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1 parraguirre o -la
expresión poética
del car lisIno
Emma Fernández del Pino Alberdi
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E da igual Carlismo poético que poesía carlista. No se trata
de arrancar de la tierra su cuerpo y obligarle a firmar decla­M
raciones de principios. Se trata de no quitarle espíritu revolucio­
nario y compromiso con su comunidad social. De no subirle a una torre
hecha de espejismos y connotaciones de héroes de cuento sin mayor
justificación que el cuento.
No son casualidad sus añoranzas de exiliado político. No es casualidad
su exilio.
LI. Gu.r ... e,rll,t ... r." 101 cUld,rnOI d, qUIJ" Ir.nc ••••. 1I I'",nllmlento d, 101 IndlOI ImlrlClno, y I1 •• cu •• di un rlY I"Jult,.
mlnll d • • po •• /do di un trono por d"."d.r, •• gún 1I pueblo 11"lnlldo, IUI U.rr •• comun,I •• y IU r.glml" .utonómlco. (En l. Imagln,
O. Tomb Zumlt,drr'gul I Imlr., l' mlJor gl".,.1 di' ligio XIX l,plllol).
LAS VERDES PRA DE RA S clase dominante se disfrazó de había comenzado en el último
tercio del siglo anterior con la salvaguarda de logros revolu­
La España del siglo XIX no era revolución francesa, no se cionarios y el pueblo, después
tan ignorante de lo que ocu­ quedó en la simple toma del de despojar del poder político
rría al otro lado de la frontera poder de la burguesía. El ori­ a los nobles consiguió, sola­
como nos 10 han hecho creer. gen había sido popular y quiso mente, pasar de seD/ir a títu­
El proceso revolucionario que seguir siéndolo, pero la nueva los , a servir a ricos.
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seido de un trono por defen­ revolucionario. Tenía sola­
der. según el pueblo levanta­ mente catorce años.
do, sus tierras comuna les y su
regimen autonómico, las leyes
de s us padres y las tierras de la EL PRIMER EXILIO
Iglesia que usufructuaba e l
La guerra se pierde y gra n pueblo. L a figura de Carlos
pal·te de los soldados carlistas Maria Isidro es pues. el veh í
tendrían qu'e cruzar la fronte­culo de expresión de un mo­
ra, encabezados por e l propio vimiento polttico en un mo­
Carlos V, Es'su primer exili o y mento en el que la única expe­
lo que va a condicionar, defi­riencia no monárquica era Es­
nitivamente, no sólo toda su tados Unidos, y quedaba de­
vida, sino también, su masiado lejos; y Francia, Que
obra. Porque era un poeta de dudaba a quién situar en la
la verdad y de los sentimien­jefatura del Estado, si a un Or­
loS, En el exilio le dolían los leans, un Borbón, o un Bona­
ojos por no ver los montes de parle.
su tierra, y en Euskalhcrria e l Iparraguirre era el indio Jeró­
a lma de ver su lengua arrin­
nimo.
conada, sus costumbres en e l
Al producirse el primer levan­ olvido, Por eso tuvo que reco­
tamiento carlista Iparragui rrer media península con ca­
Iplrr'gu¡', ••• un hombre del pueblo, de rre, que estaba viviendo en torce años, por eso que añorar
.u pueblo, po, eso luvo que le ... snts, .. en Madrid entonces porque se su paisaje desde fuera, Por to.rms. y por e.o, ds.pu'. de esnler por
primer .... ez IU . GERNIKAKO ARBOLA • habían trasladado sus padres do, s u poesía llena de pena y
.... de pusblo sn pueblo y de ferls sn feris
un año anles, se escapa y llega, de nostalgias, de sencillez y de dI,frutsndo dsl psl"ls, de Is gente y del
elre de Eu,k.dl. Y Eusk.dl de 'l. (Ip.rr._ aún no se sabe muy bien cómo, sig lo XIX, de originalidad
oul"e dlbulsdo por . P.neho_ Brlng •• }.
a su Euskalhcrria, para alis­ propia y palabras de los01r05,
tarse voluntario en el ejército de todo él.
La guerra de la fndependen­
«Gute gaztetandtkan (De ... de muy jown
cia, a pesar de la mayúscula,
enitlk kanpora .\olí de mi pueblo
la inició el pueblo, y la ganó,
eslranJen aldea n pasando eH el extranjero
Fernando VII el «Deseado)!
pasa del denoora ",i tiempo,
llegó como si nada hubiera
Errtalde guzlelan En todas panes
pasado en el mundo, ni e l le­
loki onak ba dira, hay huellOS lugares vantamiento de los pueblos, ni
balna biotz.at dio pero mi corazóll me dice
la aparición en «los salones ..
