LA EQUIDAD DE GÉNERO: DE LA EVOLUCIÓN POLÍTICA, SOCIAL Y EDUCATIVA DE LA MUJER, HASTA LA PARTICIPACIÓN EMPRESARIAL ACTUAL
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Resumen
A partir de un análisis de la evolución del estado social, político, educativo y laboral de la mujer, se ofrece una visión del tema de cuotas de mujeres en la administración de las empresas como herramienta para promover la plena competitividad de los países, más allá de la equidad, ante la persistente subrepresentación femenina en la dirección
de las empresas. Después de un somero repaso de la conciencia de las contradicciones entre los principios de igualdad jurídica y la exclusión de la mujer de la vida política, se da énfasis a las motivaciones de índole económica en la participación laboral de las mujeres y se introduce el tema de las acciones afirmativas en Latinoamérica y Costa Rica. Se presenta el contraste entre los avances educativos de la mujer y su subrepresentación en puestos directivos, como contraria a toda lógica de eficiencia empresarial. Se ofrece una panorámica del debate del tema desde la óptica de mejorar la competitividad con mayor participación femenina en la dirección de las empresas.
ABSTRACT
This article deals with the evolution of the social, political, educational and labor status of women before the introduction of quotas to increase female participation in the administration of enterprises as a tool to promote national competitiveness under the consideration of equity and motivated by the under-representation of women in senior corporate management. After a brief review of the contradictions between the principle of juridical equality and the exclusion of women from political life, emphasis is placed on the economic rationale of women’s participation in the labour force, and on the discussion of affirmative action in Latin America and Costa Rica. The improvement in the education of women is contrasted with their underrepresentation in directive boards as contradictory to all logic of managerial efficiency. An overview of this debate is presented from the viewpoint of competitiveness improvement through a greater female participation at senior levels of management.

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Publié le 01 janvier 2011
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Langue Español

Exrait

la eQUiD aD De GÉNeRo: De la evol UcióN
Política, social y eDUcativa De la MUJeR,
Hasta la P aR ticiP acióN eMPResaRial actU al
HelleN RUiZ HiD al Go
Observatorio de Comercio Exterior
Vicerrectoría de Investigación
Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica
hruiz@ocex.uned.ac.cr
resUmen ness under the consideration of equity and motivated by
the under-representation of women in senior corporate
A partir de un análisis de la evolución del estado
management. After a brief review of the contradictions
social, político, educativo y laboral de la mujer, se
between the principle of juridical equality and the exclu-
ofrece una visión del tema de cuotas de mujeres
sion of women from political life, emphasis is placed on
en la administración de las empresas como herra-
the economic rationale of women’s participation in the
mienta para promover la plena competitividad de
labour force, and on the discussion of afrmative action
los países, más allá de la equidad, ante la persis-
in Latin America and Costa Rica. The improvement in
tente subrepresentación femenina en la dirección
the education of women is contrasted with their under-
de las empresas. Después de un somero repaso
representation in directive boards as contradictory to all
de la conciencia de las contradicciones entre los
logic of managerial efciency. An overview of this debate
principios de igualdad jurídica y la exclusión de la
is presented from the viewpoint of competitiveness impro-
mujer de la vida política, se da énfasis a las moti-
vement through a greater female participation at senior
vaciones de índole económica en la participación
levels of management.
laboral de las mujeres y se introduce el tema de
las acciones afrmativas en Latinoamérica y Cos-
ta Rica. Se presenta el contraste entre los avances KeY Words: QUotas, GeNDeR eQUality , aFFiRM a-
educativos de la mujer y su subrepresentación en tive actioN, ecoNoMic RatioNality , GeNDeR GaPs.
puestos directivos, como contraria a toda lógica
de efciencia empresarial. Se ofrece una panorá-
INtRoDuCCIóNmica del debate del tema desde la óptica de me-
jorar la competitividad con mayor participación el tema de la participación equitativa de muje-
femenina en la dirección de las empresas.
res en todos los campos de la vida social ha sido
sujeto de múltiples análisis, debates públicos, ac-
PalaBras clave: cUotas, eQUiDaD De ciones de protesta, estudios, legislaciones e ini-
GÉNeRo, accioNes aFiRM ativas, RacioNali- ciativas diversas por parte de diferentes actores
DaD ecoNóMica, BRecHas De GÉNeR o. políticos, sociedad civil y academia, y se han con-
vertido en asunto de estado, en casi todos los paí-
ABStRAC t
ses del mundo. sin embargo, ese debate ha sido,
This article deals with the evolution of the social, casi siempre, planteado desde el ángulo jurídico
political, educational and labor status of women de la igualdad de derechos o desde el social de la
before the introduction of quotas to increase fe- equidad de género. Por primera vez se comienza
male participation in the administration of enter - a promover la participación de las mujeres desde
prises as a tool to promote national competitive- el ángulo de la competitividad.
