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Pasado, presente y futuro de la Pediatría social

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Resumen
El Comité Organizador del ?XIV Memorial Guillermo Arce y Ernesto Sánchez-Villares? ha tenido la amabilidad de invitarme a participar en esta Mesa Redonda sobre Pediatría Social y yo he aceptado este inmerecido honor con especial gratitud hacia el citado Comité y la ?Sociedad de Pediatría de Asturias, Cantabria, Castilla y León?. El destino posibilitó que a partir de noviembre de 1972 mi persona estuviera muy ligada a la de D. Ernesto en ?muchas peripecias pediátricas comunes?. Por todo ello, sobre mí gravitan, en estos momentos, una gran responsabilidad y las exigencias de una trayectoria de cuarenta años dedicada al quehacer pediátrico y en especial, a la Pediatría Social. Aunque un poco fatigado por el largo camino recorrido y un tanto escéptico y desengañado por los escasos logros conseguidos, que han dejado profunda huella en las expectativas pediátrico-sociales trazadas en los años de juventud, correspondo a esta invitación con renovada ilusión, la que siempre nos supo infundir D. Ernesto con su ejemplo...
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BOL PEDIATR 2001;41: 332-339
Mesa Redonda: Pediatría social
Pasado, presente y futuro de la Pediatría social
C. GARCÍA CABALLERO
Ex-Presidente de la Sección de Pediatría Social de la A.E.P.
INTRODUCCIÓN lias o con el medio físico y social en el que vive, nace y se
El Comité Organizador del “XIV Memorial Guillermo desarrolla, constituye el objetivo y el quehacer específico de
Arce y Ernesto Sánchez-Villares” ha tenido la amabilidad la Pediatría Social. La Pediatría Social contempla, por tanto,
de invitarme a participar en esta Mesa Redonda sobre Pedia- al niño y al adolescente, en el contexto del proceso diná-
tría Social y yo he aceptado este inmerecido honor con espe- mico salud-enfermedad –entendida la salud en la más
cial gratitud hacia el citado Comité y la “Sociedad de Pedia- amplia concepción, positiva y socioecológica–, en función
tría de Asturias, Cantabria, Castilla y León”. de los grupos humanos en los que se integran y de los
(2)El destino posibilitó que a partir de noviembre de 1972 medios a los que precisan adaptarse . Situada la Pediatría
mi persona estuviera muy ligada a la de D. Ernesto en Social en la encrucijada de múltiples disciplinas, puede con-
(1-3).“muchas peripecias pediátricas comunes”. Por todo ello, siderarse como la Salud Pública aplicada a la infancia
sobre mí gravitan, en estos momentos, una gran responsa- La importancia de la Pediatría Social viene dada, como
bilidad y las exigencias de una trayectoria de cuarenta años es obvio, entre otros motivos, por la estrecha relación que
dedicada al quehacer pediátrico y en especial, a la Pediatría guarda con el proceso salud-enfermedad referido a la pobla-
Social. Aunque un poco fatigado por el largo camino reco- ción infantil –a la protección y a la promoción de la salud–
rrido y un tanto escéptico y desengañado por los escasos y también, por la significativa incidencia que sobre el cita-
logros conseguidos, que han dejado profunda huella en las do proceso tienen los agentes sociales y medioambientales.
expectativas pediátrico-sociales trazadas en los años de juven- No en balde ambos factores son considerados como con-
tud, correspondo a esta invitación con renovada ilusión, la dicionantes o determinantes de la salud, según la clásica
(4)que siempre nos supo infundir D. Ernesto con su ejemplo. descripción dada por Lalonde en 1974 .
Concretar las actividades y establecer los límites de la En efecto, los cambios socioeconómicos y culturales, aca-
Pediatría Social –en una palabra, definirla– siempre ha resul- ecidos durante los últimos lustros, han tenido una mayor
tado una tarea harto difícil, llena de matizaciones. Con toda incidencia en la salud del conjunto de la población infantil
seguridad, ello es debido a la complejidad de sus activida- que los propios avances biomédicos, cuya importancia tam-
des y a la diversidad de las disciplinas que intervienen en poco puede ponerse en entredicho, pero que siempre han
el desarrollo y ejecución de aquéllas. E. Sánchez Villares influido en la salud de un grupo más restringido de niños y
(5)consideraba que la Pediatría Social no era una disciplina o generalmente menos necesitado . La aparición de la deno-
especialidad, sino “una actividad peculiar del médico en su minada “nueva morbilidad”, de etiología social, escasamente
trabajo para promover la salud y prevenir y curar la enfer- influenciable, de momento, por los avances tecnológicos,
(1)medad” . Sin apartarnos de la anterior aseveración, pen- científicos y farmacológicos, es otra muestra de lo señalado.
