Cet ouvrage et des milliers d'autres font partie de la bibliothèque YouScribe
Obtenez un accès à la bibliothèque pour les lire en ligne
En savoir plus

Partagez cette publication

Psicofarmacología terapéutica y cosmética. Riesgos y límites
PSICOFARMACOLOGÍA TERAPÉUTICA Y
1
COSMÉTICA. RIESGOS Y LÍMITES
TERAPEUTIC AND COSMETIC
PSYCHOPHARMACOLOGY. RISKS AND LIMITS
Luis E. Echarte Alonso
Departamento de Humanidades Biomédicas.
Facultad de Medicina. Universidad de Navarra.
Campus Universitario. Pamplona (Navarra) –31009–.
948425600 Extensión 6577 / Fax: 948425630
lecharte@unav.es
Resumen
En este artículo analizo los riesgos y límites de la actual psicofarmacología y cómo
ambos están fomentando una nueva interpretación social del concepto de «salud».
Muestro además cómo ésta interpretación puede detectarse en cuatro diferentes as-
pectos relacionados con la seguridad, la equidad, la psiquiatrización de la condición
humana y la autonomía. En las conclusiones, defi endo en primer lugar la obligación
del médico de informar sobre las importantes incertidumbres que, a largo plazo, con-
lleva el consumo de psicofármacos. Justifi co en segundo lugar la necesidad de una más
prolongada monitorización de los pacientes tratados con ellos. Insisto en tercer lugar en
la relevancia del aumento de investigaciones sobre los efectos tardíos de sus productos
farmacológicos. Y en cuarto lugar, abordo la utilidad del concepto «salud» para evitar
la estigmatización subjetiva de rasgos cognitivos o afectivos, para prevenir potenciales
1 Agradecimientos: Quiero agradecer a la Fundación Templeton el soporte económico que ha hecho
posible la finalización de este estudio.
Cuad. Bioét. XX, 2009/2ª 211Luis E. Echarte Alonso
problemas de inequidad y coerción, y para impedir trastornos mentales o existenciales
causados por intentos de alcanzar estados psíquicos supuestamente mejorados.
Palabras clave: neuroética, psicofarmacología, medicina cosmética, mejoramiento
de la naturaleza humana, bioética, neurociencias.
Abstract
In this paper, I analyze risks and limits of the current psychopharmacology and
how both are promoting a new social interpretation of health concept. Besides, I show
how such interpretation can be detected in four issues related to safety, equality,
psychiatrization of human condition, and autonomy. In the conclusions, I defend,
fi rst, the obligation of physician to inform patients about the important long-term
uncertainties around psychopharmacology. Second, I justify the necessity of promote
more prolonged monitoring of patients treated with such kind of drugs. Third, I insist
in the relevance of increasing research about drugs’ adverse effects extended over a
long time. And forth, I bring up the utility of health concept to avoid the subjective
stigmatization of cognitive or affective traits, to prevent potential problems of inequa-
lity and coercion, and to keep from mental disorders caused by attempts of getting
psychical states supposedly optimized.
Key words: neuroethics, psichopharmacology, cosmetic medicine, enhancement,
bioethics, neuroscience.
1. Retos y problemas de la nueva psico- insistencia por los pacientes, lo que es a
farmacología la vez causa y efecto de ciertas actitudes
imprudentes que, respecto a su indi-
Estamos siendo testigos del desa- cación, parece estar siendo cómplice la
rrollo de un buen número de nuevos comunidad médica.
