El teatro escolar, los exámenes públicos y las celebraciones: instrumentos educativos jesuitas (School theatre, public examinations and celebrations: Jesuit educational instruments)

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Resumen
El sistema educativo jesuita recurre a diversas actividades extraescolares (obras de teatro, exámenes públicos y celebraciones varias) buscando fomentar la emulación, incrementar el prestigio del colegio y romper la monotonía de la docencia sin interrumpir la labor educativa. El estudio de estas actividades demuestra, por una parte, la riqueza y el éxito de un modelo educativo centrado, sobre todo, en la armonía entre la ciencia y la religión, la gradación de los estudios, la enseñanza participativa y la cordialidad entre maestros y discípulos, y, por otra, los límites y la inviabilidad de un modelo que pretende aislar al educando del mundo que le circunda.
Abstract
Jesuit education resorts to different extracurricular activities (theatre, public examinations and a variety of cultural activities) trying to promote the emulation, to increase the prestige of the school and to break with the monotony that can occur in academic instruction, without interrupting the educational process. The study of these activities shows, on one side, the richness and the success of a centered educative model, above all, in the harmony between science and religion, the gradation of studies, participative teaching, and the friendly relations developed between teachers and pupils, and on the other side, the limits and the unfeasibility of a model that pretends to isolate the pupil from the world around him.

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Publié le 01 janvier 2006
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Langue Español
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AUTOR IN VESTIGACIÓN
R ECIBIDO
14 de diciembre de 2005Francisco Javier Gómez Díez
A CEPTADO
Universidad Francisco de Vitoria 24 de marzo de 2006
j.gomez.prof@ufv.es P ÁGINAS
De la 69 a la 87
ISSN: 1885-365X
El teatro escolar, los exámenes
públicos y las celebraciones:
instrumentos educativos jesuitas
School theatre, public examinations and
celebrations: Jesuit educational instruments
El sistema educativo jesuita recurre a diversas actividades extraescolares (obras de teatro, exá-
menes públicos y celebraciones varias) buscando fomentar la emulación, incrementar el prestigio
del colegio y romper la monotonía de la docencia sin interrumpir la labor educativa. El estudio de
estas actividades demuestra, por una parte, la riqueza y el éxito de un modelo educativo centrado,
sobre todo, en la armonía entre la ciencia y la religión, la gradación de los estudios, la enseñanza
participativa y la cordialidad entre maestros y discípulos, y, por otra, los límites y la inviabilidad de
un modelo que pretende aislar al educando del mundo que le circunda.
Jesuit education resorts to different extracurricular activities (theatre, public examinations and a variety of cultural activi-
ties) trying to promote the emulation, to increase the prestige of the school and to break with the monotony that can occur
in academic instruction, without interrupting the educational process. The study of these activities shows, on one side,
the richness and the success of a centered educative model, above all, in the harmony between science and religion, the
gradation of studies, participative teaching, and the friendly relations developed between teachers and pupils, and on the
other side, the limits and the unfeasibility of a model that pretends to isolate the pupil from the world around him.
Palabras clave: Compañía de Jesús , Educación secundaria , Teatro escolar , América española.
Key Words: Society of Jesus , Secundary School , School theatre , Latinamerica.
Los colegios jesuitas del siglo XIX se regulaban con un prolijo conjunto de normas que,
en principio, parece caracterizar con la monotonía la vida cotidiana de los alumnos. En
la práctica no era así. Junto a los límites que a la aplicación de estas normas hay que
poner (GÓMEZ DÍEZ, 2000), entre la solemne inauguración y las vacaciones de fin de
curso el ritmo escolar era roto por las visitas de diversas personalidades; las excursiones
y los días de campo, organizados, como los paseos semanales, para aliviar la tensión y
permitir la recuperación de las energías, los ejercicios espirituales anuales y, sobre todo,
las festividades, religiosas, escolares o políticas, que pretendían fomentar la emulación,
incrementar públicamente el prestigio del colegio y romper la monotonía de la docencia
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sin interrumpir la labor educativa. A ello tención de demostrar el buen hacer del co-
contribuían las representaciones teatra- legio que de convertir la obra teatral en un
les, las conferencias, las composiciones sermón pastoral público; el colegio, como
poéticas y otras actividades . Sucedía en en tantas ocasiones la Iglesia del XIX, pa-
todos los colegios, pero me centraré en los rece cerrarse sobre sí mismo . Por otra