samos que todo lo que concierne al menor, sano o enfermo, Pese a esta realidad –la importantísima incidencia de los
en sus interrelaciones con otros individuos, con sus fami- factores sociales y medioambientales en la salud de la pobla-
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ción infantil–, hasta hace tan sólo treinta y nueve años (Con- ños”) y G. Armstrom, fundador en 1767 de una clínica infan-
(3)greso Internacional de Pediatría de Lisboa, 1962) no se defi- til destinada a familias pobres . La Salud Pública no se puso
nió por vez primera la Pediatría Social y es más, este tér- de manifiesto como tal disciplina hasta el siglo XVIII (“Sis-
mino apenas se había empleado en la bibliografía médica. tema de una política médica completa”, J. P. Frank), aun-
Todavía hoy, en los albores del siglo XXI, existen naciones que ya, un siglo antes, se había promulgado en Prusia un
desarrolladas que orientan principalmente los problemas “Edicto y Ordenanza Real Médica”.
de salud de los niños hacia el sistema sanitario biomédico, Jules Guerin escribió un artículo en la “Gazette Medi-
en el que el hospital sigue representando el centro de referen- cale” (París, 1848), que versaba sobre un tema pediátrico-
(2, 3)cia . social. Villermé alcanzó gran prestigio en Francia debido a
sus trabajos sobre la influencia de la clase social de los padres
(3)en el crecimiento y mortalidad de los niños . Con el fin de
PASADO DE LA PEDIATRÍA SOCIAL: rebajar las elevadas tasas de morbimortalidad en la infan-
ANTECEDENTES HISTÓRICOS cia, principalmente en niños con graves problemas sociales,
se pusieron en práctica numerosas medidas de protección
Europa a la infancia. Al principio, en forma de asistencia social; y
Hasta su primera definición (1962), sólo deberíamos después, a través de la promulgación de leyes (trabajo de
hablar de los antecedentes históricos de la Pediatría Social. menores, asistencia a niños enfermos o con minusvalías,
Existen referencias, desde tiempo inmemorial, sobre activi- protección jurídica, Tribunales de Menores, adopción, etc.).
dades surgidas de las interrelaciones entre infancia y fami- En 1882 surge el término “Higiene Infantil” y en su con-
6lia/sociedad. Los primeros documentos escritos, valiosísi- texto, los objetivos y tareas de la Higiene Social infantil ,
mos, se remontan a la Edad Antigua. Con anterioridad al muchas de cuyas actividades y facetas podrían encuadrar-
cristianismo, ya existían en Grecia (Teos, Delfos, Atica, se en la actual Pediatría Social. La Estadística Sanitaria y
Rodas, Atenas,...), y también en Roma, instituciones desti- la Epidemiología, tan ligadas con la Pediatría Social, tam-
nadas a niños huérfanos y expósitos. bién experimentaron un considerable desarrollo en el siglo
Con el advenimiento del cristianismo surgen innume- XIX. Prusia estableció la declaración obligatoria de algunas
rables movimientos de protección de la infancia necesitada. enfermedades infecciosas y la confección de una estadísti-
A partir del siglo VIII se fundan numerosas inclusas (Milán, ca sobre mortalidad y morbilidad en adultos y niños. Para
Montpellier, París, Roma,...). La Iglesia ayudó también a los señalar los hitos históricos más importantes de la educación
niños indigentes, creando hospicios para ellos, que eran sanitaria nos tenemos que remontar a G. Kirstein (activida-
regentados por los propios Obispos. Posteriormente, en el des ofrecidas a los escolares en 1647); al libro “Catecismo
siglo XVII, aparecen en Alemania los primeros hospicios de de la salud para uso de las escuelas” (B. C. Faust, 1794); a
propiedad ciudadana y en toda Europa, asociaciones pia- los trabajos de J. P. Frank y de Hufeland; y posteriormente,
(3,6)dosas, destinadas a proteger a los niños con graves pro- a las “consultations de nourrisons”, iniciadas por Budin .
blemas socio-familiares. La protección a la infancia ha progresado, en gran medi-
En el siglo XVIII, considerado por algunos autores como da, coincidiendo con situaciones muy desfavorables para
(6)el “aura de la Pediatría” , aparecen cuatro personalida- ella, como fueron la Revolución Industrial (importantes
des que, por sus trabajos, bien podrían ser conceptuadas migraciones desde el medio rural a las grandes urbes, con
como “precursores de la Pediatría Social”: J. P. Frank (Higie- profundos cambios en los modos de vida y en las vivien-
ne y Sanidad Pública, vigilancia de las inclusas, crianza mer- das, y grave explotación laboral de los niños, a partir de los
cenaria, higiene escolar, etc.); E. Jenner (vacuna antivarióli- 4-6 años) y tras las dos Guerras Mundiales. Por estos moti-
ca); W. Hufeland (cuidados del niño sano, higiene infantil); vos se crearon centros sociales, donde se repartía leche de
