La Cuestión de la Eutanasia en España. Consecuencias Jurídicas. (Euthanasia in Spain. Juridical Consequences)

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Resumen
El debate sobre la eutanasia en España está mediatizado por un caso tipo, similar al que se utilizó en Estados Unidos con Roe versus Wade. Este es el caso Sampedro. Por razón del sistema de fuentes español, preferentemente continental, este caso buscó más la influencia política que la resolución jurídica. En su trayecto judicial, las resoluciones, tanto en instancias nacionales como internacionales, fueron contrarias a las pretensiones de Sampedro pero, en general, no abordaron las razones sustantivas por las que no debería aceptarse la retirada del Estado en caso de homicidio compasivo. El debate tuvo efectos en España en la Comisión Senatorial sobre la eutanasia, que se manifestó globalmente en contra, y en la legislación sobre voluntades anticipadas, también opuesta a la eutanasia. Por la presión mediática, especialmente en el cine, el tema ha seguido en discusión, siendo la posición del actual Gobierno ambigua respecto a la posibilidad de legalización.
Abstract
The debate about the euthanasia in Spain has been channelled by the showcase situation of the quadriplegic Ramón Sampedro, made recently famous by the movie main reasons for which the State should not accept the basis for mercy killings. In Spain, the debate made effect in the Euthanasia Senatorial Commission, which de«The Sea Inside», similar to the way that abortion was presented in the case Roe vs. Wade in the United States. Spanish legal system follows the continental system not the anglosaxon jurisprudence. For this reason, the case looks for the politic influence rather than the legal solution. Both Spanish and international legal decisions in Sampedro’s case, were opposed to his desires but, in general, they did not attack the cided globally against euthanasia and in the legislation concerning living wills, also opposed to the euthanasia. Due to the mass media pressure, especially the movies, discussion has gone on, with the ambiguous position of the current government regarding its possible legalization.

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Publié le 01 janvier 2007
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TEMA DE ESTUDIO:
LOS EFECTOS DE LA EUTANASIALa cuestión de la eutanasia en España. Consecuencias jurídicas
LA CUESTIÓN DE LA EUTANASIA EN ESPAÑA.
CONSECUENCIAS JURÍDICAS
EUTHANASIA IN SPAIN. JURIDICAL
CONSEQUENCES
José Miguel Serrano Ruiz-Calderón
Filosofía del Derecho. Facultad de Derecho
Universidad Complutense
direcciona@ieb.es
Resumen
El debate sobre la eutanasia en España está mediatizado por un caso tipo, similar
al que se utilizó en Estados Unidos con Roe versus Wade. Este es el caso Sampedro. Por
razón del sistema de fuentes español, preferentemente continental, este caso buscó
más la influencia política que la resolución jurídica. En su trayecto judicial, las reso-
luciones, tanto en instancias nacionales como internacionales, fueron contrarias a las
pretensiones de Sampedro pero, en general, no abordaron las razones sustantivas por
las que no debería aceptarse la retirada del Estado en caso de homicidio compasivo.
El debate tuvo efectos en España en la Comisión Senatorial sobre la eutanasia, que
se manifestó globalmente en contra, y en la legislación sobre voluntades anticipadas,
también opuesta a la eutanasia. Por la presión mediática, especialmente en el cine,
el tema ha seguido en discusión, siendo la posición del actual Gobierno ambigua
respecto a la posibilidad de legalización.
Palabras clave: eutanasia, España, consecuencias jurídicas.
Abstract
The debate about the euthanasia in Spain has been channelled by the showcase
situation of the quadriplegic Ramón Sampedro, made recently famous by the movie
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ª 11José Miguel Serrano Ruiz-Calderón
«The Sea Inside», similar to the way that abortion was presented in the case Roe vs.
Wade in the United States. Spanish legal system follows the continental system not
the anglosaxon jurisprudence. For this reason, the case looks for the politic influen-
ce rather than the legal solution. Both Spanish and international legal decisions in
Sampedro’s case, were opposed to his desires but, in general, they did not attack the
main reasons for which the State should not accept the basis for mercy killings. In
Spain, the debate made effect in the Euthanasia Senatorial Commission, which de-
cided globally against euthanasia and in the legislation concerning living wills, also
opposed to the euthanasia. Due to the mass media pressure, especially the movies,
discussion has gone on, with the ambiguous position of the current government
regarding its possible legalization.
Key words: euthanasia, Spain, juridical consequences.