productos en neurofarmacología. Entre En este artículo, te temática clásica
otros, la última generación de fármacos pero de importancia nunca hasta ahora
modifi cadores de la conducta, que abre tan relevante, analizo cómo los fi nes y
nuevos horizontes en el estudio de unos medios de la nueva psicofarmacología
trastornos neuropsicológicos hasta hace están fomentando un cambio social sin
muy poco apenas tratables, ya por la precedentes en la interpretación de la
inefi cacia, ya por la agresividad de las «salud». Más concretamente, argumento
terapias convencionales. Sin embargo, cómo dicho cambio puede detectarse en
las grandes expectativas que despiertan cuatro diferentes vértices relacionados
dichos avances tecnológicos están pro- con la seguridad, la equidad, la psiquia-
vocando que dichas nuevas tecnologías trización de la condición humana y la
sean solicitadas cada vez con mayor autonomía. Desde este planteamiento
212 Cuad. Bioét. XX, 2009/2ªPsicofarmacología terapéutica y cosmética. Riesgos y límites
presento en los siguientes epígrafes dos años más tarde, Diller continúa de-
nuevas e importantes claves relativas nunciando el alto número de menores
al deber de informar sobre los riesgos consumidores de alguna clase de estimu-
psicofarmacológicos, monitorizar a los lantes que, en EE.UU, rondaba ya los cua-
3pacientes con ellos tratados y fomentar la tro millones ; una situación que se revela
investigación sobre los efectos adversos aún más preocupante conocido el hecho
aparecidos a largo plazo. Paralelamente de que la proporción de niños menores de
4defi endo la utilidad del concepto «salud» dos años se incrementaba año tras año .
para evitar la estigmatización subjetiva A estas cifras hay que añadir otro millón
de rasgos cognitivos o afectivos, para de menores tratados con antidepresivos
prevenir potenciales problemas de inequi- y cerca de un millón más con alguna otra
5dad y coerción y para impedir trastornos variedad de psicotrópicos . A ello hay
mentales o existenciales causados por que unir el dato de que EE.UU. gastara
intentos de alcanzar estados psíquicos en 2003 más de 2,4 billones de dólares
supuestamente mejorados. en medicamentos para el Trastorno de
Défi cit de atención con hiperactividad
2. Algunos datos epidemiológicos (ADHD), cifra que superó con mucho la
6más alta de las estimaciones .
Lawrence H. Diller resalta, en el in- A pesar de que el uso masivo de
forme del IMS Health norteamericano fármacos modifi cadores de la conducta
publicado en 2000, cómo el incremento parece estar circunscrito básicamente a
de los inhibidores selectivos de la recap- dos países –Estados Unidos de América
tación de serotonina (SSRIs) en niños de y Canadá–, también existen datos pre-
7entre 7 y 12 años superó el 151% entre ocupantes sobre Europa . Un botón de
1995 y 1999. Y lo que es más alarmante, muestra es el estudio de Kopferschmitt,
el ascenso llegaba al 580% en menores de
2 3 Diller L. «Prescription Stimulant Use in 6 años . Estas cifras dramáticas tuvieron
American Children: Ethical Issues». Presentation at una rápida respuesta en la política sanita-
the December 2002 meeting of the President’s Council
ria. Para sensibilizar a la opinión pública on Bioethics, Washington, D.C. 2002.
norteamericana de los riesgos del uso 4 Kuehn, B.M. «Scientists examine benefits,
risks of treating preschoolers with ADHD drugs.» incontrolado de psicofármacos, Hillary
JAMA 298, (2007), 1747-9.
Clinton inició, entre otras iniciativas, una 5 Zito JM., Safer DJ, DosReis S, Gardner JF,
campaña centrada en la necesidad de Boles M, Lynch F. «Trends in the prescribing of
psychotropic medications to preschoolers.» Journal concienciación sobre el uso responsable
of the American Medical Association 283, (2000), 1025-de dichos medicamentos. Tales medidas
1030.
no parecen tener demasiado efecto pues, 6 Scheffler RM, Hinshaw SPPP,, Modrek S, Levi-
ne PPP. . «The «The global global market market for for ADHD ADHD medications.» medications.»
Health Aff (Millwood) 26, (2007), 450-7.
2 Diller LH. «Kids on drugs: A behavioral 7 Cohen D, McCubbin M, Collin J, Pérodeau
pediatrician questions the wisdom of medicating G. «Medications as social phenomenon.» Health
our children.» Salon Health and Body, 9 March. (London) 5, (2001), 441-469.