N. R. Rosentein (”Tratado de las enfermedades de los niños forma gratuita, y clínicas pediátricas, también benéficas.
(6)y sus remedios”) . También son de obligada referencia Des Junto a estas medidas cabe resaltar la inestimable partici-
Essarts (“Tratado de la educación médica de los niños peque- pación de Cruz Roja, Cáritas, otras Instituciones de volun-
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD DE PEDIATRÍA DE ASTURIAS, CANTABRIA, CASTILLA Y LEÓN 333Pasado, presente y futuro de la Pediatría social
tarios y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Con Dirección General de Sanidad (octubre de 1931); los Dis-
objeto de ayudar a los niños europeos, víctimas de la gue- pensarios Provinciales de Higiene Infantil (marzo de 1933);
rra, se creó UNICEF (1946). Con análoga finalidad se ins- los Servicios Provinciales de Higiene Infantil (marzo de
tauraron en las Universidades de Gran Bretaña los “Natio- 1935); la Ley de Sanidad Infantil y Maternal (julio de 1941);
nal Children’s Bureau” y los “Institute of Children Health”; la enseñanza de la puericultura, destinada a las futuras
y en varios países europeos, los “Centros Internacionales de madres (diciembre de 1941); la Ley de Bases de Sanidad
la Infancia”, con especial referencia para el de París. Nacional (noviembre de 1944).
Es precisamente a mediados del siglo XX cuando se pro- La AEP, siendo su Presidente el Prof. E. Jaso y coinci-
duce el desarrollo más importante de la Pediatría Social diendo con la I Reunión Anual de la misma (Barcelona,
europea. Coincidiendo con la recuperación económica y la 1961), creó varias Secciones especializadas (hospitales, ciru-
estabilidad social de la posguerra, se desarrollan en Euro- gía, etc.); y entre ellas, la Sección Profesional, que puede con-
pa los marcos jurídicos y estratégicos precisos para llevar a siderarse, por sus trabajos y actividades, como el embrión
(7)efecto una adecuada promoción de la salud infantil . El de la futura Sección de Pediatría Social.
Consejo de Europa aprueba el “Convenio para la Protección Segunda. Desde 1962 a mayo de 1972. Durante estos diez
de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamen- años la pediatría española entra en una fase de rápido cre-
tales” (1950), pieza fundamental y básica para establecer con cimiento y transformación, tanto en el ámbito de la AEP y
posterioridad la “Convención sobre los Derechos de la Infan- de las “Sociedades Regionales”, como en el hospitalario. El
cia” (ONU, 1989), de vital y extraordinaria importancia para Hospital Infantil Universitario “La Paz”, de Madrid, que se
la protección jurídica de la infancia. La Conferencia de Alma- inauguró en 1965, representa un hito y un referente obliga-
Ata (1978) propuso, como fórmula a aplicar, el desarrollo do para la moderna pediatría española, convirtiéndose en
de la Atención Primaria, básica para conseguir los objetivos pionero de las Especialidades Pediátricas. A la construcción
de “Estrategia de salud para todos en el año 2000” (1981), de este hospital siguió la de otros varios, también muy
“Objetivos de salud para todos dirigidos a Europa” (1984) importantes (Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza, etc.).
y “Salud para todos en el siglo XXI. Política de salud para Otro hecho de trascendental importancia para la Pediatría
Europa” (1997). fue el comienzo de la formación médica especializada vía
Coetáneamente a su primera definición, aparecieron dos MIR, que significó una esencial mejoría en su nivel científi-
importantes libros de Pediatría Social, textos de obligada co y asistencial. Por entonces surgió también un reducido
consulta para los pediatras de la época: uno, editado en Ale- grupo de pediatras, vocacionalmente muy comprometido
mania y dirigido por el Prof. Th. Hellbrügge (Munich) y con la Pediatría Social, algunos de los cuales constituye-
otro, de autores franceses, coordinado por los Profesores ron el “Comité Nacional para la Prevención de los Acci-
Mande, Masse y Manciaux. En 1995, B. Lindströn y N. Spen- dentes en la Infancia”.
cer editan otro libro de Pediatría Social, en el que colaboran Tercera. De mayo de 1972 a julio de 1989. Se inicia esta
algunos autores españoles. etapa con la celebración del “I Simposio Español de Pedia-
tría Social “ (Madrid, 5-6 de mayo de 1972), promovido por
España el Presidente de la AEP, Prof. M. Suárez Perdiguero, que a
Nos vamos a referir al pasado más reciente, el siglo XX, su vez presidió el Comité Organizador del mismo (Tabla I).