Revista NacioNal de admiNistRaciÓN, 2 (2): 7-30 Julio-Diciembre, 2011 7 Revista Nacional de AdministraciónRNa
Desde el mismo inicio de la modernidad, cuyas países en los que la mujer ya demuestra tener
fechas más emblemáticas de arranque se re- un desempeño académico, laboral y administra-
montan a la Revolución americana en 1776 y a tivo por lo menos igual al de sus contrapartes
la Revolución Francesa en 1789, las instituciones masculinas.
democráticas suscitadas bajo su infujo, lejos de
se trata, como ha sido señalado en variados es-tener como objetivo la participación universal
tudios, de la existencia de una barrera cultural-en la vida política, estaban marcadas por una
mente interiorizada, que no se puede expresar visión tan interiorizada socialmente que no ne-
en ninguna prohibición legal formal existente, cesitó excluir de forma expresa a las mujeres de
pero cuya existencia socialmente patente ha la vida pública. las denominaciones “hombre” y
sido denominada glass ceiling (techos de vidrio). “ciudadano” no se introdujeron en la legislación
esa es la designación sugestiva que se le ha asig-de derechos civiles como representación de la
nado a esa barrera “no escrita, pero real”, es decir, humanidad en su conjunto, sino que específca
invisible, con la que se pone un límite al progre-y concretamente designaban los derechos polí-
so de las mujeres en la vida social (c otter, Herm-ticos del género masculino.
se, o vadía y vanneman, 2001).
Desde la suerte trágica de olimpia de Gauges,
Para enfrentar las brechas existentes entre los que fue condenada a la guillotina por su lucha
derechos legislativos nominales y su ejercicio a favor de los derechos de las ciudadanas, la
social real, se ha impulsado, a partir del siglo pa-fagrante violación de los principios básicos en
sado, legislación positiva que intenta acciones los que se fundaba la naciente democracia y
compensatorias para superar los desequilibrios la condición subordinada en que quedaron las
existentes. este tipo de legislación se cono-mujeres en la vida pública de la naciente mo-
ce con el nombre de “acciones afrmativas”. en dernidad, fueron enfrentadas por diversos movi-
américa latina, varios países han establecido, mientos de mujeres que lograron, país por país,
por ejemplo, cuerpos de ley en los que expresa-el reconocimiento del voto femenino, la eman-
mente se ordena la inclusión de las mujeres, en cipación económica y social, su admisión a las
una proporcionalidad obligatoria –en c osta Rica universidades, su incorporación en el ejercicio
expresamente paritaria– en las papeletas electo-de las profesiones liberales y científcas y, solo
rales de los partidos.recientemente, su participación en los organis-
mos legislativos, de dirección administrativa y la ley ha sido así utilizada como instrumento de
política del estado. cambio social, de enfrentamiento coactivo a los
prejuicios sociales interiorizados y de mecanis-este proceso duró más de 200 años y en muchos
mo de reestructuración de relaciones de poder. países del mundo está lejos de haberse consoli-
Hasta ahora las acciones afrmativas se han plan-dado. Mientras tanto, los avances alcanzados de
teado desde la perspectiva ética de la equidad.participación femenina en la vida política y eco-
nómica de los países más industrializados han sin embargo, este tipo de acciones han llegado,
culminado con la práctica paridad femenina en recientemente en europa, al terreno específco
la fuerza de trabajo y, en muchas partes, en la ya de la gerencia empresarial, donde el escaso nú-
mayoritaria admisión y graduación de mujeres mero de mujeres en los cuerpos directivos de
en las universidades. estos avances contrastan, las empresas contrasta con la cada vez mayor
sin embargo, con el lugar extremadamente mi- presencia femenina en los niveles administrati-
noritario de las mujeres en los cuerpos de dirección vos medios. Discrepa también con la cada vez
política, empresarial y académica de todos los
2 (2), Julio - Diciembre, 20118Revista Nacional de Administración RNa
mayor califcación profesional de las mujeres, así ración de liderazgo transformacional en los
como con su probado desempeño profesional. periodos de cambio acelerado. Por tanto,
las mujeres, que en general tienen un estilo
siguiendo la misma lógica de las “acciones afr - con una tendencia clara al liderazgo trans-
mativas”, algunos países han promovido legisla-
formacional, son candidatas ideales a ocu-
ción que impone cuotas obligatorias de mujeres
par puestos directivos en las organizaciones
en los organismos de dirección de las empresas.
presentes y futuras. ello no implica que los
el debate se ha extendido y forma parte de la
hombres no tengan el perfl adecuado para
discusión más actualizada de la vida empresarial
desempeñar las funciones directivas, sino
moderna.