«z.opaz EU5kalhe~a ... «\'e(e a Ellskalherria'>l).
de la poderosa burguesía, y
todos se olvidaron del sobre­
nombre.
La celebrada Constitución del
a España. Pasa por Euskadi y 12 , Ia primera en la historia de Le descubren la voz, ya es de·
vuelve hasta Madrid, a ver a España, era un avance sólo finitiva su condición de can·
por existir, y el intento de la toro Viaja, canta, y de paso co­ su madre. Y es en Madrid en
noce Europa: Francia, Suiza, donde canta por primera vez burguesía de aprovechar la
su «Gernikako Arbola ... guerra como «la toma de la fta Lia , y hasta Alemania antes
de llegar a Londres. Bas tilla .. para llegar al poder Iparraguirre es un hombre del
y frenar los ímpetus de todo un En Londres, donde parece que pueblo, de su pueblo, por eso
pueblo levantado en armas, tuvo q ue levantarse en armas pararon muchas «hornadas ..
como en Francia, de exiliados españoles el siglo y por eso, después de cantar
por primera vez su «Gerní­Las Guerras Carlistas eran los pasado Iparraguirre conoce a
un general. de Bilbao, en uno kako Arbola » y acentuar las cuadernos de quejas france­
noslalgias de aque l rincón ses, e l levantamiento de los de sus conciertos, y consigue,
indios americanos y la excush por medio de él un pasaporte vasco del café de San Luis
-indulto tácito- para volver de un rey in justamente de5po- vuelve a su Euskalherria y
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­­­

como un juglar o un cantor de
la América que aún no conoce,
va de pueblo en pueblo y de .. Zibilak esan naute (Los cíviles me han dicho
feria en feria disfrutando del bizlro egoki que lellga cuidado
paisaje, de la gente y del ail'e Tolosan bear dala que ha de dilucidarse
de Euskadi. Y Euskadi de é l. gauza au erabakt eH Tolosa rni causa.
Gihzapean sat1u naute Me han encarcelado
poliki, poliki; suave, suave
negar eglngo luke lloraría mi madre CANTOR DEL PUEBLO
nere amak balekl». si lo supiera).
«Kartzelatlk atera, El poeta y el hombre se habían (A l salir de la cárcel
tenido que marchar a raíz de ftskalen etxera me avisaron que fuera
la derrota de la primera gue­ abisalu zlraten a l.'asa dt?,1 fiscal
joateko bereala; que no volviera más rra Carlista. Cuando vu elve a
recol'rer Euskadi, en 1853, ez e~ortzeko gelago a e$la provhlcia
hace unos pocos años que la probintz.i onetara tUFCmces me dirigí
orduan artu nuen hada Santander). Segunda Guerra Carlista ha­
bía terminado, aunque esta Santander aldera».
vez apenas ha llegado en Eus­
kadi a cristalizarse, más que
en forma de escaramuzas ais·
I.:onl.:l.!da la gracia de dejar mis ladas, por lo que la ocupación ral, levantaban a las masas y
el cantor fue expulsado de su huesos en esta tierra amada». militar es muy fuerte desde el
«Si la voluntad de Dios es que año 49 IparraguilTc sigue tierra, pasando a Santander,
cantando a su tierra y sus fue­ Asturias, Galicia, Portugal y no vaya por los mares, madre,
ros, a su madre y «la mujer para qué llorar». «Es triste de­Andalucía, durante dos años.
vasca» que buscaba para ca­ «Si lo supiera mi madre llo­ jar aquí la tierra querida».
raría», «muchachos que salís sarse. En Calalunya «els ma­ «Desde Montevideo hasta
con ilusión hacia América, de­tiners» gritaban por primera Euskalherria habrá unas dos
vez «¡Vivan los Fueros!». jando tierra y madre, América mil leguas, y a pesar de nues­
ya no es América, nada merece tras esperanzas pasan los años A los dos años ya, en 1855, le
la pena tanto como para dejar y no hemos prosperado mu­encarcelan en Tolosa, es un
cho». «Con la ley santa del «agitadO!' de masas» en el «es­ casa, y tierra, dad una vueiLa
tado de excepción» del siglo por el mundo y veréis cómo no amor, sin odio en el corazón,
hay tierra mejor que esta». XIX. Los fueros, palabra queremos vivir en paz con
prohibida por el régi me), libe- «Sólo le pido a Dios que me nuestros hermanos de Iberia.
