Valoración Ética de los Programas de Salud Sexual en la Adolescencia (Ethic Evaluation of Sexual Health Programs on Adolescence)

-

Español
16 pages
Obtenez un accès à la bibliothèque pour le consulter en ligne
En savoir plus

Description

Resumen
Desde el ámbito de la salud pública, el interés por la sexualidad parece estar dejando de focalizarse sobre temas tradicionales como los posibles tratamientos para la disfunción eréctil del varón, las alteraciones psicosomáticas, el control de la eyaculación precoz o la anticoncepción. En su lugar, se está concediendo un papel cada vez más prominente a las estrategias de prevención realizadas a través de campañas o mediante programas de salud sexual introducidos en el ámbito escolar. Las diferentes estrategias didácticas que subyacen a estos programas, carentes de consenso social en muchos casos pero animadas algunas de ellas desde organismos internacionales como la OMS o UNESCO, revelan concepciones éticas sobre el sentido de la sexualidad no sólo divergentes entre sí, sino más bien contrapuestos en cuanto a sus puntos de partida, los medios y los objetivos a lograr, focalizados unos sobre métodos profilácticos-anticonceptivos y otros sobre abstinencia sexual y responsabilidad personal. Por ello, parece urgente conocer la evidencia científica subyacente a cada planteamiento educativo así como los postulados éticos de cada propuesta pedagógica. En el presente trabajo se expone un esquema de programa formativo en sexualidad adolescente, desarrollado en seis puntos, respetuoso con las convicciones éticas individuales. Teniendo en cuenta que son quizá aún escasos los trabajos sobre temas de medicina preventiva que incluyen un análisis de valoración ética de los pasos seguidos en su desarrollo, el presente artículo propone también una valoración sistematizada sobre las estrategias de salud sexual en la comunidad que destaca cuatro pasos verificando los siguientes aspectos: 1) veracidad de la información, 2) nivel de evidencia, 3) eficiencia y 4) no maleficencia sobre la población diana del programa de salud diseñado. La metodología seguida en estos programas de salud sexual será otro de los aspectos que permitan comprobar su validez ética o, por el contrario, remarquen su ausencia de valores éticos o morales. Se enfatiza el deber de los diseñadores de programas dirigidos a menores de no realizarlos de espaldas o en contra de la voluntad de sus padres o tutores, para no encubrir el ocultamiento de información sensible y relevante.
Abstract
In public health services, the interest in sexuality seems to turning from traditional topics such as potential treatments for male erectile dysfunction, psychosomatic disorders, the control of premature ejaculation and contraception. Instead, an increasingly prominent role is being given to prevention strategies carried out by means of campaigns or through sexual health programme sin schools. The different teaching strategies that underlie these programmes, which in many cases lack social consensus but are often promoted by international organizations such as WHO or UNESCO, reveal not only divergent ethical conceptions and worldviews on the meaning of sexuality, but also conflicting starting points, means and goals, focusing either on barrier-contraceptive methods or on sexual abstinence and personal responsibility. There is therefore a pressing need to understand the scientific evidence underlying each educational approach and the ethical postulates of each pedagogical proposal. This paper presents an outline of a six-point adolescent sexuality education program, which is respectful of individuals’ ethical convictions. Given that few works on preventive medicine issues include an ethical evaluation of the steps followed in their development, this article also proposes a systematic evaluation of strategies for sexual health in the community that is developed through four steps verifying the following aspects: 1) the accuracy of information, 2) the level of evidence, 3) efficiency and 4) non-maleficence about the target population of each health program. The methodology used in these sexual health programs is another aspect that will verify their ethical consistence or, conversely, their absence of ethical values. We emphasize the duty of designers of programme for children not to carry then out against the will of their parents or tutors, and not conceal sensitive and relevant information.

Sujets

Informations

Publié par
Publié le 01 janvier 2011
Nombre de lectures 34
Langue Español
Signaler un problème

VALORACIÓN ÉTICA DE LOS PROGRAMAS DE
SALUD SEXUAL EN LA ADOLESCENCIA
ETHIC EVALUATION OF SEXUAL HEALTH
PROGRAMS ON ADOLESCENCE
José Jara Rascón
Esmeralda Alonso Sandoica*
Unidad de Andrología y Medicina Sexual.