establecidos en el Norte de la Amé- parte, careciendo de datos sobre su cos-
rica Meridional a lo largo de la te, no sabemos con claridad qué tipo de
segunda mitad del siglo XIX aparato escénico acompañaba a estas re-
(GÓMEZ DÍEZ, 2003). presentaciones. Dada la preocupación por
En las obras de teatro, reducir los gastos en los colegios, resulta
En las obras aprovechando los ele- extraño este silencio. De todas formas,
de teatro se mentos visuales del teniendo en cuenta la tradición jesuita, es
aprendizaje, se insis- tan raro el silencio como el hecho de que no insistía en
tía en los temas expli- hubiera escenografía y vestuarios. Me incli-los temas
cados en clase, parti- no a pensar que, por lo menos, los habría
explicados en
cipando los alumnos en las representaciones más elaboradas, de
clase
en la representación y lo contrario no podría alcanzarse ese obje-
en su preparación. Con tivo, presente desde su origen en el teatro
todo, por lo menos en sus escolar jesuita y que versificó el P. Acevedo:
aspectos formales, no cabe Contaros he una historia en breve suma /
comparar estas representaciones la cual veréis después representada, / por-
con las del teatro clásico de los jesuitas. que lo que se ve a los ojos marca / mucho
Éste se caracterizaba por la larga dimen- más que lo que a oído damos (GONZÁLEZ
sión de sus obras; la osadía de sus temas; GUTIÉRREZ, 1997: 62). Pero las grandes
un cierto atrevimiento a la hora de desafiar representaciones teatrales se han reducido
los gustos y las expectativas sociales; la al mínimo (existen numerosos testimonios
abundancia de personajes, que busca la en los cuales se recomienda hacerlo, para
participación del mayor número posible evitar la disipación de los alumnos o los
de alumnos; la riqueza escenográfica y la gastos excesivos), y han sido sustituidas
pretensión de atraer a un público no ne- por numerosos ejercicios académicos, con
cesariamente vinculado al colegio. “Nunca o sin público. Veamos en qué
se consideró este teatro como un mero consisten unas y otros.
ejercicio pedagógico (aunque ese fuese Una primera represen-
uno de sus elementos), sino que desde tación navideña es-
el comienzo hubo en autores y respon- cenifica un diálogo “Lo que se
sables la convicción de que era un teatro entre San José y ve a los
completo como el de los corrales o el de los Reyes Magos, ojos masrca
la corte, con escenografía, música, dan- cuando éstos
mucho más
za, público, repeticiones…” (GONZÁLEZ llegan al Portal
que lo que a GUTIÉRREZ, 1997: 229). Existiendo en y sorprenden al
oído damos”los objetivos educativos, en su más amplio primero. Como
sentido, una continuidad clara, el siglo XIX este no comprende
presenta diferencias formales importan- “¿qué significa tanto
tes. Las representaciones, por lo general aparato de grandeza
cortas y con pocos personajes, intentan en este humilde portal, y a
evitar cualquier conflicto con el mundo no los pies de un pobrecito niño?”,
escolar. Da la impresión de que el único se entabla un diálogo entre los Reyes, que
público al que se dirigen estas obras son afirman la grandeza de Jesús, y José, que
los alumnos, sus padres y algunos miem- plantea las paradojas de la Encarnación.
bros destacados del clero, y más con la in- Los primeros proclaman la realeza del
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Niño y su poder soberano sobre todo el doctrinal: Él, que nació desde toda la eter-
universo, y José niega: “¿Se ha visto ja- nidad de la sustancia de su Padre, ahora ha
más que una pobrecita diese a luz a un nacido sobrenaturalmente de una doncella
soberano? Ved ahí la Madre del Niño; mi- sin mancilla. La representación concluye
rad cuan pobre y despreciada a los ojos con un canto de alabanza, donde participan
del mundo”. Frente a los tesoros todos los personajes y un coro.
de los reyes, la pobreza del Otro drama navideño, El mejor Rey de
portal y contra la afirma- los reyes, en verso, escenifica, en víspera
ción del poder soberano de la matanza de los Inocentes, el diálo-
El contraste
del Niño, la humildad go entre el rey Herodes, Ptolomeo, uno
entre el de su nacimiento y la de sus generales, y Luzbel. La intención
humilde falta de los atributos de éste es levantar al rey contra el Niño
nacimiento y más corrientes del po- recién nacido, para evitar que lo destro-
der político. Para todo ne. En esta ocasión, junto a varios temas la grnadeza
tienen respuesta los navideños, Luzbel presenta el Misterio de de Jesús tensa
Reyes: por María y por la Encarnación como amenaza contra la
el diálogo
el milagro en ella reali- libertad y la dignidad del hombre, en clara
zado, será muy honrada alusión crítica a la filosofía contemporá-
la pobreza; la humildad del nea, y explica las razones de su odio al
Niño es su tesoro; las riquezas género humano:
de los reyes se agotan, pero no las “¿No basta Dios de Abraham,
suyas, porque su poder viene de lo alto, no basta que se me niegue
como la estrella que les ha guiado… la silla, sino que al hombre
El contraste entre el humilde nacimiento siendo de ceniza leve
y la grandeza de Jesús tensa el diálogo intentes darle mi asiento?