1. La situación jurídica española: el Có- eso sí, que el grado de apertura actual
digo de 1995 le parecía insuficiente. «Naturalmente,
tengo también mis opiniones sobre qué
Es necesario destacar que el camino debería decir el Código Penal. Debería
hacia una despenalización de la eutanasia quedar reducido a regular las conductas
ya se inició en el vigente Código Penal, de producción directa de la muerte en
obviando, por cierto, una amplia discu- una situación eutanásica. En estos casos
sión social. Aunque la despenalización de producción directa de la muerte en
no se realizó de forma total, se abrió el
Ruiz, José Francisco Hernández Quimera, Juan camino a través de la vía habitual de
Iglesias Marcelo, Alejandro Lamalia Díaz, Rosa Ló-
imponer una pena irrelevante respecto pez Garnica, José Antonio Marín Rite, José Manuel
al bien jurídico protegido. Esta apertura Martiarena Lizarazu, María Antonia Martínez Gar-
cía, Ascensión Pastor Parres, Alfredo Prada Presa, del Código Penal a la eutanasia fue seña-
Victoriano Rios Pérez, Samuel Rodríguez Fontecha,
lado por José Luis Díez Ripollés ante la Coral Rodríguez Fouz, Roberto Soravilla Fernández,
1Comisión del Senado de 1998 , indicando, Maria Rosa Vindell López, Carmen Virgili Rodón y
Emilio Zapatero Villalonga. Las citas de los compa-
1 La Comisión Especial de Estudio sobre la recientes que se recogerán en el libro son del «Diario
eutanasia se constituyó el 17 de marzo de 1998 y de Sesiones del Senado. Comisiones. Comisión
finalizó sus trabajos el 18 de enero de 2000. Estuvo Especial de Estudio de la Eutanasia». Se citan por
constituida por los siguientes senadores: Ignacio el nombre del compareciente, Senado y fecha. Los
Javier Ariznavarreta Esteban, José María Barahona comparecientes procedentes de diversos campos:
Hortelano, Rosa Barenys Martorell, Enrique Bellido Bioética, Medicina en diferentes especialidades,
Muñoz, José Antonio Beltrán Miralles, Imanol Boli- Filosofía, Derecho, etc., debían resumir su informe
naza Bengoa, Jaime Cardona i Vila, Diego Ladislao en un tiempo limitado, manifestando igualmente
Castell Campesino, Pilar Costa Serra, Ramón Espasa su posición concreta respecto a la despenalización.
i Oliver, Joaquín Jesús Galán Pérez, Antonio García Esto ha producido un material que, pese al tiempo
Miralles, Pío García Escudero Márquez, Arseni Gu- transcurrido, sigue siendo inmejorable para el es-
bert i Bosch, Esteban González Pons, José Gutiérrez tudio de la cuestión de la eutanasia en España.
12 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ªLa cuestión de la eutanasia en España. Consecuencias jurídicas
personas que no se están muriendo, pero una enfermedad grave que conduciría
que están con una enfermedad avanzada necesariamente a su muerte, o que
o una minusvalía grave generalizada produjera graves padecimientos per-
—sería injusto decir lo contrario—, el manentes y difíciles de soportar, será
nuevo Código Penal ha adoptado una castigado con la pena inferior en uno
regulación que es de las más abiertas que o dos grados a las señaladas en los
existen en el mundo occidental. Es cierto números 2 y 3 de este artículo».
que es delito lo que habitualmente —voy
a utilizar una terminología que no me De esta forma, se redirige el homicidio
gusta, como les he dicho ya— se consi- al suicidio y se prefigura un tipo descri-
dera como eutanasia activa, pero también to de tal modo que pudiera servir para
es cierto que lo es con una pena muy baja una posible legalización, una vez que se
que, además, puede estar sometida a la añadiese la participación facultativa y un
suspensión condicional de la pena que procedimiento de control estatal.