Hospital General Universitario Gregorio Marañón.
C/ Doctor Esquerdo, 46
28007 Madrid
Tel: 649 49 21 65
E-mail: jjara@terra.es
*Centro de Salud García Noblejas. Área Este. Madrid
Resumen
Desde el ámbito de la salud pública, el interés por la sexualidad parece estar
dejando de focalizarse sobre temas tradicionales como los posibles tratamientos
para la disfunción eréctil del varón, las alteraciones psicosomáticas, el control de la
eyaculación precoz o la anticoncepción. En su lugar, se está concediendo un papel
cada vez más prominente a las estrategias de prevención realizadas a través de
campañas o mediante programas de salud sexual introducidos en el ámbito escolar.
Las diferentes estrategias didácticas que subyacen a estos programas, carentes de
consenso social en muchos casos pero animadas algunas de ellas desde organismos
internacionales como la OMS o UNESCO, revelan concepciones éticas sobre el sentido
de la sexualidad no sólo divergentes entre sí, sino más bien contrapuestos en cuanto
a sus puntos de partida, los medios y los objetivos a lograr, focalizados unos sobre
métodos proflácticos-anticonceptivos y otros sobre abstinencia sexual y responsa -
bilidad personal. Por ello, parece urgente conocer la evidencia científca subyacente
Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ª 77José Jara Rascón y Esmeralda Alonso Sandoica
a cada planteamiento educativo así como los postulados éticos de cada propuesta
pedagógica. En el presente trabajo se expone un esquema de programa formativo en
sexualidad adolescente, desarrollado en seis puntos, respetuoso con las convicciones
éticas individuales. Teniendo en cuenta que son quizá aún escasos los trabajos sobre
temas de medicina preventiva que incluyen un análisis de valoración ética de los
pasos seguidos en su desarrollo, el presente artículo propone también una valora-
ción sistematizada sobre las estrategias de salud sexual en la comunidad que destaca
cuatro pasos verifcando los siguientes aspectos: 1) veracidad de la información, 2)
nivel de evidencia, 3) efciencia y 4) no malefcencia sobre la población diana del
programa de salud diseñado. La metodología seguida en estos programas de salud
sexual será otro de los aspectos que permitan comprobar su validez ética o, por el
contrario, remarquen su ausencia de valores éticos o morales. Se enfatiza el deber
de los diseñadores de programas dirigidos a menores de no realizarlos de espaldas
o en contra de la voluntad de sus padres o tutores, para no encubrir el ocultamiento
de información sensible y relevante.
Palabras clave: salud sexual, adolescencia, embarazos no deseados, educación
sexual, campañas de prevención.
Abstract
In public health services, the interest in sexuality seems to turning from traditional
topics such as potential treatments for male erectile dysfunction, psychosomatic
disorders, the control of premature ejaculation and contraception. Instead, an
increasingly prominent role is being given to prevention strategies carried out by means
of campaigns or through sexual health programme sin schools. The different teaching
strategies that underlie these programmes, which in many cases lack social consensus
but are often promoted by international organizations such as WHO or UNESCO,
reveal not only divergent ethical conceptions and worldviews on the meaning of
sexuality, but also conficting starting points, means and goals, focusing either on
barrier-contraceptive methods or on sexual abstinence and personal responsibility.
There is therefore a pressing need to understand the scientifc evidence underlying
each educational approach and the ethical postulates of each pedagogical proposal.
This paper presents an outline of a six-point adolescent sexuality education program,
which is respectful of individuals’ ethical convictions. Given that few works on
preventive medicine issues include an ethical evaluation of the steps followed in their
development, this article also proposes a systematic evaluation of strategies for sexual
health in the community that is developed through four steps verifying the following
aspects: 1) the accuracy of information, 2) the level of evidence, 3) effciency and 4)
non-malefcence about the target population of each health program. The methodology
used in these sexual health programs is another aspect that will verify their ethical
78 Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ªValoración ética de los programas de salud sexual en la adolescencia
consistence or, conversely, their absence of ethical values. We emphasize the duty of
designers of programme for children not to carry then out against the will of their
parents or tutors, and not conceal sensitive and relevant information.
