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Descripción y análisis de las reescrituras y versiones de la materia cidiana al servicio de la mediación lectora

De
16 pages
Resumen
La proliferación de una «literatura en segundo grado» (Genette) en los siglos XX y XXI es una prueba inequívoca del relieve que han adquirido factores del sistema literario distintos del producto, de manera singular el mercado, el consumidor y las interferencias con otros sistemas. Tomando como ejemplo la materia cidiana, en general, y el Cantar de Mio Cid, en particular, se aplican los instrumentos de análisis sobre la intertextualidad y la paratextualidad propuestos por Genette, complementados por un enfoque narratológico de corte pragmático y comunicativo, a una tradición textual donde las versiones a distintos géneros literarios y artísticos han logrado productos que cumplen, en mayor o menor grado, su función social, cultural y educativa.
Abstract
The spread of a sort of «Second Degree Literature» in the twentieth and twenty-first centuries constitutes as an unequivocal proof of the importance that acquired distinct literary system factors other than the product have. Of these factors the most unique are the market, the consumer, and the interference with other systems. For example, Cid material, in general terms, and Cantar de Mio Cid, in particular, applies the analysis tools of paratextuality and intertextuality proposed by Genette. The literary system factors are supplemented by a communicative and pragmatic narratological approach. They are also supplemented with a textual tradition in which some versions from different artistic and literary genres have achieved products, that to a greater or lesser extent, have got a social, cultural and educational role.
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DAPArte jorge, Aldo
“Descripción y análisis de las reescri- Descripción y análisis de las reescrituras
turas y versiones de la materia cidiana
al servicio de la mediación lectora”, en y versiones de la materia cidiana al
Revista OCNOS nº 8, 2012, p. 33-48.
ISSN: 1885-446X.
ISSN: 2254-9099 Electrónico servicio de la mediación lectora
Aldo Daparte Jorge"Description and analysis of rewritings and revisions
of El Cid theme aimed at reading promotion". IES 1º de Marzo de Bayona (Pontevedra)
PAlAbrAs ClAve: resumen: AbstrACt:
Cantar de Mio Cid, reescritura, hipo- La proliferación de una «literatura en segundo The spread of a sort of «Second Degree
texto, paratexto. grado» (Genette) en los siglos XX y XXI es una Literature» in the twentieth and twenty-frst
prueba inequívoca del relieve que han adquirido centuries constitutes as an unequivocal proof
factores del sistema literario distintos del producto, of the importance that acquired distinct literary
de manera singular el mercado, el consumidor y las system factors other than the product have. Of
interferencias con otros sistemas. Tomando como these factors the most unique are the market,
ejemplo la materia cidiana, en general, y el Cantar the consumer, and the interference with other
de Mio Cid, en particular, se aplican los instru- systems. For example, Cid material, in general terms,
KeyworDs:
mentos de análisis sobre la intertextualidad y la and Cantar de Mio Cid, in particular, applies the
Cantar de Mio Cid, rewriting, hypotext,
paratextualidad propuestos por Genette, comple- analysis tools of paratextuality and intertextuality
paratext.
mentados por un enfoque narratológico de corte proposed by Genette. The literary system factors
pragmático y comunicativo, a una tradición textual are supplemented by a communicative and
donde las versiones a distintos géneros literarios y pragmatic narratological approach. They are also
artísticos han logrado productos que cumplen, en supplemented with a textual tradition in which
mayor o menor grado, su función social, cultural y some versions from different artistic and literary
educativa. genres have achieved products, that to a greater
or lesser extent, have got a social, cultural and
educational role.
La tradición de adaptaciones los postulados de los Estudios Cultu-
divulgativas y didácticas del Cantar rales, que pretenden poner de relieve
de Mio Cid como ejemplo de la las relaciones de poder implicadas en
dimensión comunicativa, pragmática la conformación del canon, como de la
y funcional de la literatura concepción idealista de la literatura,
El canon literario ofcial de cada adoptando, en este caso, una orienta-
cultura ha sido aceptado generalmente ción pragmática: «no existe un rasgo o
por todas las corrientes teóricas que se un elemento que sea exclusivo y propio
han ocupado del sistema sígnico cono- de la literatura, sino que se caracteri-
cido como Literatura. Los elementos zan como literarios los fenómenos y
y fenómenos periféricos de consumo las relaciones así considerados por la
fueron relegados, normalmente, hasta sociedad» (Iglesias Santos, 1994: 335).
que estas corrientes críticas, a las que La orientación pragmática de la Teoría
hay que sumar los Estudios Culturales, de los Polisistemas no signifca que la * Fecha de recepción: 15/01/2012
han ido contribuyendo a la superación relación entre los factores que confor- Fecha de aceptación: 19/04/2012
1del textocentrismo a favor de una con- man el sistema literario, inspirados
1 Término muy gráfco utilizado por cepción de la literatura como sistema en el esquema de Jakobson (productor,
Monserrat Iglesias Santos (1994: 312)
sociocultural y medio de comunicación. consumidor, producto, mercado e insti-
para referirse a la tendencia a centrar
Ahora bien, las denominadas teorías tución y repertorio), sea jerárquica, sino el estudio literario exclusivamente en el
texto. sistémicas se han apartado tanto de que, entre ellos, hay una vinculación de interdependencia. Esta ha de ser literaria, como refejan a menudo los
considerada para extraer criterios medios de comunicación. Así, por nº 8. 2012
de aplicación a la didáctica de la lite- ejemplo, en un artículo reciente de X.
