Distribución en España del cuidado formal e informal a las personas de 65 y más años en situación de dependencia (Distribution of Formal and Informal Home Care for People Older than 64 years in Spain 2003)

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Resumen
Fundamento: La distribución entre cuidado formal e informal a personas mayores dependientes es una cuestión relativamente inexplorada en España. El objetivo de este trabajo es analizar cómo se distribuye el cuidado informal y formal entre las personas mayores dependientes en España, así como las condiciones sociales y económicas en que se desarrollan estos tipos de cuidado.
Métodos: Se utilizó una muestra de personas mayores de 64 años dependientes procedente de la Encuesta Nacional de Salud 2003. Se realizaron tablas de contingencia para conocer la distribución del cuidado entre las personas mayores españolas, y se construyeron varios modelos de regresión logística binaria para identificar los factores asociados a la recepción de los diferentes tipos de cuidado.
Resultados: El 7,5% de las personas mayores que necesitan cuidado no lo reciben. De quiénes lo reciben, el 89,4% recibe cuidado informal, el 14,8% servicios privados y el 8,1% servicios públicos. Cuidado formal e informal se combinan en el 11,9% de los casos. Quienes viven en hogares con ingresos superiores a 900 t tienen 5 veces más probabilidades de recibir servicios privados en lugar de cuidado informal que los hogares de menos de 600 t, y los mayores de 84 años tienen 6 veces más probabilidades de recibir apoyo público que los que tienen entre 65 y 74.
Conclusiones: Los hombres tienen el doble de probabilidades de recibir sólo cuidado informal, y las mujeres tienen 3 veces más probabilidades de recibir cuidado formal e informal combinado en lugar de un tipo de cuidado. El cuidado formal sirve de complemento al informal, y los servicios de cuidado privados tienen mayor presencia que los públicos. Ser varón, vivir en hogares de mayor tamaño y con menos recursos socioeconómicos incrementa la probabilidad de recibir cuidado informal.
Abstract
Background: There has been a relative lack of research examing the distribution of care to elderly dependent people in Spain. The aim of this paper is to analyse how formal and informal care is provided to elderly dependent people in Spain and to assess the socio-economic conditions in which the different kinds of care emerge.
Methods: This study is based on a sample of the elderly dependent population selected from those who reported the need of care in the 2003 Spanish Health Survey. The distribution of care among older people was cross-tabulated to identify the type of care, while regression models were used to identify the socio-economic characteristics of people receiving formal and/or informal care.
Results: Around 7.5% of the elderly people who need care do not receive it. Among those who do receive it, 89.4% receive informal care, 14.8% private care and 8.1% public care. 11.9% of elderly people in the study receive a mix of formal an informal care. Elderly people living in households in which the monthly income exceeds EUR900 are five times more likely than people living in households in which the monthly income is less than EUR 600 to receive private care instead of public care. People older than 84 years are six times more likely to receive public care than people aged between 65 and 74.
Conclusions: Men are two times more likely than women to receive exclusively informal care. Women are three times more likely than men to receive both kinds of care simultaneously. Formal care complements informal care. Private care is more common than public care. Men, people living in larger-sized households, and people with fewer socioeconomic resources are more likely to receive informal care.

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Publié le 01 janvier 2009
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Rev Esp Salud Pública 2009; 83: 393-405 N.° 3 - Mayo-Junio 2009
ORIGINAL
DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA DEL CUIDADO FORMAL E INFORMAL
A LAS PERSONAS DE 65 Y MÁS AÑOS EN SITUACIÓN DE DEPENDENCIA (*)
Jesús Rogero-García
Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD). Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS).
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
RESUMEN ABSTRACT
Fundamento: La distribución entre cuidado formal e Distribution of Formal and Informal
informal a personas mayores dependientes es una cuestión
Home Care for People Older relativamente inexplorada en España. El objetivo de este traba­
jo es analizar cómo se distribuye el cuidado informal y formal than 64 years in Spain 2003
entre las personas mayores dependientes en España, así como
Background: There has been a relative lack of research las condiciones sociales y económicas en que se desarrollan
examing the distribution of care to elderly dependent people in estos tipos de cuidado.
Spain. The aim of this paper is to analyse how formal and
Métodos: Se utilizó una muestra de personas mayores de informal care is provided to elderly dependent people in Spain
64 años dependientes procedente de la Encuesta Nacional de and to assess the socio-economic conditions in which the
Salud 2003. Se realizaron tablas de contingencia para conocer different kinds of care emerge.
la distribución del cuidado entre las personas mayores españo­
Methods: This study is based on a sample of the elderly las, y se construyeron varios modelos de regresión logística
dependent population selected from those who reported the binaria para identificar los factores asociados a la recepción de
need of care in the 2003 Spanish Health Survey. The los diferentes tipos de cuidado.
distribution of care among older people was cross-tabulated to
Resultados: El 7,5% de las personas mayores que necesitan identify the type of care, while regression models were used to
cuidado no lo reciben. De quiénes lo reciben, el 89,4% recibe identify the socio-economic characteristics of people receiving
cuidado informal, el 14,8% servicios privados y el 8,1% servi formal and/or informal care.