Cuad. Bioét. XX, 2009/2ª 213Luis E. Echarte Alonso
que registra en los años ochenta, en unos diagnosticar. Es decir, en nuestro país el
de los distritos administrativos situados ADHD afectaría al 5% de los menores.
al este de Francia, una prevalencia del Aunque signifi cativas, las cifras euro-
10% en el número de prescripciones peas se encuentran muy alejadas de las
de tranquilizantes para «problemas de norteamericanas y canadienses. Estaría-
8insomnio» infantiles . Otro análisis más mos hablando en EE.UU de un total de
reciente, esta vez realizado en Holanda, 5 niños tratados por cada 100, mientras
apunta un aumento del consumo infantil que en España de solo 5 de cada 10.000.
de psicotrópicos en 2001 de más del doble Sin embargo, como en tantos otros asun-
que el registrado en 1995, debido princi- tos, no resultaría extraño que la moda
palmente a las indicaciones de metilfe- americana se exportase a Europa, por lo
nidato, fármaco habitualmente indicado que sería imprudente ignorar las posibles
para el Trastorno de Défi cit de atención causas de tal fenómeno médico y social
9con hiperactividad (ADHD) . al otro lado del océano.
En lo concerniente a España, existen
algunos datos respecto a este último 3. Posibles causas explicativas
fármaco. El trabajo de Criado-Álvarez
y Romo-Barrientos del 2003 recoge un Las cifras arriba presentadas sobre
incremento en el consumo infantil desde los nuevos hábitos de consumo psico-
101992 del 8% anual . Esta proporción farmacológico no son a priori negativas.
además parece haber aumentado rápida- Para su valoración es necesario primero
mente desde entonces. Entre 1996 y 2001 conocer los motivos del incremento en la
la prescripción del Rubifen (nombre co- incidencia diagnóstica. Sin embargo, es
mercial en España para el metilfenidato) en este tema donde existen mayores con-
se multiplicó por seis, tendencia al alza troversias. Las actuales prácticas pueden
si, como aseguran algunos expertos, to- ser achacables en parte a la mayor con-
davía hay un 70% de niños españoles sin cienciación, por parte de la comunidad
médica, en la detección de enfermedades
mentales o, quizá también, a la aparición
8 Kopferschmitt J, Meyer P, Jaeger A, Mantz de nuevos trastornos relacionados con los
JM, Roos M. «Sleep disorders and use of psycho- actuales estilos de vida. Pero, por otro
tropic drugs in 6-year-old children.» Rev Epidemiol
lado, también hay indicios para sospechar Sante Publique 40, (1992), 467-71.
9 Hugtenburg JG, Heerdink ER, Egberts AC. que algunos estimulantes estén siendo
«Increased psychotropic drug consumption by chil- prescritos en exceso.
dren in the Netherlands during 1995-2001 is caused
Hasta cierto punto es razonable que by increased use of methylphenidate by boys.» Eur
esto suceda, pues no existe una frontera J Clin Pharmacol 60, (2004), 377-9.
10 Criado-Álvarez JJ, Romo-Barrientos C. neta entre lo saludable y lo patológico
«Variabilidad y tendencias en el consumo de me- sino, más bien, un continuum en el que el
tilfenidato en España. Estimación de la prevalencia
médico tiene que decidir en qué punto del del trastorno por déficit de atención con hiperacti-
vidad.» Revista de Neurología 37, (2003), 806-810. gradiente un determinado cúmulo de sig-
214 Cuad. Bioét. XX, 2009/2ªPsicofarmacología terapéutica y cosmética. Riesgos y límites
nos y síntomas conductuales, emociona- y dan continuidad a los denominados
les y/o cognitivos requiere intervención estados de salud y de enfermedad.