ratura. De manera sucinta, se puede Fernández, aparecido en la prensa, se
decir que hay que tener en cuenta que dice de estos modelos que «son obras 34el papel del consumidor, tal como lo irrepetibles que o bien consiguen refe -
concibe dicha corriente, es el de un jar la sociedad de su época o manifestan
3receptor con muchos matices: además los sueños más secretos del hombre» .
del destinatario directo de los textos He ahí los dos principales valores de la
literarios, es nutrido el grupo de los fcción narrativa que ha pervivido como
que hacen acopio, en su currículum género capaz de entablar todavía una
2oculto, de fragmentos, citas e ideas relación dialógica con el receptor actual:
generales o fragmentarias de muchas modelos de vida y acción que recogen
obras; incluso se puede afrmar que los respuestas dadas en el pasado a aconte-
receptores de creaciones culturales «a cimientos o anhelos de otra época y los
menudo consumen, más que el pro- sueños, la fantasía, recurso ineludible
ducto en sí, la función socio-cultural de la obra de arte literaria. Ahora bien,
de los actos que esta actividad supone» se constata que las «profundidades de la
4(Iglesias Santos, 1994: 336-337). cultura escrita» que seguimos usando
Por medio del producto o texto, sobre el en la docencia de manera predominante
que es preciso realizar los estudios inter- para la formación lingüística y literaria
pretativos tradicionales de la crítica, se están cada vez más alejadas del centro
debe desentrañar la contribución del de interés y de las necesidades formati-
arte literario a la conformación de la vas del lector escolar actual, habituado a
realidad sentida y vivida por cada socie- recibir información masiva superfcial,
dad, a veces tan real como los propios por unos conductos diferentes a los
2acontecimientos históricos objetivos. tradicionales y en un contexto de pro- Expresión utilizada por Gloria García
Rivera (2004) para referirse al poso El mercado y la institución (a los que la gresiva multiculturalidad.
que han dejado en el lector las más Teoría Empírica atribuye la función Las nuevas circunstancias han ido
variadas experiencias de consumo no
de actividades de mediación) ejercen haciendo surgir, en los últimos tiempos, reglado de productos culturales.
también una infuencia esencial sobre el numerosas propuestas didácticas de
3consumo de la literatura, por lo que, en los expertos, las editoriales y, sobre “El canon modélico del receptor”. El
Correo Gallego, 2 de marzo de 2008, p. 8.el caso de un mediador tan importante todo, los propios docentes que, a raíz
para el futuro lector de las nuevas gene- de la praxis en el aula, van alumbrando
4 Vicente Verdú, que utilizaba esta
raciones como el profesor, es necesaria métodos y experiencias que pretenden expresión en un artículo que fue
una continua refexión sobre su con - dar respuesta a los nuevos retos de una aprovechado como texto en una de las
opciones de las pruebas de acceso a tribución a la permanencia de muchas enseñanza moderna, con un enfoque
la Universidad del distrito gallego en obras dentro y fuera del canon, así como intercultural y sin descuidar el apro-
junio de 2006, defende una tesis muy
acerca de su efcaz intervención en la vechamiento de las nuevas tecnologías
en boga: los adolescentes y jóvenes
adquisición de los conocimientos com- aplicadas a la formación lingüística de hoy leen y escriben mucho, pero de
partidos imprescindibles para que los y literaria. Estos planteamientos que una manera diferente a las preceden-
tes. La siguiente cita es muy ilustrativa alumnos comprendan el repertorio. Otro tratan de revitalizar las obras del canon
de esta teoría: «Frente al repetido de los aspectos que esta teoría puede parten de la concepción de que la lectura
diagnóstico de los adultos empeña-
aportar a la enseñanza de la literatura y la escritura son prácticas sociales, dos en descalifcar a los adolescentes
es la concepción de su objeto de estudio fruto de la interacción personal, cuyos porque no leen, se opone la evidencia
de que el conocimiento no se obtiene como un sistema abierto a las relaciones objetivos pueden ser muy amplios,
ya en las profundidades de la cultura dinámicas con otros (interferencias). como propugna una nueva perspectiva
escrita sino en las superfcies del plano
Los libros de referencia o textos canó- teórica que se ha desarrollado en las
individual» («Los niños son más listos
nicos de nuestra cultura siguen siendo últimas décadas: la denominada lite- que nunca». El País, 26 de enero de
un tema recurrente para la crítica racidad. Esta corriente, extendida por 2006).Inglaterra, los Estados Unidos e Hispa- elección de los productos que consumen
5noamérica , introducida en España por (García Rivera, 2004: 15). Las experiencias nº 8. 2012
6Daniel Cassany , aparece defnida de previas a la asimilación de los distintos
forma sintética en un reciente artículo temas de literatura por los jóvenes han
7de Virginia zavala en los siguientes cambiado profundamente en las últimas 35 términos: décadas, sobre todo por la infuencia de
El conjunto de prácticas letradas los medios de comunicación, de manera
articuladas entre sí, que pueden especial desde que la red se ha impuesto en
asociarse a un contexto institucional buena medida a los demás sistemas. Este
específco (a la escuela, a la familia, «currículum oculto» que antes se men-
al trabajo, a la Iglesia, a la comuni-
cionaba ha experimentado una mutación
dad, etc.) se conoce como literacidad.