cios públicos. Cuidado formal e informal se combinan en el
Results: Around 7.5% of the elderly people who need care 11,9% de los casos. Quienes viven en hogares con ingresos supe­
do not receive it. Among those who do receive it, 89.4% receive riores a 900 t tienen 5 veces más probabilidades de recibir ser­
informal care, 14.8% private care and 8.1% public care. 11.9% vicios privados en lugar de cuidado informal que los hogares de
of elderly people in the study receive a mix of formal an menos de 600 t, y los mayores de 84 años tienen 6 veces más
informal care. Elderly people living in households in which the probabilidades de recibir apoyo público que los que tienen entre
monthly income exceeds EUR900 are five times more likely 65 y 74.
than people living in households in which the monthly income
Conclusiones: Los hombres tienen el doble de probabili­ is less than EUR 600 to receive private care instead of public
dades de recibir sólo cuidado informal, y las mujeres tienen 3 care. People older than 84 years are six times more likely to
veces más probabilidades de recibir cuidado formal e informal receive public care than people aged between 65 and 74.
combinado en lugar de un tipo de cuidado. El cuidado formal
Conclusions: Men are two times more likely than women sirve de complemento al informal, y los servicios de cuidado
to receive exclusively informal care. Women are three times privados tienen mayor presencia que los públicos. Ser varón,
more likely than men to receive both kinds of care vivir en hogares de mayor tamaño y con menos recursos
simultaneously. Formal care complements informal care. socioeconómicos incrementa la probabilidad de recibir cuida­
Private care is more common than public care. Men, people do informal.
living in larger-sized households, and people with fewer socio­
Palabras clave: Anciano. Cuidadores. Servicios de aten­ economic resources are more likely to receive informal care.
ción de salud a domicilio. Atención domiciliaria de salud.
Key words: Aged. Caregivers. Home care services. Home España.
nursing. Spain.
Correspondencia:
C/ Albasanz, 26-28
Despacho 3E10 (*) Trabajo desarrollado durante el disfrute de la beca pre­
28037 Madrid doctoral I3P-BPD2003-1 (proyecto de referencia SEC2002­
jesus.rogero@cchs.csic.es 00504) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
­Jesús Rogero García
INTRODUCCIÓN de forma especializada, y que va más allá
de las capacidades que las personas poseen
6La actividad de cuidar se ha realizado y para cuidar de sí mismas o de los demás .
se realiza desde diferentes instituciones Existen dos tipos básicos de cuidado for­
sociales: el Estado (residencias, hospitales, mal: el que se provee desde las instituciones
etc.), la familia (cuidado de abuelas a nie­ públicas, y el que se contrata a través de las
tos, de hijos a padres, etc.), el mercado (ser­ familias. Los servicios públicos de cuidado
vicios con fines de lucro) u otras institucio­ pasan a través de una organización burocra­
nes (organizaciones sin fines de lucro, etc.). tizada y están, al menos en parte, financia­
El tipo de cuidado viene dado por la institu­ dos públicamente. Por otro lado, las fami­
ción o personas que lo proveen, por la situa­ lias recurren cada vez más a servicios
ción de quien lo recibe, y por el contexto en privados de cuidado para hacer frente a la
el que se desarrolla. Las personas requieren atención de sus miembros dependientes en
cuidado cuando necesitan ayuda para des­ España, debido sobre todo a la disponibili­
arrollar alguna de las actividades de la vida dad de mano de obra barata procedente de
diaria (AVD), que son aquellas que una per­ la inmigración.
sona ha de realizar diariamente para poder
vivir de forma autónoma, integrada en su Se ha estimado que hasta el 88% del cui­
entorno habitual y cumpliendo su rol social. dado de la salud en España se realiza no
7Suelen diferenciarse en actividades básicas remuneradamente . ¿Qué factores actúan
(autocuidado, movilidad en el hogar y para que se desarrolle una combinación u
otra de cuidado formal e informal en el comunicación) e instrumentales (tareas
domésticas, administración del hogar y hogar? Según una investigación de Chap­
1movilidad en el entorno) . Cuando una per­ pell y Blandford realizada sobre población
8sona tiene dificultades para desarrollar las canadiense , el cuidado formal aparece
actividades de la vida diaria, se presentan cuando la severidad de la discapacidad
cuatro posibilidades: (1) que reciba cuidado genera necesidades que exceden las posibi­
informal (2) que reciba cuidado formal, lidades de atención de los cuidadores infor­
9(3) que reciba cuidado formal e informal o males. Phillips , por su parte, realizó un
(4) que no reciba ningún tipo de cuidado. estudio con datos de 1991 y 1992 sobre
población adulta (entre 16 y 98 años) de
El concepto de cuidado informal ha sido rentas bajas en Estados Unidos, en el que
utilizado para aludir a un tipo de apoyo que controló el tipo de problema que causa la
se caracteriza porque (a) es desarrollado por discapacidad, y no halló diferencias signifi­
personas de la red social del receptor del cui­ cativas en la recepción de cuidado formal
dado y (b) se provee de forma voluntaria, sin según edad, nivel de dependencia y dura­
que medie ninguna organización ni remune ción de la discapacidad.