terapéutica. Esto no quiere decir que la El diagnóstico y tratamiento de las
categorización de enfermedades no sea enfermedades y trastornos «límite» es
necesaria, lo es desde un punto de vista substancialmente problemático en me-
práctico, aunque si atendemos a los mati- nores ya que, por un lado, muchas de las
ces de lo real, encontraremos pocos lími- disfunciones pediátricas son temporales y
tes en los procesos naturales. Este hecho no merecen los efectos adversos y los ries-
no es especialmente evidente en muchas gos de una intervención farmacológica y,
especialidades médicas, ni tampoco es re- por el otro, también existen trastornos que
quisito necesario para un buen hacer pro- deben ser tratados a tiempo para evitar
fesional. Ocurre lo contrario, sin embargo, daños irreparables. La decisión en ambos
en el ámbito de la salud mental, donde casos es crítica. En este sentido, varios
los especialistas son más conscientes de deben ser los objetivos a perseguir para
tal realidad, entre otras razones, porque el resolver el problema de la indetermina-
abordaje de muchos trastornos mentales ción de los criterios diagnósticos, parti-
lo exige. A esta última cuestión se refi ere cularmente en enfermedades de reciente
Josephine Johnston, del Hastings Center, aparición: primero, la nada fácil tarea de
en el congreso de la Neuroethics Society lograr una continua contextualización y
celebrado en Washington en noviembre actualización del «Manual diagnóstico y
2008. «Because we are so focused on the estadístico de los trastornos mentales» y,
pathological, we can miss the wide range of segundo, facilitar a los profesionales de la
11normal» . Un problema que es importante salud mental el adecuado entrenamiento
para entender nuevas dolencias como el que requiere la valoración de unos signos
trastorno bipolar pediátrico pero también a menudo de naturaleza insidiosa.
para el abordaje de otras muchas de más Otro factor que puede estar inter-
insidiosa expresión. En otras palabras, la viniendo en el fenómeno del aumento
especial complejidad diagnóstica que pre- de prescripciones es el de los «universal
sentan los sujetos situados en la frontera enhancers», psicofármacos de nueva ge-
entre los que requieren objetivamente neración que parecen ser efi caces no solo
tratamiento y los que se encuentran en en el restablecimiento de las funciones
el extremo izquierdo de la curva de Bell cognitivas, sino también en su optimiza-
de normalidad, debe servir al profesional ción. Su uso por parte de pacientes cuya
para descubrir la existencia de un infi nito situación ronda la comentada «delgada
espectro de posibilidades que conforman línea roja» entre lo normal y lo patológi-
co ha originado gran controversia pues
11 Johnston J. «Neuroethics of Pediatric Bipo- cada vez más son los padres que cues-
lar Disorder». Conferencia impartida el Jueves, 13 de tionan públicamente que, si las nuevas
noviembre de 2008 para el First Annual Meeting of the
tecnologías en psicofarmacología traen Neuroethics Society. AAAS headquarters, Washington
DC. productos aparentemente inocuos para
Cuad. Bioét. XX, 2009/2ª 215Luis E. Echarte Alonso
la salud, porqué no utilizarlos para ayu- no lo desarrollaré en este artículo debido
dar a mejorar el rendimiento de niños a que, por su complejidad y extensión,
con difi cultades escolares. Y el debate merece ser considerado aparte.
comienza a superar el contexto de los
«casos límite». En EE.UU ya se valora su 4. Límites del modelo experimental
potencial utilidad en la búsqueda de la
excelencia académica y profesional. Una La seguridad en las terapias psico-
discusión que no es puramente académica farmacológicas es, sin duda, uno de los
ni basada en futuribles. El famoso Ritalin temas más estudiados en la literatura mé-
corre ilícitamente, desde hace tiempo, por dica. Una línea de investigación de la que,
12muchos de los college americanos . paradójicamente, han surgido también los
La regularización de universal enhan- argumentos para justifi car los potenciales
cers para usos no terapéuticos o, como se nuevos usos cosméticos. Así, treinta años
ha comenzado a denominar, para fi nes de investigaciones longitudinales parecen
cosméticos, supone poder dar cuenta, indicar no solo la efectividad del metil-
tal como ha identifi cado Martha J. Farah, fenidato para el tratamiento ADHD, sino
de cuatro objeciones relacionadas con también la ausencia de efectos secunda-
el clásico tema del mejoramiento de las rios signifi cativos. De ahí que estos datos
capacidades humanas: el problema de la hayan fomentado que el metilfenidato
seguridad, de la equidad, de la medicaliza- sea una de las primeras sustancias psi-
13ción de la normalidad y de la coerción . A coactivas que aspiren a ocupar la lista de
continuación imbricaré estos cuatro pun- «universal enhancers» legales.
