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Entrevista a Juan Blanco, filósofo

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Colecciones : Educación y biblioteca. Año 7, n. 61
Fecha de publicación : 1995
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director me impone un tema, la dispuestos a coerte".
E N PRIMERA P E R S O N A
2 g lU
JUAN BLNCO --
FILOSOFO
" LA BIBLIOTECA
SE CREA POR EL
ACTO DE LEER"
•••••••••••••••••••••••••••••
Juan Blanco (Seilla, 1928/ es, sin duda, el último griego
vivo. Griego e el sentido germintvo e que lo fueron los
presocráticos y Aistóteles. Su vida es una prolongación
ntural del heho de leer, vale deir de escuchar; de ahl
que su asentamiento vital. su lugar e el tiemp, esté rei­
do por la conversación, por el hecho inapresable de
hblar; no tiene limites, pr tnto, y escapa a las categori
as de la realidad. Es imposible imginar a Juan Blanco sin
algún interlocutor; sin embargo, como Sócrates, evita la
vida pública, y su regimen e una existencia determinda
pr la función lóica de las palabras. Pero este formidable
pedagogo sin normas ni lees, este ágrafo con vocación
de texto, alto, casi gigantesco, de andares lentos, fmador
inansble, a quien el humo le reubre de irrealidad, recli­
na siempre su noble cabeza, digna de un personaje de
sga islandes, y e su compañia, al lado de su palabra, se
siente la inminencia de un orden que hace más habitable
el mundo y que otorga a quien le escucha la dignidad de
estar vio, más que p los pulsos de la sngre, por la pl
si6 del habla. Juan Blanco e un sabio, en el sentido lato,
y tmbién sublime, del término; alguien que lo sb too, teca podria defe -en u primer momen­
cuyas respuetas no son nunca consignas, sino el acceso a
to- como un luga donde se acumulan libros
una mejora de la condición humana. lo ha leido todo,
y, desde este punto de vista. biblioteca y
pro siempre vulve a Aistóteles, a la ciudad de Atenas, a
almacén se registran juntos. Disponer de un
aquellas calles que originaron e milgro grieo y toa l
libro, sin embargo, no es leerlo, y el Indivi­cultura de Ocidente.
duo que asiste a una biblioteca va con esa
intención. Ese acto de premedita­
Una entrevista puede resul-
ción del lector es lo que hace que "
t muchas cosas, un ente­
una biblioteca no sea una mera
vistado personas. Tengo la "Por l premedüación del lector
acumulación de ejemplares, un
impresión de que una entrevista el catáo d librs adquiere l amacén en cuyos fcheros apaecen
posee una estructura que se
reflejados los volúmenes de que s condición d objeto cargado d
corresponde con la de una orques­
disponen. Por la premeditación del
t. El entrevistador te da entrada intenciones, semlante, m
lector, el catálogo de libros adquiere
en el tema de la partitura, y tú
parece a mL a l intenciones la condición de objeto cargado de
juegas a ser el instrumento que
itenciones, semejante, me parece a
de u tor: los librs están quieres. Cuando la batuta del
mi, a las intenciones de un toro: los
libros están dispuestos a cogerte.
biblioteca y el acto de leer, saco m
óboe y ensayo. en tono melancóli-
co, un discurso que, por sus pro- 111 El riesgo de leer
pias circunstancias, tendrá el sabor alcao­ L cogida es el centro mismo del acto de
rado de las cosas que ocurrieron hace leer, lo que pone en conexón al lector con el
mucho tiempo. riesgo. Yo he corrido muchos peligros cuan­
Biblioteca y acto de leer son téninos que do me adentraba en el "mar proceloso" de la
pueden, en algunos casos, resultar contra­ lectura y tengo heridas abiertas por los
dictorios. Hablando estrictamente una biblio- libros. ¿Qué, si no, una cogda gave fe l
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E N PRIMERA P E R S O N A
lectur de Moby Dk He perseguido a Odi­ cripción sugiere ya lo que podría ocurrir
seo angustiado y hasta he intentado modif­ dentro de ella. Se tenía la impresión. cuando
car. en la lectura. el argumento de la Oiea se la veía por primera vez. que había nacido
para paliar la gravedad de sus consecuen­ -no que se había fabricado- de golpe y
cias. porrazo. con todo lo que tenía dentro: gestó.
L biblioteca. a la que m. de la que quiero entre tantas cosas. también a su biblioteca­
hablar. es aquella que ha sido producida por rio. aquel conserje. Cristóbal. al que. con
el hecho de leer: su gestación la provoa el carño malintencionado. llamábamos "el Drá­
lector en el acto de su ingreso: en ese cula". siempre atareado con fchas. libros.
momento. impone su presencia al libro. Per paseos de un anaquel a otro para avituallar
una vez dentro de ella. y también por la pre­ al usuario. El espacio fsico. el local. era
sencia del libro. al lector no le queda otro aagado. lleno de fchas de mesas corridas
remedio que asistir al espectá- con sillas de anea. Desde cualquier
culo. en su condición de invta- lugar de la biblioteca se podía
do. Delante de él. los antiguos obserar el exterior. conectado. por
"Yo h coro muchs pelirs
productos del mundo. edifcios. múltiples ventanas alargadas y
cuando m adentrab en el "m naves. ballenas. espejos. virtu­ estrechas. al ambiente extero. Ls
des. ha dejado de ser sólidos y tejados llenos de jaramago. las proeloso" de l lectur y tengo
han perdido su gravidez: el techumbres de iglesias enlozadas
hra aira pr los lirs.