N uestros seres són bienes en el
Arbol querido. Los que quie­
ren libertad, vengan juntos,
con nostros. Al mismo tiempo
que respetamos la ley de Cris­
lo, la fraternidad de los pue­
blos es la voluntad de los vas­
cos. E l buen euskaldun la ne­
cesi ta en busca de la muerte,
en su patria, la tierra es ma­
dre. Está naciendo el día en
que veremos la liga y alianza
de las naciones. Un día apare ..
cerá nuestra estrella de la ma­
ñana, sobre las nubes la som­
bra de Juan Zuría y entonces,
si corre por las venas sangre
de los viejos iberos, dar la vida
diciendo -¡Viva Dios y el Ar
bql! ». Se han pe-rdido las cos­
. Un doe ape,ec:era nueel,e etl'elle de- le meñene. sobre les nubes le sombre de Juan Zu­
tumbres, hemos perdido el !ie: '1 el\lonee~ 1!1 c:orre..,por 1 .. 1 'lene ... ngre de. los viejos iberos, der re vIde dlc:lendo
[VI)'e 0101 'f.el Arbor! (Junte beJo el Arbol, óleo de Hombrados Oñedvie). euskera, como- ~igamos así,
55
­

dentro de cien años se habrá
perdido nuestro nombre ...
(Ademd.5 hemos estado _Galnera Izan delu
Una insolencia, tal vez un
aqUl tambiin eu guerra emen ere gerra
snobismo -siempre sin fun· gure zart onean pura Hueslra alegria
damento-- el tratar de resu· ... c ha hec:ho la pa:.; pakea ",In da:
mir el mensaje-sentimiento balñan &crr. ondoren pau tras la guerra
del cantor del pueblo en nues·
ICllt'mos la dictadura dakar dlkladura
tras líneas, y además en cast~­ on Lorenzo Latorre es Loren:.o Ltuorre
llano. Pero el mismo Iparra­ naJUaI d .... I ••• el dklador).
guirre veia, con angustia, que
el idioma de sus padres que­
daba relegado, ya en el siglo
EUSKADI PATRIA MIA brcs sobre la zona'más fuerte pasado. Nosotros somos el re­
de las que estaban en poder sultado de la invasión de la
La tercera guerra Carlista fue
del ejército carlista. Y queda otra lengua de los centralistas
toda una revolución en la Pe­ destrozada política y huma­que exiliaron a Iparraguirre, y
ninsula, y principalmente, en namente. apenas conseguimos traducir
Euskalherria. Carlos VlI fue el
sus «bertsos» para que, tal vez Esto provoca una curiosa rey carlista que convirtió a sus
como por un boomerang, que­ reacción. La desaparición de partidarios en «dinásticos .. ,
ramos leerlos luego, como él los fueros potencia a la gran en lugar de monárquicos. En
los escribió. Puede que así re· burguesía que a partir de en­el área de influencia que tu­
cuperemos totalmente el sen­ tonces puede influir, sin nin­vieron los rebeldes organizó
tido de la vida del poeta del gún tipo de obstáculo, al me­todo un Estado paralelo: en
exilio, del vividor de la liber­ nos formal, a nivel estatal. Euskadi volvió a funcionar la
tad, del nostálgico de tiempos Pero la pequeña burguesía de Universidad de Oñate, y la en­
y sonidos, de colores y cantos ámbito únicamente local, o señanza se hacía en vasco es­
de otros, de padre y madre de «regional» queda desplazada taba allí. además. el Gobi~mo
barro, de Euskadi y libertad. Y y supeditada a las directrices de la otra España. En todas las
la propia realidad. la realidad qUt! marquen, desde Madrid, nacionalidades naturales del
resultado de su exilio y sus los grandes capitalistas. No Estado se instauraron los or­
compañeros muertos, de las queda otro remedio que crear ganismos autonómicos, in­
derrotas de los pueblos iberos, los partidos nacionalistas cluso en las que ya habian ol­
de la victoria de los regímenes burgueses. En Euskadi surge vidado sus fueros o su identi­
del miedo y el control. Y de la el PNV. Además, y iusto al dad de pueblo.
confusión, del miedo que con­ terminarse la guerra, 'se lanza Pero la derrota fue, por ello,
siguieron hacer protagonista drástica y terrible para Eus­ una campaña liberal contra
de la vida de este Estado desde los iniciadores que «s610 con­kadi. Los liberales mandan un
que el sombrero romántico de siguieron con ellos que los fue-ejército de casi 100.000 hom-
los revolucionarios de hace
cien años fue enterrado con
con no.otro .. Al ml.mo tllmpo qUI ".plt.mo. ellos. •• l .... olunlld d. 101 ..... co •. El bu.n fUI­
SU I m.dt •. (IImltt •• 1 di Como Valle-Inclán. pero con
brazo.
