La tiranía de los jóvenes

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El niño en muchos hogares se ha convertido en el dominador de la casa, se ve lo que él quiere en la televisión, se entra y se sale a la calle si así a él le interesa, se come a gusto de sus apetencias. Cualquier cambio que implique su pérdida de poder, su dominio, conlleva tensiones en la vida familiar, el niño se vive como difícil, se deprime o se vuelve agresivo. Las pataletas, los llantos, sabe que le sirven para conseguir su objetivo. Son niños caprichosos, consentidos, sin normas, sin límites, que imponen sus deseos ante unos padres que no saben decir no...

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Publié le 01 janvier 2007
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BOL PEDIATR 2007; 47 (SUPL. 1): 96-100
VI Conferencia Blas Taracena del Piñal
La tiranía de los jóvenes
J. URRA PORTILLO
Psicólogo Clínico y Forense. Escritor. Contertulio en Medios de Comunicación. Primer Defensor del Menor.
Presidente de la Asociación Iberoamericana de Psicología Jurídica. Patrono de UNICEF. Profesor de Ética en Psicología (UCM)
El niño en muchos hogares se ha convertido en el domi- violencia ejercido por éste o ésta, afectaba ostensiblemente
nador de la casa, se ve lo que él quiere en la televisión, se al entorno familiar. Otro hecho reiterado es el de las fugas
entra y se sale a la calle si así a él le interesa, se come a gusto del domicilio y el consecuente absentismo escolar con con-
de sus apetencias. Cualquier cambio que implique su pér- ductas cercanas al conflicto social. En otros casos, el hijo o
dida de poder, su dominio, conlleva tensiones en la vida hija entra en contacto con la droga y es a partir de ahí donde
familiar, el niño se vive como difícil, se deprime o se vuel- se muestra agresivo/a, a veces con los hermanos. Otros casos
ve agresivo. Las pataletas, los llantos, sabe que le sirven para son los hijos que utilizan a sus padres como “cajeros auto-
conseguir su objetivo. máticos”, o con chantajes, o manifestando un gran desa-
Son niños caprichosos, consentidos, sin normas, sin lími- pego hacia sus progenitores, transmitiendo que profunda-
tes, que imponen sus deseos ante unos padres que no saben mente no se les quiere.
decir no. En los últimos años, en los Juzgados y Fiscalía de Meno-
Molestan a quienes tienen a su alrededor, quieren ser res, hemos constatado un preocupante aumento de las
constantemente el centro de atención, que se les oiga sólo a denuncias a menores por malos tratos físicos (conllevan psí-
ellos. Son niños desobedientes, desafiantes. No toleran los quicos y afectivos) a las figuras parentales (casi exclusiva-
fracasos, no aceptan la frustración. Echan la culpa a los mente a la madre).
demás de las consecuencias de sus actos. Estas realidades afloran ahora porque existe una fisca-
La dureza emocional crece, la tiranía se aprende, si no lía, un Defensor del Menor, unos servicios de protección a
se le pone límites. la infancia, una policía de menores donde denunciarles (antes
Hay niños de 7 años y menos que dan puntapiés a las no). Antes el hijo conflictivo (y, en muchas ocasiones quien
madres y éstas dicen «no se hace» mientras sonríen; o que no lo era) salía a muy corta edad de casa, a trabajar y bus-
estrellan en el suelo el bocadillo que le han preparado y pos- carse la vida.
teriormente le compran un bollo. Dichas inculpaciones son presentadas por vecinos, par-
Recordemos, esos niños que todos hemos padecido y tes médicos de los hospitales y, puntualmente, por la vícti-
que se nos hacen insufribles por culpa de unos padres que ma, la cual cuando llega a la Fiscalía de Menores a pedir
no ponen coto a sus desmanes. “árnica” es que ha sido totalmente desbordada y derrota-
La tiranía se expone en las denuncias de los padres con- da, viene con la honda sensación de haber fracasado como
tra algún hijo, por estimar que el estado de agresividad y madre y con un dolor insondable por denunciar a su hijo,
Correo electrónico: urrainfancia@hotmail.com
© 2007 Sociedad de Pediatría de Asturias, Cantabria, Castilla y León
Éste es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia Reconocimiento-NoComercial de Creative Commons
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siempre que se cite el trabajo original.