tos utilizando el concepto «salud» como Sin embargo, toda conclusión sobre la
hilo conductor. Un término que, inocuidad de los fármacos que inciden
trataré de mostrar, es la principal víctima en el sistema nervioso central es siempre
del boom psicofarmacológico. Existe un cuestionable, al menos reconocido el he-
quinto tema que Farah no reconoce como cho de «la singularidad de lo neuronal».
obstáculo para el uso cosmético de psico- El órgano de la inteligencia es el sistema
fármacos, el problema de la manipulación más complejo del universo conocido,
de la naturaleza humana y, aunque en mi prueba de ello es que el número de sinap-
opinión también merece nuestra atención, sis entre neuronas mayor al número de
estrellas identifi cadas. Este dato no podría
12 Teter CJ, McCabe SE, LaGrange K, Cranford considerase enteramente signifi cativo si
JA, Boyd CJ. «Illicit use of specific prescription no fuera porque la funcionalidad de dicho
stimulants among college students: prevalence, mo-
sistema está basada esencialmente en las tives, and routes of administration.» Pharmacotherapy
26, (2006), 1501-10. «propiedades de red» de su estructura. Es
13 Farah MJ, Illes J, Cook-Deegan R, Gardner decir, el cerebro funciona como un todo
H, Kandel E, King P, Parens E, Sahakian B, Wolpe
y la alteración de parte del sistema afecta PR. «Neurocognitive enhancement: what can we
a la globalidad. Esta característica sería do and what should we do?» Nat Rev Neurosci 5,
(2004), 421-5. catastrófi ca si el sistema neuronal no pre-
216 Cuad. Bioét. XX, 2009/2ªPsicofarmacología terapéutica y cosmética. Riesgos y límites
sentara además una segunda capacidad: imprescindibles e inherentes a la actual
la plasticidad. Gracias a ella, daños loca- investigación en Neurociencias. Solo así
les en el cerebro pueden ser subsanados podemos valorar también en su justa
parcialmente por otras áreas neuronales medida el peso de sus generalizaciones.
capaces de reconfi gurar sus conexiones No incidiré más en la naturaleza peculiar
asumiendo así las funciones perdidas. de lo neuronal en aras a evitar desviarme
Esta propiedad otorga también al sistema del hilo argumental central. Los interesa-
nervioso especial sensibilidad y una gran dos pueden profundizar sobre este tema
capacidad para procesar los estímulos casi en cualquier monográfi co actual que
entrantes. Si bien conlleva que su óptima trate sobre «conexionismo». También, en
maduración dependa en gran medida de Filosofía de lo mental, Donald Davidson
un entorno adecuado, lo que supone un incoa magnífi camente el problema en su
gran obstáculo para su estudio. En efecto, trabajo de 1981 «The Irreducibility of Psy-
es por la plasticidad neuronal por lo que chological and Physiological Description,
14dos cerebros, aún siendo estimulados en and of Social to Physical Sciences» .
los medios más propicios y similares, El reconocimiento del hecho de la
presentan diferencias cualitativas. «singularidad de lo neuronal» no se con-
Un signo evidente del hecho de la tradice con apreciar positivamente el cada
«singularidad de lo neuronal» es que no vez mayor número de descubrimientos
existe un paradigma teórico en Neuro- sobre nuevas correlaciones psicofísicas
ciencias que permita integrar el conjunto que derivan, lógicamente, en explicacio-
de funciones y fenómenos neuronales y nes parciales igualmente bienvenidas.