en el que podemos considerar cuatro etapas bien diferen- Como invitada extraordinaria participó la Dra. Nathalie
ciadas: Masse, Profesora del Centro Internacional de la Infancia de
Primera. Hasta el año 1962. Coincide con el período fun- París y pionera de la Pediatría Social europea. Su temario,
dacional de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y recogido en una Monografía, verdadera joya de nuestra
el de las diversas “Sociedades Regionales de Pediatría”, Pediatría Social, analizó los temas más importantes de aquel
como se las denominaba entonces. momento, pudiéndose considerar, junto con las de los Sim-
En relación con la legislación en favor de la infancia, cabe posios Internacionales (Madrid, 1989), entre otras, como las
destacar la creación de la Sección de Higiene Infantil en la precursoras de los actuales y magníficos “Informes SIAS”.
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TABLAI. COMITÉ ORGANIZADOR DEL “I SIMPOSIO ESPAÑOL DE TABLAII. SOCIOS FUNDADORES DE LA COMISIÓN GESTORA DE LA
PEDIATRÍA SOCIAL” (MADRID, 5-6 DE MAYO DE 1972) SECCIÓN DE PEDIATRÍA SOCIAL DE LA A.E.P.
(ZARAGOZA, 23 DE JUNIO DE 1973
M. Suárez Perdiguero (Presidente)
J. Bosch MarínL. Navas Migueloa
B. Ferrer MasipC. García Caballero
C. García CaballeroO. Valtueña Borque
G. Marquesán UrielA. Arbelo López de Letona
M. A. Solans Castro
Fuente: Programa del
Fuente: “Boletín informativo de la AEP”. “I Simposio Español de Pediatría Social”
Agosto de 1973
Este Simposio significó un aldabonazo y el espaldarazo
definitivo para la incipiente Pediatría Social española. Así, La promulgación de la Ley General de Sanidad (de 25
pocos meses después, el 23 de junio de 1973, cinco pedia- de abril de 1986) significó un paso muy importante para la
tras españoles (Tabla II) se constituyeron en socios funda- salud de la población, incluida la infantil. En ella se plas-
dores de la reglamentaria Comisión Gestora de la futura man y se desarrollan los principios de la actual sanidad espa-
Sección de Pediatría Social de la AEP, a la que de inmedia- ñola, creándose el Sistema Nacional de Salud (S.N.S.).
to se incorporaron la mayoría de los miembros del “Comi- Mediante esta Ley, los titulares de derecho son todas las per-
té Nacional para la Prevención de los Accidentes en la Infan- sonas residentes en España, las cuales se benefician de la
cia” y otros pediatras más. promoción de la salud, educación sanitaria, prevención de
En mi doble condición de Secretario General de la AEP las enfermedades, asistencia sanitaria, rehabilitación fun-
y socio fundador de la Comisión Gestora, tuve el honor de cional y reinserción social.
tramitar ante la Junta Directiva de la AEP el paso de aqué- Cuarta. De julio de 1989 a nuestros días. Con la cele-
lla a Sección de Pediatría Social de la AEP. En esta tarea bración de los Simposios Internacionales de Pediatría Social
–y en la aceptación de la actual denominación, que enton- (IX Español, III Latinoamericano de Toxicología Pediátrica
ces produjo reticencias– la Pediatría Social contó con la ines- y I de Países de Lenguas Ibéricas), celebrados en Madrid
timable y entusiasta colaboración del Profesor E. Sánchez- (17-21 de julio de 1989), se inicia la etapa de consolidación
Villares (Presidente de la AEP), así como la de los Profeso- de la Sección de Pediatría Social y la apertura de la misma
res M. Cruz y A. Romanos, entre otros, también miembros a Iberoamérica. Durante este tiempo, la Sección habrá cele-
de la Junta de la AEP. brado siete nuevos Simposios/Congresos –en total quin-
El 15 de Diciembre de 1973 se eligió, por votación de los ce, desde su fundación– y numerosas reuniones de carácter
miembros de la Comisión Gestora, la primera Junta Directi- local. Además, han acaecido otros importantes hechos: la
va de la Sección (Tabla III). En este período la Sección de Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma de
Pediatría Social celebró siete Simposios Españoles, dos Sim- Valencia (J. Colomer) promocionó el Instituto Valenciano