hasta que José se descubre: “¡Ah! Conoz- Y siendo tu Dios, intentes
co muy bien que estáis iniciados en estos hacerte hombre, porque el hombre
soberanos secretos, y que no ignoráis el pueda de hombre Dios hacerse?
gran misterio de un Dios humanado. Ya Y por darle a él tú la vida
puedo hablar en confianza con vosotros. te busques a ti la muerte?…
Declaradme, ¿cómo habéis conocido des- Mas no saldrás con tu intento,
de tan remotas tierras la gloria del Hijo de si desquiciase los ejes
la Virgen?; comunicádmelo, ¿cómo ami- en que la máquina estriba
gos?; decidme, ¿quién os ha llamado?”. El de las esferas celestes
diálogo toma entonces otros derroteros: la seré fuego, seré rayo,
exposición clara del Misterio de Jesús, por que consuma, abrase y queme
parte de los Reyes y de José, recurriendo a a pesar de tus designios
la paráfrasis del Evangelio. Tras introducir esta máquina terrestre”.
el temor de José a Herodes, desbaratado
por la seguridad que tienen los Magos en la En buena lógica la Semana Santa es
perdición de aquél y de los otros persegui- mucho más sobria y entre el jueves y el
dores de Jesús (tema muy decimonónico), domingo, faltos de alumnos, los solemnes
el diálogo va ganando en dificultad, intro- oficios ocupan el tiempo de los jesuitas.
duciendo referencias al Antiguo Testamen- Además, cada colegio celebraba el día de
to, que profetizo la llegada de Jesús (los su patrón, con una misa solemne y, nor-
programas de las asignaturas muestran malmente, un almuerzo para los jesuitas
el permanente recurso a la profecía ve- y sus invitados, miembros del clero y au-
terotestamentaria como prueba de que la toridades civiles. Con actividades seme-
religión católica es la verdadera) (GÓMEZ jantes se festejaban los patronos de las
DÍEZ, 2006), y afirmaciones de contenido congregaciones escolares y la onomástica
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del Rector. Estos días es normal conceder la mañana, donde algunos alumnos podían
una salida extraordinaria a los alumnos. recibir su primera comunión o ser confir-
Junto al día de la Inmaculada, la devo- mados. Avanzada la mañana, como muy
ción mariana alcanza su máxima intensi- pronto a las ocho y media, se celebraba
dad en el Mes de María, cuando, prepa- una misa solemne, normalmente con mú-
rando la comunión general con la sica, en la iglesia principal, si es que los je-
que todo concluye, se com- suitas tenían varias en la ciudad, especial-
binan actos escolares, mente engalanada. Era también habitual
celebraciones religio- aprovechar esta ocasión para estrenar al-
Las sas, predicaciones gunos ornamentos o cálices regalados en
celebraciones públicas y misiones ese curso por algún benefactor. Esta misa,
populares. Los je- donde uno de los mejores predicadores de carácter
suitas con frecuen- de la Compañía leía un sermón sobre San político fueron
cia se felicitan del Luis, era celebrada por alguna autoridad
las más críticas
fruto conseguido, eclesiástica —el arcediano, el obispo, al-
por los jesuítas dentro y fuera del gún visitante ilustre, etc.— y contaba con
colegio, y, no pocas la presencia de numerosos invitados: las
veces, lamentan la autoridades diocesanas, los responsables
frialdad de las gentes, del seminario, el Delegado Apostólico, las
que nunca hacen extensi-civiles y los mejores amigos
va a los colegiales . Había otras de la Compañía, junto a las familias de los
fiestas de mayor o menor importancia y se alumnos. La fiesta continúa en la comi-
organizaban academias o certámenes por da, de primera clase, y como en las otras
motivos muy diversos: el retorno de los fiestas principales (Circuncisión, Pascua,
obispos del Concilio Vaticano I, el jubileo Pentecostés, S. Ignacio, Asunción y Navi-
por la exaltación al Pontificado de Pío IX, dad), se levanta el silencio. Se celebra en
la onomástica del rey o de la reina, el na- el mejor salón de la casa —si hay más de
cimiento del Príncipe de Asturias, el día de un comedor—; en muchas ocasiones, los
Santa Bárbara, etc. Las celebraciones de alumnos comen con los jesuitas y, cuando
carácter político, junto a la onomástica del hay más de una residencia jesuita en la
rector, fueron las más críticas por los jesui- ciudad, se reúnen todas en el
tas (COTANILLA 1865: 28/11/1858). Por colegio.