que exige tomar decisiones inmediatas
Estas formas convencionales, múl-
en lo que a la didáctica de los programas
tiples y recurrentes de literacidad
ofciales se refere.
afectan a los procesos internos que
El interés por el destinatario en edad
experimenta el individuo, en cuanto
infantil o juvenil es el estímulo que
que llevan asociados valores, normas,
impulsa el surgimiento de la literatura
sensibilidad, etc. que hacen que cada
especialmente destinada a este tipo de
persona reconstruya particularmente
receptor. Puede recordarse al respecto
la realidad. De aquí a plantear la teoría
el motivo que lleva a Lewis Carroll a
de que un texto no posee necesaria-
relatar su Alicia. Esta preocupación por
mente un signifcado autónomo con
los intereses del destinatario de corta
respecto a su contexto de uso social
edad es objeto del tratado de Paul Hazard
ni una función fja dentro del canon
sobre la historia de dicho empeño en
clásico establecido solo media un 9Europa . En nuestro país, una de esas
paso. Ahora bien, se constata que,
naciones del sur despreocupadas por
sobre todo en el ámbito escolar, están
satisfacer las ansias literarias de los
fjadas las prácticas letradas porque
niños, hay, no obstante, bastantes edi-
el objetivo fundamental es fomen-
toriales que, ya desde antes de la guerra
tar el pensamiento racional, lógico y
civil, se empeñaron en publicar obras,
abstracto con la máxima objetividad
versiones y adaptaciones literarias en
posible mediante actividades descon-
colecciones orientadas a la juventud.
5 textualizadas, comunes y precisas. Una Virginia Zavala. “La literacidad, o lo García Padrino (2000: 5-6) hace un
que la gente hace con la lectura y la consecuencia inmediata de estas es, en
breve repaso de ejemplos signifcativos 8escritura”. Textos de didáctica de la palabras de Virginia z avala ,
de esta labor divulgativa. Lengua y de la Literatura: El trata- que producen un distanciamiento
miento integrado de las lenguas, nº A diferencia del Quijote, el esquema entre el sujeto que lee o escribe el
47 (enero-marzo). Barcelona: Graó; argumental cidiano no se recrea en texto y el texto mismo y que asumen
cita de la p. 72. La autora menciona obras de literatura infantil y juvenil una rígida dicotomía entre lo escrito y nombres destacados de estos ámbitos
hasta el siglo XX. Las obras destina-otras modalidades sensoriales (entre geográfcos que han adoptado dicha
las cuales se encuentra el plano oral). das a la lectura escolar tuvieron auge perspectiva.
Para comprender dicho distanciamiento especial en la década de los años veinte
6 Tras las líneas. Sobre la lectura y proponer métodos que contribuyan a del siglo pasado, impulsadas por la
contemporánea. Barcelona: Anagrama,
paliarlo, es preciso analizar, previamente, convocatoria del Concurso Nacional de
2006.
el proceso psicológico del aprendizaje Literatura en 1928. La obra premiada
7 Op. cit., pp. 73-74. lingüístico-literario, el contexto social el segundo año de celebración de dicho
cambiante que plantea nuevas demandas evento (1929) fue la titulada Gestas
8 Idem, p. 77. y el sistema de enseñanza practicado. Los heroicas castellanas contadas a los niños,
niños y los jóvenes no son «tablas rasas», de Ángel Cruz Rueda. Vinculadas a este 9 Los libros, los niños y los hombres.
sino que sobre ellos pesa un «currículum tipo de textos están las versiones de Barcelona: Juventud, 1988 (5ª ed.); ed.
orig.: 1950. oculto» que actúa en el momento de la leyendas recopiladas y de literatura tra-dicional, en general, que son materia número de obras del canon en ediciones
predilecta de los editores preocupados que respetaban el texto original, como nº 8. 2012
por ofrecer lecturas adecuadas a los es el caso de El Cid (1965), de María Luisa
niños desde antes de la guerra hasta Gefaell, Los Nibelungos (1966), Roldán
los años sesenta. Flor de leyendas (1933), (1970) o la Vida del Lazarillo de Tormes 36de Alejandro Casona, Pueblos y leyendas (1974). Posteriormente, ya en los años
(1936), de Herminio Almendros, Oros ochenta, revive el intento de recuperar
viejos (1956) o Fiesta (1967) son testimo- la línea clásica de Araluce con la colec-
nios que lo confrman. ción de «Grandes obras» de la editorial
Los momentos históricos más inten- Lumen, donde los textos emparentados
samente marcados por el radicalismo genéricamente con el Cantar de Mio Cid
de las ideologías dejaron su huella siguen suscitando la atención de quienes
inconfundible en este tipo de versiones se dedican a hacer versiones de la litera-
de la literatura tradicional y clásica. Si tura para niños y jóvenes: Lanzarote del
el Departamento de Prensa y Propa- Lago, de José María Carandell, El Rama-
ganda de la II República dio ejemplos yana, de José Luis Jiménez Frontín, La
de manipulación proselitista de los Orestiada, de Enrique Ortenbach y, cómo
textos (García Padrino, 2000: 11-12), no, el Cantar de Mio Cid, de Ana María
el gobierno instaurado tras el golpe de Moix.