2ración . El cuidado informal suele distinguir
tres categorías de ayuda: apoyo material o De acuerdo con el estudio de Kemper en
instrumental, apoyo informativo o estratégi­ Estados Unidos (datos de 1988), la existen­
3,4co y apoyo emocional . Una parte de la cia de una red de apoyo es también determi­
atención provista a los mayores por sus cui­ nante en el tipo de cuidado recibido por los
10 11 dadores informales se traduce también en mayores . En esta línea, Herlitz estudió
tareas propias de los profesionales de la la distribución de cuidado formal e informal
salud, como el diagnóstico de enfermedades en el hogar de los mayores en dos distritos
5o la provisión de medicamentos . urbanos y dos distritos rurales del centro y
sur de Suecia, y halló que las personas que
El cuidado formal se ha definido como vivían solas tenían menos probabilidades de
aquellas acciones que un profesional oferta recibir cuidado informal que el resto. La
394 Rev Esp Salud Pública 2009, Vol. 83, N.° 3
­LA DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA DEL CUIDADO FORMAL E INFORMAL A LAS PERSONAS DE 65 Y MÁS AÑOS EN SITUACIÓN DE…
composición y el tamaño de la red social de veen la mayoría del cuidado, y que la utili­
los mayores está relacionada con la edad: a zación del cuidado formal sirve para susti­
medida que ésta se incrementa, el número tuir temporal o circunstancialmente el cui­
18de potenciales cuidadores de la red social se dado informal .
reduce.
El modelo compensador jerárquico
Los hombres tienen más probabilidades sugiere que los mayores prefieren ser cuida­
de recibir cuidado informal que las mujeres, dos en primer lugar por su cónyuge, luego
y las mujeres tienen más probabilidades de por sus hijos, otros miembros de la familia
recibir cuidado formal o ambos tipos de y, por último, por cuidadores formales. Este
cuidado conjuntamente. Estas diferencias modelo es compatible con el modelo suple­
tienen su origen en que las mujeres viven mentario, pues asume que el cuidado pro­
más que los hombres y con más enfermeda­ visto por cualquier cuidador se puede susti­
12des crónicas discapacitantes , y en que los tuir por otro, aunque en el orden
roles sociales y las normas culturales de mencionado. Paralelamente, tanto familia­
género motivan una mayor disposición de res como no familiares pueden participar en
las mujeres hacia el cuidado de los hombres el cuidado, pero normalmente realizando
13 19que a la inversa . La situación socioeconó­ actividades diferentes .
mica es también relevante en el cuidado
recibido. El citado estudio de Kemper halló El modelo de cuidado complementario o
que el uso de servicios de cuidado formal se de especificidad de tareas plantea que el
cuidado formal aparece cuando las tareas incrementa y el cuidado informal se reduce
a medida que aumentan los ingresos. demandadas exceden las capacidades de los
cuidadores informales. Los cuidadores
Existe una influencia mutua entre cuida­ informales y los proveedores formales de
do formal e informal: los cuidadores infor­ cuidado proporcionan diferentes tipos de
20males juegan un importante papel en la cuidado en función de sus características .
elección y provisión del cuidado formal, y
la disponibilidad y el desarrollo de los ser­ Los tres modelos coexisten y tienen dife­
vicios formales influye decisivamente en la rente protagonismo en función del contexto
14intensidad y el tipo de cuidado informal . social, económico y político. Algunos ser­
Dicho de otro modo, los servicios formales vicios de respiro (atención formal temporal
interactúan dinámicamente con el sector que tiene entre sus objetivos proporcionar a
15informal . La naturaleza de la relación los cuidadores descanso y/o tiempo libre) o
entre cuidado formal e informal continúa los centros de día para mayores, pueden ser
siendo uno de los principales desafíos para un ejemplo de suplementariedad entre cui­
16los investigadores en este campo . Desde dado formal e informal, cuya eficacia en la
nuestro punto de vista, esta relación bascu­ reducción de la carga subjetiva de cuidado
21la en torno a dos conceptos básicos: (1) la ha sido probada en países como Holanda .
complementariedad, es decir, “la cualidad Los servicios de telemedicina, a través de
o circunstancia que se añade a otra para los cuales se provee atención médica o de
hacerla íntegra o perfecta”; y (2) la suple­ enfermería en momentos puntuales, son un
mentariedad o “reemplazo de algo por otra ejemplo de cómo los servicios formales
17cosa” . Los modelos teóricos sobre la pueden complementar la acción de los cui­
relación entre cuidado formal e informal dadores informales.
pueden sintetizarse en tres:
El presente artículo aborda la distribu­
El modelo de cuidado suplementario ción del cuidado formal e informal entre las
postula que los cuidadores familiares pro- personas mayores dependientes en España.