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sabedora de que la Justicia pudiera domeñar esa conducta, lizan ninguna actividad educativa o formativa, se levan-
pero difícilmente equilibrarla. tan a las 13 horas, comen, descansan con una reparado-
La sórdida cotidianeidad de estos abusos en el seno de ra siesta y “a dar vueltas con los colegas”. Se implican
lo que debiera ser un hogar cercena cualquier conviven- con grupos de iguales de conductas poco aconsejables.
cia. Sin embargo, este “cáncer relacional” sólo despierta En síntesis y literalmente, hacen lo que quieren, llevan
la alerta colectiva cuando salta a los medios de comuni- a dormir a quien desean a casa, llaman al cerrajero y
cación un parricidio, entonces, como en todos los hechos cambian la cerradura dejando a los padres fuera, etc.; en
que concluyen en muerte, la sociedad vuelve a sorpren- fin, un despotismo nada ilustrado.
derse por la frialdad con que los niños cuentan sus actos • Patológicos, bien sea por una relación amor-odio madre-
violentos y por la aparente falta de móviles o razones para hijo, con equívocos, más allá de los celos edípicos, en
efectuarlos. algún caso con relaciones incestuosas. Otro determinante
Los humanos heredamos genética y culturalmente, es la dependencia de la droga, que impele al menor a
¿puede, por ende, hablarse de violencia contra natura? robar en casa desde dinero para comprar sustancias psi-
cotrópicas de diseño, hasta la cadena musical para adqui-
rir otros tóxicos como inhalantes volátiles tipo pega-
CARACTERÍSTICAS DE QUIEN VIOLENTA mento con tolueno.
A SUS PADRES • Violencia aprendida como aprendizaje vicario desde la
observación, ya sea porque el padre (por ejemplo, alco-
Resulta inviable apuntar una estadística cuantificado- hólico) también pega a la madre para conseguir su líqui-
ra fiable, dada la más que incalculable pero segura amplia do elemento; o como efecto boomerang, por haber sufri-
cifra de conductas de este tipo no denunciadas, y que sólo do con anterioridad el maltrato en su propio cuerpo, la
se interviene judicialmente en aquellas en que hay cons- incontinencia pulsional de padres sin equilibrio ni pau-
tancia de secuelas físicas de agresión. tas educativas coherentes y estables; cuando su edad y
Genéricamente, no son adolescentes delincuentes. La físico lo permiten “imponen su ley” como la han inte-
mayoría de ellos no llegan a agredir a los padres. En muchas riorizado.
ocasiones han abandonado, de hecho, los estudios. No tie- • Se aprecian bastantes casos en hijos separados. Bien
nen obligaciones, ni participación en actividades o relacio- por el proceso, que en ocasiones se formula de tal
nes interactivas. manera que resulta muy dañino para los hijos, o por-
Respecto al perfil, se trata de un menor varón (uno de que el padre varón, en el régimen de visitas, le indi-
cada diez son chicas) de 12 a 18 años (con una mayor pre- ca al hijo que su ex (se caracteriza por ser tonta, capri-
valencia del grupo 15-17 años) que arremete primordialmente chosa, estúpida...) y que él como hijo haría bien en
a la madre. Adolecen hasta del intento de comprender qué imponerse, tener más libertad… (o, lo que es lo mismo,
piensa y siente su interlocutor “domado”. Poseen escasa encanalla a su hijo contra su ex, que no olvidemos es
capacidad de introspección y autodominio: “me da el la madre del hijo). En muchas ocasiones el padre varón
punto/la vena...”. ve al hijo los fines de semana en tiempos de cine, res-
Los tipos caben diferenciarse en: taurantes, etc., mientras que la madre tiene que bregar
• Hedonistas-nihilistas, el más amplio en número. Su con el aseo personal del hijo, arreglo de la habitación,
principio es “primero yo y luego yo”. Unos utilizan la estudio, etc.
casa como hotel (los fines de semana los pasan fuera), La convivencia con la nueva pareja del padre o de la
entienden que la obligación de los padres es alimen- madre ocasiona a veces grandes disturbios en los hijos
tarles, lavarles la ropa, dejarles vivir y subvencionarles que, rebotados de una casa a otra, acaban agrediendo
todas sus necesidades o, mejor dicho, demandas. El no a la parte más débil.
cumplimiento de sus exigencias supone el inicio de un • Un porcentaje significativo de chavales son niños adop-
altercado que acaba en agresión. En gran número no rea- tados o acogidos por familias que no son biológicamente
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las suyas. Pareciera que ese sentimiento de no perte- La televisión es utilizada por muchos padres como “can-
nencia al 100%, de no vinculación sanguínea, permite al guro”, el golpeo catódico continuado invita ocasionalmen-
joven exigir más, demandar, al tiempo de unos padres te a la violencia gratuita y, en general, adopta una posición
que no se atreven a emplear todos los mecanismos de amoral al no definir lo que socialmente es adecuado de lo
sanción para ganarse el respeto, mostrándose en oca- inaceptable.