posios Latinoamericanos de Toxicología Pediátrica, varios de Estudios en Salud Pública; la Facultad de Medicina de
Simposios sobre prevención de accidentes en la infancia y Granada ha creado la primera Cátedra española de Pedia-
varias reuniones conjuntas con la Sección de Pediatría Social tría Social (G. Galdó); las Cátedras de Pediatría de Córdo-
de Portugal; y también, numerosas reuniones de carácter local. ba y Sevilla han establecido en sus Departamentos sendas
El Prof. E. Jaso, Director del Hospital Infantil Universi- Secciones de Pediatría Social (Dres. F. Toledo Ortiz, I. Gómez
tario “La Paz”, de Madrid, creó en este Centro (febrero de de Terreros, J. Mª Malo Aragón) e igualmente, en el Hospi-
1975) el primer servicio hospitalario de Pediatría Social (C. tal Niño Jesús (Madrid) se ha creado la Unidad de Pediatría
García Caballero). En 1985 se publicó un libro de Pediatría Social (J. García Pérez). A última hora nos llega otra impor-
Social, dirigido por F. Toledo Ortiz (Córdoba). tantísima noticia: el Prof. Gómez de Terreros ha sido nom-
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD DE PEDIATRÍA DE ASTURIAS, CANTABRIA, CASTILLA Y LEÓN 335Pasado, presente y futuro de la Pediatría social
TABLA III. PRIMERA JUNTA DIRECTIVA DE LA SECCIÓN DE TABLA IV. PRESIDENTES ELECTOS DE LA SECCIÓN DE PEDIATRÍA
PEDIATRÍA SOCIAL DE LA A.E.P. (15 DE DICIEMBRE DE SOCIAL DE LA A.E.P. (DESDE 1973 A LA ACTUALIDAD)
1973)
B. Ferrer Masip (1973-1976)
Presidente: B. Ferrer Masip J. Mateu Sancho (1976-1981)
Secretario: O. Valtueña Borque R. Trujillo Armas (1981-1985)
Vocales : A. Crespo Santillana C. García Caballero (1985-1993)
C. García Caballero J. A. Molina Font (1993-1997)
A. Oso Cantero I. Gómez de Terreros (a partir de 1997)
J. Picanyol Peirato
J. L. Solís Cajigal
Fuente: “Boletín Informativo de la AEP”.
Febrero de 1974
numerosos, compuestos por profesionales multidisciplina-
res, que tienen como denominador común una especial pre-
ocupación por los aspectos pediátrico-sociales.
Gran parte de estos grupos consideran a la Pediatría
brado Presidente del Consejo Andaluz de Asuntos de Meno- Social como la Salud Pública aplicada a la infancia y a la
res. adolescencia. Sin embargo, en estos mismos países europe-
Durante la última década han aparecido en la biblio- os la protección y la promoción de la salud no representan
grafía española múltiples Tesis Doctorales y trabajos sobre ni constituyen los pilares básicos y las dimensiones funda-
3temas de Pediatría Social; entre ellos, los importantes “Infor- mentales de su modelo de atención pediátrica . En ellos, el
mes SIAS”, patrocinados por la Sección de Pediatría Social modelo biomédico está demasiado arraigado en la praxis
de la AEP. En los años 1991 y 1993 esta Sección convocó seis diaria y en la propia formación de los futuros pediatras,
importantes premios de investigación, hecho repetido en todavía eminentemente hospitalaria.
los últimos años. En 1995 y 2000 se han editado, respecti- En el estudio de la ESSOP, anteriormente citado, reali-
vamente, la primera y segunda edición de un libro de Pedia- zado en 18 países, entre ellos España, se ha puesto de mani-
tría Social dirigido por C. García Caballero, amén de otras fiesto que las actividades propias de la Pediatría Social están
publicaciones de interés. desarrolladas principalmente por pediatras, hospitalarios y
Desde su fundación, la Sección de Pediatría Social de la de Atención Primaria. Pero también, aunque en menor esca-
AEP ha tenido seis presidentes electos, cuyos nombres apa- la, por médicos de familia y personal de enfermería. Gene-
recen en la Tabla IV. ralmente, todos ellos han realizado su formación en el post-
grado. Entre los profesionales no sanitarios, es habitual la
presencia de trabajadores sociales, psicólogos y educado-
SITUACIÓN ACTUAL DE LA PEDIATRÍA SOCIAL res; en menor escala, jueces y policía; y en escasos países,
componentes de la Administración gubernamental.