que ante la situación de discriminación la-
boral que sufren las mujeres, reconocer la lucha por una mayor presencia femenina en
que su estilo de liderazgo responde a las la administración de las empresas corresponde,
demandas organizacionales actuales es un por una parte, al cumplimiento de objetivos éti-
argumento imprescindible para fomentar el cos de equidad, pero también enfrenta el cues-
tionamiento de si la promoción de las mujeres acceso y promoción de mujeres directivas
en la dirección de las empresas respeta los obje- (Ramos, 2005, p.196).
tivos fundamentales de la vida económica em-
presarial, de mayor competitividad económica,
la larga marcha de la superación efciencia administrativa y libertad de mercado.
de la desigualdad política de la mujeres notable que ahora, más allá del tema de la
equidad, muchos autores y políticos, de orien- el nacimiento de los tiempos modernos vino
tación incluso fuertemente liberal, vislumbran acompañado con la fagrante contradicción en-
desde nuevos ángulos de competitividad la tre los principios políticos y jurídicos de igualdad
importancia de la participación femenina en la que proclamaba y su legislación positiva concre-
administración de las empresas. ta que excluía, de forma expresa, a la mujer de la
vida pública. el primer paso para revertir históri-la sociedad del conocimiento y de la comuni-
camente esa situación fue la lucha por el pleno cación, así como la velocidad de transforma-
ejercicio de los derechos de ciudadanía de las ciones impulsadas por la continua revolución
mujeres. tecnológica, obligan a las empresas a tener una
fexibilidad muy grande, que solo es posible en algunos pensadores, como Nicolás, marqués
estructuras de menor rigidez jerárquica vertical. de c ondorcet, hicieron notar tempranamente
en su laureado estudio, “Mujeres y liderazgo, la contradicción entre los principios revolucio-
una nueva forma de dirigir” Ramos (2005) hace narios que proclamaban la igualdad básica en-
un exhaustivo análisis en el que muestra que las tre los seres humanos, como “derecho natural”,
mujeres tienen menor inclinación al ejercicio rí- y que, por otra parte, negaban a las mujeres el
gido y vertical de la administración y que estas acceso a la vida política (c alvera, 1982, p. 147).
formas propias de socialización de las mujeres Un año antes de la redacción de los “Derechos
ponen al día una nueva dimensión de su parti- de la mujer y la ciudadana”, de olimpia de Gou-
cipación equitativa en la dirección empresarial: ges, c ondorcet abogó expresamente por la con-
la efciencia. cesión de plenos derechos políticos a la mujer.
en su escrito Essai sur l’admission des femmes au l os entornos empresariales sometidos a
droit de cité (c ondorcet, 1790, p. 1), reclama con constantes cambios requieren de nuevos
claridad: “¿No han violado todos ellos el princi-estilos de dirección y demandan la incorpo-
2 (2), Julio - Diciembre, 2011 9 Revista Nacional de AdministraciónRNa
pio de la igualdad de derechos al privar con tan- liberación de los esclavos precedió por muchí-
ta irrefexión a la mitad del género humano de simos años a la plena incorporación política de
concurrir a la formación de las leyes, es decir, ex- la mujer. eso ocurrió, igual que en Francia, a des-
cluyendo a las mujeres del derecho de ciudada- pecho de los sentimientos de las mujeres que
nía?”. válido es decir que semejante postura éti- participaron activamente en las luchas por la
ca de este pensador no se produjo sin la formi- independencia americana. Nada es más ilustra-
dable infuencia que ejerció sobre él su esposa, tivo de esto – y tal vez menos conocido – que la
sophie de Grouchy, fundadora y alma del círculo correspondencia, entre abigail a dams y su mari-
de intelectuales que se reunía en el “salón de las do, 13 años antes de la caída de la Bastilla y dos
Monedas“, en pleno período revolucionario. meses antes de la proclamación de la indepen-
dencia de los estados Unidos, en cuya redacción
Pero ni las ideas de c ondorcét-Grouchy, Mme John a dams tomaría parte.
d’epinay, l’abbé Grégoire, Pierre Guyomat, saint-
Just y c ambaceres, entre otros y otras, tuvieron en el nuevo código de leyes, que supongo
impacto alguno en la evolución política de Fran- tendrán que redactar, desearía que te acor-
cia. l os judíos fueron ciudadanos plenos desde dases de las damas, y que fueses más gene-
1791 y la esclavitud fue abolida en 1794. las roso y condescendiente con ellas que tus
mujeres, en cambio, tuvieron que esperar hasta antepasados. No pongas un poder tan ili-
1944 para tener derecho al voto. ¡153 años! mitado en manos de los maridos. Recuerda
que todos los hombres serían tiranos si pu-
Para entender la fuerza que tenía la interioriza-
dieran. si no se nos presta especial atención
ción cultural de la subordinación social y política
y cuidado a las damas, estamos decididas
de la mujer, basta con mencionar que el códi-
a organizar una rebelión y no nos conside-
go napoleónico de 1804, consagra los grandes
raremos obligadas a obedecer ninguna ley
principios civiles de la Revolución Francesa, fun-
en la que no hayamos tenido ni voz ni voto
dados en la igualdad de las personas pero, al
(a dams y a dams, 1776, p. 121).