estado y la guerra haría lo propio con Desde el momento en que, según
obras como el Cantar de Mio Cid, anto- Sotomayor, «el discurso de la posmo-
logado y glosado por Darío Fernández dernidad se instala en una sociedad
10Flórez . que rechaza los sistemas morales,
La editorial Boris Bureba publica, sociales y políticos totalizadores, y se
en la colección «Te voy a contar…», forja una nueva cultura urbana ajena a
unas adaptaciones de clásicos españo- todo intento de trascendencia» (2009:
les y extranjeros siguiendo la estela de 72), es decir, desde el último cuarto del
Araluce. Se trata de obras canónicas siglo pasado hasta ahora, proliferan las
como El Poema de Mio Cid, La Divina ediciones de la obra destinadas al uso
Comedia, el Quijote y muchas otras en escolar y a la lectura no reglada, tanto
versiones asequibles para un público infantil como juvenil, aparte de las
infantil que salen a la luz en la primera recreaciones novelescas de la fgura
década de la posguerra. Otras adapta- del héroe histórico. Es decir, pasa al
ciones aún más sometidas a los gustos primer plano el interés por la lectura
del público en general son las aleluyas, placentera del texto que favorecen sus
género en que el elemento icónico y el valores predominantemente artísticos.
textual tienen un peso similar, que A la vez, se mantiene un ritmo cons-
perduraron durante muchos años tante de ediciones o reediciones del
como un producto muy demandado. texto íntegro, críticas o divulgativas,
En una de las series de Hernando, se que se intensifcan con motivo de la
divulgaron las gestas de los héroes de celebración del noveno centenario de
la literatura española, desde el Cid o los la muerte del Cid en 1999 o del octavo
siete infantes de Lara hasta don Quijote centenario del manuscrito de Per Abbat
o don Juan. en 2007.
En los años sesenta, resurgieron las En este último período histórico, se
colecciones de clásicos juveniles y se concibe la lectura no ya como un simple
mantuvieron las adaptaciones pedagó- instrumento al servicio del aprendizaje
gicas y escolares muy condicionadas por lingüístico por medio del estudio de 10 Breviario de Mio Cid. Madrid:
los criterios comerciales (García Padrino, modelos (el Quijote es el caso paradig- Ediciones de la Vicesecretaría de
2000: 12), pero no faltó un limitado mático) o de la propagación de ideales Educación Popular, 1942.patrióticos y morales, sino como «un que comparte con este, y aun en mayor
aprendizaje integral que debe favore- grado, la distancia insalvable entre un nº 8. 2012
cer la creación de hábitos, la respuesta mundo de referencias y un lenguaje de
afectiva y la comprensión de lo leído hace siglos y los del receptor actual, a la
por encima de otros elementos» (Soto- vez que se distancia de la obra de Cer-37 mayor, 2009: 72). Además de que la vantes al no gozar con ella de la fortuna
nueva legislación educativa considera de haber sido considerada lectura
el estudio de las obras canónicas como escolar privilegiada desde fechas muy
base esencial para la formación cultural tempranas. Aun así, paradójicamente, la
del alumno de enseñanza secunda- temática heroica y la evidente semejanza
ria, se asienta frmemente la idea, con de la cosmovisión y la forma de los relatos
las consiguientes repercusiones en el épicos con los parámetros genéricos
mundo editorial, de que la lectura de básicos de productos de fcción literaria
los textos debe concebirse como una y cinematográfca que consumen los
actividad placentera. Esta idea, que adolescentes actuales pueden hacer del
surgió tímidamente en el siglo XIX, fue venerable poema y otras narraciones
afanzándose progresivamente, hasta el similares, debidamente adaptados, una
punto de que hemos llegado a una situa- lectura tan sugestiva o más que el Quijote.
ción en la que abundan las ediciones de Asimismo, el aprovechamiento didác-
los clásicos en versiones modernizadas tico creativo que de este tipo de obras no
o fruto de reescrituras variadas, con hace más que reforzar la propuesta de
presentaciones cuidadas y atractivas, que, a la lectura deleitosa de las adap-
sofsticados elementos paratextuales taciones, se puede sumar, con éxito, el
e ilustraciones de calidad. Las versio- trabajo instructivo en pos del desarrollo
nes audiovisuales, por último, son una de la competencia literaria basado en la
expresión complementaria del interés aproximación a los clásicos.