En Europa En la mayoría de los casos los citados profesionales desa-
Un estudio realizado por la ESSOP (Sociedad Europea rrollan su trabajo pediátrico-social en el contexto de la Aten-
(7,8)de Pediatría Social) ha puesto de manifiesto que los aspec- ción Primaria. Las actividades efectuadas con más frecuen-
tos conceptuales y doctrinales, el área de actuación y los cia son: promoción de la salud, programas de vacunacio-
objetivos de la Pediatría Social no difieren, esencialmente, nes, seguimiento y ejecución de programas de salud, asis-
de unos países europeos a otros. En Europa no existen tencia a niños con enfermedades crónicas, desarrollo, pro-
“pediatras sociales”, nominados y reconocidos como tales, gramas de medicina escolar, maltrato, abandono, adopción,
tanto en lo referente a sus aspectos laborales como acadé- asistencia a niños con problemas sociales. Y entre los temas
micos o profesionales. A pesar de ello, en casi todos los paí- objeto de investigación, los relacionados con epidemiolo-
ses europeos existen grupos de trabajo, generalmente poco gía, promoción de la salud y prevención de las enferme-
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dades, desarrollo, aspectos sociales que inciden en los niños tros menores, en los que cabe señalar un “proactivo” (pro-
con enfermedades crónicas. moción y protección de la salud) y un “reactivo” (respues-
(2)ta a un problema o cuestión de salud) , los cuáles difícil-
En España mente se podrán alcanzar sin el desarrollo de las activi-
La situación española, que cuenta con sus propios mati- dades específicas de la Pediatría Social, a realizar por
ces, no difiere, en esencia, del estado en que se encuentra “pediatras sociales” en estrecha colaboración con otros pro-
actualmente la Pediatría Social en Europa. También aquí fesionales –equipos multidisciplinares y multisectoriales,
existen diversos grupos de trabajo, principalmente consti- como ha quedado señalado.
tuidos por profesionales hospitalarios –aunque también,
muy meritorios, de Atención Primaria–, en general conec-
tados y coordinados, de alguna forma, a través de la Sec- PERSPECTIVAS DE FUTURO PARA LA PEDIATRÍA
ción de Pediatría Social de la AEP. SOCIAL
El pasado y el presente de la Pediatría Social española
no se aparta mucho del de la Sección de Pediatría Social de Cualquier tentativa por adentrarse en el futuro, aun-
la AEP. Por lo general, salvo contadas excepciones, las acti- que éste sea próximo, entraña siempre serias dificultades
vidades pediátrico-sociales realizadas en España no están y el riesgo de extraviarse en el intento o, al menos, de
institucionalizadas, son parecidas a las citadas en el traba- equivocarse con excesiva frecuencia. Sin embargo, la orde-
jo de la ESSOP y los grupos de trabajo no reciben las ayu- nación del futuro, aunque sea el propincuo, comienza
das precisas y los recursos adecuados e idóneos. Los traba- ahora, recreando alternativas basadas en los diversos nive-
jos de investigación, análogos a los europeos, dependen fun- les del análisis futurológico: predicción, posidicción y
damentalmente de la generosidad y el tesón de los propios prospección. Por eso, para tratar de intuir algunas de las
profesionales. La formación pregrado en Pediatría Social no posibles contingencias que puedan surgir mañana, es pre-
existe y el programa MIR de Pediatría, en su Area de Salud ciso conocer el pasado y analizar meticulosamente cómo
Infantil y Pediatría Social, aunque mínimo y elemental, gene- ha desembocado en el presente. Pero de poco nos servi-
ralmente no se cumple o se desarrolla de manera muy rá la historia si no se piensa en recorrerla mejor y sí, en
incompleta. reconstruirla.
Si repasamos todas las materias tratadas, investigadas Por tratarse de las tareas que surgen de las interrelacio-
y analizadas por la Sección de Pediatría Social de la AEP a nes entre el niño y la sociedad en la que se encuentra inmer-
través de todos los Simposios, Congresos y reuniones, cele- so, es obvio que el futuro de la Pediatría Social dependerá,
brados bajo su auspicio durante los últimos treinta años en primer lugar, de las circunstancias y características que
–toda su historia–, podremos comprobar que, prácticamente, configuren el modelo social vigente en cada momento y
no ha quedado por revisar y examinar, en cada momento, en cada lugar, lo cual añade nuevas y casi insoslayables difi-
ningún tema importante o de actualidad. cultades a la problemática planteada.
Al finalizar todos y cada uno de estos eventos, la Sec- ¿Nos podemos imaginar cómo va a ser la sociedad espa-
ción de Pediatría Social ha elevado sus conclusiones, a tra- ñola del siglo XXII?. ¿Y la de mediados de la presente cen-
vés de la AEP, a las diferentes Administraciones sociosa- turia?. Con la rapidez que surgen los avances tecnológicos
nitarias. Aunque la asistencia pediátrica en la Seguridad y científicos y los cambios sociales, en gran parte consecu-
Social ha mejorado de manera sensible en los últimos lus- tivos a aquellos, es prácticamente imposible dar una res-
tros, los resultados prácticos en el campo de la Pediatría puesta concreta a las preguntas enunciadas. Recientemen-
Social han llegado tarde, de manera inadecuada o nunca. te, diversos sociólogos, expertos en el tema, están colum-
Y sin embargo, los objetivos de la Pediatría Social –y por brando ya el inicio de un cambio social próximo, el comien-
tanto los de la Pediatría y los de la Sanidad españolas– no zo de un “proceso de disolución” de nuestro modelo actual
son otros que las intervenciones o cuidados, individuales de sociedad, bien en forma de desestructuración o tal vez
(9)o colectivos, en el ámbito del bienestar y la salud de nues- abriendo nuevas posibilidades .