psíquicos. Algo que justifi ca además que Tampoco implica despreciar los nuevos
deban tratarse con especial prudencia hallazgos tecnológicos sino, simplemente,
las teorías que tratan de explicar las adoptar una actitud de prudencia ante
correlaciones psicofísicas, que son, pre- ellos. Esta conducta debe especialmente
cisamente aquellas en las que se basa la darse en situaciones en las que aumenta
tecnología psicofarmacológica. Quizá, exponencialmente el número de con-
la prueba defi nitiva de las enormes di- dicionantes a tener en cuenta para una
fi cultades metodológicas existentes en correcta valoración de las consecuencias.
toda predicción sobre la responsabilidad Es el caso, por ejemplo, de los supuestos
real de una droga en las funciones de efectos secundarios que, a largo plazo,
un sistema holístico y plástico como es conlleva la toma de un determinado psi-
el cerebro, es que, hoy por hoy, no haya cofármaco, asunto que, como anticipé al
datos objetivos sobre la especifi cidad de
ningún fármaco psiquiátrico. En efecto,
14 Davidson D. «The Irreducibility of Psycho-las características arriba mencionadas
logical and Physiological Description, and of Social deben ayudarnos a entender porqué las
to Physical Sciences.» In Stevenson L (eds), The Study
herramientas estadísticas, más que en of Human Nature. New York: Oxford University
Press, (1981), pp. 318-324. cualquier otra disciplina médica, son
Cuad. Bioét. XX, 2009/2ª 217Luis E. Echarte Alonso
principio del artículo, es de gran impor- con el que ha de enfrentarse el cientí-
tancia en psiquiatría infantil. fi co. Esta característica tiene una clara
No es casual que las previsiones sobre caracterización ética pues si lo esencial a
la seguridad a largo plazo de este tipo un objeto es también lo más ignorado e
de medicamentos, ya tomados puntual incontrolado, toda información sobre su
o continuadamente, sean prácticamente naturaleza y manejo no puede ofrecerse
inexistentes. Un asunto especialmente por los mismos canales ni con el mismo
grave pues, como se advierte en el ar- valor de verdad que los de otros que
tículo de Greenhill, Posnet, et al., cada no adolecen del mismo problema. Sin
vez son más los niños en edad preescolar embargo, voy a tratar de mostrarlo en
15tratados con psicofármacos . Los trabajos el epígrafe siguiente, esto es justamente
que más abundan en las secuelas que, a lo que está sucediendo en el ámbito de
largo plazo y por motivos iatrogénicos en la psicofarmacología y especialmente en
la infancia, se manifi estan en la madurez, aquella que comienza a derivarse hacia fi -
son los relacionados con observaciones nes cosméticos. ¿Es un mal necesario para
de cambios físicos. Sirvan de ejemplo los el progreso científi co? ¿Y aún siendo así,
16de Vitiello o los de Charach, Figueroa, ello exime a los investigadores y médicos
17Chen et al , que revelan indicios de in- de informar sobre lo que es una verdad y
terferencias en el crecimiento físico. Otra unos riesgos más que signifi cativos?
investigación digna de mención es la de
Lagace, Yee, Bolaños y Eisch, en la que se 5. Información sobre incertidumbres
señala la existencia de correlaciones entre
el consumo de metilfenidato a temprana Si la naturaleza y probabilidad de
edad o y la atenuación de la neurogénesis aparición de efectos adversos neuroló-
en el área hipocámpica. gicos provocado por el consumo tem-
Concluyentemente, lo que hace tan prano de psicofármacos es un asunto
peculiar al sistema nervioso central es difícilmente evaluable, mucho más
también el mayor obstáculo metodológico difícil de identifi car y valorar son sus
efectos en el maremágnum de la psique
humana madura. Esto explica la apenas
15 Greenhill LL, Posner K, Vaughan BS, Kra- existencia de bibliografía especializada
tochvil CJ. «Attention deficit hyperactivity disorder
a este respecto, si bien es posible citar al-in preschool children.» Child Adolesc Psychiatr Clin
N Am 17, (2008), 347-66. gunos estudios. La mayor parte de ellos
16 Vitiello B. «Understanding the risk of using 18–véanse los de Konrad et al. , Barbaresi
medications for attention deficit hyperactivity
disorder with respect to physical growth and car-
diovascular function.» Child Adolesc Psychiatr Clin
N Am 17, (2008), 459-74.