mismo tiempo y de forma expresa, coloca a la
mujer, en una situación jurídica completamente a lo que respondió John:
subordinada al hombre. ahí se establece:
en cuanto a tu extraordinario código de le-
…subordinación de la esposa a su marido y yes, no puedo menos que reírme. Hemos
de la obediencia a sus deseos (artículo 213). sido informados que, a causa de la lucha, se
está obligada a vivir en el domicilio que él ha relajado la autoridad en todas partes; que
escoge y a seguirlo donde él quiera (artícu- los niños y los aprendices desobedecen; que
lo 214). la mujer no puede disponer de su en las escuelas y colegios ha habido desór-
propiedad personal sin permiso del marido denes; que los indios se han sublevado con-
(artículo 217). en caso de divorcio los hijos tra sus guardianes, y que hay negros que se
quedan con el padre (artículo 267). si existe han insolentado con sus amos. sin embar-
adulterio, el único castigo para el marido es go, tu carta ha sido la primera amenaza de
que le está prohibido casarse con su aman- que otra tribu, más numerosa y poderosa
te, pero si la culpable es la esposa, puede ser que las demás, empieza a estar descontenta
encarcelada por un período de dos meses a (a dams y a dams, 1776, p. 125).
dos años (artículo 298) (Borloz, 2001, p. 62).
la contradicción era evidente, desde el punto de
las cosas no fueron diferentes en la naciente vista ético, entre la igualdad que se pregonaba
democracia de estados Unidos. también ahí la y la discriminación de las mujeres que se prac-
2 (2), Julio - Diciembre, 201110Revista Nacional de Administración RNa
ticaba. la documentación existente demuestra de la Mujer). su escrito de tres años después, “el
que el fenómeno fue totalmente deliberado. a sí, sometimiento de las mujeres”, fue rápidamente
por ejemplo, nadie tan emblemático como em- traducido a todos los idiomas del norte europeo,
manuel Joseph sieyès, el célebre autor del escri- alimentó el debate sufragista y se puede decir
to más movilizador y popular de la Revolución que precede en más de 100 años al debate ac-
Francesa, quien justifca la exclusión política de tual.
la mujer con base en las transformaciones eco-
el principio regulador de las actuales rela-nómicas que precedieron a la caída del antiguo
ciones entre los dos sexos –la subordinación Régimen, según la cual las fuerzas económicas
legal del uno al otro- es intrínsecamente remitían a la vida doméstica a las mujeres –vistas
erróneo y ahora constituye uno de los obs-exclusivamente desde sus funciones reproducti-
táculos más importantes para el progreso vas- y excluyéndolas de la política.
humano; y debiera ser sustituido por un
…la modernidad desarrolló la producción principio de perfecta igualdad que no admi-
en toda europa. l os sistemas políticos mo- tiera poder y privilegio para unos ni incapa-
dernos se asientan en el trabajo, afrma cidad para otros (Mill, 1869, p. 220).
sièyes, y los agentes económicos son, efec-
l o más interesante de la postura de Mill es que tivamente, ciudadanos activos que contri-
sitúa la plena participación de las mujeres no buyen a la producción social de la riqueza.
solo desde el punto de vista ético, sino desde Pero esa misma transformación que extrae
la perspectiva de los aportes ventajosos que de la economía su carácter doméstico y la
tendría en la sociedad el “carácter” específco hace acceder a la dimensión política, es la
de las mujeres, forjado, según Mill, por milenios que mantiene las funciones reproductivas
de opresión que las prepararían para una inter-en el ámbito doméstico, excluídas de la es-
vención “suavizante” en la historia del género fera pública (Fauré, 2010, p. 187).
humano, si tuvieran la posibilidad de ejercer su
exactamente lo contrario fue lo que ocurrió. las infuencia con su incorporación a la vida política
fuerzas económicas despertadas por la Revo- pública:
lución industrial arrancaron a las mujeres de la
la opinión de las mujeres ejercería…una esfera doméstica, las sometieron masivamente a
infuencia…más benefciosa sobre la masa los más inclementes entornos laborales y crea-
general de las creencias y los sentimientos ron condiciones sociales con la fuerza necesaria
humanos…las mismas que eran más pro -para alcanzar su plena incorporación a la vida
pensas a ser víctimas de la violencia han política y a la abolición de sus diferentes esta-
tendido de manera natural a hacer todo lo tutos jurídicos de minusvalía. esa circunstancia
posible por limitar el alcance de esta y a mi-explica tal vez por qué fue precisamente un eco-
tigar sus excesos. las mismas a las que no se nomista, John stuart Mill, el escritor de mayor in-
enseñaba a luchar, han optado de manera fuencia en la defensa de los derechos políticos
natural por cualquier otro modo de resolver de las mujeres.