último estaban las fiestas jesuitas, sobre Era también normal
todo San Ignacio y San Luis Gonzaga. engalanar el colegio
El día de San Ignacio se organiza una con motivos refe- Uno de los
misa solemne, celebrada por el obispo u rentes a la vida y mejores
otra personalidad del clero secular y con los milagros de predicadores
asistencia de las otras congregaciones re- San Luis. “Sin
de la
ligiosas de la ciudad; participaban todos en entrar en muchos
compañia un almuerzo de primera clase y se concedía detalles sobre la
leía sobre un a los alumnos una salida extraordinaria. Capilla —escribe,
sermón sobre Sin ningún genero de dudas, con el fin no sin exagerar,
de curso y la solemne entrega de premios, Rafael Pérez, sobre San Luis
la gran fiesta de los colegios era la de San el Colegio de Guate-
Luis Gonzaga, que, precedida por una mala en 1869— cuya or-
confesión general de los alumnos para namentación no podía ser de
participar en las solemnes celebraciones mejor gusto, las cuatro grandes galerías
religiosas, podía prolongarse durante va- formaban otros tantos salones adornados
rios días. El 21 de junio comenzaba con la uniformemente de vistosos cortinajes co-
habitual misa matutina, hacia las siete de lor de púrpura con franjas y flecos de oro,
El teatro escolar, los exámenes públicos y las celebraciones: instrumentos educativos jesuitas por Francisco Javier Gómez Díez73
guirnaldas de flores y escudos en que se tulo catedral, el ayuntamiento, los comer-
leían poesías e inscripciones en diversas ciantes, el ejército nacional, la sociedad
lenguas antiguas y modernas. En el cen- filantrópica, todas las escuelas, colegios,
tro del patio sobre la concha de la fuente congregaciones y comunidades religiosas
se alzaba un alto pedestal en cuyos cuatro y el Presidente de la República con varios
lados se veían diversos pasajes de de sus ministros (DATOS, 1895: 74).
la vida de San Luis, imitando Menos espectaculares, y más frecuen-
bajorrelieves, y sobre él tes, eran las academias en honor del san-
descansaba la estatua to, en las que se combinaban composicio-
colosal del santo joven: nes poéticas de los alumnos con discursos
cualquiera diría y no o representaciones teatrales. En 1853, en
“Las oraciones
sin razón, que aquel Bogotá, al acabar sus intervenciones los
de los niños magnífico monumento alumnos de los cursos superiores, los de
suben al cielo era de bronce fundido, los inferiores comienzan un diálogo, que
entre nubes de como los que suelen les permite ir introduciendo sus diversas
verse en tantas ciuda- composiciones, en prosa y verso. Dialogan incienso”
des de Europa y Amé- Juan, Luis y Basilio, que, mientras apuntan
rica, y no una imitación la virtud dominante en San Luis —la mo-
hecha por el P. Santiago Pá- destia angelical—, se lamentan de no tener
ramo” (PÉREZ, 1896: III, 122). edad y talento para participar en las repre-
Al igual que en el día de la Asun- sentaciones de los mayores y reprochan a
ción, en el de San Luis, no había estu- éstos haberse olvidado de la niñez, cuando
dio y se organizaban (el mismo día o los la santidad de Gonzaga se manifiesta des-
cercanos) distintas actividades —juegos, de la edad más temprana. Éste es el tema
fuegos artificiales, repartos de estampas, sobre el que van a girar las intervenciones
rifas, etc.— entre las que destacaban los de los niños. Primero un discurso sobre la
paseos, la quema de cartas y las acade- penitencia de San Luis, subtitulado Ya que
mias. La forma más socorrida de paseo, no le seguimos en la inocencia, imitémosle
y al parecer una de las preferidas por los siquiera en la penitencia, y varios poemas,
alumnos, era la salida a caballo. También entre los que destaca el que recitan los án-
podían organizarse visitas, como la que geles a San Luis Gonzaga a su entrada en
cuenta el P. Cotanilla a una de las forta- el cielo. Junto a esta academia
lezas militares de Cuba. La costumbre infantil, se ha conservado
de la quema de las cartas escritas a San también otro discurso
Luis por los alumnos, en las que hacían sobre San Luis, cen-
diversas peticiones, se había copiado del trado en su carácter Menos
Colegio Romano, y consistía en presentar de protector de la ju- espectaculares
las cartas ante el altar del santo y quemar- ventud estudiosa. eran las
las en público. “Las oraciones de los niños Aparte de este juego
academias en
suben al cielo entre nubes de incienso y entre alumnos meno-
honor al santo
mezcladas con sus aromas, y el Señor se res y mayores —que
digna despacharlas favorablemente en se relaciona estrecha-
atención del fervor y de quien las escribe y mente con la idea de la
de los méritos del angelical patrono de la ju- emulación—, en estas com-
ventud estudiosa” (PÉREZ, 1896: III, 124). posiciones encontramos dos ideas de inte-
No debía ser tampoco extraño que las rés. Por un lado, un planteamiento un tanto
celebraciones trascendieran la vida del co- morboso sobre la penitencia y por otro, una
legio. En 1891, con motivo del tercer cen- tendencia al dualismo antropológico.