será muy frecuente porque normalmente El debate recogido en el Diario de
no serán personas que habitualmente se Sesiones de 1 de junio de 1995 resulta
2dediquen a estas cosas» . especialmente ilustrativo de las posturas
El Código Penal de 1995 incluye el ho- que se mantuvieron. En palabras del
micidio eutanásico en la cooperación ne- interviniente del Partido Popular, Trillo
cesaria al suicidio, constituyendo un tipo Figueroa, se había realizado un notable
privilegiado que, debido a la levedad de la esfuerzo de consenso en la redacción del
pena, produce que, prácticamente, por el capítulo. Aun así, y aceptando básica-
primer delito no se cumpla efectivamente mente la tipificación adoptada, discrepa
la pena y no se ingrese en prisión. En sobre la pena. Entiende su enmienda que
efecto, el artículo 143 del Código Penal de debería aplicarse una reducción de un
1995 tipifica la inducción al suicidio en el grado sobre la pena del homicidio y no
punto 1. En el 2, la cooperación necesaria, de dos sobre la más leve de inducción y
en el 3 la cooperación hasta el extremo de cooperación al suicidio. Con acierto, el
causar la muerte, sancionándolo con entre representante del Partido Nacionalista
seis y diez años. En el punto 4, reduce la Vasco entendió que la disyuntiva que se
pena en uno o dos grados para: recogía en el tipo era errónea, pues crea-
ba un tipo jurídico indeterminado, el de
«el que causare o cooperare activa- «o se produjesen graves padecimientos
mente con actos necesarios y directos permanentes o difíciles de soportar».
a la muerte de otro, por la petición El diputado se inclinaba por incluir la
expresa, seria e inequívoca de éste, copulativa «y» que hubiese reducido
en el caso de que la víctima sufriera el tipo privilegiado a los enfermos ter-
minales.
Las argumentaciones de la ponente 2 Senado-comisión, 26 de octubre de 1999,
nº 502, p. 23. socialista y de algunos enmendantes
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ª 13José Miguel Serrano Ruiz-Calderón
como Olabarría incluían un tópico dis- El enmendante López Garrido, enton-
cutible que desvela un estado de opinión ces de Izquierda Unida y hoy con impor-
peligroso. Se trata de si la sociedad es- tantes responsabilidades en el Partido
pañola estaba preparada o madura para Socialista, argumentó a favor de la supre-
la eutanasia. En efecto, no es aceptable sión del apartado cuarto del artículo y la
considerar que las sociedades que legis- elaboración de una norma que recogiese
lan sobre el homicidio de enfermos están la práctica legal de la eutanasia.
preparadas, mientras que la que no lo
reconocen «aún no están preparadas». Se 2. El debate en España: el homicidio de
da por sentado que, en fases futuras de Ramón Sampedro
mayor preparación, se legisle aceptando
la despenalización de la práctica. La cuestión eutanásica está abierta en
En efecto, la tesis que subyace en la sociedad, de forma que incluso ha pro-
estas afirmaciones es que existe una ducido sus mártires. En efecto, en el caso
tendencia histórica ineludible hacia la más conocido entre nosotros, el de Ramón
imposición de la eutanasia. La función Sampedro, el parapléjico que reivindicó
del Parlamento sería, a juicio de los más en España el derecho a la propia muerte,
moderados o menos radicales dentro de la polémica no se detuvo en el rechazo ju-
esta tendencia, observar cuál es el estado dicial a la solicitud del reconocimiento del
de esa evolución y ver si la legislación es hipotético derecho a la muerte, ni siquiera
recomendable en este momento, es decir, en la realización de la eutanasia, forma
si la población está preparada. Por el en la que previsiblemente se produjo la
contrario, otros consideran que la legis- muerte de esta persona, sino que alcanzó
lación debe servir de factor de ruptura, al propio archivo de la causa por este úl-
acelerando la marcha de la Historia. En timo acto. La decisión judicial de archivo
las dos actitudes subyace la idea de gue- de la causa, que reveló, por otra parte, un
rra cultural, o si se prefiere en lenguaje celo limitado en el esclarecimiento del
conveniente, que está en marcha un pro- caso, o al menos la dificultad de prueba
ceso de transformación social tendente a en estos casos, produjo una oleada de
producir la liberación del individuo de protestas. Lo sorprendente es que este
lo que se entienden como restricciones rechazo no se produjo desde el campo
morales en el ejercicio de la autonomía. opuesto a la eutanasia, sino desde el de
Se puede matizar que, en los dos últimos los partidarios, dispuestos, al parecer, a
siglos, la supuesta marcha imparable de estirar el caso y su impacto en la opinión
la Historia ha sido bastante incoherente pública todo lo posible.