las diferencias que no fuera la lucha (Mill,
en 1866, John stuart Mill planteó una propuesta 1869, p. 220).
en el Parlamento inglés, a favor del voto femeni-
Desde 1848, se suscitó en los estados Unidos no que fue rápidamente rechazada, provocando
un movimiento de lucha por el voto de la mu-el surgimiento del primer grupo claramente su-
jer. l os esclavos fueron liberados 55 años antes fragista británico, la National Society for Woman’s
que la mujer conquistara el derecho al voto, en Sufrage (a sociación Nacional para el sufragio
2 (2), Julio - Diciembre, 2011 11 Revista Nacional de AdministraciónRNa
ese país. el movimiento y aspiración sufragista la racionalidad de su incorporación al trabajo
se extendió a todos los países del mundo, pero asalariado de las fábricas se fundó en la posi-
su aceptación fue extremadamente lenta. antes bilidad que tenía la industria de incorporar a la
de 1914, las mujeres podían votar solo en cuatro producción un segmento “desvalorizado” de la
países, geográfcamente aislados, dos escandi- población humana, y de esa ización so-
navos (Noruega y Finlandia) y dos en la lejana cial poder derivar una ventaja competitiva: con-
o ceanía (Nueva Zelanda y a ustralia). en la mayor seguir igual trabajo por menor salario.
parte de los países del mundo el derecho al voto
l os economistas, junto a la explicación de las le-de la mujer llegó hasta después de 1946, en c os-
yes del desarrollo económico e industrial, cons-ta Rica en 1949.
truyeron también un cuerpo de razonamiento
el derecho al voto implicó para las mujeres mu- que justifcaba las diferencias salariales entre las
chos cambios legislativos posteriores, ya que su mujeres y los hombres. Uno de esos constructos
fuerza, electoralmente adquirida, se vitalizó con peregrinos fue el concepto de “división sexual
la oferta política de mayores libertades civiles y del trabajo”. según este los hombres debían
sociales, que se le presentaban para seducir su recibir mayores salarios que las mujeres por su
poder electoral. sin embargo, y esto nos introdu- “supuesto” lugar “natural” como responsables de
ce al tema de las cuotas femeninas, el hecho de toda la familia, posición que no se atribuía a las
poder votar no se tradujo en una mayor partici- mujeres.
pación de las mujeres en los cuerpos legislativos.
a dam smith, el padre del liberalismo económi-
co, cita expresamente la opinión de economistas
que el hombre debe recibir un salario que sea su-De la familia a la industria:
fciente para mantenerse a sí mismo y a su familia, la desigualdad de la mujer
mientras que “…el trabajo de la esposa…no su-
en la empresa
pone más que el que sea sufciente para mante -
se suele mencionar la participación de las mu- nerse a ella misma” (smith, 1776, p. 43).
jeres en la producción como uno de los factores
Jean-Baptiste say expresa el mismo criterio, como que incidió en el crecimiento de su infuencia so -
ineluctable ley económica. según este autor, los cial. es importante, sin embargo, apartar la idea
hombres ganaban salarios esenciales, las mujeres, de que la revolución industrial y el maquinismo
salarios complementarios. ya que las mujeres po-provocaron la incorporación de las mujeres en
dían apoyarse en el sostén familiar provisto por el la producción por la vía de la demanda laboral.
trabajo de los hombres (say, 1841).la mujer ingresó al mundo laboral de la indus-
tria moderna como un mecanismo de racionali- semejante desvalorización del trabajo de las
zación económica, para disminuir los costos de mujeres partía, en realidad, de una preexisten-
producción. te cultura de subordinación de las mujeres. sin
embargo, los menores salarios de las mujeres ya sea en la rama textil, en la fabricación de
se convirtieron a su vez en agentes económi-calzado, en la sastrería o el estampado, ya
cos adicionales de su depreciación social. Por
sea en combinación con la mecanización,
ser socialmente desvalorizada recibía menor sa-
la dispersión de la producción o la raciona-
lario y, a su vez, ese menor salario que recibía,
lización de los procesos de trabajo, la intro-
era “la prueba” de su condición desvalorizada.
ducción de las mujeres signifcaba que los
“Por un lado, los salarios de las mujeres daban
empleadores habían decidido ahorrar cos-
por supuesto la menor productividad de estas;
tes de fuerza de trabajo (Duby, 2001, p. 427).