tenario de la muerte de San Luis, en Quito La estructura dramática del discurso
participaron en las solemnidades el capí- sobre la penitencia es sencilla, va as-
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cendiendo desde la comparación entre severo que nos aguarda, debemos trocar
los grandes anacoretas y eremitas y San nuestra inicial compasión hacia Luis por
Luis, con ventaja para éste, que no es envidia y volvernos hacia él en busca de
un hombre robusto, sino un niño de po- ayuda. El discurso termina con una ora-
cos años, criado en el regalo de la noble ción: reconociendo la incapacidad para
casa paterna. Esta comparación entender el significado de la Encarnación,
produce sorpresa y apunta el sufrimiento de Jesús y la felicidad de
una esperanza: “Quizás Luis —mientras vivió y una vez muerto—,
con esta vista nos mo- y sabiendo la capacidad intercesora del
veremos a llorar las santo en defensa de los buenos cristianos,
El orador dice ofensas que a Dios se pide su protección y su ayuda para que
saber que el hemos hecho”. El si no es posible imitarle en la inocencia, se
tema de su orador dice saber le imite en la penitencia. Las mismas ideas
que, en este día se repiten en el otro discurso citado, en el disertación
de fiesta, el tema que un alumno de los mayores, recuerda puede
de su disertación como su madre le enseñó quién era San sorprender
puede sorprender, Luis y cuál era su poder para proteger a
pero no puede eludir los hombres contra la bestia de la concu-
el profundo sentimiento piscencia. Poder que se basa en sus méri-
que aflige su alma. Bre- tos: en su corazón despegado de todos los
vemente presenta la infancia de bienes y placeres de la tierra y en su vida
Luis, su amor a la soledad y a la oración, angélica, pues casi alcanza a ser como los
que nada tiene que ver —como se señala ángeles: espíritus sin cuerpo, libres de las
también en otros textos— con la cortedad, miserias de nuestra carne corrompida.
la timidez o el humor melancólico. Pero no Las prácticas religiosas que giran en
es esto lo que sorprende al orador, sino el torno a la figura de San Luis son, proba-
hecho de que con sus crueles penitencias blemente, el aspecto más controvertido de
—en las que no se elude un abierto tono la educación jesuita en estos años, pero
macabro — esté acortando su vida, apa- merecen, por lo menos, algunas matiza-
rentemente sin sentido y apenando a sus ciones. Esta tendencia morbosa se rela-
padres. Pero él se mantiene alegre, “ha ciona estrechamente con una
oído decir que es forzoso dominar la carne puritana obsesión por la
humana rebelde para que no se levante justicia de Dios, que
contra el espíritu”, y a los que le pregun- conduce a plantea- Las prácticas
tan por la causa de su comportamiento les mientos ritualistas
religiosas que
responde que es un gran pecador. En este y legalistas de la
giran en torno momento se ha alcanzado el clímax: cómo moral y la religión,
a la figura de puede ser ese, al que con insistencia se pero, al mismo
San Luis son el califica de joven angélico y del que casi se tiempo, los jesui-
desconocen sus pecados, un gran peca- tas rechazan las aspecto más
dor. El problema es otro: penitencias exa- controvertido
«¡Oh ángel del cielo! y tú que jamás le- geradas por parte de la educación
vantaste los ojos de la tierra que tiemblas de los alumnos, de-
jesuíta
a la sola sombra del pecado, tú te crees fienden los plantea-
reo de graves delitos, tú que te dejarías mientos de San Alfonso
hacer mil pedazos antes de consentir en la de Ligorio, en ocasiones frente
menos culpa, tú te reputas gran pecador. al jansenismo imperante en algunos sec-
¡Oh Dios santo! ¿Si Luis es gran , tores del clero secular, y difunde una reli-
qué seremos nosotros?» giosidad basada en la confianza en la mi-
La conclusión es sencilla, ante el juicio sericordia de Dios y en el culto sencillo a
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María. Con todo, por muchas que sean las Espinosa. Además invitamos al P. Zepeda
matizaciones que realicemos, y múltiples y a los Padres de Santo Domingo y al P.