y ha permitido incluir entre los restos Así, el archivo de la causa por el
supersticiosos en trance de superación: la posible homicidio de Ramón Sampedro,
propiedad privada, la libertad religiosa, generó una serie de reacciones que nos
las libertades «burguesas», la igualdad sitúan realmente ante una situación para-
ante la ley, el Estado de derecho, etc. dójica. No se trató de la vindicación de los
14 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ªLa cuestión de la eutanasia en España. Consecuencias jurídicas
amigos o familiares, de la búsqueda del y lesionados medulares. Como conse-
autor o autores del hecho penado, a fin cuencia, y especialmente en el Hospital
de que se produjese el resultado previsto Nacional de Parapléjicos de Toledo, se ha
por la ley, ni del intento de esclarecer la desarrollado una amplia terapia para las
verdad en torno a lo sucedido. Fue, más personas afectadas por este mal. Es muy
bien, la demostración de la necesidad de relevante que la tentación suicida pueda
mantener viva la causa judicial para man- ser calificada como una fase del tránsito
tener viva la muerte. Lo que observamos, a la aceptación de las nuevas condiciones
en definitiva, fue la manipulación de una del paciente, pero que, en modo alguno,
muerte para lograr el objetivo social o es habitual el empecinamiento en la eu-
político que, a juicio de los intervinientes, tanasia o en el suicidio que cabe observar
la justificaba. en el caso de Sampedro. De esta forma,
El debate en España tiene caracterís- la respuesta ideológica que se ha cons-
ticas propias que lo diferencian del que truido desde esta actitud puede tener su
tiene lugar en otros países de nuestro fundamento en una reacción patológica,
entorno. Se ha construido reiteradamen- insuficientemente tratada, del propio su-
te en torno a un solo caso, el de Ramón jeto. Esta cuestión es clave para juzgar la
Sampedro. Esta persona había sufrido un actitud de un buen número de personas
grave accidente. En 1968, al saltar al mar, que se acercaron a él y, desde luego, para
se dio un fuerte golpe que le convirtió en emitir un juicio hacia el comportamiento
tetrapléjico a la edad de 25 años. En 1993, de asociaciones que, al encontrarse con
tomó la decisión de reclamar su derecho este sujeto concreto, en vez de respon-
a morir dignamente y, tras ser contactado der con la actitud beneficente exigible a
por la Asociación Derecho a Morir Dig- cualquier persona en relación con el ser
namente, desarrolló una obsesión para humano doliente, lo convirtieron en es-
lograr que se pudiera poner fin a su vida tandarte, es decir, en hombre manipulado
mediante una acción eutanásica que su- por una causa.
pusiese igualmente un reconocimiento al Igualmente, es relevante que la le-
derecho a pedir y lograr esta muerte. sión medular de Sampedro, a la altura
Las circunstancias de Ramón Sampe- de la séptima vértebra cervical, hubiese
dro son específicas pues, evidentemente, remitido en parte tras la consiguiente
no se trataba de un enfermo terminal, sino rehabilitación permitiendo al enfermo
de una persona que consideraba que su mover los brazos. Como indica el filó-
vida no tenía la calidad suficiente para sofo Romañach, él mismo afectado por
ser vivida. Debido fundamentalmente a estas lesiones: «Una lesión en la primera
los accidentes de tráfico su circunstancia cervical es gravísima y hace muy difícil
es compartida por un amplio colectivo la supervivencia ya que implica el uso de
de españoles, muchos de ellos jóvenes. respirador, marcapasos, etc. La gravedad
Se calcula que en España hay unos treinta disminuye en la segunda y en la tercera
y cinco mil tetrapléjicos, parapléjicos cervical, que suelen seguir requiriendo
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ª 15José Miguel Serrano Ruiz-Calderón
respirador. La cuarta cervical suele per- transmitido a la población española, que
mitir una mínima movilidad de hombros puede modificar los valores sociales ante
y un poco de un brazo, situación que me- la enfermedad, ésta u otras, si no es que
jora paulatinamente cuando la altura de la refleja ya un cambio de actitud notable.
lesión es entre la quinta y sexta vértebras. No puede sorprender que la aso-
A esta altura tiene la lesión el autor de ciación que reúne a los tetrapléjicos, la
este artículo, que puede mover los bra- Federación Nacional de Asociaciones
zos… pero no los dedos de la mano, lo de Lesionados Medulares y Grandes
que le impide aprehender determinados Minusválidos, por boca de su presidente,
objetos…. Pero le permite escribir este Alberto Pinto Benito, se haya opuesto a la
texto utilizando el teclado del ordenador asimilación entre eutanasia y tetraplejia.
