma-
diseño del diario, mucho más atractivo drid.
y ágil. A ello se añade la presencia en En el año 1975, en el último umbral del
la plantilla de unos jóvenes periodistas, régimen franquista, la prensa del Movi-
como Jesús Hermida, Tico Medina, José miento contaba con cuarenta y cuatro pe-
Luis Balbín, José María Carrascal. Ade- riódicos diarios y entre todos ellos casi no
más, Emilio Romero nombró a Jesús de alcanzaban el quince por ciento de la cifra
la Serna director adjunto del periódico y a de difusión del conjunto de toda la prensa
Juan Luis Cebrián, redactor jefe, aunque española. Ninguna de estas cabeceras
ambos pasaron al vespertino Informacio- llegaba a una difusión diaria de 50.000
nes en 1968. Todo un conjunto de exce- ejemplares, salvo la gran excepción del
lentes periodistas que hoy día son algu- sindicalista Pueblo.
nos de los principales protagonistas del En los comienzos de la transición demo-
Los periódicos españoles en el tardofranquismo por Javier Davara Torrego
137
crática se produce un debate importante informativo, su interés real es lograr una
sobre la prensa ofi cial. Parece claro que clara infl uencia en la clase política y en
en un régimen de libertades no debe exis- los núcleos con capacidad de decisión
tir una red de diarios propiedad de la ad- del régimen, dejando de lado su prove-
ministración estatal al servicio de los po- cho por la venta de un mayor numero de
deres públicos. En consecuencia algunos periódicos y la creación de un gran grupo
de los diarios del Movimiento terminan su con buenos resultados económicos (Álva-
andadura y los demás son vendidos a los rez, 1989: 228).
grupos de prensa privada y dejan de per- Ahora vamos a describir los diarios más
tenecer al Estado antes de 1984, en los importantes de la prensa no ofi cial, po-
tiempos del primer Gobierno socialista de niendo nuestra atención en los datos de
Felipe González. (Alférez, 1986: 145). su difusión y también en la signifi cación
de alguno de ellos tanto por su presen-
4.- La prensa no oficial.- La prensa no oficial cia, como por sus contenidos. Antes de
Vamos a tratar ahora de los periódicos ello hay que decir que los tres diarios más
defi nidos como prensa no ofi cial, que co- relevantes de esta época son ABC, edita-
rresponden a los publicados por las diver- do por Prensa Española, La Vanguardia,
sas empresas periodísticas de carácter propiedad de la familia del conde de Godó
privado y de otras que no tienen ninguna y el diario Ya, lanzado por la Editorial Ca-
vinculación con las distintas instancias tólica. Estos tres rotativos, junto con el ya
del Estado. citado diario Pueblo, en los años sesenta
La prensa no ofi cial como hemos visto se reparten hasta el 30% de toda la di-
antes experimenta un gran avance duran- fusión de la prensa española (Castelló,
te toda la década de los años sesenta, 1973: 21-22). Esto signifi ca que durante
favorecida por circunstancias ajenas a la muchos años, estos tres grupos “mono-
información, como el reconocimiento in- polizaron prácticamente la información no
ternacional del régimen, que “potencia y ofi cial en la España franquista” (Alférez,
obliga a una cierta estabilidad, de la que 1986: 19).
se benefi cian los viejos grupos privados
editores de diarios para tomar energía y
4.. 1. 1. ABCABCcolocarse con facilidad en los primeros
puestos de tirada y publicidad” (Álvarez, Hablar de ABC es hablar de casi cien años
1989: 226). Estos viejos grupos están cla- de la historia del periodismo español. Al
ramente representados, entre otros, por amparo de la editorial Prensa Española,
la Editorial Católica, Prensa Española y Torcuato Luca de Tena y Álvarez-Ossorio
el grupo de los periódicos del conde de funda en Madrid, el 1 de junio de 1905,
Godó. el diario matutino ABC, en cuyas páginas
Al hablar de grupos de prensa es im- pueden ser leídos los principales aconte-
portante hacer una precisión. No esta- cimientos sucedidos desde la monarquía
mos hablando de grupos de comunica- de Alfonso XIII hasta nuestros días. En
ción como se entiende en el momento 1928 se amplia la edición de Madrid con
presente. Los grupos de aquellos años el llamado ABC de Sevilla.