Key words: sexual health, adolescence, unintended pregnancies, sexual education,
prevention campaigns.
1. Introducción infecciones de transmisión sexual (ITS),
especialmente el SIDA, han llevado al
En los últimos años, el impacto de la desarrollo de estrategias educativas en
medicina preventiva y de la medicina el ámbito escolar. Se han promovido así
basada en la evidencia ha cambiado drás- programas con énfasis en la promoción de
ticamente. Décadas de investigación han la anticoncepción y el empleo consistente
mostrado que existe una relación entre co- de métodos de barrera, especialmente el
nocimientos, actitudes y conductas, pero preservativo, y también se han desarrolla-
que esta relación es pequeña. Así pues, las do otros programas que se han focalizado
teorías tradicionales, que afrman que un sobre el valor de la espera, denominado
cambio de conocimientos conduce a un comúnmente como abstinencia sexual de actitudes y éste a un cambio (Abstinence Only Education). Adicional-
de conductas, se han mostrado simplistas. mente, en algunos centros, se han apli-
Por un lado se considera que la conducta cado programas de información mixta
está condicionada por aspectos cognitivos uniendo ambos conceptos bajo la deno-
(lo que sabemos y lo que pensamos afecta minación de Abstinence Plus Education.
a la forma en que actuamos); por otro Siendo este tema de una gran rele-
lado el conocimiento es necesario, pero vancia en cuanto que las intervenciones
no sufciente para producir un cambio de mencionadas intentan ser no sólo infor-
conductas: las percepciones, la motiva- mativas sino también formativas, mode-
ción, las habilidades y los factores sociales lando las conciencias y el futuro compor-
1también juegan un papel fundamental . tamiento sexual de la población a la que
En relación con esta apreciación, en el van dirigidas (menores y adolescentes),
campo de la sexualidad, las recomenda- llama la atención la escasez de referencias
ciones de la OMS para intentar disminuir en la literatura especializada en bioética
el número de embarazos no deseados y de sobre las condiciones que este tipo de
intervenciones deberían incluir para ser
1 Cabezas Peña MC. Evidencias de las inter- consideradas éticamente aceptables. Sin
venciones sobre los estilos de vida. Actualización embargo, tal refexión parece claramen -
en prevención y promoción de la salud. El Médico
te necesaria teniendo en cuenta que la 9-12-2005. pp. 25-44.
Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ª 79José Jara Rascón y Esmeralda Alonso Sandoica
autonomía de los receptores de estos serían realmente éticamente justifcables
5 6mensajes se encuentra en entredicho, al aunque sean técnicamente factibles , .
ser menores de edad, y que la efcacia de Por ello, análisis de efectividad de reco-
estas intervenciones sigue siendo objeto mendaciones sobre diferentes aspectos
2de controversia . de salud han considerado que algunas
informaciones específicas serían úni-
2. Medicina preventiva y sexualidad camente efcientes cuando se dirigen a
poblaciones de riesgo. En los casos en que
Se han desarrollado diversos modelos la efectividad de una medida no está de-
teóricos para analizar y mejorar la calidad mostrada, se recomienda que la propuesta
de la asistencia sanitaria. Entre ellos, sea discutida en el marco individual de la
quizás uno de los más infuyentes sea el relación médico-paciente explicitando la
3propuesto por Stott y Davis en el que se conveniencia de la intervención en base
postula que la relación médico-paciente a los conocimientos disponibles, dando
debe abordar, al menos, cuatro aspectos: lugar así a actividades de asesoramiento
manejo de problemas de salud actuales, (counseling) individualizado.