lúdico del que quieren dotarse las his- Una revisión de textos adaptados
torias literarias, hasta el punto de que del Cantar destinados a la divulgación
pueden ser objeto de las manipulacio- y a la enseñanza, si no minuciosa, al
nes más libres ejercidas por guionistas menos sufcientemente representativa,
y directores sobre el hipotexto. pretende ser un testimonio de la pro-
Los intentos de divulgación de nuestro liferación, en los últimos tiempos, de
cantar de gesta han corrido, pues, parejos una labor concienzuda que los distin-
con los de otros clásicos, frecuentemente tos mediadores están llevando a cabo
asociado a textos legendarios y heroicos con el fn de reactivar el diálogo del
españoles o europeos (tema predilecto lector, desde una edad temprana, con el
11para ofrecer como lectura juvenil) , primero de nuestros clásicos. Sin duda,
de vez en cuando aprovechado por la los ingredientes propios de las versio-
propaganda a causa de su potencialidad nes didácticas presentes en muchas de
patriótica, aunque expurgado, en las estas ediciones distorsionan el objeto
últimas décadas, de toda connotación de estudio al que han de aplicarse los
ideológica que vaya más allá de su interés instrumentos de análisis proporciona-
literario. En las últimas ediciones, se dos por la teoría y la crítica literarias,
presentan versiones asimilables a las de como reconoce María Victoria Soto-
cualquier otra obra canónica adaptada, mayor (2009: 13) en la introducción
destinadas a los mediadores, que resal- al reciente estudio colectivo sobre
tan por su utilidad para la educación en las ediciones escolares del Quijote. El
11 El repaso hecho en los párrafos an-
valores y para la formación literaria. Si lo fundamento de este trabajo es una com-
teriores a esta tradición de ediciones,
comparamos con el clásico español por binación de presupuestos genettianos siguiendo el artículo de García Padrino
(2000), así lo demuestra. antonomasia, el Quijote, resulta evidente sobre la intertextualidad y la paratex-tualidad (Genette, 1989), con teorías incorporados por los editores a la versión
de la traducción aplicadas a la reescri- al considerar que dotan de un marchamo nº 8. 2012
tura y con el estudio del relato desde la más completo, humano o heroico a la
óptica de la retórica y la narratología. fgura del protagonista, dibujada con la
En nuestro caso, proponemos ampliar austeridad característica del estilo elusivo 38estos criterios teóricos y metodológicos en el cantar de gesta. Obviamente, los
incidiendo en el carácter primordial de riesgos que conllevan estas manipula-
las perspectivas pragmática y comuni- ciones son la trivialización del contenido,
cativa de la literatura desde el enfoque el alejamiento de la cosmovisión y de la
del papel de los mediadores que pro- performance prevista por el autor o la foca-
pugnan las teorías sistémicas. lización parcial y tendenciosa en algunos
Tanto el código textual, como el visual valores que supuestamente se desprenden
icónico, en los casos en que se utiliza, del texto.
son elementos del hipertexto que pro- Los paratextos, informaciones comple-
ducen una transformación más o menos mentarias al texto literario insertas en
acusada del hipotexto presente en todas el canal de transmisión de la obra, pre-
las versiones de la obra analizadas y dominantemente el libro editado, tienen
dan testimonio de la presión ejercida una importancia especial porque preten-
por las circunstancias pragmáticas, los den salvar la gran distancia que separa
contextos de la acción de los mediadores los contextos de emisión y de recepción
y el perfl del receptor modelo previsto de la obra. El primero de ellos, el
en ellas. Ahora bien, las ediciones más título, no suele apartarse de sintag-
frecuentes del Cantar, destinadas a un mas en torno al nombre o apelativo
público escolar o universitario, han ido heroicos (Cid, Campeador) con que la
reproduciendo el texto original íntegro, historia ha distinguido al personaje,
con elementos paratextuales como las la referencia al género (cantar o poema)
introducciones, las notas a pie de página o, de manera más innovadora en adap-
y los glosarios que servían de apoyo a taciones juveniles, a las mocedades del
un lector mayoritariamente no espe- personaje (Rodrigo, Ruy), a sus aventuras
cializado en literatura medieval. Las (andanzas) o al elemento legendario con
versiones modernizadas exentas o pre- él asociado (leyenda). Las posibilidades
sentadas en paralelo al texto medieval que ofrecen las denominaciones emble-
han sido la primera vía muy transitada máticas del héroe hacen innecesarias
para responder a la evidencia de que las variaciones originales en el título.
el texto medieval era una barrera que El Cid, nombre de evocaciones heroicas
impedía el cumplimiento del objetivo para todos los españoles, sobre todo si es
básico de todo mediador: la divulgación Campeador, suscita tantas expectativas
efectiva y placentera de la obra. Una en el receptor que la incorporación de
segunda gran opción es la reescritura términos al sintagma como aventuras
más profunda del cantar demandada o historia no hace más que trivializar
por los distintos sectores que participan la potencialidad de las connotaciones.