pueden adoptar unas formas diferentes. Al llegar la guerra civil se produce una
Bien pueden ser empresas informativas singular circunstancia. En Madrid el dia-
formalmente constituidas, bien puede ser rio es incautado por los republicanos y
un grupo de empresas unidas por la pro- se publica durante toda la contienda con
piedad y por último, pueden ser empresas el nombre de ABC, Diario Republicano
vinculadas entre ellas por consejeros co- de Izquierdas. En Sevilla, zona domina-
munes. En defi nitiva, no pasaban de ser da por las tropas de Franco, ABC sigue
grupos con más ascendiente político que saliendo a la calle en la forma acostum-
Revista Comunicación y Hombre · Número 1 · Año 2005138
brada, continuando cronológicamente la él desaparecía el punto de unión y auto-
numeración del periódico de Madrid. Al ridad familiar. El 20 de noviembre moría
terminar la contienda Juan Ignacio Luca Franco y ABC no acertaría a entender el
de Tena, hijo de Torcuato, publica de nue- cambio que empezaba a decantarse en
vo el diario en Madrid y ABC inicia una la sociedad española” (Alférez, 1986: 27).
nueva etapa, con las dos ediciones de Hoy día ABC, una vez pasada la crisis
siempre. citada, sigue siendo un importante prota-
Como es muy sabido ABC es un perió- gonista de la prensa diaria española y se
dico de ideología monárquica tradicional mantiene en las posiciones de cabeza.
y desde los primeros años del franquis-
4. 2. . 2. La VLa Vaanguardianguardiamo apoya las pretensiones de don Juan
de Borbón a la corona española, postura En segundo lugar vamos a estudiar a La
que le supone muchos enfrentamientos Vanguardia, periódico editado en Barcelo-
con los poderes políticos franquistas, que na y fundado el 1 de febrero de 1881 por
no son objeto de nuestro trabajo. En el el conde de Godó. Es otro de los diarios
año 1962, Torcuato Luca de Tena se hace históricos de la prensa española y tiene
cargo, por segunda vez, de la dirección mantiene una situación de privilegio que
del periódico y la publicación mantiene in- dura hasta el momento presente.
tegro su prestigio y sigue en una línea de Al terminar la guerra civil el Gobierno
cierta independencia, lo cual junto con la de Franco impone al diario dos condicio-
altura de sus temas literarios y su carác- nes para su publicación. La primera que
ter novedoso (Sánchez Aranda y Barrera, añadiera la palabra española a su nom-
1992: 472), suponen un claro éxito del bre primitivo y la segunda, que aceptara
viejo periódico. la imposición del nombramiento de un
Desde el punto de vista de nuestro tra- director. Así era nombrado director de La
bajo, ABC es el primer diario de informa- Vanguardia Española Luis Martínez de
ción general, mas o menos igualado con Galinsoga que “procuró por encima de
La Vanguardia de Barcelona en cuanto todo castellanizar la publicación, evitando
los índices de difusión. En el año 1965 el peligro de parecer regionalista” (Sán-
presenta una difusión media de caso chez Aranda y Barrera, 1992: 452).
200.000 ejemplares diarios y si a esta Al comienzo de los años sesenta se
cifra le sumamos las cifras del ABC de produce una cruel paradoja que va a ter-
2Sevilla , podemos decir que el periódico minar con la dirección de Galinsoga. El
es el de mayor difusión en España en los director protesta personalmente ante un
años sesenta llegando a cantidades cer- sacerdote que acababa de pronunciar
canas a los 280.000 ejemplares. una homilía en lengua catalana. Al ser
En el año 1966 el diario es secuestra- conocido este hecho, muchos lectores
do por un articulo de Luis María Ansón protestan y algunos dejan de comprar el
publicado el 21 de julio titulado “La mo- periódico, lo cual hace que el Gobierno
narquía de todos”, en una de las primeras nombre un nuevo director en la persona
actuaciones realizadas por el Ministerio de Manuel Aznar, que es bien acogido por
dentro de la recientemente aprobada ley los periodistas del diario.