18 Lagace DC, Yee JK, Bolaños CA, Eisch 17 Charach A, Figueroa M, Chen S, Ickowicz
AJ. «Juvenile administration of methylphenidate A, Schachar R. «Stimulant treatment over 5 years:
attenuates adult hippocampal neurogenesis.» Biol effects on growth.» J Am Acad Child Adolesc Psychia-
Psychiatry 60, (2006), 1121-30.try 45, (2006), 415-21.
218 Cuad. Bioét. XX, 2009/2ªPsicofarmacología terapéutica y cosmética. Riesgos y límites
19 20et al. , o Akay et al. –están orientados habría que englobar libros tan polémicos
a averiguar la real efi cacia del metilfeni- como «Running on Ritalin» de Diller o
dato a largo plazo. Y solo algunos –por «Ritalin Nation» de Degrandpre, en los
21ejemplo el de de Britton et al. – están que se cuestionan incluso su uso terapéu-
22centrados en el estudio de los posibles tico, o artículos como el de Krautkramer ,
efectos adversos tardíos. Sin embargo, que incide en el posible perjuicio a la
la propia complejidad metodológica capacidad creativa que acarrea el metilfe-
de todos estos trabajos hace que las nidato usado como universal enhancer. Sin
conclusiones deban ser valoradas con embargo, muchas de las tesis presentadas
prudencia. Así por ejemplo, la hipótesis en estos trabajos no están lo sufi ciente-
manejada en el trabajo de Britton acerca mente fundadas en datos empíricos como
de las posibles correlaciones entre la para justifi car el alarmismo en el que, a
exposición temprana al metilfenidato veces, caen sus autores. De todas formas,
e inadecuadas respuestas emocionales tampoco habría que cometer en el error
adultas, es únicamente confi rmada en de despreciar completamente sus consi-
observaciones de los efectos de la droga deraciones pues no siempre hace falta ser
en ratas y no es fácilmente extrapolable testigo de un problema para poder anti-
a los seres humanos. Aún más, aunque ciparlo y prevenirlo. Este último consejo
lo fuese, sería muy difícil valorar cuán es particularmente importante en Neuro-
significativas resultan dichas modi- ciencias porque, como de nuevo vuelvo a
fi caciones en la calidad de vida del insistir, la incertidumbre que conlleva el
adulto. consumo de medicamentos relacionados
Existen también una serie de estu- con el cerebro no es equiparable a la que
dios centrados en los supuestos peligros pueda derivarse de la toma de cualquier
existenciales y sociales que conlleva el otro tipo de fármacos no psicoactivos.
consumo de psicofármacos. En este grupo Reconocer el hecho de la singularidad
de lo neuronal tiene importantes con-
secuencias para la bioética clínica y, en
19 Konrad K, Neufang S, Fink GR, Herpertz-
especial, en lo que se refi ere al ámbito Dahlmann B. «Long-term effects of methylpheni-
date on neural networks associated with executive de la información al paciente. Ya es una
attention in children with ADHD: results from a práctica convencional que la indicación
longitudinal functional MRI study.» J Am Acad Child
de un buen número de psicofármacos Adolesc Psychiatry 46, (2007), 1633-41.
venga acompañada de la obtención del 20 Barbaresi WJ, Katusic SK, Colligan RC,
Weaver AL, Leibson CL, Jacobsen SJ. «Long-term consentimiento informado al paciente o
stimulant medication treatment of attention-deficit/ tutor, para lo que es necesario facilitar la
hyperactivity disorder: results from a population-
based study.» J Dev Behav Pediatr 27, (2006), 1-10.
21 Akay AP, Kaya GC, Emirogˇlu NI, Aydin
22 Britton GB, Segan AT, Sejour J, Mancebo SE. A, Monkul ES, Tasçi C, Miral S, Durak H. «Effects .
«Early exposure to methylphenidate increases fear of long-term methylphenidate treatment: a pilot
responses in an aversive context in adult rats.» Dev follow-up clinical and SPECT study.» Prog Neuropsy-
Psychobiol 49, (2007), 265-75.chopharmacol Biol Psychiatry 30, (2006), 1219-24.