en el proceso de divulgación de la litera- Andanzas, en cambio, puede sugerir la
tura: versiones infantiles, novelizadas, asociación inconsciente de esta obra
resumidas, propagandísticas, audiovi- con la caballería e, incluso, con la vida
suales o antologías. de don Quijote, el caballero andante por
Las adaptaciones escolares propiamente antonomasia en nuestro imaginario
dichas suelen conservar contenidos colectivo.
esenciales de la línea argumental básica Los prólogos o introducciones, además
o ampliarse con elementos históricos de aportar datos históricos o literarios
y legendarios de la tradición cidiana, acerca de la obra en su contexto, suelen explicitar los criterios seguidos para familia y mesnadas, la fortaleza mos-
realizar la versión. En las ediciones trada ante la adversidad y los malvados, nº 8. 2012
escolares, proliferan otros materiales el poder de seducción y ejemplaridad
(anexos, glosarios, índices, mapas, guías para la sociedad que sigue sus hazañas
con admiración, el retrato escueto e de lectura y actividades didácticas) que 39 dan cuenta de los criterios pedagógicos intenso, a la vez, de sinsabores y place-
que guían la enseñanza de la literatura. res, grandes hechos y detalles menudos
vinculados a su persona son algunos Las versiones del cantar de gesta a
otros géneros artísticos puede derivar de los temas y motivos que, gracias
a la efcaz construcción artística, se de la existencia de una tradición ico-
convierten en modelo universal y atem-nográfca del Cid semejante a la que
poral de un actuar humano memorable. ha arraigado en el caso de otros héroes
Como rico muestrario de las diversas literarios, y, en consecuencia, al deseo
facetas de la condición humana que que se percibe en el más eximio de
encierra el relato, el autor no ha excluido ellos, don Quijote, de «facilitar la per-
ni siquiera el humor o el engaño, al lado cepción sensorial sobre la intelectual»
de valores incontrovertibles como el (Sotomayor, 2009: 21). El Cid para
amor, la piedad, la fdelidad o la renun -niños o adolescentes puede travestirse
cia. La complejidad parece una cualidad en clave de humor, de aventura, de
que se aviene muy bien con los mitos gesta con aires de western, en el cine, o
universales, hecho que se constata de fcción con protagonista idealizado
igualmente en el mayor de ellos dentro propio de las modernas series de ani-
de la literatura española, don Quijote.mación. En manos de propagandistas
Las adaptaciones variadas a las que al servicio de una ideología, ha llegado
se ha hecho alusión de manera general a orientarse, por medio de la glosa
y que van a recibir una atención más espuria, hacia el panfeto político. Y, en
detallada en páginas posteriores han fn, la reescritura posmoderna ha apro -
sido consideradas por distintos tipos vechado episodios del venerable cantar
de mediadores la vía más adecuada para para crear una parodia del heroísmo del
trasladar una imagen más o menos celuloide norteamericano y de la inver-
genuina de los mitos literarios que sión de valores que afecta a la actual
conforman una parte del canon a un sociedad.
receptor no cualifcado. A su vez, las El Cantar de Mio Cid, como primer
ediciones de los textos íntegros han gran clásico de la literatura española,
continuado su ritmo habitual de apa-pervive porque, más allá de las cir-
rición en formatos lujosos o de bolsillo, cunstancias históricas y culturales que
como si la impresión de obras estuviese justifcaron su gestación, posee valores
dispuesta a seguir alimentando la vieja éticos y cualidades estéticas atempora-
polémica sobre el modo y el momento les que deben seguir contribuyendo a
idóneos para integrar a los clásicos en alimentar el imaginario colectivo del
el proceso de formación literaria, o, con pueblo que desea mantenerlo como
palabras de Victoria Sotomayor (2009: referente cultural. Más en concreto,
76):la permanencia en el canon de la lite-
plantear una y otra vez si la res-ratura española se justifca porque el
ponsabilidad social de transmitir los
viejo cantar diseña el retrato de un
clásicos esenciales de nuestra cultura
protagonista que, en el trecho existen- debe llevarse a cabo dando a conocer
cial que recoge la obra, logra elevarse el mito a través de la obra o difun-
a la categoría de modelo de ideales: la diendo primero el mito y preparando
lucha denodada para hacerse dueño de al niño para una lectura de la obra
su destino, la ternura dispensada a su completa y efcaz más adelante.Difícilmente el Cantar de Mio Cid sigue removiendo el campo abonado
podría haberse convertido en una obra por las viejas polémicas, se han incor- nº 8. 2012
porado, con vigor, enfoques de la obra leída como una novela de aventuras,
«degradación» que sí experimento literaria a la luz de las nuevas teorías
narratológicas que desplazan el interés el Quijote. Aquel se quedó reducido al 40de la exégesis hacia el texto literario y ámbito de la lectura escolar hasta que
aparecieron las primeras reescrituras su recepción como tal. Las ediciones
divulgativas y escolares de la mayor que trataron de acercar el esquema
parte de las obras del género, tan limi-argumental al lector infantil por el
tadas, han proliferado, en cambio, en el atractivo que una amalgama de gestas,
caso del único cantar universalmente historia y leyenda podría suponer para
conocido y bien conservado de la épica este tipo de receptor, al que también
castellana medieval.se ofrecían otras versiones de clásicos
españoles o universales en determina-
Análisis de algunas adaptaciones del das colecciones populares.