siones excesivamente condescendientes. Los roles parentales clásicamente definidos se han dilui-
Todos los tipos tienen nexos de confluencia, tales como do, lo cual es positivo si se comparten obligaciones y pau-
los desajustes familiares, la “desaparición” del padre varón tas educativas, pero resulta pernicioso desde el posicio-
(o bien no es conocido, o está separado y despreocupado, o namiento de abandono y el desplazamiento de responsa-
sufre algún tipo de dependencia o simplemente no es infor- bilidades.
mado por la madre para evitar el conflicto padre-hijo, si bien Hay miedo, distintos miedos: el del padre a enfrentarse
la realidad es que prefiere no enterarse de lo que pasa en con el hijo, el de la madre al enfrentamiento padre-hijo. El
casa en su ausencia). No se aprecian diferencias por niveles de la urbe, a recriminar a los jóvenes cuando su actitud es
socio-económico-culturales. Los facilitadores que provocan de barbarie (en los autobuses, metro...) caemos en la ato-
la erupción violenta son nimios. La tiranía hace años que nía social, no exenta de egoísmo, delegando esas funciones
inició su carrera ascendente. El hijo es único o el único varón a la policía, a los jueces, que actúan bajo “el miedo escéni-
o el resto de los hermanos más mayores han abandonado el co”; así el problema no tiene solución.
hogar. En la casi totalidad de los casos no niegan su parti- A las penosas situaciones en que un hijo arremete a su
cipación; es más, la relatan con tanta frialdad y con tal rea- progenitor no se llega por ser un perverso moral, ni un psi-
lismo que impresiona sobremanera. cópata, sino por la ociosidad no canalizada, la demanda
El niño o joven que se droga, que se implica con grupo perentoria de dinero, la presión del grupo de iguales… pero
de iguales disociales, que se fuga, no va a ningún sitio, sólo básicamente por el fracaso educativo, en especial en la trans-
huye de una incomprensión, de una falta de atención, de misión del respeto, y si no: ¿por qué en la etnia gitana no
afecto, seguro de un maltrato. acontecen estas conductas, muy al contrario, se respeta al
Se maltrata a nuestros jóvenes cuando no se transmi- más mayor?
ten ni pautas educativas que permitan la autoconfianza, • Evolución: la tiranía se convierte en hábito o costum-
ni valores solidarios, y a cambio se les bombardea con men- bre, cursa in crescendo, no olvidemos que la violencia
sajes de violencia. Se les maltrata cuando se les cercena engendra violencia. La frecuencia de las persecuciones
la posibilidad de ser profundamente felices y enteramen- por la casa, de la rotura de mobiliario, de los golpes,
te personas. patadas a la madre, la intensidad de las humillaciones
Las causas son: una sociedad permisiva que educa a los y vejaciones de todo tipo se incrementan, se pasa al
niños en sus derechos pero no en sus deberes. robo en el domicilio, amenaza con cuchillos... Las exi-
Es obvio que se ha pasado de una educación autoritaria gencias, cada vez mayores, obligan necesariamente a
de respeto, casi miedo al padre, al profesor, al conductor del decir un día NO, pero esta negativa ni es comprendi-
autobús, al policía, a una falta de límites, donde algunos da, pues en su historia vivida no han existido topes, ni
jóvenes (los menos) quieren imponer su ley de la exigencia, es aceptada, pues supondría validar una revolución
de la bravuconada, de la fuerza. contra el estatus quo establecido. La presión a estas
El cuerpo social ha perdido fuerza moral, desde la alturas de la desviada evolución impele a las conduc-
corrupción no se puede exigir. Se intentan modificar con- tas hetero y autoagresivas. El no es “consustancial-
ductas, pero se carece de valores. mente” inaceptable.