Cuad. Bioét. XX, 2009/2ª 219Luis E. Echarte Alonso
información signifi cativa relativa al ries- un bien impagable pero, como denuncia
go/benefi cio terapéutico. Sin embargo, Peter Breggin, ello no justifi ca ocultar
como coinciden en indicar los trabajos de la omisión de datos respecto de sus
23 24 27revisión de B. Vitiello o P.S. Jensen , los consecuencias globales y a largo plazo .
riesgos a los que se suele hacer mención Además, ignorar la importancia de tal
son aquellos objetivados, es decir, los advertencia supone no solo coartar la au-
registrados a corto y medio plazo. Este tonomía del paciente sino también fomen-
hecho queda con frecuencia patente en tar una falsa impresión de inocuidad que
una hoja de consentimiento informado acarrea dos importantes inconvenientes.
en la que, como señalan artículos como En primer lugar, un desinterés notorio
25el de Tosyali y Greenhill o editoriales por vigilar los efectos que dichas drogas
26como el de Morris , o se omite el tema puedan causar a largo plazo, asunto al
de los posibles ulteriores efectos adver- que se refi ere el artículo de Faber et al
sos o queda reducida ésta a una breve sobre la pobre monitorización que reciben
alusión. Las consecuencias de todo ello en Holanda los menores tratados con
son graves pues provoca que el paciente estimulantes como el metilfenidato y los
28minusvalorare un tipo de posibles hechos riesgos de dicha situación . En segundo
que, aunque desconocidos, es más que lugar, esta creencia en la supuesta ino-
relevante. Dada la singularidad de lo cuidad de los psicotrópicos o, al menos,
neuronal, es un deber moral advertir cuán su equiparación con otras sustancias no
relevante es carecer de dicha información neuroactivas, está promoviendo en la
así como del grado de incertidumbre sociedad su requerimiento para usos de
que acompaña el consumo de un psico- cada vez de menor gravedad. Los casos
fármaco concreto. Sin dicha advertencia, más extremos pueden observarse en el
es más que cuestionable la validez del ámbito norteamericano, lugar en el que
consentimiento terapéutico. llevan denunciando desde hace más de
29En conclusión, la efi cacia de los pro- diez años autores como Charatan y Di-
30ductos de la nueva psicofarmacología es ller entre otros, que son cada vez más
23 Krautkramer CJ. «Beyond creativity: ADHD 27 Morris GH. «Informed consent in psycho-
drug therapy as a moral damper on a child’s future pharmacology.» J Clin Psychopharmacol 25, (2005),
success.» Am J Bioeth 5, (2005), 52-3. 403-4.
24 Vitiello B. «Research in child and adolescent 28 Breggin P. Talking Back to Ritalin: What Doc-
psychopharmacology: recent accomplishments and tors Aren’t Telling You About Stimulants and ADHD.
new challenges.» Psychopharmacology (Berl) 191, Courage Press: Maine, 1998.
(2007), 5-13. 29 Faber A, Kalverdijk LJ, de Jong-van den
25 Jensen PS. «Ethical and pragmatic issues in Berg LT, Hugtenburg JG, Minderaa RB, Tobi H.
the use of psychotropic agents in young children.» «Parents report on stimulant-treated children in the
Can J Psychiatry 43, (1998), 585-8. Netherlands: initiation of treatment and follow-up
26 Tosyali MC, Greenhill LL. «Child and care.» J Child Adolesc Psychopharmacol 16, (2006),
adolescent psychopharmacology. Important deve- 432-40.
lopmental issues.» Pediatr Clin North Am 45, (1998), 30 Charatan F. «US parents sue psychiatrists
1021-35. for promoting Ritalin.» BMJ 321, (2000), 723.
220 Cuad. Bioét. XX, 2009/2ª

Un pour Un
Permettre à tous d'accéder à la lecture
Pour chaque accès à la bibliothèque, YouScribe donne un accès à une personne dans le besoin