Rev Esp Salud Pública 2009, Vol. 83, N.° 3 395 Jesús Rogero García
Sus objetivos específicos son (1) conocer la cuidado que reciben, o bien que no reciben
distribución y composición del cuidado ningún tipo de cuidado (INE, 2003). Reu­
entre los mayores españoles dependientes nieron estos criterios un total de 1.156 indi­
según agente proveedor, (2) examinar el viduos (327 varones y 829 mujeres).
modelo de relación entre el cuidado formal
e informal en España, e (3) identificar los La variable dependiente fue el tipo de
factores sociodemográficos asociados con cuidado según proveedor, distribuido en
la recepción de cuidado formal e informal. cuatro categorías: cuidado formal, cuidado
informal, cuidado formal e informal y no
recibe cuidado. El cuidado informal es
MATERIAL Y MÉTODOS aquel provisto por familiares, amigos o veci­
nos, independientemente de que reciban o
La fuente de datos para realizar el análi no algún dinero a cambio (sólo el 1,7% de
sis fue la Encuesta Nacional de Salud 2003 los cuidadores informales recibió algún
(ENSE 2003), llevada a cabo por el Ministe­ dinero a cambio del cuidado). En la muestra
rio de Sanidad y Consumo y el Instituto seleccionada no aparecían voluntarios que
Nacional de Estadística. La ENSE 2003 es proveyeran cuidado a través de una organi
representativa a nivel nacional y contiene zación, y se eliminaron dos casos en los que
datos sobre 6.134 personas mayores de 64 no se identificaba la relación con el cuida­
años. El método de recogida de información dor. El cuidado formal es el suministrado
de la ENSE 2003 fue la entrevista personal por profesionales que cobran a cambio de
que se complementa mediante entrevista ello. Son cuidadores formales privados tanto
telefónica en casos excepcionales. Si la per­
“las personas empleadas en el hogar dedi­
sona que resultó seleccionada no pudo faci­ cadas principalmente al cuidado de las per­
litar los datos, bien por problemas de edad, sonas” como “las personas empleadas en el
enfermedad o ausencia repetida, se solicita hogar dedicadas principalmente a otras
ba la información a otra persona residente 23tareas” , ya que se considera que ambas del hogar que estuviera “suficientemente
actividades constituyen una ayuda para el informada sobre los datos que se solicitan
desarrollo de las Actividades de la Vida Dia­sobre el sujeto de entrevista y capacitada
ria. Las variables independientes se diferen22para hacerlo” . La ENSE 2003 permite
ciaron en tres tipos. En primer lugar, las analizar la población receptora de cualquier
características del receptor: sexo, edad (65­tipo de cuidado, lo que posibilita estimar el
74, 75-84 u 85 ó más años), nivel de dificul­peso de los diferentes proveedores entre la
tad (moderada o severa), tipo de problema población de mayores, y relacionarlos con
que da lugar a la dificultad (físico, o mental sus características sociodemográficas.
o físico y mental), nivel de estudios (sin
estudios, primarios o secundarios, o postse­Se seleccionó una submuestra con todos
cundarios) y estado civil (casado/en pareja, los individuos que reunían las siguientes
soltero u otra situación –viudo, separado o características: (a) tener 65 ó más años, (b)
divorciado–). En segundo lugar, las caracteno estar institucionalizados, es decir, no
rísticas de su hogar: número de miembros vivir en establecimientos colectivos como
(una, dos, tres o cuatro o más personas) e residencias u hospitales, (c) declarar tener
ingresos mensuales (hasta 600 t, 601-900 “alguna dificultad para realizar las activida­
t, 901-1.200 t, 1.201-1.800 t ó más de des de la vida diaria (salir de casa, vestirse,
1.800 t). Finalmente, se exploró también el aseo personal, comer, etc.)”, (d) declarar
necesitar “algún tipo de ayuda o cuidado de efecto del tamaño del municipio de residen­
otras personas para realizar las actividades cia (menos de 10.000, entre 10.001 y
de la vida diaria”, y (e) señalar el tipo de 100.000 ó más de 100.000 habitantes).
396 Rev Esp Salud Pública 2009, Vol. 83, N.° 3
­­­­­LA DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA DEL CUIDADO FORMAL E INFORMAL A LAS PERSONAS DE 65 Y MÁS AÑOS EN SITUACIÓN DE…
El análisis estadístico consistió en reali­ en las Actividades de la Vida Diaria fue del
zar tablas de contingencia y modelos de 22,3%, un 16,6% de los varones y un 26,6%
regresión logística binaria en pasos hacia entre las mujeres. De los mayores que nece­
delante. Estos modelos permiten estudiar sitaban ayuda el 92,5% recibía cuidado de
si una variable de respuesta dicotómica algún tipo y el 7,5% declaraba no recibirlo.