modifcación de hábitos de búsqueda de En el caso del ejercicio de la sexuali-
ayuda, manejo de problemas crónicos y dad, la aparición de un número creciente
promoción de hábitos saludables. Este de ITS, abortos quirúrgicos y embarazos
último aspecto a tratar ha llevado a que no deseados, con la carga socioeconómica
la medicina preventiva sea considerada que ello conlleva para la sociedad, ha
parte integral de un correcto ejercicio de inducido a los responsables de la sani-
4la práctica médica habitual . dad pública a desarrollar estrategias de
Sin embargo, no ha faltado también intervención preventiva, no sólo sobre
una actitud crítica hacia las consecuencias adultos sino también sobre menores en
de un exceso de prevención, en cuanto a edad escolar aunque no siempre haya
costes, iniciativas sin efcacia demostra - datos para considerar a esta población
da y sobrecarga asistencial no racional. como responsable de prácticas de riesgo.
De este modo, voces autorizadas han En España, según datos del Ministerio de
llamado la atención sobre una excesiva Sanidad sobre la interrupción voluntaria
7medicalización de la vida ordinaria y del embarazo , sólo un 5,2% de estos actos
sobre si ciertas medidas de prevención
5 Hart G, Wellings K. Sexual behaviour and
2 Jara J, Alonso E. Ética y eficacia de las its medicalisation: in sickness and in health. BMJ
campañas de salud sexual. Cuadernos de Bioética 2002; 324: 896-900.
2008; 19 (1): 81-93. 6 Smith R. Too much medicine? (editorial).
3 Stott NCH, Davis RH: The exceptional BMJ 2002; 324: 859-860.
potential in each primary care consultation. JR Coll 7 Ministerio de Sanidad. Interrupción Volun-
Gen Pract 1979; 29: 201-05. taria del Embarazo. Datos correspondientes a 2008.
4 Getz L, Sigurdsson JA, Hetlevik I. Is oppor- Disponible en http://www.abortoinformacionme-
tunistic disease prevention in the consultation dica.es/2009/04/23/informe-ive-2007/ (entrada
ethically justifiable? BMJ 2003; 327: 498-500. 16/09/2010).
80 Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ªValoración ética de los programas de salud sexual en la adolescencia
quirúrgicos fueron realizados en menores Organización Mundial de la Salud (OMS),
de 18 años, mientras que un 44% fueron Organización Panamericana de la Salud
llevadas a cabo entre la población inmi- (PAHO), y el Fondo para la Población de
grante de cualquier edad. las Naciones Unidas (FNUAP-UNFPA).
Algo similar se comenta en el informe Este documento, también denominado
de ONUSIDA (Programa conjunto de Directrices Internacionales para la Educa-
Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA) co- ción Sexual, separa a los niños en cuatro
8rrespondiente a 2009 sobre la transmisión grupos de edad: de 5 a 8 años, de 9 a 12
del virus VIH, la cual se encuentra au- años, de 12 a 15 años y de 15 a 18 años.
mentada porcentualmente en poblaciones A partir de los 5 años, partiendo de una
específcas como los homosexuales y otros antropología que sólo entiende la sexua-
grupos «de riesgo», como el mundo de la lidad como búsqueda de placer sensual,
prostitución y el de las drogas adminis- se aconseja a los educadores la iniciación
tradas por vía parenteral con jeringuillas de los menores en técnicas de masturba-
compartidas. Por eso, este organismo de ción, así como la mentalización en «los
la ONU en su informe recomienda re- roles de género y en los estereotipos de
orientar los mensajes destinados al común género», es decir la visión acrítica de la
de la población, y enfocarlos a los grupos libre orientación sexual.
más expuestos a esta infección. En el grupo de niños de 9 a 12 años,
la directriz afrma que éstos deberán ser
3. Propuestas de organismos interna- instruidos sobre los «efectos positivos
cionales y negativos de los afrodisíacos» en un
contexto de relativismo sexual. Final-
3.1. La Guía UNESCO de Educación Sexual mente, a los 12 años, profundizarán en
las «razones para abortar», consideradas
Respecto a los recientes cambios de globalmente como violencia de género,
dirección en los organismos internacio- para llegar a los 15 años asumiendo «el
nales, es de destacar por sus posibles derecho al aborto y el derecho al acceso
repercusiones la Guía de Educación Sexual al aborto seguro».