Cantar de Mio Cid representativas Algunas de las inquietudes expre-
de diferentes modalidades sadas explícita o implícitamente por
textuales y géneros artísticoslas sucesivas generaciones de editores
de la obra permanecen en las actuales 1. Adaptaciones a un
reescrituras: el carácter fundacional público infantil: Francesc
de una tradición de clásicos en lengua Miralles, Nuria Ochoa
española, la confusión entre la fgura Con una estética de novela fantás-
histórica, la literaria y la mítico-legen- tica e ilustraciones de tonos oscuros
daria en una amalgama cuyas facetas y bastante estilizadas que enmarcan
resulta difícil discriminar, la fgura del frecuentemente los bordes de unas
protagonista que se erige en símbolo páginas del tamaño generoso que
y modelo ético para una sociedad que caracteriza al álbum ilustrado, se pre-
busca arraigo histórico y cultural, la senta al lector adolescente (de una edad
difícil lectura de un texto y un mundo en la que comienza a interesarse por
lejanos, que no prescindibles, para la fcción heroica, fantástica y legen -
un receptor moderno, la necesidad de daria) una recopilación que más bien
allanar el camino a los lectores de un podría denominarse «compendio de
menor nivel de especialización en lite- historias heroicas, caballerescas y
ratura medieval; en suma, un producto sentimentales de ambientación medie-
cultural que puede servir de base para la val». El resultado es una síntesis de la
formación histórica, lingüística, litera- épica medieval (el Cantar de Mio Cid,
ria y humana del gran público. la Chanson de Roland o el Cantar de los
En el terreno del debate flológico que Nibelungos), el roman (El Caballero de
se refeja en muchos de los elementos la Carreta, Los Caballeros de la Tabla
paratextuales de buena parte de las Redonda…), la novela histórica (Robin
ediciones del clásico, los temas que han Hood) e incluso el teatro shakespea-
centrado el interés de la investigación, reano (Romeo y Julieta), estos últimos
hasta tiempos recientes, han sido cues- vinculados a la Edad Media tan solo
tiones aledañas al texto en sí: autoría, argumentalmente.
fecha de composición, modo de trans- Los paratextos son los indicados para
misión, historicidad, tradición textual, un público ávido de relatos como los
fjación del propio texto… Actualmente, que se anuncian (fantasía, guerras,
aunque la crítica especializada, por aventuras y relaciones amorosas). En
medio de la aplicación de nuevos recur- la introducción, se hace mención de
sos técnicos o teorías interpretativas, estos elementos que suscitan el interés de un determinado lector, se constata del característico estilo directo en la
la vinculación de tales contenidos con última sección, mediante el cual el rey nº 8. 2012
los que cultivan «relatos, películas e pide al Cid en las cortes que exponga
incluso juegos de rol» (p. 6), insertos su demanda, a lo que responde el héroe
en el currículum oculto del lector ado- reclamando duelos contra los infantes. 41 lescente, y se hilvanan los temas de Las trazas más signifcativas del dis -
todas las historias recopiladas en un curso valorativo, verdaderas quiebras en
breve texto expositivo que concluye un relato predominantemente objetivo,
con una convocatoria al lector para que se reducen, fundamentalmente, a epí-
se disponga a meterse en la piel de un tetos que ponderan las gestas del héroe
espectador medieval en presencia del («la más famosa de las batallas cam-
juglar. A cada relato lo precede una pales», p. 104), la valía de sus amigos
fcha informativa sobre la obra que da (el emisario enviado al rey por el Cid
origen a la «leyenda», en nuestro caso es «uno de sus más feles caballeros»,
Per Abbat y su Cantar. Y concluye el p. 103) o la iniquidad de sus enemigos
libro con apéndices en que se repro- («los dos terribles infantes», p. 105).
ducen retratos de los personajes y una Los primeros signos que percibe el
imagen de espacios en que se ambienta lector que toma en sus manos la versión
la acción de cada obra. La contrapor- de Nuria Ochoa (2007), destinada al
tada recupera contenidos del prólogo segmento de edad más bajo de entre
y el dibujo del Santo Grial como com- los posibles lectores, es una portada
plemento de una decorada portada que provista del más escueto de los títulos
pretende asemejarse a una miniatura posibles (El Cid), una declaración explí-
medieval en la que unos arcos ojivales cita sobre las fuentes del texto adaptado
y vanos trilobulados funcionan como (la Historia Roderici y el Cantar de Mio
marco de fguras humanas que evocan Cid), el nombre de la colección en que
el mundo de los relatos del libro. se incluye («Mis primeros clásicos»),
El texto del Cantar de Mio Cid se las empresas patrocinadoras (RENFE
transforma siguiendo la técnica de la con- y El País) y, de manera destacada, una
densación: se mantienen los contenidos gran imagen que ocupa dos tercios de
esenciales muy reducidos. Obviamente, la plana, dibujada con colores claros
no se respeta la tradicional estructura que transmiten la misma alegría que
tripartita establecida por Menéndez las expresiones de los personajes: el
Pidal, sino que se sustituye por segmentos Cid montando a Babieca. El caballero
encabezados por títulos muy generales afable y sonriente en una montura que
alusivos al contenido de cada uno: «El adquiere el relieve que da el primer
destierro del Cid», «Las conquistas del plano y que parece contagiada por la
Cid», «El reencuentro con Jimena, Elvira ilusión de su amo dan a la escena el tono
y Sol», «El perdón del rey», «La ofensa indicado para un lector infantil. El resto
de los infantes» y «La venganza de Mío de los paratextos externos se encuentra
Cid». Desaparecen episodios secundarios en la contraportada, ocupada por una
como el de las arcas de arena o el conde de información básica sobre el contexto
Barcelona, por citar solo los primeros. histórico y literario de los hipotextos y
El relato se aleja completamente de una sinopsis argumental que suscita la
la forma y el estilo característicos del intriga con la última frase, ocultando el
Cantar. La voz del narrador, por medio desenlace: «Finalmente, sus enemigos
de un discurso objetivo y aséptico, sin- se llevarán una gran sorpresa durante
tetiza de modo efcaz, como si de un la última batalla».