Respecto a los medios de comunicación y, primordial- • Intervención: el Código Civil recoge la figura del auxi-
mente, a la televisión, es incuestionable que la “cascada” de liar judicial, que es la ayuda que pueden solicitar los
actos violentos (muchas veces sexuales) difuminan la gra- padres que se sienten impotentes ante sus hijos.
vedad de los hechos. Si un padre solicita de los servicios sociales que se hagan
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cargo de su hijo, dicha red social tiene que aceptarlo, tro de Salud Mental que les corresponda o a otra institu-
posteriormente se podrá reclamar a los padres una pen- ción privada, pero donde se constate la evolución, allí sí
sión alimentaria y establecer un plan de apoyo social con se pueden establecer contratos conductuales y emplear
la familia. En el primer momento, se firma un contrato otras técnicas y métodos durante las sesiones precisas,
de guarda temporal. no compatibles con el objeto y la inmediatez inherente a la
La situación, cuando llega a los Juzgados de Menores, Administración de Justicia.
suele ser de tan intensa gravedad que no cabe otra solu-
ción inicial que el internamiento. Poner límites, que los Prevención = Educación
actores constaten que la sociedad se defiende de esas Hemos de educar a nuestros jóvenes y, ya desde su más
actuaciones. Frenar una posible generalización de esas tierna infancia, hay que enseñarles a vivir en sociedad. Por
conductas, si bien hemos constatado que muchos de ello han de ver, captar y sentir afecto, es preciso transmitir-
estos jóvenes se comportan así sólo en casa, no trasla- les valores.
dando los problemas con el grupo de pertenencia al de Entendemos esencial formar en la empatía, haciéndoles
referencia. que aprendan a ponerse en el lugar del otro, en lo que sien-
te, en lo que piensa. La empatía es el gran antídoto de la vio-
Los menores son conscientes de que obran mal, que su lencia, no hay más que ver el menor índice de agresividad
forma de conducirse es reprobada por todos, jamás dicen de las mujeres y relacionarlo con el aprendizaje que reciben
en el Centro la razón de su internamiento, sino que aducen de niñas.
que son pandilleros, que están por agredir a un policía (lo Precisamos motivar a nuestros niños, sin el estímulo
que les mejora el status). vacío de la insaciabilidad.
Obviamente, el internamiento es el paso previo y ya Educarles en sus derechos y deberes, siendo toleran-
aprovechado para una terapia profunda y dilatada, donde tes, soslayando el lema “dejar hacer”, marcando reglas, ejer-
reequilibrar su comportamiento y percepción del mismo, ciendo control y, ocasionalmente, diciendo NO.
actitud hacia los otros, etc. Finalmente, esta psicoterapia de Instaurar un modelo de ética, utilizando el razona-
corte sistémico incluye a las distintas figuras que compo- miento, la capacidad crítica y la explicación de las conse-
nen el núcleo familiar (evitando la vivencia del “chivo expia- cuencias que la propia conducta tendrá para los demás.
torio”), abordando los conflictos, implementando otras habi- Acrecentar su capacidad de diferir las gratificaciones, de
lidades de resolución de problemas, de relación, aportan- tolerar frustraciones, de controlar los impulsos, de relacio-
do pautas coherentes para reeducar basadas en el razona- narse con los otros. Debemos fomentar la reflexión como
miento, etc. contrapeso a la acción, la correcta toma de perspectiva y la
En los casos de agresión a los padres, si éstos deposi- deseabilidad social.
tan toda su confianza en que la sola intervención de la jus- Entre todos, desde la red comunitaria, conformada
ticia de menores dará cumplida solución al problema, por los recursos sociales y la urdimbre ciudadana de aso-
hemos de reseñar que dichas expectativas (a ciertas eda- ciaciones, ayudaremos a las familias (niño-familia-con-
des de los jóvenes casi fe), se verán frustradas. Cabe una texto) facilitando que impere la coherencia y se erradique
función mediadora-conciliadora, está recomendada una la violencia, que exista una participación más activa del
Libertad Vigilada con amplia duración temporal (bien que padre. Este sostén exterior permitirá a los padres inten-
dé continuidad a la medida de internamiento dejándola en tar ser amigos de sus hijos, pero sin olvidar su papel de
suspenso, bien como alternativa al no hacerse imprescin- educadores.
dible el “sacar” al menor del foco conflictivo); sin embar- Impulsaremos que la escuela integre, que trabaje y
go, es función que escapa al ámbito de la Justicia rees- dedique más tiempo a los más difíciles, quebrando el
tructurar las relaciones paterno-filiales, por lo que la medi- esquema (ocasional): «sal de clase al pasillo, del pasillo
da de Libertad Vigilada se llenará de contenido con la asis- al patio, del patio a la calle». El que haya jóvenes desahu-
tencia del grupo familiar a psicoterapia, bien sea el Cen- ciados del mundo, de sí mismos, que se revuelven con-
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dación Universidad-Empresa; 1997.
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resultado, dando alas a la expresión «CRÍA CUERVOS....». gía. Barcelona: Gedisa; 2004.
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