9para la Autoafrmación de los Jóvenes , ela- Este planteamiento educativo puede
borada por UNESCO y dada a conocer en ser considerado como un ejemplo de
2009, con el asesoramiento de UNICEF, la ruptura con las convicciones morales de
un sector de la sociedad, que no aceptaría
8 Informe ONUSIDA 2009: AIDS Epidemic de buen grado que se antepongan las elec-
Update 2009 http://www.unaids.org/es/Knowled- ciones personales al respeto debido a la
geCentre/HIVData/EpiUpdate/EpiUpdArchi-
vida antenatal, entre otras ideas también ve/2009/default.asp
9 UNESCO. International Guidelines on de alta sensibilidad moral. Además, en
Sexuality Education: An evidence informed appro- nuestro país, la puerta abierta a que la
ach to effective sex, relationships and HIV/STI
sexualidad sea tratada por agentes socia-education; UN News, 27-08-2009; Family Edge,
les externos a los centros escolares ha lle-31-08-2009.
Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ª 81José Jara Rascón y Esmeralda Alonso Sandoica
vado también a que colectivos en defensa considerarían moralista, simplemente
de la homosexualidad o la bisexualidad busca mantener conversaciones abiertas,
elaboren sus propios materiales didácti- sin encasillamientos previos de ideas,
10cos y participen en programas escolares aportando la propia experiencia vital y
promocionando su propia visión de la buscando, desde el punto de vista sanita-
«diversidad afectivo-sexual» entre los rio, la promoción de conductas saludables
menores. y una implicación correcta de los padres
en la educación de los miembros más
3.2. Las Guías de la Asociación Médica Ame- jóvenes de la sociedad.
ricana (AMA)
4. Enfoques de programas educativos
Frente a estas directrices pedagógicas,
que podrían considerarse excesivamente 4.1. Tipos de propuestas divergentes
unidireccionales o sesgadas por intereses
ideológicos, la American Medical Asso- Aunque sería deseable que la edu-
ciation propone en sus Guías Points for cación sexual pudiera ser ofertada en
11parents about Teens and Sex un abordaje el ámbito educativo desde una estricta
de la sexualidad de carácter multifacto- neutralidad, lo cierto es que el campo de
rial, en el que se anima a los padres, como la moral sexual no es sujeto de consenso
primeros responsables de la educación de social sino de absoluto enfrentamiento
sus hijos, a transmitir sus valores propios en los postulados éticos con que los ciu-
de modo abierto. Así, entre los puntos dadanos, en uso de su libertad, edifcan
propuestos, el nº 4 menciona: «Comparte su vida, pudiéndose decir que existen
tus valores sobre el sexo. Si crees que una dos cosmovisiones opuestas de cómo debe
persona no debería mantener relaciones vivirse la sexualidad:
sexuales hasta el matrimonio, dilo así». Por un lado, en el ámbito de las con-
Más adelante esta guía también aconseja: vicciones, el ejercicio de la sexualidad
«Reafrma a tu adolescente que no todas puede verse unido por parte de muchas
las personas de su edad están teniendo personas al de la «educación para los com-
sexo y que es correcto mantenerse virgen. promisos estables», enfatizándose la prio-
La decisión de ser sexualmente activo es ridad del amor y los compromisos como
demasiado importante para estar basada sentimiento y voluntad que debe guiar
en lo que otras personas piensan o ha- la relación interpersonal. Esta vivencia,
cen». Este planteamiento, que algunos que marca intrínsecamente multitud
de decisiones personales, va unida a la
transmisión de valores muy concretos: 10 Unidad Didáctica Proyecto de lucha contra
la homofobia en el ámbito escolar. http://www. autodominio, fidelidad, comprensión,
cogam.es/documentos (entrada 01/04/2010) lealtad, apertura a la transmisión de la
11 Unidad Didáctica Proyecto de lucha contra
vida volcando la propia afectividad en los la homofobia en el ámbito escolar. http://www.