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD DE PEDIATRÍA DE ASTURIAS, CANTABRIA, CASTILLA Y LEÓN 337Pasado, presente y futuro de la Pediatría social
Con independencia del país, pero subordinándose to de los máximos estamentos políticos, sociales, económicos
directamente a su tipo de sociedad, la aplicación de las acti- y culturales de cada país, con el fin de que puedan tomar
vidades pediátrico-sociales requerirán, en un futuro inme- las medidas oportunas que posibiliten la adopción de unas
diato, la presencia de una serie de circunstancias impres- adecuadas políticas de salud para los niños y adolescentes.
cindibles: 1) Firme voluntad política; 2) Legislación ade- Existen ya iniciativas en Europa, tanto en el campo de la for-
cuada; 3) Conocimiento real de las necesidades puntuales mación (Asociación para la Enseñanza de la Pediatría en
de la población, de sus prioridades y de sus demandas; Europa y la ESSOP, con distinguidos representantes espa-
4) Infraestructura y equipamiento, adecuados y disponi- ñoles en ambas) como en las áreas de investigación, aseso-
(7)bles (multidisciplinares, con trabajo a pleno rendimiento ría y promoción de la salud , pero creemos que todos estos
y en circunstancias laborales idóneas); 5) Gran sensibili- aspectos deberían consolidarse y desarrollarse hasta su com-
dad de todos los estamentos sociales (población, Admi- pleta institucionalización.
nistración, etc.) hacia los problemas de salud y bienestar En estos momentos, tras el análisis del pasado y de la
de la población infantil; y en especial, de la de riesgo; 6) situación actual, se tiene una cierta experiencia y una visión
Conexión y coordinación de los Centros e Instituciones panorámica sobre la Pediatría Social española, en la que,
pediátricos; tanto entre sí como con los Departamentos de pienso, predominan las sombras sobre las luces. Y sin embar-
Salud Pública, Asuntos Sociales, etc. Máximo grado de par- go, nuestra Pediatría Social –y la europea– tiene ante sí un
ticipación ciudadana, tras una previa y adecuada infor- esplendoroso futuro, siempre que se logre eliminar el serio
mación. Sin duda, el futuro de la Pediatría Social, como el peligro que encierra el trocear y minimizar sus objetivos,
de cualquier disciplina, dependerá también del grado y contemplar sus bases doctrinales desde múltiples enfoques
calidad de la docencia e investigación en el área. Las nue- divergentes y caminar por algunos derroteros –menos com-
vas generaciones de pediatras encontrarán serias dificul- plejos a primera vista–, discordantes con las directrices seña-
tades para ejercer su profesión de manera eficiente sin ladas en sus bases conceptuales. Sin duda, la inoperancia y
un mejor conocimiento y comprensión del papel que jue- la ausencia de logros suelen conducir a la desgana, a la apa-
gan los factores sociofamiliares y ecológicos en la salud del tía y a la atonía. Esto representa otro gravísimo riesgo que
niño. Por este motivo se hace imprescindible incluir la for- no se debe correr. A veces, en situaciones análogas, un golpe
mación en Pediatría Social, de manera obligatoria, en los de timón, variando el rumbo, puede conducir hacia nuevas
programas de la Licenciatura en Medicina y en los pro- y mejores singladuras. Sin olvidar que la Pediatría es indi-
gramas MIR. Estos últimos precisan una revisión, amplia- visible, que la Pediatría Social es una parte esencial e inse-
ción y actualización. Situada la Pediatría Social en la encru- parable de aquélla y que la Sección o Sociedad de Pediatría
cijada de varias ciencias (antropología, biología, sociolo- Social forma parte de la AEP, también es cierto que las acti-
gía, etc.), su aprendizaje requiere la participación de múl- vidades pediátrico-sociales son multidisciplinares y mul-
tiples profesionales, que deberían integrarse en el grupo tisectoriales.
de docentes de aquélla, especialmente para los pediatras
que vayan a trabajar en Atención Primaria. Ello requiere
la creación de servicios o unidades de Pediatría Social (mul- CONCLUSIONES
tidisciplinares), ubicados preferentemente en centros docen-
tes acreditados. En cuanto al rigor científico y a la calidad Aunque desde el punto de vista académico los logros de
de la investigación en Pediatría Social, no diferirán de los nuestra Pediatría Social han sido importantes, no sucede lo
requisitos exigidos en otros campos de la ciencia, la medi- mismo cuando contemplamos los resultados prácticos alcan-
cina y la pediatría. zados.