está asociada estadísticamente a uno o más Al aplicar estos porcentajes a las cifras de
factores, y predicen la probabilidad de que población del Padrón de Habitantes 2003,
ocurra un suceso bajo ciertas circunstan­ fue posible estimar que 1.397.111 mayores
24cias . En este caso, los modelos de regre­
sión logística exploran la probabilidad que Tabla 1

tienen las personas mayores que necesitan
Variable dependiente

ayuda de recibir diferentes tipos de cuida­ y variables independientes

do, en función de las variables indepen­
Variable dependiente:
N dientes referidas. Esa probabilidad se tipo de cuidado recibido
expresa a través de los odds ratio, que son Sólo cuidado informal 765
el cociente entre la probabilidad de que un Sólo cuidado privado 99
evento suceda y la probabilidad de que no Sólo cuidado de servicios sociales 66
suceda, en función de un cambio en la Cuidado informal y privado 74
Cuidado informal y de servicios sociales 45 variable predictora respecto a la categoría
No recibe cuidado 107 de referencia. Por ejemplo, puede estudiar­
Variables se si la probabilidad de recibir cuidado es
independientes:
mayor cuando se padece discapacidad características Categorías N
de los mayores mental y física que cuando la discapacidad
y su entorno
es sólo física (categoría de referencia). Un
Edad 65-74 362
odd ratio para la categoría “discapacidad
75-84 496
mental y física” igual a 1 significará que 84+ 298
existe la misma probabilidad (0,5) de reci Sexo Varón 327
bir cuidado en ambos casos. Un odd ratio Mujer 829
igual a 4 indicará que la probabilidad de Nivel de dificultad Moderada 687
recibir cuidado es cuatro veces mayor (una Severa 469
probabilidad de 0,8) en los casos de disca Tipo de problema Físico 942
Mental o físico y mental 214 pacidad mental y física, en comparación
Tamaño del hogar 1 396 con los casos de sólo discapacidad física.
2 2 494 La R de Nagelkerke indica el porcentaje
3 138 de varianza explicado por el modelo, y
4 ó más 128 constituye un indicador adecuado para
25 2 Estado civil Casado o en pareja 459 reflejar su ajuste global . La R de Nagel­
Soltero 103 2 kerke es una modificación de la R de
Viudo, separado o divorciado 594 Cox-Snell. Su valor máximo es 1 y su
Nivel educativo Sin estudios 579 valor mínimo 0. Las variables indepen­
Primarios o equivalentes 474
dientes introducidas en los modelos, así
Secundarios o postsecundarios 103
como su categorización, se detallan en la
Ingresos del hogar Menos de 600 t 457
tabla 1.
601-900 t 244
Más de 900 t 246
No constan ingresos 209
RESULTADOS Tamaño del municipio Menos de 10.000 410
10.001-100.000 372
El porcentaje de personas mayores no Más de 100.000 374
institucionalizadas que necesitaban ayuda (Categoría de referencia en negrita).
Rev Esp Salud Pública 2009, Vol. 83, N.° 3 397
­­Jesús Rogero García
Tabla 2 no institucionalizados necesitaban cuidado
(tabla 2). De ellos 1.292.893 recibían algún Estimación de la población de mayores no
tipo de cuidado, y 104.218 no recibían nin­ institucionalizados que reciben ayuda,
según tipo de apoyo recibido. España 2003 guno. Entre quienes recibían cuidado, en el
89,4% disponía de cuidado era informal Población %
(1.155.108 mayores), y para el 77,5% era su Total 1.292.893 100,0
única fuente de apoyo (1.001.376 mayores). Sólo reciben cuidado informal 1.001.376 77,5
Cuidado informal y cuidado formal privado 104.787 8,1 El 6,4% recibía únicamente cuidado formal
Cuidado formal privado 82.817 6,4 privado y el 4% exclusivamente cuidado mal público 48.945 3,8 procedente de servicios públicos. El 8,1%
Cuidado formal público 51.279 4,0 de las personas mayores con ayudas perso­
Cuidado formal público y privado 3.689 0,3 nales combinaba el cuidado informal con
Fuente: Elaboración propia sobre datos del Padrón municipal 2003 (ser­servicios de cuidado pagados por ellos mis­
vidor Web del INE: http://www.ine.es, 2008) y microdatos de la Encues­
mos o sus familias (cuidado privado), y el ta Nacional de Salud 2003 (INE).
3,8% con servicios públicos. Un 0,3%
declaró recibir cuidado formal público y pri­ de servicios de cuidado privados y el 4,3%
vado. tenía apoyo de servicios sociales. Cuanto
menos cercana era la relación entre el cui­
El 9,1% de las personas mayores que dador informal y la persona dependiente
recibía cuidado informal disponía también mayor era la probabilidad de utilizar servi-
Figura 1

Cuidado formal recibido según relación con cuidador informal (porcentajes)

Cónyuge o pareja con o sin otro pariente 3,6 4,5 92,0
Hija con o sin otro pariente
10,4 4,8 84,8 (excepto cónyuge o pareja)
15,2 84,8 Hijo
15,7 2 82,4 Otro pariente
Nuera 17,4 4,3 78,3
13,6 9,1 77,3 Vecinos o amigos
No recibe cuidado informal 34,4 21,0 1,6 43,0
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
(*)
Empleada de hogar
Servicios sociales
Servicios sociales y empleada de hogar
No recibe cuidado formal
N: Total, 1156. Cónyuge o pareja con o sin otro pariente, 243; hija con sin otro pariente, 251; hijo, 52; nuera, 38; Otro pariente, 103; Vecinos o amigos, 31;

cónyuge-pareja e hija, 46; cónyuge-pareja y otro pariente, 25; hija y otro pariente (excepto pareja), 95; Sin cuidado informal, 272.