2 (2), Julio - Diciembre, 201112Revista Nacional de Administración RNa
por otro lado, los bajos salarios de las mujeres cos que consagran formalmente la igualdad y
se consideraban como demostración de que no la real desigualdad social y económica que se
podían trabajar tanto como los hombres” (scott, presenta con evidencia empírica, se han venido
2001, p. 8). implementando medidas socialmente correcti-
vas, convertidas en imperativas por estatutos in-
a pesar de todos los avances sociales y jurídicos ternos o por legislación nacional, en la forma de
que han existido, desde la primera revolución cuotas obligatorias de participación, de acceso
industrial, en ningún terreno ha habido tanta a oportunidades, de empleo, entre otros. Marta
lentitud y tan difícil progreso como en conseguir suplicy, ex intendente de sao Pablo, las defne
que las mujeres reciban la misma remuneración así:
por igual trabajo. en 2009, un análisis de 22 paí-
ses mostró que en promedio, “la brecha salarial a cciones afrmativas son estrategias des-
de género se ha mantenido invariable; en el tinadas a establecer la igualdad de opor-
periodo analizado, las mujeres ganan aproxi- tunidades, por medio de medidas que
madamente el 80% del salario de los hombres” compensen o corrijan las discriminaciones
(oit , 2009, p. 8). en la misma medida en que los resultantes de prácticas o sistemas sociales.
niveles de empleo de las mujeres son de mayor t ienen carácter temporal, están justifcadas
califcación profesional, la brecha salarial entre por la existencia de la discriminación secu-
hombres y mujeres, en vez de acortarse, se ex- lar contra grupos de personas y resultan de
pande (oit , 2009). Por otra parte, si se toma en la voluntad política de superarla (suplecy,
cuenta los niveles salariales de participación fe- 1996, p. 131).
menina en todas las escalas salariales, siempre
el concepto apareció, por primera vez en legis-es mayor el número de mujeres que de hom-
lación introducida por el presidente John F. Ken-bres que gana menos del promedio nacional.
nedy, en la orden ejecutiva número 10925 del en los estados Unidos, por ejemplo, donde se ha
6 de marzo de 1961, donde se plantea la con-alcanzado prácticamente la paridad en partici-
tradicción social existente entre los principios pación laboral entre hombres y mujeres, y don-
constitucionales de igualdad y los resultados de además la tasa de desempleo de mujeres es
que aportan “los exámenes y análisis de prácti-menor que las de sus contrapartes varones, “en
cas…relacionadas con el empleo que muestran 2008, casi el 30% de las mujeres que trabajaban
la urgente necesidad de fortalecer la promoción a tiempo completo ganaban menos de dos ter-
de la total igualdad de oportunidades de em-cios del salario medio, frente a solo el 20% de los
pleo” (Kennedy, 1961).hombres” (oit , 2009, p. 9). en otras palabras, una
de cada tres mujeres asalariadas gana menos del en esta orden ejecutiva, se emplea por primera
60% del salario nacional medio. vez el término “acción afrmativa” y se refere es-
pecífcamente, en su sección 301-1, a la obliga-
ción que tienen los contratistas del gobierno de las acciones afrmativas
los estados Unidos a “tomar medidas afrmativas
como mecanismos compensatorios
(afrmative actions) para asegurar que los apli-
la igualdad jurídica, institucionalmente estable - cantes a un empleo sean contratados y tratados
cida, no ha impedido que la realidad presente un sin discriminación por razón de su raza, credo,
tratamiento diferenciado en el acceso a oportu- color u origen nacional” (Kennedy, 301-1).
nidades entre hombres y mujeres, entre diferen-
Debe tomarse en cuenta que en esta disposi-tes etnias, credos y orientaciones sexuales. ante
ción no incluye, ni considera la discriminación esas contradicciones entre los estatutos jurídi-
2 (2), Julio - Diciembre, 2011 13 Revista Nacional de AdministraciónRNa
por razón de género (without regard to their race, este nuevo proceso arranca en 1976, en Norue-
creed, color, or national origin). l uego vendrá en ga, cuando después de un fuerte debate inter-
ese país una emblemática legislación relaciona- no, las mujeres afliadas al partido socialdemó -
da con los Derechos civiles, en ella las mujeres crata lograron convencer a la mayoría masculina
no son mencionadas. en 1965 el presidente nor- de ese partido a presentar cuotas específcas de
teamericano l yndon B. Johnson emitió la orden candidaturas femeninas en las listas de candi-
ejecutiva 11246 en la que extiende a las empre- daturas al legislativo. ese ejemplo y las nuevas
sas privadas de más de 15 empleados los benef- diputadas abrieron la puerta a intensos deba-
cios de no discriminación en el empleo. a ún en- tes que condujeron a que, poco a poco, todos
tonces no se menciona a las mujeres y no es sino los partidos asumieran de forma voluntaria un
hasta 1967, que se reforma esa orden ejecutiva, compromiso similar con la representación fe-
para que abarque también a las mujeres. menina en las papeletas electorales, tendencia
que rápidamente se extendió a todos los países
esa es, entonces, la primera vez que las acciones escandinavos.