hijos y asumiendo nuevos compromisos y (entrada 01/04/2010)
82 Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ªValoración ética de los programas de salud sexual en la adolescencia
renuncias personales, etc, lo que supone de otros, el Estado no puede legítima-
referencias continuas al mundo de los mente considerarse como depositario de
valores. Este tipo de educación, al ir unida ninguna de ellas incorporando una u otra
a la edifcación del carácter, es más propia de estas opiniones a sus competencias
de ser transmitida en la relación personal educativas, ya que, pertenecen al ámbito
de confanza entre padres e hijos. de libre discusión e intercambio de ideas
Por otra parte, otra visión de la de los ciudadanos. Esto fundamentaría,
sexualidad es la que se entiende de por tanto, la necesidad de salvaguardar
modo principal como «educación para la neutralidad ideológica del Estado ante
la independencia sexual», teniendo como ambas cosmovisiones.
objeto principal los aspectos de placer
en el ejercicio del sexo, minimizando 4.2. Puntos de partida
riesgos de embarazo o de adquisición de
enfermedades transmisibles por vía ge- Sin embargo, no son pocas las noticias
nital, enfatizando el conocimiento de las que se difunden en los medios sobre
medidas de anticoncepción y la búsqueda programas educativos dirigidos a adoles-
de experiencias gratifcantes, bien a través centes o incluso a menores en los que el
del propio cuerpo o a través de relaciones punto de partida es la banalización de la
interpersonales que no tienen porqué ser sexualidad. Este abordaje inicial del tema
necesariamente monógamas, centrándose se intenta justifcar por diferentes agentes
en sus aspectos lúdicos y sin referencia sociales como una desdramatización que
a compromisos implícitos ni explícitos. ayudaría la posterior comunicación con
El énfasis en esta concepción del sexo los menores pero, en sí, en muchos casos
estaría en la autorrealización personal y constituye un atropello sobre las concien-
en el ejercicio de la libertad rehusando cias aún en formación de los receptores
referentes religiosos o morales. Dentro de ese tipo de mensajes. La invitación a
de este enfoque no habría más motivos gestos de claro componente erótico en
que la propia arbitrariedad para rehusar juegos y simulaciones suponen una in-
la experiencia de relaciones bisexuales o tromisión en el mundo de valores de los
con personas del mismo sexo, ya que la jóvenes que se realiza como propuesta
relación sexual se justifcaría por sí sola lúdica a espaldas incluso de los responsa-
en cuanto búsqueda única y exclusiva- bles educativos de los centros a los que se
mente de placer corporal o de nuevas invita amablemente a abandonar el aula.
experiencias.
Ambas convicciones, por tanto, se 4.3. Metodología empleada
muestran como contrapuestas entre sí.
Teniendo en cuenta que nadie debería Los medios utilizados en esos progra-
obligar a otra persona a comportarse de mas educativos consisten comúnmente en
modo contrario a sus convicciones en lo la distribución masiva de preservativos y
que afecta a su propia vida, sin perjuicio en una instrucción dirigida a ambos sexos
Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ª 83José Jara Rascón y Esmeralda Alonso Sandoica
sobre cómo utilizarlo correctamente. Los el recurso a la «píldora del día después»
programas más elaborados incluyen in- o al aborto legalizado presentado como
formación sobre anticoncepción para las un derecho más. La propuesta de amor
jóvenes, aunque suele simplifcarse esta duradero y de compromisos, la refexión
parte aconsejándolas simplemente que sobre lo que signifca el enamoramiento,
visiten a su responsable de salud más cer- quedan ausentes de estas propuestas pe-
cano. No se suele hablar de la posibilidad dagógicas sesgadas, ya que se etiquetan
de fallo de los diversos métodos anticon- como «mensaje moralista».