Fuente: Elaboración propia sobre microdatos de la Encuesta Nacional de Salud 2003 (Instituto Nacional de Estadística).

398 Rev Esp Salud Pública 2009, Vol. 83, N.° 3 LA DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA DEL CUIDADO FORMAL E INFORMAL A LAS PERSONAS DE 65 Y MÁS AÑOS EN SITUACIÓN DE…
cios formales de cuidado (figura 1). El 57% eran ayudados también por familiares o
de las personas mayores con necesidad de amigos, y el 46,8% de los que recibían
ayuda que no disponían de cuidado infor- ayuda de servicios sociales tenía a su vez
mal sí recibía otros tipos de apoyo: el cuidado informal.
34,4% de servicio doméstico, el 21% de
servicios sociales y un 1,6% de ambos. En A continuación se describen los resulta-
cambio, el cuidado formal sí se comple- dos de los modelos de regresión logística
mentaba frecuentemente con cuidado binaria que exploraron las variables asocia-
informal: el 55,1% de las personas que das a la recepción de diferentes combina-
recibían ayuda de un cuidador remunerado ciones de cuidado. La tabla 3 muestra los
Tabla 3
Modelos de regresión logística de los factores asociados a la recepción de cuidado informal
Modelo 1. Recibe cuidado informal (ref: no recibe ningún tipo de cuidado)
Variables Sig. Odds ratio
Sexo (ref: Varón)
Mujer 0,025 0,521
Tamaño del hogar (ref: 1) 0,000
2 0,000 5,697
3 0,000 9,320
4 o más 25,554
Estado civil (ref: casado o en pareja) 0,004
Soltero 0,606 0,789
Viudo, separado o divorciado 0,005 3,139
Tipo de problema (ref: físico)
Mental o mental y físico 0,008 3,898
Constante 0,296 1,633
2 N: 872. Porcentaje pronosticado correctamente por el modelo: 90,588%. R de Nagelkerke: 0,173. Modelo por pasos hacia delante. Paso 1º. Tamaño del
hogar. Paso 2º. Tipo de problema. Paso 3º. Estado civil. Paso 4º. Sexo.
Modelo 2. Recibe cuidado informal o de empleados de hogar (ref: recibe cuidado informal)
Variables Sig. Odds ratio
Tamaño del hogar (ref: 1) 0,000
2 0,065
3 0,000
4 o más 0,000 0,029
Nivel educativo (ref: sin estudios) 0,002
Estudios primarios o equivalentes 0,163 1,563
Estudios secundarios o superiores 0,000 4,222
Ingresos del hogar (ref: menos de 600 t) 0,007
601-900 t 3,452
Más de 900 t 0,001 5,246
No constan ingresos 0,013 3,105
Constante 0,000 0,176
N: 866. Porcentaje pronosticado correctamente por el modelo: 92,773%
2 R de Nagelkerke: 0,251. Modelo por pasos hacia delante. Paso 1º. Tamaño del hogar. Paso 2º. Nivel educativo. Paso 3º. Ingresos del hogar.
Modelo 3. Recibe cuidado informal o de servicios sociales (ref: recibe cuidado informal)
Variables Sig. Odds ratio
Tamaño del hogar (ref: 1) 0,001
2 0,000 0,012
3 0,017
4 o más 0,994 0,000
Estado civil (ref: casado o en pareja) 0,036
Soltero 0,114 0,159
Viudo, separado o divorciado 0,013 0,074
Constante 0,194 3,927
2 N: 831. Porcentaje pronosticado correctamente por el modelo: 94,930%. R de Nagelkerke: 0,273. Modelo por pasos hacia delante. Paso 1º. Tamaño del
hogar. Paso 2º. Estado civil. Nota: Categoría de referencia entre paréntesis.
Rev Esp Salud Pública 2009, Vol. 83, N.° 3 399 Jesús Rogero García
factores asociados a la recepción de cuida­ mentaban también problemas físicos.