con los nudillos de las manos… La dificultad real con la que se enfrenta
La lesión a la altura de la séptima este colectivo consiste en el esfuerzo
cervical es la más leve de las tetraplejias; de superación tras el trauma y en las
muchas personas con esta altura de lesión ayudas públicas que deben recibirse en
pueden llegar a vivir solas, ya que pueden la rehabilitación y en la vida cotidiana.
aprehender objetos, utilizan manuales en Sin embargo, el mensaje subliminal o
3vez de automáticas, conducen, etc» expreso de la campaña que sufrimos no
Estas opciones fueron descartadas es otro que lo mejor que puede ocurrirle
por Sampedro a diferencia de lo inten- a un tetrapléjico es que se le aplique la
tado por otros muchos tetrapléjicos, lo eutanasia. Considerando el esfuerzo de
que es indicativo de su estado de ánimo superación personal que se requiere en
persistente. En efecto, la negativa a la esta circunstancia, la necesidad de apo-
rehabilitación, la persistencia a mostrarse yo familiar que necesita el tetrapléjico
en el lecho frente a las opciones de sillas y el compromiso social que es exigible
de ruedas, la monomanía por la muerte, respecto a estos dependientes, es natural
alejan a la postura de Sampedro de la la indignación ante el hecho de que los
construcción ideológica que se ha reali- activistas de la eutanasia fomenten la
zado sobre él. Es desconcertante que la asimilación de tetraplejia y eutanasia que
opción valiente, o socialmente aceptada, venimos denunciando.
frente a la paraplejia no sea la lucha por Puede parecer duro —o inhumano—
la rehabilitación con la que se enfrentan que personas que no sufren, de momen-
miles de parapléjicos, sino la exigencia to, graves deficiencias —como las que
de la muerte. Las consecuencias sociales acosaron a Sampedro— emitan juicios
del caso pueden ser graves. Igualmente sobre su actitud. Pero es también noto-
grave es el estado de opinión que se ha rio que Sampedro en sus declaraciones
y escritos emite a su vez juicios, que se
extienden socialmente, sobre los propios 3 Romañach, J. «Los errores sutiles del caso
parapléjicos. Al coordinar su acción con Ramón Sampedro». Cuenta y razón del Pensamiento
actual 135, (2004). la Asociación por la Muerte Digna, al pu-
16 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ªLa cuestión de la eutanasia en España. Consecuencias jurídicas
blicar sus pensamientos, al reclamar una desmienten esta «personalización» de
modificación legal general, para todos y, su lucha. Al empezar a colaborar con la
finalmente, al ser su caso tomado como Asociación Derecho a Morir Dignamente,
excusa propagandística, entró de lleno en su lucha deja de ser personal y solicitó un
el debate público facultando, igualmente, cambio de una ley que hubiera afectado a
el juicio público sobre su propia actitud. otros casos como el suyo y, por lo tanto,
No puede sorprender, en consecuencia, dejó de ser algo para él sólo.
que el debate más estricto sobre el juicio Además, el señor Sampedro editó y
de Sampedro acerca de los parapléjicos publicó un libro y permitió la difusión
proceda de las personas parapléjicas que de un testamento en el que se vierten
entienden que el juicio que aquel expre- opiniones muy claras sobre muchos asun-
saba era notoriamente injusto. tos, entre otros, el de su opinión sobre la
Javier Romañach, parapléjico él mis- tetraplejia y las personas que la tienen.
mo, pero, ante todo, —como expresa con Al publicar sus textos, eligió propagar
claridad— persona con posición teórica sus ideas al gran público y, al hacerlo,
fundada acerca de la discapacidad, la su lucha dejó de ser personal para afec-
eutanasia y sus implicaciones jurídicas, ha tar a toda la sociedad y, en especial, a la
expresado algunos de los sutiles errores imagen de las personas que tenemos una
del caso Sampedro. Éste, en sus escritos, tetraplejia, y, por extensión, a la imagen
definió la vida del tetrapléjico, no sólo de todas aquellas personas que tenemos
4su vida como tetrapléjico, como carente una limitación funcional».
de sentido, indigna. Entendió que las El también tetrapléjico Luis de Moya,
ayudas a la superación en este estado, sacerdote, también ha mostrado su des-
más que probar el esfuerzo individual acuerdo con los juicios de Sampedro. En
de superación, eran engaños con los que primer lugar, en cuanto considera que
los médicos, la sociedad o la religión el caso Sampedro es insólito. Como ha
encubrían esta realidad. La única solu- declarado: «El caso de Sampedro, que se
ción real sería la curación, y como ésta negaba a utilizar la silla, es verdadera-
es imposible, el Estado debería facultar mente insólito, como saben de sobra las
que otra persona pudiera poner final a personas que tienen alguna relación con
esta vida indigna. el mundo de los lesionados medulares.