ceptivos, ni de que el preservativo no pro- Las personas que participan en la
tege absolutamente de la transmisión de impartición de programas en los que lo
ITS, presentando ambas medidas con una biológico es enfatizado frente a lo afectivo
efcacia que los menores entienden que es quizás no son conscientes de que están
del cien por cien, al referirse a ellas con la también transmitiendo una visión moral
terminología de «sexo seguro». Tampoco muy particular de la sexualidad, donde
suele haber ningún enfoque sobre las la promiscuidad se presenta con carta de
ayudas disponibles ante la posibilidad ciudadanía y la infdelidad y la búsqueda
de un embarazo no deseado a pesar de de sí mismo quedan instaladas en la men-
haber utilizado las medidas antiprocreati- te de los menores que escuchan este tipo
vas señaladas, ni referencias al drama del de mensajes, en los que la palabra «amor»
aborto y las repercusiones psíquicas que queda relegada a un concepto ambiguo,
éste puede ocasionar, ni mucho menos a no unido al compromiso y sin ninguna
la naturaleza del hecho que supone aca- relevancia, lo que puede tener pésimas
bar con una vida en gestación. consecuencias en el desarrollo afectivo de
los jóvenes y de sus posteriores relaciones
4.4. Resultados fnales de pareja.
Respecto a los resultados que fnal - 5. Propuesta de programa formativo
mente se quieren conseguir, la mayor
parte de los programas expuestos a per- Debido a esto, un programa formativo
sonal de enfermería o voluntarios que en materia sexual debería tener siempre
aceptan participar en ellos, suelen cen- en cuenta el respeto a la pluralidad de los
trarse exclusivamente en la disminución receptores del mensaje. Esa pluralidad va
de embarazos adolescentes y de enferme- más allá de las diferentes sensibilidades
dades de transmisión sexual con mención y convicciones morales individuales.
especial a la epidemia del SIDA. Con esto Incluye también las diferentes situacio-
se restringe el mensaje a la consideración nes vivenciales de cada cual. En un aula
del acto sexual como mero acto lúdico puede haber menores que vivan en un
que conlleva unos riesgos que hay que entorno de familia desestructurada y
intentar evitar. Si los riesgos aparecen, otros en el que los valores familiares se
la salida sería, en el caso de las mujeres, hayan asumido como lo más deseable.
84 Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ªValoración ética de los programas de salud sexual en la adolescencia
La transmisión de valores por parte de — En la pubertad (14-15 años), la
padres y educadores puede ser también orientación formativa puede encaminarse
muy desigual. Algunos progenitores preferentemente hacia la educación del
agradecerán la ayuda prestada con un carácter en las relaciones interpersonales
programa formativo y otros preferirían (superación de difcultades, autoestima,
tratar estos temas ellos mismos con sus apoyo mutuo, voluntad, comprensión,
hijos ya que se sienten capacitados para paciencia, constancia), la diversifcación
ello y motivados para hacerlo. Por eso, de opciones de diversión saludables
la primera premisa de un programa de (calidad del tiempo libre, motivación,
educación afectivo-sexual debería ser la afciones), la necesidad de límites y de
voluntariedad. autocontrol frente a la diversifcación de
El segundo aspecto para favorecer una propuestas de riesgo (alcohol, tabaco,
libre decisión por parte de padres y edu- sexo, drogas…), potenciar la propia per-
cadores tendría que ser la explicitación sonalidad dentro del grupo (responsabili-
de contenidos previamente a desarrollar dad, decisiones personales, necesidad de
el tema, que no puede presentarse como refexión) y la educación de los impulsos.
una caja de sorpresas. Éticamente, para Todo ello expuesto con una actitud de
no violentar conciencias, se hace impres- apertura a preguntas que, generalmente,
cindible la elaboración de borradores o se suscitarán por los cambios fsiológicos
esquemas que aclaren el contenido y la que se presentan en esa edad.
metodología que se va a seguir con los — En cambio, en la adolescencia tardía
menores. No hacerlo así podría convertir (16-18 años), las inquietudes más frecuen-
el contexto formativo en una fuente de tes pueden derivar hacia el signifcado del
situaciones embarazosas con los respon- enamoramiento, los confictos afectivos
sables de los menores. que suscita la relación de pareja, las con-
Como tercer aspecto, se debería valo- secuencias de las relaciones sexuales y el
rar la edad de la población diana a la que sistema de valores que entra en juego en
va dirigida la estrategia formativa. una relación interpersonal responsable.