ejercicio escolar se tratase, la trama Tras la portada interior, que ocupa
de la obra. Solamente queda un resto una pequeña imagen central cargada de connotaciones que evocan la temá- mantiene detalles secundarios como
tica bélica del relato y el estilo de los la presencia de los objetos míticos: «A nº 8. 2012
lomos de su caballo Babieca y empu-dibujos de Disney (se trata de un escudo
y una espada entrecruzados con el aire ñando su espada Colada, libró sus
primeros combates» (p. 4). La acción inconfundible de las imágenes de la 42se vuelve trepidante en algún momento factoría norteamericana que pueblan
el subconsciente de cualquier niño), pero la selección de hechos realizada
por la adaptadora omite elementos argu-comienza el relato, trufado de ilustra-
mentales del Cantar (entre otros, todos ciones de gran tamaño que siguen la
los hechos relacionados con la segunda estética de las ya comentadas. Las imá-
línea narrativa del poema) cuya presen-genes, además de adornar y revitalizar
cia hubiera contribuido a dotar al relato el relato, complementan la informa-
de un atractivo del que no goza, en gran ción textual por medio del recurso a la
medida, el escrito por Nuria Ochoa.hiperbolización de los gestos y la repro-
ducción de estereotipos. Así, durante la 2. Versiones a diferentes
boda de Rodrigo, hay un primer plano modalidades genéricas y
para la pareja nupcial en la página de lenguajes artísticos: Manuel
la izquierda y una imagen secundaria Machado, Gisela López,
en la derecha, donde se reproduce una Anthony Mann, José Pozo…
visión panorámica del público asistente La aventura del personaje literario
a la ceremonia, entre el cual resaltan y la fortuna del tema cidiano en los
varios gestos ostentosos de confden - diversos géneros artísticos, muchos
cias que quieren sugerir un ambiente de ellos auténticas reescrituras de
cortesano de intrigas que tendrán, fragmentos o de la totalidad del clásico
posteriormente, sus efectos en la vida medieval, se puede seguir en detalle en
del héroe. Las actitudes de hostilidad el estudio panorámico realizado por
o forzada indiferencia que mostrarán Rodiek (1995) y de forma más escueta,
gentes de Burgos al paso del héroe tanto en el artículo de Alberto Monta-
12camino del destierro también se repro- ner titulado «La leyenda y el mito» ,
ducen por medio de una gestualidad como en la presentación de la antología
exagerada. En otras ocasiones, afora didáctica El Cid Campeador preparada
el sentimiento de ternura por medio en 2002 por López Estrada y Roselló
de escenas tan dramáticas como la que Verdeguer.
reproduce la despedida de la familia en Las expresiones artísticas del tema
Cardeña. La caracterización cultural cidiano son variadas y extensas;
de los personajes se realiza por medio abarcan desde los géneros literarios
de rasgos estereotipados de su vesti- convencionales como la poesía lírica y
menta o fsonomía y su identifcación se el teatro, hasta las creaciones audiovi-
confía a elementos simbólicos como los suales, pasando por las artes plásticas
escudos de León o Castilla en la indu- y la música. Todas ellas merecen un
mentaria. breve repaso que permita confrmar
La historia comienza con la recreación la vigencia de un mito de orígenes y
de la infancia del personaje, insoslayable naturaleza literarios, si bien, el aná-
en una adaptación destinada a un lector lisis más pormenorizado, como en los
infantil. El contexto cultural se suele apartados anteriores, ha de dedicarse
simplifcar y actualizar para que resulte a algunas obras especialmente repre-
comprensible («Rodrigo se educó en sentativas que permitan al lector tomar
una escuela», p. 2). El texto se expurga conciencia de la auténtica dimensión
12y condensa en función de los intereses y alcanzada por el complejo e interdisci- En www.caminodelcid.org/
capacidades del tipo de destinatario, pero plinar proceso de reescritura del clásico Camino_Laleyendayelmitoaspx