afrmativas jurídicas van a relacionarse con la
tutela de la igualdad de género. el concepto de las nuevas disposiciones partidarias van a tener
cuotas específcas, como forma de promoción un fuerte impacto en el crecimiento de la parti-
de la igualdad nace mucho después, pero solo cipación de mujeres en los parlamentos y en los
como instituciones de derecho privado, dentro gobiernos europeos. Una tendencia similar, pero
de los estatutos de las universidades en estados esta vez a través de legislación, establecería en
Unidos o de los estatutos de los partidos políti- américa latina cuotas de mujeres en las candi-
cos en escandinavia. daturas al legislativo a partir de 1991.
l os primeros antecedentes de acciones afrma-
tivas debemos retraerlas a los estatutos de 1890 estado de situación de las cuotas
del Partido socialdemócrata de alemania (sPD) de mujeres en política electoral
que expresamente demandó una mayor repre-
en la europa de mayor tradición democrática sentación de las mujeres afliadas en las conven-
ha existido una enorme resistencia a la legis-ciones de ese partido. eso no hizo, sin embargo,
lación obligatoria de cuotas de mujeres en las variar el porcentaje de mujeres que se presen-
papeletas electorales y solamente ocho países taban como candidatas. clara Zetkin, directora
han establecido esa obligación. sin embargo, el del periódico “la igualdad” y a quien se debe
establecimiento de cuotas femeninas es vista, la propuesta de celebración del día internacio-
cada vez más, como la política de estado más nal de la mujer, fue diputada hasta 1919, junto
efcaz en la promoción de la igualdad de repre -a otras 37 mujeres alemanas (9%). Un año des-
sentación de mujeres en el legislativo y en todas pués de fnalizada la segunda Guerra Mundial, el
las esferas de gobiernos, nacionales y locales sPD resolvió que en todos los cargos partidarios
(Dahlerup, 2005). debía existir una representación de mujeres pro-
porcional a la membresía femenina. eso marca la De hecho, en la zona escandinava nunca se es-
tendencia europea moderna (Barbieri, 2002), en tablecieron cuotas por ley, lo que es contrario a
la cual la introducción de cuotas específcas de lo que habitualmente se supone. sin embargo,
mujeres van a ser producto de estatutos inter- ha sido emblemática su alta participación de
nos de los partidos y no de legislación electoral mujeres en el l egislativo, lo que demuestra el
nacional. peso de otros factores culturales, sociales y eco-
nómicos en la promoción de la participación de
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mujeres en los parlamentos. en algunos de esos Desde una encuesta Gallup, realizada en 2000,
países, ni siquiera los partidos pusieron cuotas el 66% de los latinoamericanos piensan que las
en sus estatutos. en otros, como en Dinamarca, cuotas de mujeres son mecanismos apropia-
segundo en proporción de mujeres en el parla- dos para favorecer la incorporación de mujeres
mento, pocos partidos establecieron cuotas en a puestos políticos. el 55% apoyan la idea de la
sus papeletas electorales y, si lo hicieron, las han mayor participación de mujeres porque el 66%
eliminado recientemente. opina que son más honestas que los hombres y
el 85% que son mejores a la hora de tomar de-
Una situación completamente diferente es la cisiones (Diálogo inter-americano/Gallup, 2000).
que se ha vivido en américa latina. a quí la ten-
dencia predominante ha sido buscar incidir en en algunos países, como c osta Rica, la intro-
la mayor representación de mujeres en los par- ducción de las cuotas parecería indicar resul-
lamentos a través de la imposición de cuotas tados netamente positivos en el cambio de la
obligatorias de mujeres en las listas electorales. cultura política nacional, pasando de 19,3% de
mujeres legisladoras en 2000, al 40% después de
en los años 90 del siglo pasado, la región latinoa- establecido el sistema de cuotas. en nuestro país
mericana vivió un profundo proceso de demo- la participación de mujeres es similar a la de los
cratización de la vida política en la que asumieron países escandinavos. Un resultado igualmente
particular relevancia organizaciones de mujeres, exitoso se manifesta en argentina. en otros paí-
como las abuelas de la Plaza de Mayo, en a rgen- ses los resultados son variados y mucho depen-
tina. en ese contexto, también se promovió la de de si, además de las cuotas establecidas, se
participación de las mujeres en las nuevas insti- impone un orden obligatorio de las candidatu-
tuciones democráticas de la región. Una de las ras femeninas y se establecen sanciones –como
medidas consideradas por la población como el rechazo de la inscripción de candidaturas,
las más positivas para asegurar la representación cuando no se cumple con la norma. si se com-
parlamentaria femenina fue el establecimiento para el promedio de representación de mujeres
de cuotas como mecanismo que “tiene un objeti- legisladoras entre países latinoamericanos que
vo equilibrador de las desigualdades que enfren- tienen cuotas (20,5%) y los que no las tienen
tan las mujeres para acceder a cargos políticos, (18,5%) la diferencia no es tan decisiva.
al forzar su ingreso al poder público y no dejarlo
completamente a la buena fe de los partidos po- tal vez eso se deba, como opina Jacqueline Pes-
líticos, ni a sus procedimientos tradicionales de chard, a que:
selección”(Peschard, 2002, p. 174).