Si se desea conseguir un futuro estable y adecuado para El futuro de la Pediatría Social española dependerá de
la Pediatría Social, es indispensable que la Pediatría acadé- una serie de condicionamientos sociales y de tipo gene-
mica, nacional e internacional, incluya en su seno a los repre- ral, sobre los que poco podemos influir y de otras cir-
sentantes de aquélla y presione constantemente en el ámbi- cunstancias específicas, más vulnerables a nuestras inter-
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venciones. Entre estas últimas cabe señalar las siguientes: BIBLIOGRAFÍA
en primer lugar, sería preciso modificar la formación 1. Sánchez-Villares E. “Reflexiones en la frontera de medio siglo
pediátrico-social de pre y postgraduados, en la que debe- de Pediatría”. Lección Inaugural del Curso 1985-86 de la Uni-
versidad de Valladolid. Secretariado de la Universidad de Valla-rían participar docentes de las diferentes disciplinas impli-
dolid. 1985.
cadas en sus actividades. En segundo término, tratar de
2. García-Caballero C. “Introducción a la Pediatría Social”. En: Car-incorporar en el seno de la Pediatría Social, con idénticos
los García-Caballero, Antonio González-Meneses (eds). Tratado
derechos a los nuestros, a los componentes de todas estas
de Pediatría Social “Carlos García-Caballero”. 2ª ed. Madrid: Díaz
áreas de actuación, formación e investigación, que inci- de Santos; 2000. p. 3-26.
den directamente en el proceso salud-enfermedad rela- 3. Manciaux M. “What is Social Paediatrics and where does it come
cionado con la infancia y la adolescencia. Tercero, esta- from?. En: Lindström and Spencer (eds). Social Paediatrics. Oxford,
New York, Tokyo: Oxford University Press. 1995. p. 3-11.blecer fórmulas de colaboración e intercambio de expe-
riencias entre los diversos grupos de trabajo, Organismos 4. Lalonde MA. “A new perspective of the health”. Canadians
Ministry of Health and Welfare. Ottawa. 1974.e Instituciones, nacionales e internacionales, implicados
en la salud y el bienestar de niños y adolescentes. Cuar- 5. Baño Rodrigo A. “Salud materno-infantil en los países desarro-
llados y en vías de desarrollo”. En: Carlos García-Caballero, Anto-to, integrar a la Pediatría Social en un Organismo situado
nio González-Meneses (eds). Tratado de Pediatría Social “Carlosen el contexto de la Administración gubernamental, con
García Caballero”. 2ª ed. Madrid: Díaz de Santos; 2000. p. 57-63.
objeto de asesorar a ésta sobre el desarrollo de las políti-
6. Hellbrügge Th, Pechstein J. “Fundamentos generales. Bases, misio-
cas más convenientes, relacionadas con los objetivos seña-
nes y metas de la Pediatría Social”. En: Enciclopedia Pediátrica.
lados. Opitz y Schmid. Tomo III. Versión española. Madrid: Ediciones
Morata, 1969. p. 301-337.Los condicionamientos expuestos para alcanzar el desa-
rrollo de la Pediatría Social no son fáciles de conseguir y 7. Colomer Revuelta C. “Estado actual de la Pediatría Social en Euro-
pa”. En: Carlos García-Caballero, Antonio González-Meneses (eds).de llevar a la práctica. Pero tampoco resultan una utopía.
Tratado de Pediatría Social “Carlos García Caballero”. 2ª ed.En el intento nos va algo más que tratar de mejorar el futu-
Madrid: Díaz de Santos; 2000. p. 65-69.
ro de nuestra Pediatría Social. En el envite está en juego
8. Spencer N, Lindström B, Colomer C. “Social Paediatrics in Euro-la salud, el bienestar y, en definitiva, buena parte de un
pe”. En: Lindström and Spencer (eds). Social Paediatrics. Oxford,
futuro mejor para millones de niños españoles. Estamos New York, Tokyo: Oxford University Press. 1995. p. 22-35.
seguros que la Sección o Sociedad de Pediatría Social de
9. Juárez M. “V Informe Sociológico sobre la situación social en Espa-
la AEP hará frente a este reto con entrega y generosa labo- ña. Sociedad para todos en el año 2000”. Madrid: Fundación FOES-
riosidad. SA. 1994.
BOLETÍN DE LA SOCIEDAD DE PEDIATRÍA DE ASTURIAS, CANTABRIA, CASTILLA Y LEÓN 339

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