do informal, la tabla 4 los asociados a cui­ Estos resultados sugieren que, de cara a la
dado formal, y la tabla 5 los relacionados recepción de cuidado informal, el padeci­
con la recepción de cuidado formal e infor­ miento de problemas mentales y físicos
mal conjuntamente. combinados es más determinante que el
2 grado de dificultad en las AVD. La R de
El Modelo 1 (tabla 3) compara las Nagelkerke es 0,173, lo que refleja un
características de (a) aquéllos que no reci­ aceptable ajuste del modelo. En muchas
bían cuidado y (b) quienes sólo recibían ocasiones, tanto las personas mayores
cuidado informal. Los odds ratio indican dependientes como sus familias se plante­
que las mujeres tenían la mitad de proba­ aban dos opciones de cara al cuidado: (a)
bilidades que los varones de recibir cuida­ que el cuidado fuera provisto por los fami­
do informal. A medida que aumentaba el liares o amigos, o (b) que se contratara a
tamaño del hogar se incrementaba signifi­ alguien para que realizara ese trabajo. De
cativamente la probabilidad de recibir acuerdo con el Modelo 2 (tabla 3) la pro­
apoyo informal. Los viudos, separados o babilidad de recibir cuidado de empleados
divorciados tenían tres veces más probabi de hogar en lugar de cuidado informal
lidades de recibir cuidado informal que los estaba relacionada con el tamaño de hogar,
casados. En relación con aquéllos que sólo el nivel educativo y los ingresos. En com­
experimentaban problemas físicos, los que paración con los mayores sin estudios, los
padecían problemas mentales o mentales y mayores con estudios secundarios o supe­
físicos tenía 3,9 veces más probabilidades riores tenían 4 veces más probabilidades
de recibir cuidado informal. El modelo de recibir cuidado de empleados de hogar
seleccionaba como significativa la variable que de familiares o amigos. Los mayores
tipo de problema, cuando habría cabido que vivían en hogares con más de 600 t
esperar que apareciera el nivel de dificul­ mensuales tenían entre 3 y 5 veces más
tad. Ambas variables ofrecen información probabilidades de recibir cuidado de un
similar, dado que el 86% de las personas cuidador pagado en lugar de cuidado
que padecían problemas mentales experi informal que los hogares con menos ingre-
Tabla 4

Modelos de regresión logística de los factores asociados al cuidado formal (privado o público)

Modelo 4. Recibe cuidado de un cuidador remunerado (ref: no recibe ningún tipo de cuidado)
Variables Sig. Odds ratio
Edad (ref: 65-74) 0,011
75-84 0,061 2,075
Más de 84 0,003 4,579
Constante 0,005 0,429
2 Porcentaje pronosticado correctamente por el modelo: 61,445%. R de Nagelkerke: 0,087. Modelo por pasos hacia delante. Paso 1º. Edad.
Modelo 5. Recibe cuidado de servicios sociales (ref: no recibe ningún tipo de cuidado)
Variables Sig. Odds ratio
Edad (ref: 65-74) 0,017
75-84 0,158 1,975
Más de 84 0,004 6,285
Ingresos del hogar (ref: menos de 600 t) 0,010
601-900 t 0,739 1,182
Más de 900 t 0,021 0,107
No consta 0,015 0,147
Constante 0,019 0,392
2 N: 171. Porcentaje pronosticado correctamente por el modelo: 72,168%. R de Nagelkerke: 0,245. Modelo por pasos hacia delante. Paso 1º. Ingresos.
Paso 2º. Edad. Nota: Categoría de referencia entre paréntesis.
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­­LA DISTRIBUCIÓN EN ESPAÑA DEL CUIDADO FORMAL E INFORMAL A LAS PERSONAS DE 65 Y MÁS AÑOS EN SITUACIÓN DE…
Tabla 5
Modelos de regresión logística de los factores asociados al cuidado formal e informal conjuntamente
Modelo 6. Recibe cuidado privado y cuidado informal (ref: recibe sólo un tipo de cuidado)
Variables Sig. Odds ratio
Sexo (ref: Varón)
Mujer 0,001 3,489
Edad (ref: 65-74) 0,026
75-84 0,111 1,798
Más de 84 0,007 2,867
Nivel de dificultad (ref: moderada)
Severa 0,000 2,639
Tamaño del hogar (ref: 1) 0,031
2 0,078 0,439
3 0,003 0,170
4 o más 0,112 0,447
Estado civil (ref: casado o en pareja) 0,051
Soltero 0,048 2,466
Viudo, separado o divorciado 0,888 0,950
Nivel educativo (ref: sin estudios) 0,000
Estudios primarios o equivalentes 3,536
Estudios secundarios o superiores 0,001 4,186
Ingresos del hogar (ref: menos de 600 t) 0,031
601-900 t 0,994 0,996
Más de 900 t 0,117 2,088
No constan ingresos 0,012 3,157
Tamaño de municipio (ref: menos de 10.000) 0,012
10.001-100.000 0,003 3,297
Más de 100.000 0,036 2,339
Constante 0,000 0,003
2 N: 903. Porcentaje pronosticado correctamente por el modelo: 90,949%. R de Nagelkerke: 0,236. Modelo por pasos hacia delante. Paso 1º. Nivel de
estudios. Paso 2º. Estado civil. Paso 3º. Nivel de dificultad. Paso 4º. Sexo. Paso 5º. Tamaño del municipio. Paso 6º. Edad. Paso 7º. Ingresos del hogar.
Paso 8º. Tamaño del hogar
Modelo 7. Recibe cuidado de servicios sociales y cuidado informal (ref: recibe sólo un tipo de cuidado)
Variables Sig. Odds ratio
Edad (ref: 65-74) 0,009
75-84 0,005 5,130
Más de 84 0,003 6,294
Nivel de dificultad (ref: moderada) 0,000
Severa 4,111
Tamaño del hogar (ref: 1) 0,228
0,676 0,837
0,050 0,323
0,994 0,000
Constante 0,000 0,010
2 N: 874. Porcentaje pronosticado correctamente por el modelo: 95,557%. R de Nagelkerke: 0,200. Modelo por pasos hacia delante. Paso 1º. Nivel de
dificultad. Paso 2º. Tamaño del hogar. Paso 3º. Edad. Nota: Categoría de referencia entre paréntesis.