de Prensa. En los primeros años setenta Durante la época que nos preocupa,
ABC comienza a perder lectores y el pe- podemos decir que La Vanguardia es un
riódico sufre una crisis con la que entrará periódico dirigido a la sociedad catala-
en los primeros años de la democracia. na, refl ejando claramente sus preocupa-
El año 1975, como bien dice Antonio Al- ciones pero sin excederse a la hora de
férez, es “testigo de dos desapariciones mostrar su catalanismo. La línea editorial
vitales para el periódico. El 11 de enero del diario es de moderación al tratar todos
fallecía Juan Ignacio Luca de Tena y con los temas políticos, “la no ideología de La
Los periódicos españoles en el tardofranquismo por Javier Davara Torrego
139
Vanguardia era en buena medida una de rios son incautados por los republicanos
las claves de su éxito” (Alférez, 1986: 74). y al fi nalizar ésta, se produce una dura
En 1961 deja de ser propiedad personal lucha entre los diferentes sectores cató-
del conde de Godó y la empresa Talleres licos que formaban el consejo de admi-
de Imprenta S.A. (TISA), participada por nistración de la empresa para el control
su familia, se convierte en propietaria del del grupo. El Gobierno y en concreto el
diario y a través de ella intenta crear un ministro de Gobernación Ramón Serrano
grupo de prensa con participaciones im- Súñer reintegra en sus funciones al anti-
portantes en el diario Tele-Expres y El guo consejo de administración de antes
Diario de Barcelona. de la guerra, pero solo permite la edición
La Vanguardia mantiene una difusión del diario Ya. Para asegurar el control de
muy similar desde el año 1963 hasta la los contenidos del diario nombra director
época de la transición, con cantidades a Juan José Pradera, persona muy aleja-
que superan siempre los 200.000 ejem- da de las posturas de la empresa.
plares diarios, llegando algún año, como Los hombres de la Editorial Católi-
en 1971, a una cifra cercana a los 222.000 ca pertenecen en su gran mayoría a la
ejemplares. La venta del periódico se rea- Asociación Católica Nacional de Propa-
liza en su gran mayoría en Cataluña, el gandistas y a la Acción Católica y entre
90% en las cuatro provincias catalanas, ellos destacan varios que coinciden y se
y en Barcelona concentra el 80% de su forman en El Debate durante la segunda
difusión total (Nieto, 1973: 122). Por todo República (Sánchez Aranda y Barrera,
esto podemos decir que es un periódico 1992: 448), como Ángel Herrera Oria,
regional que tiene una difusión de un pe- inspirador del grupo, Alberto Martín Arta-
riódico de implantación nacional, y por lo jo, luego ministro en varios gobiernos de
tanto su infl uencia, ante las posturas crí- Franco, que intentó la reaparición de El
ticas que puede adoptar ante la línea ofi - Debate pero sin éxito (Tusell, 1984: 30-
cial del Gobierno, se tienen que ubicar en 45), y Fernando Martín-Sánchez Juliá. La
el ámbito catalán y más concretamente Editorial Católica es uno de los grupos
en el de la ciudad de Barcelona. formalmente constituidos, compuesto por
En los años de la transición La Vanguar- el diario Ya de Madrid, el Hoy de Badajoz,
dia reacciona excelentemente al cambio el Ideal Gallego, el Ideal de Granada y La
político con una mezcla en sus conteni- Verdad de Murcia.
dos de democracia y nacionalismo. En los El diario Ya consigue en 1952 que el
últimos años setenta entra en crisis por gobierno cambie la dirección y ocupe
la perdida de lectores y el crecimiento de ese lugar Aquilino Morcillo, hombre de la
un nuevo competidor que crece impara- ACNP, que ejercerá sus funciones hasta
blemente, El Periódico editado por el gru- el año 1974. Gracias a este cambio y a
po ZETA. Hoy día La Vanguardia sigue las circunstancias políticas de los años
en su línea de nacionalismo moderado, sesenta, el periódico logra obtener unos
muy cercano a un amplio segmento de la índices de difusión más que aceptables y
sociedad catalana y sigue contando con se convierte en la publicación más ven-
unos elevados índices de difusión. dida de Madrid. En el año 1965 difundía
125.000 ejemplares diarios y, cinco años
4. 3. . 3. Ya después, en 1970 llega hasta los 141.000
El diario Ya, perteneciente a la Editorial ejemplares. El gran mérito de Ya bajo la
Católica, se edita en Madrid, como publi- dirección de Aquilino Morcillo fue el de ser
cación vespertina desde enero del año un periódico coherente, fi rme y moderado