…si no existe una disposición expresa para
argentina fue el primer país que adoptó el sis- la colocación de las candidaturas femeninas,
tema de cuotas electorales en 1991. a la fecha el objetivo de las cuotas tiende a diluirse al
existen 11 países que se han sumado a la inicia- dejarse en manos ya sea de las cúpulas par-
tiva de establecer porcentajes obligatorios de tidistas que generalmente están compuestas
mujeres en las candidaturas parlamentarias, y dominantemente por varones, ya de la po-
van desde el 20% en Paraguay hasta el 50% en blación votante que participa de los valores
c osta Rica y ecuador. en c olombia existe ade- y consideraciones dominantes sobre los que-
más la obligación de poner un 30% de mujeres haceres políticos, lo cual deja en desventaja a
en los máximos niveles de la administración pú- las mujeres (Peschard, 2002, p. 179).
blica.
Por otra parte, en el empoderamiento de mu-
jeres cabe tomar en cuenta la bajísima repre-
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sentación que tienen en los gobiernos locales, chos de la Mujer”, considerado precursor del
donde “en 14 países latinoamericanos el número feminismo anglosajón, es del criterio que la di-
de mujeres alcaldesas está por debajo del 10%” ferencia en educación está en la base de todos
(llanos y sample, 2008, p. 11). los prejuicios en contra de las mujeres. el funda-
mental objetivo de la educación de mujeres se-
eso muestra que la introducción de cuotas no ría lograr que la mujer, al ser “igual” al hombre en
necesariamente tiene un impacto que se extien- sus capacidades intelectuales y laborales, podría
da de inmediato en todos los órdenes del em- ser también “igual” en su posicionamiento social.
poderamiento político y que en los resultados
de representación femenina siguen jugando la humanidad debiera educarse siguiendo
también otros factores que tienen que ver con el mismo modelo, o si no, la relación entre
el desarrollo cultural, nivel educativo, peso social los sexos nunca merecerá el nombre de
de la clase media, infuencias religiosas y, por compañerismo, ni las mujeres desempeña-
supuesto, el peso específco que alcancen en rán los deberes peculiares de su sexo hasta
los partidos políticos, la democracia interna y el que no se conviertan en ciudadanas ilus-
accionar específco de las mujeres. tradas, libres y capaces de ganar su propia
subsistencia, e independientes de los hom-
la discusión sobre el tema de las cuotas, com-
bres (…) hasta que las mujeres, educándose
parando américa latina y europa, gira el sentido
junto con los hombres, no estén preparadas
de la balanza cuando se introduce el tema de
para ser sus compañeras, en lugar de ser
la representación de mujeres en el nivel de di-
únicamente sus amantes (Wollstonecraft,
rección de las empresas. en este campo, se ha
1792, p. 177).
abierto una discusión sobre la necesidad de in-
troducir un sistema de cuotas de participación ese sueño de Wollstonecraft no solo es ya una
de mujeres en puestos directivos. en latinoamé - realidad en casi todos los países del mundo, sino
rica, en cambio, esa discusión todavía no tiene que en la mayor parte de ellos el número de mu-
impactos notables. jeres en los centros de enseñanza es superior al
de los hombres. eso no ha signifcado, sin em-
bargo, igualdad de las mujeres en la sociedad y
l os avances educativos de las
en la fuerza de trabajo.
mujeres tocan su techo de vidrio
De acuerdo con el “Reporte Global de Brechas
Universalmente reconocida como base de la de Género 2009” (Hausmann, t yson y Zahidi,
creación de capacidades y de competitividad 2009), publicado por el Foro económico Mun-
nacional, la educación es el instrumento más dial, en 83 de 132 países se había alcanzado el
importante de movilidad social y el acervo hu- mismo o mayor número de mujeres en la edu-
mano de un país termina en última instancia de- cación secundaria. en 76 de esos 83 países, el
terminado por los niveles educativos alcanzados número de mujeres en secundaria era mayor
por su población. que el de los hombres. en 30 de los 49 países del
mundo donde es menor el número de mujeres c ontemporánea de la Revolución Francesa, la
en secundaria, la matrícula de mujeres es igual primera gran precursora inglesa de la lucha por
o mayor al 90%. c osta Rica se sitúa entre los 22 la igualdad de las mujeres, Mary Wollstonecra-
países del mundo con mayor presencia femeni-ft, plantea que la educación – no la política – es
na en secundaria, con el 7% más de mujeres que el mejor instrumento para la igualdad entre los
de hombres, en ese nivel educativo (Figura 1).sexos. en su libro “Reivindicación de los Dere-
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