las razones buscadas para comprender Muñoz. Todos ellos asistieron, y además
esta piedad —el influjo o la competencia vinieron al ejercicio los nuestros con los
del puritanismo protestante, la reacción teólogos del seminario, y por invitación
contra el libertinaje (VELARDE sin duda de D. Manuel Espinosa, asistie-
FUERTES, 1981: 98 ss) o ron también algunos de los del Colegio de
contra los entusiasmos Infantes. Todo esto hizo este acto muy se-
de un romanticismo rio y respetable, pero lo que le hizo más
sensualista—, no solemne fue el vigor y la severa disciplina La moral
cabe negar que que se llevó en el ejercicio: la declamación
ritualista es lo
se aleja de la me- y pureza en las disertaciones: la rigurosa
que más aleja jor tradición jesui- forma del silogismo que se observó y por
a la Compañía ta y católica, roza último la exactitud, animación y pericia
decimonónica un espiritualismo con que cada uno de nuestros estudiantes
herético y tiene desempeñó su papel. Argumentó también de su identidad
c o n s e c u e n c i a s el Sr. Canónigo Puertas, el cual presentó tradicional
perversas para la muy bien una dificultad sobre la persona
imagen de la Iglesia, de Cristo, y tanto a ésta como a las demás
que se han prolongado respondieron con gran satisfacción los
hasta hoy, y para el éxito edu- Nuestros. Duró el acto desde las 9 has-
cativo de los colegios, pues quiebra la ta las 12 y me parece que todos hubieran
confianza en la que pretende basarse di- deseado que fuese más largo. El Sr. Arzo-
cho éxito. Estoy convencido que esta mo- bispo quedó sumamente contento”.
ral ritualista, ascética hasta lo enfermizo y En estas ocasiones, los temas podían
obsesionada por el sexto mandamiento, ser muy variados. Se repite con frecuen-
es, con la tendencia al aislamiento y una cia el del Descubrimiento de América,
pretenciosa autocomprensión —que tiene siempre centrado en torno a la persona de
mucho que ver con el análisis que se hace Colón y su grandeza frente a la mezquin-
del proceso revolucionario situado entre la dad de la mayoría; la grandeza de Espa-
disolución de la Compañía y su restableci- ña y de sus reyes; el encuentro
miento—, lo que más aleja a la Compañía con los indígenas; la razón
decimonónica de su identidad tradicional y, misionera de la empre-
en gran medida, explica desorbitadas reac- sa y la superioridad
Cumplían las
ciones posteriores. del cristianismo en
funciones de
Junto a estas grandes celebraciones comparación con
fomentar la —Navidad, S. Luis, fin de curso—, cer- las religiones in-
educación y támenes, ejercicios literarios y academia, dígenas. Al mis-
que tendían a celebrarse mensualmente, mo tiempo, como manifestar
cumplían las mismas funciones: fomentar la tantas veces, se la calidad de
emulación entre los alumnos, poner de ma- aprovechan estas la enseñanza
nifiesto la calidad de la enseñanza jesuita representaciones
jesuíta
y enseñar deleitando; romper el ritmo de la para recordar todo lo
enseñanza sin interrumpir el aprendizaje. aprendido, no sólo so-
“Pocos días hace hemos celebrado una bre historia, sino también
menstrúa —recuerdan en una ocasión — sobre religión e incluso ciencias
con toda solemnidad: invitamos para ello naturales, como por ejemplo cuando los
al Sr. Arzobispo, a los Sres. Barrutias, a las españoles y los indígenas se intercambian
demás dignidades de la Catedral, como al productos de sus respectivos continentes,
Sr. Piñol, Aycinena, Puertas y D. Manuel al tiempo que los describen.
Revista Comunicación y Hombre · Número 2 · Año 200676
También podían dedicarse las academias personificación de la burla o el sarcas-
a la Inmaculada Concepción o a algún mo, hija —dice Hesiodo— de la oscura
santo, recordando entonces la vida de los noche, que la engendró sin acostarse
primeros cristianos, la historia antigua, el con nadie, y normalmente representada
combate contra el pecado, las virtudes con una máscara a medio quitar y con
cristianas o el misterio de la En- un cetro terminado en una cabeza gro-
carnación. Se combinaban tesca, símbolo de la locura; es conver-
composiciones de múlti- tida en un personaje masculino —para
ples tipos, redactadas y adaptarse a las normas de la Ratio que
representadas por los impedía introducir en las tragedias y co-
No hay ninguna alumnos. Por ejem- medias “personaje alguno o vestido fe-
duda sobre plo, en una academia menino” —, de aspecto simpático, que
la escasa a la Inmaculada se aporta el contenido cómico a la obra.