espacio de la biblioteca se ha con azulejos. las golondrinas en su
hecho estancia de los héroes de ¿Qé, si no, una coida grav f tiempo. los jilgueros y verderones
papel. de los agentes naturales en el suyo. y siempre. los gorriones l lectura d fMoby Dk,T
del mundo literario. lugar donde descarados. que giraban sus cabe­
estos héroes se exhiben. en sus zas incitándonos a que saliéramos
argumentos. a ojos vista. encar- al calor. al a. a los colores natu-
nándose para que yo. su lector. pueda rales. eran los únicos testi gos presenciales
obseralos con todo detalle. sin que nada s de los acontecimientos que se producían en
oponga a su materialización. aquel reino. ergástula. campo de prisioneros.
Mi aprendizaje en la lectura se desarolló en páramo. espejismo. Una biblioteca creada
una biblioteca capaz de producir. en poquísi­ por el acto de leer. acto que no se puede
mo tiempo. ese espacio misterioso de trans­ producir si. previamente. no hubiéramos
fonnaciones: pero misterioso es. quizá. una tomado partido por él. si no nos
palabra demasiado defnida para aplicarla. puesto de su pare. Ese tomar partido es el
con propiedad. a aquello de lo que estoy motivo sobresaliente de la lectura. lo que
hablando: mejor será decir extraa. porque hace real. para nosotros. cosas que no lo
lo extraño penite la entrada a lugares serían nunca si nuestra voluntad no quisiera
prohibidos al sentido común. donde lo habi­ eplorar en su Interior para exprimentar los
tual no se usa. y se repara sólo en aquellas sentimientos del temor y el riesgo. En lo que
llamamos realidad natural. las imágenes de cosas que sobresalen por la rareza de sus
razones. o por la falta de fundamento de sus los objetos que se dan en ella son mecáni­
explicaciones. Ls cosas extrañas existen. cas. es decir. aparecen y desaparecen por
sin embago. aunque no aparezcan inscrtas motivos relacionados siempre con la produc­
entre los ejemplos que se dan en los libros ción fsica de la imagen. Si hay luz. los obje­
de lógica: a pesar de todo. insisto. lo eo tos aparecen delante de mí. exhibiendo su
puede resultar tan conspicuo. tan contun­ presencia. haciéndose en el momento actual:
dente. como un diamante que aparece ador­ la escala de ese mundo produce imágenes
nando a una joya. Un oramento es un pos­ neutras. iguales si se producen siempre en
t. ago que I·� sale a una estructura lógica las mismas condiciones. El tamaño del
como resultado de un capricho: pero es un coche de una serie es igual al de otro de la
algo que puede salir y que. además. pode­ misma serie. Ls imágenes naturales de
mos ver cómo sale: a un cuadro. un maco: cualquier objeto son el resultado del agrupa­
a una fachada. una columna: a una trage­ miento de sus propiedades. con el fn exclu­
dia. una repres�ntación con escenarios y sivo de integrar la imagen en un campo
personajes. Son revelaciones. las del ora­ donde esas propiedades se pueden medir.
mento. dirigidas contra los estados de grave­ evalua sólo por un contador único.
dad. contra la soldez de los objetos. contra
la seriedad: a él le van mejor la referencias 11 1 L nostalgia
que le suministran los sentimientos. cuando Desatar esos conjuntos integados es labor
se sienten conmovdos por las eperiencias de una voluntad movida por la fantasía que
de los sentidos. tiene poderes para hacer que ese árbol. o
ese coche. deshaga su identidad pa recu­
111 L leura y los pjaros pera una nueva. no sujeta a las leyes mecá­
En la biblioteca de mis años mozos su des- nicas de la actualidad. L propiedad más
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descarada que tienen las cosas. en su nueva como dijimos- las cosas aparecen refora­
identidad. es la exhibición de su novedad. das. porque las fuerzas que actúan sobre
Los poderes de la fantasía nos enseñan a ellas. las de los sentimientos. son t apaa­
reconstruír el mundo. expresándolo ahora tosas como ilógicas.
bajo las condiciones de 10 nuevo. Por eso mis fguras nostálgicas.
tomando como insignia de todas Cristóbal. por ejemplo. son
mucho más altas que sus origi­sus operaciones a la originalidad. "Ls peres de l fantasí nos
L nostalgia es un sentimiento nales; realmente. para mí. no enseñan a reconstruír el mw,
muy emparentado con lo literario. exste otro original que el retrata­
eresáolo ar Io l que se produce cuando el tiempo do en el libro de mis añoranzas.
se abre a su pasado. L brecha y aquí termino la labor libresca condiciones d lo nuev, tomndo
que provoca esa apertura deja de esta entrevsta. que ha resul­
com insini de toas sus
tado ser un producto de esa escapar a las cosas a su tiempo
opraciones a l oriinalidad". biblioteca desmañada, y amue­rutinario y. una vez libres. esas
cosas buscarán un lugar virgen blada por productos no nacidos
donde implantarse. Allí. su tama- de otra causa que del gusto de
ño va a encontrar nuevas dimen- su autor por las cosas prescrtas
siones. su peso nueva gravidez. su intelecto pr el tempo.
una nueva lógca. En este espacio de aora - • RAl SERRf FI S
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