— En la pre-pubertad (10-13 años), Una vez aclarados los puntos de
la formación inicial sobre sexualidad se partida, un esquema respetuoso con las
encuentra en las clases que se imparten diferentes éticas individuales podría se-
en áreas específcas de asignaturas comu - guir los siguientes apartados:
nes donde se habla de la reproducción 1. Recuerdo de las diferencias entre los sexos.
humana, debiéndose intentar implicar En este punto preliminar se puede
a los padres desde el principio en esa insistir no sólo en las diferencias
tarea. También es útil el aprendizaje de anatómicas o fsiológicas que condi -
la comunicación (empatía, saber dialogar, cionan el diferente papel en el rol de
no herir los sentimientos, comprensión la reproducción sino también en las
y valoración positiva del sexo contrario, diferencias psicológicas que infuirán
entrenamiento para la convivencia). en un enfoque comprensivo del otro
Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ª 85José Jara Rascón y Esmeralda Alonso Sandoica
sexo y en la necesidad de aprender lazos estables y de un compromiso
a reconocer, valorar y apreciar las afectivo). En este último modelo se
diferencias objetivas neurológicas, suelen incluir aspectos como el valor
psicológicas y también orgánicas que de la espera para no mantener rela-
presentan ambos sexos, orientándolas ciones prematrimoniales, valorando la
hacia el respeto y la aportación origi- sexualidad como un don de sí mismo,
nal de cada uno, para posibilitar una la elección de un amor exclusivo y ex-
sana convivencia familiar y social. cluyente y el refuerzo de la autoestima
2. Análisis de la realidad, mostrando que para no prestarse a ser manipulado/a
hay parejas que son felices en su rela- o utilizado/a por otros.
ción y otras que no lo son. Partiendo 5. La interconexión entre sexualidad y pro-
de esta premisa, fácilmente objetiva- creación debe ser mostrada claramente
ble, se pueden evaluar las causas de y de un modo positivo, ya que forma
fracaso de la convivencia analizando parte de la vivencia humana. Por ello
decisiones con fuerte carga moral además de comentar la existencia de
(traiciones, abandonos, situaciones los diferentes recursos de anticoncep-
de maltrato,…) identifcándolas como ción, no siendo indiferente la carga
situaciones no deseables, y plantear moral que puede conllevar cada uno,
objetivos a largo plazo, no sólo a corto se debería mencionar la existencia de
plazo como suelen ser las relaciones métodos naturales de planifcación
entre adolescentes, fomentando el familiar de efcacia probada, como in -
deseo de encontrar un relación inter- formación objetivamente contrastable.
personal que favorezca un desarrollo 6. Imaginar el futuro. Puesto que el objeti-
afectivo y personal adecuado. vo fnal de estos planes de formación
3. Complementariamente, se puede tra- se dirige a lograr un desarrollo armó-
bajar en la resolución de confictos apren- nico de la sexualidad, se puede invitar
diendo a respetar las diferencias y no a los receptores del mensaje a elaborar
herirse. Evitar lo negativo y promover la imagen de la pareja ideal que uno se
lo positivo de la relación entre ambos merece, enfatizando como postulado
sexos a través de ejemplos de vida y fnal las condiciones para el éxito: la
refexiones personales aportadas por necesidad de esfuerzo, la coherencia
los propios receptores del mensaje. con los propios ideales y tener claro
4. Evaluación de propuestas morales sobre el proyecto vital.
la vivencia sexual. Esto incluirá poner Este abordaje integral de la sexualidad
de manifesto los dos modelos bá - conllevará mayor esfuerzo pedagógico
sicos de entender la sexualidad: sin que el simplista de repartir preservativos
compromisos (relaciones secuenciales reduciendo la sexualidad a mera genita-
como expresión de libertad y bús- lidad, pero puede ser el que se muestre
queda de placer) o con compromisos más conforme a una educación afectiva
(sexualidad orientada a la creación de en el que los propios valores sean inte-
86 Cuad. Bioét. XXII, 2011/1ª