presenta diecisiete Discuten sobre la ventaja de la paz fren-calidad de las
composiciones distin- te a la discordia, preguntándose sobre la composiciones
tas, discursos, odas, conveniencia de que Guatemala sea re-poéticas
romanzas, elegías, etc., gida por Palas, por Mercurio o por Apo-
en siete lenguas: caste- lo. A lo largo de la composición, que es
llano, griego, latín, francés, un homenaje al arzobispo y al general
italiano, vasco y catalán. No Carrera, al que se entregan las armas
hay ninguna duda sobre la escasa de Marte como garantía de la paz de la
calidad de las composiciones poéticas, república, aunque se reconocen los va-
pero hay que tener presente, sin necesidad lores militares, se rechazan los frutos de
de recordar, como han hecho tantos, a los la guerra —personificados en Marte— y
muchos literatos que recibieron su primera se felicitan por el establecimiento del
formación en los colegios jesuitas, que su Seminario Colegio, factor de prosperidad
modelo educativo parte de la imitación como que se vincula a lo que los otros dioses
la mejor forma de llegar a captar todos los representan: “Apolo brinda al hombre con
rasgos y dificultades de cada género. placeres; / Palas sabiduría / Mercurio con
En otra ocasión, con motivo de la res- su industria plata y oro”. Todas las virtudes
tauración del Colegio Seminario en Gua- de los dioses se necesita para
temala, se representa una obra en ver- la prosperidad del país, in-
so de tema mitológico, donde aparecen cluso el valor guerrero
Palas, Marte, Apolo, Mercurio y Momo. de Marte y el humor
Manifiesta el uso que de la mitología se de Momo. Como Todas las
hace en los colegios. Permanentemente tantas veces, la
virtudes de
recurren a ella, viendo junto a falseda- composición está
los dioses se des, absurdos y mil contradicciones, un repleta de refe-
necesitan para procedimiento para manifestar grandes rencias cultas —a
verdades; un instrumento formativo, re- la historia de Es- la prosperidad
pleto de bellas lecciones, castigos contra paña, a los auto- del país
la impiedad y manifestaciones artísticas; res de la literatura
pero, sobre todo, sirve para dar gracias universal, etc.—, que
a Dios por la felicidad que representa la vienen a refrescar las
posesión de la fe y la verdad revelada, enseñanzas.
demostrando las aberraciones a las que En otras ocasiones, las aca-
puede llegar la razón humana, falta de demias se centraban en temas más di-
la luz de la fe. En los mismos términos rectamente científicos. Se conservan dos
redactan, en otra ocasión, el discurso textos: De la nobleza, ventajas y suavidad
Mitología: su origen y utilidad. Momo, del estudio de la historia y De la humana
El teatro escolar, los exámenes públicos y las celebraciones: instrumentos educativos jesuitas por Francisco Javier Gómez Díez77
razón y la necesidad en que estamos de nuevas. Con respecto a los discursos, si
cultivarla. Si en el segundo se defiende la bien en ocasiones podían tener un tono
razón como el principal atributo del hom- más literario —como los dedicados a la
bre y, por tanto, el estudio como la más poesía y a la lengua española—, lo más
alta tarea a la que puede dedicarse, como frecuente era que incidieran en los valo-
instrumento para garantizarse un res educativos jesuitas o plantearan algún
futuro próspero al servicio de problema.
la religión y de la patria, en El pronunciado en 1849 en el colegio de
el primero se desarrolla Medellín habla de la utilidad de la filoso-
una imagen de la his- fía como instrumento para el desarrollo de
toria como maestra de la inteligencia. La filosofía, que tiene por Al acabar el
la vida, como apoyo objeto todas las verdades que el hombre curso tenían
para una buena filo- puede conocer por sí mismo, se convier-lugor las
sofía y como un me- te en un medio para apreciar las virtudes,
celebraciones
dio de entretenerse conservar las ciencias y, antes que nada,
más con provecho. conocer, en cuanto se puede, la naturaleza
impresionantes Al acabar el curso te- divina y la humana, en su doble realidad de
nían lugar las celebra- alma y cuerpo: una, la que manda y otro,
ciones más impresionan- el que sirve. Esta sujeción del segundo a
tes. En ellas el colegio quería la primera, es el principio de la moral y la
poner de manifiesto, ante sus pro- rectitud del hombre. Planteada la utilidad
pios alumnos y ante la sociedad, los frutos de la filosofía, se preguntan por las razo-
alcanzados a lo largo del año. Se realiza- nes de su crisis actual, descubriéndolas
ban entonces tres grandes actos: los exá- en las pretensiones de la soberbia hu-
menes públicos, en los cuales los mejores mana de demoler lo antiguo y fundar una
alumnos ponían de manifiesto lo apren- nueva filosofía, innecesaria, perjudicial y
dido, la solemne distribución de premios, nociva a las costumbres y a los intereses
máxima expresión de lo que los jesuitas sociales. Nueva y falsa filosofía que, pro-
entendían por la sana emulación, e —in- clamando el ateísmo, ha enviado al patí-
tercalándose con los dos anteriores— di- bulo a miles de personas durante la Revo-
versas representaciones, composiciones lución Francesa, ha superado
poéticas, declamaciones, obras de teatro, en disparatar a los sofistas
etc. Todo duraba una media de seis días, de Atenas y ha hecho
dedicados los cuatro primeros y la mañana imposible, al destruir
del quinto a los exámenes y el último a la los soportes de la
distribución de premios, que podía abrirse moral, la conviven- La filosofía
con las palabras de alguna autoridad civil cia pacífica de las
se convierte
o religiosa, normalmente sobre las venta- sociedades.