AMERICA y LA
NAT.URALEZA
En América no pudo hacerse
rico porque nunca fue a por el
dinero. Pastor de rebaños de
otros y espectador de los le­
vantamientos continuos de los
pueblos latinoamericanos, se
había convertido en un pájaro
que empezaba a descubrir el
sol, la luna, las ovejas y toda la
naturaleza, y seguía echando
de menos a su tierra.
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ros desaparecieran y que los
hombres murieran JO.
EL VIEJO CANTOR
VUELVE
En esto llega Iparraguirre.
Hace exactamente veinte años
que dejó Euskadi para ir a·
Amcrica. La pe,·dida de los fue·
ros es el revulsivo definitivo
El reylye cada yez
para su vuelta, desde que llegó qu •• 1,1 .1'111 el himno
que slgu •• !endo a su nuevo exilio creía que
unlflc.dor y
no.I.lglco_. Anl •• de \"olvería a su tierra a l mes si­
que l. Hlslorl. se
guiente. Todas las campañas elCrlbl.r •... Anle. de
que 1" hombr.s antiforales, disfrazadas o no,
ullrlllllren le lIerrl
pr.tendlendo que están en su apogeo y al poeta
podla ser propledld ... le vuelve a doler saber de nuc· Ante. d. qua luyl.r.n
que surgir poela. que vos muertos y de las esperan­
hablaran, porque
zas más reales machacadas lodos h.clan poesia
cOl'lt.mptanclo los para siempre. Llora por todo,
mont ••. Ant •• d.
ant ••. Antll. de según se dice, reprochando a
tparragulrr. Inclu.o. Carlos Vll ladas las desgl"3- (Ipllrr.gulne'ren
lIIobll)_ cias de su pueblo. No es que
caiga en e l engaño, es que
siempre ha cantado sólo con el
corazón y e l momento es espe­
cialmente triste para Euskal· «Blba RloJa, blba NapalTa (Vil'a Rioja. Vil'Q Nawm·a
hcrria. arkume onarern Jztarra. l' bllI!ua pierna dI! cardaD
emen guzlok analak gera Para él el regreso es, además, aqtú .3umos rodos herml1llO,\
uslu dezagun pltxarra primero emocionante, y des· t'scl1udemos el jalro
glu. glu, glu ... g/u, g/u, g/u ... pués triste. El recibimiento es
multitudinario en todas par· Urnorla da gauzlk onena E/ humor e.o; la cO!!>Q mejor
tes, pero luego nadie se com­ nai gabeak dltu ututzen hace olvidar todas las pelUlS
promete a asegurarle la sub­ uJu la aja as' gaitean eOH risas comeucemos
sistencia. Quería traer a su euskal doñuan kanlalulzen_. o camor lIuestros caudones
familia y terminó viviendo de \'o.<."as).
la caridad, aunque sin llegar a
saberlo. A los pocos meses de
llegar, muere en un caserío a POETA K cribiera, antes de que el
las afueras de Villarreal de idioma vasco se quedara sor·
Urretxua. La historia de Iparraguirre no prendido por los adelantos
Sin embargo, en las últimas se acaba con la discusión de si técnicos. Antes de que los ro­
semanas de su vida Iparragui­ su muerte fue por intoxicación bles dejaran de ser lo mismo
rre recuperó la alegría. Al ins· que la ·supervivencia, de que o por una pulmonía. El revive
taJarse cerca de su pueblo na· cada vez que suena el himno los hom bres ultra ¡al·an la tie·
tal y, en Euskadi. .. donde la que sigue siendo unificador y rra pretendiendo· que podía
lierra es madrelt paseaba ro­ nostálgico. y lleno de los re· ser propiedad. Antes de que
cuerdos ancestrales del pue· tuvieran que surgir poctas que deado de críos y comía, y be­
bía. Y de cuando en cuando, blo que, puede ser el primero hablaran, porque todos ha­
cantaba casi sin voz a Jas cosas que se asentó en la Península. cían poesía contemplando los
Antes de aqudlos íberos a los pequeñas que le hacían seguir montes. Antes de que a los
vivo. Sin ningún tipo de ren­ que cantaba el poeta y recor­ cantores les discutieran letras
cor seguía respirando, como daba como compañeros de la y m,úsica, como si sus cantos
sin sonidos canlaba y sin lá­ misma aventura de la Histo· fueran sóto técnica. Antes de
grimas lloraba, siempre, pa· ria. antes. Antes de Iparraguirre
sado. fueros, madre y tierra. Antes de que la Historia se es· incluso . • E. F. P. A.
57

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