2 sos. La R de Nagelkerke reflejó un buen 585 viudos, 5 separados legalmente y 4
ajuste del modelo (0,251). El Modelo 3 divorciados) de recibir atención de servi­
2 (tabla 3) comparaba (a) quienes recibían cios sociales. La R de Nagelkerke (0,273)
cuidado informal con (b) quienes recibían indica un elevado ajuste del modelo.
cuidado de servicios sociales. Quienes
vivían solos tenían más probabilidades de De acuerdo con el Modelo 4 (tabla 4),
recibir cuidado de servicios sociales en aquellas personas mayores que superaban
lugar de cuidado informal. Los casados o los 84 años tenía 4 veces y media más pro­
en pareja tenían significativamente más babilidades de recibir cuidado privado en
probabilidades que los viudos, separados o lugar de ningún tipo de cuidado que quienes
divorciados (esta categoría se compone de tenían entre 65 y 74 años. Llamó la aten­
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ción la ausencia en el modelo de la variable DISCUSIÓN
ingresos. Asimismo, fue notorio que no
apareciera como significativo el tipo de pro­ Este trabajo aporta nueva información
blema (o el nivel de dificultad), cuando sí sobre la distribución del cuidado formal e
está presente en la comparación entre el informal en España y sobre el modo en que
cuidado informal y la no asistencia. Una se relacionan. Se observa una presencia
posible explicación a estas ausencias es el mayoritaria del modelo de cuidado comple­
limitado número de casos del modelo (206). mentario en combinación con el modelo
2 La R de Nagelkerke es 0,087 lo que indica compensador jerárquico: el cuidado formal
que el ajuste del modelo no es elevado. El es minoritario y sirve de complemento al
Modelo 5 (tabla 4) refleja que el cuidado informal, que es el tipo de cuidado priorita­
por parte de servicios sociales era más de 6 rio y mayoritario. Las personas mayores
veces más probable entre quienes superan con necesidades de atención que viven
los 84 años que en la cohorte 65-74 años. acompañados (o su entorno) parecen esco­
Quienes vivían en hogares de menos de 600 ger como primera opción el cuidado infor­
t mensuales tenían cerca de diez veces más mal, de acuerdo con el modelo compensa­
probabilidades de recibir servicios públicos dor jerárquico. En la línea de lo hallado por
26 que quienes vivían en hogares que superan Bolin et al. para las personas mayores en
los 900 t. diez países europeos, entre ellos España, se
confirma que la relación entre cuidado for­
El Modelo 6 (tabla 5) explora la probabi­ mal e informal entre quienes viven solos es
lidad de recibir cuidado informal y cuidado de sustitución (modelo de cuidado suple­
privado conjuntamente, en comparación mentario). Se constata a su vez que los ser­
con la recepción de un solo tipo de cuidado vicios públicos de cuidado tienen una
(en el 82% de los casos cuidado informal). menor presencia que los servicios privados
27La probabilidad de recibir cuidado informal en España . No es frecuente que se combi­
y privado combinado fue mayor para las ne cuidado formal e informal, aunque las
mujeres (tres veces y media más probabili­ probabilidades de que esto ocurra aumentan
dades), los mayores de 84 años (casi tres cuando el nivel de dificultad es mayor.
veces más), quienes tenían dificultades Estos resultados se sitúan en consonancia
severas (2,6 veces más), vivían solos (en con el trabajo de Jiménez-Martín y Vilapla­
28relación con quienes viven en hogares de na para España con datos de 1999 , que
tres personas), estaban solteros (2,5 veces hallaron una mayor presencia del modelo
más probabilidades que los casados), tenían complementario y que el modelo suplemen­
niveles de estudios más elevados (hasta tario era minoritario. Los resultados tam­
cuatro veces más) y vivían en hogares de bién reflejan que hay un porcentaje relevan­
municipios que superaban los 10.000 habi­ te de mayores que declaran necesitar ayuda
2 tantes. La R de Nagelkerke es 0,236, lo y no la reciben.
que indicaba un buen ajuste del modelo. La
recepción de cuidado informal y de servi­ Debido a la escasez de investigaciones
cios sociales conjuntamente (tabla 5, Mode­ realizadas en España sobre los factores que
lo 7) se encontraba con más probabilidad en influyen en la recepción de cuidado formal
las edades más avanzadas (hasta seis veces e informal, es conveniente contrastar los
más), niveles de dificultad severa (cuatro resultados de este trabajo con estudios rea­
veces más) y hogares unipersonales. Aun­ lizados en otros países, aunque no se trate
que cabría esperar lo contrario, los ingresos de investigaciones recientes. Este trabajo
del hogar no aparecían como factor signifi­ confirma que un mayor porcentaje de muje­
cativo. El ajuste del modelo fue aceptable res no recibe cuidado a pesar de necesitarlo,
2 (R de Nagelkerke 0,200). que los hombres reciben más cuidado infor-
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