1935. Puede ser considerado a la hora de tanto en los temas religiosos, fue fi el in-
su nacimiento como el hermano menor terprete de la doctrina de Pablo VI, como
de El Debate. Durante la guerra los dia- en los políticos, “la baza que hizo crecer
Revista Comunicación y Hombre · Número 1 · Año 2005140
al Ya frente a sus competidores fue su de 1939, se concede una de las pocas li-
moderado pero sostenido esfuerzo en fa- cencias de apertura de periódicos, a Juan
vor de la apertura democrática” (Alférez, Pujol, que funda el diario vespertino Ma-
1986: 51-52). drid. Era un periódico modesto, que desde
La línea editorial del periódico se ins- un punto de vista económico funcionaba
pira en el humanismo cristiano y siempre razonablemente, con una tirada media,
encontramos en sus contenidos un gran a fi nales de los años cincuenta, que os-
espíritu conciliador que se refl eja en su cilaba entre 50.000 y 60.000 ejemplares
colaboración con los diferentes gobiernos diarios. Durante más de veinte años el
franquistas. Defendió la institucionaliza- periódico fue un diario interesante, con
ción del Régimen, respaldada por la exis- una cierta gracia y sobre todo bastante
tencia de tres instituciones: la monarquía, digno, todo lo cual le convertía en una pu-
la presidencia del gobierno y las Cortes. blicación “empresarialmente apetecible”
En los últimos años del régimen de (Alférez, 1986: 95).
Franco, entre sus muchos colaboradores El periódico lo compra en 1962 la so-
destaca la columna diaria de Luis Apos- ciedad FACES, Fomento de Actividades
tua, además de los artículos fi rmados por Culturales, Económicas y Sociales, cons-
el llamado grupo Tácito, formado por jó- tituida por integrantes de las tres familias
venes políticos de ideología democristia- ideológicas del régimen en aquél momen-
na, que jugarán un papel fundamental en to: falangistas, tecnócratas y reformistas
la formación del primer Gobierno de Adol- monárquicos. Las personas más destaca-
fo Suárez, en la fundación de la Unión de das de esta nueva empresa son Luis Vals
Centro Democrático y en los siguientes Taberner, Alfredo Jiménez Millas, Rafael
gabinetes de la transición (Algunos de sus Calvo Serer y Florentino Pérez Embid. En
miembros eran Oscar Alzaga, Landelino el año 1966 Rafael Calvo Serer, miembro
Lavilla, Juan Antonio Ortega Díaz-Ambro- del Opus Dei y partidario de don Juan de
na, Marcelino Oreja, José Manuel Otero Borbón, se hace con el control de la em-
Novas). El diario Ya cuenta durante toda presa editora del diario Madrid. Un año
su existencia con el apoyo y la colabora- más tarde nombra a Antonio Fontán, tam-
ción de la jerarquía de la Iglesia, lo cual bién procedente del Opus Dei, director
le evitó, en varias ocasiones tener graves del periódico y le rodea de un excelente
problemas con la administración. equipo de profesionales. De aquella épo-
Una vez explicado el desarrollo de los ca entre otros destacamos a Miguel Ángel
tres grandes diarios españoles, en los Aguilar, José Oneto, Jesús Carnicero, Al-
años que nos ocupan, es preciso estudiar berto Mínguez o José Vicente de Juan.
otros diarios que surgen o evolucionan en En los últimos años sesenta el diario
estos momentos. En primer lugar analiza- representa mejor que ningún otro el es-
remos las trayectorias del diario Madrid y píritu de la apertura del momento (Piza-
de El Alcázar que tienen aspectos simila- rroso, 1992: 191), al adoptar una línea
res con relación a las medidas tomadas bastante independiente propia de un
por el Gobierno, para acabar con los aires diario de opinión. El diario Madrid reali-
de libertad que mostraban. En segundo za un periodismo crítico con respecto a
lugar, haremos mención del vespertino las posturas del gobierno, sobre todo el
Informaciones, que si bien tiene su mayor los temas más importantes de la política
esplendor en los primeros años setenta, nacional. En sus contenidos encontramos
comienza su aventura informativa un cier- peticiones concretas a favor de una evo-
to tiempo antes. lución democrática sobre todo en “liberta-
des personales y públicas; libertades po-
4. 4. . 4. MMadridadrid líticas, económicas y sociales” (Barrera,
A poco de terminar la guerra civil, en junio 1995b: 126).
Los periódicos españoles en el tardofranquismo por Javier Davara Torrego

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