La tesis de partida de Romañach es Especialmente insólito además tenien-
que, lejos de ser una lucha personal, do en cuenta el nivel de lesión —siendo
reducida a su propia persona, la opción tetrapléjico muy favorable— con el que
de Sampedro incluía un conjunto de quedó después de su accidente. Ramón
opiniones que incluso publicó y que en tenía una interrupción medular a nivel
consecuencia quedan expuestas al debate C-7, según él mismo me confirmó de pa-
social. En este sentido, Romañach se sien- labra. Baste decir que, con esa lesión, de
te capacitado para responder sin falsas
4 Romañach, J., op.cit...inhibiciones. «Sin embargo, los hechos
Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ª 17José Miguel Serrano Ruiz-Calderón
haber querido, podría haber conducido de vista económico y difícil de justificar
un coche, como hacen otros muchos». en una sociedad con fuertes tendencias
Es más, la consideración de Sampedro insolidarias, de apoyo al sufriente. No es
hacia la minusvalía y el movimiento le pa- el conjunto de agrupaciones familiares o
rece a Moya igualmente desafortunada. la especialización médica en un área tan
«Es indudable —me parece que puedo poco remunerada profesionalmente como
decirlo con fundamento tras nuestros es la recuperación de estos discapacitados
reiterados encuentros— que él pensaba graves. Si no entendemos mal, la piedra
demasiado, no sé si casi de modo exclu- de toque de la solidaridad en estos disca-
sivo en lo que había perdido. No es la pacitados sería la autorización social a su
movilidad, como es evidente, lo más no- homicidio indoloro. Donde hubiera homi-
ble y grandioso que tiene la persona. Lo cidio eutanásico tendríamos el colmo de la
que nos caracteriza en cuanto hombres no postmodernidad, aunque el esfuerzo re-
se pierde con el movimiento. Las conse- cuperador estuviese abandonado para no
cuencias negativas de quedar tetrapléjico incurrir en el engaño de la rehabilitación.
no disminuyen para nada la humanidad Donde hubiese especialistas, hospitales y
del sujeto ni quedan más lejos que antes, asociaciones no tendríamos una sociedad
tras ese accidente fatal, los ideales de solidaria, sino un esfuerzo extraordinario
realización de la persona. por engañar a los enfermos y por enga-
A mí me resultaba tan evidente ser ñarnos colectivamente como sociedad.
el de siempre que, aunque era bien La socorrida referencia a que todo parte
consciente de mis nuevas limitaciones y de la negación de base religiosa de la
de la permanente necesidad de ayuda, autonomía humana apenas explicaría, de
no me sentía frenado en absoluto para todas formas, tanto empecinamiento. En
plantearme objetivos, para exigirme en el efecto, desde una perspectiva social, es
rendimiento del tiempo, para incorporar sencillo observar qué podría encubrir la
algunos aprendizajes nuevos que me se- «máscara» de la eutanasia benevolente, en
rían muy útiles en lo sucesivo. Este modo cuanto produce una notable reducción de
de proceder, como bien presuponía antes gastos y esfuerzos sociales. Por el contra-
de ponerme a ello, me sigue haciendo ser rio, son insatisfactorias las explicaciones
5feliz cada día» . que se dan sobre la supuesta máscara
Por el contrario, desde el punto de vista de la prohibición absoluta de matar al
de Sampedro, la mejor ayuda que podría ser humano inocente. Tan sólo pervive
recibir el tetrapléjico, de forma objetiva y una reiterada referencia a una especie de
no sólo ligada a la voluntad del sufriente, superstición. Esta explicación, además,
no es el esfuerzo, costoso desde el punto no tiene en cuenta las argumentaciones
racionales sobre las implicaciones de la
dignidad humana, concepto reducido a 5 de Moya, L. [Publicación en línea] «La
unas condiciones de calidad de vida de visita que hice a Ramón Sampedro» www.zenit.org
[Consulta: 9 IX 2004] contenido ideal.
18 Cuad. Bioét. XVIII, 2007/1ª