en un medio jas de la educación cristiana y las esperan- La Oración
para apreciar zas depositadas en los alumnos. Después, para los exáme-
el alumno más aventajado pronunciaba un nes del año 1846, las virtudes
discurso escrito por algún jesuita; se repre- en Medellín, con el
sentaba alguna composición dramática; se pretexto retórico de
declamaba alguna composición poética y, hablar de los estudios
quizás, se interpretaban algunas piezas mu- “al parece triviales” en los
sicales. que se ocupan los alumnos de
De las composiciones entonces repre- los jesuitas, defiende un sistema basado
sentadas se conservan siete discursos y en las lenguas clásicas, frente a un siglo
siete diálogos que pueden ilustrar todo lo de confusión y de tumulto que, bajo el sub-
dicho hasta ahora y apuntar algunas ideas terfugio de la libertad, ha querido destruirlo
Revista Comunicación y Hombre · Número 2 · Año 200679 78
todo. Son varios los argumentos esgrimi- inmediato, de retirar a los alumnos del co-
dos —este puede ser el mejor calificativo, legio demasiado pronto, cuándo sólo han
dado el talante fuertemente polémico del saludado las primeras materias, para colo-
discurso— en defensa de las lenguas clá- carlos en oficios mecánicos o mercantiles
sicas. La generalización de la enseñanza, o hacerles recorrer con paso apresurado
que propugnan hipócritamente los las facultades mayores que todavía no
ilustrados, sólo es posible a pueden aprovechar.
partir de la destrucción de Todo el discurso presenta, en torno a la
estas lenguas, cuando tesis fundamental, otras muy queridas por La
los males sin cuen- los jesuitas: el hombre como compuesto generalización
to que hoy lloran las de alma y cuerpo, y la necesidad de que
de la
naciones son conse- éste se sujete a aquélla; las lecciones que
enseñanza cuencia de acomodar se pueden encontrar en la sabiduría de los
sólo es posible al talle del rudo vulgo gentiles; la Historia Sagrada como primer
a partir de la las letras, cosa impo- capítulo de la historia universal y como
sible sin despreciar, introducción a la enseñanza de ésta; los destrucción de
olvidar y proscribir la lamentables frutos de la persecución an-estas lenguas
lengua latina. Al concluir tirreligiosa desatada por la revolución o
que la incuestionable utili- la religión como único soporte seguro del
dad de la cultura no significa orden social.
que sea útil a todos de la misma Esta conferencia, pronunciada en un
forma, se pone de manifiesto esa actitud, ambiente muy conflictivo , debió sufrir una
paradójica, pero no infrecuente, de muchos crítica pública y violenta, que forzó, en
sacerdotes católicos del siglo XIX, que, años posteriores, algunas rectificaciones.
mientras se preocupan y se dedican inten- Así, un año después, en 1847, la confe-
samente a la enseñanza, desconfianza de rencia pronunciada en Medellín con moti-
la educación generalizada. vo del final de curso vuelve a defender el
La defensa de las lenguas clásicas se modelo educativo jesuita. Se pregunta el
sostiene también sobre otros argumentos: orador: “¿para qué tanto tiempo con tan-
sólo el latín y el griego permiten el conoci- ta fatiga empleado?”. “¿Para qué tantos
miento cierto de las Sagradas Escrituras, gastos y tiempo en aprender
evitando las herejías a las que lleva la cosas que nada importa
libre interpretación de los textos en len- saber?”. Cree forzado
gua vulgar; sólo desde el conocimiento demostrar como el
de las lenguas que han dado origen a las latín, el griego y los
actuales, es posible conocer y enriquecer demás ramos de La civilización
éstas, evitando los vicios de “los misera- la literatura prece- no reside
bles escritorcillos del día”, que dominan dan a los estudios
únicamente en
“un estilo apestado con frases y términos filosóficos, y és-
la riqueza de los inauditos”; el estudio de estas lenguas fa- tos a la medicina,
puebloscilita el aprendizaje de las lenguas vivas teología, cánones,
y da acceso a la sabiduría clásica, que y jurisprudencia ci-
protege contra las enseñanzas pernicio- vil. La civilización no
sas de muchos autores. reside únicamente en
Por último, demostrando el interés por la riqueza de los pueblos;
convertir la última lección del curso en una consiste en la formación del
defensa de los métodos jesuitas, el orador corazón humano y la razón no se basta
advierte a los padres de familia que le es- para tal tarea. El hombre, inocente y débil
cuchan contra la tentación, nacida de un al nacer, debe ser protegido de los peligros
espíritu mezquino que busca el beneficio que le acechan: malos ejemplos, perver-
El teatro escolar, los exámenes públicos y las celebraciones: instrumentos educativos jesuitas por Francisco Javier Gómez Díez Revista Comunicación y Hombre · Número 2 · Año 2006